Capítulo 4

Y una luz blanca dejo a tres semidioses.

-Preséntense y digan su padre divino, dijo Zeus.

Un chico rubio se acercó.

-Jason Grace hijo de Júpiter.

-¿Hermano? Preguntó Thalía.

-Hola hermana, sonrió Jason y los dos se abrazaron.

-¿Qué hace un romano aquí? Dijo Atenea.

-Bueno da igual si las Moiras los has traído será por algo, dijo Hermes encogiéndose de hombros.

-Eh no dejemos toda la atención en él, porque aquí está el magnífico, guapísimo, graciosísimo y muchas cosa más terminadas en isimo LEO VALDEZ hijo de Hefesto, el dios miro a su hijo.

-Yo soy Piper Mclean hija de Afrodita, se escucho un chillido de Afrodita.

Los dioses les explicaron lo sucedido y se sentaron los tres juntos.

-¡Yo quiero leer! Dijo Apolo y después se abalanzo sobre Atenea quitándole el libro.

-Si me lo hubieras pedido te lo habría dado, gruño Atenea.

"Quemamos un sudario de metal"

Silena empezó a llorar.

-Pobre Beckendorf, dijeron todos.

Leo al reconocer el nombre bajo la cabeza.

"Soñé que Rachel Elizabeth Dare lanzaba dardos a mi imagen."

Todos rieron.

-Alguien necesita clases de control de la ira, dijeron los Stoll.

Percy se escondió detrás de Annabeth.

-¿Por qué te escondes? Preguntó Annabeth.

-No quiero que me dé con su cepillo en el ojo, dijo Percy causando la risa de muchos.

"Ella estaba en su cuarto...ok, volvamos. Tengo que explicar que Rachel no tiene un cuarto. Tiene el piso superior de la mansión de su familia, una construcción renovada en Brooklyn. Su "cuarto" es un enorme desván con iluminación industrial y ventanas de piso a techo. Es casi el doble de grande que el apartamento de mi mamá."

-Yo quiero una habitación así, dijeron los Stoll y Leo.

-Os la regaló, dije Rachel.

-¿No te gusta? Preguntaron los anteriores.

-No es eso, es que a mí solo me basta con mi estudio de arte, dijo ella.

"Algo de rock alternativo resonaba desde su equipo de sonido salpicado de pintura. Por lo que yo podía decir, la única regla de Rachel en cuanto a la música era no tener dos canciones en su Ipod que sonaran parecidas, y todo tenía que ser extraño."

Los que estaban cerca de Rachel se alejaron.

-¿Qué hacéis? Pregunto ella.

-Huyendo de una loca, dijo Travis.

Ella puso su mano en el bolsillo.

-¡No me des! Dijo poniendo a su hermano de escudo.

Rachel sacó de su bolsillo su Ipod.

-Sólo quería enseñarte mis canciones, a mi me gustan.

"Vestía un kimono y su cabello estaba revuelto, como si hubiera estado durmiendo. Su cama estaba desarreglada. Hojas colgando en manojos sobre bases artísticas. Ropa sucia y envolturas viejas de barras energéticas estaban tiradas por el piso, pero cuando tienes un cuarto así de grande el desorden no luce tan mal."

-Siempre el desorden en una chica luce mal, dijo Afrodita.

-Eres la primera chica desordenada que conozco, dijo Leo.

-Eso es porque no conoces bien a Thalía, dijo Annabeth.

-¡Eh!

-Amiga tú sabes que no eres muy ordenada, habló Annabeth.

-Ya…

"Por las ventanas podías ver el horizonte nocturno de Manhattan."

-Precioso, dijo Piper.

-Reina de la belleza, no sabía que te gustaban esas cosas, dijo Leo.

-Leo soy una chica, nos gustan las vistas bonitas, dijo Piper.

-Espera, ¿eres una chica? Y Leo se gano una ostia dada por la hija de Afrodita.

"La pintura que estaba atacando era de mí sobre el gigante Anteo. Rachel la había pintado un par de meses atrás. Mi expresión en ella era feroz- inquietante, incluso- así que era difícil decidir si yo era el bueno o el malo, aunque Rachel decía que así me veía después de ésa batalla."

-Eres el bueno, dijo Rachel.

-¿Me veo así después de una batalla? Preguntó el aludido.

-Sí, todos asintieron menos Annabeth, a ella él no le parecía terrorífico.

"-Semidioses- murmuró Rachel mientras lanzaba otro dardo al lienzo. -Y sus estúpidas misiones.-"

-No son estúpidas, dijo Jason.

-Sin ellas el mundo como tú lo conoces desaparecería, dijo firmemente Annabeth.

-Perdón, se disculpo Rachel.

-Chicos tranquilos seguramente la chica lo estará diciendo en caliente porque Percy la dejó tirada, dijo Will.

