Estando a tan sólo un capítulo de terminar este fanfic. Lo que se empieza tiene que acabar, toda batalla termina con un vencedor. Quiero agradecer a todos por sus vistas y comentarios, ya que me da un empujón de inspiración. Finalmente quiero decir que este capítulo, si bien puede tener errores ortográficos, puede que tenga que actualizarse debido a falta de detalles en algunas partes, pero eso mejor se los dejo a su criterio, ¿que creen que debería hablar más?
Música para acompañar este capítulo: What have you done, Within Templation
XI
Decisión de Libertad
PARTE 1
- ¿En verdad creyeron que encerrándome aquí no podría liberar mi poder completo?
- ¿Y cómo se supone que vas a hacer eso? –pregunta cansada Momoko.
Lanza un rayo que cae de la nublosa burbuja hacia ellas, ambas empiezan a gritar dolorosamente mientras Darakki sonreía al verlas sufrir. Al final, las dos caen agotadas por la gran cantidad de corriente eléctrica que se les administro, e incapaces de levantarse de nuevo. Su amiga Kaoru veía con rabia la situación de la pelea.
- ¡Momoko! ¡Miyako! –Kaoru se para y se apoya en una pared semidestruida.
- Kento, perdóname, ya no me queda energía –agonizando decía Miyako.
- Muy bien, ahora que las tres están en sus asientos, ha llegado el momento de romper la última barrera de mi última transformación. Durante estas últimas semanas, el chico estuvo recaudando mucho poder para mí –con una mano hace aparecer una nube a su costado.
En ella empieza a aparecer imágenes sobre los momentos cuando los monstruos del polvo negro regresaban a la normalidad, oscureciéndose el pobre corazón de Kento.
- Su camino siempre estuvo cargado de eventos desafortunados, los cuales yo me aprovechaba para poder infectar su corazón de energía negativa.
Entonces aparecen los dos momentos más desgarradores para Kento, el día de la muerte de su madre y el beso de Taka y Miyako.
- Y gracias a ti Miyako, la última fuente está lista, la última fuente de oscuridad sobre Tokio, y Kento… será el último sacrificio –cierra los ojos y un nuevo aura de color azul oscuro empieza a cubrirlo
Dentro Kento seguía encadenado, escuchando, y sabiendo que tenía que liberarse decidió cerrar los ojos con los buenos recuerdos en su mente.
- No pienso morir aquí, me espera una vida –decía mientras seguía forzando las cadenas-. No es suficiente, ¿qué más debo hacer? –ve el collar Taitsu frente a él-. Aunque dos objetos no se puedan ver durante mucho tiempo, existirá el momento en que estos se encuentren y formen un fenómeno único.
- Activando la fuente final para la invencibilidad.
Las chicas viendo humo oscuro de tormenta saliendo del sello dibujado en el corazón de Darakki solo les quedaban esperar un milagro. Cuando termina por cubrirlo la escena empieza a verse en dos vistas, desde la burbuja y desde la prisión de Kento, quien mantenía los ojos cerrados creyendo saber lo que hacía
- ¡Jiyuu Kuroi Kumo! –y la nube estalla como una columna de aura negra.
Ocurriendo esto las cadenas empiezan a funcionar a la voluntad del villano y empieza a bajar una chispa que iba a absorber por definitiva la energía vital de Kento, cuando este llega ocurre un resplandor en las muñecas y tobillos del chico. De vuelta al campo de combate, la nube se retira saliendo Darakki todo creído mostrando su nueva imagen. Las chicas abren los ojos y no podían creer lo que veían.
- No sabía que los monstruos se veían tan mal cuando son invencibles –dice Momoko.
- ¡¿Pero qué dices?! –él se revisa todo el cuerpo-. Pero, ¡¿qué es esto?!
La apariencia del malvado no había cambiado nada, de hecho se le veía más débil, con las piernas oxidadas, sus artefactos se habían convertido en cobre gris y su aura había bajado al mínimo. La criatura no entendía que pasaba, y el sello estaba partido por la mitad y sin activarse. Para saber qué es lo que pasó nos dirigimos a ver a Kento que estaba tirado en el suelo sin las cadenas que en el aire yacían colgando y oxidándose rápidamente hasta desaparecer, levanta su cabeza para mirar la puerta que tenía un espacio vacío y que tenía una forma que él ya había visto antes.
