Karasu escapó, ahora se encontraba descansando su alma dentro de un bosque del mundo humano. –Escapar fue mucho más fácil de lo que imaginaba, la calidad del mundo espiritual ha estado decayendo, ¿eh? Bien, es momento de comenzar a materializar mi cuerpo.- Karasu crea una barrera para poder esconderse dentro de ella, ya que no desea, que por la gran cantidad de energía demoníaca que tendrá que usar para poder materializar su cuerpo, ser encontrado.
-Adelante- Yukina se había enterado un poco de la situación de Kurama debido a la maestra Genkai, pero también prometió hacerse como si no lo supiera.
-Muchas gracias. Siento ser una molestia.-
-Por favor, no digas eso. Ninguno de ustedes es molestia, al contrario siempre son bienvenidos aquí.- Ambos se dirigen a la habitación en la que Kurama se quedaría. Una vez Kurama acomodo su mochila, los dos chicos tomaron asiento en el suelo.
-Kurama, sé que no me importa pero, ¿no es época de escuela?- Yukina siempre fue muy buena, y le tiene tanto cariño a todos sus amigos que realmente le preocupa que algo no vaya bien con alguno de ellos.
-Sí, pero ya no asistiré. Me quedare aquí unos cuantos días y después partiré al mundo demoníaco.- Kurama sabe que los efectos por la abstinencia no tardarían en aparecer y era un hecho que no quería partir para tener una muerte segura.-Mi plan es no regresar al mundo humano.-
-¿Cuánto tiempo esperaras antes de irte?-
-Sinceramente no tengo idea, pero espero que no sea mucho tiempo.-
-Cuando te vayas te vamos a extrañar mucho. Seguro tu madre será quién más te extrañe ¿Simplemente saliste de tu casa? ¿Le dijiste algo?-
-También los echare mucho de menos. Mi madre seguro agradece el que me haya ido, así podrá tener una vida más tranquila y más ahora que va a tener otro hijo.-
-¡Oh, discúlpame! Llegaste y no te ofrecí nada de tomar o de comer- muy apenada se levanta rápidamente. –Iré a preparar algo de comer solo para nosotros, la maestra Genkai llegará más tarde.-
Kurama también se levanta rápidamente –Yukina, déjame ayudarte.- Quería ser un poco de utilidad mientras se presentaban los síntomas de la abstinencia.
-Claro que sí- Se sonríen el uno al otro.
Mientras tanto en un pequeño café, en la ciudad. Shiori se encontraba tomando un café con la maestra Genkai.
-Una vez más disculpe por haberla hecho venir hasta acá-
-No se preocupe Sra. Minamino. Yo les tengo mucho aprecio a todos los chicos y si hay algo que esta anciana pueda hacer para ayudarlos tenga por seguro que haré todo lo posible.- le da un sorbo a su café.
-Se fue en la mañana, o yo lo corrí… no fue mi intención, solo quería hablar con él, siempre fue un muchacho muy maduro pensé que intentaría defenderse pero en lugar de eso solo se disculpó y se fue. Para serle sincera si me siento un poco aliviada, había tenido mucho miedo desde que me dijo que era un demonio pero no puedo evitar sentirme triste, el salió de mí.-
-Entiendo que tenga miedo, y sí, hay muchos demonios a los que debería de tenerles miedo, pero también está hablando de su hijo. Usted lo dijo, Shuichi siempre ha sido un chico muy maduro y parte de eso se deba a sus experiencias de su vida pasada, pero el reacciono de esa manera porque sigue siendo un muchacho. Recuerde lo que él le dijo, el alma del demonio se fusiono con el alma de aquel bebé, ellos son la misma persona y en estos momentos su hijo está pasando por la adolescencia.-
-Suena bastante raro pero tiene razón la adolescencia les pega a todos de distinta manera. Yo no lo odio, es mi hijo, lo cuide y lo vi crecer, nada me hacía más feliz que velar por él. Pero tengo mucho miedo, qué sucederá si por su culpa este pequeño que llevo en mi vientre muere también.-
-Su hijo no está muerto, su hijo está vivo. Minamino Shuichi está vivo y el jamás dejaría que alguien se acercara a usted ni a su nueva familia. Dijo que vio la ropa manchada de sangre y que hizo que le mostrara sus heridas, ¿cierto?-
-Así es-
-Piense que esas no son las heridas más graves que él ha sufrido. Muchos de sus oponentes descubrieron que él había sido un famoso y poderoso demonio y aunque muchos de ellos no tenían la fuerza necesaria para vencerlo en combate, lograron lastimarlo gravemente porque durante sus peleas amenazaban con hacerle daño a usted, el recibió muchos golpes, recibió muchas heridas para poder protegerla, para que ningún demonio le hiciera daño. Usted sufre porque se enteró que su hijo alguna vez fue un demonio, pero también piense en lo que él ha sufrido por tener que haberle mentido tantas veces, haberle mentido para que usted no sufriera. Usted sufre porque tiene miedo de cosas que jamás van a pasar, en estos momentos su hijo sufre porque lo que el más temía se hizo realidad: La persona a quién el más amaba lo rechazó. No digo que para usted sea fácil, pero también piense en él. Recuerde que el alma de su hijo y la del demonio son una sola.-
Shiori se sentía fatal, le había dado la espalda a su hijo. Tal vez lo que ella sentía no se comparaba en nada a lo que él se encontraba sintiendo.
