¡¿Eeehhhhh?! ¿Prima?
La Fanalis los miró con un poco de molestia , el sonido de los gritos de las personas le aturdieron los oídos.
"Ayyyy, me duelen los oídos, ¿No pudieron gritar UN POCO más alto?"
Ehh – los miró raro – si,lo soy, y según Ugo-chan ustedes son los amigos de Aladdin-sama, al menos la mayoría.
El rubio y la chica fanalis parecían ser los más sorprendidos de todos, como si no esperaran que Aladdin-sama tuviera algo parecido a un familiar. En cambio, el tal Sinbad observaba todo con un brillo extraño en la mirada, Ja´far estaba un poco sorprendido pero no pareciera que realmente le interesara el parentezco entre Aladdin y Hada, y mientras tanto, el fanalis lucía un semblante inquebrantable.
"En realidad, sus reacciones son las que menos me importan"
Mientras sus amigos reaccionaban de una forma un tanto exagerada (según Hada), Aladdin había estado observándola con unos nuevos ojos, su mirada transmitía tanta curiosidad,tantas preguntas que deseaban brotar. Probablemente se moría de ganas de preguntarle cosas como "¿Quién eres realmente y qué haces aquí?" "¿Dónde estuviste todo este tiempo?" "¿Por qué no tenía idea alguna de tu existencia hasta ahora?" pero la pregunta que más transmitían sus ojos suplicantes era esta:
"¿ Es verdad que somos familia?"
El niño parecía tan feliz de la sola idea de no estar solo en este mundo, que el solo verlo casi hacía que se le partiera el corazón.
Sabía que el pequeño tenía entendido que él no poseía familia, Ugo-chan se lo había comentado antes, y sabía lo importante que era para Aladdin-sama que ella existiera.
Significaba que no estaba solo.
Lentamente y sin quitarle la mirada de encima, el pequeño magi se fue acercando a Hada paso a paso, como si temiera que ella se desvaneciera si dejaba de mirarla, hasta llegar a su lado.
La fanalis no sabía exactamente que hacer, ¿Y si se movía y hacía el ridículo o algo? Estaba asustada, nerviosa y agitada. Pero también estaba contenta.
Cuando llegó a su lado el niño la miró fijamente por unos segundos, respiró profundamente y luego sonrió, fue la sonrisa una de las sonrisas más felices que ella hubiera visto.
"Es tan parecido a ella"
- Mucho gusto, mi nombre es Aladdin – le dijo felizmente - ¿Cómo te llamas?
Hada lo miró con cariño y decidiendo ser valiente, se arrodiló en frente de Aladdin y haciéndole una reverencia, le respondió con suavidad:
-Hada, ese es mi nombre, estoy encantada de poder encontrarnos otra vez, Aladdin-sama...
Dudó un poco con sus palabras y agachando la cabeza, le dijo:
Espero poder seguir a su lado, ya que...
Ignorando sus palabras, el peliazul la abrazó de la nada, sorprendiéndola. Sin darse cuenta de su sorpresa, o ignorándola, el niño siguió abrazándola con aún más fuerza que antes y ella, sin resistirse y no queriendo hacerlo, lo abrazó de vuelta.
Vaya, que bonita escena.
Hada abrió los ojos rápidamente (¿Cuándo los había cerrado?) y casi fulmina con la mirada a Sinbad, quien los había interrumpido con una sonrisa.
Lo siento si interrumpo algo, pero nosotros tenemos algo que hacer y...bueno, a Aladdin parecía interesarle minutos antes.
(Al día siguiente, frente al palacio de Balbbad)
- Guauu – exclamó Aladdin – hay muchas personas aquí.
