Gracias que es domingo, y es que mis planes eran publicar el nuevo capítulo, y por fin, aquí está. Espero que lo disfruten, porque la batalla está a punto de comenzar en la tormenta más poderosa de Tokio junto con el relámpago más peligroso que esperaba por estallar.
Dedicado a una-demente-suelta.
IX
La Gran Tormenta
Y susurrándole al oído, Buttercup muestra un carácter firme y serio. Luego, ella emprende el vuelo hacia arriba, cerca de las nubes que se formaban en un solo punto, mientras que el profesor movía la máquina hasta un punto visible por ella.
PARTE 4
- Bien, según la computadora, las nubes están formando alguna clase de burbuja elíptica, conteniendo grandes cantidades de carga eléctrica. Cuando estalle la burbuja el último relámpago se soltará sobre algún punto del perímetro establecido. Ahí es cuando tú entras Buttercup –hablándole desde lejos-. Aférrate bien a tu martillo, y golpéalo hacia la máquina, así el cristal se podrá cargar por completo y todo habrá terminado –ve que se pone nerviosa-. Buttercup tranquila, sólo recuerda, es como el béisbol.
- Sí, pero en esta situación, sólo tendré un strike, y no deberé fallar.
Un momento de tensión hacen que las gotas de lluvia se mezclaran con el sudor de Buttercup, apretando muy fuerte ambas manos. La nube se seguía inflando que desde cierto ángulo daba miedo acercársele.
Hubo un silencio en la mente de nuestra heroína, y cuando la burbuja estalló, el rayo se disponía a caer lejos de donde estaba ella, y así, con gran velocidad trata de seguirlo, y con el martillo llega a golpearlo por un centímetro. Gira la dirección con su muñeca para que el último relámpago se dirigiera hacia el cristal. Finalmente con el último relámpago, que parecía ser el más poderoso cae directamente sobre la cabeza de la máquina y una luz resplandece en el cielo.
- Buttercup, lo lograste,las lecturas muestran que el nivel de poder del cristal ya ha llegado a su máximo, el último cuarzo por fin se ha creado, y la tormenta está empezando a bajar su grado de peligro, la ciudad está a salvo.
- Doy el proyecto del profesor Pitium, como terminado –dijo el profesor.
- Muy bien hecho Buttercup.
- Gracias Blossom.
Dentro de ella se había aclarado muchas cosas, después de haber golpeado aquella poderosa energía, logrando alcanzar una felicidad pura y paz interior.
El profesor trata de controlar el aparato para que volviese a la torre, pero por cada segundo que pasaba, la máquina empezaba a perder sus piezas, quedando al final sólo un par de motores, una base de metal y el cristal flotando sobre esta.
- El último cuarzo, más vale que lo saquemos de aquí.
- ¡Papá! ¡Peach me dice que siente a Mojo y a los demás monstruos acercarse!
Aun con la situación tranquila, la visión del panorama era muy nublosa, muchas sombras se acercaban y cada vez se volvían más grandes. Las chicas vuelan y se ponen frente a la enorme sombra.
Grande fue su sorpresa cuando al ver que la enorme sombra se dividía y mostraba sus verdaderas identidades. Eran una gran cantidad de misiles, y no solo del lado norte, sino de todas partes y todas estaban dirigidas hacia la torre.
- Rápido, pongámonos alrededor de la torre Higher, no debemos permitir que lleguen donde el profesor –ordena Blossom.
Con exactitud eran cien de ellos, volando todos a gran velocidad, y que durante ese vuelo eran derribados por las defensas superpoderosas de nuestras chicas. Si tuviera que ver las estadísticas, se podría decir que 37 por el poderoso martillo de Buttercup, muchos golpes sónicos derribaban varios en el aire, 34 por las cuerdas del yo-yo de Blossom quien con estilo formaba un remolino, atrayendo así esa cantidad dicha, y finalmente a Bubbles que con las pocas ganas que le puso sacaba burbujas de a montón, capturando así a los otros 28 misiles, dando un total de… Oh, rayos.
- ¡Bubbles, se te ha escapado uno!
