Hi, una vez más, como ya tengo avanzado el fanfic en mi computadora decidí tomar el riesgo de compartir con ustedes el cuarto capítulo, quisiera saber si ustedes están conformes de que publiqué capitulos tan extensos para que pueda publicarlo a gusto de ustedes. ¿Algo más qué me olvide mencionar? Creo que no, en fin, aquí el capítulo donde estará cubierta de puro flashbacks. Que lo disfruten.

IV

Señales Oscuras

PARTE 1:

Todo era un caos desde que Mojo escapó de aquella prisión, los monstruos se sentían motivados, y eso los llevó a crear mucho más caos. Los ataques se daban a las primeras horas del día, interrumpiendo continuamente clases de estudio. Esto era estudiado por nuestros científicos ya conocidos, y que una vez más se encontraban en una crisis que buscaba respuestas y que día y noche obliga al profesor al consumo excesivo del café u otros medios.

- Todo esto empieza salirse de control –Ken veía las grabaciones y un montón de papeles con ecuaciones-. Si ÉL ya fue derrotado, no entiendo cuál es la causa de que Mojo u otro de los monstruos estén actuando así.

- Primero hay que ir desde el principio, ver la primera señal de estas extrañas apariciones. Peach, rebobina el primer video.

Peach, que con una modificación en su sistema, logra controlar ciertos aparatos que están a su capacidad. Y con ella encienda la videograbadora digital.

- El primero en tener este efecto fue aquel monstruo Fuzzy, entonces hay que comenzar con él –decía el profesor con preocupación.

Con un acercamiento a la pantalla solo nos muestra lo que vieron las cámaras de seguridad, así que con mi increíble memoria voy a redactarles lo que mis ojos han visto y lo que mis oídos han escuchado. Fue un día de clases y nuevamente las chicas salían de clases para atender la llamada.

- Chicas. Fuzzy está ocasionando destrucción en las calles –Ken es el que las llama.

- En serio, ¿Cómo es que deciden atacar a estas horas? –pregunta Miyako cansada.

- Puede que Mojo esté involucrado con esto –Momoko pone una cara pensativa-. ¿Se acuerdan de esa alianza con Sedusa y la Princesa?

- ¿Crees que ahora todos los monstruos de los rayos Z negros planean algo?

- No me asusta para nada, vamos por ese territorial maniático.

Era el momento de salvar el día, vuelan por los aires sintiendo el viento en sus gloriosas caras, el reflejo en los cristales mostrando el esfuerzo de sus actos. Esperaban encontrar a la criatura golpeando paredes y levantando obstáculos, pero en este caso Fuzzy había mejorado también sus poderes.

- ¡Chicas superpoderosas! ¿Qué están haciendo aquí? Es mi propiedad.

- No puedes decir que todo lo que veas sea tuyo –y con ello lanza su yo-yo.

Fuzzy se ríe elevando su mano emitiendo fuertemente su aura negra.

- Se los he advertido –su mano cambia a color azul-. ¡Golpe sísmico!

Un fuerte viento desafía las corrientes de aire, formando una gigante mano invisible intentando golpear a las chicas. Al fallar, Fuzzy saca más ataques como ese, mientras el profesor estudiaba y escaneaba las ondas biológicas que emitía Fuzzy, no concordaba con ninguna de sus teorías.

- Es raro –veía las lecturas-, no sé cómo puede volverse tan fuerte. Peach ¿qué detectan tus sensores?

- No carece de ningún cambio, están enfrentándose al mismo peludo de siempre. Ese nuevo ataque no es natural de él.

- Haré un acercamiento –ve y queda impactado-. Papá, en su muñeca se puede ver algo que brilla, parece ser un metal, y tiene las insignias de Mojo.

Era cierto, Mojo estaba reuniendo a los monstruos. Tenían que manejar la situación, y rápido, avisan a las chicas lo que le daba a Fuzzy tal poder, y una posibilidad de derrotarlo es que se oxidara. Blossom planea llevarlo hasta el puente donde estaba el río, así además de poder malograr el artefacto, sobrecargarlo, y entre las tres empiezan a hacerle muecas molestas.

- Oye, por aquí –Blossom estira sus labios y saca la lengua- a que no me puedes alcanzar –un ataque sísmico pasa cerca de ella-. Ja, ja, fallaste.

