bien chicos... os traigo otro capitulo aunque es un poco flojo, espero que lo disfrutéis y todo eso, pero antes quiero daros unas cuantas noticias (nooooticiiaaaaaaas) aunque creo que nadie lee esto y se lo salta a la torera (yo lo hago)

- lo primero: como ya sabéis los que leéis mi otra historia "necesito tu ayuda" voy a subir los capítulos " a la vez" (mas o menos) porque quiero terminar la historia a la vez, asi que esta historia tendrá siete u ocho capítulos y un epilogo

- al usuario Sam: has seguido el reto y aquí solo te pongo una canción, si adivinas la canción es que eres la hostia y estaré encantada de que me pongas una canción y si no... seguiré encantada de que me pongas la canción ( pero una que pueda meterla en contexto no me has sufrir)

- quiero decirlos que me gustaría llegar a los cien reviews y me haría muchísima ilusión que comentaseis todo lo que pudierais

y por ultimo

- intentare que la próxima actualización sea dentro de poco, porque últimamente no me siento muy inspirada y prefiero escribir tarde y bien a pronto y mal

- y mil gracias a los nuevos seguidores de esta historia y os invito a leer mis otras historias

ya os dejo de dar el coñazo... disfrutad y ya sabéis: comentarios, criticas, declaraciones de amor y cosas asi seran bienvenidas. espero que disfrutéis


Acto XVIII: Me llamasteis perro sin tener ningún motivo, pues ya que soy un perro, temed por mis mordiscos

Marceline daba toques cada vez más impacientes en la caja de la guitarra, marcaba un ritmo monótono y rápido, los demás estaban ya recogiendo todo, pero Marceline no se había movido del sitio, Keila se acerco a ella

- ¿Qué pasa?

- Bonnie aun no ha venido del baño

- ohm… puede que este ocupada

Marceline giro los ojos

- eres muy sutil querida

- y lo sabes

Marceline miro su guitarra y luego a Keila

- nos vamos ya… ¿vas a esperarla?

- es mi…novia… tengo que hacerlo

Keila se apoyo en sus piernas y la miro

- ¿te resulta raro?

- muchísimo… estoy atada a una persona por toda la vida, es… extraño

- ¿te da miedo?

- que va… solamente es que es raro

Keila se rio

- ya claro… anda, vete a por la princesita en apuros fisiológicos, nosotros te esperamos aquí. No tardes

- vete recogiendo mis cosas

- y una polla… no soy tu criada

Marceline se levanto y se dirigió a los baños

- así tardaremos menos mema

Dicho esto Marceline se encamino hacia el baño, cuando llego vio que la puerta estaba cerrada. Eso la extraño ya que cerrarla significa que la habían atrancado, Marceline aporreo la puerta

- hey… soy yo, Marceline. ¿Estas bien?

No hubo respuesta, Marceline espero un minuto y volvió a aporrear la puerta con el puño, cansada de esperar (en total desde que ella se había ido al baño, más de media hora) cogió un boli bic de veinte céntimos y quitándole el cuerpo dejo el esqueleto donde estaba la tinta lo metió en el agujero del pomo (uno circular como una pelota de tenis y con un agujero en medio) y apretó hasta oír un clic. Sonrió satisfecha consigo misma al recordar el viejo truco que aprendió en el colegio y grito antes de entrar

- eh… voy a entrar, si estas con las bragas bajadas súbetelas y si tienes ahí a tu amante escóndelo o os matare a los dos

Marceline entro riéndose por su propia gracia pero se paro cuando vio la zapatilla de su novia en la esquina

- ¿Bonnie…?

Se acerco preocupada hasta que al doblar la esquina vio a su novia tirada en medio de un charco de sangre, que salía de su nariz, sus labios y su ojo. Toda su cara se encontraba morada y llena de sangre y coágulos. Marceline se puso blanca y se lanzo a por ella

- ¿Bonnie? BONNIE, RESPONDE… maldita sea… ¿Qué cojones ha pasado?

Bonnie no abrió los ojos, Marceline preocupada puso la oreja en su pecho, oía pulso pero después de ver toda esa sangre y encontrarla inconsciente no se fiaba de nada.

