¡Hola personitas! Ha llegado el momento de otro capítulo de este fic. Espero lo disfruten mucho.

Gracias por todo su apoyo :3

No olviden darse una vuelta por mi página de facebook ("Dichiro") donde publico cuando actualizaré y así se ahorran el estar esperando. Además empezaré a publicar otras cosillas pronto.

Sin más demora los dejo leer.


El pelirrojo iba caminando por la calles de la ciudad, pasaba de largo de las personas sin prestarles la más mínima atención, ni siquiera a las muchachas que trataban de llamar su atención, lo único que lograba hacerlo voltear eran algunas zonas arboleadas pues le parecían bastante hermosas, no se explicaba como algo tan simple podía ser tan maravilloso. Sus ojos claros se posaron en un pequeño lago al lado de un parque, se sentó en un banco frente a él apoyando sus manos en sus rodillas, había unos niños jugando un poco más allá pero el apenas y los oía. Había llamado a Anna hace unos minutos para pedirle el número de su amigo, ella había dicho que le gustaría que fueran amigos, así que tenía pensado invitarlo a tomar una copa o algo así, después de todo si eso haría feliz a Anna estaría complacido en cumplir sus caprichos. Aunque tenía que admitir que el tipo no era de su total agrado, tal vez pareciera demasiado vanidoso diciendo algo así pero no le parecía que ese chico estuviera a la altura, o quien sabe, tal vez seguía molesto por lo del café porque aunque no hubiera sido la gran cosa, la primera impresión es la más importante y seguro que aquel rubio opinaba igual pero era obvio que ambos se tragarían ese sentimiento solo por complacer a la chica.

El agua brillaba con el reflejo de sol que ya se escondía por entre los edificios que se divisaban a lo lejos, aves pasaron volando por sobre él dándole aún más hermosura al lugar. El joven ya ni siquiera miraba, el paisaje era bello pero no le gustaban para nada los animales, ni tampoco las personas. Se consideraba de esas personas que no toleran estar rodeados de tanta gente. Saco su celular y busco entre sus contactos el número que quería encontrar, a pesar de que no tenía muchos, tardo un poco en encontrarlo, cuando al fin dio con él suspiro y pulso el botón verde de su celular.

Kristoff se había quedado dormido en el sofá tan solo llegar de su trabajo pues había sido bastante agotador, por una parte su jefe no se cansaba de acarrearles más trabajo, apenas y terminaban de picar y ya tenían de nuevo alrededor de otros diez bloques de hielo, y en segundo lugar un empleado de adentro del almacén casi provoca un incendio pues su trabajo no consistía únicamente en ser proveedores de hielo sino también de alimentos y otras cosas más.

Estaba acostado boca abajo con la mano colgando por la orilla llegando hasta el piso, aun llevaba puesta la ropa del trabajo incluidos los zapatos. Sven se encontraba acostado al lado de la mano de su dueño y Elsa escrutaba toda la ciudad a través de la ventana, viendo pasar a las personas de aquí para allá, el apartamento estaba sumido en el silencio y apenas se escuchaba los ligeros sonidos que hacia el refrigerador, incluso se alcanzaba a oír la respiración de Kristoff y Sven, todo lo demás del ruido provenía de afuera, sirenas de policía, voces de personas llamando por celular o hablando en la calle, el ruido de los coches al pasar y el sonido de los animales.

El timbre del teléfono rasgo el silencio haciendo que el ángel se girara enseguida y que el muchacho y su perro se despertaran sobresaltados por el repentino sonido. Kristoff acerco el brazo que tenía colgado hasta el mueble al lado del sofá en el que se encontraba el teléfono, hizo algunos intentos en vanos por tomarlo hasta que decidió levantar la cabeza y al fin logro tomarlo, contesto aun sin levantarse del sofá y seguía teniendo los ojos cerrados.

-Diga- dijo medio adormilado

-¿Habla Kristoff?-

-El mismo, ¿Quién habla?-

-Soy Hans, quería ver si te gustaría ir a tomar un trago, después de todo Anna quería que fuéramos amigos y que mejor que empezar bebiendo un poco-

Calló por un momento, no quería ser grosero pero estaba muy cansado y por otro lado sabía que era Anna quien quería que se llevaran bien y quería complacerla, aunque él no bebía. Solo será esta vez se dijo.

