Alcanzada
VIII
Say "I Love You"
Tesla busco pacientemente la cucharilla de helado. Tenía que seguir siendo paciente, aunque su helado de oreo se estuviera deshaciendo y estuviera llamando como una sirena al lado de las piedras. Finalmente encontró uno a lado de los tenedores y no tardó en poner un programa absurdo de ese país. Encontró una película china sobre la Segunda Guerra Mundial, "Men Behind the Sun, pero al verla realmente cruel cambio casi al momento por un documental sobre fabricación de quesos. Lo veía mucho más interesante y productivo.
- ¡TES, CAMBIA DE CANAL QUE DENTRO DE POCO ESTRENAN LA DE ANT-MAN!- entró en la sala atropelladamente la compañera Tania, con una tarrina de helado Milka- Esa película no me la haces perder como el de...
- Que, si, mujer...- dio un adiós muy triste al documental de quesos- Si todavía están en los anuncios... SHARON LAS PALOMITAS, CERVEZAS Y HELADO SABER NUBE CON TROCITOS DE NUBE
- No esta- dijo dejando su milka y yendo a cojer ella- Le pidió a Sam ayuda para vigilar la cita de Natasha e Steve
- Le dan más vueltas al tema que un hamster en la rueda- se quejó en voz alta Tesla- Si Bucky dejara de ser militar y se dedicara a... llamemoslo X-Cerca-De-Casa, fijo que no pasaba eso
- ¿Te gusta más Bucky para ella?
- Porque es sincero y algo misterioso, nunca avisa cuando esta. Steve, en cambio, es capaz de mentir por ella...
- ¿Te acuerdas de esa vez que llegamos cuando iban a la prepa?- su compañera asintió por tener la boca llena- me di cuenta que realmente Nat todavía tiene en mente a Shostakov
- ¡¿WHAT?!
- Calla que empieza...
Si bien el color de Natasha Romanov era el rojo, para esa ocasión a penas se arreglo. Un simple vestido azul con lunares blancos era más que suficiente para ella. Iba con las ideas claras, no quería mentirle: su amor por Bucky seguía latiendo igual que su interés por él. Pero que a diferencia del militar, este no la había engañado en ningún momento, por lo que no sentía una gran decepción. A la distancia, tanto Sam Wilson como Sharon Carter espiaban, vestidos de negro. Realmente estaban preocupados por la estupidez máxima de sus amigos, por lo que debían evitar cualquier estropicio.
- ¿Esto no es ilegal?
- Si preguntan, estamos hablando de mi representación en una compraventa tuya, asi improviso- dijo ella bastante tranquila mientras que miraba como Natasha llegaba al lado del pintor.- debí ayudarla a escoger vestido...ese lo usó cuando alquilamos la primera casa- Sam la miro, bastante extrañado- es que la casera era una cabrona
Steve, tan señor como siempre, le llevo una flor y la llevo dentro de una ferial, donde no sabían por donde empezar. Tampoco ayudaba mucho la guardia en la que estaba oficialmente Natasha. Quizás hubiera sido mejor invitarla al cine. Primero se les ocurrió coger algo para comer, donde Natasha no dudo en un refresco y algodón de azúcar mientras que su compañero cogió una manzana de caramelo. Intentó cogerle un oso enorme, pero lo que realmente le saco una sonrisa fue que consiguiera el Om Nom, juego al que se había viciado durante los descansos de algunos ensayos, y un Olaf cantarín. Le parecieron un poco de niña pequeña, pero realmente le gustaban más que la idea de cargar todo el rato con un peluche que prácticamente le doblaba el tamaño al alien como caramelos adorable y un muñeco de nieve que cantaba mejor que algunos compañeros.
- Por ahí hay más juegos... podríamos intentar ganar un skelanimal o una almohada del donut de homer o un tiburón...
- Así esta bien, mi capitán- bromeó ella abrazando a sus nuevos amigos
- Así pareces más adorable...
- ¡YA HAS ROTO TODA LA MAGIA, IDIOTA!- le echó en la cara bastante roja, acelerando el paso
Steve no tuvo remedie en seguirla y arrastrarla a los autos de choque, donde se demostró un gran dominio en esquivar a los "locos vividores", por lo que a la segunda, Natasha se vio obligada a coger el mando y chocarse con toda persona que tenía al lado para darle emoción. Con aquello, la rusa se animo y quiso animar las cosas montando en la montaña rusa e intentar sacar una foto sin brazos, ya que casi siempre solo salía un brazo y se sentía un poco nazi. Necesitaron de tres entradas para poder sacar la foto decente.
- Por fin, estúpida pose hitleriana...
- No te enfades, Nat... ¡Entremos en la noria!- le gritó como un niño- Habrán unas vistas...
- ¡Ahí no me metes, idiota!- Chillaba ella mientras buscaba otra cosa con la que entretenerse
A la distancia, los cupidos de turno estaban preparando su intervención al ver que tan idiota podía llegar a ser el dúo. Aunque al ver que iban a tardar, aprovecharon para hacer algo juntos, como amigos hambrientos se acercaron a casi todos los puestos de comida. Estaban entre empujarlos a dentro de la fila para la noria o al túnel de tiro.
- Cuando dicen que los rubios son tontos...no se equivocan- soltó Sam al ver como el rubio se iba sin su acompañante a un tirapichon aun sabiendo que las escopetas estaban trucadas- sin ofender, Sharon
- Dejale que coja un Minion de esos... Hay unos con pintas de personajes ficticios muy buenos... mira, no es tan idiota, le ha cogido el truco para coger el llavero...
- ¿Donde esta Nat?...¡Aprovechemos y visitemos la sala de espejos~
Natasha estaba en yendo a la sala de terror nada más perder la vista de su...lo que fuera. Había sido una completa idiota. Pensó que iba a ser más entretenido. Solo accedió bajo la presión de Sharon al día siguiente, con la promesa de pasarlo bien. Realmente no se imaginaba algo como eso, pero le gustaba, sobre todo la parte de los nuevos peluches.
- ¡Nattie, mira que chachis los llaveros!...NO, AHÍ NO
- Pues vamos a la casa, que no quiero montarme en la noria
- Antes...
No comprendía porque, pero le daban ganas de coger un helado antes de marcharse. durante el camino de regreso, notó que por un momento estaban hablando sin seriedad, de una forma que realmente le gustaría. Por un momento, noto que todo era como una vuelta al pasado, como si estuvieran en la preparatoria y realmente no se hubiera enterado de ninguna mentira.
Pero todo buen momento se rompía con facilidad.
