Cap5. Confusión.
Abrió la puerta después de que tocarán. Para encontrarse con unos ojos castaños y una piel más blanca de lo que recordaba.
—Ha-hace un frío horrible — fue lo que dijo abrazando su propio cuerpo.
—Sólo a ti se te ocurre salir de tu casa sin suéter a las 6 de la tarde en invierno, corre pasa— indico en azabache.
—Prrrf— se calentó de inmediato al sentir el cálido clima — Que calientito esta adentro.
Y de nuevo Sasuke de pregunto ¿Por qué actúa como si nada?
—¿Empezamos?— le pregunto encaminado a la cocina.
La chica lo siguió hasta que llegaron a la mesa de los ingredientes.
—Bueno, yo puedo ir cortado las fresas y tu puedes hervir el arroz.
—Entendido— le contesto el Uchiha para darle el contenedor de la fruta y ponerse a lavar el arroz.
Ambos estaban trabajando en su mundo, pero Tenten comenzó a aburrirse por el silencio que había, y sin pensarlo decidió romperlo.
—¿Cómo te fue hoy?
El se sorprendió, ¿De verdad alguien le había preguntado por su día? Nadie lo había hecho, y cuando lo hacen de le pareció increíble.
—¿Qué?
—¿Qué como estuvo tu día?
—Ah...— Sí, estaba en lo cierto le preguntaron por su día— creo que no fue el mejor.
—¿Y eso?
—Tal vez por la hora que estuvimos esperando a que Kakashi llegara, o que en ese tiempo Naruto no dejaba de hablar, o por que Sakura hacia cualquier comentario iniciando un coqueteo que detesto, o que cuando Kakashi llego se disculpó y dijo que tenía que ir de misión, o tal vez por que nos obligo entrenar sin el, y Naruto ponía el entrenamiento y era tan patético, o que cuando pude sacarme de ellos me encontré con Tsunade encomendándome una misión tan aburrida, tal vez sea eso.
—Uy, pequeño Sasuke— se sorprendió por la confianza el aludido — ¿Por esas cosas tan simples te enfadas? — Coloco su dedo índice en la frente fruncida del chico — No te enfades por eso— le sonrió — ¿Te imaginas como sería el mundo sin esos detalles? Estallaríamos de aburrimiento, a veces las piedras en el zapato no son tan molestas— Volvió a su trabajo— A demás tu eres el gran Sasuke Uchiha, cosas como estas no deberían agobiarte.
—Ese es otro problema — suspiro— Unas personas se franquean por no se tomadas en cuenta, por no ser reconocidas, y yo lo hago por que tienen la esperanza en mi, nunca podré fallarles, esperan algo que de mi y se los tengo quede por que es concepto que tienen, nunca puedo fallar, aún que me sienta triste o sólo, no puedo, por que me toman tan en cuenta que se me niega eso.
—¿Por qué no mandas todo a volar?
—No puedo, creo que es lo que esperan de mi.
—Yo espero que dejes de preocuparte por los demás y empieces a preocuparte por ti, por lo que te hace falta.
Ambos jóvenes comenzaron a platicar mientras seguían los pasos de miles de recetas.
Sasuke hablaba, decía como se sentía a veces, y algunas cosas que llegaba a pensar, cualquier otra persona se hubiera sorprendido al oírlo hablar tanto, pero Tenten no, lo tomo como un acto noble de su parte en compartir esas cosas con ella, a lo que en respuesta le aconsejaba de cosas que podía hacer o darle su punto de opinión, algunos eran un poco infantiles lo que arrebataba una risa torpe -por que casi nunca había reído- al azabache, el de sentía bien, ahora se sentía escuchado, se sentía en calma. Realmente con ella cambiaba, en la forma que lo veía, como lo trataba, le inspiraba algo que ninguna otra persona pudo hacerle, ella era especial.
Cuando ella hablaba de un problema, o algo de del tema, el guardaba silencio y la escuchaba atentamente, como si guardara y memorizara cada una de sus palabras, pero cuando acababa daba un punto de vista, le dio unos consejos, no muchos pero lo intento. Entre todos los amigos que tenía y con los que había hablado mucho, Sasuke era por mucho al que le había contado más secretos con el que había desnudado su sinceridad, lo que apreció fue que la escucho hasta donde ella quiso hablar -que cabe recalcar era mucho- y nunca la interrumpió. Se sentía en paz con el, una calma añorada, como si el fuera esa persona allegada a ella que tenía que querer y proteger para siempre.