-De acuerdo ¿Dónde nos vemos?-

-Pero tú no bebes, Kristoff- se sorprendió Elsa

-¿Te parece bien dentro de una hora en el Bar Andrómeda?-

-Perfecto, nos vemos entonces-

Colgó el teléfono y lo coloco en su lugar. Aun tardo un momento en abrir los ojos, cuando por fin lo hizo se levantó y se sentó, por la ventana podía ver claramente que el sol ya casi había desaparecido por completo dándole paso a la luna y las estrellas, las cuales ya habían comenzado a verse muy tenues en el cielo. Se dirigió a su habitación mientras un bostezo escapo de su boca, entró al baño y se sacó la ropa, la dejo en el canasto y se metió a bañar. El agua fría tocando su piel lo hizo que lograra despejarse y que el sueño acabara de desaparecer de una vez.

Elsa esperaba junto a Sven sentada en el sofá mientras le hacía caricias al perro. Aunque no le agradaba que fueran a ir a beber tenía curiosidad por volver a ver a ese muchacho, aunque su invitación había sido algo repentina pero bueno, la mayoría de las veces que habían visto a Anna también habían sido de un momento para otro así que no era algo muy fuera de lo común. Lo que le sorprendía es que el pelirrojo se hubiera puesto en contacto con Kristoff tan pronto, si apenas se habían conocido el día anterior.

El muchacho salió de la habitación ya bañado y cambiado, llevaba puesta una playera gris con un pantalón azul oscuro, aunque apenas y se había pasado el peine por el cabello pero a decir verdad así lo traía siempre. Tomo las llaves que había dejado sobre la mesa en lo que Elsa se acercaba hasta él y entonces los dos salieron de la casa con rumbo al dichoso Bar en el que los esperaba Hans, harían aproximadamente veinte minutos en llegar al lugar.

Ya era de noche y desgraciadamente le había tocado el turno nocturno en el hotel donde trabajaba como recepcionista, se colocó la blusa y fue a la cocina donde se quedó de pie tratando de recordar a que había ido ahí, lo pensó por varios segundos pero al darse cuenta que lo había olvidado por completo volvió a la habitación. Termino de ponerse la falda y el saco, tomó su bolsa y salió de nuevo del cuarto, prendió la televisión en el canal del clima pues quería ver como estaría el tiempo en toda la noche, al parecer estaba programada lluvia para esa noche, apagó la televisión y se dirigió al closet donde guardaba su paraguas negro, ella tenía coche pero siempre era bueno ir prevenida. Camino hasta la puerta dispuesta a salir de su apartamento pero escucho un sonido dentro de la casa y se volvió para ver, fue a la cocina y reviso la estufa pero nada, pensó en que tal vez había sido un ratón y se dijo que llamaría al exterminador al día siguiente. Antes de irse tuvo el presentimiento de que algo se le olvidaba, repaso mentalmente todo lo que llevaba incluyendo su uniforme, su bolsa, su teléfono y su gafete de empleada, no encontró nada que pudiera faltarle. Salió de la casa y se dio cuenta de que había sido buena idea llevar el paraguas pues el agua estaba demasiado fuerte hasta el punto de empañar la visión un setenta por ciento, pensó en ir en camión para no conducir pero cambio de idea al instante. Abrió el paraguas desde su pórtico y camino rápidamente hasta el auto, su carro era una autentica preciosura, no era un Lamborghini ni mucho menos pero era bonito a su manera, el frente de él era algo bajo y le llegaba a ella hasta un palmo arriba de la rodilla, era color vino y estaba completamente limpio, al subirse se mojó un poco su saco del uniforme y su negro cabello pero era mínimo así que solo se secó con una toallita que llevaba en el maletero y con eso basto. Miro su reloj y se aterrorizo, le quedaban menos de quince minutos para llegar, tendría que ir lo más rápido que la lluvia, el tráfico y su auto, le permitieran. Arranco el coche y piso el acelerador.