- vamos a llevarte al hospital pequeña… vas a estar bien… no voy a dejar que te pase nada… no me dejes joder… ni se te ocurra… no me hagas esto después de todo lo que hemos pasado

Pero Marceline le hablaba a un cuerpo inconsciente o eso era lo más evidente… Marceline cogió a Bonnibel y esta hizo un gesto de dolor, pero no abrió los ojos, no podía, seguía inconsciente. Marceline la pego a ella y dejo que su camisa se llenara de sangre y salió corriendo dejando la mancha de sangre en el baño.

Corrió hacia el escenario, cuando llego nadie se percato del bulto que llevaba en los brazos hasta que paso a su lado y veía a una chica pelirosa sangrando

- ¿Qué ha pasado?

- llamad a una puta ambulancia joder

Y se fue corriendo a la entrada del recinto, a los diez minutos llego la ambulancia y se llevo a chicle dejando a Marceline en tierra con la camisa llena de sangre y sin saber qué hacer, todo su grupo se acerco a verla

- ¿Qué te han dicho?

- que… la llevan al hospital

- ¿Qué tal esta?

- no… no lo sé, no me lo han dicho

Keila se puso detrás de ella y le apretó los hombros

- ¿quieres que te lleve al hospital?

Marceline asistió, Keila le agarro del brazo y le ayudo a levantarse y la metió en su coche. A mitad del camino Marceline se atrevió a hablar después de un rato sin hacerlo

- tenias razón

- ¿en qué?

- tengo miedo… de perderla. Cuando la he visto en el suelo llena de sangre… me he quedado paralizada. No… sabia que hacer. Estaba pensando en que después de todo este tiempo, después de haber estado tiempo sin hablar, sin mirarla ni siquiera, después de que ella jugara a mi juego, después de enamorarme de ella y jugármelo todo a una baza y ganar… no quería pensar que la iba a perder tan pronto. Yo… ¿Por qué? ¿Por qué lo harían?

Keila aparco en el hospital

- ella lo sabrá, pero seguramente es alguien cercano a ti o a ella, alguien que quiere ajustar cuentas…. O quizás sería un accidente

- ¿Cómo? No había nada roto ni nada estaba resbaladizo, no había sangre en la pared, tenía toda la cara amoratada… no se ha podido caer

Keila se apoyo en el respaldo del coche

- ¿Quién podría haberlo hecho?

- tengo una ligera idea pero necesito que me lo corrobore

- ¿y qué vamos a hacer?

Marceline abrió la boca pero antes Keila la callo

- antes de hablar recuerda que somos adultas y podemos ir a la cárcel

Marceline cerró la boca

- no se… improvisare

Keila miro al hospital

- no creo que aun puedas verla… quieres que te lleve a casa

- no… quiero estar allí con ella

Marceline se bajo del coche sin cerrar la puerta así que Keila se tuvo que arrastrar por el asiento

- hey… si quieres irte llámame, vendré a por ti

No recibió respuesta ya que Marceline se dirigía con pasos decididos a las puertas del hospital

(…)

El doctor había obligado a Marceline a quedarse fuera, pero en cuanto le hizo una señal para que entrara, y se encontró a una chica pelirrosa con la cara con varias gasas y tapada hasta la cintura

- ¿Qué le pasa?

El médico la miro

- solo se lo puedo decir a la familia

- y aquí estamos

Marceline se giro para ver al señor remilgado y su mujer doña estrecha, ambos le devolvieron la mirada a la delincuente juvenil que últimamente acosaba a su hija, ambos se miraban y el ambiente era demasiado tenso

- ¿Señor Blau?

- si… ¿Cómo esta mi hija?

- tiene un par de contusiones en la cara, la nariz y el labio roto, un par de costillas rotas y moratones en los brazos. Estará bien pero debe pasar dos días en el hospital.

El señor Blau me miro y luego miro al doctor

- ¿puede dejarnos por favor?

El doctor asintió y se marcho de la habitación dejando a Marceline y los señores Blau en la habitación, Marceline no dijo nada hasta que el señor Blau la cogió de la camisa y la zarandeo

- ¡esto ha sido por tu culpa!