- Ya es momento –se levanta todo herido y coge el collar Taitsu-. Habré cometido el error más grande de toda mi vida, pero puedo arreglarlo.
- Mi plan, no es posible –mira entonces con ira a las chicas-. Pagarán por esto.
Extiende su mano para dar un rayo poderoso, Momoko se para y se pone en frente como el primer blanco. Se encienden sus brazos para enviar el poder a sus guantes de metal, pero entonces se vuelven a apagar y el cuerpo de Darakki se vuelve a congelar. Darakki empieza a forzar su cuerpo pero sólo mueve sus labios.
- ¡No! ¡¿Qué está pasando?!
"Has fallado criatura del pasado, no permitiré que te robes mi cuerpo y mucho menos lastimes a las personas que confiaron en mí…
Darakki podía escucharlo, por lo que se asusta y aún se mantenía quieto.
…En mi cuerpo ya no encontrarás más odio, por ello… desaparecerás y finalmente te irás."
Mantiene en alto el collar mientras se paraba, entonces este objeto vuela hacia la puerta ocupando el espacio que había en ella y sale un destello de luz; desde afuera el corazón de Darakki se abre y los sellos empiezan a borrarse como simple polvo que fue.
- No, esto no puede pasarme. ¡Nooooooo!
Aparece una doble escena desde aquella prisión de la oscuridad y fuera de él. El chico con los tobillos sangrados camina hacia la puerta pero tenía que darse prisa ya que la celda empezaba a destruirse, así que empieza a acelerar el paso.
- Voy a lograrlo… –a unos metros de la puerta-. ¡Sí puedo! –corre y al final salta.
Cruza la puerta cambiando la escena hacia afuera donde el poder y el aura negra de Darakki salen disparados hacia el cuerpo de la burbuja, y con ello empieza a desaparecer como sí la burbuja estuviese hecho de un ácido morado.
- ¡Aaahhhhhhhhhhh!
El aura oscuro se había desvanecido y finalmente Darakki había sido derrotado. Kento se encontraba tirado en el suelo mientras recobraba la conciencia poco a poco, y los cristales en su cuerpo empezaban a romperse y a esparcirse por el suelo.
- ¿Kento? —se arrodilla y lo voltea-. Kento, dime algo.
- Chicas —era Peach a través del comunicador de Momoko-. Chicas respondan, ¿qué pasó?
Con el poder oscuro del relámpago fuera, el clima en toda la ciudad empezó a calmarse y las nubes se dispersaban naturalmente.
- Aquí Momoko, los escucho fuerte y claro —viendo hacia donde había ido el espíritu de Darakki-. Díganle al Mayor que Darakki ya no volverá a atacar la ciudad, nunca más.
- Pero, eso significa, que Kento también...
- No se preocupen, Kento se encuentra bien.
Viendo todo el terreno sin más rastros del ente oscuro, y después a Kento abrir sus ojos, Miyako sonreía de nuevo.
- Sabía que podías hacerlo, venciste a la oscuridad de Darakki —agachando su cabeza nerviosa y avergonzada-. Lamento mucho lo que pasó.
- Soy yo quien lo lamenta —sintiéndose aliviado de que todo acabara-. Miyako, muchas gracias.
- Je, nunca lo hubiésemos logrado sin ti tampoco —y lo abraza.
Kento se puso feliz por un segundo, pero algo lo perturbaba.
- Miyako —apartando sus brazos de él-. Tal vez suene raro, pero tienes que saber esto —se para con cuidado y la mira a los ojos—. Darakki había estado dentro de mí desde hace más de un año, pensé que era un sueño todo lo que pasó aquel día, y es que este ser manipulaba mis sentimientos, ya sea creándolos o aumentando su intensidad —se le hace un nudo en la garganta-. La verdad es que lo siento por ti, también fue obra de Darakki. Al principio me pareció tan real que inocentemente seguí creyendo, pero al final, resulto que todo era un simple engaño.
- Kento —dijo Miyako sin saber que decir.