-Dese un poco de tiempo para pensar las cosas, así el también tendrá ese tiempo para calmarse un poco. En estos momentos ya debió de haber llegado a mi templo.-
-¿Fue a su templo?- Pregunta un poco aliviada al conocer ahora el lugar en donde se encuentra su hijo.
-Sí, antes de salir recibí una llamada de él. Me alegro haber recibido su llamada el sábado en la noche, estoy segura que hará lo mejor para ustedes, pero si decide que las cosas se queden como están ahora espero que no se arrepienta de nada.-
-Haré lo que debo de hacer, solo deme un poco de tiempo. Maestra, de verdad le agradeceré si cuando llegue a su templo se comunique conmigo y me diga cómo se encuentra Shuichi.-
-Por supuesto, cuente con eso.-
Genkai había hecho un largo recorrido desde la ciudad hasta su templo. Cuando llego ya había caído la noche.
-Yukina, ¿llegó Kurama?-
-Sí, maestra, pero empezó a sentirse un poco mal así que fue a acostarse temprano, tal vez le vaya a dar gripa. ¿Quiere que le sirva de cenar?-
-Si fueras tan amable, solo dame unos minutos para hacer una llamada y vendré a cenar contigo.-
Al día siguiente el mundo espiritual se encontraba en caos, se había esparcido la noticia de que las almas no solo habían escapado del infierno sino que también habían salido del mundo espiritual pero no sabían a dónde habían parado, si al mundo humano o al mundo demoníaco.
Botan entra corriendo a la oficina de Koenma, quien se encuentra completamente frustrado debido a la mala seguridad que había.
-Señor Koenma, aquí le tengo la lista de todas las almas a las que se les tomo asistencia en el infierno.-
Inmediatamente se pone a revisar la lista de los demonios que se encontraban presentes en ese momento junto con la lista que mostraba el ingreso de los demonios.-
Tras varios minutos de espera por fin –Aquí está, tal parece que solo escapo un alma-
-Eso es excelente, siendo solo una no será tan difícil- dice Botan con tremenda alegría.
-Aunque solo sea una será difícil no sabemos a dónde haya ido, muy bien, déjame ver quién fue.- Koenma muestra gran sorpresa ante Botan, cosa que preocupa mucho a Botan.
-¿Señor Koenma?-
-Botan, ¿recuerdas a un demonio llamado Karasu?-
Tras pensar un par de segundos responde –Claro, ¿qué no se llamaba así el demonio contra el que peleo Kurama en la ronda final del torneo oscuro? El tipo de negro que usaba bombas-
-mmm, si, ese mismo. Creo que lo más seguro es que haya ido al mundo humano, después de todo fue ahí donde murió.- Parándose sobre su silla da órdenes a Botan – Reúne a los chicos y coméntales acerca de la situación diles que les tocará buscar cualquier presencia de energía demoníaca en el mundo humano, yo mandaré a alguien a que hable con el rey Enki, tal vez él nos pueda ayudar a buscar desde el mundo demoníaco.-
-Entendido Sr.- Hace aparecer su remo y sale deprisa hacia el mundo humano.
-Espero que no nos de muchos problemas- Se pone en marcha -¡Rápido, qué alguien me comunique con el Rey Enki!- Grita esperando que alguien lo escuche.
-¡Maestra Genkai! Estoy aquí desde ayer, le pedí a Yusuke y Kuwabara que vinieran y no han llegado- dice alterada la barquera. Genkai da un sorbo a su vaso de té.