"Muchos de los dardos rebotaban, pero unos pocos se clavaron. Uno se quedó en mi mentón como una perilla. Uno golpeó la puerta de su dormitorio.

-¡Rachel! - gritó un hombre -¿Qué crees que estás haciendo? ¡Apaga esa...!-

Rachel tomó su control remoto y apagó la música

-Adelante-

Su padre entró, haciendo muecas y pestañeando por la luz. Tenía cabello color marrón un poco más oscuro que el de Rachel. Estaba apelmazado de un lado como si hubiera perdido una pelea con su almohada. Su pijama de seda azul tenía bordado "WD" en el bolsillo. En serio, ¿Quien borda iniciales en su pijama?"

-Los ricos, contestó Connor.

-Los pijos, dijo Thalía.

-Los estirados, dijo Nico.

-Los vanidosos, esta vez habló Annabeth.

-Los que no recuerdan su nombre, dijo Leo.

-Vale vale, ya lo entendí, dijo Percy.

-Mentira, lo acusó Thalía.

-Yo no digo mentiras, cara de pino.

-La estabas diciendo porque tú nunca entiendes nada, dijo Thalía.

"-¿Qué está pasando? -preguntó -¡Son las 3 de la mañana!-

-No podía dormir- respondió Rachel. En la pintura, un dardo cayó de mi rostro. Rachel escondió el resto detrás de su espalda, pero el Sr. Dare lo notó.

-Así que... ¿Entiendo que tu amigo no va a venir a St. Thomas?- Así era como el Sr. Dare me llamaba. Nunca Percy, solo "tu amigo" o "jovencito" si estaba hablando conmigo, lo que raramente sucedía."

-Guau Percy no le caes bien al padre de la candidata número dos, dijo Connor.

-¿Segunda candidata? Preguntó Rachel.

-Es solo Connor y sus tonterías.

-Mi padre cree que no eres digno para mí, dijo Rachel respondiendo a la pregunta que había insinuado el Percy del libro.

-Rachel, llamó Annabeth a la pelirroja.

-Dime.

-Me cae bien tu padre.

"Rachel arqueó las cejas

-No lo sé-

-Nos vamos en la mañana- dijo su padre- Si no se ha decidido todavía...-

-Probablemente no venga- dijo Rachel lastimeramente -¿Feliz?-

El Sr. Dare puso las manos tras su espalda. Se paseó por la habitación con el rostro inexpresivo. Me imaginé que hacía eso en la sala de juntas de su compañía de desarrollo territorial y ponía a sus empleados nerviosos.

-¿Todavía tienes malos sueños? ¿Jaquecas?-

Rachel tiró sus dardos al piso

-Nunca debí contarte eso.-

-Soy tu padre, -dijo -me preocupo por ti.-

-Te preocupas por la reputación de la familia.- murmuró Rachel"

-No deberías ser grosera con tu padre que se preocupa por ti, le reprendió Hestia.

-Lo siento Lady Hestia, lo que seguramente pasará es que estaré enfadada porque Percy me dejo tirada en lo del viaje, se excuso Rachel

"Su padre no reaccionó- tal vez porque ya había oído ese comentario antes, o tal vez porque era verdad."

-Percy no menosprecies el amor de un padre, dijo Hestia.

-Perdón por mi yo del futuro.

"-Podríamos llamar al Dr. Akrwright -sugirió -Él te ayudó a sobrellevar la muerte de tu hámster.-"

-¿Contrataron a un doctor para que te ayudara a superar la muerte de tu mascota? Preguntó Travis entre risas.

-Era pequeña, dijo Rachel.

-Con lo que se ha gastado tu familia en doctores para que no te traumatices va y conoces a Percy y en una par de segundos te traumatizas, rió Thalía.

"-Tenía 6 entonces - respondió ella -Y no, papá, no necesito un terapista. Solo...- Sacudió la cabeza desesperada.

Su padre se detuvo frente a las ventanas. Observó el horizonte neoyorkino como si le perteneciera- lo que no era cierto. Solo era dueño de una parte."

-Una parte bastante grande, dijo Rachel.

-Te entiendo, comentó Piper.

-¿Cómo?

-Mi padre hace lo mismo, pero él es un actor, dijo Piper.

-Los ricos son raros, comentó Will.

-Jo, dijo Piper por el hecho de que su pendiente se había roto.

-Pipes ¿llamó a tu papi para que te pagué un médico para sobrellevar la muerte de tu pendiente? Preguntó inocentemente Leo ganándose otra colleja.

-Se están rifando collejas aquí y tu querido Leo te las estas llevando todas, dijo la hija de Afrodita.

"- Sería bueno para ti irte.- Decidió -Tienes algunas influencias poco saludables.-"

-Eh yo soy saludable, dijo Percy.

