Hola personitas.
Verán actualización cada fin de semana. Gracias por el apoyo a la historia.
Los invito a pasarse por la página de face, es "dichiro". Apenas voy comenzandola c:
Los dejos leer.
Un par de días, ese era el tiempo que llevaba Elsa de ser el ángel guardián de Kristoff y en el cual se había encargado no solo de protegerlo sino también de ayudarlo poco a poco a superar lo que sentía por Anna, aunque era obvio que no lo conseguiría en ese par de días, se necesitaba tiempo para ese tipo de cosas. El muchacho seguía yendo a verla pero cada día estaba un poco más tranquilo, no se notaba demasiado el pequeño cambio pero el ángel sabía que iba avanzando, además ella no haría algo para que dejara de visitar a Anna, le gustaba observarlos y también adoraba ver a Olaf.
Se encontraban en la cocina el dueño del apartamento, su ángel y su mascota. Kristoff se estaba encargando de limpiar la casa y cocinar al mismo tiempo, lo que no resultaba buena idea dado que era bastante distraído por lo que Elsa tenía que ayudarlo de vez en cuando para recordarle lo que tenía que hacer.
-Tu comida se quema- le anuncio el ángel sentada sobre la mesa con las piernas cruzadas
El joven olió el aire y se dio cuenta de que su comida estaba, literalmente, en llamas. Corrió hasta el sartén y apago la estufa pero su comida seguía envuelta en fuego así que lleno un vaso con agua y se lo vertió quedando su comida hecha un verdadero desastre. Termino dándose por vencido con eso y decidió mejor ir a comer a alguna parte. Una hora después se encontraban en una especie de bar con las paredes azules y la barra en un espacio aparte, había mesas también y en una de ellas se encontraba él. No pensaba ordenar nada de bebidas alcohólicas puesto que no tomaba pero servían muy rica comida por eso había ido a comer ahí.
No podía evitar sentirse algo tonto por el hecho de que la comida se le hubiera quemado de esa manera, no era que fuera un mal cocinero simplemente no podía hacer varias cosas a la vez, y he ahí otra razón por la que no debió cocinar mientras recogía, ya sabía que no se le daba bien prestar atención a dos cosas al mismo tiempo y aun así lo había hecho. Dejo de torturarse con eso y probo por fin el delicioso platico que tenía frente a él, el cual consistía en pechuga rellena con puré y papas, de postre yacía en la mesa un vaso de fruta picada.
Elsa aprovechaba la comida del chico para observar a las demás personas, por ejemplo a la pareja que se encontraba almorzando en una mesa más lejana y por lo que se notaba ambos se veían muy enamorados, no paraban de verse el uno al otro, los ojos de ella parecían brillar mientras lo miraba y él la tomaba cariñosamente de la mano tratando de transmitirle todo su cariño en esa única caricia. En el tiempo que llevaba en la tierra el ángel había notado como los humanos necesitaban del contacto físico para darse a entender que se querían, eso era lo que más le había fascinado hasta ahora de la humanidad, que con ese simple gesto entendieran cuanto significaban el uno para el otro.
Kristoff al fin terminó de comer y después de dejar el dinero sobre la mesa se levantó y salió junto a su ángel del pequeño local. Camino un rato por la acera sin ningún paradero en específico al que quisiera dirigirse. Iba con la vista baja mirando su sombre sobre el suelo y un fuerte golpe lo hiso tambalearse hacia atrás un poco aturdido y mojado pues al parecer con lo que sea que hubiera chocado estaba mojado. Volteo hacia el frente y vio el rostro de un joven pelirrojo que parecía bastante molesto y que además llevaba la chaqueta del traje mojada por el café que antes se encontraba en el vaso que cargaba con su mano, parecía indignado y lo peor es que Kristoff sabía que tenía razones para estarlo pues había sido él quien iba distraído y no aquel joven de ojos marrón.
