Bueno, antes que nada, tenía prisa por publicar esta segunda parte, y quisiera dar unas recomendaciones antes de comiencen a leerlo.

- Primero, la clase de lectura me parece muy rara, incluso yo me he enredado en la descripción de la historia, por lo que pido su opinión, de que si se entiende o debería modificar las palabras para que sea más entendible.

- Segundo, el villano de este fanfic es completamente nuevo, nada que tenga que ver con la serie o algún tipo de coherencia en alguna historia de algún personaje (por ahora)

- Tercero, aviso que estaré volviendo a reactualizar para mejorar mi escritura, pero no afectará el hilo de la historia.

- Cuarto, me podrían dar su opinión sobre que consola debería comprarme, ¿la ps4 o xbox one? jajaja, aunque no importa si no contestan.

En fin, al principio tenía muchas cosas que decir, pero me ha entrado la flojera por lo que lo pondré lo que falta al final de este capítulo. SÍGAMOS.


PARTE 2:

Kento se mantiene en vuelo con los zapatos especiales hacia la cabeza del robot evitando los obstáculos. Se acerca a toda velocidad, y entonces, en el último momento llega a su objetiva y el tiempo se detiene, tanto para Mojo como para el chico. Kento aprieta su puño y atraviesa el cristal, y luego al resto del robot saliendo por la espalda de este. Todos quedaron sorprendidos y congelados.

- El juego terminó –dando Kento la espalda al robot-. Kaboom.

- No es posible –revisaba Mojo los controles que empezaban a fallar-. He perdido.

Y en un instante el robot estalla mostrando una escena irónica del fracaso de Mojo estando este volando al infinito cielo acabando con el brillo de una estrella.

- Lo logró –mirándolo Blossom mientras camina-. Este vecindario está a salvo.

- Pero un poder tan grande también puede debilitarte –decía Buttercup.

- ¿Kento? ¿Estás bien? –Bubbles lo veía muy preocupada.

Kento, después de la victoria cae de rodillas agarrándose la cabeza y empieza a tener el síntoma del polvo negro, sus ojos se tornan rojos, y su voz cambia también. El último mensaje se estaba transmitiendo bajo su cuerpo.

- "Felicidades, a pesar de todos sus esfuerzos han liberado lo inevitable. Esto solo es un calentamiento que poco a poco revelará mi verdadero poder"

- ¡¿Quién eres?! –buscando Buttercup respuesta.

- "Querrás decir ¿De dónde vengo? Su más grande preocupación ahora será como detenerme porque para ello tendrán que destruirme junto con este chico, cosa que no está en su voluntad"

- Sal del cuerpo de Kento, déjalo en paz –pedía desesperada Bubbles al espíritu.

- "Aún no entienden, él eligió este destino –el viento calla de repente-, nuestras almas están conectadas por un pacto creado por el tiempo, muy pronto me ocuparé completamente del cuerpo de este joven y podré poner fin a la última esperanza de la luz. Lo juró, pues soy Darakki."

Después de esto Kento vuelve a la normalidad, pero a la vez se desmaya. Las chicas se acercan para ayudarlo, pero en un instante él se vuelve a despertar.

- Ay mi cabeza –despertándose y viendo pedazos del gigante robot por todos lados-. ¿Qué…? ¿Qué ha pasado? ¿Lo derrotaron chicas?

- Pues la verdad lo hiciste tú. Solo tú –se lo dice Blossom de manera sincera.

- ¿Te encuentras bien? –le pregunta Bubbles.

- Bueno, dependiendo de cómo esté mi casa –voltea a mirarla y se da con la sorpresa que estaba a punto de ser colapsada-. Ay no, la estructura, se va caer.

Desgraciadamente no hubo tiempo y la casa se vino abajo, pues los láseres que habían interactuado en el espacio le habían dado a esta. Kento aun así corre tratando de tal vez recuperar algo precioso, por ejemplo el collar Taitsu.

- Debe de estar por aquí –hablando muy desesperado-. ¿Dónde está? ¿Dónde está? Por favor no me hagas esto destino. ¿Esto es? ¡SÍ!