-No sabes lo que significa, dijo Annabeth.

-La verdad es que no.

"-No voy a ir a la Academia de Chicas Clarión.- dijo Rachel -Y mis amigos no son asunto tuyo.-

El Sr. Dare sonrió, pero no era una sonrisa cálida. Era más como "algún día te darás cuenta de lo tonta que suenas".

-Trata de dormir- le indicó -Estaremos en la playa mañana en la noche. Será divertido.-

-Divertido- repitió Rachel -Montones de diversión.-

Su padre salió de la habitación. Dejó la puerta abierta tras él.

Rachel contempló mi retrato. Luego caminó hacia el caballete junto a él, que estaba cubierta con una hoja.

-Espero que sean sueños.- dijo

Descubrió el caballete. En él había un apresurado bosquejo al carbón, pero Rachel era una buena artista. La imagen definitivamente era Luke de niño. Tendría alrededor de 9 años, con una amplia sonrisa y ninguna cicatriz en su rostro. No tenía idea de cómo Rachel podría saber cómo lucía entonces, pero el retrato era tan bueno que no creí que estuviera adivinando. Por lo que sabía de la vida de Luke (que no era mucho), la imagen lo mostraba justo antes de que se enterara que era un mestizo y huyera de casa."

-¿Eso era lo qué querías enseñarme? Preguntó Percy.

-Pues no lo sé, creía que era otra cosa pero ahora sí creo que es eso, respondió Rachel confusa.

"Rachel contempló el retrato. Luego descubrió el siguiente caballete. La pintura era aún más perturbadora. Mostraba el edificio Empire State con relámpagos alrededor. En la distancia una oscura tormenta crecía, con una enorme mano saliendo de las nubes. En la base del edificio una muchedumbre se congregaba...pero no era una masa normal de turistas y peatones. Vi lanzas, jabalinas y estandartes...los atavíos de un ejército.

-Percy- murmuró Rachel -¿Qué está pasando?-"

-Ojala pudiera ayudarte, dijo Percy.

-Rachel mal, la reprendió Thalía.

-¿Cómo?

-Deberías saber que Percy no sabe nada, se oyó un gruñido proveniente de Percy.

"El sueño se desvaneció, y lo último que recuerdo es que deseaba poder responderle.

A la mañana siguiente hubiera querido llamarla pero no había teléfonos en el campamento. Dionisio y Quirón no necesitaban una línea terrestre. Solo llamaban al Olimpo con un mensaje Iris cuando necesitaban algo. Y cuando un semidiós usaba un móvil agitaba a los monstruos que hubiera en millas a la redonda. Era como disparar una bengala: ¡Estoy aquí! ¡Por favor reorganicen mi cara! Aun dentro de los seguros limites del campamento no era la clase de aviso que querías enviar."

-La última vez que paso no fue bonito, dijo Will.

-¿Qué paso? Preguntaron curiosos los dioses.

-Fue culpa de los Stoll, dijo Katie.

-Fue para llamar a la pizzería, dijeron lloriqueando.

-Los monstruos estuvieron rondando por tres semanas por el campamento, pero fueron eliminados, el peor castigo se lo llevaron los Stoll, explicó Will.

-Annabeth esta vez te pasaste tú, dijo Clarisse.

-¿Qué hizo?

-Annabeth los persiguió por todo el campamento con su daga, al final se las clavo a cada uno en sus dos manos, contestó Percy.

-Eso les enseñara a no coger mis cosas, se limito a decir la mestiza.

"La mayoría de los semidioses (excepto Annabeth y unos pocos mas) no tenían teléfonos móviles. Y definitivamente no podía decir a Annabeth: "¡Hey, préstame tu celular para llamarle a Rachel!".

Todos miraron a la rubia.

-Annabeth es muy territorial con sus amigos, dijo Percy.

-Sí, será por eso, susurro Thalía.

"Para hacer la llamada tendría que dejar el campamento y caminar varios kilómetros hasta la tienda de conveniencia más cercana. Aún si Quirón me dejara ir, para cuando llegara ahí Rachel podría estar ya en el avión hacia St. Thomas.

Tomé un deprimente desayuno solo en la mesa de Poseidón."

-Y así Percy empieza con energía y positividad una bella mañana, dijeron los Stoll.

Poseidón se tomo otra pastilla.

-Menos mal que es inmortal porque un humano normal y corriente ya hubiera muerto de sobredosis, dijo Apolo a Hermes.

-Está estresado, con ese hijo que tiene es normal, le dijo Hermes a Apolo.

"Miré la grieta en el piso de mármol donde dos años antes Nico había conjurado un puñado de esqueletos sedientos de sangre desde el Inframundo."

-Dramático, dijo Thalía.

-No los convoqué, eran los esqueletos que os llevaban siguiendo desde la misión, yo fui quien los mando de vuelta al inframundo salvándote la vida, gruño Nico.

