Hola personitas. Primero que nada y antes de que se me olvide, iba a decirles que lo que estoy haciendo de "POV Bonnibel" es porque quería poner las cosas desde la perspectiva de alguien que no recuerda nada, me pareció entretenido.

Bueno, muchas gracias por todo su apoyo con la historia y conmigo /u\

Espero que disfruten del capítulo y perdón en caso de haber tardado mucho. Hasta la próxima semana.


Unos golpes insistentes en la puerta rompían la tranquilidad de la noche y parecía que no se detendrían nunca. Por fin alguien atendió a su llamado y se calmó. Iba a soltarle todas las justificaciones y disculpas enseguida pero se detuvo al ver que la persona que abrió no era quien ella esperaba ver.

Después de que la pelirrosa se fuera se había quedado un rato más consolando a Flame hasta que se sintió lo suficientemente tranquila, la acompaño a su casa y apenas salió de ahí fue directo a casa de Bonnie pues no quería que se quedara con un mal pensamiento de ella ni que creyera que era falso cuando le dije que le gustaba o peor aún, que pensara que tenía algún tipo de relación amorosa con la pelirroja. Pero vaya que se sorprendió al verla ahí justamente a ella, aunque tampoco era algo fuera de lo normal, tenía derecho a estar en esa casa después de todo, más derecho que el que ella pudiera tener.

-¿Qué se te ofrece, Marcy?- preguntó algo molesta la rubia.

-No sabía que estuvieras aquí, Fionna- respondió retrocediendo un poco.

-Bonnie me llamo hace rato y me dijo que viniera-

-Ah, necesito hablar con ella ¿Podrías hablarle?-

-No creo que se pueda, además dijiste que no intentarías nada con ella ¿Recuerdas?-

-Si fuera a intentar cualquier cosa no lo haría contigo aquí ¿No crees?- comento con ironía.

-De todos modos no creo que quiera verte, por algo me pidió que yo abriera la puerta-

-Bien… Ya me voy entonces, pero vendré después como quiera-

Marceline se alejó de la casa con las manos en los bolsillos ¿Por qué había llamado Bonnibel a Fionna? Es decir, es su novia pero de todos los días que le hubiera hablado precisamente hoy se le antojaba un poco extraño y más considerando la escena anterior ¿Acaso estaba celosa? Ese pensamiento le robo una sonrisa que no pudo detener, le encantaba la idea de que pudiera estar celosa de ella aunque no tenía motivos para estarlo. Sin embargo era posible que sin darse cuenta le estuviera dando motivos después de todo se había acostado con Keila no obstante de eso hacía mucho tiempo, y también lo había hecho con Flame pero eso ella no lo sabía ¿O es que estaba siendo demasiado unida con Flame? No le daba la impresión de que fuera así pero pensándolo bien últimamente había pasado mucho tiempo con ella, pero pasaba la mayor parte del tiempo con Bonnibel ¿Por qué estar celosa entonces? De todos modos que importaba todo eso, la pelirrosa tenía pareja y no se le veían ganas de dejarla ni aunque su enfermedad ya hubiera remitido por completo y no podía culparla, siete años no se tiran a la basura así nada más y mucho menos por alguien que conoces hace un par de meses solamente.

Mañana tendría que acompañar a Flame a casa de Finn, se lo había prometido a pesar de no tener muchas ganas de ir, después de todo eran asuntos de ellos y no podía intervenir en eso pero también tenía que ver con Fionna por ser la hermana del chico y de algún modo con Bonnibel por ser la novia de la rubia. Todo lo que hacía siempre terminaba llevándola a ella y no era que le molestara pero para que si de todas maneras no podía hacer nada porque estuvieran juntas.

Llego a su apartamento casi sin darse cuenta y nada más entrar se fue directo a la cama sin siquiera cambiarse ni nada, ya tendría tiempo para eso mañana, por lo pronto solo quería dejar de pensar en todas esas cosas y dormir un largo rato.

