Vale,

a ver, los/as menores, los/as puritanos/as, los/as románticos/as y las almas sensibles pueden esperar al siguiente capítulo.

El resto, lean por su cuenta y riesgo.


Snape sentía un gorila rugiendo en su pecho. Interesante.

_¿No cree que "todo" pudiera resultarle... demasiado?

¡Uff,señor Snape, no sabe como de provocador puede ser lo que ha dicho! La muggle le aferraba el cabello mientras se mordía un labio.

Lentamente, Snape se levantó del suelo separando la mano de su pierna, dejándole una huella cálida, y su pelo negro se le escurrió entre los dedos como si fuera agua. La muggle cerró los ojos y escuchó sus lentos pasos al alejarse. Sintió la débil protesta del sofá bajo el peso de Severus y el ruido que hicieron sus zapatos al caer golpeando el suelo. Seguramente, se estaría acostando. La has cagado, nena, se reñía tras sus párpados cerrados cuando una sensación peculiar, como de agujas clavándose en su piel, le hizo abrir los ojos de golpe.

El mago, a diez pasos de ella, desabrochaba los botones de su túnica.

_Míreme_ Dijo Snape con una voz que era gruñido y susurro. _ Soy un hombre deforme, maltrecho, marcado por dentro y por fuera. Un ser desesperado que intenta purgar sus errores en este mundo antes de dejarlo. He sido malvado y no es difícil que vuelva a serlo.

_Se olvida que he tenido su alma en la punta de mis dedos_contestó ella con voz aterciopelada_ Y, aunque no lo crea, también sé que es... mordaz, cruel, rencoroso y vengativo...Pero no es en absoluto un hombre roto así que no se ponga melodramático, no le va. La vida es una ...es injusta y cada cual tiene derecho a tomar decisiones equivocadas y la obligación de manejar sus consecuencias. Yo tampoco he sido una santa ¿sabe? y.. los chicos malos...son mucho más divertidos. En cuanto a si "todo" es demasiado o no, ¿no debería juzgarlo yo?_ la chispa de la burla jugueteaba en sus ojos.

Vale, la miraba como si fuera a matarla, pero no se iba. A lo mejor no la has cagado, después de todo. Con una lentitud exasperante la túnica oscura se iba abriendo dejando expuesto su pálido pecho, sus hombros, su torso plagado de cicatrices...hasta caer al suelo.

La respiración de la muggle se hacía trabajosa, era como respirar fuego.

_¿Esto es lo que quiere?_su voz era susurro y era caricia.

¿Pudiera ser que se estuviera ofreciendo? ¿Cúanta vuelta de tuerca más aguantaría antes de acordarse de su Lily y echarle un jarro de agua fría?

_ Eso no es justo_protestó la muggle_ Yo me quité toda la ropa.

Snape alzó sus cejas ¿en serio?

_¿Para qué_ preguntó la muggle suavemente_se empeña en echarse un pulso que está deseando perder?

Demons deseaba la fiereza de sus ojos negros y el ronco gruñido de su pecho. Alzó su brazo, invitador. Snape inclinó la cabeza mirándola interrogante pero casi automáticamente sus piernas comenzaron el corto trayecto hasta la cama.

_ Está muy bien formado para ser un profesor de pociones.

_ Ser un agente doble y tener que correr de un lugar a otro tiene sus ventajas.

¡Oh, Dios mío!¡No te decidirás nunca!

_Pues no parece que corra mucho hacia aquí...

Pero sí de acercaba. Él de pie frente a ella, ella sentada, agarrada a la cama como un naúfrago a un madero, con miedo de hundirse. Apenas un palmo de aire inútil le separaba de su carne desnuda y, al mismo tiempo que el rostro de la muggle se alzaba buscando los ojos del mago, una de sus manos viajó hasta su cuerpo.

Sin dejar de mirarle, deslizó su mano del costado de Severus hacia su ombligo, parándola a medio camino. Trepó por sus costillas, encontrando cicatrices redondas del tamaño de la yema de sus dedos y se prometió mentalmente que nunca más iba a volver a encender un cigarrillo.

Luego dejó que su mano descendiera y, sin preguntar, tiró de la única prenda que le cubría rogando mentalmente que no se le enredara en las rodillas o en los tobillos y se esfumara el momento.

Los dedos de la muggle se aferraron ahora a sus caderas, como antes lo hacían a la cama y su rostro invadió aquel palmo de aire inutil.

Snape sintió su aliento tres centímetros por debajo de su ombligo -"¿Ha resuelto ya su curiosidad acerca del tamaño de mi nariz y de mi...?"- y el calor que sus dedos robaban de su cuerpo -"Cuidado, señor Snape, no sea mal hablado"-. Retuvo el aire en sus pulmones cuando sus labios húmedos se posaron en su vientre, cuando su pelo le rozó los muslos, cuando sus manos bordearon los huesos de su pelvis hacia la espalda y empujó aún más su cuerpo hasta su boca y lo exhaló temblando cuando los dientes de ella arañaron la piel abrumadoramente cerca y suficientemente lejos. El vacío que dejó al retirarse le absorbía de nuevo hacia esos labios.

Con las manos perdidas en la ausencia de la suave piel de la chica, cayó de nuevo sobre sus rodillas buscando el borde de la túnica, las hizo desaparecer bajo la tela buscando de nuevo sus corvas, arrastrando las largas faldas con sus pulgares mientras ascedía para dejar a la vista sus piernas. Prestó vasallaje a esta exigente dueña besando sus rodillas.

_¿Alguna otra exigencia?

La muggle buffó.

_ ¿Va a dejar que le diga dónde me gustaría sentir ahora su portentosa nariz?

Snape dibujó una sonrisa maliciosa antes de contestar.

_Estoy aquí para su uso y disfrute...

Snape alzó aún más la túnica rezongando "esto sería mejor con una falda corta" y volvió a las rodillas desnudas de ella, deslizando sus labios, sus dedos y por supuesto, su nariz por la tierna carne del interior de sus muslos. Se sorprendió cuando la muggle volvió a tomarle del pelo, alejando su cabeza del camino de entre sus piernas y le miró apasionada y firmemente.

_Solo una cosa más,_ordenó como una súplica_Por favor, no cierre los ojos.

_ No se me ocurriría_aseveró_ Pero puede mirar para asegurarse.

La muggle se recostó sobre un codo mientras con la mano que le sujetaba, empujó su cabeza de nuevo hacia sus muslos.

_¿Ve como los chicos malos son mucho más divertidos?


Bueno, tampoco hace falta contar más ¿no?

Dejémosles un poco de intimidad.

;-)