Para los que esperaban la continuación, me alegra informar que ya estoy por acabar esta hitoria. Sé que no le he dedicado tiempo a su continuación. La razón por la que decidí escribir esta parte, y es en lo personal es que no me gusta dejar las cosas incompletas. Cuando paseo en los foros y leo fanfics que son realmente buenos, más buenso que este en particular, y de que no estan terminadas o sólo son de un capítulo, no fueron actualizados desde hace años y me hace pensar lo jactante y estresante no saber que pasara al final de estas increíbles historias. Prometo que est estará terminado antes que acabe el año.
Antes de que comiencen quisiera avisar que esta es una versión que no tuvo tiempo para corregir errores de escritura, así que si ven o no tiene sentido algunas palabras, o tienen dudas sobre la historia, les pido por favor que lo expresen en la caja de comentarios. Gracias
EN EL CAPÍTULO ANTERIOR
- ¡No ganarás esta batalla!
Darakki aprieta su puño cubierto de ondas eléctricas, y luego de haber adquirido una nueva y mejor velocidad, vuela hacia el hermano rojo y lanza su ataque; y Brick, saca su escudo y hay un choque que provoca un destello que deja ciegos a Boomer y Butch.
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DARAKKI
PARTE 3: RECHARGED
Mientras tanto en el laboratorio...
- Ya está al cien por ciento —apagando Ken la máquina-. Espero que hayana sobrevivido a la transformación.
- ¡¿Cómo que vivas?! —reaccionando alterada la viejita- ¡¿Mi nieta estaba en peligro?!
- Es que científicamente hablando un poder así no sería capaz de aguantarlo tres niñas.
- ¡Cómo se atreve a probar algo sin tener pruebas concluyentes!
- Tranquila Obaachama, estoy bien —saliendo las tres al mismo tiempo-. Estamos listas.
Entre todos veían como Momoko, Miyako y Kaoru salían completamente rejuvemecidas y firmes mirando hacia su próximo objetivo que al parecer había terminado de ganar una batalla.
- Bueno chicas, ya es hora.
- ¡Sí! —gritan convencidas Miyako y Kaoru.
Entonces salen disparadas a gran velocidad bajo la tutela del misterio que oculta su imagen para dar paso a Darakki, quien no paraba de reír mientras jugaba con los juguetes de los hijos de Mojo.
- En serio me divertí con ustedes, espero eso les enseñe a respetar a su próximo gobernante.
Brick, Bommer y Butch habían sido derrotados y yacían inconscientes sobre los techos de los edificios más altos de Tokio.
- Bueno, ahora supongo que me tendré que divertir con cierto viejo de cara graciosa, o mejor dicho, con su hermano.
No le demoró mucho encontrarlo, puesto que éste trataba de huir en su vehículo a toda la velocidad, aunque era su secretaria la que conducía.
- ¡Acelere Srta. Bellum, nos va a alcanzar!
- Lo siento Mayor pero es difícil conducir con las pistas destruidas y entre las llamas.
De pronto, frente a ellos y en medio de la calle aparece Kento estirando la mano.
- Será mejor que frene Srta.
- ¡Acelere más y pase por encima de él, es una orden! —pero entonces el auto empieza a bajar velocidad- ¡Le he dicho que acelere!
- No puedo, la gasolina se ha acabado.
Y más lento aun llega hasta detenerse llegando a la mano de Darakki, este los ve muy amenazadoramente y con pequeños hilos eléctricos los captura en una campo de fuerza eléctrico, llevándolos hasta el ayuntamiento junto con otros ciudadanos igual de atrapados, entre ellos estaban la Miss Keane, el Principal, el comediante, Kiyoshi, la enfermera Nanako, entre otros; levanta su mano y empieza a lanzar extrañas flechas negras por todo el perímetro de la ciudad, esto significaba que también trataba de encontrar nuevos secuaces. Todo esto hizo que entre los rehenes empezaran a asustarse y a gritar de miedo.