-Tu yo del futuro se está pasando, dijo Will.

-No es mi culpa, ustedes son los que están leyendo el libro, si no os gusta no lo leáis.

"El recuerdo no sirvió exactamente para estimularme el apetito."

-No hace falta que te lo estimules, ya tú solito tienes mucho apetito, dijo Annabeth.

-Mentira.

-Sesos de alga un día te comiste cinco platos de carne, ocho flanes, un cuenco de fresas y unas gominolas, dijo la rubia.

"Después de desayunar Annabeth y yo nos encaminamos a inspeccionar las cabañas."

-Yo pensaba que solo era uno quien las examinaba, dijo Piper.

-Y solo es uno, dijo Quirón mirando a los chicos.

-Todavía no lo hemos hecho, dijeron levantando las manos.

"En realidad era el turno de Annabeth para la inspección."

-Ah vale, dijo Piper.

-¿Por qué van juntos? Preguntó Jason.

-Todavía no lo sabemos, dijeron ambos.

-¿Pueden dejar de hablar a la vez? Preguntó Clarisse.

Los dos se miraron.

-No, dijeron ambos.

"Mi tarea matinal era checar los reportes para Quirón. Pero como ambos odiábamos nuestras labores, decidimos hacerlas juntos para que no fueran tan fastidiosas."

-Buen plan, dijo Katie.

-Si Annabeth está metida en ello seguro que es el mejor de los planes, dijo Thalía.

"Empezamos en la cabaña de Poseidón, que básicamente era solo yo. Hice mi cama esa mañana (bueno, algo así)"

-Ya decía yo, comentó Annabeth.

-¿El qué? Preguntó Percy.

-Que tú hicieras la cama es imposible, contestó Annabeth.

-Eres muy desordenado, dijo Nico.

"y colgué el cuerno de Minotauro en la pared, así que me di a mí mismo un 4 de 5."

-Te has pasado, dijo Will.

-Yo te daría un dos, dijo Clarisse.

-Y yo a ti de alimentos a los monstruos pero como ves no hay suerte, dijo Percy.

"Annabeth puso una cara

-Estás siendo generoso.- Usó la punta del lápiz para recoger unos viejos shorts para ejercicio. Se los arrebaté."

-¡Qué asco! Se quejo Silena.

-No he visto en mi vida cabaña más desorganizada, dijo Piper.

-Corrección no has visto persona más desorganizada, corrigió Thalía.

-Me gustan mas los momentos en los que no se meten conmigo, suspiró Percy.

-Pues no te acostumbres a esos momentos porque estando yo aquí habrá muy pocos, dijo Thalía.

-Ni conmigo tampoco, dijo Nico.

-Ni conmigo, dijo Clarisse.

"-Hey, dame un respiro. No tengo a Tyson limpiando tras de mí este verano.-

- 3 de 5 -dijo Annabeth. Sabía que era mejor no discutir, así que continuamos."

-Chico listo es mejor no discutir con Annabeth, dijo Travis.

-Si empiezas a discutir con Annabeth es imposible ganar, te saca argumentos hasta del váter, dijo Grover.

-Y nunca se cansa puede estar todo un día debatiendo y podría aguantar más, lo que ocurre es que nadie aguan más de eso, la mayoría no aguanta la hora los únicos que aguantan el día son sus hermanos, añadió Percy.

"Trataba de revisar los reportes de Quirón mientas caminábamos. Había mensajes de semidioses, espíritus de la naturaleza y sátiros de todo el país, escribiendo acerca de la reciente actividad monstruo. Eran muy deprimentes, y a mi cerebro deficiencia-de- atención-por-hiperactividad no le gustaba concentrarse en cosas deprimentes.

Pequeñas batallas surgían por doquier. El reclutamiento del campamento había bajado a cero. Los sátiros tenían problemas para encontrar nuevos semidioses y traerlos a la colina mestiza porque muchos monstruos vagaban por el país. Nuestra amiga Thalía, que lideraba a las cazadoras de Artemisa no había sido vista en meses, "

-¿Echándome de menos sesos de alga? Pregunto Thalía.

-Claro, si no estás tú ¿con quién me meto? Preguntó Percy.

-Ay mi primito que me echa de menos, dijo Thalía achuchándolo y Percy tras un poco de esfuerzo se zafó de su abrazo.

"y si Artemisa sabía que había sido de ellas no estaba compartiendo la información."

-No la suelo compartir, lo que pasa en la caza se queda en la caza, dijo Artemisa.

-Ese es su lema mi señora, dijo Thalía sonriente.

-A mí personalmente me da pena, dijo Annabeth suspirando.

-¿Cómo sabes lo que hacen? Preguntó Percy.

-Thalía me invito una vez, dijo sin entrar en detalles.