Marceline, impasible, aguanto el tipo

- no sé de qué me hablas

- esto ha sido por juntarse contigo maldita delincuente

Marceline sonio

- no sé que le han contado sobre mi pero creo que están muy equivocados del concepto que tienen sobre mi persona

El padre empezó a apretar la camisa de Marceline que hizo que esta empezara a sentir una sensación de ahogo, Marceline busco la mirada de la madre de Bonnibel, pero ella solo la miraba fijamente, culpándola de todo.

- yo no he hecho nada… lo juro

El padre siguió apretando

- estos últimos años he oído a mi hija decir que eras una viciosa que se tiraba a todo lo que se movía, una tia que no se preocupaba por nada más que por sí misma… una tia que sinceramente, es un despojo humano. ¿Por qué crees que debo creerte?

- ¿le he dado yo razones para que crea eso? ¿Me ha visto follarme a todo lo que se mueve? Pues le diré una cosa… si… era así. Pero ERA así, ya no lo soy, desde que me vuelvo a llevar con su hija ya no soy así. Puede creerme o no… me da igual, yo estoy aquí y aunque me pegues a palos no me voy a ir.

El padre de Bonnibel apretó los dientes pero la madre le puso la mano en el hombro haciendo que le soltara

- déjala… que haga lo que quiera, vámonos a la cafetería… no creo que ella despierte aun, esta algo sedada

Dicho esto los dos abandonaron la habitación dejando a Marceline y a chicle solas, la primera se sentó en un asiento que estaba al lado de la cama, apoyo la cabeza en la cama y miro de reojo la cara amoratada y con costras de Bonnibel. Le habían vuelto a poner la nariz en su sitio y el labio quedaría una pequeña cicatriz.

- ¿Qué paso chicle? ¿Quien fue?

Marceline le toco la mano lentamente, subió por el brazo y llego a la cara, lentamente y suavemente con sus yemas callosas por tocar el bajo le paso los dedos por los moratones y luego por los ojos cerrados, empezó a silbar marcando unos acordes lentamente para luego cantar una suave canción mientras cerraba los ojos

- I'll swim and sail on savage seas
With ne'er a fear of drowning
And gladly ride the waves of life
If you will marry me

No scorching sun nor freezing cold will...
Will stop me on my journey
If you will promise me your heart
And love me for eternity

Suspiro y escondió la cara en los brazos.

-My dearest one, my darling dear
Your mighty words astound me
But I've no need of mighty deeds
When I feel your arms around me
But I would bring you rings of gold
I'd even sing you poetry
And I would keep you from all harm
If you would stay beside me
I have no use for rings of gold
I care not for your poetry
I only want your hand to hold
I only want you near me

To love to kiss to sweetly hold
For the dancing and the dreaming
Through all life's sorrows and delights
I'll keep your love inside me

I'll swim and sail on savage seas
With ne'er a fear of drowning
And gladly ride the waves of life
If you will marry me

Siguió con la cabeza entre los brazos mientras luchaba por no llorar hasta que noto como le tocaban la cabeza y jugaban con sus mechones de pelo revuelto

- espero que no lo digas en serio

Marceline abrió los ojos para encontrarse a Bonnibel con los ojos cerrados y sonriendo

- ¿Estabas despierta?

- ¿no?

Marceline se estiro en el sofá, y suspiro cansada… las ganas de llorar se convirtieron en ganas de reír.

- eres imbécil

Bonnibel rio un poco pero luego hizo un gesto de dolor

- realmente mi coeficiente intelectual es muy alto

- no seas imbécil, ¿Por qué no abres los ojos?

- quizás es porque necesito un beso para levantarme

- tienes el labio roto… no creo que eso sea lo mejor

La única respuesta que recibió fue que Bonnibel pusiera morritos, Marceline suspiro y se inclino para besarla suavemente. Solamente juntaron los labios, pero chicle le obligo a continuar, hasta que hizo un pequeño gesto de dolor. Marceline se aparto y la miro para luego apartarle el pelo, Bonnibel ya tenía los ojos abiertos, sus ojos claros estaban enmarcados por los moratones la miraban fijamente.

- te lo dije… idiota.

-realmente ha merecido la pena.