- Eso es lo mejor que tienes –Buttercup se burla señalándolo con su martillo.

El malo crujía entre dientes y empezó a seguirlas, según el plan. Al llegar, Fuzzy empieza a impacientarse, por lo que aumenta el poder al máximo y enloquece.

- Esto es por la Señorita Bellum –golpea el suelo-. ¡Golpe Terremoto!

- Bubbles, Buttercup. ¡Ahora! –aprieta con fuerza y lo lanza-. ¡Yo-yo Supremo!

Con el golpe de Fuzzy el piso empieza a quebrarse, y antes de que llegue a romper el puente, Buttercup intenta contrarrestar el ataque con otro impacto en el suelo. Bubbles coge un gran pedazo de agua con una de sus burbujas, controlando su rumbo lo dirige hacia los guantes de metal, que habían llegado a calentarse más de lo debido. Explotan sin duda según el resultado, volando a Fuzzy del puente.

- Ay, me duele –se para sintiendo un gran dolor-. Auch, mis grandes manos, el mono no se va a alegrar mucho -las heroínas se acercan a cuestionarlo-. ¡No! Por favor, no me hagan nada, solo quería…

En ese momento un polvo negro emergiendo del suelo de los costados de Fuzzy sube hasta su cabeza, cuando esto ocurre el peludo comienza a levantarse sosteniendo sus manos como si se volviera loco.

- ¿Pero qué le pasa? ¿Se ha vuelto loco? –alza el martillo para intentar golpearlo.

- No Buttercup, espera –Blossom le ordena-. Debemos esperar a ver qué pasa.

Finalmente sus ojos se vuelven rojos, pero ya no era Fuzzy quien hablaría sino un mensaje oculto. Hablamos de un monstruo poseído.

- "Hola, no teman de mi voz pues solo es un cuerpo el cual he usado para darles este mensaje. Sé quiénes son, y ha llegado el momento en que nos enfrentemos, superpoderosas contra monstruo. El momento llegará cuando alguien de corazón débil caiga en la oscuridad."

Finalizado el mensaje Fuzzy se desmaya desapareciendo es polvo negro. Ni Blossom ni las otras dos tuvieron tiempo para reaccionar y preguntar.

- Después de eso hubo otras repeticiones –Ken pone pausa a la grabación-. Los demás monstruos, e incluso los humanos.

- El segundo fue si lo recuerdo, Sedusa –viendo la foto de Sakurako en la pared de víctimas de los rayos Z-. Peach.

Nuevamente nos guía a unos tres días después de aquel suceso. Cuando Sakurako cerraba la tienda temprano para asistir a otra cita con Souichirou (Kiyoshi), él conociendo ya la doble identidad de ella, siempre evitaba que activara su transformación, pero esta vez ella estaba sola.

- Aún no llega Kiyoshi, será mejor que me ponga presentable –saca un labial de su bolsa-. Ah, este es un lindo color.

Apenas había rozado aquel artefacto de maquillaje sobre sus labios, empezó a congelarse y sintió un escalofrío que lo invadía y su mundo empezó a oscurecerse, y una vez más Sedusa había vuelto. Instantáneamente se acerca a un árbol hueco. Mete la mano y saca de ella dos brazalete, un collar y una corona. "Propiedad de Mojo. Úsalo con maldad", decía en la tarjeta que estaba pegado al brazalete.

- Espero que le vaya bien a Sakurako –preguntaba su clienta favorita.

- Sí, estoy cansada de evitar que siempre ocurra siempre lo mismo –comenta Kaoru.

- Chicas, es Sedusa –Ken de nuevo llama a las chicas. Está en el parque y lleva al parecer material robado.

- Hable muy pronto. ¡Cuando dejará de pasar esto! –y salen volando.

Se acercan al parque Shirogane y encuentran a la de cintura apretada. Para un claro detalle les cuento que esos artefactos permitían a Sedusa crecer de tamaño, junto con su aura negra le daban poderes de rayo brotando de sus dedos.

- ¿Cómo podemos vencerla profesor? –pregunta Blossom muy impaciente.

- Sólo tienen que quitarles ese juego de joyería –decía el profesor en el monitor.

- Es más fácil decirlo que hacerlo –Buttercup vuela con velocidad evitando los rayos-. Para ello tendríamos que ser invisibles, y ese poder ni siquiera lo tenemos, que digo, ni siquiera existe.

