Capítulo 1
Todos los semidioses se acomodaron en sus sitios y Hestia empezó a leer.
"Me voy de crucero con explosivos."
-Ay dioses, se quejó Poseidón.
-Presentes, anunciaron Hermes y Apolo.
"El fin del mundo comenzó cuando un Pegaso aterrizó en el toldo de mi coche."
-¿Y yo soy quién lo cuenta? Preguntó horrorizado Percy mientras los dioses asentían.
-Descubriremos tus secretos más oscuros, sonrieron maléficamente los Stoll.
-Nuevo material para molestarte, sonrió Thalía.
-Esto me encanta, ironizó Percy.
"Hasta entonces, estaba teniendo una gran tarde. Técnicamente no se supone que yo conduzca porque aún no tengo 16 años hasta dentro de una semana, pero mi mamá y mi padrastro, Paul,"
-¿Sally está contenta con él? Pregunto preocupado Poseidón.
-Sí, respondió Percy.
-Que irresponsables, dijo Hera y todos los que conocían a Sally la intentaban asesinar con la mirada.
"nos llevaron a mi amiga Rachel"
-Uyyy, anunciaron los Stoll, Silena y Afrodita haciendo que los dos se sonrojaran.
Mientras Annabeth maldecía en bajo, Thalía se cambio al lado de Annabeth y la tranquilizo.
"y a mí a esta playa privada en la costa sur, y Paul nos dejo tomar su Prius para dar una pequeña vuelta."
-No debería habérselo dado, dijo Annabeth.
-¿Por qué? Preguntaron los dioses.
-Conociendo a sesos de alga acabará destrozado, Annabeth respondió y todos menos Percy rieron.
"Ahora, sé lo que están pensando: wow, eso fue en verdad irresponsable de su parte, bla, bla, bla,"
-No estábamos pensando bla bla bla, anunciaron los Stoll.
"pero Paul me conoce muy bien. Me ha visto rebanar demonios y saltar de un edificio escolar en explosión"
-¿Alguien tiene tranquilizantes? Preguntó Poseidón y Apolo le tendió una caja.
",así que él probablemente pensó que llevar un auto unos cuantos metros no era exactamente lo más peligroso que he hecho."
-Ojala fuera lo más peligroso, dijo Poseidón tragándose las pastillas.
"Como sea, Rachel y yo conducíamos."
-Solo puede conducir uno, refunfuño Annabeth.
-Annabeth disimula un poquito, le susurró Thalía al oído.
"Era un caluroso día de Agosto. El cabello rojo de Rachel estaba recogido en una cola de caballo y usaba una blusa blanca sobre su traje de baño. Nunca antes la había visto con nada que no fueran playeras raídas y vaqueros manchados de pintura, y se veía como un millón de dracmas de oro."
-¡Qué bonito! Chillo Afrodita.
Rachel se sonrojo y le cogió la mano a Percy, mientras Thalía tranquilizaba a la rubia que estaba por echar humo.
"-¡Oh, detente justo ahí!- me dijo.
Nos estacionamos en un mirador hacia el Atlántico. El mar es siempre uno de mis lugares favoritos,"
-Como que eres un hijo de Poseidón Prissy, dijo Clarisse.
-No me digas genio, soltó Percy y todos rieron.
"pero hoy era especialmente agradable-destellos verdes y apacible como cristal -como si mi papá estuviera calmándolo solo para nosotros."
-Será lo más probable, dijo Poseidón sonriente.
Percy le dijo un sonoro gracias.
"Mi papá, por cierto, es Poseidón. Puede hacer cosas como esas."
-¡No nos digas! Dijeron los Stoll fingiendo sorpresa.
-Dinos algo que no sepamos sesos de alga, se burlo Thalía.
Y como gran y poderoso semidiós que era le enseño la lengua.
"-Entonces- Rachel me sonrió - Acerca de aquella invitación-
-Oh... cierto- Trate de sonar emocionado. Es decir, ella me pidió ir a la casa de vacaciones de su familia por tres días."
-¡Qué romántico! Chillaron Silena y Afrodita.
Y Thalía agarraba por el brazo a Annabeth para que esta no se abalanzase sobre Rachel.
"No tenía montones de invitaciones como aquella."
-No le caes bien a mucha gente Prissy, dijo Clarisse y Percy la fulminó con la mirada.
-Si yo no le caigo bien a mucha gente no me quiero imaginar cómo les caerás tú, contraataco Percy y todos se rieron y los más inmaduros estaban por el suelo.
"La idea de mi familia de unas vacaciones de fantasía era un fin de semana en una cabaña alquilada en Long Island, con algunas películas rentadas y un par de pizzas congeladas, y aquí estaba la gente de Rachel dispuesta a etiquetarme rumbo al Caribe."
- Yo quiero ir al Caribe, dijeron todos menos Annabeth y Atenea.
-Son dioses pueden ir a donde quieran, informó Atenea.
-Nos vamos, dijeron Apolo y Hermes.
-NO, primero el libro, gritó Artemisa
"Por un lado, necesitaba seriamente unas vacaciones. Este verano había sido el más duro de mi vida. La idea de tomar un descanso al menos por unos días era en verdad tentadora. Sin embargo, algo grande se suponía que pasaría cualquiera de estos días. Estaba "en espera" de una misión."
-Es mejor quedarse si estas en espera, anunció Annabeth.
-Se te está notando, susurró Thalía.
"Peor aún, la próxima semana era mi cumpleaños. Había cierta profecía que decía que cuando cumpliera 16, malas cosas sucederían."
-Malas cosas no, solo anuncia que si tomas una mal decisión el Olimpo caerá, dijeron los Stoll y Nico.
"- Percy- dijo - Sé que es mal momento. Pero siempre es mal momento para ti, ¿verdad?"
-Buen punto, dijo Nico.
"Buen punto"
-Pienso como Percy, "lloró" Nico.
-Lo hemos perdido, "lloró" también Thalía.
"- En verdad quisiera ir- le aseguré -Es solo...-"
-Excusas, escupieron los Stoll.
Afrodita estaba enfadada por el hecho que Percy pasara de Rachel, por el hecho de que no sabía de los sentimientos de Annabeth porque las Moiras bloquearon los poderes de algunos dioses para que no interfirieran.
