Capitulo 3
Cuando encontró un lugar para alojarse esa semana, y se encargó de pagar las cosas necesarias, en vez de ir a recorrer Balbbad y empezar a investigar el lugar, lo que hizo fue ir a su habitación y tirarse en la cómoda cama.
Mientras se estiraba, haciendo crujir sus articulaciones, pensó acerca de como terminó en ese lugar tan lujoso.
Después de todo, muy rara vez iba a es tipo de lugares tan llamativos, y si iba, era solo MUY DE VEZ EN CUANDO y solo para mimarse un poco.
Frunció el ceño al recordar las miradas que le daban unos imbéciles.
Bueno, pero para que entienda un poco su enojo, primero hay que saber que había pasado.
Flashback.
Unos minutos después de haber chocado con ese rubio, del que por cierto el nombre ya se le había olvidado penas él se lo había dicho, pasó por enfrente de de un lugar que parecía solo un poco menos concurrido que el bazar.
"Un hotel" pensó la pelirroja cuando notó que muchos de los que salían, lo hacían con bastante equipaje. " y uno bastante costoso"
Obviamente en su cabeza había un sencillo "NO" por ese sitio, ya que no quería gastar tanto dinero sin ninguna necesidad, entonces decidió buscar otro lugar.
Pero cuando estaba a punto de irse sintió sintió algo raro.
Su ruhk, el suyo propio, se sentía cálido.
"Esto es..." Hada se dio la vuelta directamente hacia el hotel. Asintió con satisfacción cuando la sensación misteriosa se hizo aún más nítida "Este es el camino correcto, el destinado"
Y casi dando pequeños saltos de satisfacción, entró a la recepción del lugar.
Los que la atendieron fueron dos hombres, uno estaba comiendo frutas y carnes que tenía delante suyo a montón y el otro estaba bebiendo vino y sus mejillas ya estaban rojas a pesar de que el sol apenas había salido hace solo unas horas.
A pesar de esas "diferencias" en sus acciones, ambos tenían algo en común: Todo en ellos, sus postura, forma de mirar e incluso la forma en la que bebían o comían, indicaba que ellos sentían una obvia superioridad.
Cuando ella apenas había llegado cerca suyo no pudo evitar arrugar su nariz por unos instantes, en ese momento no le gustaba mucho su excelente olfato.
Se obligó a si misma a no irse por el hedor.
-Señor - dijo Hada con voz neutral. No le hicieron el menor caso, ni siquiera parecían haberse dado cuenta que alguien les hablaba, muy entretenidos con lo que estaban haciendo.
Y ella nunca tuvo paciencia con ese tipo de personas.
- SEÑOR - Hada recibió todo tipos de miradas por su grito repentino. Los hombres a los que les hablaba hablaba recién en ese momento dejaron de hacer lo que estaban haciendo.
Solo la miraron como si fuera un animal molesto que venía a pedir comida como limosna, como si ella no debía tener el valor suficiente para gritar en sus presencias.
"Estúpidos nobles" Hada les dijo en su mente, en el exterior solo había levantado una ceja, expectante.
- Qué quieres, niña? No damos alojo a personas que no paguen- el hombres que antes comía la miró de arriba a abajo. El desprecio era demasiado obvio en su expresión - Y tu no pareces poder pagar... ni siquiera la más pequeña pocilga.
Hada se miró a si misma. A pesar de lo cómoda que eran sus ropas (unos pantalones holgados de color marfil, una camisa manga larga que también era del mismo color, pero encima de eso también tenía una pequeña remera roja que combinaba con su cabello), no eran considerados muy "refinados" por cualquier persona.
Hada chasqueó la lengua.
- Tengo mas que suficiente para...- En vez de escucharla, el otro hombre la interrumpió.
- Umh, últimamente cualquiera cree que puede entrar aquí - dijo con voz petulante - Como ese tal Simbad, trajo a unos mocosos que obviamente no parecían poder pagar nada.
Silencio.
-Tengo para pagar.
Los hombres se quedaron en silencio, sus ojos inyectados en sangre la miraban.
-...
-...
-¿Qué?
-Tengo para pagar.
Y ante las miradas de los hombres, sacó una pequeña bolsa de uno de los bolsillos de su pesada mochila y vaciando solo la cuarta parte de ella, depositó bastantes monedas de oro en el estante.
Inmediatamente, los hombres se disculparon con ella, aceptando su dinero (ya que alguien pagara con oro en ese momento, era definitivamente raro y el oro era más valioso que el Huang) y dándole la llave de una habitación.
Ella escuchó lo que decían mientras se iban:
- Uhm, la basura se cree mejor solo por tener un poco de dinero, pero al final la basura es siempre basura.
Hada puso los ojos en blanco. " Yo no soy la basura aquí"
FIN DEL FLASHBACK
Hada no pudo dormir es noche, por alguna razón que no podía comprender se encontraba bastante ansiosa y cada vez que parecía que por fin iba a poder descansar, empezaba a sentirse aún más ansiosa que antes.
Y sinceramente, le estaba empezando a molestar bastante la falta de sueño, pero casi como si estuviera luchando contra esa sensación, se obligó a si misma a relajarse contra las sábanas pálidas.
...