Habían llegado a la casa de los Murtons y Flame parecía gelatina con tanta tembladera, por más que Marceline le decía que no se preocupara no se calmaba, ni siquiera cuando la abrazo había dejado de tiritar y no precisamente de frio sino de miedo. Hacía mucho tiempo que no iba a esa casa y aunque le traía muy buenos recuerdos también la hacía recordar algunos bastantes malos como el día en que terminaron. Tampoco estaba segura de que el chico quisiera recibirla después de que le había hecho creer que era otra persona a la que amaba, aun así se armó de valor y toco el timbre mientras sostenía fuertemente la mano de la pelinegra, casi cortándole la circulación.

-Buenos días, jovencitas… ¡Señorita Flame!- exclamó el mayordomo.

-Hola, Philip ¿Esta Finn de casualidad?-

La bajista notó como le temblaba la voz así que apretó un poco más su mano para darle apoyo y pareció funcionar.

-Claro, pasa, se encuentra en su habitación, ya sabes por dónde. ¿Quieren algo de beber?-

-Estamos bien, no se preocupe-

Subieron despacio los escalones y entre más se acercaban más lento caminaba la pelirroja por lo que Marceline se veía obligada a jalonearla para que avanzara. Se detuvieron frente a la puerta y como vio que Flame no se decidía si tocar o no tuvo que hacerlo ella. No pasó mucho rato cuando la puerta se abrió y comprobaron que, en efecto, Jake le había dicho la verdad.

Finn las observo con curiosidad un momento y por supuesto que no se le escapo el hecho de que llegaran tomadas de las manos pero lo disimulo bien y simplemente se volteó alejándose hacia la ventana dándoles a entender que podían pasar pero que él no prometía prestar mucha atención a lo que sea que fueran a decirle.

-Finn ¿Cómo estás?-

-Bastante bien, gracias por preguntar- respondió irónicamente dándose la vuelta para quedar de frente a ellas.

-No tienes por qué hablarle así- comento Marceline molesta.

Se podía sentir la tensión en el ambiente pues entre estos tres personajes solo se habían suscitado pleitos siempre.

-Creí que te gustaba la novia de mi hermana ¿No me digas que ahora preferiste a Flame?-

De pronto Marceline fue consciente de que aun permanecía tomando la mano de la pelirroja y que eso podía ser mal interpretado pero no le importo y aunque sintió que ella aflojaba el agarre no la soltó sino que la tomo con más fuerza.

-Yo no ando con Flame ¿Okey? Y lo de más que concierne a mi vida privada no es de tu incumbencia.-

-Así que cuando dijiste que te gustaba alguien más… hablabas de ella ¿Verdad?- esta vez se dirigió a su ex novia.

-No, no hablaba de Marceline.-

-Da igual. ¿A qué viniste, Flame?-

-Quería ver como estabas, me preocupas aunque no lo creas… ¿Quién te hizo eso, Finn?-

-De acuerdo, se los diré. Tal vez ustedes si son listas y se evitan los problemas, no como Jake.- se sentó en una silla, y les indico que se sentaran en la cama –Mi padre me advirtió que le pusiera fin a la relación de Fionna y Bonnibel pero como evidentemente no le hice caso, fue él quien se hizo cargo y bueno, esa desobediencia fue el resultado del accidente. Cuando fui a reclamarle me hizo ver que no tenía ninguna prueba en su contra y que tenía que hacerme entender así que ordeno a algunos de sus hombres que me dieran un escarmiento, justo como hacia cuando era niño y no hacía caso.-

-¿Qué acabas de decir?- pregunto entrando en cólera la pelinegra.

Se levantó de la cama casi demasiado rápido soltando la mano de Flame en el proceso y llegó hasta el chico en fracción de segundos tomándolo fuertemente del cuello de la camisa.

-¿¡Por qué no lo habías dicho!? ¿¡Por qué no lo has denunciado todavía!?- grito echa una furia.

-Oye yo hice lo que pude. No lo denuncie porque nadie me creería sin pruebas y mucho menos del gran magnate que es mi padre.- dijo con indiferencia.

La pelirroja tomó del brazo a Marceline para tratar de calmarla y por lo menos logro hacer que soltara al chico.

-Finn, debemos hacer algo.- intervino Flame.