- ¡Silencio! Deben sentirse honrados, porque después de conquistar el mundo, ustedes tendrán la gran suerte, junto con otros, de seguir vivos, pues para gobernar un planeta necesitas esclavos para gobernar.
- ¡Preferiríamos morir que servirte monstruo!
- Estoy harto que me llamen como lo dicen ustedes terrícolas a criaturas como nosotros. Preferiría que me reconozcan como en la Antigua Tokio: "El Guerrero del Rayo". Así que más vale que me teman y empiecen a respetarme, ¡¿entendido?! —y empieza a disparar rayos a los costados de las celdas para asustarlos aún más.
- Déjalos en paz —se escucha la voz de una bestia cerca del ayuntamiento.
- Me sorprende que puedas controlar ese poder —hablando Darakki sarcásticamente.
Entonces es cuando Taka se hace presente, pero como el monstruo que fue hace mucho tiempo, la Quimera. El aspecto de la bestia no cambiaba en nada, a excepción de sus ojos azules, que representaba el control de Taka sobre el poder oscuro, y su voz era el de un león.
- Gracias Kento por devolverme mis piernas, voy a luchar una vez más contra las auras oscuras. Te aseguro que las chicas pronto te rescataran, pero ahora voy a frenar tus planes —señalándolo con sus garras-, por todas las vidas que has aterrorizado.
- En serio eres patético. Si no te has dado cuenta, todo está yendo según los planes —emanando rayos de sus manos.
Llega hasta donde está Taka, pero este es tan veloz como él y hacen una carrera mortal contra los segundos del reloj. Corriendo ambos por las calles, era difícil ser vistos para los ojos humanos, se estaba realizando una carrera sobre las paredes, sobre el agua, y por los aires, Taka era más veloz que nunca. Darakki seguía tratando de atraparlo, pero por haber usado mucho poder en ese ataque de "Relámpago Final", su velocidad bajaba, por lo que decidió tomar una nueva medida de acercársele.
- Eres más veloz que yo, eso lo admito. Entonces tú tendrás que venir hacia mí —y vuela hacia el ayuntamiento-. Supongo que tendré que empezar de nuevo con la recolecta de esclavos.
Agarrando al Principal y a la Miss Keane, los lanza de lo alto del edificio, y tal como esperaba el villano, Taka se acerca corriendo a su rescate, logrando con éxito salvarlos, siguiendo inconscientemente el plan de Darakki.
- Por favor, salgan de aquí y no miren atrás.
- Muchas gracias —dice la Miss Keane, y en seguida corren a esconderse hasta atrás de un letrero caído sobre pasta de dientes y ya no se les ve más.
- ¡Ahora probemos tu velocidad con todos estos! —grita Darakki.
Y a todos los demás salen volando a diferentes partes, Taka usa una vez más su super velocidad, y todo se convierte en cámara lenta, Darakki solo espera el momento mientras recargaba sus poderes. Por la izquierda caen unas tres personas, cierran los ojos un segundo y ya estaban a salvo junto con otros lejos del horrible paisaje; por la derecha una madre y su hijita; más por el sur una familia de siete miembros; siguiendo así Taka logra salvarlos a todos, salta para ver de más alto dándose la vuelta un momento para ver si faltaba alguien.
- Ya estoy de vuelta —apareciendo por detrás-. Ahora te toca a ti.
Que nos les engañe el tamaño, Taka se había convertido en la Quimera pero la altura de su cuerpo solo se diferenciaba en algunos centímetros más, como sea, con un golpe brillante logro tumbar a la bestia desde lo alto del cielo contra el destruido pavimento, todos los ciudadanos que aún estaban allí presenciaban la batalla que ahora sería cuerpo contra cuerpo. Con sus dos garras trata de noquearlo, pero los guantes eléctricos lo protegían además de dañarlo, Taka se prepara para dar un ataque a larga distancia.
- ¡Aullido de León! —abre su boca y sale un aura en forma de ese animal.
- No pudiste escoger un nombre más original.
