Los personajes le pertenecen a Masami Kurumada.
La rubia despertaba de su largo sueño, algo le pasaba a su corazón. Latía sin parar y la llenaba de angustia.
-Ya estás despierta.- dijo una voz que era la que ella esperaba oír.
-Sí… ¿Y Shun?- preguntó.
-June… es difícil, lo sabemos…- dijo con delicadeza Julián.
-¿Ya se fue? ¡¿Solo?!- preguntó alterada.
El joven ojiazul bajo la cabeza y ella tuvo la oportunidad de apreciar su entorno.
Estaba en un lugar desconocido. Iris estaba sentada mientras miraba el tapete de la extraña habitación como si fuera lo más interesante del mundo. Hades estaba sentado junto a pandora y los jueces, ninguno decía nada. Hermes no se inmutaba para nada, estaba como ido, pero parecía el más animado de todos. Hypnos y Thanatos estaban maldiciendo en voz baja pero intentaban retener sus lágrimas. Deméter parecía la más afectada, estaba parada en la ventana, viendo como el cielo se teñía de rojo al atardecer, pero lloraba y apretaba los dientes.
Una suave brisa acarició el rostro de todos, sacando a June de sus pensamientos.
-¿Y la dimensión intermedia?-
-Ya no está…- dijo Iris.
-¿Por qué?- algo le decía que no quería escuchar la respuesta, pero sus labios seguían haciendo las preguntas cuyas respuestas ella temía.
-Pues porque…- a la diosa se le quebró la voz, se llevó una mano al rostro y rompió en llanto, sollozando y murmurando cosas incompresibles a los oídos de June.
-Shun…- dijo con temor la amazona.
El simple hecho de mencionarlo parecía dar filo al aire, este se volvía pesado e hiriente. El eco del nombre aún se escuchaba en las paredes.
/Santuario de Athena/
Los caballeros se unieron para romper primero la barrera de los caballeros dorados.
-Gracias, ahora hay que rescatar a Athena.- dijo Kannon.
-Esperen, hay algo que…- el santo de virgo no logró terminar, dado que todos se unieron para quebrantar la barrera que les separaba de su diosa.
Los cosmos se unieron, pero la barrera si bien se quebró, otra le reemplazó casi al instante.
/Dentro de la barrera/
El peliverde se quedaba sin fuerzas demasiado rápido.
Saori lo abrazaba y le suplicaba entre sollozos que no muriese.
-Saori… déjame ir…- jadeaba.
-¡No! Jamás ¡¿Me escuchas?! jamás te dejaré partir… jamás.-
-Eres… muy terca…-
-Quédate conmigo… con nosotros…- sus lágrimas caían sobre las mejillas del peliverde, una de estas cayó en su boca.
-Tus… lágrimas son… muy dulces…-
-Así será tu vida te lo prometo…- dijo con el alma a un hilo de tristeza.
-Deséame… dulces sueños…- sus ojos se cerraban poco a poco… con pesar los abría respondiendo al llamado lejano de Saori.
-No me dejes…-
-¿Recuerdas, cuando cantaste para salvarme de Sorrento?-
-Claro.-
-Canta… una vez más, la última vez ¿Si?-
-Mis sueños se llenan de tristeza… por mi soldado que herido sé que va… soy una flor solitaria, y él aún…. Sonríe gentil… a lo lejos creo… escuchar como… música su voz… los recuerdos… en mí… solo vienen y van… desolada… qui… quietud quiero encontrar… ¡Resiste más!... Yo no puedo continuar…. ¡Vuelve a luchar!... hazlo por mí… fiel amigo… ven… ¡Si haz llorado! ¡y tus lágrimas se han secado ya!... en el… futuro hay que creer… pues siempre habrá…. Esperanza….- (Ending, saga del infierno)
-Desearía… haber escuchado algo más alegre, Saori… sonríe.-
Ella esbozó una triste y nostálgica sonrisa.
Los ojos del caballero de Andrómeda se cerraron y La voz de la diosa entonó la melancolía que en ese instante sentía…
/Santuario de Athena/
-Ese cosmos es… ¡Saori!- dijo Seiya.
-Pero…- Ikki empezaba a sentir un vacío, algo que le hacía falta. Angustia y miedo invadieron su cuerpo. Los recuerdos de aquel que era todo para él le invadieron.
/Recuerdos/
-Mira, Ikki. Este es tu hermanito.- mamá me mostró a ese pequeño de ojos verdes que le miraban con curiosidad.
-Es muy pequeño.-
-Sí, es porque apenas ha nacido.-
-¿Es mío?- pregunte.
-Sí, es tuyo y mío.-
-¿Será como yo?-
-No sé. Tal vez sí, tal vez no.-
…
Mamá murió y entonces supe que debía cuidarte porque eras mío.
…
-I…kki.- reíste de satisfacción y te aplaudiste solito por haber dicho mi nombre. -¡Ikki, Ikki, Ikki!- repetías mientras yo jugaba con tus pequeñas y delgadas manitas.
-Yo soy tu hermano, Ikki.-
-Nii-tan- sonabas divertido al no hablar aún con claridad.
…
Esas miradas extrañas nunca se borrarán de mi mente.
Cuando te dejaba en el suelo y me alejaba, tu mirada se llenaba de lágrimas y empezabas a llamarme. Me partía el corazón verte llorar pero terminabas llegando hasta donde estaba y eso era lo que buscaba.