-No hay nada que se pueda hacer, mejor cuiden a Bonnibel y traten de alejarla de Fionna. Es la única manera.-

-Será mejor que nos vayamos, Flame. Parece que el amor de tu vida sigue siendo un cobarde.- replico con sarna.

Tomó a la chica del brazo y la arrastró rápidamente fuera de la habitación. Parece que Bonnibel no bromeaba cuando dijo que ese hombre era capaz de cualquier cosa, él era el responsable de su amnesia y de la muerte de su hermano. Tenía que salir de ahí antes de que le diera el impulso de volver y golpearlo con todas sus fuerzas. Debía ir a ver a la pelirrosa.

POV Bonnibel

Estaba preparándome un té para relajarme un poco pues todo el día había estado de un pésimo humor. Estoy segura que es debido a la escena de ayer aunque si lo pienso mucho empiezo a creer que debí haber hablado con Marceline y por lo tanto no quiero pensar tanto en ello porque no tengo ganas de escuchar sus explicaciones.

Alguien toco el timbre así que interrumpí lo que hacía para salir a ver quién era. Y realmente no me extraño para nada encontrarme ahí a Marceline, estaba casi segura de que vendría de nuevo apenas tuviera la oportunidad y ahí estaba, de pie frente a mí. Se veía algo pálida y desesperada así que sin decir nada me hice a un lado para que pudiera pasar. Ni lo dudo y entro rápidamente aunque se quedó cerca de mí y me siguió de cerca hasta la sala donde incluso también se sentó cerca de mí en el sofá.

-¿Qué sucede, Marceline?-

-Quería… explicarte el abrazo de ayer con Flame-

-No es necesario, tú puedes hacer con tu vida lo que quieras.-

-Sí, tienes razón…-

Sí solo venía a eso ¿Por qué rayos se molesta en venir? Mi humor empeoro después de su estúpido comentario. Pero ella aún no había terminado de hablar cuando yo me disponía a replicar.

-Pero a pesar de eso, quiero explicarte porque no soporto que pienses cosas que no son. Si abrace a Flame era porque estaba muy triste por la persona que ama.- explico.

-Bueno, igual no tenías que molestarte, Marcy. Yo tengo pareja y tú puedes estar con quien gustes.- comente un poco avergonzada por haberme puesto celosa de un abrazo.

No sé por qué mencione a Fionna pero supongo que no fue buena idea porque Marceline ha puesto cara de pocos amigos.

-Y eso era otra cosa que quería hablar contigo, Bonnie.- dijo tomando mi barbilla para que la viera a los ojos -¿Llamaste a Fionna solo porque te pusiste celosa?-

Quería voltear hacia otro lado pues siento que mis mejillas arden de vergüenza por ser tan obvia con un comportamiento tan infantil.

-No es así.- miento.

-Mentirosa.- me suelta –De todos modos tu sí que tienes derecho a estar con ella. Tú lo dijiste, es tu pareja.-

-Pero…- ¡Oh no! Lo dije sin pensar.

-¿Pero?- pregunta alzando una ceja y poniendo cara de interrogación.

-No nada, olvídalo- me quedo callada.

No de nuevo… mi mente empieza a nublarse y lo último que siento son los suaves brazos de Marceline sujetándome. Otra vez ha cambiado el lugar en el que me encuentro pero ahora muchos recuerdos pasan a la vez y es demasiado rápido. Veo una joven hermosa de la que no puedo olvidarme y con la cual poco tiempo después empiezo una relación, de repente hay gritos por parte de Martin hacia Fionna y hacia mí; Fionna cae en cama debido a su enfermedad; conozco a Keila y de ahí de pronto llega a mi mente Marceline, las confusiones, los sentimientos, el deber y la lealtad, los problemas; la recuperación de Fionna es lo último de lo que tengo memoria sin contar lo que ha pasado estos días.

Siento de nuevo el cuerpo de Marceline cerca del mío, está abrazándome. Abro los ojos y veo su expresión preocupada, que de hecho es parecida a la que tenía Keila ayer. Parece que en poco tiempo logre recordar mi vida aunque aún siento que falta algo que debo saber…

-¡Contéstame, Bonnie!- la escucho decir después de salir del pequeño trance.