"-La guerra.-
Asentí. No me gustaba hablar de eso, pero Rachel lo sabía. A diferencia de la mayoría de los mortales, ella podía ver a través de la Niebla - el velo mágico que distorsiona la visión humana. -Ella veía monstruos. Conoció a otros semidioses que luchaban contra los
Titanes y sus aliados. Incluso estaba ahí el verano pasado cuando el despedazado Señor
Cronos se levanto de su ataúd en una terrible y nueva forma, y se gano mi respeto permanente al picarle el ojo con un cepillo azul de plástico."
-Yo no lo habría hecho mejor, dijo Ares orgulloso de la pelirroja.
-Gracias señor Ares, contesto tímidamente.
-Hermano ya sabemos que no hay que enfadar a Rachel, comentó Connor a Travis.
"Puso su mano sobre mi brazo."
Annabeth gruñó, gruñido que solo escucharon Atenea y Thalía.
"- Solo piénsalo ¿de acuerdo? No nos iremos hasta dentro de un par de días. Mi papá... - su voz desfalleció.
- ¿Te está dando un mal rato?- pregunté
Rachel sacudió la cabeza disgustada
-Está tratando de ser amable conmigo, lo que es aun peor. Quiere que vaya a la academia para señoritas Clarión en el otoño.-"
- Esa academia es genial para las señoritas, comentó Afrodita.
-Señorita Afrodita es que yo no veo a Rachel en esa academia, explico Percy
"-¿La escuela a la que fue tu madre?-
-Es estúpido cursar una escuela para chicas de sociedad en New Hampshire. ¿Me ves graduándome?-
Admití que la idea sonaba bastante tonta. Rachel estaba metida en proyectos de arte urbano, alimentando a los menesterosos y yendo a protestas tipo "Salven a las ballenas panza-amarilla en peligro" y cosas como esas. Nunca la había visto usando un vestido.
Era difícil imaginarla aprendiendo a ser de la alta sociedad."
Annabeth le susurró algo a Thalía y rieron.
-Cuéntennos el chiste, pidieron Apolo y Hermes.
-Es privado, dijeron las chicas al unisonó.
-Aquí chistes privados NO, se quejaron como dos niños pequeños Apolo y Hermes.
"Ella suspiro - Él cree que si hace un montón de cosas agradables por mí, me sentiré culpable y me rendiré-
- ¿Y es por eso que accedió a dejarme ir con ustedes de vacaciones?-
- Si...pero Percy, me estarías haciendo un gran favor. Sería mucho mejor si estuvieras con nosotros. Además, hay algo de lo que quiero hablar"
-¡Se va a declarar! Se emociono Afrodita.
-¿Cómo? Preguntó Percy.
-Ella te quiere, dijo Afrodita mirando a su hija que no se emocionaba y se preguntaba él porque, Silena no se emocionaba pues ella quería que Percabeth fuera real.
"- Se detuvo abruptamente.
-¿Algo de lo que quieres hablar?- Pregunte - Es decir... ¿tan serio que tenemos que ir a St. Thomas para hablar de ello?-"
-Un poco más tonto y no nace, comentó Thalía.
"Ella apretó los labios - Mira, olvídalo por ahora. Pretendamos que somos una pareja de gente normal, salimos a pasear, miramos el océano, y es bueno estar juntos-
Podría decir que algo le molestaba, pero puso una valiente sonrisa. La luz del sol hacia que su cabello pareciera fuego."
-Las cosas se ponen calientes, comentó Apolo y todos rieron, hasta Annabeth aunque intento aguantar la risa pero sin lograrlo.
"Habíamos pasado mucho tiempo juntos este verano. No lo tenía exactamente planeado, pero entre más serias se ponían las cosas en el campamento, mas me encontraba necesitando hablar con Rachel y salir por un respiro. Necesitaba recordarme a mí mismo que el mundo mortal aun estaba ahí afuera, lejos de todos los monstruos que me usaban como su saco de entrenamiento personal."
Todos lo semidioses bajaron la cabeza.
-Chicos yo no…
-Cállate, le espetaron.
"-Está bien- dije - Solo una tarde normal y dos personas normales-
Ella asintió
-Y entonces...hipotéticamente hablando, si esas dos personas se gustaran una a la otra, que habría que hacer para que el chico estúpido besara a la chica, ehh? –"
-¡Beso en el primer capítulo! Se emociono Afrodita y los del campamento se molestaron con Percy, pues ellos querían que estuviera con Annabeth
-¡Aburrido! Se quejo Ares.
"- Oh...- Me sentí como una de las vacas sagradas de Apolo - lento, tonto y brillantemente rojo"
-Eres lento y tonto lo nuevo es que te pusiste colorado, comentó Clarisse que era la menos afectada por los comentarios de Percy
"- Um...-
No puedo pretender que no había pensado en Rachel."
-¿Pensaste en mí? Preguntó ilusionada Rachel
Hestia al ver como Percy no podía contestar siguió leyendo.
"Era mucho más sencillo estar con ella que con...bueno, con otras chicas que conocía."
Todos los semidioses se giraron a ver disimuladamente a Annabeth.
-¡Solo estás conmigo por eso! Rachel se enfadó y se fue a sentar junto a Quirón.
-Chico si sigues así te quedaras sin amigos antes de que acabe le capítulo, dijo Hermes.
"No tenía que trabajar duro, o cuidar lo que decía, o atormentar mi cerebro tratando de entender qué estaba pensando. Rachel no escondía mucho. Te dejaba saber cómo se sentía."
-No deberías estar con ella por eso, sermoneó Afrodita a Percy.
"No sé lo que hubiera hecho enseguida- pero estaba muy distraído. No noté cuando la gran forma negra descendió del cielo hasta que cuatro patas aterrizaron sobre el toldo del Prius con un ¡WUMP- WUMP-CRUCH!"
-¡TOMA! Gritó Annabeth y todos la miraron.
-He encontrado un libro buenísimo, Annabeth disimulo pero Thalía, Atenea y Silena no se lo creyeron e intentaron esconder su risa.