- Espera, tal vez si se puede –Miyako observa la pantalla gigante de un edificio-. Síganme, tengo una idea.

- Sakurako, por favor, no hagas esto –Kiyoshi le gritaba desde lo alto de un edificio-. Debes detenerla, no es ella quien te controla, sino tú.

Kiyoshi se asusta, pues sin previo aviso ella lo coge como un muñeco acariciándolo con su cara, manteniendo ocupada una de sus manos, y a la vez su vista.

- Es nuestra oportunidad; Bubbles, Buttercup. ¡Ahora!

Blossom con un su tiro especial logró quitarle la corona fácilmente, Buttercup tan emocionada por la acción sacó los brazaletes de sus muñecas con cuatro simples golpes sónicos para los cuatro nudos, dos en cada muñeca.

- Ahh –Sedusa empieza a responder a los golpes-. Son más molestosas que unas moscas –trata de lanzar sus rayos, pero nada pasa-. ¿Qué? No puede ser.

Con tres objetos fuera de su uso el tamaño de Sedusa empieza a cambiar, me refiero a que volvía lentamente a su tamaño original, pero aún tenía el collar. Bubbles usa sus burbujas, en esta ocasión como decenas de espejos que aturdían el monstruo que consumía a Sakurako. Bubbles se lanza, Sedusa golpea a todas a la vez, pero cuando todas las burbujas desaparecen no se encontraba detrás de ninguna, siempre estuvo a su espalda finalizando su ataque clavando su vara en el collar dejándolo caer por el suelo, y con ello salvar una vez más el día. Ella aún no se daba por vencida pues tenía a Kiyoshi como rehén y no lo dejaría fácilmente.

- Si no puedo estar con Kiyoshi, ella tampoco lo estará –hablaba de Sakurako-. El mono me prometió que estaría con él para siempre y nada podrá…

Mientras hablaba el mismo polvo salía de improviso detrás de ella tomando posesión de su cuerpo permitiendo dejar libre a Kiyoshi.

- "Hoy me presento una vez más, ustedes solo se están enfrentando a marionetas, comparado con lo que hay afuera de este mundo y fue encerrado en este mugroso planeta. Ellos querrán tomar venganza"

Nuevamente, sin dejar que le hagan preguntas se retira del cuerpo de Sedusa, y cuando esto pasa no solo cae desmayada, sino también vuelve a su forma normal, Sakurako había vuelto.

- Sakurako, ¿estás bien? Dime algo por favor.

- Ella va estar bien, créenos –Buttercup pone su mano sobre su hombro-. Hemos visto esto antes, será mejor que la lleves a su casa y cuides mucho de ella.

- Volvió a la normalidad, pero aún mantenía esa aura negra –decía el profesor detallando los sucesos de aquel día.

- Tardaremos mucho en verlos todos, ¿te acuerdas el de la Princesa? –decía Ken mientras el video cargaba en la pantalla-. Tanta maldad en una niña de 13 años.

- Ese noche nunca nadie podría olvidarlo.

Con una semana de descanso el caos regresó a una noche muy desagradable. Todo iba bien ese domingo, las chicas iban a un restaurante como una simple noche de amigas.

- Me encanta este platillo, ¿vendrá con algún regalo?

- Tu estómago no conoce límites –Miyako se echa una pequeña risa-. Tanto así acabarás como Momoko, sin ofender.

- No tranquila, solo… –mueve su cabeza reaccionando-. ¡¿Cómo que igual a mí?! ¡¿Me dices que como mucho?!

- No es por ofender, te lo he dicho. Te has visto últimamente, no vas a ningún lado sin llevar 5 kilos de dulces y chocolates en tus bolsillos, y eso que no usas pantalones.

- ¡Pero no quiere decir que sea gorda!

- Lo cual es muy raro y me preocupa.

- Chicas por favor, la gente nos está observando –Kaoru alerta a las dos.

En ese momento suena una explosión acompañado de un maullido fuerte.

- Conocería ese horrible chillido de dolor –entonces Momoko escucha una risa mimada-. Y también esa loca voz de coro.

Como en un principio mencionado, era la niña Himeko Shirogane transformada en Princesa, desconociendo el motivo de su transformación muy parecida al de las chicas conducía un ejército de robots que hacían explotar los carros e incendiaban las tiendas.

- Chicas, ¿escucharon la explosión?