El joven rubio había decidido ir caminando y para su mala suerte había comenzado a llover, corrió hasta refugiarse en un techo de lona de una tienda, espero un taxi pero para su desgracia todos pasaban ya con pasajeros y además el lugar le quedaba tan solo a unos cuantos metros más por lo que no costeaba. Salió del local y siguió corriendo hasta que diviso el Bar al otro lado de la calle, miro a ambos lados para asegurarse de que no vinieran coches, apenas y podía ver pero se esforzó por tratar de localizar cualquier movimiento, no parecía haber muchos coches esa noche y aparte el semáforo se encontraba en rojo, sin contar que se estaba mojando totalmente. Camino hasta la otra orilla donde lograba distinguir el gran anuncio de neón en el que se podía leer el nombre del lugar.

Elsa iba detrás de Kristoff y al igual que él trataba de ver más lejos pero la lluvia no se lo permitía, aunque tenía suerte de que el agua no podía mojarla a ella y simplemente la traspasaba mientras que al muchacho se le pegaba toda la camiseta al cuerpo e incluso también el pantalón. Siguió cruzando la calle cuando notó unos faros acercándose a gran velocidad, se alarmo en cuanto se dio cuenta de que el auto iba justo por el mismo carril en el que se encontraba Kristoff y no parecía tener la más mínima intención de detenerse, a decir verdad, lo más seguro era que ni siquiera hubiera visto al muchacho todavía por la falta de visibilidad y lo peor de todo era él tampoco lo había visto. El ángel corrió hasta él pero era demasiado tarde para susurrarle, para advertirle que se quitara del camino. Salto contra él envolviéndolo en un abrazo del que prácticamente estaba colgando del joven, las piernas aferradas a las suyas y los brazos rodeando la mayor parte de su cuerpo.

Kristoff se dio cuenta demasiado tarde cuando sintió el gran golpe y escucho el frenazo, se percató de que su cuerpo había ido a parar unos metros por delante del coche, le retumbaba la cabeza con una horrible fuerza y le dolía todo. Sus ojos empezaban a cerrarse aunque logro distinguir a una mujer que se dirigía hacia él prácticamente corriendo, posiblemente hubiera sido la persona que lo atropello, sus tacones resonaban contra el pavimento provocando que su cabeza doliera más de lo que ya lo hacía. Se le nublo la vista y cerró los ojos, incapaz de seguir consciente.

Se despertaba vagamente en distintos momentos, pero no lograba concentrar su atención en algo y solo lograba escuchar sirenas y voces en pánico. Vio a un enfermero que sostenía una especie de bolsa que colgaba desde un gancho y a través de un tubo plástico y delgado se incrustaba en su piel por medio de una aguja pequeña, volvió a sentir un agudo dolor en la cabeza y perdió de nuevo el conocimiento.

Se despertó en una habitación completamente blanca, enfrente de él una televisión pequeña sobre un mueble de madera, se escuchaban voces desde afuera de la habitación. No sabía cuánto tiempo había pasado desde el choque pero al parecer había sido bastante pues el sol empezaba a asomar de nuevo y sus rayos se colaban por las ventanas abiertas de la habitación. La puerta se abrió y entró un hombre regordete de cabello cano y expresión amable, llevaba puesta una bata blanca sobre su camisa color melón, pantalones y zapatos negros y su corbata era de dibujos de corbatas más pequeñas, cosa que le pareció irónica.

-Vaya, veo que ha despertado- dijo con una sonrisa el doctor

-¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?- pregunto tratando de sentarse contra el respaldo

-No se apresure, acaba de estar en un gran accidente, y todavía estoy tratando de averiguar cómo ha logrado salir vivo de ahí, y respondiendo a su pregunta lleva diez horas durmiendo-

-¿Qué paso?-

-Un auto lo atropello, el coche iba a más de cien kilómetros por hora, no me explico cómo es que no le ha pasado nada-

El muchacho sintió como un peso ajeno le oprimía las piernas y un brazo, no lo había notado hasta ese momento pero llevaba unos yesos en las dos piernas y en su brazo derecho, se aterrorizo por lo que eso quería decir, no iba a poder moverse ¿Y el médico le decía que no le había pasado nada? Se molestó, y señalo sus brazos y piernas al doctor con expresión incrédula ante su anterior comentario.

