Hola (:
Pues les traigo otro capítulo y espero que les gusté mucho, no es muy largó, de hecho los capítulos de este fic no lo son, pero a mí me agradan bastante, jefe. Ya casi es Navidad :3 y mi reto es acabarlo en esa fecha, porque es un regalo xD ya sólo faltan como 3 capítulos :( espero subir otro hoy.
Bueno gracias por leer y por dejar un comentario, y los que no lo han dejado que malos 7n7 no es cierto, pero me gustaría que lo hicieran para saber que le hace falta.
Bueno les dejo con el siguiente, espero que sea de su agrado, tiene mucho SasuTen: 3
Nos leemos.
Cap4. Una pequeña abejita.
Suspiro aliviado, por alguna razón le alegraba que fuera martes y no vería a la castaña hasta el miércoles, aunque por otro lado le molestará no verla. Qué diablos.
¿Por qué pensaba en ella? Nunca había pensado en iniciar una relación, bueno sí, para restaurar su clan, pero ¿ella? Había pensado en alguien digna de él, que tuviera un apellido reconocido, una buena familia, que tenga clase y estuviera guapa, y bueno Tenten no cumplía ni la mitad de esas características. Pero la idea de estar con ella no se le hacía tan patética, incluso muy en el fondo le agradaba.
Tiempo atrás se había hecho a la idea de darle una oportunidad a Sakura, intentar hablar con ella, tolerarla. Pero no lo logro, incluso le empezó a llamar la atención se le parecía atractiva pero no le término de agradar, su actitud no era la mejor, y se convenció de que sería lo peor seguir con esa farsa y decidió olvidarlo, además se dio cuenta de que no estaba tan bonita.
Pero Tenten, ella era otro asunto, con ella sentía ¿diferente? Le daba gusto verla, platicar con ella, incluso los silencios -que eran pocos por qué como hablaba- le agradaban más que con cualquier otra persona, al menos verla le alegraba su día, no sabía cómo describirlo, pero él sentía bien al estar con ella.
¿Eso se sentirá cuando alguien te gusta? ¿Habrá reglas para que alguien te gusté? No lo sabía, ni sabía si ella se preguntabas cosas de ese estilo sobre él, tal vez ni piense en el así como está pensando en ella, tal vez ese beso fue una equivocación.
Pensaba que si la chica se fijara en alguien, el sería el último de esa lista, nunca habían hablado, y él la trata más fríamente como cualquier otra persona, tal vez le gusté Neji, saco deducciones, siempre que topa al ojiplata se encuentra con la de ojos chocolate, ella siempre sonríe cuando está con él, e infinidad de cosas más que sólo pensar en ellas le provoca un ardor en su estómago y que sus hombros de tensen por tanta presión.
Tal vez, había una pequeña probabilidad entre él y Tenten, Sasuke recordó el día pasado, cuando ella le había declarado que él era la persona del juego, lo catálogo como guapo, tal vez tenga una oportunidad, sin contar los miles de atributos buenos con los que lo caracterizo, si se ponía a pensar, una pequeña oportunidad aparecía. Quizás ella esté interesada en el.
Sonrió.
¿Pero qué? Regreso a la normalidad, eso no le importaba, no era como que ella le gustará, ni si quiera la soportaba.
Maldición, necesitaba pensar, pensar en su lugar favorito.
.
.
.
El entrenamiento había sido muy pesado, llego a su casa tomó un baño y directo a la cama, pero por más que trataba no podía dormir.
"¿Tenía que hacer algo hoy?" Se pregunto, y empezó a razonar, no, hoy era martes, mañana iría a casa de Sasuke para cocinar juntos toda la tarde.
Casa de Sasuke.
Toda la tarde.
Cocinar juntos.
Por alguna razón unas palabras resonaban más fuerte que otras "Sasuke, toda, juntos"
No sabía que era, pero al pensar en él la comisura de su labio inferior se elevo un poco, haciendo que se formará una leve sonrisa, que borró enseguida.
A veces se confundía tanto, como ahora. Exactamente no sabía qué era lo que sentía por el Uchica, algo dentro de ella hablaba en voz muy baja y le decía que lo intentara, pero otra voz gritaba que no era momento para eso, aparte de que él nunca se fijaría en ella, y no sabía si los sentimientos por el ya eran afirmativos.
No se sentía igual que las demás chicas, esas que tiran la baba por Sasuke, las que se arreglan para su entrenamiento porque piensan que verán a Sasuke, las que son demasiado aventadas y le dicen que les gusta, las que usan ropa ajustada para marcar sus curvas, las que se echan millones de cosas en el cabello para tenerlo bonito. Ella no era así, ella sólo se bañaba a diario, usaba la ropa más holgada posible, le molestaba su cabello y por eso lo amarraba en dos chonguitos, eso era todo, incluso pensaba si podría gustarle a alguien, el pasado san Valentín recibió un arreglo de flores y unos chocolates, nunca supo de quien eran porque esa persona nunca se acercó a confesarle algo, y ella tampoco le dio mucha importancia, pero ahora resonaba en su cabeza, tal vez se dio cuenta de su aspecto físico y se echo para atrás. No lo sabía. Nunca había pensado en un chico, nunca.
Tenía una ligera sospecha, pero aún no sabía qué era lo que pasaba en su interior.
Necesitaba pensar, pensar en su lugar favorito.
.
.
.
Llego y aspiro el aire combinado con el agua y que le propiciaban una brisa increíble. Se detuvo en seco cuando al llegar vio dos pequeñas trencitas castañas, bufo, ¿Hasta aquí se la tenía que encontrar?