Tal poder invisible cubierto de aura formaba aquel ataque con la mitad del cuerpo de un león, y la otra mitad la cola de un fantasma. Ocurre una explosión de color rojo rubí envolviendo el espacio del cuerpo contra el que chocó, como si hubiese logrado alcanzar contra Darakki, pero encima de tal humo ocasionado estaba él, acompañándolo como siempre por sus leales relámpagos, Taka demora mucho en mirar hacia arriba y resulta ser víctima de un rayo en ambas piernas, luego de esto el monstruo se acerca a velocidad y agarrando con su metálica mano en su peludo cuello lo arrastra bruscamente contra el pavimento llevándolo por una gran distancia, Darakki volando por encima y la pobre Quimera con todo su cuerpo por abajo, partiendo la calle en dos. Finalmente a Taka no le quedaba fuerzas, Darakki aprovechando su victoria lo pisa suavemente con el pie.
- Nunca debiste haberte hecho la idea de poder haber estado a la altura de mi poder, ahora estás sufriendo más que nunca.
- No importa —decía mientras agonizaba-, porque ahora sé que tienes un límite, y ellas ahora están totalmente recuperadas. Pronto Kento volverá y tú ya no existirás más.
- ¡Cállate! —lo pisa fuerte y lo hunde más-. Ahora, despídete de tus poderes, y de tus piernas. ¡Para siempre!
Levantando su mano emana un aura negra pero con un hoyo totalmente oscuro, como un agujero negro, Taka sin saber lo que le iba a pasar cierra los ojos, aunque eso sería innecesario pues una luz de color verde aparece y al parecer se dirigía hacia Darakki.
- ¡Golpe Sónico Advance! —acompañando el grito con el ataque.
Tan fuerte se oía esa seguridad en el ataque pues obliga a Darakki a retroceder.
- Sabía que tarde o temprano regresarían. Lástima que ahora no tendrán oportunidad de escapar —mirando a Taka todavía lastimado.
- Ahora nuestros poderes son mejores que antes —lo apunta Momoko con rabia.
- No dejaré que lastimes más a ninguno de los dos.
- Eso mi preciosa no será posible, como dije antes, llegaste tarde.
Mientras que en el corazón de la criatura, Kento se encuentra muy cansado, y las cadenas seguían absorbiendo esa aura dorada de su cuerpo, los recuerdos seguían reproduciéndose en las paredes. Entonces se escucha las palabras actuales de Miyako, y con esto las imágenes se paralizan y desparecen en aquellas partículas como las que Darakki usaba para desaparecer.
- No dejaré que lastimes más a los dos.
- Ah… —abriendo los ojos a pesar del insoportable dolor-. ¿Miyako?
- Eso mi preciosa no será posible, nunca más.
- ¡Déjame salir! —y de nuevo empieza a agitarse gritando de rabia y cólera.
Y de vuelta a la batalla, Darakki veía con asombro los trajes de las chicas que ahora vestían, muchas líneas en sus chalecos y faldas que brillaban con gran intensidad, y en sus armas habían cambiado su forma aunque no era mucho lo que veía. También usaban una gran lente que les permitía comunicarse con Ken y los demás.
- Te vamos a dar una oportunidad. Devuelve a Kento.
- Ja, ja, pues entonces, vengan por él —mirando el cielo sin vida.
- ¡Yo-Yo Supremo Advance!
- ¡Escudo eléctrico! —apareciendo delante de él.
Eran ciertas las palabras de Momoko, cuando choca ese ataque volador el escudo que es usado por primera vez es destruido fácilmente. Darakki sale volando como un muñeco de trapo y empieza a sentir dolor, Miyako entonces va y ayuda a Taka a levantarse.
- ¿Estás bien? —lo pone lentamente sobre el suelo.
- No deberías preocuparte por mí, recuerde que hemos venido a salvarlo.
- ¡¿Cómo pudieron aumentar sus poderes tan rápido?! –limpiándose las manchas de polvo de su oscura apariencia, sin mostrar nada de furia.
- Eso es nuestro secreto.
Taka se para aun con su pierna izquierda de metal rasgada y destrozada.