"Visitamos la cabaña de Afrodita, que por supuesto obtuvo 5 de 5. Las camas estaban perfectamente arregladas. La ropa en los armarios de cada uno estaba coordinada por colores. Flores frescas adornaban los alféizares de las ventanas. Yo quería reducir un punto porque todo el lugar apestaba a perfume de diseñador"

-Eso quíteles puntos a ver si empiezan a poner menos, que apesta, dijo Piper.

-El perfume de diseñador es lo mejor, dijo Afrodita.

-Apesta, protesto Piper.

-Yo creo que no debería quitarle un punto por eso, dijo Katie, muchos asintieron.

-No nos lo quiten que sería la primera vez que no obtenemos un 5 de 5, dijo Silena.

", pero Annabeth me ignoró."

-Bien por ti, sonrió Silena.

-Ole tú, dijo Afrodita.

-Si está todo bien hecho que más da que apeste, dijo Annabeth.

"-Gran trabajo como siempre, Silena.- dijo Annabeth

Silena asintió decaída. El muro detrás de ella estaba decorado con fotos de Beckendorf."

-Hija no te auto lastimes, cuando acabemos la lectura te ayudare a dar un nuevo toque en la cabaña, sonrió Afrodita.

-¿Cuándo empieza la acción? Se quejo Ares.

-Yo prefiero que se quede así, dijo Poseidón.

"Se sentó con una caja de chocolates en su regazo, y recordé que su padre tenía una tienda de chocolates en la Villa, que fue como captó la atención de Afrodita."

-Regalar chocolates a una mujer es hermoso además me encanta el chocolate, dijo Afrodita.

-Y a mí, dijo Katie.

-Pues tienes que dejar de comer que tienes la cara hecha un Cristo, si quieres te puedo ayudar a hacerte una limpieza facial, le ofreció Afrodita.

"-¿Quieren un bombón? Mi padre me los envió. Pensó que...que podrían animarme.-

-¿Saben bien?- pregunté

Ella sacudió la cabeza

-Saben a cartón.-"

-Sus bombones son asquerosos, pero me traen buenos recuerdos, sonrió Silena.

"Yo no tenía nada en contra del cartón, así que probé uno. Annabeth no quiso."

-No me gusta mucho el chocolate, que sepa a cartón o no, dijo Annabeth.

-Yo no tengo nada en contra del cartón, Percy se encogió de hombros.

-Eso ya lo has dicho sesos de alga, dijo Thalía.

-Ya tardaba, Percy suspiró.

"Prometimos a Silena verla más tarde y seguimos adelante. Mientras cruzábamos el área común, una pelea empezó entre las cabañas de Ares y Apolo. Unos campistas de Apolo armados con bombas de fuego volaban sobre la cabaña de Ares en un carro tirado por 2 pegasos."

-Esos son mis hijos, Will dile a tus hermanos que los adoro y que vengan a oír mis haikus, dijo Apolo.

-No por favor, no nos recites tú poesía barata, se lamento Artemisa.

-No es poesía barata, se quejo Apolo.

-No, tienes razón, nuestros oídos lo pagan caro, dijo Artemisa.

"Nunca había visto ése carro antes, pero se veía como un muy buen transporte.

Pronto, la cabaña de Ares ardía en llamas y náyades del lago de canoas corrían para traer agua. Entonces los campistas de Ares invocaron una maldición, y las flechas de los chicos de Apolo se volvieron de goma. Los hijos de Apolo continuaron disparándolas a los hijos de Ares, pero las flechas simplemente rebotaban. Dos arqueros corrían perseguidos por un furioso hijo de Ares que gritaba en verso:

-"Maldiciéndome, ¿Eh?, ¡les haré pagar! / ¡Yo no quiero todo el día rimar! -

Annabeth suspiró

-No otra vez. La última vez que Apolo maldijo una cabaña, tomo una semana para que dejaran las cuartetas en verso.-"

-Es una de las peores maldiciones que te pueden echar, dijo Annabeth.

-¿Cuál fue la última vez? Preguntaron los dioses, Rachel, Piper, Jason y Leo.

-Fue cuando la cabaña de Hermes les puso luces de colores a la ropa interior a los hijos de Apolo, dijo Annabeth.

-Se les veía todo, dijeron entre risas los Stoll.

"Yo me estremecí. Apolo era el dios de la poesía así como de la arquería. y lo había escuchado recitar en persona. Prefería que me dispararan una flecha."

-Todos preferimos eso, dijo Artemisa.

-No soy tan malo, dijo Apolo.

-Díselo a los animales que salen corriendo cada vez que empiezan a recitar.

"-¿Por qué pelean, de todos modos?- pregunté

Annabeth me ignoró mientras garabateaba en su rol de inspección, dando a ambas cabañas 1 de 5."

-¡Bien! Se emocionaron los Stoll.