- Sí profesor, no se preocupe que allá vamos –responde Momoko con el comunicador.

- ¡Ella va a sentir mi cólera, nadie interrumpe una cena como esta! –grita Kaoru muy alterada.

Emitiendo su aura negra, la Princesa usaba de la misma tecnología de Mojo unas dos armas que parecía tener distintas funciones que cambiaban de forma con presionar un botón, esto sin duda es una locura creada por un capricho.

- Le dije a Mojo que me diera lo mejor, y siempre consigo lo que quiero cuando lo quiero –y dispara varios proyectiles al azar acompañados por su risa loca.

- Bubbles, detén esos misiles –Blossom la dirige.

- Claro ¡Burbuja atrapadora! –van con velocidad atrapando a todos menos a una que cae en una cisterna-. Ahora júntense.

Cada una de esas burbujas tenía uno o dos o misiles, y al juntarlas todas provoco una explosión dentro de una burbuja gigante dejando una inmensa nube de humo que instantáneamente era absorbido por el giro tornado de Buttercup.

- Al menos el fuego está siendo apagado, muy bien trabajo chicas –el Mayor intenta acercarse a felicitarlas.

- Tengan cuidado, no sabemos qué es lo que ella está usando –Blossom usa el ovillo de su cinturón-. Profesor, ¿alguna noticia?

- Estamos en eso, mientras tanto intenten detenerla.

El arma les apunta cambiando de modo suave a modo mortal.

- Déjenme darles un regalo, uno de despedida.

Oprime el único botón que hay permitiendo evolucionar la nueva arma de Mojo a un par de bazucas, incluidos con mini láseres a los alrededores del gatillo. La Princesa sin dudarlo deseaba acabar con las chicas superpoderosas, su sueño oscuro; sin embargo, olvido recordar que algo así sería tan pesado incluso con su fuerza que le dio el rayo Z negro.

Mientras poco a poco descendía, disparaba contra todo mamífero que volaba cayendo finalmente al piso sin ningún logro de su objetivo, entre las tres se lanzaron para quitarles esas peligrosas armas.

- ¿Creen qué me han vencido? Aún les queda vencer a mis robots y muchos de ellos tienen una bomba capaz de volar media ciudad. Tic-tac, Tic-Tac –estando atada se reía como si cantara victoria.

- Cállate –y Buttercup le cierra la boca con un pescado afuera de la tienda de mariscos-. ¿Cómo encontraremos esa bomba?

- Yo conozco una manera –Ken se comunica de inmediato-. Un robot con tanta sustancia pirotécnica debe mostrar una característica diferente.

- ¿Y cuál sería esa característica? –pregunta Blossom.

- Que tenga escrito la palabra BOMBA en su espalda, como el que está atrás suyo.

Con un golpe de suerte olvidaron lo tonta que era la pequeña Shirogane. Mientras Buttercup llevaba el robot con una cuenta regresiva de dos minutos hasta el cielo, Blossom y Bubbles destruían los demás robots; sin embargo, ambas se llevan una sorpresa.

- ¡Aquí hay otro robot-bomba! –Blossom alerta del peligro.

- Y por aquí otros tres, tenemos que detenerlos, rápido.

El grupo científico fue hasta donde se encontraba la Princesa para volverla a la normalidad. Mientras tanto, Blossom llevaba al robot amarrado a su yo-yo, y Bubbles mantenía el ritmo llevando en tres burbujas a los suyos. Finalizando este recuerdo entre las tres volaron hasta lo más alto, el espacio. Dejaron flotar a los robots y quedaban diez segundos, rápidamente se retiran evitando forma parte del fuego, los robots explotan y la explosión era infernalmente cierta.

- "Aun sin tener éxito alguno de estos tontos que no saben aprovechar los dones que se les dieron en aquel día del destino, yo me sigo fortaleciendo en mente y poder. Aunque no logre librarme de esta cadena creada por el tiempo, sé qué un día se oxidaran, y ninguna otra cadena volverá a tocarme."

Tal vez el día haya sido salvado, pero algunos de los ciudadanos pensaban que si el profesor no hubiese usado la sustancia Z, todo este caos no estaría pasando en Tokio. Volviendo a lo de aquel día casi fatal, las tres pudieron terminar su cena, Kaoru volvía a sonreír con una mancha de sopa en sus labios.