"¡Hey jefe!" Dijo una voz en mi cabeza. "¡Lindo auto!"
-Lo dice después de destrozarlo, comentó Nico.
"Blackjack, el Pegaso, era un viejo amigo mío, así que traté de no verme disgustado por los cráteres que dejó en el toldo, pero no creí que mi padrastro lo viera muy bien."
-Dije que el coche acabaría destrozado, comento Annabeth y Thalía asintió.
-No soy tan desastre, dijo Percy.
-La mala suerte te sigue sesos de alga, sonrió Thalía y Poseidón tragó una pastilla.
-¡Cara de pino!
"- Blackjack - suspire - ¿Que estas...?-
Entonces vi quién montaba en su lomo, y supe que mi día estaba a punto de volverse más complicado.
-Hey, Percy -
Charles Beckendorf, líder de la cabaña de Hefesto, es quien haría que más monstruos lloraran pidiendo a sus mamis."
-Mami, "lloraron" los Stoll.
-Pero si Charlie es un amor, dijo Silena.
"Era enorme, con músculos marcados por trabajar en las fraguas cada verano, dos años mayor que yo, y uno de los mejores armeros del campamento. El hizo varios aparatos mecánicos verdaderamente ingeniosos. Un mes antes, montó una bomba de Fuego Griego en el baño de un autobús turístico atestado de monstruos que cruzaba el país. La explosión se cargo a toda una legión de malignos seguidores de Cronos tan pronto como la primera arpía jaló la cadena."
-¡Qué grande! Se emociono Ares.
"Beckendorf estaba vestido para el combate. Usaba una coraza de bronce y un yelmo de batalla con unos pantalones negro de camuflaje y una espada ceñida a su costado. Su bolsa de explosivos colgaba de su hombro.
- ¿Es hora? – pregunté"
-Si viene un chico a buscarme en un Pegaso totalmente armado yo creo, creo que si sería la hora, ironizó Thalía.
-Solo sesos de alga preguntaría eso, dijo Annabeth.
-¿Es la hora de meterse con Percy? Preguntó él.
-Sí, respondieron todos.
"Asintió solemnemente
Un nudo se formó en mi garganta. Sabía que esto venia. Lo habíamos planeado por semanas, pero en parte deseaba que nunca pasara.
Rachel miró a Beckendorf - Hola-
- Oh, hey. Soy Beckendorf. Tú debes ser Rachel. Percy me contó...quiero decir, te mencionó. -
Rachel elevó una ceja -¿En serio? Bien -Ella miró a Blackjack, que estaba golpeando sus pezuñas contra el toldo del Prius - Así que supongo que tienen que salvar el mundo, chicos. -
-Así es- confirmó Beckendorf
Miré a Rachel suplicante - ¿Podrías decirle a mi mamá...?-
- Se lo diré. Estoy segura que está acostumbrada. Y le explicaré a Paul lo del coche.-
Le di las gracias. Me imaginaba que sería la última vez que Paul me prestara su auto."
-Tenlo por seguro Jackson, dijo Nico y Percy suspiró.
"-Buena suerte- Rachel me besó antes de que pudiera reaccionar. -Ahora vete, mestizo. Mata algunos monstruos por mí.-"
Todos miraron mal a Rachel menos Percy que miraba a cierta rubia que ni se dignaba a mirarle.
"Mi último vistazo fue ella sentada en el asiento del copiloto del Prius, sus brazos cruzados, mirando a Blackjack ascender más y más en círculos, llevándonos a Beckendorf y a mi hacia el cielo. Me preguntaba qué quería decirme Rachel, y si viviría lo suficiente para saberlo."
-Ya no tengo que decir nada, gruño Rachel.
-Mejor, susurraron al mismo tiempo Percy y Annabeth sin saber lo que había dicho el otro.
"-Y - dijo Beckendorf -supongo que no quieres que le mencione esta pequeña escena a Annabeth.-"
-Ni que fuera un ogro, gruñó Annabeth.
-No lo eres, concordó Percy.
-Lo que pasa es que das miedo cuando te enfadas, dijeron los Stoll.
"- Oh, dioses- murmuré -ni siquiera lo pienses-
Beckendorf se rio entre dientes, y juntos volamos sobre el Atlántico."
Annabeth le echó una mirada envenenada a Percy.
"Casi había oscurecido para cuando alcanzamos nuestro objetivo. El Princesa Andrómeda se veía en el horizonte -un enorme crucero blanco y amarillo –"
- Y lleno de monstruos, dijo Annabeth.
-Sí, Percy sintió un escalofrió.
Atenea y Poseidón se tragaron una pastilla.
"Desde la distancia, hubieras pensado que era sólo un barco de fiesta, no los cuarteles generales del Señor de los Titanes. Mientras te acercabas podías distinguir la figura gigante de una doncella de cabello oscuro en túnica griega, atrapada con cadenas y con una mirada de horror en su rostro, como si pudiera oler la pestilencia de los monstruos que iba ser forzada a cargar."
-No quisiera ser la pobrecilla, dijo Travis.
-Seguro que esa cara de horror era por ver a los monstruos sin ropa, comentó Connor y todos empezaron a reír.
-¡Trauma! Gritó Hermes causando más risas.
"Ver de nuevo aquél barco hizo un nudo en mis tripas. Casi había muerto dos veces en el Princesa Andrómeda."
-Menos mal que yo solo tuve el placer de subirme una vez, baló Grover.
Annabeth y Percy se miraron recordando su estancia en el barco.
"Ahora se dirigía a New York.
-¿Sabes qué hacer? - Gritó Beckendorf sobre el viento
Yo asentí. Habíamos hecho unos simulacros en los muelles de New Jersey,"
-¿Y te acuerdas de los simulacros? Preguntó sorprendida Thalia
-No soy un cabeza hueca, dijo Percy.
-No lo eres, sonrió Annabeth.
-Gracias, al fin alguien que me defiende.
-La tienes llena de algas, Annabeth comentó.
-¡Qué gran amiga! Ironizó Percy.
-Eso te pasa por meterte conmigo, Annabeth le chocó a Thalía los cinco.