- Aquel recuerdo de nosotros en el parque, mis días en la escuela de música, todos ellos, también habían sido manipulados por él. Memorias olvidadas y reconstruidas para sus sucios planes. Sin él, nunca te hubiese vuelto a ver –viendo que aun vestía la extraña armadura-. No merezco estar a tu lado, y mucho menos seguir vivo.
- ¡No digas eso! —Kento reacciona sorprendido-. Odio a la gente que piensa así. Kento —pareciendo que iba a llorar-, las cosas que ocurrieron no fue para nada culpa tuya. El que nos hayamos conocido fue obra del destino, no fue un engaño; nadie, y me refiero a nadie, puede decirte que hacer y que no, y tú lo has demostrado liberándote de esa carga.
- Miyako tiene razón —aparece Momoko-. Nuestros corazones estaban destinados a encontrarse. Al principio de nuestra aventura, me pregunte si nuestros poderes se debieron a una simple coincidencia y de que hubiese pasado si hubieran sido otros, pero luego de varias luchas contra la oscuridad, me doy cuenta que mi deber se encuentra aquí y que no debo dudar de ello.
- Yo también tuve mis dudas Kento —Kaoru vuelve otra vez a caminar-. Mi vida ya era genial cuando ese rayo Z blanco llegó a mi vida; sin embargo, lo que pasó después me demostró que aunque tenía a mi familia y un futuro determinado, aún me fallaba algo, y lo descubrí cuando me uní a este equipo, y siempre estaré agradecido.
- Y Kento, recuerda —y le sujeta de las manos-. Tú siempre tendrás un espacio en mi corazón.
Kento ahora era el que no sabía que decir, por lo que su sonrisa reflejaba su respuesta. Mientras tanto, el Mayor daba la noticia a través de un megáfono.
- Ciudadanos de Tokio, les tengo buenas noticias. Nuestra ciudad ya se encuentra a salvo, porque el monstruo Darakki ha sido derrotado por nuestras heroínas, las chicas superpoderosas.
Los ciudadanos empiezan a gritar de felicidad saliendo de sus refugios y alzando sus brazos como manera de agradecimiento. Kaoru mira a su alrededor y una pregunta invade su mente.
- ¿Y cómo se supone que saldremos de aquí sin que los restos del edificio caigan sobre la ciudad?
"Yo me encargo de eso"
Aquella voz que reconocieron al instante se escuchaba en todas partes, el miedo invadió a Kento, tanto que empezó a sentir como una lanza atravesaba su pecho. De pronto, sin explicación alguna, empezaron a caer relámpagos dentro del campo de batalla. Momoko y Kaoru reaccionaron evitando que alguno de esos les cayera, pero entonces uno decide caer hacia la pareja que apenas se mantenía en pie.
- ¡Cuidado! –empuja a Kento yendo ella hacia atrás.
- ¿Pero qué está pasando? –Momoko se posiciona y llama a sus amigos-. Ken, Peach, contesten por favor.
- Chicas deprisa, deben salir de ahí –viendo las imágenes de las cámaras-. Darakki al parecer se ha fusionado con la estructura de la burbuja; sin embargo, las gráficas indican que no puede seguir estabilizándose, por lo que el resultado final podría ser una explosión destruyendo todo lo que hay en su interior.
- Debe ser su última carta. Bien, vámonos –apoyándose sobre Momoko.
- ¿Pero cómo? Puede que Darakki haya podido sobrevivir, pero eso no nos garantiza que vaya a funcionar con nosotros.
Mientras hablaban muchos rayos caen sobre aquella plataforma, cayendo muchos bloques de concreto y desparecer al chocar contra el peligroso ácido burbujeante. Dudosas se quedan hasta que un rayo quiere caerle sobre Miyako, pero es salvado por Kento cruzando sus brazos soportando tal descarga con sus guantes.
- Gracias Kento.
- Usa tu vara –mientras sus guantes soportan otro rayo hacia él.
- ¿Qué? No entiendo.
- Si conozco bien la situación, la única cosa que puede traspasarlo es otra burbuja. Esta enorme fue creada por tu bastón al igual que otra de tamaño regular que nos llevaría a todos y que en el momento de atravesar la superficie no pase nada en su interior.