-Oh vaya, lo siento mucho- se disculpó el joven rubio
-¡Mira lo que hiciste! Has hecho que me ensuciara todo- reclamó molesto
-Oye de verdad lo siento, no sé qué más quieres que diga-
-Nada, solo hazte a un lado, y ten más cuidado por donde caminas- dijo caminando por donde iba y empujando a Kristoff de su camino
-Que actitud…- se dijo a sí mismo
-No lo justifico, pero le tiraste el café en la ropa- comento el ángel encogiéndose de hombros
-Será mejor que vaya a mi casa a cambiarme-
El muchacho regreso a su casa un poco molesto por la actitud del que a simple vista había catalogado como "el estúpido catrín" debido a su gala y actitud de una persona de la alta sociedad. No había sido para que reaccionara de esa manera, al parecer se había creído con todo el derecho de enojarse y aunque probablemente si era su culpa no tenía que enojarse de esa manera pero bueno, todos habían tenido malos días, y él no podía juzgar a una persona por su actitud de un momento así.
Para cuando llegaron a casa ya estaba mucho más calmado, entro a su cuarto, se quitó la playera y se metió a bañar. Los baños siempre lograban hacer que se relajara sin importar la situación en la que se encontrara. El agua caía desde la regadera mojando principalmente su rostro que mantenía hacía arriba para disfrutar mejor del roce del agua tocando su piel, se pasó la mano por el cabello dejándolo hacía atrás. Vaya que eso era sumamente calmante, casi como una droga y le encantaba. Estaba por salir pero aun así tuvo que apresurarse al escuchar sonar el teléfono en la sala, entro en la habitación rápidamente y se apresuró a tomarlo sin que le diera tiempo de cambiarse por lo que salió únicamente con la toalla enrollada en la cintura.
-¿Si? ¿Quién habla?-
-Kristoff, soy yo Anna, ¿Estás en tu casa ahora verdad?-
-Oh Anna, hola, si aquí estoy ¿Vendrás?-
-Sí, llego en una hora, hasta al rato- se despidió y colgó
-Vaya, ni siquiera un "¿Cómo estás?" ni nada, bueno mejor será que me vista-
El ángel había escuchado la conversación y también la emocionaba pues ver a Olaf siempre le hacía bien y así tendría más oportunidad de observar un poco más el comportamiento de las personas, si bien ya llevaba tiempo haciéndolo nunca se cansaba de ello, últimamente hasta el ángel guardián de Anna la acompañaba callado simplemente observando al igual que ella todo lo que ocurría con los chicos, de vez en cuando separaba la vista de ellos solo para hacer algún comentario o reírse del enorme gusto que le producía a ella mirar tan simples platicas, pero no solo era eso, sino que como la protegida de Olaf era mujer le gustaba interpretar sus pequeños gestos y entenderlos debido a que ella, a pesar de ser un ángel, también era chica. Era muy interesante a decir verdad.
Alguien toco a la puerta y Kristoff fue a abrir, ya se había cambiado y ahora portaba una playera negra con un pantalón de mezclilla color azul marino y llevaba puestas simplemente sus sandalias pues de todos modos se encontraba en su casa. Se quedó mudo al abrir la puerta ya que Anna no venía sola y no solo por eso sino que jamás se esperó ver justamente a esa persona ahí y ahora, incluso Elsa no tuvo palabras ni respondió al saludo de Olaf.
-¡Tú!- dijo por fin Kristoff señalando al individuo
-Vaya, jamás pensé que tu fueras el amigo de Anna- comento el pelirrojo
-¿Ustedes ya se conocían?- pregunto confusa la chica
-Ah sí, pero pasen lo hablamos adentro-
Entraron todavía un poco confundidos todos y se acomodaron en la mesa, el joven rubio estaba tratando de organizar sus pensamientos cuando la voz de Anna lo sobresalto.
-Bien ¿De dónde se conocen?-
-Veras…- empezó Kristoff pero el otro chico lo interrumpió
-Nos chocamos hace rato en la calle, tu amigo me tiro el café encima y vaya que me hiso enojar- sonrió
-¿En serio, Kristoff?-
-Fue un accidente… y ya me disculpe, pero aquí esta persona- lo señalo -Se enojó demasiado-
-Tienes razón y me disculpo por eso, lo que pasa es que iba a ver a Anna y termine sucio, no era mi intención ser tan grosero- se disculpo
-Oh Hans- dijo la joven mirándolo con ternura
-Sí, no hay problema-
-Oh, ¿Con que por eso estabas tan sorprendida, Elsa?- pregunto el ángel de Anna
-Sí, no esperaba verlo aquí y que justamente él fuera el Hans de Anna-
Elsa y Olaf se encontraban sentados sobre el sofá viendo a los chicos hablar en la cocina sin darse cuenta en lo absoluto de la presencia de los ángeles. Como ya era costumbre ella se quedó viendo más a los humanos, siempre lo hacía así que no era para nada extraño y al otro ángel le hacía gracia verla con esa mirada, le brillaban los ojos observando mientras se sentaba sobre el respaldo del sillón para mirarlos con más comodidad, se cruzó de brazos y frunció el ceño haciendo una cara extraña. Olaf no pudo contenerse más y se rio sin poder contenerse, había visto siempre sus caras raras pero esta era sin duda la expresión que más risa le daba, además nunca antes la había hecho, era la primera vez. Elsa volteo y levanto la ceja debido a su confusión ante la actitud del ángel.