- oye… ¿sabes que tus padres han venido?

Bonnibel se puso blanca

- ¿Te han visto?

- si… y tu padre ha intentado estrangularme, pero luego le he dicho que he cambiado gracias a ti y tu madre le ha dicho algo así como "tranqui tio… que es buena persona" y me han dejado aquí contigo

- ¿le has dicho lo nuestro?

- no… ¿quieres?

- no… aun no

- ¿aun?

Bonnibel cerró los ojos y sonrió

- no me metas prisa idiota

Marceline se tumbo en el sofá, un incomodo silencio se adueño del lugar y durante diez minutos nadie hablo, Marceline rompió el silencio

- ¿Quién fue?

Bonnibel abrió los ojos

- ¿Qué vas a hacer?

- voy a romperle las piernas, ha arrancarle los ojos y a hacer que dese que nunca hubiera nacido. Cogeré una cuchara al rojo vivo y se la pondré en los parpados… nadie toca a mi chica

- eso es muy romántico querida… romántico y perturbador, eres un poco psicópata

Marceline no rio la gracia sino que la miro imperturbable

- ¿Quién fue?

- no creo que quieras saberlo…

De repente se abrió la puerta y los padres de Bonnibel entraron

- oh mi vida… ¿Qué tal estas?

- bueno… sobreviviré

El padre se puso a su lado ignorando a Marceline

- tienes contusiones y la nariz, el labio y las costillas rotas… tómatelo con calma

La madre cogió la cara a Bonnibel, esta hizo un gesto de dolor pero la madre no paro

- mi cielo, ¿Quién fue? ¿Qué paso? ¿Ha sido culpa de Marceline? ¿No te habrá metido en algún problema?

- tranquila mama… no fue por su culpa, de hecho ella ha sido la que me encontró y me trajo aquí y me ha estado cuidando.

Ambos padres miraron a Marceline que se encogió de hombros

- no soy tan mala… os lo dije

El padre aparto la mirada y la madre solamente sonrió un poco. Bonnibel sonrió "quizás… se lleve bien con sus futuros suegros". La madre golpeo suavemente la mano de Bonnibel

- oh… se me olvidaba, han venido a verte

- ¿Quién?

La puerta se abrió y una chica de pelo morado entro con una sonrisa de suficiencia en su rostro, detrás de ella una pelirroja se quedaba fuera de la habitación, cuando vio a Marceline y se cruzaron sus miradas esta aparto la vista y se fue. Marceline frunció el ceño y empezó a pensar que todo esto le olía cuerno quemado

- tu amiga PEB… ¿creías que no iba a verte?

Dicho esto se apoyo en las costillas de Bonnibel y le dio dos besos, Bonnibel soltó un grito de dolor que hizo que Marceline se levantara y la apartara con un leve empujón.

- no.

PEB fingió sorpresa

- ¿tienes las costillas mal? No lo sabía… el que hizo esto es un hijo de puta

La madre la miro

- esa boca señorita

- si tu opinas lo mismo

- si… pero eso no significa que deba insultarlo y ser tan mal hablada.

Chicle y Marceline se miraron, el ambiente entre las jóvenes adultas era muy tenso. La madre no lo noto y siguió hablando

- bueno… antes de que llegara Bonnie nos iba a contar quien le hizo esto

PEB la miro fijamente

- ¿sí?

- si… dime cariño ¿Quién te hizo todo esto?

PEB y chicle se miraron, la última podría hablar y destrozarle la vida, pero sabía que esa no era la solución ¿la razón? Se libraría del marrón y culparían a flame o se librarían las dos, PEB podía pagarse un buen abogado y ganar el juicio sin inmutarse… así que su única solución era mentir

- aparecieron por detrás… no los vi, fue todo muy confuso

- ¿en serio?

Las dos cruzaron miradas ignorando a todos los que estaban en la sala

- si

PEB sonrió y miro el móvil

- me tengo que ir… mi padre me espera en el coche, bueno Bonnie…. Espero que te mejores

Y dicho esto le dio dos besos y le susurro algo a la hora, Bonnibel no cambio su rostro. Cuando se cerró la puerta Bonnibel cerró los ojos y se tumbo en la cama

- oye… mama, papa ¿podéis ir a por un café en la tienda que me gusta? Me apetece muchísimo

- claro que si cariño, ¿no quieres que se quede tu padre?