- No Taka, déjame llevarte a un lugar seguro. No puedes correr.
- No es nada. Además, Kento necesita toda la ayuda posible, y haré que él pague por lo que hizo a mis piernas.
- ¡¿Chicas?! —los llama Ken por el aparato en sus ojos-. Deben usar el rayo de la felicidad para neutralizar los poderes de Darakki, así podremos debilitarlo por completo y recuperar a nuestro amigo.
- Espera, ¿quieres que otra vez hagamos ese baile ridículo?
- Bueno, ya no será necesario con esos nuevos trajes, solo tienen que coordinar sus sentimientos con su corazón y los cinturones harán el resto, pero sólo tienen un tiro.
- Entendido —y Momoko voltea a mirar a Darakki-. Muy pronto acabaras siendo igual que ÉL.
- Pse, no importa, todo es cuestión de tiempo para que comience el verdadero reto y esos nuevos poderes no les serán útiles.
Las tres cierran los ojos y sus cinturones empiezan a parpadear lentamente.
- Pueden hacerlo —junto con los demás refugiados en el laboratorio- ¡Salven Tokio!
Darakki no se intimida fácilmente, pero entonces las auras empiezan a volverse más poderosas, en el sentido que los cinturones brillan y tres luces de colores salen de los lugares de las chicas, es en ese momento cuando el villano siente un presentimiento que es muy malo para él.
- No puedo permitir que sigan —y se lanza a atacarlos.
- No te dejaré que lo hagas —entonces Taka salta y se pone en medio, agarrando sus dos manos rápido chicas.
- ¡Taka! —Miyako interrumpe un momento su concentración, pero el poder aún seguía latiendo- No lo hagas, te hará algo malo.
- Debo hacerlo, y si quieren ayudarme terminen ese rayo y salven a Kento —entonces él se arrodilla porque Darakki aprieta más fuerte-. Sé que pueden.
Miyako vuelve a cerrar los ojos, Taka vuelve a mirar a Darakki y empieza a despertar el valor de su corazón, por lo que lo sostiene de las manos y lo lanza lejos, después de esto la bestia aúlla y va de nuevo a su encuentro. Las chicas siguen coordinando, Taka da un intercambio de garras y puños, y entre ambos contrincantes se lastiman. Todo parecía estar muy parejo, hasta que un destello aparece en Momoko que sostenía finalmente el "Rayo de la felicidad".
- Finalmente… — sonríe Momoko-, está terminado.
- Ehhh, esto no se parece como el que hicimos hace un año —mirando Kaoru confundida.
Extrañamente así era, el rayo debía ser un corazón cubierto de las tres auras de colores de las chicas, pero en este caso, esto tenía forma de un átomo, y el núcleo era precisamente el poder de los rayos Z blancos. Se veía un brillo blanco en el centro y tres círculos de colores rosa, celeste y verde girando en constante movimiento.
- De todas formas, esto servirá para vencerlo –admirando Momoko su obra.
- Darakki, despídete de ese cuerpo –decía Kaoru con optimismo.
- Yo creo que no –se pone al costado de la Quimera y lo toma del cuello.
- ¡Taka! –mirándolo muy asustada y preocupada.
No se dieron cuenta que Taka había sido vencido y el monstruo lo estaba sosteniendo en el aire con una mano. Nuevamente, con la mano derecha emana aquella aura negra, con un hoyo aún más oscuro.
- ¿Qué vas a hacer? —decía muy agotado y débil.
- Solo digamos que te llegó la hora —aprieta fuerte su mano derecha y lo golpea en el corazón.
Las chicas tenían el poder para detenerlo, pero quedaron quebrados por lo que presenciaron, se veía que el aura de Taka se extinguía pasando de su cuerpo al sello de su rodilla izquierda de Darakki brillando este también.
- Me estoy acercando más a ser invencible.
- ¡Takaaaaaaaaa!
Finalizando la transferencia del poder oscuro a Darakki se le transforma sus piernas en puro metal, y Taka vuelve a ser un humano, pero con un agujero en el pecho.