-¿Por qué tan contentos? Preguntó Jason.

-Porque nuestra cabaña no será la última, no nos toca lavar los platos, los Stoll chocaron las manos.

"Me encontré a mí mismo contemplándola, lo que era estúpido ya que la había visto un millón de veces."

-Tú siempre haces cosas estúpidas, dijo Thalía.

-Solo que esta vez es romántica, dijo emocionada Silena.

-Solo la estaba mirándola no es un delito, dijo Percy.

-Si lo haces tú pronto lo será, dijo Thalía.

"Ella y yo éramos de la misma estatura este verano, lo que era un alivio."

-Ya era hora, dijo Percy alzando las manos.

-Por fin has dado el estirón, que rápido crecen, sonrió Poseidón.

-Nuestro sesos de alga se hace mayor, dijo Thalía sacándose una lagrima falsa del ojo.

"Pero ella aún se veía mucho más madura, era un poco intimidante. Es decir, claro, ella siempre había sido linda, pero empezaba a ser seriamente hermosa."

-Gracias, Annabeth se sonrojó.

-De… de nada, dijo Percy.

-No sabía que pensabas que era linda, dijo Annabeth.

-Siempre lo he pensado, dijo Percy.

-Chicos dejémonos de si siempre he pensado esto o siempre he pensado lo otro y sigamos con la lectura, dijo Thalía viendo que los otros iban a hablar de eso dos, y ellos tenían que darse cuenta por si solos.

"Finalmente dijo:

-Ése carro volador.-

-¿Qué?-"

-Y esas señoras y señores esta es la respuesta universal de Percy, Thalía aplaudió y todos le siguieron.

-Gracias, gracias, Percy se inclinó.

"-Preguntaste por qué pelean.-

-Oh, oh, cierto.-

-Lo capturaron en un asalto a Filadelfia la semana pasada. Algunos de los semidioses de Luke estaban ahí con ése carro volador. La cabaña de Apolo lo obtuvo durante la batalla, pero la cabaña de Ares dirigía el ataque. Así que han estado peleando acerca de quién se lo quedará.-"

-Claramente mis hijos, dijo Apolo.

-Los míos, replicó Ares.

-Quien se lo encuentra se lo queda, dijo Apolo enseñándole la lengua.

-Chicos dejen de pelar, que quiero ir a dormir, se quejo Hera.

-Pero si eres una diosa no necesitas dormir, dijo Annabeth.

-Yo necesito lo que me da la gana, semidiosa impertinente.

-Nos iremos a dormir dentro de dos capítulos, ahora sigamos con la lectura, ordenó Zeus.

"Me agaché mientras Michael Yew bombardeaba a un campista de Ares. Éste trató de acuchillarlo y lo insultó en verso. Era bastante creativo rimando ésas palabrotas."

-Si tiene una maldición que lo hace hablar así que no es muy creativo sesos de alga, dijo Annabeth.

-Además ¿cuando ha sido un hijo de Ares creativo sin contar como te relatan cómo quieren matarte? Preguntó Will.

"-Peleamos por nuestras vidas, -dije -y ellos se muerden por un estúpido carro.-"

-No son muy responsables, dijo Hermes.

-Mira quien lo dice, dijo Deméter.

-¿Cómo?

-Hermes como tú eres un gran ejemplo a seguir, ironizó Deméter.

-Ya estamos de acuerdo, dijo el dios.

-¡Era ironía! Deméter levanto la mano exasperada.

"-Lo superarán, -dijo Annabeth -Clarisse entrará en razón.-

No estaba tan seguro. Eso no sonaba como la Clarisse que yo conocía."

-Ni tú ni ninguno, dijo Will.

-Clarisse la testaruda contra Annabeth la sabionda ¿Quién ganara? Pregunto Connor.

Y por su lado derecho le lanzaron una lanza con electricidad que le produjo una quemadura y por el lado izquierdo le lanzaron una daga que le cortó un poquito de oreja.

"Revisé más reportes e inspeccionamos unas cuantas cabañas mas. Deméter obtuvo un 4."

-No es justo, dijeron los Stoll.

-¿El qué? Pregunto Hermes a sus hijos.

-Ellos pueden hacer crecer plantas mágicamente para decorar y nosotros como somos una cabaña numerosa tenemos que estar de aquí para allá para que no nos pongan un uno, dijeron enfadados.

"Hefesto recibió un 3, y probablemente hubiera sido más bajo, pero con Beckendorf caído y eso, nos hicimos de la vista gorda. Hermes obtuvo un 2, lo que no era sorpresa. Todos los campistas de los que no sabíamos quién era su progenitor divino eran enviados a la cabaña de Hermes, y siendo que los dioses eran un tanto olvidadizos, esa cabaña siempre estaba abarrotada.