Morgiana, Aladdin y Hada se encontraban en el medio la multitud reunida en frente del palacio, la gente a su alrededor gritaba, reclamando cosas que seguramente ya hayan dicho más de una vez
- Si lo que me dijeron anoche es verdad – le contestó Hada, pues la noche anterior luego de presentarse entre todos, le informaron (aunque más bien fue Aladdin el que le contó) de lo que sucedía en Balbbad, los problemas de pobreza, políticos y económicos. Además se enteró que el rubio con el que se había encontrado el otro día era uno de los príncipes del lugar (uno bastardo, pero príncipe al fin y al cabo), que pequeño que era el mundo – y todas estas personas se enteraron que Alo... Ali...Alibo... ¡El rubio ese! Es un príncipe y que además esta de su lado, es obvio que vendrían aquí.
- Ya veo – asintió el menor con una sonrisa, sin dejar de tomar el brazo de su prima. Desde que se había enterado de su parentezco, Aladdin prácticamente no la había perdido de su vista, como si temiera que se fuera apenas se diera la vuelta.
- Seguro que Alibaba-san esta ahora mismo hablando con ese rey para arreglar las cosas, no hay nada que temer – la otra fanalis del grupo aseguró seriamente.
- Ojala todo fuera tan sencillo – murmuró Hada, sin la intención de que alguien la escuchara.
- ¿Hmm? ¿ Dijiste algo, Hada-nee san?
La pelirroja se sonrojó al ser descubierta, miró con timides al peliazul y negó con la cabeza, provocando que alguno mechones de su cabello carmesí le calleran en el rostro.
- N-Nada, Aladdin-sama
El pequeño le frunció el seño ligeramente, haciendo pucheros con la mirada.
- Ya te dije que me digas solo "Aladdin", el "sama" esta de más.
- N-NO, no me atrevería, aún no estoy lista para llamarlo con tanta familiaridad, Aladdin-sama.
Ella se sonrojó aún más, ya podía sentir la risa se Ugo en su mente.
- Perooo...
- ¡Pero nada! Ya le dije que todavía no, aguántese – le dijo con una sonrisa, sacándole la lengua al menor. Ignoró completamente su sonrojo.
Recibió como respuesta un puchero aún mayor.
De la nada, ambos primos escucharon una suave risa que llamó la antención de ambos. Morgiana, que los había estado observando todo el tiempo, los miraba tapándose la boca para contener las risas que querían escapar.
Olvidándose del tema anterior, Aladdin también se rió y para responder a la mirada curiosa de su prima, le dijo:
- Mor-san no suele reirse así, es una persona bastante seria, pero ella es mucho más bonita cuando rie, ¿Verdad?
Hada miró fijamente por varios segundos a la otra fanalis para luego asentir.
- Es muy bonita cuando rie...¡ y cuando no también! No quería decir que cuando no se rie es fea... emmm... Mo... Mor... Mori, ¡no eso no!... Morgi... ughhg, ¿No te importa si te llamo "Mor-san"? Soy mala con los nombre largos – Hada se frotó la parte trasera del cuello.
- No hay problema, Hada-san.
Mientras hablaban, a Hada le pareció que la cantidad de Rukh negro aumentaba considerablemente, ¿Por qué sera? No le dio importancia hasta que vio a un muchacho pálido, de ojos rojos y con el cabello negro en una trenza larga caminar a su lado.
" Oh,no..."
Inmediatamente, miró a Aladdin para ver si lo había notado, y si la forma en que observaba al muchacho era algún signo, parecía que si.
Apretó la mano del menor para llamar su atención, lo que inmediatamente hizo.
Le sonrió con tranquilidad, pero en su interior estaba entrando en pánico.
" Por la forma en que el Rukh lo seguía, era un magi... ¿o una magi? No estoy segura si es un chico o una chica, tiene el cabello demasiado largo. Aunque Aladdin-sama también tiene el cabello largo... AGHH me estoy llendo de tema, ese muchacho (o muchacha) era un magi y parecía haber caído en la depravación, y eso no parece algo bueno, menos cuando acaba de entrar tan fácilmente en el palacio donde se esta decidiendo el futuro de Balbbad"