- Es momento de decidir, vencerme aquí y ahora, o salvar a su amigo que se muere lentamente —y diciendo esto sale volando para liberar el tercer sello.
- ¡No escaparás! —y sale volando Kaoru a perseguirlo.
Momoko y Miyako se acercan donde esta Taka y con el artefacto del cinturón Miyako llama al laboratorio para alguna solución.
- Chicos, ¿qué le pasa a Kento?
- Al parecer, cuando un aura es forzado y sacado del sistema del cuerpo pierde toda su vitalidad, en otras palabras, sin aura no hay vida —leyendo Ken las páginas del libro.
- Es parecido cuando usamos nuestras auras para exiliar a ÉL –recordando Momoko aquel momento de la batalla -. Pero eso significa que nunca usamos todo nuestros poderes para aquel día, eso también explicaría como lo vencimos tan fácil.
- Ese podría ser la razón por lo que ÉL pudo haber escapado de aquella prisión.
- ¡Por favor! —grita Miyako fuerte en la pantalla del laboratorio-. Díganme como salvarlo, se va a morir —viendo a Taka casi sin moverse y agonizando.
Momoko aun sostenía el poder de las tres en sus manos, por lo que le da una idea.
- Chicos díganme, ¿se podría usar esto para salvarlo?
- No estoy seguro, pero tal vez un poder como ese pueda restaurar las células que han sido arrebatadas por el rayo Z negro y salvarlo, pero eso sería arriesgado, ya que es la única esperanza que tenemos para vencer a Darakki —viendo a Taka ponerse pálido, de un color azul frío.
- Momoko, por favor, sálvalo.
Viendo la ciudad cayendo poco a poco, la gente gritando por el caos que había caído sobre ellos, Momoko vuelve a mirar al amigo dando sus últimos respiros, y convenciendose de hacer lo correcto se agacha y extiende su mano.
- Lo haré, nuestro deber es salvar a la ciudad, y con ella a todos los ciudadanos, y esa promesa la empezaremos a demostrar, justo aquí y ahora.
Pone el rayo que tenía forma de átomo sobre el corazón de Taka, este penetra lentamente en su cuerpo y una luz empieza a correr por su cabeza, sus brazos y sus piernas cambiando su color frío a uno vivo. La lluvia caía suavemente sobre donde estaban ellos, y en un segundo abre sus ojos para darse un respiro.
- Ah, ¿qué ha pasado? —revisándose el pecho descubre la marca de una mano negra que iba desapareciendo-. Muchas gracias. Yo, lamento no haberte escuchado, y ahora Darakki...
- No te preocupes, ya se nos ocurrirá algo con estos nuevos poderes —le sonríe Momoko de manera amigable.
- Miyako —ella entonces se asoma-. Solo tú puedes salvarlo. El amor de una persona es incapaz de romper una prisión de odio, pero el amor mutuo y verdadero romperá cualquier cadena. Cuando me atrapo, pude ver en sus ojos a Kento, aún pueden detenerlo.
- Lo haré —y le extiende la mano-. Por el dedito.
- Chicas —Ken las vuelve a llamar-. Hay algo que descubrió la abuela de Miyako, y es muy importante que la escuchen.
-- Niñas, vieron que algo brillaba en el cuerpo de ese villano, según el libro que encontré en el cuarto de Kento, hay cinco de esos sellos, y si son liberados el alma de Kento desaparecerá y Darakki será imparable.
Viéndose las dos salen volando dejando a Taka al cuidado de la Srta. Keane, vuelan intentando buscar a su amiga Kaoru y por consiguiente, a Darakki.
- ¿Dónde crees que esté?
- No lo sé Miyako —coloca su mano en el lente para contactarla-. Kaoru, contesta.
- ¡¡Allí está! —apuntando hacia la torre eléctrica
Vieron a Kaoru toda exhausta moviendo como loca su martillo golpeando los brazos de Darakki y que no causaba daños puesto que el sello de su rodilla derecha brillaba también, el tercer sello fue liberado muy rápido.