-Botan, tal vez debiste de haber ido directo a la casa de Yusuke.- un comentario bastante acertado por parte de Yukina.
-Ay, Yukina pero sí fui con ellos, Yusuke me dijo que tenía mucho trabajo y que lo esperara aquí que cuando se desocupara vendría inmediatamente, pero eso fue hace dos días y no ha venido, ¿Qué le diré al Sr. Koenma?.-
-Recuerda que el mundo espiritual ya no ocupa sus servicios, así que ellos no tienen gran obligación de apoyar a Koenma- Interfiere Genkai –Ellos ya están haciendo sus vidas.-
-Eso lo sé- responde tristemente.
Kurama despierta, no se había estado sintiendo nada bien, se sentía muy ansioso y débil, parecía tener un resfriado pero aun así decide salir del cuarto. Desde el día que había llegado no había salido para nada. Simplemente ya no podía aguantar, iría a buscar a Maya.
Debido a que no había salido para nada de su cuarto el chico no sabía que Botan también se encontraba en el templo y al entrar al cuarto donde se encontraban platicando las dos chica y la anciana se sorprende un poco.
-¿Botan?- sonríe un poco.
-Kurama, ¡qué gusto verte! No sabía que Yusuke te había informado algo acerca del caso, que bueno que por lo menos uno de ustedes sea responsable- Dice gustosamente la barquera.
-Lo siento, desde el fin de semana que los vi a ustedes, no he hablado con ninguno hasta ahora. Yo estoy aquí desde el lunes- el chico tiembla un poco mientras se dirige a hacerles compañía durante unos momentos.
-¿De verdad? Tengo dos días aquí, y no te había visto… tampoco te había sentido- se muestra un poco confundida.
-Kurama no había salido de su habitación porque se había estado sintiendo un poco mal. ¿Cómo te encuentras ahora?- pregunta un poco preocupada Yukina.
-Un poco mejor, de hecho voy a ir a la ciudad- responde él.
Genkai lo mira fijamente –No creo que debas ir, aunque digas que te sientes mejor no parece, deberías descansar un poco más-
-Seguro que cuando regrese de la ciudad estaré mucho mejor, no se preocupen-
-Kurama ¿Puedo acompañarte? Necesito hablar urgentemente con Yusuke, el mundo espiritual tiene problemas.-
-Lo siento, yo no iré con Yusuke. No creo que sea adecuado que vayamos juntos.-
-Pero Kurama, es….- Botan es interrumpida por Yusuke y Kuwabara que se habían tomado la confianza de entrar al templo.
-Hey, siento mucho la espera Botan. Las bodas son más caras de lo que pensaba- Dice mientras se rasca la cabeza –Tengo que trabajar muy duro para no tener queja alguna de Keiko.-
-Yusuke, Kuwabara, que bueno que llegaron, llegue a pensar que no les importaba lo que pudiera ocurrir.-
-Oh, hermosa Yukina- Kuwabara se acerca a la chica- Yo no dejare que ningún demonio se te acerque y mucho menos que te haga daño, te lo prometo.- Sonríe mostrando los dientes.
-Kurama también está aquí- Yusuke voltea a verlo.
-Sí, pero no por mucho- se levanta –Tengo que irme, siento no poder ayudarlos esta vez con su misión-Le urgía salir de ahí –Sea lo que sea, estoy seguro que podrán resolverlo ustedes.-
-Sí, como sea- Responde indiferente Yusuke.- Sólo cuídate, no te ves muy bien.-
Kuwabara no pierde oportunidad –Espera Kurama. Ayer nos dejaste a Keiko y a mí esperándote en la biblioteca, no pudimos estudiar sin ti, ocupamos ser mínimo tres personas para que nos puedan prestar un cuarto de estudio. Eso fue muy descortés, debiste avisarnos.-
-Lo siento Kuwabara, pero ya no podré estudiar con ustedes. Discúlpame con Keiko. Ahora tengo que irme. Regreso más tarde maestra.-
-¿Qué le pasa?- se pregunta Botan.
Kurama deja el templo.
-Bueno, regresando al mundo espiritual ¿Qué fue lo que sucedió?- pregunta Kuwabara.
-Se lo más breve que puedas Botan.- dice Yusuke.
-Llegan dos días tardes y se ponen a dirigir la conversación, ustedes dos no tienen arreglo.- dice la maestra.