"Usando barcos abandonados como objetivos. Sabía el poco tiempo que teníamos, pero también sabía que ésta era nuestra mejor oportunidad de detener la invasión de Cronos antes de que comenzara."
-Palomitas, pidió Ares.
Con un chasquido Hestia les dio a todos unas palomitas.
"-Blackjack- dije -déjanos en la más baja cubierta de popa-
"Entendido, jefe" contestó "Hombre, odio ver ese barco"
Tres años atrás, Blackjack había sido esclavizado en el Princesa Andrómeda hasta que pudo escapar con un poco de ayuda mía y de mis amigos. Supuse que se dejaría trenzar la crin como "Mi pequeño Poni" antes que volver aquí."
Los Stoll sonrieron malignamente.
-¡A MÍ CABALLO NO! Gritó Percy.
-No le hagáis nada al caballo, dijo Silena.
"- No nos esperes- le dije.
"Pero jefe..."
-Confía en mí- le atajé - Saldremos nosotros solos.-
Blackjack plegó sus alas y descendió hacia el bote como un cometa negro. EL viento silbaba en mis oídos. Vi monstruos patrullando las cubiertas superiores del barco - mujeres-serpiente dracenas, perros del infierno, gigantes y los demonios humanoides conocidos como Telkhines- pero pasamos silbando tan rápido que nadie dio voz de alarma. Alcanzamos la popa del barco, y Blackjack desplegó sus alas, suavemente comenzó a aterrizar en la cubierta más baja. Desmonté, sintiendo náuseas.
"¡Buena suerte jefe! " Gritó Blackjack "¡No deje que lo conviertan en comida para caballo!"
-No seas tonto Blackjack, Percy sería en todo caso comida de monstruos, dijeron los Stoll.
-Saben que le están hablando a un libro ¿Verdad? Dijo Percy y todos rieron a excepción de los Stoll que enrojecieron.
"Con eso, mi viejo amigo se elevó hacia la noche. Saqué mi bolígrafo del bolsillo y lo destapé, y Riptide se desplegó a su tamaño completo - un metro de mortífero bronce celestial brillando en el crepúsculo. "
-Tu espada es tu mejor amiga, no lo olvides mestizo, le dijo Ares.
"Beckendorf sacó un trozo de papel de su bolsillo.
Pensé que sería un mapa o algo. Entonces me di cuenta que era una fotografía. La contempló en la tenue luz - el sonriente rostro de Silena Beauregard, hija de Afrodita."
-¡Qué lindo! Dijo Afrodita.
-Es mi Charlie, soltó una lágrima Silena.
"Ellos comenzaron a salir el verano pasado, después de años de que el resto de nosotros les dijera "¡chicos, ustedes se gustan!". Incluso con todas las misiones peligrosas, Beckendorf había sido más feliz éste verano de lo que nunca lo había visto."
-Eso me recuerda a otro caso parecido, dijo para sorpresa de todos Clarisse.
Todos asintieron y Annabeth enrojeció y Percy, los dioses y Rachel no entendían nada.
"- Volveremos al campamento. Lo prometo.- por un segundo vi preocupación en sus ojos.
Luego puso su vieja sonrisa confiada.
-Puedes apostarlo- dijo - Volemos a Cronos en un millón de pedacitos otra vez.-"
-No funcionara, dijo Atenea.
-¿Y eso por qué? Preguntó Percy
-Es listo, sabrá que lo irán a buscar, todos asintieron.
"Beckendorf dirigió el camino. Seguimos un estrecho corredor hacia la escalera de servicio, justo como habíamos practicado, pero nos congelábamos cuando oíamos ruido sobre nosotros."
-Miedicas, dijo Ares.
"- ¡No me importa lo que diga tu nariz! - ladró una voz medio humana, medio canina, un telkhine. -¡La última vez que olfateaste un mestizo, resulto ser un sándwich de carne!-"
-Los mestizos olemos como un sándwich de carne al parecer, dijo Connor y todos los mestizos empezaron a olfatearse.
"-¡Los sándwiches de carne son buenos! - gruñó una segunda voz - Pero éste es aroma de mestizo, lo juro. ¡Están a bordo!-
- ¡Bah, tu cerebro no está a bordo!-"
-Anda mira como el de Percy, comentó Thalía y todos rieron.
"Continuaron discutiendo, y Beckendorf señaló a las escaleras. Descendimos tan silenciosamente como pudimos. Dos pisos abajo, las voces de los telkhines empezaron a desvanecerse. Finalmente llegamos a una escotilla metálica. Beckendorf articuló las palabras "cuarto de máquinas". Estaba cerrada, pero Beckendorf sacó unas pinzas cortadoras de su mochila y quebró el cerrojo como si fuera de mantequilla. Dentro, una línea de turbinas amarillas del tamaño de silos crujía y humeaban. Medidores de presión y terminales computarizadas alineadas en el muro opuesto. Un telkhine estaba encorvado sobre una consola, pero estaba tan metido en su trabajo que no se enteró de nuestra presencia. Medía alrededor de un metro y medio, con pelo negro áspero y pequeñas patas rechonchas. Tenía la cabeza de un Doberman, pero sus manos con garras eran casi humanas, Gruñía y mascullaba mientras escribía en un teclado. Tal vez mensajeaba a sus amigos en .
-Estará en el número uno sin duda, comentó Afrodita.
-Seguro que si lo hubiera visto vomitaría, comentó Travis.
"Avancé al interior, y él se tensó, probablemente oliendo que algo iba mal. Se abalanzó de lado hacia un gran botón rojo de alarma, pero le bloqueé el paso. Siseó y resopló, pero un tajo de Riptide y explotó convertido en polvo."
-¡Qué rápido chico! Me sorprendes, comentó Ares.
-Gracias, Percy enrojeció.
-Normal Percy es el mejor espadachín de los últimos trescientos años, Annabeth comentó.
Percy enrojeció a un más.
- Uno menos- Dijo Beckendorf - Faltan como cinco mil-
-¡Que positivo! Comentó Hermes
-Vendito sarcasmo, dijeron los Stoll.
"Me pasó un recipiente con un liquido verde espeso -Fuego Griego, una de las más peligrosas sustancias mágicas del mundo. Después me lanzó otra esencial herramienta de los héroes semidioses, cinta adhesiva."
