Bien, aquí les traigo el segundo capítulo dedicado a los que leyeron todo el primer capítulo, cabe decir que mi hermano fue el primero en leerlo, y es eso que me da fuerza para que alguien que tiene fé en esta historia siga Gracias. También he puesto una línea divisora, nada más.

II

Un ayer como hoy

PARTE 1:

El tiempo es un factor de la vida que va volando al igual que las hojas de los árboles cuando deciden desprenderse de sus ramas, al parecer lo único que siempre cambia es la edad de las cosas y las consecuencias de nuestras decisiones. Muchas veces esto ha afectado en parte a las chicas ya que después de un año han nacido en ellas nuevos sentimientos y una gran madurez. Es por ello, que estando nuestras heroínas en su segundo año de secundaria siguen salvando Tokio.

- Buenos días clase, hoy hablaremos de un tema muy importante –se apagan las luces y todos miran hacia el proyector-. Este tema tendrá mucha influencia en los exámenes finales, así que presten mucha atención.

Lamentablemente el mal ataca en cualquier momento, interrumpiendo otra vez otro tesoro del conocimiento humano, que frecuentemente trae consigo desastres y destrucción, me refiero a que un nuevo robot atacaba la ciudad.

- Papá, otro robot de nuevo –confundido miraba Ken las pantallas que mostraban las cámaras-. ¿De dónde saldrán si Mojo fue encerrado?

- No lo sé, pero esta vez tenemos que traer su base de datos para encontrar alguna información de su origen. ¡Peach, llama a las chicas!

- Chicas Superpoderosas, las necesitamos.

Y desde la escuela sus cinturones empiezan a sonar.

- ¿Srta. Keane? –levanta su mano esperando que ella le hiciera caso.

- Sí, ¿Qué pasa Momoko?

- Mi estómago me empieza a doler mucho.

- Empiezo a tener escalofríos –Miyako no demora en seguirle la corriente.

- Y yo acabo de sufrir una fuerte taquicardia –finalmente Kaoru habla.

- Creo que será mejor que vayan a la enfermería, de inmediato.

Mientras corren pasan de largo a alguien que entre sus brazos llevaba muchos papeles. Incapaz de verle la cara, también impedía ver por dónde iba este tipo y choca con Momoko haciendo que las hojas se esparzan por el suelo.

- Realmente lo siento –lo ayuda a levantarse-, pero tengo prisa.

- No te preocupes, los accidentes pasan –pone una cara muy fría y en parte triste, recoge sus papeles ocultando de nuevo su identidad y se va.

Momoko sorprendida y además asustada decide por el momento ignorarlo. Suben por las escaleras que la llevan de nuevo al mismo lugar donde el secreto es revelado sin ningún testigo a parte del cielo.

- Profesor ¿qué pasa? –pregunta Momoko por el artefacto de su cinturón.

- Un robot ataca la ciudad, y por lo que vemos con el acercamiento no tiene un piloto –muestra el Mayor en pantalla a la criatura metálica.

- Aunque la marca en su pecho indica que es tecnología del Mojo Jojo, debe tener alguna fuente de información en esa cabeza gigante –deduce Ken con ingenuidad.

- Entendido, ¿listos chicas? –Miyako y Kaoru afirman con la cabeza.

Y con una luz fulgurante Momoko, Miyako, y Kaoru se transforman en: Blossom, Bubbles y Buttercup (Las Chicas Superpoderosas Z). Volando como poderosos jets y hermosas como tres orquídeas deciden tomar esta misión con máxima precaución, vuelan por la zona por donde pasó el robot y lo primero que encuentran son escombros haciéndolas pensar que no andaba lejos y bajan para dar un vistazo al perímetro.

- Todo parece estar tranquilo –Buttercup mira por el suelo y encuentra una muñeca destrozada y sucia, estaban a punto de caer a una trampa.

- Tengo un mal presentimiento sobre esto –Bubbles, siempre dudosa de todo.

De pronto, la tierra empieza a temblar, siendo causado por grandes y múltiples taladros que caían del cielo y perforaban la tierra fría y muerta encerrando a nuestras chicas en un campo de batalla.

- No se preocupen, yo las sacaré de aquí. ¡Yo-yo Supremo! –atacando Blossom sin pensar a las barreras metálicas-. ¡Ahhhh! –sale disparado por el choque.