El misil ya era difícil de alcanzar y la cara petrificante del profesor parecía permanente. Afortunadamente, cuando este choca solo dispersa una gran cantidad de humo, que deja desmayados a él, a su hijo, pero no a Peach.
- ¿Solo era eso? ¿No había peligro?, nos tomaron de tontas –enojándose Buttercup.
- ¡Miren, el cristal! –grita Bubbles-. ¡Ya no está!
- Chicas, detecto cantidades de aura negra que se acercaban a la torre, y ahora se están alejando.
- Ese aliento de banana, va a pagar por esto.
De pronto la máquina principal, de donde se controló toda la operación, empezaba a entrar en un corto circuito. El profesor, levantándose con las pocas energías que le quedaban después de haber inhalado ese gas, se pone de pie y se dirige a él.
- Vayan por el cristal, yo me encargaré de estabilizar la máquina.
Las tres entonces vuelan hacia la dirección donde les dijo Peach. No pasó mucho hasta encontrar el robot de Mojo, y un ejército de mini robots tras de este, cortesía de La Princesa. En el pecho del robot gigante se encontraba lo que parecía ser el cristal robado, y Mojo feliz se reía malévolamente.
- Ahora que tengo el cristal, ustedes serán fácilmente vencidas.
Presiona el botón que absorbería el poder del cristal para usarla contra ellas, pero luego de unos segundos de no pasar absolutamente nada, Mojo vuelve a presionar el botón, pero el cristal no respondía.
- ¡¿Por qué no funciona?! ¡Maldita sea! (La tormenta debió de haberla estropeado.)
Sin problemas entre las tres van a atacar a Mojo, y este en un intento de ganar tiempo, pide a los otros robots que se sacrifiquen mientras él trataba de averiguar la falla. Una vez más y trabajando en equipo los convierten en chatarra. Mojo viéndose casi acorralado pide ayuda a sus cómplices de la liga oscura Z, que desde lo alto de diferentes edificios los monstruos salían para hacer su parte.
- Hola chicas súper tontas –dice As.
- Las voy a aplastar, sólo déjenselo a Fuzzy.
- Ja, ja, pobres ingenuas. Si se enfrentan a uno, se enfrente con la familia completa. Muy bien Liga Oscura Z ¡Ataquen!
Y saltan para caer encima de ellas, en especial la banda Ameba que había usado su técnica de división celular. El peso cubría a las tres aplastándolas con tanta fuerza que dejaron un hueco gigante en la pista.
Mojo no veía señal de ellas dándole una buena satisfacción de su victoria, pero luego se siente un temblor, todos miran al gran Billy pero niega haber sido él, y así, desde la parte inferior de aquel aplastamiento Buttercup se levanta con un esfuerzo que la hace sentir orgullosa, recobrando así su espíritu.
- Nunca más dudaré de mí misma.
Y con un grito manda a la liga de monstruos al cielo, indicándole a Bubbles su turno, esta mueve su vara y encierra a todos en burbujas que se alejan del terreno de combate. Ellas vuelven a ver a Mojo, que parecía no haber visto su derrota.
- Solo falta unir estos cables, y… ¡Listo! –su robot volvía a funcionar.
- Ya es muy tarde para ti –Blossom es la primera en bajar.
- ¡Ah! Ustedes de nuevo. Esto… eh… Miren, por allá.
- No podrás engañarnos con eso, aliento de banana.
Pero Mojo no mentía, pues un robot gigante se preparaba a atacar. Ellas se voltean, dando a Mojo la oportunidad de escapar. Las tres se encontraban muy cansadas pero su deber siempre las mantenía preparadas; sin embargo, el profesor les llama.
- Tranquila chicas, sólo no se mueven.
- ¡¿Habla en serio?! Si no lo hacemos nos aplastará.
- Confíen en mí, no se muevan.
A tres pasos de aplastarlas el robot se congela antes de lanzar un puño, al parecer ese robot era otra cortesía de la Princesa, así que su cuerpo y sus cables harían corto circuito en segundos, viendo de nuevo a Mojo, Bubbles se ofrece a detenerlo.
- No irás a ningún lado. ¡Bastón volador!
- Sólo lánzalo.
- Eso hasta Blossom podría hacerlo.
- ¡Oye!