Los dioses y Rachel rieron y los semidioses los miraron mal.
-¿Qué pasa? Preguntó Apolo.
-Que es verdad, es muy útil, dijo Annabeth y todos asintieron.
"- Pega ésa en la consola- dijo - Yo iré por las turbinas-
Empezamos a trabajar. La habitación estaba calienta y húmeda, y en poco tiempo estábamos bañados en sudor."
-Percy sudado, dijo Afrodita y las chicas enrojecieron.
"El bote comenzó a resoplar. Siendo hijo de Poseidón, tengo una perfecta orientación en el mar. No me pregunten cómo, pero podía decir que estábamos a 40 grados 19 minutos Norte, y 71 grados 90 minutos Oeste, viajando a 18 nudos, lo que significaba que el barco arribaría a la bahía de New York para el amanecer."
-Pequeñas ventajas de ser uno de mis hijos, sonrió Poseidón y los demás dioses rodaron los ojos.
"Ésta era nuestra única oportunidad de detenerlo.
Acababa de colocar una segunda vasija de Fuego Griego en el panel de control cuando escuché el sonido de pasos sobre un piso metálico- varias criaturas vendrían camino a la escalera si podía oírlas sobre el ruido de los motores. No era buena señal.
Crucé miradas con Beckendorf - ¿Cuanto falta?-
-Demasiado- él golpeteó su reloj, que era nuestro detonador a control remoto. –Todavía tengo que cablear el receptor e iniciar las cargas. Diez minutos al menos.-
A juzgar por el sonido de las pisadas, teníamos diez segundos.
-Los distraeré- dije- Alcánzame en el punto de reunión.-
-Percy...-
-Deséame suerte-
Parecía que quería discutir. La idea era entrar y salir sin ser vistos, pero íbamos a tener que improvisar.
- Buena suerte- me dijo.
-Yo… intentó decir Hermes.
-Ya, si siguen interrumpiendo no acabaremos nunca, gruño Hera y todos callaron.
"Cargué contra la puerta. Media docena de Telkhines venía a trompicones por las escaleras. Los atravesé con Riptide mas rápido de lo que ellos pudieron gritar. Seguí subiendo y pasé sobre otro telkhin que estaba tan asustado que dejó caer su pequeña lonchera-demonio. Lo dejé vivir, parte porque su lonchera era genial, parte para que diera la alarma y con suerte sus amigos me siguieran en vez de ir al cuarto de máquinas.
Me abalancé a través de una puerta hacia la cubierta seis y seguí corriendo. Estaba seguro que el salón alfombrado alguna vez fue muy confortable, pero desde la ocupación de los monstruos los últimos tres años el tapiz, la alfombra y el acabado de las puertas había sido desgarrado y babeado, y parecía el interior de la garganta de un dragón (y sí, desafortunadamente, hablo por experiencia). En mi primera visita al Princesa Andrómeda mi viejo enemigo Luke había retenido algunos turistas aturdidos abordo ocultándose en la Niebla, así que ellos no se daban cuenta de que estaban en un barco infestado de monstruos. Ahora no veía señal alguna de turistas. Odiaba pensar qué podía haberles pasado, dudaba que les hubieran permitido ir a casa con sus ganancias del Bingo."
-Que bueno eres Percy, dijo Deméter quien se había quedado callada por el momento.
-¿Habrán ganado el Bingo? y si es así ¿Dónde viven? Preguntó Travis sonriendo a su hermano.
"Llegué al Paseo, un gran centro comercial que ocupaba toda la parte media del barco, y me detuve en seco. En el medio había una fuente, y en la fuente un cangrejo gigante. No estoy hablando de gigante como "Todo el cangrejo de Alaska que pueda comer por $7.99". Estoy hablando de gigante como más grande que la fuente. El monstruo se elevaba unos tres metros fuera del agua. Su caparazón estaba moteado de azul y verde, y sus tenazas eran más grandes que mi cuerpo. Si alguna vez han visto la boca de un cangrejo, todo espumoso y asqueroso con pelos y trozos que muerden, se imaginarán que éste no lucía como para la lista de los "10 mejores". Sus ojos negros de bola me observaban y yo podía ver inteligencia en ellos- y odio. El hecho de que yo fuera hijo del dios del mar no iba a ganarme puntos con el Sr. Cangrejo."
-Súper asco, comentó Afrodita.
-¿Es él señor cangrejo de Bob Esponja? Preguntaron inocentemente los Stoll.
-Ffffffffffff- Siseó, espuma de mar escurriendo de su boca. El olor que me llegó fue como de un depósito de basura lleno de barritas de pescado puestas al sol por una semana.
-Asco, comentó Silena.
"Sonaron las alarmas. Pronto tendría montones de compañía y debía moverme.
-Hey, cangrejo- Me moví alrededor del borde del patio -Solo voy a rodearte así que...-
El cangrejo se movió con sorprendente velocidad. Salió de la fuente y vino justo hacia mí, chasqueando sus tenazas. Me deslicé a una tienda de regalos, saltando sobre un montón de playeras, una tenaza rompió el muro de cristal y rascó por la habitación. Corrí de vuelta hacia afuera, pero el Sr. cangrejo se volvió y me siguió."
-Corre hijo corre, Poseidón animo a Percy.
"-¡Ahí!- dijo una voz desde el balcón - ¡Intruso!-
Si quería crear una distracción, lo conseguí, pero esta no era una donde quisiera pelear.
Si me quedaba plantado en el centro del barco, sería botana para cangrejo. El demoníaco crustáceo se deslizó hacia mí. Yo desenfundé a Riptide, cortando la punta de sus pinzas. Siseó y babeó, pero no pareció muy herido que digamos. Traté de recordar algo de las viejas historias que me pudiera ayudar con esto. Annabeth me contó algo sobre un monstruo cangrejo... ¿algo sobre Hércules aplastándolo bajo su pie? Eso no iba a funcionar aquí, éste cangrejo era ligeramente más grande que mis Rebook."
-Ligeramente, dijo Hermes.
-Ves está enamorado de ti memorizo lo que le dijiste, susurro Thalía a Annabeth.