Se acercó cuidadosamente de no ser visto, y diviso a la chica, por un momento pensó verla llorando y frágil como la última vez, pero no, su mirada estaba perdida en el reflejo de la luna, y tenía dibujada una sonrisa, sus ojos brillaban y estaba tranquila.
De nuevo bufo, lo mejor sería irse.
—Si tanto te molesta mi presencia me voy— Hablo Tenten aún con la mirada en el lago.
—Hmp— Lo único que menciono el Uchiha.
— ¿Eso es un sí o un no?
—Haz lo que quieras— se dio media vuelta y comenzó a caminar.
—Puedes sentarte aquí, es más, siéntate aquí, es una orden.
— ¿Acaso me puedes dar órdenes?
—No lo sé, quería intentarlo— comenzó a reír y se puso de pie hasta llegar a él —Ven— lo tomo de la mano y lo jalo a la orilla de nuevo— Vamos a platicar.
Sintieron un recorrer de electricidad por el contacto de ella, se vieron rápidamente a los ojos, y esquivaron el contacto visual para caminar al lugar indicado y sentarse.
Paso un momento largó invadido de puro silencio, ese que ya era normal entre ambos. Tenten sólo soltó un suspiro hundida en sus pensamientos.
— ¿En qué tanto piensas?— Inicio la conversación él, algo muy raro.
—Muchas cosas— le sonrió— Cosas patéticas supongo.
— ¿Supones?— recalco.
—Supongo— silencio por unos minutos— ¿Tu en que piensas?
—Muchas cosas que supongo son patéticas— sonrió.
— No se vale copiar— cruzo los brazos y lo vio — Ya en cerio ¿En qué piensas?
— Dime tu primero.
—Ah...— suspiro y poso su mano en su mentón — Existe una abejita que es muy bonita, bueno no tanto, y esa abejita es muy alegre, tiene muchos amigos, pero ella siente — sus ojos se apagaron y miro al suelo— que no es suficiente, que nunca ha tenido alguien realmente cercano, pero claro que quiere mucho a sus amigos, pero hasta ahí, aunque sea una abejita muy fuerte, tiene muchos problemas, en primera que sus papas abejas murieron, que ella sola tiene que buscar el polen por su cuenta y casi transformarlo en miel para ser tomada en cuenta en su panal, nunca ha sentido un afecto especial por alguien, se harta de que las demás abejitas la critiquen por su forma de vestir, de ser, de todo, cuando no saben lo que la pobre abejita pasa, se quiebra muy rápido, franquea cada días, y nadie lo nota, bueno— lo miro— sólo lo ha notado otra abeja, una que le dio protección cuando lo necesitaba, se siente bien estar con ella, le gusta pasar tiempo a su lado, pero luego recuerda, que es una abeja muy superior a la pequeña abejita, esta trabaja para la abeja reina y es adoración de varios, pero la pequeña abejita apenas es una trabajadora más— Suspiro fuerte— Creo que la abejita empieza a sentir cosas por la abeja superior. Eso es en lo que pienso— se abrazo a ella misma con el miedo de la respuesta del otro.
Se quedo paralizado unos segundos, ¿Era verdad lo que dijo? Si transformaba todo entonces, ¿Se le estaba declarando? La sintió indefensa, con miedo y temor, que no resistió más.
—Había una vez una abeja, que un día salió a pasear, y se encontró con una abejita muy bonita, esta estaba llorando, así que la abeja se acercó a platicar con ella, pero le sorprendió algo, sus vidas no eran tan distintas, era como un espejo, tenían muchas cosas en común, y la abeja le dio protección, y algo más...— recordó el beso y movió su cabeza para olvidarlo— desde ese entonces la pequeña abejita no sale de la mente de la abeja, creo que la quiere proteger de todo, creo que también empieza a sentir algo por ella.
Por fin callo odiando el lenguaje tan infantil que había utilizado, y de la manera más cruda que había usado para declarar algo tan importante en el.
—Sasuke...—lo llamo la chica— ¿Tu historia es verdadera?— el sólo afirmo con la cabeza— ¿Y por que la abeja se fijo en la abejita? Si el está rodeado de muchas más bonitas.
—Por que tú eres especial— susurro— Y mucho más bonitas que las otras.
Tenten abrió su boca en forma de O grande y la cubrió rápidamente con sus manos, sus ojos brillaban, la luz de la luna hacían un toque perfecto, sus mejillas sonrojadas a más no poder.
El no se resistió, aparto sus manos para dejar sus labios descubiertos y los beso de nuevo, el beso fue distinto al de la otra vez, ya que movía los de él, para así tener un beso más pasional, ella con temor comenzó a mover los suyo, hasta que empezaron a tomar un ritmo. Tenten subió sus manos hasta el cuello de Uchiha y este tenía te palma de su mano tomando parte de su cara y la otra en su espalda.
Se separaron por falta de oxígeno, el beso los había agotado, fue muy distinto al de la otra vez, ya que en este la chica participo, pero algo se quedo igual, la sinceridad con que lo dieron.
Tenían las mejillas sonrojadas, tenían que salir de la situación ya no podían.
—Eh... Bueno, me voy — sonrió la castaña— te veré mañana— las últimas palabras fueron navajas — Nos vemos — intento sonreír y sin esperar respuesta de otro salió disparada a su casa.
Sasuke se quedo inmóvil y comenzó a pensar que no era normal que actuara así con una persona, se había quitado la máscara friolenta frente a alguien y había declarado sus sentimientos.
¿Qué le pasaba cuando estaba con ella?
Y además de todo, mañana pasarían toda la tarde juntos, que incómodo.
Maldijo.
