Una semana después…

Kurama y Botan se encontraban cocinando en la casa del primero mencionado. – Siento mucho que hayas tenido que venir a ayudar a preparar las cosas- dice apenado el chico mientras pone a calentar un poco de agua. La chica no voltea a verlo, decide que es mejor mantener la mirada en las verduras que se encontraba cortando pero muy animosa –Ay, no te disculpes por nada. Me alegra saber que puedo ayudarte en un momento tan importante para ti-

Kurama toma las verduras que la chica había terminado de cortar y las deja caer dentro de la vasija con agua hirviendo –Creo que es la primera vez que festejare un cumpleaños por voluntad propia… y también el primero en el que mi madre no cocina- Botan lo mira de reojo –De verdad que eres un aburrido- dice entre risas –A todo mundo le gusta celebrar su cumpleaños y pues tu madre esta vez tenía cosas que hacer, además dijo que no tardaría mucho- se voltea y comienza a licuar algunas otras verduras y otras cosas. Kurama se limpia un poco las manos en su delantal y se posa detrás de Botan y, tomándola por sorpresa, la abraza provocando que ella tire un poco de la salsa que se encontraba licuando. -¿Pero qué haces?-

-¿No es obvio? Abrazo a mi novia- la sujeta aún con más fuerza, eso solo hizo que la pequeña Botan se sonrojara completamente. –Basta, tenemos que terminar antes de que lleguen los demás- muy nerviosa comienza a limpiar el pequeño tiradero que había hecho. –Ay, pero que aburrida eres- se burla un poco.

-Ya volví- se escucha la voz del hermano menor quien se dirigió rápidamente a la cocina. –Hola Botan- muy animoso se acerca a ambos chicos. –Hola, Shuichi-kun- regresa el saludo al mismo tiempo que se aleja un poco de Kurama.

Kurama se acerca a las bolsas que traía cargando el chico y les echa un pequeño vistazo -¿Conseguiste todo lo que te encargue?-

-Todo lo que pidió- deja las bosas y comienza a sacar todo para ayudar a la parejita cuando es detenido por Botan –No te preocupes, Shuichi – kun, yo le ayudare a Shu – chan a preparar todo tú ve a arreglarte antes de que se haga más tarde- El menor de los Shuichi quedo encantado por el trato de Botan y después de asentir con la cabeza salió de la cocina rumbo a su habitación. Kurama quedo un poco decepcionado –Se supone que debió ser al revés, el debió de haberse quedado a ayudarte y yo debí de haberme ido a disfrutar de un delicioso baño. Además, ¿por qué yo soy Shu –chan? A el simplemente puedes decirle Shuichi y a mi.. también….-Kurama siguió hablando o más bien murmurando cosas inaudibles. –Ay, ya, no seas tan latoso- le da unas palmadas en la espalda –Mejor avancemos lo más que podamos.-

Ambos continuaron con la ardua elaboración de los platillos que servirían esa tarde-noche para festejar. Después de otro rato pudieron escuchar que la puerta principal se abrió –Ya volvimos- dice Shiori, quien después de unos cuantos segundos se dirige a la cocina y entra con la pequeña bebé en brazos, detrás de ellas el señor Hatanaka con un gran pastel en las manos.

-Bienvenidos- dicen en unísono los chicos -¿Cómo les fue?- Kurama y Botan se acercan a Shiori para poder ver mejor a la bebé. Shiori suspira un poco –Muy bien, tu abuela está muy feliz, y dijo que mandaría tu regalo de cumpleaños la próxima semana y que ese valdría por el de navidad también, y que deberías de visitarla en tus próximas vacaciones y hablando de visitas, también deberías de visitar a tu abuela, la madre de tu padre-

Kazuya deja el pastel en la mesa –Chicos, nosotros nos encargaremos de las cosas que faltan, ustedes vayan a arreglarse-

-Botan, tú puedes darte un baño en nuestro cuarto-Shiori continua –Solo, mientras terminamos las cosas aquí abajo podrían llevar a Rika a su cuarto- Botan se acerca y toma a la pequeña –Por supuesto que sí Señora-

Los dos jóvenes dejan la cocina para subir a arreglarse dejando así a la pareja mayor en la cocina. –Muy bien, manos a la obra- Shiori levanta sus mangas y se prepara para terminar lo que su hijo y su posiblemente futura hija habían comenzado, Kazuya la ve y sonríe –Te ves muy feliz- la Sra se voltea completamente hacia él. –Shuichi siempre fue muy especial para las celebraciones, siempre fue muy cansado tratar de preparar algo que le gustará, además dijo que invitaría a sus amigos y me hace muy feliz que él tenga con quien pasar tiempo. Son muchachos muy agradables, seguro que te caerán muy bien. Lo único es que tienen cara de malosos pero son muy buenos muchachos y se preocupan mucho por Shuichi, eso es lo que más me alegra que a pesar de los malas costumbres que tenía Shuichi con las personas cuando era más chico hayan cambiado tanto y se haya hecho de tan buenos amigos – Sonríe más. –Seguro tuvo mucho que ver tu paciencia y amor- le da un pequeño beso en la mejilla a su esposa.