La idea parecía funcionar. La presencia de Darakki entonces se hace presente y otro rayo cae dividiendo el campo en dos.
- Rápido, vengan que este lugar ya no aguantara mucho más.
Los dos junto con Momoko y Kaoru comparten una sola burbuja que va volando por el lado oeste de la burbuja.
- Espero que funcione —mira Kaoru hacia arriba por un rato-. ¡Oigan, miren eso de allí!
"No podrán escaparse de mí. ¡Yo soy el más poderoso!"
Desde arriba de la burbuja se veía un rostro borroso de aura negra, pero que era claramente Darakki que se había unido con el poder oscuro que infringió en la burbuja y atacaba con rayos tratando de impedir su escape. Miyako mientras, era quien desplazaba la burbuja de sus amigos haciendo movimientos con su bastón.
- No vamos a lograrlo, falta mucho para llegar al límite.
Entonces un rayo cae cerca reventando la burbuja donde ellas se transportaban rodando agresivamente por el suelo. Miyako vuelve a hacer otra y vuelven a entrar, todos menos el chico recién liberado.
- Kento, vamos. Tenemos que irnos.
- Lo siento Miyako, tendrán que irse ustedes. Yo me quedaré para abrirles el camino.
- ¡No! —gritándole desde dentro de la nueva burbuja-. Por poco pierdo a un amigo, no quiero que esta vez pase.
- Aún falta mucho que recorrer y los ataques de Darakki nos frenarían —viendo que la plataforma se destruía más y más-. Falta muy poco tiempo para que esto estalle así que váyanse ya.
Kento ve que suelta una lágrima así que de inmediato se limpia, levanta el dedo pulgar y luego sonríe.
- Estaré bien —un relámpago cae y él lo absorbe con sus guantes.
- Voy a volver por ti, lo prometo.
Con esto las chicas salen volando de nuevo y Kento estaba afuera evitando los ataques del maniático Darakki abriéndoles paso a las chicas que se dirigían a la libertad.
- ¿Eso es todo lo que tienes? –entonces deja de correr y alza el vuelo-. Esto es entre tú y yo, y lo resolveremos ahora.
"Tú, rata traidora, juró que tu vida acabará aquí. Prueba toda mi ira."
Muchas corrientes eléctricas salen y vuelan a la voluntad del espíritu de Darakki, dándole la oportunidad a las chicas de seguir en línea recta. Kento trata con todo de absorber la mayoría con sus guantes, pero uno de ellos cae sobre los zapatos de Kento, haciéndolo caer desde muy alto hasta el suelo.
- ¡Aaagghhhhhhhh! —e impacta sobre un grupo de fierros oxidados.
- ¡Miyako detente! —le avisa Momoko.
- ¡No! Sigan, estoy bien, puedo todavía con él. Deben salir antes de que ocurra la explosión y sea tarde —se para con sus zapatos destruidos impidiéndole volar otra vez.
Con el malo distraído, las chicas volvieron a la huida. Finalmente, llegan y todo resulta como lo pensó Kento, la burbuja traspasaba a la gigante como si fuese invisible y transparente logrando salir y ven la burbuja oscura desde fuera. Con esto la burbuja se revienta sola y Miyako decide volver a entrar.
- Debemos llevarte a un hospital, Kaoru.
- Momoko, ¿puedes llevarla tú? Tengo que volver por Kento.
- Segura que podrás, estás tan lastimada como nosotras.
- Tengo que hacerlo, le hice una promesa.
- Yo también tengo que ir al hospital para que me atiendan, pero te enviaremos ayuda —notándose los rasguños en todo su cuerpo..
- Gracias, chicas.
- Debes apurarte, según el profesor, digo Ken, solo quedan treinta segundos —se lo hace saber Kaoru.
- Aguanta Kento, ya voy a sacarte de allí –y vuelve a crear otra burbuja.
Dentro Kento estaba arrodillado de dolor pero aguantando los ataques que lanzaba el villano, con tanto poder la burbuja empieza a recibir explosiones en toda su capa.
¡No! Ya no me queda mucho tiempo. ¡¿Cuánto más vas seguir luchando?!