- Chicas, llegó a absorver a Digitron, no llegué a tiempo.
- Pero aun así no tengo el poder máximo —chocando los puños con locura.
Volando por arriba, luego por la izquierda y más tarde por la derecha, sin darse cuenta que su pelea con Kaoru lo acercaba más y más a la torre Higher, y cuando estuvieron lo suficientemente cerca.
- Ya es momento de acabar con esto.
Momoko y Miyako tratan de alcanzarlos, y Kaoru decide golpear con su martillo por arriba como si fuera a reventar una calabaza con esta. En ese momento, Darakki activa su nuevo poder, soltando una luz eléctrica amarilla por todo su cuerpo y en cámara lenta toma la forma de Digitron que pasa rápidamente por el brazo de Kaoru y luego por su espalda.
- Ya es tiempo que caigas —aprieta con fuerza su mano de metal y de aura oscura y lo impacta contra su espalda-. ¡Golpe Relámpago!
- ¡Aaaaaaahhhhhhhhhh!
Con un desgarre en su cuerpo, se le ve a Kaoru intentar voltearse pero el puño había chocado fuertemente hacia su columna, viéndose otra luz amarilla transparente pasar por el pecho de Kaoru, y ella gritando de tal dolor, lastimando su cuerpo cae justo sobre la plataforma de la torre Higher.
- No... puedo... moverme —girando sólo su cabeza.
- Ahora es momento que te haga desaparecer.
- ¡Miyako ahora! –viendo que Darakki destruía la base del edificio.
- ¡Ultimate Bubble!
El bastón de donde había un solo círculo para las burbujas inmediatamente se convierten en dos, y luego en tres. Con esta nueva mejora atrapa al edificio que caía en pedazos desde la base destruida hasta donde se encontraba Darakki, siendo los cuatro atrapados en una burbuja gigante y que es llevado hasta lo alto del cielo, y que los ciudadanos solo podían ver una parte de ella rodeada de nubes.
Sin nadie más dentro de la burbuja, nadie y ningún ataque podía salir y lastimar a la ciudad. Ahora la batalla se hacía más cerrada.
- Kaoru... Kaoru, despierta, ¿puedes moverte? —sosteniéndola por el costado.
- No, y no sé cómo es posible.
- ¿De que hayas sobrevivido a ese ataque de alto voltaje?
- No, de cómo consiguió tener ese cuarto brillo en el hombro izquierdo.
Con cuatro sellos liberados, se veía nuevamente en su corazón a Kento sangrando por las cadenas y casi agonizando viendo más recuerdos malos de su pasado, esto no acababa con la ira y las fuerzas de este chico. Al parecer no sabía lo que hacía.
- Quiero que tengan buenos asientos para verme transformándome y liberar el último sello, y bien saben que una vida se perderá frente a sus ojos.
Diciendo esto alza su mano para emanar su aura negra sobre los escombros del edificio que volaban por la burbuja y trayéndolas a formar un inmenso territorio flotando en medio de la burbuja, allí las chicas bajan para dejar reposar a Kaoru, allí veían que sobre la superficie sobresalían fierros enterrados y grandes paredes chuecas por todos lados.
- ¿Por qué habrá hecho esto? –mirando Miyako sospechosamente por todos lados-. Debemos encontrarlo y detenerlo antes de que Kento muera.
- Por favor, no digas eso. Solo necesitamos un plan. Tu abuela dijo que descubriéramos los nuevos poderes que nos dieron en el laboratorio.
Lentamente Darakki se acercaba a paso ligero, y Momoko y las demás tenían que pensar rápido. Como la burbuja reflejaba una luz débil dio sombra a Momoko y a su bincha, y ella viéndola se le prende el foco una vez más.
- Eso es –lo retira de su cabello -. Esto y junto con esto –lo junta con su yo-yo-, se forma… una nueva arma.
La bincha se alarga con ayuda del aura blanca y se transforma en un arco, y el yo-yo, es usado para ser la cuerda dando giros a los dos extremos del sujetador.