Los dioses con hijos bajaron las cabezas menos Atenea y todos la miraron mal.

-No me miréis así porque yo reconozco a todos mis hijos, dijo la diosa.

"Finalmente llegamos a la cabaña de Atenea, que estaba ordenada y limpia como de costumbre. Los libros estaban ordenados en los estantes. Las armaduras, pulidas. Mapas de batalla y modelos decoraban las paredes."

-No dejan entrar a casi nadie que sea de otra cabaña, dijo Travis.

-¿Siempre está todo ordenado? Preguntó Katie.

-Siempre, respondió Silena que era a quien más le tocaba revisar las cabañas.

"Solo la cama de Annabeth estaba desordenada. Estaba cubierta de papeles y su laptop plateada estaba trabajando."

-¿Seguro que esa cama es la de Annabeth? Preguntó Thalía.

-No veo a Annabeth siendo desorganizada, dijo Jason.

-Ni tú ni nadie, dijo Piper.

-Yo sí, dijo Percy que la había visto como quedaba todo mientras estaba trabajando.

"-Vlacas -murmuró Annabeth"

-¿Qué…? intento preguntar Jason.

-Sigamos leyendo y además seguro que en el libro lo explica, dijo Hera cansada.

", que básicamente era llamarse idiota en griego.-

-Ahhh vale, dijo Jason.

"Su segundo al mando, Malcolm, reprimió una sonrisa.

-Si, umh...limpiamos todo lo demás. No sabía si era seguro mover tus notas.-"

-No es seguro, dijeron los Stoll frotándose las manos recordando cuando la chica les clavó su daga por coger su teléfono.

"Eso probablemente fue inteligente. Annabeth tenía un cuchillo de bronce que reservaba solo para los monstruos y la gente que se metía con sus cosas. "

-Y que lo digas, dijeron los Stoll.

-Deberían quitarle el cuchillo a esa chica, dijo Leo.

-¿Qué dijiste Leo? Preguntó Annabeth limándose las uñas con su daga.

-Nada.

-Eso me parecía haber oído.

"Malcolm me hizo muecas."

-Malcom está muy apegado a las normas, Annabeth se encogió de hombros.

-Tú hermano simplemente es sobre protector, dijo Thalía.

-¿Y yo que le podía hacer a Annabeth? Pregunto Percy.

-Bastantes cosas, dijo Piper y Leo y Jason empezaron a reírse.

Todos los miraron raro.

-Chiste de futuristas, explicó Leo.

-Si no lo entendemos nosotros no lo digan, dijeron Apolo y Hermes como dos niños pequeños.

"-Esperaremos afuera mientras terminan la inspección.- Los campistas de Atenea salieron por la puerta mientras Annabeth limpiaba su cama.

Me sentí incomodo y pretendí enfrascarme en los reportes. Técnicamente, aun en inspección, era contra las reglas que dos campistas estuvieran... pues, solos en una cabaña."

-Tanto no podrán romper esa regla, comentó Hefesto, que se habían mantenido callado.

-No sabes lo que son capaces de hacer unos adolecentes llenos de hormonas, dijo Quirón.

-Tan malo no puede ser ¿verdad? Pregunto Poseidón.

-He visto cosas que es mejor no comentar.

"Esa regla salió mucho cuando Silena y Beckendorf empezaron a tener citas. Y sé lo que algunos de ustedes pensarán: ¿Que no los semidioses están todos emparentados por el lado divino, y eso hace complicado el hacer citas?"

-Percy ¿eres adivino? Preguntaron los Stoll.

-Yo estaba pensando en lo idiota que eres, dijo Clarisse.

-Y yo en lo testaruda, bruta y tonta que eres pero como dice Thalía mi cabeza no da para más, dijo Percy.

"Pero la cosa es que el lado divino de tu familia no cuenta, genéticamente hablando, porque los dioses no tienen ADN. "

-¿De verdad? Preguntaron los Stoll y Leo.

-¿Enserio que no sabían? Pregunto Thalía.

-No, dijeron los tres.

-Si lo sabe hasta Percy todo el mundo lo debería saber, dijo Thalía.

-Y si cara de pino se entero porque en su tiempo no estaba esta explicación deberían saberlo, contraataco Percy.

"Un semidiós nunca pensaría en salir con alguien que tuviera el mismo progenitor divino. ¿Cómo dos chicos de la cabaña de Atenea? De ningún modo. ¿Pero la hija de Afrodita y el hijo de Hefesto? No están emparentados, así que no hay problema."

-Entonces quiero preguntar algo, dijo Leo.

-Adelante, dijo Annabeth.

Leo se levanto hasta estar delante de Thalía.

-Thalía Grace como no estamos emparentados ¿Quieres salir conmigo?

-No

-¿Por qué?