- ¿Estás bien? –se le acerca Bubbles para auxiliarla.

- Al parecer están protegidas por un campo eléctrico –dice Buttercup.

- Mi cabello –mirando lo esponjado que había quedado -. ¿Saben cuánto me demoro en cepillármelo cada mañana para que quede así? ¡Esta me las vas a pagar!

- Bueno, supongo que ahora es mi turno.

Buttercup vuela con toda velocidad mientras toma vuelo con su martillo para darle con todas sus fuerzas a otra de esas barreras; sin embargo, lo único que consigue es causarle a su cuerpo un cosquilleo muy doloroso que la paraliza.

- Ay, no siento las piernas –diciéndolo muy cansada.

Y en ese momento de vulnerabilidad, una mano de metal sale en medio de Blossom y Bubbles, y se extiende para atraparla, y con ello empieza a chocar su cuerpo contra el suelo varias veces.

- ¡Buttercup! –yendo Blossom al rescate.

- Allá vamos –entrando ahora Bubbles a la acción.

Y entonces el brazo, en uno de sus movimientos, es sujetado por el arma de Blossom mientras que Bubbles golpea con algunas de sus poderosas burbujas a los dedos metálicos, lo suficiente como para que un simple ataque con el extremo de su vara haga que la mano libere a su amiga y la lleve del brazo de nuevo al suelo.

- Buttercup, ¿estás bien?

- Jeje –estira un poco los brazos-, no te preocupes, solo es un calambre.

- (Yo me estaba refiriendo a la paliza que te estaban dando un minuto)

- Oigan chicas –viendo a Blossom bajar- juntémonos.

Y cubriéndose las espaldas se veían rodeadas de tentáculos con cuchillas, mazos y hasta trinches preparados para atacar de manera simultánea, y todos estos eran controlados a lo lejos por una cabeza cuya forma era muy similar a la de un supuesto mono malvado que juró vengarse de los humanos y conquistar el mundo.

- Aquí vienen –y golpea su martillo contra el suelo- ¡Sphere Power!

Este nuevo poder permitió a Buttercup, quién empezaba a emitir su aura blanca, invocar un escudo verde semicircular que cubría a las tres en conjunto. Lamentablemente, a pesar de la resistencia que mostraba esta nueva técnica, uno de estos tentáculos con mazo emitió un aura negra, dejando sin palabras a nuestras heroínas y siendo este ataque el final del escudo lastimando el brazo de Buttercup.

- Imposible, creí que solo los monstruos podrían tener poderes oscuros, ¿qué es lo que pasa profesor? –Buttercup se desespera por lo que acaba de pasarle.

- Tratamos de descubrirlo –ven muy irritados al robot mediante las cámaras-. Pero por ahora, encárguense de derribarlo desde su punto débil –y en su monitor se mostraba la estructura digital del robot.

- Chicas, fíjense debajo de la cabeza –Ken logra ver una esfera de metal muy frágil-, es su oportunidad, un buen ataque podría inmovilizarlo por completo.

El plan ya estaba hecho, y su objetivo: destruir la base inferior de la enorme cabeza que se veía cubierta por muchos de sus brazos y los cuales formaban una especie de jaula para aves. Blossom y sus amigas no la tendrían fácil, por lo que planean su estrategia en voz baja.

- Bubbles, Buttercup; deben distraer a la máquina, porque yo sola no puedo generar suficiente distracción –juntas chocan las manos.

- Como una vez dijo mi querida Obaachama: "Para desviar la vista de tus enemigos basta que una nube pueda distraerlos"

- Pero no podemos traer una nube aquí abajo, estamos encerrados –y mira su martillo-. Esperen, tal vez sí podamos, o mejor dicho, tal vez yo sí pueda.

Aferrado a su arma más querida pide al cielo un deseo de rodillas, las navajas sin pulgares se dividen para aumentar el peligro y el riesgo del plan, pero eso no asustaba a Buttercup. Volteando cabeza, brazos, tronco y piernas, usando un pequeño espacio de terreno forma un mini tornando acumulando así polvo, tierra y pasto, logrando con éxito cegar las pantallas del cerebro del robot. Esta distracción solo duraría unos segundos. Un solo disparo. Una oportunidad.

- Buttercup, lánzame con todas tus fuerzas para conseguir mayor velocidad.