- Parece estupendo, pero… ¿un arco no necesita una flecha?
- Aquí –les muestra Kaoru su martillo-. Usa esto.
Ella usa también su poder para que el palo unido al mazo se separase y se transformase en una flecha larga, ligera y poderosa.
- Ahora me toca a mí –extiende entonces Miyako su mano sobre la flecha-. Doy todas mis fuerzas para que esta flecha tenga poder suficiente para derrotar a Darakki, y salvar a Tokio.
Diciendo esto la flecha empieza a tornarse rosa, por el heroísmo de Momoko; verde, por la valentía de Kaoru, y finalmente celeste, por el amor de Miyako.
- ¡Salgan! –se escucha una explosión cerca de donde estaban ellas-. ¡Es momento de que se despidan de sus vidas, y sus poderes!
- Debo ponerme en buena posición para darle con mi arco.
- Yo lo distraeré, yo te daré ese tiempo.
- Bien, y Kaoru –viéndola todavía adolorida-, no te muevas de allí.
Darakki golpeaba con rayos de sus puños y los lanzaba hacia la burbuja, y con ello esta se tornó morado oscuro, asustando a los ciudadanos. Momoko corre detrás de unos fierros y concreto para posicionarse, mientras que Miyako daba cara una vez más a la oscuridad, clavando su vara en el suelo, ocasionado un ruido que se escucha.
- ¡Kento! –Darakki voltea y lo mira sonriente-. Quisiera hablar contigo, solo contigo nada más, por favor.
- Ja, acaso perdiste la cabeza, él ya no te puede escuchar.
- Entonces hablaré contigo.
Frente a frente la criatura que tenía forma del cuerpo de Kento pero con artefactos de poder oscuro y ojos de demonio decide cumplir el último deseo de la jovencita.
- Bien, aquí me tienes. ¿Estás aquí para suplicar piedad?
- Lo que voy decir es para el ser que está aprisionado en tus cadenas.
- No te preocupes que entre nosotros, él también nos puede oír y ver tus falsos sentimientos.
- ¡Kento! –grita alto para que él lo escuchara en aquel cuarto.
Dentro Kento le estaba quedando poca aura vital, notándose porque las cadenas empiezan a succionar cada vez menos. Miyako se hace presente en uno de los cristales de la habitación.
- Realmente lo siento.
- Ahh… ¿Miyako? –agotada levanta la cabeza para ver su rostro toda lagrimosa.
- Desde el principio vi que la vida de los dos eran iguales…
- En serio eres tú, que alegría que estés con vida –sangrando por la boca.
- ...Aun puedes salvarte, eres el dueño de tu propio corazón…
- ¡Miyako, puedes escucharme!
Fue en ese momento que Miyako logra oír su voz, y sin alguna explicación para aquella conexión, le sigue hablando tratando además de hacer tiempo para que Momoko lanzara la flecha.
- …Sé que puedes ayudarnos dejando que te ayudemos, abre tu corazón…
- Mi…corazón –ve el collar Taitsu tirado en el suelo frente a él.
- Recuerda… –mostrando sus ojos sollozos- …hay personas que aún te quieren, y los llevas aquí –señalando su corazón-, eso tú me lo enseñaste.
Una luz azul resplandece en el pecho de Darakki donde lo toca la palma de Miyako y dentro aparece sobre Kento y van directo a las paredes de cristal transformando los malos recuerdos en los mejores que ha tenido en su vida. Estaban:
Cuando lo ayuda Miyako a subirse al árbol
La compañía amistosa y graciosa de sus amigos de la escuela.
A Taka enseñándole la técnica de burbujas, y cuando lo logra.
Los abrazos de su padre y las sonrisas de su madre.
En pequeños cristales muestran los momentos de Miyako y él en toda la historia.