Encuentra los restos de su cuarto, y por lo tanto, pudo recuperar el collar, su mochila, y gran parte de su ropa vieja, todo lo demás estaba enterrado en los escombros, a excepción tal vez del refrigerador lleno de las cajas del supermercado, claro que eso no alegraba en parte su autoestima.

- ¡Malditas cajas, ya me tienen harto! ¡¿Nada las puede destruir?!

En ese momento aparecen el profesor y los demás, y se acercan a las chicas.

- ¿Llegamos tarde? –Ken voltea y ve al robot en pedazos-. Mejor no respondan.

- Ay, qué alivio –siendo el Mayor el último en salir.

- Aunque queda un problema sin resolver –dice Blossom-. Ay dios mío, tenemos que regresar a la escuela –y sale volando primero junto con su mochila.

- Yo también –y Buttercup también se marcha.

- Cuiden bien de Kento –siendo sus últimas palabras antes de levantar el vuelo.

- Bueno, hay que llevarlo al laboratorio para empezar el análisis –dijo el profesor.

Kento arrodillado y rodeado por sus cosas recuperadas sostiene fuertemente la parte lunar del collar Taitsu, estando apartada la otra mitad. De pronto, las nubes empiezan a abrirse dejando caer un rayo de sol rejuveneciendo el collar del sol, dejando tan nuevo como el de la luna, y Kento se sorprende al ver aquella magia.

- ¿Por qué está pasando estas cosas? No lo entiendo, creo que me va a dar, sí, creo que indudablemente… –y se desmaya sin previo aviso.

Al haber exigido su cuerpo a una batalla tan feroz después de estar mucho tiempo fuera de práctica, el poder oscuro parecía ser su única fuente de energía.

- Parece que tendremos que cargarlo hasta allá. Srta. Bellum, ayude.

- Enseguida Mayor.

Entre ella y el profesor lo cargan hasta la camilla del vehículo. Mientras tanto, en la escuela Miyako, Momoko y Kaoru entendían menos las clases de la Srta. Keane.

- Si oigo una palabra más sobre los cuarzos, mi cerebro se va a escapar al otro lado del planeta –susurraba Kaoru de manera irritante.

- Srta. Keane, si nos explicara la primera clase entenderíamos más claro.

- Lo siento Momoko, pero no podemos repetir las clases. Sin embargo, el profesor Utonium tiene un proyecto acerca de eso, si llegan a verlo podrían preguntarle –de pronto se escucha el timbre-. Es todo por hoy, vayan al recreo.

- ¡¿El profesor tenía las respuestas desde el principio?! –grita Kaoru enfurecida.

- Tal vez vayamos a preguntarle al salir de la escuela –sugiere Miyako.

Tuvieron que ser muy pacientes para esperar que el tiempo corriera hasta la tarde, y cuando finalmente sucedió fueron corriendo hasta donde el laboratorio, pero tan grande fue su sorpresa al encontrar a Kento en short blanco y conectado a varios cables dentro de un cristal cilíndrico, siguiendo aún sin poder despertar.

- ¡¿Pero qué están haciendo?! –reacciona Miyako llamando su atención.

- Estamos comenzando el análisis –explicaba Ken-. Ahora Peach.

Peach activa la máquina moviendo las orejas, Miyako se acerca viendo que había una aparato sobre él, se acerca y coloca su mano sobre el cristal viéndolo de manera indefensa; sin embargo, justo después de que colocara su mano, los ojos del chico empezaban a moverse y luego abrirse.

- ¿Dónde estoy? –despertando lentamente aunque luego se asusta-. ¡¿Qué me están haciendo?! ¡Sáquenme de aquí!

- Tranquilo, todo va a estar bien –trataba ella de calmarlo.

- Preparando rayo de sustancia Z –informaba el profesor del proceso-. Ahora.

Un rayo blanco Z empezó a llenar el contenedor de cristal como si fuera un líquido, asustando a Kento creyendo que se iba a ahogar, pero en cuanto aquella sustancia llegó hasta su pecho, cayó de nuevo en un sueño profundo.

- Tiempo estimado cinco minutos –leyendo Ken los datos del computador..

- ¡Oigan! ¿Pueden hacernos caso un minuto? –gritando Momoko muy graciosa.

- ¿Qué desean chicas? –disculpándose por ignorarlas-. Lo que quieran.