- Claro –junta sus manos y se arrodilla-. ¿Lista? ¡Ya!

Buttercup da un giro de 180 grados y lanza a Blossom como una bala emprendiendo el vuelo. Las cuchillas tratan de alcanzarla, pero Bubbles se interpone en su ataque quedando una más del grupo mal herida.

- ¡Bubbles! –Blossom frena un momento su vuelo.

- No te preocupes por mí, ahora ve –lo decía mientras usaba su vara de burbujas como escudo frente a las temibles navajas gigantes.

Blossom alza su yo-yo muy alto y lo lanza.

- ¡Match Over! –y su arma sale disparada emanando una aura blanca.

Tal vez la última de las tres, pero espectacular la luz que resplandeció de su cuerpo cuando lanzó su último golpe para detener al gran monstruo metálico. La máquina se paralizó, tal y como lo había deducido Ken, y con ello cada tentáculo caía en pedazos o estallaba sin dejar rastros de su existencia, la batalla se dio como una victoria más para las chicas. De pronto, una brisa golpea los restos de la batalla retirando lo último que hizo el tornado de Buttercup. Al final del combate el Mayor se hace presente junto con la Srta. Bellum.

- Felicidades chicas superpoderosas, han salvado la ciudad una vez más.

- Aún no Mayor –dirigiéndose hacia la cabeza metálica-, aún falta sacar respuestas.

Y con un poco de esfuerzo entre las tres retiran del robot un cubo pesado que era sin duda el que controlaba todo el sistema y deciden llevarlo donde el profesor para luego regresar tranquilas a la escuela.

- Mayor, esto no le preocupa. Parece muy sospechoso.

- Tiene razón Srta. Bellum –mira el reloj de su muñeca-. Normalmente a esta hora vienen los limpiadores, pero que flojos, al menos las chicas limpiaron en algo.

- Ay, Mayor.

Alejándonos de las palabras del Mayor ya que podrían ser contagiosas; Momoko, Miyako y Kaoru habían hecho como se dice un excelente trabajo. Cuando regresaron la clase de la Miss Keane había terminado dejando curiosidades sobre lo que enseñó.

- ¡No puedo creer que nos hayamos perdido toda la clase!

- Aunque no lo creas Momoko, no eres la única que estuvo fuera.

- Ese robot fue el más fuerte que nos hemos enfrentado hasta ahora.

- Tienes razón Miyako, pero no olvides que al final le dimos su…

- Shhh –entre Miyako y ella le tapan la boca-, recuerda que aún sigue siendo un secreto –Momoko entiende y enseguida retira sus manos de ella.

- Atención –y con un giro inesperado el Principal habla por los parlantes-. Atención, reunión de alumnos dentro de diez minutos en el gimnasio, se va a dar un anuncio muy importante –y creyendo que había apagado el micrófono-. No puedo esperar a que llegue el gran baile, aunque eso signifique que tenga que aumentar la mensualidad para poder financiar la decoración y los equipos, y además tenga que pedir a algunos alumnos que se queden a prepararlo todo. El año pasado también lo celebramos, pero vinieron muy pocos debido a que la sede del baile se dio en el parque Shirogane, y ni siquiera había alquilado el espacio donde se iba a realizar. No debí haber gastado ese dinero en aquella estatua de oro en mi oficina…

Sin importar lo último que haya dicho, entre chicos y chicas empezaron a hablar y hablar de a quien llevarían como pareja al "Baile de Invierno". Es obvio que los más preferidos y preferidas entre las multitudes estaban rodeados por sus fans, y Miyako era una de ellas.

- ¿Yo?, este… No, digo tal vez,… Esperen, todos están hablando al mismo tiempo –lucía como una diva pero claro, no actuaba como tal-. Ahora no puedo tomar tal decisión. Ay, ¿por qué a mí?

Por otra parte la suerte otra vez le escupía a la cara de Momoko, a cada chico que iba a preguntar ya estaba indisponible o llegaba corriendo muy brusca que noqueaba a los chicos que sí estaban disponibles. En fin, ella también estaría buscando con quien ir a aquel magistral evento.

- Hola, soy MomokoAkatsutsumi y me preguntaba si… Un gusto en conocerte soy Momoko y… Te gusta ver Galactic Man, soy Momoko y he visto todos los episodios… ¡Hola! ¡Ay! Disculpa, mejor otro día… ¡¿Acaso no hay algún chico que quiera ir conmigo al baile?! –sin que nadie la escuche se siente frustrada.