Pero un recuerdo en particular, donde un chico que yacía casi muerto en aquel bosque el día antes del iceberg, vestía una ropa del siglo XVIII, y tenía una cicatriz en su mejilla derecha, en cualquier caso sus ojos azul marino decían…
"Llegará el día en que decidirás tu destino en esta guerra, el poder que llevas dentro no lo puede dominar cualquier corazón, debe ser alguien que está dispuesto a enfrentarse a los golpes de la vida, sabiendo que nunca estará solo. Yo lo aprendí gracias a ti"
Y sin notarlo, las cadenas empiezan a funcionar al revés, devolviendo lentamente su aura vital y Kento empieza por primera vez a moverse con más fuerza, pero esa alegría tiene un final pues Darakki sintiendo la rareza dentro de su cuerpo actúa.
- ¡Ya es suficiente! –y agarra a Miyako del cuello con una mano-. ¡Ustedes planean algo, dime qué magia has usado!
- Tal vez controles los movimientos de este cuerpo, pero no su corazón.
- Eres insolente y a la vez insistente con eso del corazón, yo no tengo tal cosa. Eso me permitió sobrevivir estos 200 años, y si tú que… ¿qué pasa? –su cuerpo entonces se congela.
Con esto Miyako sale fácilmente y se aparta unos cuantos metros, mientras que Momoko se hace notar apuntando con su arco.
- Aquí está la esperanza de todos los ciudadanos de Tokio, reunidos aquí nuestros poderes para acabar de una vez los planes que tienes para conquistar el mundo, pero olvidaste que en esta ciudad…
- ¡Solo lanza la flecha! –acostada Kaoru aun en el suelo, pero todavía despierta.
Con esto se ve en cámara lenta soltar la mano y la flecha volando por el invisible espacio, acercándose hasta donde está Darakki y con la velocidad se nota que emitía una sombra azul en la punta del último ataque de las chicas. Miyako sale volando mientras volteaba a mirar el resultado de su nueva arma.
- ¡Nooooooooooooooo!
El golpe ocasiona una nube de los colores de las chicas envolviendo al malo y arrastrándolo porque bueno, es un ataque poderoso y al final una explosión.
Dentro Kento se estaba separando poco a poco de las cadenas resbalándose de sus esposas, y además cuando la flecha choca contra el demonio los cristales empiezan a rajarse hasta romperse y salen una luz blanca que ciega la vista del prisionero.
Cuando la nube desaparece se ve un montón de tierra acumulada y la flecha vuelve a tomar forma de martillo cayendo desde muy arriba al costado de la cabeza de Kaoru asustándola, pero ningún rastro de Darakki. Lo único que se podía ver era la enorme capa de la burbuja con ese color escalofriante.
- Kento ¿dónde estás? –caminando tratando de ver entre el humo-. ¡Kento!
Pasan revisando todo el perímetro, sin conseguir ningún rastro de él, y en ese tiempo Kaoru se mueve despacio pues vuelve a sentir su cuerpo en función.
- Ken, Peach, ¿puede escucharme?... No hay señal, tenemos que salir de aquí.
- No podemos, debemos encontrar a Kento –grita una vez más-. ¡Kento!
- ¡Miyako! Debemos salir de aquí, él ya no está aquí –girando para ver si lo encontraba-. Lo siento, pero tal vez el poder acumulado de las tres era demasiado para que él pudiera sobrevivir.
- ¿Qué está muerto? –Miyako ve de nuevo por todos lados- No… ¡No!
Entonces se siente un temblor, Miyako saca su vara y se prepara para lo que sea, y desde la pequeña montaña de tierra creada por la flecha sale una mano, y luego la otra, y después el resto del cuerpo saliendo Darakki todo arrugado, polvoriento y derramando líquido negro por su cabeza y brazos.
- ¡Lo viste, ellas quisieron destruirnos! ¡A ti y a mí, no les importamos!
- ¿Por qué sigues lastimando los pensamientos de Kento?
- En serio quieres saberlo rubia –viendo el estado demacrado en el que se encontraba-. Bien, antes que nada debieron saber que si el último sello se liberaba, su amigo perecería, y eso es porque él es la última fuente de poder que necesito para romper el quinto sello.
Proximo capítulo... Decisión de Libertad (parte 1) HASTA LUEGI