-Marcy…-

-¿Qué te paso? ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?-

No puedo evitar sonreír ante su preocupación. Se ve realmente linda cuando se inquieta.

-Estoy bien. Al parecer esta es mi manera de recordar las cosas.- explico y me enderezo en el sillón separándome de su abrazo.

-¿Ya recordaste… todo?-

-No creo que sea todo, me falta algo puedo sentirlo pero por lo menos ya te recuerdo a ti… y a Fionna, a Keila. En fin, a todos.-

-Es genial- exclama sin mucho ánimo.

No sé si es por todo este tiempo de reprimir mis sentimientos o por la emoción de haberla recordado de nuevo junto a todo lo que me provoca, pero en lugar de preguntarle qué pasa, la besó. No pude resistirlo al verla tan cerca de mí. Rodeo su cuello con mis manos y ella coloca sus manos alrededor de mi cintura. Puedo sentir como el beso se hace más intenso, se siente tan bien que me separo. No puedo arriesgarme a llegar más lejos que esto después de todo yo tengo pareja, aunque últimamente tengo que recordármelo muy seguido.

-Bonnie…- articula ella aunque yo no consigo ni levantar la vista. –Tal vez debería irme.-

-Sí, tal vez debas hacer eso.- respondo.

La acompaño hasta la puerta y justo cuando la abro me topo con Fionna quien al parecer estaba a punto de tocar. No sé si por vernos juntas o solo por el hecho de que Marceline esté aquí pero de pronto parece realmente enfadada.

-¿Qué haces con ella, Bonnie?- creo que trato de que sonara dulce pero no lo consiguió.

-Vino a verme solamente.-

De pronto su mirada presta más atención y no sé qué fue lo que vio pero parece más molesta que hace un segundo.

-La besaste.- me doy cuenta de que eso no ha sido una pregunta.

-Fionna yo…-

-¡No puedo creerlo, Bonnibel! Después de todo el tiempo juntas. He hecho todo por ti y así es como me pagas. Desafié a mi padre por ti, incluso ahora sigo sin obedecerlo por estar contigo… ¿Acaso solo estabas esperando a que me recuperara para dejarme? Ya sé que no recuerdas nada ¡Pero eso no te da derecho a jugar así conmigo!- grita al borde del llanto.

No quiero decirle que ya recuerdo casi todo porque eso empeoraría las cosas pero no puedo evitar sentirme mal por sus palabras. Pero también me molesta que me restriegue todo eso en la cara, ella no fue la única que tuvo que lidiar con el rechazo de sus padres por su orientación sexual.

-No es justo que me reclames eso, Fionna.-

-Da lo mismo.- voltea a ver a Marcy –No quiero que te le acerques, ya te lo había dicho.-

Creo que ella también se sintió mal por los comentarios de Fionna y en lugar de replicarle, como se ve que quiere hacer, se aleja de la puerta y se para un momento frente a ella.

-No te preocupes, no lo haré más. Te prometí que iba a alejarme y lo haré. Lo siento, Bonnie, esto es un adiós.- dice volteando a verme.

Se aleja por la oscura calle y después de unos segundos ya no logro distinguirla. Miró a Fionna sin entender su actitud, ella nunca fue así de controladora que yo recuerde. Me siento fatal por tener que alejarme de Marceline pero sé que Fionna si ha dejado mucho por mí como yo por ella y no sería justo que apenas saliendo de su recuperación de años, la deje así nada más. Intento que mi rostro no demuestre el dolor que estoy sintiendo dentro, pero no estoy segura de sí lo estoy consiguiendo. Al menos si notó algo no lo demostró.

Se acerca hasta mí y me abraza. Antes esto era suficiente para todo pero ahora no sé si prefiero mantenerme así o alejarme. Ante toda respuesta me quedo quieta mientras pienso que su abrazo es más amargo de lo que recordaba.

-Lo siento.- susurra en mi oído.

-¿Por qué?-

-Te amo.- me responde ignorando mi pregunta.

Fin del POV Bonnibel…