Por último hablamos de Kaoru.

- Todos ustedes actúan como si fuera el fin del mundo –hablaba sola desde su carpeta-. Los bailes son tan aburridos, me alegra no tener a nadie con quien ir.

Esas palabras fueron sentidas a lo lejos por un chico que también vestía de verde, el cual compartía un lazo que al principio quería rechazar por el simple hecho de ser enemigos, pero nunca evitaría cambiar lo que era real y cierto, sus sentimientos hacia ella. En fin, aunque no lo crea, habían también algunos que encontraban atractiva su carácter, cabe mencionar que uno de ellos era el amigo raro del que Kento habló en su informe de los 30 días, y se sentaba cerca de Kaoru.

- Hola, ¿eres Kaoru Matsubara? Soy… –de pronto siente la necesidad de devolver un favor-, bueno, un amigo de un gran chico y querría saber si ya conseguiste pareja o estás pensándolo.

- ¿Yo? –ya establecida la conversación miraba hacia sus demás compañ verdad es que me gustan las fiestas, no lo niego, pero a lo que si me rehusó es usar un vestido, y si a alguien no le gusta, pues entonces… –se escucha un fuerte tren que pasa por la ciudad para censurar las palabras de Kaoru.

- Wow. Eso es lo que me agrada de ti –dice el chico de manera comprensible.

Mirando con ojos de un Don Juan aunque no se parezca a uno en absoluto, no con ese cabello. ¿Quién usa tanto gel para mandar su cabello hacia atrás?

- ¿En serio? ¿Qué a ustedes no les atrae las chicas que llevan mucho maquillaje, tienen un cabello largo, una cara sensual o un vestido corto?

- ¿Acaso ves telenovelas? (aunque en parte tiene razón)

- Pues… –se sonroja un poco- Por supuesto que no. Yo no pierdo mi tiempo viendo personas que paran llorando frente a la cámara, prefiero ver el sudor que salen de los cuerpos de mis personajes en los canales de deporte, en especial los de lucha… (eso sonó muy raro, incluso para mí)

- Bueno, no sé qué quisiste decir con eso (ve telenovelas, sin duda), pero eso es lo mejor de ti, nunca te gusta ser el sueño de algún chico porque te gusta ser el sueño que tú quieras ser y es hermoso, ignorando los "no puedo" que nosotros los varones impusimos sobre el género femenino, y además cabe mencionar…

- Ok, ok, ya entendí, no es necesario tanto alago. (Aunque me gustaría escuchar algunas palabras más). ¿Y solo eso querrías decirme eso?

- La verdad no –lo mira muy decisivo a los ojos de Kaoru.

- ¿Ah?

- ¿Eres amiga de Miyako Gotokuji, cierto?

- Sí, pero ¿Qué tiene que ver ella en esta conversación?

- Como te he dicho, soy amigo de un gran chico, y bueno, ha sufrido mucho durante los últimos años –se ve a Kento durmiendo sobre su carpeta lejos del salón donde estaban ellos conversando-, y a él le gusta ella. Sé que también otros chicos mueren por ella, pero él no es como ellos, y lo he visto luchando para conseguirlo; sin embargo, no tiene la valentía suficiente para que pueda invitarla al baile –y los dos ven que Miyako se sienta toda exhausta por la admiración de sus fans-. Quiero que le pidas a tu amiga que si podría esperar a mi amigo en la salida, sería de gran ayuda para que al fin él pueda sepultar su pasado y tener una oportunidad.

Este chico estaba seguro que si podría conocerlo podría considerar ir con este corazón roto, y quien sabe, tal vez sería innecesario el plan que Kento está preparando debido a sus múltiples visitas a la biblioteca. Kaoru cierra los ojos y piensa por un minuto, y finalmente…

- Vamos a intentarlo –nuestro amigo se pone feliz y aliviado-, si él es como tú, puede que haya alguna chispa.

El tiempo de reunirse en el gimnasio de la escuela había terminado y el Principal solo, sentado y comiéndose algunos de los bocadillos que se servirían ese día estaba distraído y angustiado.