Y Annabeth suspiró, ella no creía que por eso estaría enamorado de ella.
"Entonces se me ocurrió algo raro. La Navidad pasada mi mamá y yo llevamos a Paul Blofis a nuestra vieja cabaña en Montauk, donde íbamos siempre. Paul me llevó a pescar cangrejos, y cuando sacamos una red llena de esas cosas me mostró que los cangrejos tienen una abertura en su coraza, justo en medio de sus horribles panzas.
El único problema era llegar a la horrible panza.
Observé la fuente, y luego al piso de mármol, liso entre las patas del cangrejo, Levanté la mano, me concentré en el agua, y la fuente explotó. El agua salpicó por doquier, tres niveles arriba, empapando los balcones, elevadores y ventanas de las tiendas. Al cangrejo no le importó, amaba el agua. Vino hacia mí caminando de lado, chasqueando y siseando, yo corrí hacia el gritando -¡AAAAAHHHH!- Justo antes de chocar, me lancé al suelo en una barrida estilo beisbol y me deslicé por el suelo mojado justo debajo de la criatura. Fue como deslizarse bajo un vehículo blindado de 7 toneladas. Todo lo que el cangrejo tenía que hacer era sentarse y aplastarme, pero antes de que se diera cuenta de que pasaba lo enterré a Riptide justo en la grieta de su armadura, solté la empuñadura y salí de ahí abajo.
-Chaval eres un genio, le elogió Ares.
Todos los presentes a excepción de algunos dioses aplaudieron.
"El monstruo rugió y silbó. Sus ojos se disolvieron. Su coraza se tornó rojo brillante, como si el interior se evaporara. La carcasa vacía golpeó contra el suelo en un estrépito.
No tenía tiempo de admirar mi labor. Corrí hacia las escaleras más cercanas mientras que monstruos y semidioses alrededor gritaban órdenes y tomaban sus armas. Tenía las manos vacías. Riptide, siendo mágica, aparecería en mi bolsillo tarde o temprano, pero por ahora estaba atascada en algún sitio bajo los restos del cangrejo, y no tenía tiempo de volver por ella.
En el vestíbulo del elevador de la cubierta ocho, una pareja de dracena se arrastraron en mi camino. De la cintura para arriba, eran mujeres con una piel verde y escamosa, ojos amarillos y lenguas bífidas. De la cintura abajo, tenían dos colas de serpiente en vez de piernas. Portaban lanzas y redes, y yo sabía por experiencia que las utilizaban.
-¿Que essssss essssssto?- dijo una - ¡Un regalo para Cronossss!-
No estaba de humor para jugar "caza a la serpiente", pero enfrente de mi había un modelo del barco, estilo USTED ESTÁ AQUÍ. Arranqué el modelo de su pedestal y lo lancé a la primera dracena. El bote la golpeó en la cara y se vino abajo con todo y barco. Salté sobre ella, tomé la lanza de su amiga y la hice bambolearse, lanzándola al elevador, y seguí corriendo hacia el frente del barco.
-¡Atrápenlo! -gritó
Aullaron unos perros del infierno. Una flecha pasó zumbando por mi cara y se incrustó en el panel de caoba de las escaleras. No me importó, mientras que mantuviera a los monstruos lejos de la sala de máquinas y le diera a Beckendorf mas tiempo.
Mientras subía corriendo las escaleras, un chico bajando me embistió. Se veía como si se acabara de levantar de una siesta. Su armadura estaba a medias, Desenfundó su espada y gritó ¡Cronos! pero sonaba mas asustado que enfadado. No podía tener más de 12, más o menos la misma edad que tenía yo cuando llegué la primera vez al campamento mestizo.
Ese pensamiento me deprimió. Al chico le habían lavado el cerebro- entrenado para odiar a los dioses y combatirlos porque había nacido mitad Olímpico. Cronos lo estaba usando y el chico pensaba que yo era su enemigo. De ningún modo lo iba a lastimar. No necesitaba un arma para esto. Me acerque a su estocada y sujeté su muñeca, azotándolo contra la pared. La espada cayó de su mano."
-Mátalo, rugió Ares.
-¡Ares! Podría ser tu hijo, dijo Deméter.
-Va, solo quiero sangre.
"Entonces hice algo que no tenía planeado. Probablemente fue estúpido. Definitivamente puso en peligro nuestra misión, pero no pude evitarlo.
- Si quieres vivir, - le dije -sal de este barco AHORA. Diles a los otros semidioses.-
Entonces lo empujé por las escaleras y lo envié dando tumbos al piso siguiente.
Seguí subiendo.
Malos recuerdos: un corredor pasando la cafetería. Annabeth, mi medio hermano Tyson y yo habíamos husmeado desde aquí tres años atrás en mi primera visita.
Salí de pronto a la cubierta principal. Más allá del puerto, el cielo se oscurecía de púrpura a negro. Una piscina lanzaba destellos entre dos torres de cristal con más balcones y cubiertas con restaurantes. Toda la parte alta del barco parecía desierta. Todo lo que debía hacer era cruzar al otro lado, ahí bajaría por la escalera- nuestro punto de reunión.
Con algo de suerte, Beckendorf me encontraría ahí. Saltaríamos al mar, mis poderes acuáticos nos protegerían a los dos y detonaríamos las cargas desde un kilometro a lo lejos. Estaba a medio camino sobre la cubierta cuando el sonido de una voz me hizo congelarme."
-Ya decía yo que iba todo demasiado bien, se quejo Poseidón.
"-Llegas tarde, Percy-"
-Lo dije, Atenea habló.
"Luke se encontraba en el balcón sobre mí, con una sonrisa en su rostro cicatrizado.
Usaba unos vaqueros, una playera blanca y mocasines, como si fuera un chico normal de edad escolar, pero sus ojos decían la verdad. Eran de un dorado intenso.
-Te hemos esperado por días- al principio sonaba normal, como Luke. Pero luego su rostro se contrajo, un estremecimiento pasó por su cuerpo como si hubiera bebido algo realmente asqueroso. Su voz se volvió pesada, antigua y poderosa, la voz del Señor de los Titanes Cronos. Las palabras descendieron por mi espalda como una hoja afilada."