-Parece que no me he explicado bien- se aclaró la garganta –Quise decir, que me sorprende que no haya muerto con ese accidente, se ha roto unos huesos pero estará sano dentro de un tiempo, siempre y cuando repose y no trate de adelantarse, y tome sus medicamentos por supuesto- informo

-Entiendo…-

La puerta volvió a abrirse pero esta vez no era ningún médico el que entro, más bien se trataba de alguien que él conocía muy bien y la verdad le alegraba que hubiera ido a verlo. Anna se situó junto a la cama mientras Olaf se acercaba a Elsa quien se veía bastante abatida. No había alzado la cabeza al oírlos entrar y tampoco lo hizo cuando el ángel le puso la mano sobre el hombro a modo de apoyo.

-Ha sido mi culpa, se supone que soy su ángel y no he podido protegerlo-

-No, eso no es cierto, Elsa, estas cosas pasan y no son culpa de nadie, además, gracias a ti es que no ha muerto en el accidente-

-Pero…- iba a replicar pero Olaf la interrumpió

-Pero nada, mira yo sé lo que sientes, una vez Anna también sufrió un accidente cuando era más pequeña y también me culpe pero después comprendí que no vamos a poder protegerlos siempre y que solo estamos haciéndolo lo mejor que podemos- le sonrió

Elsa por fin levanto la vista del suelo, miro a Kristoff un momento y después volteo con el ángel.

-Gracias- le sonrió tiernamente

Por otra parte Anna estaba muy preocupada, en cuanto se enteró del accidente corrió al hospital, Hans le había hablado para contarle que Kristoff no se había presentado y al no localizarlo en su casa y en su celular se había preocupado demasiado, un rato después recibió una llamada del hospital diciéndole que un amigo suyo se encontraba ahí, recordaba que Kristoff le había dicho que la había puesto como contacto de emergencia y ella había aceptado, ahora estaba ahí frente a la camilla viendo como su amigo tenía enyesada gran parte del cuerpo.

-¿Cómo te sientes?- pregunto incapaz de pensar en algo más que decir

-Bien, es decir, siento que todos mis músculos han sido demolidos y tengo una horrible jaqueca, sin contar que me acaban de atropella pero me siento bien- le dedico una sonrisa burlona

-Si tienes tiempo de quejarte entonces estás bien- sonrió

-Los dejo- se despidió el doctor

-Parece que no podrás hacer muchas cosas en ese estado-

-Eso creo, será complicado-

-¿Por qué no te vienes a mi casa? Yo no trabajo así que podría cuidarte mientras sanas-

-No, para nada, sería darte muchas molestias-

-Vamos, Kristoff, eres mi mejor amigo ¿Y si no hago esto por ti entonces qué clase de amiga soy?-

-… pero…-

-Entonces está decidido, te quedaras en mi casa-

Los ángeles, que habían estado pendientes de toda la conversación, se miraron y sonrieron, esa era la mejor noticia que pudieran haber escuchado. Ahora estarían juntos más tiempo y a Elsa le alegraba que Kristoff fuera a estar en buenas manos en lo que lograba recuperarse.

-Esa es una fantástica noticia eh, Elsa- le dijo sonriente

-Una magnifica diría yo-

Los dos jóvenes se quedaron platicando un poco más de tiempo en la habitación sobre cómo y dónde lo instalaría en su casa y también del momento en que saliera del hospital. Los ángeles escuchaban atentos la conversación, bastante emocionados de poder vivir juntos aunque fuera por un tiempo, mayor suerte no podían tener… sin contar el accidente, por supuesto.


Respuestas a los reviews:

para Madh-M: Trato de hacer la historia algo complicada para mayor entretenimiento, me alegra saber que funciona :3

para bethaly02: Gracias por tu comentario, estoy intentado acercarlas poco a poco, que sea algo como que no se dan cuenta en que momento se enamoran, espero me tengas un poquito de paciencia ;D Gracias, me halagas, espero que disfrutes también mis otros fics :3 Y no te preocupes que aunque es mi idioma natal también a mi me falla xD

para Zec Mellow: Espero que te siga gustando C: Actualizo cada semana, no sé si eso sea rápido pero lo intento :P

para A-little-death-for-you: Prometo que eso se revelara más adelante. Gracias por leerla y por comentar :3 Respecto a tu otra pregunta te prometo que también se aclarara durante el fic por lo que si te lo digo ahora sería hacer spoiler ;D Cada fin de semana sin falta ;3

para A: Prometo intentar cambiar mi vida (?