Después de haber dejado a la bebé en su cuna Bota estaba a punto de entrar a arreglarse en el baño del cuarto de los dueños de la casa cuando Kurama la sujeta del brazo -¿A dónde vas?-

-A bañarme- responde animosamente, Kurama la jala –No aquí. Ven- Kurama la lleva directo hasta su cuarto. –Kurama, esto no está bien. Imagina que diría tu madre si se diera cuenta- El pelirrojo piensa por un momento –Obviamente se enojaría muchísimo, pero ellos están muy ocupados abajo así que no subirán-

Botan piensa mucho las cosas –mmm, de acuerdo- bueno, tal vez no lo pensó mucho. –Tomaremos un baño rápido- dice él. -¿Juntos?- su pequeña y delicada cara se puso como un tomate. –Por supuesto ¿No quieres?- Kurama la mira fijamente, sus ojos verdes encontrados con los ojos purpura de la chica –Claro que quiero- responde apenada.

Prepararon la ropa que usarían ese tarde y la colocaron sobre la cama del chico, acto seguido ambos se dirigieron al baño. Una vez ahí Botan es la primera en despojarse lentamente de sus ropas comenzando por la blusa y después el pantalón dejando ver su hermoso y bien formado cuerpo, ningún rasguño, ninguna herida. Un cuerpo perfecto. Finalmente se deshizo de su ropa interior, cuando quedo completamente desnuda voltea a ver a Kurama quien por ver como se desvestía la chica había olvidado desvestirse él. Botan pone una de sus manos en su cintura y con la otra truena los dedos justo en frente de la cara de su novio –¿Piensas bañarte con ropa?- para haber estado tan apenada al inicio la chica se encontraba ahora como si fuera lo más normal del mundo. Kurama reacciono después del chasquido de dedos –Lo siento-

Kurama empieza a desbotonar su camisa y lentamente la baja, debajo de la camisa traía puesta una camiseta blanca que se quita inmediatamente después de la camisa, prosigue con los pantalones y finalmente con su ropa interior. Botan sin voltear a ver al chico se dispone a regular el agua de la regadera. –Listo- La chica voltea a ver a su novio y queda sorprendida al ver el cuerpo del ahora su novio. –Kurama- pronuncia tristemente. A pesar de que el chico también tiene un cuerpo muy bien formado, este se encuentra lleno de cicatrices. -¿Qué pasa?- responde al llamado de la chica mientras se dirige a la regadera. Juntos se meten bajo el chorro de agua. Botan ve la espalda del chico, y comienza a acariciar las cicatrices de su espalda, lentamente lo rodea completamente y comienza acariciar las heridas en su pecho. Lágrimas comienzan a brotar de sus ojos, lágrimas que se confunden debido a la caída del agua. -¿Todas estas cicatrices las provoco Karasu?- mira también a los brazos del chico. –Sí, pero las del brazo son de cuando me inyectaba la droga. Han tardado un poco en desaparecer debido al estrés de esos día no pude concentrarme completamente en la curación de mis heridas, pero en un par de meses deben de desaparecer todas. No tienes por qué preocuparte por nada-

-Seguro cada que las ves recuerdas esos días, ¿cierto?- Kurama piensa un poco –A veces sí, trato de no pensar mucho en eso- Kurama se voltea quedando frente a frente con la chica y comienza a acariciar su cintura –Pronto desaparecerán por completo- suelta su cintura y la abraza fuertemente, sus cuerpos desnudos se juntan. –Tampoco pienses en eso. Todo será mejor de ahora en adelante, especialmente si estás conmigo- Kurama la suelta y estira la mano hasta alcanzar el shampoo, se vierte un poco en su mano y comienza a lavar el cabello de la chica. –Oye, después me toca lavarte el cabello a ti, y también enjabonarte el cuerpo- dice felizmente. –Lo que quieras, princesa- que encantador es el chico.

Terminaron de bañarse y cuando bajaron vieron que los padres de Kurama y su pequeño hermano ya habían terminado de arreglar todo. Solo quedaba esperar por los invitados. Mientras esperaban los dos hermanos armaron un pequeño porta bebé color rosa para acostar a la pequeña niña mientras ellos festejaban.

Paso un rato y los invitados llegaron todos juntos, después de todo no eran muchos. Llegaron Yusuke con Keiko, Kuwabara con Yukina, Hiei y Seiryu. Genaki y Koenma habían mandado a pedir disculpas por no poder presentarse.

Cuando finalmente todos felicitaron a Kurama y después de haberse presentado con los miembros faltantes de la familia, se dispusieron a cenar. Muy tranquilamente y con bromas entre parejas disfrutaron del cumpleaños de su amigo, Shuichi Minamino.

Llego el momento de abrir los regalos, aunque no recibió muchos todos le parecieron muy lindos detalles.

Kuwabara se inclina un poco hacia Kurama -¿Quién… quién te dio el mejor regalo?-

Kurama piensa un poco –Botan, por supuesto- La chica no le regalo algo que pudiera presumir a los demás pero le dio algo que el atesoraría mucho, un agradable baño juntos.

Yusuke cierra un poco los ojos pensando en que él no había visto un regalo por parte de ella -¿Y qué fue lo que te dio?-

-Es un secreto- dicen ambos al mismo tiempo.