- No entiendo el por qué aún no bajan para darles la noticia ¿Será acaso mis cejas? No, la apariencia nunca tuvo nada que ver, aunque explicaría las múltiples risas que escuche cuando me dieron el cargo de Principal, tal vez debería…

Interrumpiendo al Principal hablando con su soledad, de las tres puertas empiezan a ingresar los alumnos, todos callados como si nunca hubiesen escuchado las palabras extra del Principal en los parlantes. Forman en filas y columnas, ordenados y ordenadas se escucha un silencio total en la sala. El Principal, con sus labios cubiertos con mostaza y azúcar en polvo, mira con nervios sus miradas.

- ¿Eh? Hola alumnos –saca una capa y la lanza encima de su cuerpo para su acto de magia-. Y uno, y dos, y… ¡Tres!–y cuando se la quita queda totalmente limpio.

- ¿Cómo lo habrá hecho? –inocentemente se pregunta la Miss Keane.

- Supongo que se preguntaran para que fueron todos llamados –si como no, y el micrófono aún seguía encendido-. Sin más preámbulo informo que dentro de un mes se dará algo muy maravilloso, algo que unirá al cuerpo estudiantil en un solo sitio para pasarla en grande, por supuesto me refiero al…

Las chicas en especial se lanzaban pequeñas risitas, mientras que los varones se dispusieron a darle un buen susto al enano.

- ¡Fiesta de Invierno! –haciendo que la tierra empiece a temblar.

- ¡Ahhhh! –cayendo el Principal desde su mueble-. Pero, ¡¿quién les dijo?! –agarrándose el corazón como si le estuviera dando un ataque.

El ánimo se hizo presente esa mañana, pero también el mal. Mientras todos los jóvenes celebraban el anuncio, Peach, Ken y el profesor analizaban el cubo de metal que parecía seguir encendido y estando conectado al computador.

- Ken, ya está todo listo, hay que comenzar a bajar la información.

- Está bien papá, Peach conecta la energía.

El querido perro robot con un enchufe en su boca cuidadosamente logra conectar y activar las máquinas que rodeaban la extraña fuente del monstruo metálico, y lentamente números y letras aparecían en la pantalla con un fondo verde que era la matriz del sistema, solo quedaba esperar a que se completara la descarga.

- Papá, ¿Qué son estas imágenes? Todos estos lugares parecen representar grandes monumentos en todo el mundo, ¿no cree que esto es muy sospechoso?

- Es como si Mojo hubiese hecho algunas visitas a algunas partes del mundo –las imágenes seguían pasando-. Es ilógico que esta cosa controlara al robot mientras se preocupaba en cuidar las fotos de sus vacaciones.

- No creo que haya estado de vacaciones Peach. Estas imágenes son solo copias de la red, tal vez pueda encontrar una pista en sus descargas –y se dispone a oprimir algunos botones-. Lo tengo, y proviene de la guarida de Mojo Jojo.

- Sabía que Mojo creaba los robots –hablando Ken muy asertivo-. Pero si no fue él quien lo creó, entonces ¿quién?

Faltaba pocos minutos para descargar los últimos archivos y descubrir quienes más estaban involucrados en aquellos planes; sin embargo, cuando todo iba bien la computadora empieza a fallar. Había sido infectada por un virus.

- Temía que esto pasaría, pero no es nada que pueda controlar –vuelve a oprimir botones-. Hmmm… Algo está mal, la computadora no responde. Esta clase de virus ha cerrado todos mis contactos con el ordenador.

- ¡Papá cuidado! –uno de sus robots ayudantes lo agarra-. Oye, suéltame.

- ¡Ken! –esquiva al robot, y se dirige hacia Ken y de un golpe hace que el robot suelte a su amigo-. El virus debió haberse hecho con los sistemas externos de las funciones primarias –y voltea hacia donde el problema-. ¡Debemos desconectarlo!

Todo aparato guardaba un código de seguridad que se había almacenado en la computadora del profesor, y al ser invadidos por el cubo, ahora estaban a su voluntad. Ken, Peach y el profesor habían huido hacia el almacén para no ser atrapados por alguno de sus inventos.

- Esperen –decía Peach mientras descansaban-. Si esa cosa podía controlar todo aparato que estaba en la casa. Entonces, ¿por qué yo no he sido manipulado?