Sinceramente este capítulo fue uno de los más difíciles que he hecho ya que ocurrió en aquellos días en donde no tenía ideas con que inspirarme; sin embargo, pude encontrar en mi caja vieja un montón de páginas la cual escribí el trama de esta historia, aunque eran pocas palabras, me vi obligado a ver el anime por cuarta vez, ya que dejaba largos tiempos sin verlo y olvidaba algunas cosas. En fin, esa es una estúpida excusa que querría compartir con ustedes, por lo que si quieren quejarse de algunas puntos sin sentido, ya saben a que se debe. ¡CONTINUAMOS!

PARTE 2:

El profesor veía como el polvo escapaba de inmediato, puesto que era difícil examinarlo en las cámaras.

- Ese día pasé toda la noche vigilando las cámaras –Peach miraba su panza-. Mis ojos me torturaban y tuve que recurrir a medios muy peligrosos para mantenerme despierto -una nube muestra a él rodeado de comida.

- Aunque no lo creas Peach, nosotros también.

- Sí, el misterio me mantuvo pensando no solo esa noche, sino hasta ahora –y con ello el profesor toma otra taza de café.

- Siguiente archivo dice "Banda Ameba" –señala Peach al monitor-, reproduciendo.

No pasó ni un día entero para que los villanos unicelulares intentaran jugar. Justo después de acabar las clases sus cinturones empezaron a parpadear.

- Esto empieza a ser cansarme –decía Miyako muy exhausta.

- Pero son las amebas, no va a ser tan peligroso y tampoco durará tanto.

Las amebas usaban la única técnica que podrían usar para correr el pánico. La técnica de la división celular hacía posible que formaran esa gran criatura al cual llamo "Gigante". Dentro de su masa gelatinosa se encontraba un artefacto con forma de esfera que creaba un campo de imán magnético.

- Con este gran poder podemos controlar la ciudad –se le podía oír desde lejos.

Era de saberse que casi toda la ciudad estaba hecho de algo metálico, desde aparatos caseros del hogar hasta estructuras de edificios.

- Chicas, tienen que detenerlo, podría destruir toda la ciudad –hablaba Ken preocupado.

- ¡De inmediato! –de pronto su martillo vuela hacia el campo magnético -. ¡¿Pero qué sucede?! –decía mientras Bubbles y Blossom se quedaban desarmadas.

- Debimos pensar que esto pasaría. ¿Cómo vencerlos sin nuestras armas?

Cuando sus artefactos de combate se pegaron, este monstruo inmediatamente se clavó en el suelo atrayendo gran cantidad de objetos con propiedad magnética. Mientras más pensaban cómo detenerlos, la respuesta tuvo lugar a otra pregunta. Cuando un montón de pedazos de edificios cubrieron todo el cuerpo del gigante Ameba el poder magnético silenció para formar después un gigante robot, alrededor de él solo había polvo y personas heridas.

- Tenemos que sacar a esas personas de allí –Blossom mostraba desesperación.

- No lo permitiremos –diciendo con voz grave-, los tomaremos como rehenes.

- ¿Por qué necesitaría un gigante rehenes? –pregunta Miyako confundida.

- Porque lo dicen estas manos –de pronto se abalanza-, y estos puños.

Sus manos se extendieron a lo largo del cielo golpeando gravemente a Blossom. Buttercup trato de destruir una de sus manos, pero mientras estuviera funcionando ese aparato dentro de Gigante, sería imposible vencerlo.

- Tengo una idea –Miyako le susurra al oído de Buttercup-. Tal vez no funcione, pero hay que intentarlo. Blossom, trata de salvar a los rehenes cuando el plan resulte, yo me encargaré de Gigante.

Iniciando una nueva ola de ataque, solo eran Bubbles y Buttercup. Gigante dispara fierros de su mano izquierda, y placas de metal por la derecha. Buttercup se adelanta a agarrar una placa voladora y usarla como escudo, dando espacio libre a su compañera que volaba directamente hasta el cuerpo de Gigante.

Logrando ella entrar, aún le faltaba llegar hasta la piel celular del monstruo, mientras difícilmente entraba en las piezas robóticas logró encontrar el yo-yo y el mazo de sus amigas, pero lo que importaba ahora era su vara de burbujas. Llega hasta la capa principal, pero unos cables lo atrapan intentando asfixiarla.