Entonces, en lo alto de la vista del pobre chico, se vio que Darakki estaba acumulando una gran esfera de electricidad, casi listo para caer sobre su objetivo.
- Incluso dando mi último respiro seguiría soportándolo… —en ese momento Miyako entra-, hasta el fin… —ella empieza a aumentar su velocidad hasta lograr verlo-, con tal de verla una vez más a ella –Miyako llega y el ataque es ejecutado.
Como se esperaba, el último relámpago cae sobre el blanco, pero al parecer no le da al chico. El combate acaba con una explosión blanca que ciega una vez más a los héroes y cambia de pronto mágicamente a un lugar del parque Shirogane sobre un árbol muy alto, y a lo lejos aparece caminando Kento viendo alrededor reconociendo que todo era un sueño (¿los muertos pueden soñar?), y en la rama más resistente del árbol mencionado veía la sombra de una pareja sentados en ellas y muy juntos.
- Otra vez este recuerdo —mirando el alrededor con decepción-. No es más que un recuerdo falso.
Entonces los ve, a él y a Miyako de pequeños teniendo aquella conversación que había escuchado ya varias veces. Sin embargo, hace su aparición otra figura.
- Entonces vamos Kento —agarrando su mano con fuerza.
- ¿Tú también estás aquí? De seguro tú también eres una ilusión.
Y sin darse cuenta, cuando parpadea y vuelve a abrir sus ojos se entera que ya estaba sobre la rama del árbol con Miyako a su costado, el árbol empieza a crecer descomunalmente hasta hacerlos ver como pajaritos comparados con su tamaño.
- Las alturas nunca me han gustado, pero con ella se puede tener grandes vistas de ciertos lugares. Nunca pensé que podría extrañar sentarme en este sitio.
- Y siempre pensaste que esto solo sería un sueño.
- Todo esto es falso —tratando de reaccionar-, es irreal, una ilusión. Dos personas no pueden imaginar lo mismo.
- Uno nunca sabe hasta que se da cuenta que se equivoca —estira su mano hasta el pecho de Kento-. Dime ¿cómo sientes mi mano? ¿Te parezco una ilusión?
Las manos de Miyako se sentían suaves y cálidas, las de Kento parecían temblar cuando sujeto las de ella. Tal nerviosismo provocó que el paisaje empezara a deshacerse.
- No hay nada más que decir, sé muy bien donde estoy realmente.
- Entonces no te sueltes de mí, porque pronto volverás a casa.
Entre los dos había una rajadura, la rama estaba a punto de romperse. Cerrando los ojos dejan que el tiempo los tratara bien. Lamentablemente la rajadura empeora y Kento, que estaba en el lado extremo de la rama cae de la gran altura.
- Aunque sea un recuerdo falso, el recordarlo muchas veces hace que sea real para mí, y tanto fue así que de ello nació una conexión con un nuevo mundo… -ve como las heridas vuelven a aparecer en su cuerpo-. Las cosas que hice, las cosas que podría hacer, ahora es el momento de decidir…
De pronto una sombra se ve de la luz que emitía la puesta de sol, era Miyako. Mientras ambos caían el recuerdo se distorsionaba y se podía ver que ella tenía los ojos cerrados, su estado mostraba que estaba inconsciente y una marca negra de un relámpago dibujaba sobre toda su espalda, cayendo de manera rápida logrando llegar hasta donde Kento.
- No puede ser –lo sostiene de la mano y la abraza-. No te preocupes, yo estoy aquí –viendo hacia el suelo que se acercaba más y más.
Pone su espalda primero para chocar contra el suelo. A cinco metros de la muerte, cierra los ojos y abraza fuerte a la chica de su corazón; sin embargo, el piso se rompe como el cristal, y consigo el resto del sueño llevándolos a la realidad donde estaban cayendo desde fuera de la burbuja que en tres segundos explotaría, y Kento tenía ciertamente abrazando a Miyako que estaba inconsciente.
- ¡Qué cosa! Miyako. Miyako, despierta –la sacude mientras ve morir a Darakki.
En su interior el poder volaba y chocaba por todas partes, dañándose a sí mismo y de inmediato una capa blanca tapa el rostro oscuro del villano.