- Muy simple –le cuenta Ken-. Luego de que ÉL fuera derrotado, mi papá pensó que tú ya no debía ser considerado una máquina, sino uno más en nuestra familia- dándole una sonrisa-. Y por ello un día, mientras dormías te insertamos en la cápsula cerebral un chip que te permitía guardar toda la información que estaba almacenada en el computador.

- ((Entonces eso explica la pesadilla que tuve con Mojo intentando desarmarme)

- Escucha Ken, Peach. Hay que separarnos para que las posibilidades de quitar esos cables de su cabeza sean mayores –decía el profesor muy preocupado.

- Me parece un buen plan papá, pero… –viendo lo terrible de la situación- ¿crees que podamos conseguirlo?, todo está en nuestra contra.

- No te preocupes Ken, ya verás que todo sí es posible.

- Gracias Peach, pero no es eso.

- ¿Listos? –el profesor sujetaba fuertemente la perilla de la puerta.

- No, esperen…

- Uno, dos,… –se abre la puerta y Ken solamente los sigue.

Entre los tres tenían que parar el desastre ya que no podían comunicarse con las chicas, y en una cuenta regresiva corren a diferentes lados. Vergonzosamente, no duró más de un minuto para que fueran atrapados y amarrados en tres sillas separadas, donde Ken y el profesor estaban rodeados por muchos robots, a diferencia de Peach que simplemente era ignorado.

- Ahora solo sé que solo soy bueno para la ciencia, y no para las estrategias.

- No te culpes papá ¡¿Qué van a hacer con nosotros?!

Los robots indican hacia donde estaba el monitor, mientras que Peach intentaba liberarse meneando su cuerpo. En la pantalla se estaba cargando un aviso en línea donde se hace presente un tipo encapuchado. No se le podía ver su cara y su voz estaba modificada por computadora.

- Hola profesor, seguro que se siente humillado al estar en este estado y en frente de su hijo –el profesor se sonroja de la ira-, es increíble lo que puedes construir con cosas que robas en una tienda de videojuegos. Solo voy a dejarles un mensaje, y luego serán electrocutados hasta dejarlos dormidos para siempre.

Peach tal vez no tenía pulgares, pero sabía encontrar la forma de salir. Mientras que Ken y el profesor miraban asustados al desconocido, el perrito muerde las cuerdas que lo ataban, y estando detrás de todos y sin que nadie que lo viera pudo escabullirse lentamente por atrás.

- Durante muchos años, la oscuridad ha sido siempre un símbolo de debilidad y de fracaso –les muestra una imagen de la Tierra-, pronto el mundo conocerá mi poder, destruiré a todos aquellos que impiden que avance con el imperio de su futuro amo –muestra la ciudad de Tokio-, y esta ciudad será la primera en caer, elegida por tener el primer obstáculo que impide con su avance: las chicas superpoderosas. Y yo, con un poder tan grande que ni ellos podrán controlarlo será desencadenado por la única fuente de rayo Z negro que dejo de tener propietario hace varias estaciones ¡¿Saben de lo que les hablo?!

- ¡No, pero ya has hablado demasiado, así que ahora te me vas!

Y con desgarro Peach jala el enchufe que inicio todo el alboroto, esto provoco que todo se apagara salvando la vida de su familia. La energía se descontrola y termina sobrecargando al cubo cuya reacción final es estallar y dejar sin rastro todo tipo de información que había sido descargado al principio del proyecto.

- Eso estuvo cerca papá –mirando todo el desorden causado.

- Sí, pero algo está mal.

- ¿Qué cosa?

- Primeramente de que aquel simple conector no estaba bien protegida y de que Peach pudo ir sin ningún tipo de peligro.

- Entonces eso quiere decir que…

- Quiere que mandemos su mensaje a las chicas –Peach termina la frase de Ken.

- Ordenemos lo que podamos y luego llamaremos a las chicas –el profesor mira el monitor que aún mostraba la imagen congelada del enmascarado-. No sabemos de quien se trate o lo que hará, pero tenemos que detenerlo.

Otro misterio que los deja en sus manos.

Tal vez para algunos que lo hayan leído antes, es porque estaba en problemas sobre como redactar un cuento, pero ahora no dré marcha atrás y seguiré a pesar de los reviews que podrían darme. Si es de ánimo, gracias, si es de crítica, gracias también, porque sé que lo están leyendo, y como alguien dijo: "Las debilidades vuelven más fuertes al ser"