- Háblenos sobre los cristales de cuarzo.

De inmediato el profesor se queda congelado, Ken lo mueve para que reaccione.

- Será mejor que se vayan –dice Ken-, no es buen momento para preguntar sobre eso.

- ¿Por qué no? –mirando Kaoru alrededor buscando alguna pista.

- No puedo decirles, lo sabrán muy pronto, créanme. Ahora váyanse –Ken las empuja a Momoko y Kaoru a la salida.

- Miyako, ¿qué haces aún aquí? –le pregunta el profesor.

- Disculpen, solo quiero saber dónde va a vivir Kento.

- Bueno, mientras su vecindario es reconstruida se quedará a vivir en el laboratorio, aprovechando el tiempo para su respectivos exámenes de…

- ¡Están locos! él no puede quedarse aquí, necesita estar en un espacio abierto para alejarse de todo este tema del nuevo monstruo.

- Tal vez, pero es muy arriesgado dejarlo libre –mirando Peach al chico muy asustado. Aún no sabemos qué fue lo que provocó su transformación temporal.

- La próxima vez podría no volver a la normalidad Miyako, tal como le pasó a Taka –pidiéndole el profesor que usara la razón.

Viendo Miyako a Kento tan preocupada, levanta la cabeza con una idea.

- No, eso no ocurrirá de nuevo, porque él vivirá en otro lugar. Y como Momoko y Kaoru tienen familia, no tienen espacio, así que me queda a mí quedarme con la responsabilidad. Cada tarde lo traeré para continuar con el proyecto.

- ¡Miyako, ¿vas a salir ya?! –llamándola Momoko desde fuera.

El profesor muy convencido aprobó la decisión y justo termina el análisis.

- Bien, puedes llevártelo, aunque primero tendrá que vestirse –y se ríe el profesor.

Kento sale cambiado de un cuarto del laboratorio, se va y se siente en el sofá, y pensando que no había nadie, Miyako aparece y se sienta a su costado.

- ¿Cómo te sientes ahora Kento?

- No sé qué decirte, que todo esto me esté pasando y a inicios de lo que pudo haber sido un tranquilo invierno. Y que ahora soy un damnificado y lo único que me queda son estas pequeñas cosas –mostrándole solamente su mochila roja-, sin mencionar que me perdí el primer baile para…

- Tú ya no te preocupes, coge esa mochila que vas a vivir conmigo a partir de ahora, o al menos hasta que vuelvan a reconstruir tu vecindario.

- E-En serio (parece un sueño). ¿No tienes ningún problema?

- Ninguno, hay espacio en mi casa. (Aunque falta que conozca a la abuela)

Kento soltando una lágrima sale junto con Miyako y seguido con las otras dos. En el camino Kento saca de sus bolsillos izquierda y derecha las partes del collar Taitsu.

- Prometo que se le voy a entregar, eso y mi corazón –decía en voz baja.

La historia de este chico termina de contarse por este día; sin embargo, no la de sus aliados, ya que mientras Fuzzy pescaba en el lago en donde vivía con sus propias manos, nota que desde el cielo algo se acercaba.

- Te atrapé, esto pescado sí que es muy grande. ¿Ah? ¿Qué es eso en el cielo?

- ¡No, el agua no, no sé nadar! –siendo Mojo quien cae de cara contra el agua.

Fuzzy nada a rescatar a tu jefe y graciosamente como no respondía a los gritos no le quedó más remedio que hacerle respiración boca a boca.

- Qué asco. Aunque gracias –sacudiéndose Mojo como perro para quitarse el agua.

- Pero se puede saber por qué viene usted de esa forma. Creí que estaba…

- Sí, pero algo raro sucedió. Al parecer hay alguien con los mismos poderes que el gran ÉL. Rápido, ponte tus pantalones que tenemos mucho que hacer.

Al día siguiente que no había clases porque extrañamente una roca llegó ayer desde de la nada y rompió muchas tuberías inundando los pasillos.

- Vaya suerte, sin clases –celebraba Momoko alzando las manos.

- Sí, pero también eso significa que tendremos tiempo para trabajar mucho en el proyecto. Hay que volver con el profesor –dice Kaoru.

