ACTO II: LAS RESPONSABILIDADES DE UNA HIJA

Cuando Marceline abrió la puerta se encontró una imagen poco agradable. Un hombre de cincuenta y pico años, delgado, traje impecable y de pelo negro engominado le miraba con severidad, su aura oscura llenaba toda la habitación, ese hombre era su padre, Huston. El director de varias empresas, se dice que nunca se quita el traje mas que cuando es necesario, Marceline y el eran tan diferentes, solo se comunicaban cuando era necesario y siempre que lo hacían acaban peleando, sabia que esta visita no era de cortesía, si venia es que quería algo y Huston no pararía hasta tenerlo. La única parte de la habitación que no era absorbida por su aura era donde estaba sentado su abuelo, un hombre de sesenta y tantos años que había decidido que era demasiado mayor para afeitarse luciendo así una barba blanca y larga, era un hombre alto y delgado y que solía vestirse con un toque hippy y de mercadillo que tenia una vitalidad envidiable, le hacia sentirse joven, aunque algunas veces esa creencia le había llevado a intentar ligarse a alguna de sus amigas, era algo incomodo ver como tu abuelo intentaba quitarte un ligue.

Marceline tiro la mochila y el guión al lado del sofá donde estaba sentado su abuelo y le dio un abrazo y un beso

- ¿Qué tal abuelo?

El sonrío y le revolvió el pelo

- aquí, esperando que me toques una canción y cantar juntos

Marceline se río cuando fue a responder una tos corto la conversación. El padre de Marceline les miraba con aspereza

- porque conmigo no tienes esos detalles?

Marceline se sentó al lado de su abuelo y cerro los ojos

- Quizás si hubieras pasado algo de tiempo conmigo cuando era pequeña como el…

- marcy, tenia trabajo que hacer

Marceline movió la mano haciendo que era una boca

- trabajo, trabajo, trabajo… ¿Cuál es mi color favorito?

Huston no dudo ni un segundo en responder

- el rosa… eres una niña, es obvio

Marceline gruño

- no podías estas más equivocado – señalo a su abuelo- ¿cual es abuelo?

El le palmeo la pierna mientras lo pensaba

- te gusta el rojo y el negro, pero si tengo que elegir diría que el rojo.

Huston gruño y se puso recto

- rojo y rosa son casi lo mismo, que mas da… Marceline tengo que hablar contigo seriamente. Quiero que continúes mi legado, quiero que te hagas cargo de la empresa, y por eso te voy a mandar a la universidad de Londres que estudie yo.

Marceline se puso seria y le encaro levantándose y poniéndose en frente de él

- ¿Qué? Ni lo sueñes, yo tengo otros planes papa

- por eso he traído a tu abuelo para que te convenza.

Marceline miro a su abuelo

- ¿Por qué abuelo?

El sonrío y levanto las manos

-yo dije que hablaría contigo, no que hablaría a su favor, como dice el dicho "hecha la ley, hecha la trampa"

El río ante su propia broma, mientras Marceline le sonreía relajada y Huston gruño

- maldito vejestorio

El paro de reír y le señalo

- no me insultes chaval, que te casaras con mi hija no significa que me puedas tratar así, así que cuidadito

Huston se giro a Marceline

- mira, se que no es lo que quieres, pero tienes que hacerlo.

- ¿y si no quiero? tengo un sueño papa.

- si, ser una payasa que canta cancioncitas estupidas o que recita obras aburridas… y cuando seas mayor ¿Qué?, no tendrás nada, nuestro negocio es lo importante, tiene que mantenerse, tu fama será pasajera pero si vienes a la empresa tu legado será eterno, pasara a tus hijos y tus nietos, esa es la maravilla del legado familiar

- ¿y si me convierto en la mejor? ¿Y si mi legado es ser una artista? No quiero convertirme en un monstruo como tu

Huston se cuadro y le hablo fríamente

- eres joven aun y no sabes lo que dices, te doy hasta que te gradúes, si decides no aceptar mi oferta te cortare el grifo y te quedaras sin dinero ¿y que pasara entonces? ¿Quién pagara tu piso? ¿Quien mantendrá tu vida excéntrica? ¿Quien pagara tus caprichitos inútiles? Yo no. Tienes un año Marceline.

Dicho esto Huston abrió la puerta y se fue del pequeño piso de Marceline dejando a nieta y abuelo a solas, Marceline cerro los ojos y se sento en la alfombra.

- ¿Por qué no me acepta?

Su abuelo le puso la mano en la espalda

- no es que no te acepte, es que no quiere que la empresa familiar caiga en manos desconocidas, realmente tu padre no odia que seas una artista, por el podrías ir desnuda por la calle mientras que te pusieras un traje para ir a trabajar.

- ¿Por qué es tan cabezón? ¿Como lo aguanto mi madre?

Simon cerró los ojos

- tu madre era una santa, le aguanto y le amo hasta su ultimo suspiro. Aunque tenía experiencia, me aguanto a mi durante muchísimos años

- ¿Qué he de hacer abuelo?

- lo que tu quieras, jovencita… ¿cambiando de tema, porque no preparamos la cena y me cuentas sobre tus amorios, me puedes presentar a alguna chati?