…
Creciste, me dolía admitirlo. No eres como yo, eres calmado y amistoso. Por eso los demás niños malvados se aprovechaban de ti. No querías hacerles daño, por eso yo te defendía.
Lo acepto, me enojaba a veces contigo por eso, pero tu mirada me impedía seguir molesto.
…
Luego, cuando nos separaron… ese día me sentí incompleto, tu eres mi todo y tenía que dejarte solo a merced de un extraño que podía llegar a matarte.
Tus ojitos estaban rojos de tanto llorar, me abrasabas y me repetías que no querías que me fuera…
…
Seis años, durante seis años mi alma se alimentó de odio y nuestro reencuentro que debía llenarte de felicidad te lleno de tristeza y pesar.
Te herí física y emocionalmente. Nunca me perdonaré por ser el causante de tus lágrimas.
Estuviste dispuesto a sacrificarte para hacerme entrar en razón… pero si yo te atacaba y terminabas muerto a mis manos… yo no podría vivir conmigo mismo. Mi alma me hubiera abandonado y se hubiera ido contigo.
…
Luchamos juntos, pero yo me mantenía distante. Jamás dejaré de lamentar todos esos momentos en los que pude haberte dicho "te quiero" y no lo hice o esos momentos en los que me necesitabas y yo estaba lejos.
…
Te salve, no por obligación ni para redimirme. Lo hice porque te quiero y no podría vivir sabiendo que te deje morir. Primero muerto que dejarte morir.
…
Aquel momento en el que me dijeron "Tu hermano, Shun, es Hades, el dios del inframundo", no quise creerlo, pero me di cuenta de que planeabas sacrificarte para salvar a esta despreciable humanidad.
Cuando te vi sentado en aquel trono y tus ojos vacíos. Me sentí la persona más despreciable del planeta. Me he preguntado mil veces ¿por qué no estuve ahí para salvarlo?
Me dijiste que te atacara, que acabara con tu vida para salvar el mundo.
Entonces Hades me preguntó ¿Es tu hermano más importante que la humanidad entera? De haber querido responderle a ser tan despreciable le hubiera dicho: "SI, MI HERMANO ES TODO PARA MÍ Y ME INTERESA UN SOBERANO BLEDO LA HUMANIDAD"
Pero lo hice, no funcionó y solo conseguí herirte.
…
Después, en los Elíseos, tu tuviste que protegerme… pusiste tu vida en riesgo por mí, que tanto mal te he hecho.
…
Vencimos a Hades. Luego volví a huir como cobarde y te deje por tres años.
Cuando regresé me recibiste con un abrazo, esa misma noche tuve miedo de perderte y antes de saber qué te ocurría, me dije "Si el está mejor sin ti, vete" pero no pude, ahora me doy cuenta del error de mi pasado, te deje por egoísmo.
…
Ahora un vacío me invade y me arrastra hacia el más grande de mis miedos, te has alejado de mí y tengo que pelear en tu contra.
/Fin de los recuerdos/
-Es la voz de Athena.- gritó Shiryu.
-El cosmos de Shun…- dijo Hyioga al borde del llanto.
-¡Shun! ¡Idiota!- gritó una recién aparecida Natzuki que corría desesperada buscando al aludido.
-¿Natzuki?-
-¡Seiya! ¡Estás equivocado!- grito Hikari.
-Ikki…- la voz de Mizuki estaba detrás del peliazul.
-¿Mizuki?-
-Salva a Shun… ¡Sálvalo!-
-¡¿Shun?!-
La barrera de cosmos se hizo añicos dejando ver el peor miedo de Ikki.
La pelilila no resistió la tristeza y rompió en llantos y juramentos a los dioses.
-Lo lamento… todo ha sido mi culpa.- se disculpó Hera, mientras acariciaba la fría frente del peliverde.
-Shun… - dijo Seiya al tiempo que caía de rodillas y sus ojos vacíos del miedo y la culpa derramaran una lágrima.
-¡Shun!- gritó Shaka.
Los demás dorados permanecieron callados y cabizbajos.
Hyioga estaba en trance, su mirada temblaba y negaba lo que pasaba.
Shiryu se tocó el corazón, apretó e hizo añicos el fragmento de armadura que protegía su órgano vital. Se jaló el cabello hacia tras y cayó de rodillas a llorar sin consuelo alguno.
Ikki aún no reaccionaba.
Natzuki, Hikari, Alice y Mizuki lloraban en silencio.
Aparecieron los demás dioses. Ninguno parecía alegre.
Los aliados de Shun también se hicieron presentes. Cabizbajos y callados miraron la terrible escena.
-Shun… Prometiste que nunca me dejarías… lo prometiste.- dijo June llorando.
-Nos protegió. No hizo otra cosa que ayudarnos, lo tratamos como un traidor, cuando era el mejor aliado… el mejor amigo… Shun se ha entregado para salvarnos….- dijo Saori con una detonante tristeza.
Ikki, apretó sus puños hasta hacerlos sangrar y maldijo mil veces al mundo entero.
Continuara…
Notas: Nos acercamos al final de la historia T-T.
Quiero advertir desde ya que voy a hacer dos finales. Uno todo kawaii y gracioso y el otro en el que seré mala (vean mi personalidad que puede pensar en esas dos cosas así de diferentes)
Dejen sus comentarios.
Ana/Pandora/ Rui: No me mates! Por cierto el despojado de gracia de Ikkki me debía muchas!
gracias por leer