-Verán, hace unos días un alma escapo de uno de los infiernos y tenemos que llevarla de vuelta al mundo espiritual, las personas o demonios que mueren no tienen por qué regresar. El problema es que no sabemos si esa alma haya venido al mundo humano o al mundo demoníaco.-
-Y ahora nosotros tenemos que buscarlo en este mundo, ¿cierto? No parece ser la gran cosa- dice confiado Kuwabara.
-El problema es que es un demonio que escapo de uno de los peores infiernos, el simple hecho de haber burlado la seguridad del infierno y de que al morir haya sido sentenciado a ese lugar… créanme no será un oponente nada fácl.-
-Y ¿tienen idea de quién es ese demonio?-pregunta Yusuke.
-Por supuesto, ¿Recuerdan a Karasu?-
-¿Karasu, el miembro del equipo Toguro? Es el tipo que casi mata a Kurama.- Kuwabara un poco asustado -¿Acaso Toguro también escapó?-
-No se preocupen por eso. Karasu fue el único que escapó.-
-Aun así Karasu es peligroso, ese tipo trato muy mal a Kurama en su enfrentamiento- Yukina se muestra muy preocupada.
-Es cierto, Yukina-
Yusuke mata el ambiente de preocupación –Ustedes no se preocupen por nada, ya una vez lo mató Kurama, lo cual significa que con lo fuerte que nos hemos vuelto ese sujeto no representara ningún tipo de problema para nosotros. Ustedes tranquilas.-
-No seas estúpido Yusuke- La maestra le da un golpe en la cabeza.
-Eso dolió, no tenías por que hacerlo- se queja mientras soba el área golpeada.
-Maldición, parece que no aprendieron nada. Me decepcionan mucho. Nunca bajen la guardia ante ningún oponente, no importa si ya lo habían vencido, si subestiman a su oponente podrían terminar muertos- Las siempre sabias palabras de la maestra.
-Lo sabemos, no se preocupe maestra Genkai. Muy bien Botan, ¿por dónde empezamos a buscarlo?-
-nya- Pone cara de gato –No tengo ni la menor idea, jejeje-
Ninguno de los presentes esperaba esa respuesta, pero de alguna manera tampoco se encontraban muy sorprendidos de ella.
En el bosque, Karasu por fin había conseguido materializar su cuerpo y había deshecho la barrera que impedía que su energía fuese sentida.-Se siente maravilloso- mira sus ahora carnosas manos –Gracias a Toguro, tengo a mi primera presa- Una imagen de Kurama es lo primero que se le viene a la mente-Me pregunto si deberé de matarlo o de quedármelo, mmmm que difícil situación.- tras pensar un poco – ¡Lo tengo! Me lo quedare y lo mataré lenta y muy, pero muy dolorosamente.- Al mismo tiempo que estira sus brazos suelta una carcajada maligna acompañada de una gran explosión detrás de él.
Mientras tanto en el mundo demoníaco, Hiei acababa de terminar su patrullaje y se dirige con Mukuro. Ella se sorprende mucho al ver a Hiei entrar a su habitación.
-¿Hiei? ¿Pero qué haces aquí?-
-De qué hablas, justo hace un momento termine mi patrullaje.-
-Pensé que estarías ayudando a tus amigos a encontrar el alma que escapo del mundo espiritual.-
-Tengo entendido que el mundo espiritual no sabe a dónde fue a dar, así que mientras yo patrullo aquí, ellos pueden buscar en el mundo humano.-
-Sé muy bien eso, pero pensaba que por tratarse del demonio que casi mata a tu amigo Kurama querrías saber cómo están las cosas por allá-
-¿A qué te refieres? Nos hemos enfrentado a muchos demonios-
-Si mal no lo recuerdo, se trata de un demonio contra el que se enfrentaron en el torneo oscuro del mundo humano, un demonio llamado Karasu. Para ser sincera yo nunca había escuchado de él.-
-Entonces no importa, Kurama ya lo venció una vez, si lo encuentran ellos o lo encuentro yo no importara.- Hiei se da la vuelta y camina hacia fuera de la habitación.
-¿Irás al mundo humano?-
No recibe respuesta alguna. Hiei sale de la habitación –Maldición, si ese tipo intenta vengarse y va tras Kurama…. Si ese estúpido sigue metiéndose esa porquería humana seguro será presa fácil, ni siquiera sabrá por dónde lo atacaron.-