- No, no lo harán. El señor Mojo no lo desea así –decía mientras destruía la ciudad.

- Concéntrate en mí, no eres más que una farsa de villano.

- Insolente –enojándose antes las palabras de Buttercup-, pagarás por tus mentiras.

Mientras tanto Blossom sacaba despacio a los supuestos rehenes de Gigante.

- Síganme despacio, voy a sacarlos de aquí –dirigiéndolos hacia una salida ancha.

Su amiga Bubbles empezaba a perder la conciencia. De repente un brillo lo salva pues estaba cerca y era su arma. Lo agarra, se libera y de frente lo clava en el cuerpo de Gigante introduciendo sus poderosas burbujas eléctricas.

- No lastimarás de esta forma mi hogar –apretando Miyako con fuerza su vara.

- Nos sentimos muy enfermos –sintiendo una explosión en su interior-, parece que algo estalla dentro de nosotros –empiezan a mostrarse muy débiles y estallan.

Un resplandor destella del cuerpo de Gigante dejando caer todo el metal que venía de todas partes, habían sido derrotados y Bubbles se encontraba a salvo.

- "En este caso, estos cabezas de coco han demostrado ser un fuerte adversario, pero aun así fallaron…

Y otra vez había un mensaje de aquel extraño mensajero de poderes psíquicos. Entre los dos pequeños y la pequeña hablaban en excelente coordinación.

- …Sé que quieren conocerme, pero eso llegará en el momento en que el último de los monstruos, quienes son consecuencia de sus actos, profesor, caiga."

Nuevamente el escenario había vuelto al laboratorio, y ya con las nuevas repeticiones sabían que todos estos hechos tenían algo en común.

- Ese polvo negro parece ser de ÉL, pero se esconde en los subterráneos –Ken veía cada una de las escenas donde se muestra aquel polvo.

- Sí, pero aún no terminamos con la investigación ya que nos queda un último video. Peach, pon el video de… ¿Cómo se llamaba ese tipo?

- "El gran Michael", o así se hace llamar él. Reproduciendo.

Ya muchos habían olvidado a este extraño científico de la moda, el monstruo Carisma (Michael), que con sus nuevos peinados intentó crear una nueva era, la "Era de Michael". Afortunadamente sus jefes habían rechazado sus creaciones, pero desgraciadamente él tenía baja su manga los dones de uno de los rayos z negros.

Sus rayos hipnóticos son conocidos como su mayor técnica, aparte de sus tijeras delgadamente filosas y su largo peine quebranta muros. Un día mostró todas sus cartas siendo vencido en su propio campo por nuestras chicas, Michael fue llevado por el piso, siendo obligado a realizar trabajos de los que él llama "mediocres". Pero un día se enteró que tenía una carta más debajo de sus manos.

Su nueva aparición se dio un día antes del baile de invierno.

- Que buen mono al darme una nueva lección. Antes no pensaba lo que usaba, pero con esto sé que voy a cumplir mi sueño.

- No tienes que volver a cortar los edificios –regañando Bubbles a Michael.

- ¿Quién habló de cortar? –se ríe suavemente-. Lo que tengo pensado es dejar el retrato de mi cara por las calles de la ciudad, así el mundo conocerá mi nombre.

- Te estamos dando la primera advertencia, detén esta locura –Michael lanza un láser de sus ojos quemando un poco de su cabello-. No más Srta. Paciente. ¡Al ataque! –Blossom es la primera en seguir a Michael que sale volando.

Michael traía un propulsor creado por Mojo, acompañado de unos lentes que permitía lanzar esos inusuales láseres, Peach quería salir porque tenía una idea.

- ¿Por qué no? –saltaba enojado-. Puedo ayudar, no solo ladrar.

- Lo siento, Peach. Pero es muy peligroso –tratando Ken de protegerlo.

- Tengo a mi lado los poderes de un rayo Z blanco, puedo hacerlo.

- De acuerdo, voy a traer el móvil –dijo el profesor con mucho apuro.

Durante la batalla, Buttercup fue la primera en acercarse al villano, unos centímetros más y lograría al fin cogerlo, pero Michael usa su poder hipnótico venciendo una vez más la mente de ella. Bubbles y Blossom llegan hasta donde está su amiga, viendo como el malo escapaba ocasionando destrucción.

- ¿Por qué lo dejas ir? –Blossom ve que ella está de espaldas-. ¿Buttercup?