Ya casi podía sentir su mente flotando en ese misterioso mundo de sueños, por fin parecía haberle ganado a esa misteriosa fuerza que parecía decirle que se moviera y que se fuera a otra parte. Rápido.
Pero como no todo sale como se desea, en ese momento escuchó el sonido de una explosión. Que por el sonido venía del mismo edificio en el que encontraba. MIERDA.
Con la somnolencia inmediatamente fuera de su cuerpo, se levantó a una gran velocidad de la cama y aún más rápido agarraba sus pertenencias del lugar (no le tomó mucho tiempo ya que nunca desempacaba sus cosas).
Incluso antes de que saliera, podía escuchar perfectamente los gritos desesperados y agitados de los demás huéspedes del hotel.
Y era obvio que cuando saliera iba a ser peor. Y lo fue.
Había hombre, mujeres, ancianos e incluso niños corriendo hacia la salida, ninguno parecía querer quedarse para averiguar de donde provino la explosión.
Solo algunos parecían preocuparse por sus pertenencias, y esos pocos las llevaban en las manos como podían.
Pero la gran mayoría agarraba de las manos a sus familiares o conocidos, o al menos casi todos.
- AGG, YA DÉJALA AQUÍ, VAYÁMONOS RÁPIDO, QUIEN SABE LO QUE ESTA PASANDO EN ESTE MALDITO LUGAR - un hombre sostenía a una mujer de los hombros, casi parecía que la obligaba a salir.
Hada solo estaba a unos pocos metros así que pudo escuchar sin esfuerzos lo que decían.
- Pero... ella aún está ahí... algo le puede pasar...- la mujer dijo en voz baja, su rostro estaba pálido y su pequeño cuerpo estaba temblando.
- NO IMPORTA - el hombre le gritó sin contemplación - ESA NIÑA NO IMPORTA, ¡SOLO IMPORTAMOS NOSOTROS!
Terminó la oración con una pequeña sonrisa, temblorosa.
Pero la mujer solo miró en dirección a las habitaciones.
- Pero... mi hija...mi niña...mi pequeño ángel... no la puedo abandonar- ella dijo con ojos llorosos.
El hombre la miró fijamente a los ojos y antes de que ella se diera cuenta, le golpeó con el dorso de la mano la parte trasera del cuello, haciendo que la mujer cayera inconsciente.
Aún con los ojos tristes, él la cargó en sus hombros con facilidad y la llevó afuera no sin antes murmurar:
-Luego me agradecerás por estar viva, amor, luego todo estará bien.
Pero parecía intentar convencerse a sí mismo.
Hada había observado todo el intercambio con ojos curiosos, para luego dirigirse a la habitación de la cual la mujer no parecía poder despegar los ojos antes.
"Una niña está todavía aquí, quien sabe lo que le puede ocurrir si la dejan sola"
Entró a una habitación de la que parecía provenir más ruidos que de los demás.
Unos ojos asustados la observaban con cautela desde debajo de una cama.
"Ahí está"
Le sonrió para tranquilizarla, una sonrisa siempre inspira más confianza que un ceño fruncido.
- He venido para sacarte afuera - le dijo con voz suave, eso siempre tranquiliza a los niños- es peligroso estar aquí.
Aún así la infante no pareció creerle.
- mamá... mamá dijo que si no la encuentro, debo quedarme en el mismo lugar para que ella me encuentre.
"Niña inteligente"
-Pero fue tu mama quien me dijo que venga a buscarte, no puede venir así que me pidió que yo venga por ti - Una voz gentil es de las que nunca se duda, y mucho menos se espera una mentira.
- ¿En serio? - esos grandes ojos la miraron confiadamente, la niña salió de su escondite y le sonrió.
"Pero una niña muy crédula"
- Claro, ¿Por qué mentiría?
Y con solo esas palabras, Hada llevó a la niña con la mujer y el hombre que había visto antes.
La mujer ya estaba despierta y muy agitada también, diciendo cosas como "mi niña, mi niña ¿Dónde está?"
Cuando se la llevó, la mujer estalló en llanto y abrazó a la menor como si su vida dependiera de ello.
Le dio las gracias a Hada repetidamente y el hombre incluso lucía feliz de ver a la niña.
Incluso con esa alegría, a su alrededor todavía reinaba el caos. Pues la explosión no era nada inventado.
Hada miró el techo del hotel, de donde parecía provenir todo el alboroto. Podía ver a una gran cantidad de gente en lo alto
¿Debería subir allá arriba o no?
Bueno, jeje, la pregunta del final no es solamente de Hada a si misma, sino también para las personas que lean esto y deseen comentar cual opción prefieren ;) creo que es algo obvio en que tiempo de Magi esta ella, quiero decir HOTEL, BALBBAD, "EXPLOSIÓN", SINBAD Y UNOS "MOCOSOS" fueron nombrados, lo hace algo obvio... creo.
Bueno la pregunta seria esta: ¿Debe Hada volver al hotel y ver que pasó en el techo o solo debería irse a otra parte?
Es una pregunta importante, ya que sino no puedo seguir escribiendo, y hasta yo me pregunto como será el encuentro entre Hada y YA SABEMOS QUIEN(?
ah, y antes de que me olvide o algo XD gracias a warrior girl in flames por apoyarme con la historia /o/
Un dato curioso acerca de mi sensual OC: su nombre significa "la que sigue el destino"