Hablaban y hablaban.
Los ingredientes disminuían y los dulces colocados en una mesa ordenadamente aumentaban, el tiempo se fue volando, no lo sintieron pero de algo estaban seguros: querían estar mucho más tiempo juntos.
A las 11:30 se encontraban 98 dulces en la mesa, 99 con el que la castaña dejo y miro a su compañero que aún moldeaba su último dulce.
—Lo siento— lo interrumpió la chica — Necesito ir al sanitario.
—Ah... Claro, al fondo a la derecha— Hizo una indicación con su mano.
—Gracias— Tenten siguió.
Acabo el dulce y lo acomodo en la mesa, suspiro aliviado, miro sus manos, llenas de harina, son contar las machas de fruta que había en su cara. Agarro su cadera con sus manos, y miro la creación de horas en la cocina.
—Ya están— hablo en voz baja— Por fin acabamos los dulces navideños— Sonrió— dulces navideños que hicieron unirnos.
Por fin silenció para pensar, no se podía creer que nunca la había topado, nunca la había conocido, se estaba perdiendo de un ser realmente maravilloso, de unos ojos encantadores y sonrisa deslumbrante, nunca se había fijado en ella, no le interesaba ni fijarse en otra chica, hasta que gracias a los dulces navideños que empezaron a hacer, la conoció, y se dio cuenta de lo increíble que es, por que aparte de tener muy buenas cosas, compartían ese dolor, ella lo comprendía a la perfección, por que igual sufría y de la misma forma. Sí, lo aceptaba.
Se sonrojó por el descubrimiento, pero ya no servía ocultar lo, Tenten le gustaba.
Se miro al espejo y comenzó a arreglar su fleco, se veía bonita, nunca antes se había sentido así, estaba más segura de sí misma, y sabía que era por Sasuke. Tal vez al principio fue raro aceptar que el más popular entre las chica te besara, pero después fue más creíble cuando compartían tiempo, hablaban, se conocían, y el hecho de besarlo no se le hizo tan revoltoso, por que no es tan raro besar a l persona que te gusta. Por qué si, también estaba aceptando que le gustaba.
Sasuke le gustaba.
Suspiro y regreso a la cocina, para emparejares al azabache que seguía admirando los dulces, poso su codo en el hombro del chico y el en respuesta rodeó su espalda con su brazo para finalizar en su cintura.
—Hemos acabado— suspiro— Hacemos buen equipo joven Uchiha— cerro su puño y lo choco contra el de Sasuke—Mañana no tengo entrenamiento, así que podré llevarlos con la hockague.
—Puedo acompañarte.
—Bien pasare por ti a la misma hora — sonrió para soltar un bostezo— Creo que es hora de irme, ¿Puedo llevarme algunos ?— señalo los dulces.
— Los que gustes— le extendió una bolsa.
—Sólo tomare tres— los guardo en la bolsita— gracias — Sonrió— Es que yo quiero probar como quedaron y le prometí a Neji guardarle algunos.
No sabía que era, pero el escuchar el nombre de "Neji" pronunciado en los labios de la castaña le causo un mal estar horrible.
—Corre, no se vaya a desesperar— contesto seco lo que a Tenten le llamo la atención.
—¿Estas bien?— pregunto acercándose a el.
—Sí, puedes irte con el , tranquila.
—¿Con el?
—Neji— le afirmo — Te ha de estar esperando, y tu has de estar pensando en el al grado de meterlo a la conversación tan "agradable"— enfatizo con los dedos— que teníamos.
—Que fastidio— bufo la chica.
— Toma todos los dulces que quieras y Largate.
—No se como hay gente que te compara con Neji, son tan distintos — apretó la mandíbula — El es más humano, más atentó, más amable, más educado y más gentil que tu. No se como las demás chicas pueden imaginarse que eres atractivo, eres un asco Uchiha— un nudo en su garganta comenzó a formarse — Me voy.
Fue lo último que dijo para salir y azotar la puerta de una manera tremenda, ¿Cómo había cambiado todo tan rápido?
El sólo se quedo atónito, ella lo había ofendido, le había dicho que le daba asco, algo le impidió pensar cuando sintió una sensación extraña en el cuello, como si no lo dejara respirar, sus ojos empezaron a temblar pero se restauró en seguida.
"¿Cómo pude pensar que me gustaba? Es una persona tan odiosa, fastidiosa y molesta?" Lo mismo que pensó Tenten, lo mismo que pensó Sasuke.
Estaba claro, era un error.