-¿De qué te ríes, Olaf?- pregunto
-De tu cara, Elsa- decía riendo todavía y tomándose la barriga
-¿Qué tiene?- se asusto
-No tiene nada, pero hiciste una expresión que me dio mucha risa- seguía riendo –Jamás había visto a un ángel hacer esa mueca, por eso es tan divertido-
-Olaf, quieres explicarte por favor, no sé de qué me estás hablando ¿Qué cara hice?-
-Levantaste la ceja y arrugaste la frente, no puedo describirla bien pero si no fueras un ángel pensaría que algo te ha molestado, Elsa-
-¿Ah? ¿Qué podría haberme molestado, Olaf?-
-No lo sé pero es más gracioso todavía porque has hecho la misma cara que Kristoff, pero él tiene motivos porque ha visto a Hans tomar de la mano a Anna, es obvio que esta celoso… pero ¿Y tú? ¿Por qué te has molestado?-
-No estoy molesta- dijo con total tranquilidad
-¿También estas celosa? ¿Te ha molestado que Hans haya tomado la mano de Anna?- inquirió sonriendo de oreja a oreja
-Claro que no, Olaf, que cosas dices, sería ridículo-
-Lo sé, por eso mismo necesitaba decirlo- se hecho a reír de nuevo
Tanta risa de parte de él hiso reír también a Elsa. Mientras los tres chicos seguían platicando en la mesa sin prestar atención a la conversación y risas que había en el sillón, pero obviamente ninguno podía escuchar nada por eso para ellos solamente su plática existía y nada más. Anna tomada de la mano de Hans y Kristoff haciendo como que ese gesto se le pasaba totalmente desapercibido para tratar de calmar las hirientes puñaladas que la chica descuidadamente causaba a su pobre corazón.
-¿Así que ya son novios?- pregunto
-Sí, por eso quería presentarlos ya que tú eres mi mejor amigo, Kristoff-
-Y yo espero que podamos empezar de nuevo, olvidemos aquella primera impresión-
-Por eso no hay problema, Hans, asunto superado-
-Nada me haría más feliz que ustedes dos fueran amigos- comento emocionada
Elsa seguía observando sin quitar la mirada de ellos mientras Olaf no paraba de reír por las expresiones que hacía el ángel. Si fuera una humana más no cabría duda de que estaba celosa, pero se trataba de un ángel por lo que eso no podía ser y por eso es que le causaba tanta gracia. Por otro lado ella había decidido ignorarlo porque si no terminaría riéndose ella también y prefería mirar con atención a los chicos. Aunque se daba cuenta de que empezaba a sentir una pequeña y tan breve molestia que para cualquiera pasaría inadvertida, pero no para ella que no estaba acostumbrada a rechazar a ninguna persona por más mala que pareciera ser, por eso resultaba extraño que aquel chico pelirrojo la hiciera sentir así, como si no le gustara su compañía o como si no lo quisiera cerca, definitivamente tenía que pensar mucho en eso, no quería dejar el sentimiento sin entenderlo porque para empezar era demasiado curiosa como para hacer eso y en segundo lugar si alguien comenzaba a molestarle no era para nada normal.
Había una cosa que además de todo le daba suma curiosidad y era el porqué de que el joven novio de Anna no tuviera un ángel guardián, habría que investigar esa cuestión.
Respuestas a los reviews:
para Caeli18: Me da gusto que mi fic haya sido tu entretenimiento, me honra :3 y trataré de seguir sin tardar más de lo que digo c; Espero responder todas tus dudas en los capítulos aunque sea poco a poco. Gracias.
para Madh-M: De verdad espero saber mantener la intriga, y creo que pronto habrá progresos con el Elsanna C; Eso intentaré jaja Gracias por tomarte el tiempo.