Annabeth sollozo.
"-Ven, inclínate ante mí-
-Si, como no- murmuré"
-Vendito sarcasmo, repitieron los Stoll.
"Gigantes lestrigón cubrieron cada lado de la piscina como si esperaran una indicación.
Cada uno medía como tres metros de alto, brazos tatuados, armaduras de cuero y cachiporras con picos. Semidioses arqueros aparecieron en el techo por encima de Luke.
Dos perros del infierno descendieron del balcón opuesto y me gruñeron. En segundos estaba rodeado. Una trampa. No era posible que se colocaran en posición tan rápido a menos que supieran que yo vendría.
Miré a Luke, y la ira comenzó a burbujear en mí. No sabía si la conciencia de Luke aún estaría viva dentro de ése cuerpo. Tal vez la manera en que su voz cambió...o tal vez solo era Cronos adaptándose a su nuevo cuerpo. Me dije a mí mismo que no importaba, Luke ya era retorcido y maligno antes de que Cronos lo poseyera.
Una voz en mi cabeza dijo: "Tengo que pelear con él en algún momento. ¿Por qué no ahora?"
-No podrás con él, pequeño suicida, dijo Dionisio para la sorpresa de todos y Poseidón tragó otra pastilla.
"De acuerdo a aquella gran profecía, se suponía que yo tomaría una decisión que salvaría o destruiría el mundo cuando cumpliera 16. Eso era dentro de 7 días solamente. ¿Por qué no ahora? Si en verdad tenía el poder, ¿qué diferencia haría una semana? Podría terminar con la amenaza justo ahora derrotando a Cronos. Hey, ya había combatido monstruos y dioses antes."
Se oyó un gruñido de Ares.
"Como si leyera mis pensamientos, Luke sonrió. No, él era Cronos, tenía que recordar eso.
-Acércate- dijo - si te atreves.-
La multitud de monstruos se apartó. Subí las escaleras con el corazón desbocado. Estaba seguro de que alguien me apuñalaría por la espalda, pero me dejaron pasar. Toqué mi bolsillo y encontré mi bolígrafo esperando. Lo destapé y Riptide se extendió como espada.
El arma de Cronos apareció en sus manos- una guadaña de dos metros, mitad bronce celestial y mitad acero mortal. Solo mirarla hizo que mis piernas se volvieran gelatina.
Pero antes de que cambiara de opinión, ataqué."
Todos estaban nerviosos.
"El tiempo se ralentizó. Quiero decir, literalmente, porque Cronos tenía ése poder. Sentía como si me moviera entre almíbar. Mis brazos estaban muy pesados, apenas podía levantar mi espada. Cronos sonrió, balanceando su guadaña a velocidad normal y esperando que me arrastrara hacia mi muerte.
Traté de combatir su magia. Me concentré en el océano a mi alrededor- la fuente de mi poder. Había mejorado canalizándolo a través de los años, pero ahora no parecía que sucediera nada. Di otro lento paso al frente. Los gigantes se mofaron, las dracena sisearon entre carcajadas.
Hey, océano, recé, éste sería un buen día.
Repentinamente sentí un agudo dolor en las tripas. EL barco entero comenzó a sacudirse, arrojando a los monstruos al piso. Cuatro mil litros de agua salada surgieron de la piscina, remojándonos a mí, a Cronos y a todos en la cubierta. El agua me revitalizó, rompiendo el hechizo del tiempo, y me lancé adelante."
-Bendigo mis poderes, dijo Percy.
-Tú y todos hijo.
"Ataqué a Cronos, pero aún era demasiado lento, Cometí el error de mirar su rostro- el rostro de Luke, el tipo que alguna vez fue mi amigo. Por mucho que lo odiara, era difícil matarlo.
Cronos no tuvo esa indecisión. Atacó con su guadaña. Yo salté hacia atrás, y la hoja maligna falló por centímetros, haciendo una hendidura en la cubierta justo entre mis pies.
Pateé a Cronos en el pecho. Él trastabilló, pero era mucho más pesado de lo que Luke fue. Como patear un refrigerador. Cronos balanceó su guadaña de nuevo. La intercepté con Riptide, pero su golpe fue muy poderoso, mi hoja solo pudo desviarlo. El filo de la guadaña cortó la manga de mi camisa y rozó mi brazo. No debería haber sido un corte serio pero todo el lateral de mi cuerpo explotó en dolor. Recordé lo que un demonio marino dijo una vez de la guadaña de Cronos: Cuidado, idiota. Un solo toque y la hoja absorberá el alma de tu cuerpo. Ahora entendía a lo que se refería. No solo estaba perdiendo sangre, podía sentir mi fuerza, mi voluntad, mi identidad vaciándose.
Retrocedí tropezando, cambiándome la espada a la mano izquierda y embistiendo desesperado. Mi espada debió atravesarlo pero se desvió en su estómago como su golpeara mármol sólido. No había manera de que hubiera sobrevivido a eso.
Cronos se rió
- Un pobre desempeño, Percy Jackson. Luke me dijo que nunca fuiste rival con la espada.-"
-Eso es mentira, rugieron todos los semidioses.
Los dioses estaban sorprendidos por el hecho de cómo defendían al hijo de Poseidón.
"Mi vista comenzó a nublarse. Sabía que no tenía mucho tiempo.
- Luke era un cabeza dura- dije - pero al menos era su cabeza.-
- Es una pena matarte, -musitó Cronos - antes de que el plan final se despliegue. Me encantaría ver el terror en tus ojos cuando te des cuenta de cómo destruiré al Olimpo.-
-Nunca llevarás éste barco a Manhattan- mi brazo palpitaba. Puntos negros bailaban frente a mis ojos.
- ¿Y qué harás? - los ojos dorados de Cronos brillaron - ¿Tal vez cuentas con tu amigo de los explosivos?-
Miró hacia la piscina y llamó
- ¡Nakamura! -
Un adolescente en armadura completa se abrió paso entre la multitud. Su ojo izquierdo estaba cubierto con un parche negro. Yo lo conocía, por supuesto: Eathan Nakamura, el hijo de Némesis. Salvé su vida en el laberinto el verano pasado, y en agradecimiento el muy miserable había ayudado a Cronos a volver a la vida."