¡Recuerda mis palabras Kento, el aura del guerrero del rayo aún está latiendo en ti y nada podrá evitar el destino que elegiste!
Finalmente la burbuja estalla, se escucha un grito desgarrador del monstruo y su superficie se expande por toda la ciudad soltando millones de destellos blancos, esparciéndose y cayendo por todas partes, era muy hermosa lo que se veía y los ciudadanos sonreían al ver como la oscuridad había sido vencida, por ahora.
- Funciona, funciona —tratando de volar con sus zapatos destruidos-. No puedo volar, y solo ella tiene el artefacto que puede… ¡Eso es!
Kento trata de agarrar la vara que tenía Miyako en su mano derecha, cuando lo consigue ve su espalda y claramente nota la marca negra de un relámpago haciéndole recordar el momento del impacto, también su otro brazo mostraba rasguños por el último ataque de Darakki.
- Dios mío, que te ha hecho –empieza a mover la vara de burbujas-. No sale nada, quiere decir que el aura de Miyako esta baja. ¿Qué haré ahora?
Desde las calles de Tokio los ciudadanos notaron que algo caía del cielo.
- ¡Miren arriba! Algo está cayendo –dice Jesse.
- No es algo, es un alguien –sosteniendo Sakamoto unos binoculares.
- No es alguien, son dos –teniendo Kotaro una vista muy aguda-. . ¿Kento?
- ¡¿Qué?! –dicen ambos.
Seguían cayendo y Kento trataba de despertar a Miyako, los destellos blancos entonces aparecen ante ellos y parecía verse a la lejanía las sombras de Brick, Boomer y Butch.
- Momoko nos acaba de llamar, déjanos encargarnos de ustedes.
- Rápido Boomer, llévela al hospital, está muy mal herida.
Con ella a salvo Kento relaja todo su cuerpo cayendo como un muerto ya que también había usado todas sus fuerzas para liberarse del monstruo que llevaba en su interior por casi dos años.
- Wow amigo, no te nos mueras todavía –lo sostienen en el aire-. ¿Qué nos dijo que hiciéramos con él?
- No estoy seguro. Aunque Darakki ya no existe, alguien tiene que cargar con la culpa, y me temo que es algo del que no podrá escapar –viendo desde esa altura los desastres causados en la ciudad-. Pero primero debemos llevarlo al hospital, su aura se está desgastando cada vez más.
Con esto Brick y Butch lo llevan desde ambos lados hasta donde Ken y los demás. Este que yacía descansando y llevado al hospital por los aires veía la lluvia cesando poco a poco; entonces, se escucha la voz de aquel joven misterioso del traje antiguo en su mente, aquel que vio al costado de la puerta de aquella prisión.
"Haz logrado pasar la primera prueba, pues está claro que hice bien al escogerte. Tendrás que seguir preparándote y usar el mejor método para hacerlo, pero nunca dejes que tu corazón se cierre, eso te mantendrá lejos de la oscuridad."
- No será fácil –mete la mano en su bolsillo derecho-. Solo me quedaría una cosa más que hacer.
- ¿Dijiste algo? –pregunta Butch.
Ocurrido ya esto van una vez más al hospital Aizawa, donde las chicas estaban acostadas en tres camas, en un solo cuarto, en el último piso de la estructura; y Ken traía su pistola de rayos Z por alguna razón.
- Están tan agotadas que no tienen la fuerza propia de volver a la normalidad –luego presiona el gatillo para disparar.
Con cada una de ellas el rayo los ayuda a cambiarse. Luego, Kento que tenía puesto sus aparatos generadores de relámpagos, sus guantes de metal, y pantalones azul oscuro descansaba en su mismo cuarto en el 306.
- Al parecer lo que sea que hayan usado para salvarme mantuvo mis poderes en su lugar –revisa sus brazos-, pero eso no explica porque ahora tengo una mal presentimiento. ¿Qué me habrá querido decir Darakki?
Ahora esa armadura formaba parte de su ser, y luego de que ayudo a las chicas, Ken se dirige a su cuarto y usa la última batería para devolverlo a la normalidad cerrando sus ventanas al fin.
Sólo un capítulo más, espero que les haya gustado y HASTA LUEGI