- Buena idea, oye Miyako ¿Dónde está Kento?

- Él me dijo que tenía la sensación de que hoy no iba a ver clases, así que se quedó a ayudar a Obaachama.

- Vamos a visitarlo entonces.

Al llegar encuentran a Kento nuevamente pero en rodillas y siendo vigilada por la dulce ancianita que sostenía una larga tabla de madera y lo estaba disciplinando. Ellas ponen cara de asustadas al verla en esa forma.

- Si la mente controla el cuerpo, no sentirás dolor. Mantén tu mente en blanco y ni sentirás que estás sentado.

- ¿Cómo eso puede tener sentido? –de pronto recibe un tablazo en la rodilla-. ¡Auch!

- ¿Qué estás haciendo Obaachama?

- Hola querida nieta, tu amigo me ayudó mucho en la cocina, así que yo solo estoy devolviéndole el favor. Mantén las rodillas juntas –le da otro fuerte tablazo.

- Ya, de acuerdo, si me concentro puede dejar de matarme con esa cosa. ¡Auch!

- Cierra los ojos y ve dentro de tus memorias, vive el momento.

De pronto la mente de Kento ocupa la escena llevándonos al mismo parque de cuando eran niños, y la lluvia también estaba presente. Kento empieza a recordar.

- Aquel parque, fue el primer momento más feliz de mi vida. Ella estuvo conmigo unos pocos minutos, pero luego las primeras gotas cayeron y luego trajeron a toda su familia –entonces se torna muy tétrico-. Ella bajo y me quede solo en el árbol, no sabía cómo bajarme y solo me quedó ver lo que pasaba en el horizonte. Pude verla de nuevo saltando sobre un charco de agua, intente llamarla pero resbale y caí, cuando caía vi a otro niño que se acercaba a ella, antes no sabía cómo se llamaba pero ahora conozco todo sobre él, Taka.

- Vaya concentración, no se ha quejado nada durante un buen tiempo.

- Cierto Kaoru. Él tiene la mente libre en sus recuerdos, eso le traerá… Oh ¿qué pasa? –viendo que Kento se ponía muy tenso.

El chico empezó a apretar fuerte los dientes y luego a agitarse sobre el cuarto.

- No, no. Esto es injusto. ¿Por qué? ¿Por qué? Argh –y golpea al jarrón verde que estaba cerca de él-. No puedo salir, me está doliendo –voltea la mesa-. Ayúdenme.

- Momoko sostenlo de las piernas, yo lo sujetaré de los brazos.

Exitosamente lo cogen firmemente, Kaoru empieza a golpear regularmente su cabeza para que recobrara el juicio.

- Kento tranquilízate, debes tener la mente en blanco –Kaoru ve que Kento empieza a ceder-. Eso es, ya tranquilo, todo está bien.

Nadie sabe lo que vio Kento pero Miyako sentía que en parte era su culpa, entre las tres lo llevan de nuevo a su cuarto donde él se recuesta pensando silenciosamente lo que vio.

- Esa sombra, no quiero volver a verlo –decía Kento muy frustrado.

- ¡Ese era mi jarrón favorito! –grita la viejita recogiendo los trozos.

- Mejor vamos a tomar un bocadillo afuera. Nos vemos.

- Pero aquí la comida es gratis. ¡Auch! –Kaoru es jalada por la oreja-. Oye como te atreves, suéltame, te estás buscando una buena paliza.

Cada día que pasaba se volvía más extraño, incluso después de ayudar a un chico que querría estar con la chica de sus sueños, probablemente sus caminos tengan algo más en común, y eso podría significar algo, algo que podría acabar con todo lo que podíamos creer, algo que explicaría lo que ocurrió hace más de 200 años, y muy pronto, ese secreto sería revelado.


Pues, aun no me acuerdo de lo que me olvidé, pero estoy seguro que no era importante, y si lo fue, entonces lo publicaré en los siguientes capítulos, ya saben que quiero mantenerme informado con ustedes. Gracias por seguir leyendo, agradezco su preferencia y sus reviews. Aunque para el final daré un agradecimiento más largo, haquí les digo... Hasta Luegi

Favorite Song: Final Distance -Hikaru Utada