Percy, Annabeth y Rachel gruñeron.
-Deberíamos haberle dejado allí- comentó Annabeth.
"- Misión cumplida, mi Señor, - dijo Eathan - lo hayamos justo donde se nos indicó.-
Sonó las palmas, y un par de gigantes se adelantaron, arrastrando a Charles Beckendorf entre ellos. Mi corazón casi se detuvo. Beckendorf tenía un ojo hinchado y cortes por toda la cara y los brazos. Su armadura ya no estaba y su playera estaba casi desgarrada."
-Charlie, dijo con pena Silena.
"- ¡No! – grité.
Beckendorf miró mis ojos. Observaba su mano como si tratara de decirme algo. Su reloj.
No se lo habían quitado aún, y ése era el detonador. ¿Sería posible que los explosivos estuvieran listos? Seguramente los monstruos no los habrían desmantelado todavía.
-Lo encontramos en medio del barco - dijo uno de los gigantes -tratando de husmear en el cuarto de máquinas. ¿Nos lo podemos comer ya?-
-Pronto.- Cronos pregunto: -¿Están seguros de que no montó los explosivos?-
-Se dirigía a la sala de máquinas, mi Señor-
-¿Como lo sabes?
-Ea...- Eathan se veía incomodo. -Iba en ésa dirección. Y nos lo dijo. Su bolsa todavía está llena con los explosivos.-
Lentamente empecé a entender. Beckendorf los había engañado. Cuando se dio cuenta de que iba a ser capturado, hizo que pareciera que iba en la otra dirección. Él los convenció de que todavía no llegaba a la sala de máquinas. ¡El Fuego Griego debía seguir activado! Pero eso no nos serviría de nada a menos que pudiéramos escapar del barco y detonarlo.
Cronos dudó. Créetelo, recé. El dolor en mi brazo empeoraba y ahora apenas podía mantenerme en pie."
-Creértelo, rezaron todos.
"-Abran la bolsa.- Ordenó Cronos
Uno de los gigantes arrancó la bolsa de los hombros de Beckendorf. Se asomó dentro, gruñó y la volvió boca abajo. Los monstruos retrocedieron aterrorizados. Si la bolsa realmente estaba llena de vasijas de Fuego Griego todos volaríamos. Pero lo que cayó fue una docena de latas de duraznos. Podía oír la respiración de Cronos, tratando de controlar su ira.
-¿Ustedes, quizás -dijo- capturaron a este semidiós cerca de la galería?
Eathan palideció. –
Um...-
- Y ustedes, quizás... ¿Enviaron a alguien a REVISAR EL CUARTO DE MÁQUINAS?-
Eathan retrocedió aterrado, giró sobre sus talones y echó a correr. Maldije en silencio.
Ahora solo teníamos minutos antes de que las bombas fueran desmanteladas. Capté la mirada de Beckendorf de nuevo e hice una silenciosa pregunta, esperando que comprendiera: ¿Cuánto? Él juntó sus dedos y pulgar, haciendo un círculo. Cero. No había ningún retraso en el detonador. Si presionaba el botón, el barco explotaría al instante. Nunca seríamos capaces de estar lo suficientemente lejos antes de usarlo. Los monstruos nos matarían antes, o desarmarían los explosivos, o ambas.
Cronos se volvió hacia mí con una sonrisa retorcida.
- Tendrás que disculpar a mis incompetentes ayudantes, Percy Jackson. Pero no importa, ahora te tenemos. Sabíamos que vendrías desde hace semanas.-
Levantó su mano y mostró un pequeño brazalete de plata con un colgante en forma de guadaña-el símbolo del Señor de los Titanes. La herida en mi brazo estaba mermando mi capacidad de pensar, pero murmuré: -dispositivo de comunicación...espía en el campamento.-"
-El espía ha sido confirmado, dijo Quirón.
"Cronos rió entre dientes. -No puedes contar con tus amigos. Ellos siempre te decepcionarán. Luke aprendió esa lección del modo difícil. Ahora suelta tu espada y ríndete ante mí, o tu amigo morirá.-
Tragué saliva. Uno de los gigantes tenía su mano alrededor del cuello de Beckendorf. Yo no estaba en forma para rescatarlo, y aún si lo intentara, moriría antes de que llegara junto a él. Los dos lo haríamos.
Beckendorf musitó una palabra: Vete
Sacudí la cabeza. No podía dejarlo.
El segundo gigante aún estaba rebuscando entre las latas de duraznos, lo que significaba que Beckendorf tenía el brazo izquierdo libre. Lo levantó lentamente, dirigiéndolo a su muñeca derecha.
Yo quería gritar ¡NO!
Entonces desde la piscina una de las dracaenae silbo:
-¿Que esssstá hacssssciendo? ¿Qué essss essso en ssssu muñeca?-
Beckendorf cerró fuertemente los ojos y puso la mano sobre su reloj. No tuve elección.
Lancé mi espada como si fuera jabalina hacia Cronos. Rebotó inofensivamente en su pecho, pero lo sorprendió. Empuje a través de la multitud de monstruos y salté por un lado del barco hacia el agua 30 metros abajo. Escuché un profundo estruendo en el barco. Los monstruos me gritaban desde arriba. Una lanza pasó junto a mi oreja. Una lanza atravesó mi muslo, pero apenas tuve tiempo de sentir dolor. Entré al agua y pedí a las corrientes que me llevaran muy, muy lejos, cien metros, doscientos metros. Aún desde ésa distancia, la explosión sacudió al mundo. El calor me chamuscó la nuca. El princesa Andrómeda explotó por ambos lados, una bola de fuego masiva de llamas verdes elevándose hacia el oscuro cielo, consumiéndolo todo."
Silena empezó a llorar y salió corriendo, intentaron seguirla pero Afrodita dijo que debía estar sola.
"Beckendorf, pensé. Entonces me desmayé y me hundí como un ancla hacia el fondo del mar."
-Qué dramático, soltó Thalía para aligerar el ambiente.
-Fin del capítulo, dijo Hestia.
-Quiero leer yo, dijo…