- ¡Golpe Sónico! –sin previo aviso ella ataca.

Ellas esquivando los ataques reconocieron rápidamente el hipnotismo de Michael.

- Buttercup, por favor, no quiero lastimarte.

- No creo que ese vaya a ser el problema, Bubbles.

- Michael es el mejor –atacaba sin sentido-. No interrumpirán su arte.

Mientras tanto, el profesor, Ken y Peach iban en camino hacia donde estaban las chicas, a su alrededor habían marcas que al parecer formaban un ojo gigante, el retrato había comenzado y tenían que pararlo.

- Hay que volver a Buttercup a la normalidad –dijo Ken-. Vamos.

- No, tengo que ir solo –hablaba Peach muy valiente-, deben alejarse de los poderes hipnóticos.

- Lleva este casco, y diles que deben presionar este botón cuando lo coloquen en su cabeza –Peach lo coge y sale corriendo-. Ten cuidado.

Michael llevaba una gran ventaja, y en cuanto a Buttercup las cosas estaban empeorando. Blossom se encontraba exhausta, dando la oportunidad de ser derribada; Buttercup coge fuertemente su martillo y realiza una nueva técnica.

- ¡Vórtice de Granizo!

Giró su martillo circularmente hacia delante creando grandes rocas de hielo, llevando a Blossom contra una pared alta del edificio hundiéndola en el concreto.

- ¡Bubbles, por aquí! –Peach la llama y le explica cómo funciona-. ¿Entendiste?

- Entendido –Bubbles voltea a mirar a sus amigas-, tengo que darme prisa.

- El gran Michael adorara que destruya al líder de las chicas superpoderosas.

- Bueno, al menos admites que soy la líder –decía sin poder moverse.

Con un puño en el aire y ardiendo en llamas verdes es interrumpido por la presencia de Bubbles, que gracias al destino pudo llegar a tiempo colocando el casco y contrarrestar las ondas hipnóticas.

- Ah, ¿qué pasó? –pregunta Buttercup toda confundida.

- Como bien reconociste que soy líder, te recuerdo que habías caído una vez más bajo el ataque hipnótico de Michael –y recuperando sus fuerzas sale de la pared.

- No puede ser ¿en serio? –de pronto mueve su cabeza con reacción-. ¡¿Y quién te dijo que eres la líder?! Somos un equipo, no necesitamos líder.

- ¡Tú misma lo admitiste justo antes de que Bubbles te pusiera el casco!

- ¡No necesitaba ayuda, solo quería saber si tenía un nuevo poder!

- Dices puras mentiras.

- Tú eres la que dices mentiras.

- ¡CHICAS! –Bubbles logra callar su discusión-. Aún no hemos salvado el día, así que cállense y pónganse de una vez estos lentes oscuros.

Salen a vuelo veloz llegando a chocar contra Michael.

- ¿Ustedes nunca se dan por vencido? Tomen esto –y Michael dispara su láser mientras vuela-. Mi hermoso retrato casi está terminado.

- Agárrenlo –Blossom lo sujeta junto con Bubbles-. Buttercup, tu turno.

Basto una vez más para que un simple choque lo dejara fuera de combate, aunque tenía aparatos muy poderosos, su cuerpo era tan frágil como un copo de nieve. El polvo negro apareció después de que bajaran a Michael contra el suelo.

- "Sinceramente me da asco hablar a través de lo que sea esta persona, ustedes solo les falta una pista para terminar el rompecabezas y conocerme al fin, solo está la pregunta, ¿De verdad quieren arriesgarse a continuar esta lucha?"

Ese último video dejo claramente helados a nuestros científicos.

- ¿El último? Pero si faltan dos, al menos que… –el profesor e dirige a la puerta para salir-. Ken averigua otros videos grabados, tengo que ir al observatorio.

Sin más que decir el profesor Utonium deja en manos de Ken para que recupere alguna grabación relacionado con la banda Gangrena, ignorando que un poder oscuro descansa en una celda que ya se encuentra abierta, y que a su frente hay un par de ventanas cerradas por un fuerte golpe de una caída de veinte metros.

Espero sus comentarios o mensajes en mi perfil, agradezco que se pasen a leerlo y déjenme decirles que hay algunos que me piden la aparición de los RRBZ, pues que creen. Muy pronto. Hasta Luegi.