Marceline sonrío y ambos dejaron el salón y se dirigieron a la cocina, un espacio reducido que tenía una nevera al estilo americano de dos puertas, una encimera, dos armaritos donde estaban los vasos y platos y poco más. Intentaron preparar una pizza, pero acabara quemada y decidieron llamar a un chino para que les trajera la comida. Volvieron al salón y se sentaron en el suelo encima de una alfombra negra con un bordado simétrico de rombos, enfrente de la mesa que quedaba justo enfrente de la tele, solo había un sillón de cuero. La casa de Marceline no era grande pero era acogedora, ella no necesitaba mucho, su padre le ofreció pisos mejores, pero ella le gustaba esta azotea en el centro.

Empezaron a comer y a hablar de tonterías, Simon empezó a cotillear sobre la vida amorosa de Marceline, Simon sabía toda sobre la vida de su nieta, sus amigos, conocidos y ligues. A el no le importaba nada que estuviera con chicos o chicas, es mas, así podrían ir a ligar juntos aunque ella decía no porque le daba vergüenza, todo fueron risas hasta que salio un tema incomodo.

- ¿y que paso con esa chica que era muy amiga tuya… Bonnibel? Siempre estabais juntas y ahora ya no me hablas de ella y no la veo nunca.

Marceline se atraganto con sus tallarines y los dejo encima de la mesa

- se hizo amiga de la ssuperdivinas de la muerte

Simon hizo un gesto de dolor

- ugh, lo siento… ¿Qué paso?

Marceline se paso la mano por el pelo y cerro los ojos

- cuando descubrí que era bi y lo hice publico… PEB le dijo que si seguía siendo mi amiga la gente pesaría que éramos novias o que yo iría detrás de ella y le haría cosas malas, y que se meterían con ella y yo le llevaría por un camino de pecado y cosas así. O eso me contaron nuestros amigos en común, nunca supe la verdad porque ella se fue sin darme ninguna explicación.

Simon miro a su nieta y luego soltó un suspiro cabreado

- odio ese tipo de gente que se mete en la vida de los demás, encima diciendo ese tipo de cosas. ¿Camino del pecado?, el pecado es negar el amor a dos personas sea quienes sean… odio esa tergiversación de la religión, me pone malo

Estuvo un rato mas despotricando hasta que se calmo, Marceline mientras tanto reflexiono sobre su pasado y se pregunto si hizo algo mal, Simon al notar su gesto le paso el brazo por el hombro y la atrajo hacia el

- marcy… tu no hiciste nada mal, hay gente que no aguanta que hablen mal de ellos, que les miren mal, que desencajen, no quieren ser objeto de burlas. No son fuertes para mantener una amistad que haga que se conviertan en un objeto de mofas, no fue tu culpa… fue de ella por ser débil.

Marceline se apoyo en el

- ¿Qué debo hacer?

- no le guardes rencor, es débil… algún día se dará cuenta de lo que ha perdido

Las horas pasaron y Simon se fue de casa de su nieta dejándola sola en su casa, Marceline miro su casa y paso la mano por la pared dirigiéndose a su habitación, se tiro en la cama y intento dormir pero un mensaje le llego a su móvil

"estas disponible?"

~ "estaba a punto de ir a dormir"

"quiero jugar"

Marceline se apoyo en la cama y miro a la ventana mientras barajaba sus posibilidades. No estaba cansada y no tenia ni pizca de sueño, y mejor que pasar la noche sin dormir, leyendo, viendo la tele o tocando el bajo, pasarla entre las piernas de alguien.

~ "ven a mi casa"

A la media hora llamaron a la puerta, cuando Marceline abrió la puerta apareció una chica japonesa, pelo negro y liso y piel clara

- marcy, quedamos que en tu casa no.

Marceline le copio del brazo y la pego a ella agarrandola de la cintura

- Shoko, me daba pereza salir… y creía que no ibas a volver a llamarme

Ella cerro los ojos y beso el cuello de Marceline, para darle un pequeño mordisco.

- lo que sea

Shoko se dirigió hacia la habitación de Marceline mientras se quitaba la camisa, llevaba un sujetador negro de encaje que resaltaba en su piel blanca, cuando llego al vano de la puerta hizo un gesto con el dedo para que la siguiera, Marceline la miro desde lejos y sonrío… el juego había comenzado.

Llego a la habitación y vio a Shoko toqueteando su equipo de música para poner un tango.

- ¿Qué haces?

Ella se giro y la miro como si hubiera dicho una estupidez. Le cogio la mano para sentarla en la cama, movió la cintura marcando un ritmo pausado y sensual, metió los pulgares en la cintura del pantalón y bajo muy lentamente quedándose en unas bragas de encaje rojas… negro y rojo, Shoko sabia que tenia que hacer para ponerla a mil. Se inclino mientras dejaba los pantalones en el suelo y clavo una rodilla en el suelo, puso las manos en las rodillas de Marceline para subir pegándose a ella moviéndose como una serpiente. Se sentó encima de las piernas de Marceline y le agarro las manos para ponérselas en la cintura y empezó a moverse pegándose a ella mientras la música seguía sonando al ritmo de sus lentas y suaves embestidas

- seducirte

A Marceline se le habían oscurecido los ojos por el deseo y tenia la boca semiabierta, Shoko la copio de la nuca y la beso profundamente mientras aprovechando que su boca estaba en ese estado

- Shoko… creía que tenias novio ¿no crees que te estas pasando?

- ¿desde cuando eso ha sido un problema para ti?

Marceline fue tumbada en la cama mientras Shoko bajaba por su tripa para llegar al borde de su camiseta y quitársela con un gesto y luego ponerle la mano en la barbilla

- esta noche mando yo.

Pido perdón por las faltas que pueda haber… suelo meter mucho la pata con eso. Este capitulo no es muy entretenido… pero mejorara