- no… quiero hablar con Marcy a solas

Ambos padres miraron a Marceline que simplemente se encogió de hombros. El padre beso la frente de chicle y le hizo un gesto con la cabeza a Marceline que le fue devuelto, la madre en cambio le apretó un brazo y le sonrió, cuando la puerta se cerro Bonnibel hablo

- ¿sabes? Mi madre me estuvo preguntando por ti todos estos años, nunca se creyó que dejásemos de ser amigas… siempre pensó que lo nuestro era una rabieta… le encantabas, decía que eras una buena chica

Marceline la miro

- ¿eso a que viene?

- creo que le gustarías como yerna

- ya claro…

Bonnibel se miro las manos, sabía que Marceline quería una explicación

- ¿lo sabes no?

- ¿Qué has mentido como una puta? Si… te conozco demasiado

Bonnibel la miro fijamente pero Marceline no se quedo satisfecha

- ¿Por qué lo has hecho? ¿Quién fue?

- ¿Quién crees que ha sido?

Marceline se paso la mano por el pelo

- por la navaja de ockham diré que fue PEB.

- ¿sabes lo que es la navaja de ockham? Me sorprendes, creía que eras más lerda

Marceline golpeo la silla

- DIMELO JODER… ¿QUIEN FUE?

Bonnibel suspiro y se resigno a contestar

- PEB y flame

Marceline parpadeo confusa

- espera… ¿flame?

- si… ella era la que me sujetaba

- ¿Por qué?

- según lo que me dijo PEB es porque me he quedado contigo y que eras su novia.

- esa chica está muy perdida

- ¿Desde cuándo? ¿Era así antes?

- antes… de conocerme. Ella está muy perdida desde que me conoció… realmente no la veo capaz de hacer eso ella sola, está siendo manipulada por PEB

- ¿la defiendes?

- no… solamente que la comprendo

Chicle miro seria a Marceline, sabía que no la defendía, pero le sentaba mal que le dijera eso… tenía que apoyar a su novia no a su ex.

- ¿eso me pasara a mi?

- no creo... tú tienes personalidad. ¿Y porque te pegaría PEB? No la veo muy violenta

Bonnibel cerró los ojos

- durante un tiempo ella tomo clases de lucha, la echaron por ser demasiado violenta

- wouh… aun así, creo que puedo con ella

- no vas a hacerlo

- ¿Por qué? He dicho que le partiré las piernas a quien te toque, eres mía y si esa hija de puta te ha tocado tengo que matarla

- porque ella es mía, te dejo lidiar con flame porque es un problema tuyo… sino también seria mía. Pienso hacerla sufrir, hacerla llorar, hacerla que suplique… quiero joderle la vida.

Marceline se cayó ante la decisión de Bonnibel, por una vez empezaba a ver los esbozos de lo que hubiera sido si no fuera porque se fue con PEB, ahora veía a la nueva Bonnibel. Dicho esto se tumbo encima suya sin poner nada de peso en ella, la empezó a besar

- ¿Qué te pasa mi rockera?

- que me pones cuando te pones seria… veo a quien serias si hubieras seguido conmigo, cuando te pones en plan princesa guerrera… me haces mojar bragas.

Siguieron besándose hasta que chicle le aparto con delicadeza

- estoy magullada… no creo que sea un buen momento

- tu ábrete y déjame a mi

- mis padres llegaran en cualquier momento

Marceline se levanto como un resorte y se aparto de ella

- vale… no quiero que sepan que estamos juntas porque me pillaron follandome a su hija

Bonnibel sonrió débilmente, miro por la ventana y Marceline siguió la mirada y vio un pequeño pájaro en un árbol.

- ¿y porque ha venido a verte? Si te ha pegado una paliza no creo que eso fuera lo correcto

Bonnibel sonrió

- ha venido a declararme la guerra… a partir de ahora no hay cuartel. De hecho es lo que me ha dicho ella antes de irse "ahora vamos a muerte… suerte"