Lanzando su vara noquea a Mojo, quien solo había dado unos cuantos pasos, y resbala, dejando caer el cristal quien se rompe en pedazos. Raramente el cinturón de las chicas empiezan a destellar transformándolas a su forma anterior, aunque eso no permitió que se acercaran a amenazar a Mojo.
- Oigan, el cristal, ¿dónde está el poder del relámpago? –pregunta Momoko.
- Un momento –piensa el profesor-. Ese cristal es falso.
- Dinos Mojo, ¿dónde lo tienes? –agarrándolo Kaoru con ambos brazos.
- No les diré nada con esas apariencias tan frágiles… ¡¿Qué?! ¡¿El cristal es falso?!
- Parece que él tampoco lo sabía –dice Miyako.
- Pero si no lo tiene Mojo, entonces… ¿quién sí?
En ese momento Miyako vuelve a ver la lluvia y recuerda aquella sombra que le recordaba a alguien, aunque nunca pensó que fuera real, sólo su imaginación.
- Debemos volver pronto.
- ¿Por qué lo dices Miyako? –pregunta Kaoru.
- Presiento que el cristal nunca salió de la torre.
Mientras tanto, en la torre Higher, Ken descansaba en el suelo, que poco a poco recobraba la razón, y el profesor, que había logrado controlar la máquina se había tropezado con algo muy importante.
- Hijo, quebueno que despertaste, justo acabo de nivelar los parámetros en los condensadores de la máquina… –entonces lo ve en el suelo-. Vaya, entonces aquí estaba, debe ser la razón por la que las máquinas reaccionaron así. Pero entonces ¿qué fue lo que se llevaron?
- ¿Papá? Mira, es él.
- ¿Quién?
- No me dé las gracias profesor, solo me tomó un segundo antes de que Mojo lo cogiera. Ahora si no es molestia, devuélvamelo.
Kento aparece todo empapado con una mirada asesina, quien se va acercando para reclamar lo que es suyo. Peach le ladra, pero dentro de este perrito nació el miedo y se calló, mientras que Ken, estaba a punto de presenciar un horror.
- Kento, ¿cómo llegaste? Son como más de treinta pisos.
- No haga preguntas estúpidas y deme el cristal.
- No, no te lo daré. Además, no eres tú quién habla, ¿quién eres?
- Ya veo, entonces no me deja otra opción. Ken, más vale que cierres los ojos…
El profesor todo temeroso trata de alejarlo de su vista, pero Kento se apresura y lo coge del cuello, le quita el cuarzo, y acto seguido, saca un cuchillo y se lo clava en el corazón. Ken, al no hacer caso al chico, vio el horror de sus actos.
- ¡Papá!
- ¡Chicas, vengan pronto, esto es terrible! –dice Peach.
- Ken –agonizando mientras aún respiraba-, quiero que sepas que pase lo que pase, quiero que cuides muy bien a Peach, a las chicas, pero más que todo, a tu madre.
Kento parecía no sentirse satisfecho con haber apuñalado al profesor, por lo que camina hasta la orilla dispuesta a lanzarlo desde el último piso, pero entonces se detiene porque sentía que alguien se acercaba.
- ¡Detente allí Kento! –Ken trataba de intimidarlo-. Pagarás por esto.
- Ajá, tú y quienes más.
- Nosotras –y aparecen Blossom, Bubbles y Buttercup.
Detalle olvidado: Cuando Kento menciono el teatro en el capítulo anterior (basta con mirar), pensaba incluir este escenario en la historia, pero por falta de creatividad, pensé que la historia se alargaría mucho, ya que contiene muchas escencas graciosas (basta con volver a mirar)
En fin, ¿el profesor podrá salvarse? ¿Quién es el está dentro del cuerpo de Kento? ¿Podrá Miyako enmendar su error? Y lo más importante, ¿cuándo saldra el nuevo capítulo? Pues sinceramente estoy trabajando en el nuevo capítulo de Armor..., digo, de Thunder Time X, pero no se preocupen, lo terminaré pronto, y así el capítulo 20 saldrá antes de que termine abril. Recomiendo leer el otro fanfic que también está bueno (por favor).
Hasta Luegi.