-Porque soy una cazadora de Artemisa no puedo tener citas y aunque no me prohibieran estar con chicos jamás saldría contigo, dijo Thalía.

Leo suspiro y se fue a sentar en su sitio.

-Hefesto mantén a tu chico lejos de mi cazadora o si no lo mantendré yo, amenazó Artemisa.

"De cualquier modo, por alguna extraña razón, estaba pensando acerca de esto mientras miraba a Annabeth."

-¿Por qué será? Pregunto Travis y todos rieron menos Annabeth y Percy que no entendieron, Annabeth con lo lista que es a veces en el tema del amor estaba muy perdida como Percy.

"Ella cerró su laptop, que había sido un regalo del inventor Dédalo el verano pasado."

-Una gran laptop, sonrió Annabeth.

-¿Cómo es? Pregunto Leo.

Y ellos empezaron a hablar de forma científica, todos a excepción de Hefesto y Atenea no entendían nada.

"Me aclaré la garganta.

-Así que, ¿Alguna buena información de esa cosa?-

-Demasiada, -dijo ella -Dédalo tenía muchas ideas, podría pasarme cincuenta años tan solo tratando de imaginarlas.-

-Sí, -murmuré -eso sería divertido.-

Revolvió sus papeles- la mayoría diseños de edificios y un montón de notas escritas a mano. Yo sabía que ella quería ser arquitecta algún día, pero aprendí del modo difícil a no preguntarle en qué estaba trabajando. Empezaría a hablar de ángulos y junturas de soporte de carga hasta que los ojos se me nublaran."

Todos empezaron a reír.

-No vas a decir algo como ¿eso solo te pasa a ti? Preguntó Percy mirando a su prima.

-No, porque a mí me pasa lo mismo, Annabeth no te ofendas pero cuando empiezas a hablar de arquitectura me da dolor de cabeza, dijo Thalía.

"-Sabes...-se acomodó el cabello detrás de la oreja, como hacía cuando estaba nerviosa - todo esto de Beckendorf y Silena. Te hace pensar. Acerca...de lo que importa.-dijo"

-Annabeth podrías a ver sido un poco más sutil, le susurro Thalía.

"Asentí. Mi cerebro empezó a notar ciertos pequeños detalles, como que seguía usando esos pequeños aretes de búhos plateados regalo de su papá, que era un apasionado profesor de Historia Militar en San Francisco."

-¿No te das cuenta? Pregunto Silena mirando a Percy.

-¿Cuenta de qué?

Todos suspiraron, sesos de alga podía ser muy bueno y amable pero en el tema del amor era un desentendido.

"-Oh, sí...-balbuceé -...como... ¿Está todo bien con tu familia?-

De acuerdo. Pregunta realmente estúpida. Pero hey, estaba nervioso."

-Tonto, dijo Thalía.

-Insensible, esta vez fue Silena.

-Imbécil, insultó Clarisse.

-¿Por qué me insultáis?

-PORQUE SÍ, dijeron las tres.

"Annabeth se vio decepcionada, pero asintió.

-Mi papá quiere llevarme a Grecia este verano. -dijo anhelante -Siempre he querido ver...-

-El Partenón -recordé

Ella esbozó una sonrisa

-Si-

-Está bien. Ya habrá otros veranos ¿cierto?-

Tan pronto como lo dije me di cuenta que era un estúpido comentario. Yo enfrentaba el fin de mis días. En menos de una semana, el Olimpo podría caer. Si la era de los dioses realmente moría, el mundo como lo conocemos se disolvería en el caos. Los semidioses serían cazados hasta la extinción. No habría más veranos para nosotros."

-Pastilla, pidió Poseidón a su sobrino Apolo pues ya se había acabado las dos cajas que le dio, la actitud positiva de su hijo lo mataba.

"Annabeth miró su rol de inspección.

-Tres de cinco- murmuró- por una consejera descuidada. Vamos. Terminemos tus reportes y volvamos con Quirón.-

De camino a la Gran Casa leímos el último reporte, que estaba escrito a mano en una hoja de maple, de un sátiro en Canadá. De ser posible, la nota me hizo sentir aún peor.

-Querido Grover, - leí en voz alta -los bosques a las afueras de Toronto han sido atacados por un malvado tejón gigante. Traté de hacer lo que me sugeriste e invocar el poder de Pan. Nada pasó. Muchos árboles de náyades fueron destruidos. Nos retiramos a Ottawa. Por favor aconséjanos. ¿Dónde estás? Gleeson Hedge, protector.-"

-El entrenador Hedge, susurró Leo a sus compañeros y estos asintieron.

Grover empezó a llorar.

-Pobre naturaleza, lloró todavía más.

-Tranquilo niño cabra, seguro que todo acabara, le animaron Thalía, Percy y Annabeth.

"Annabeth hizo una mueca

-¿No has escuchado nada de él? ¿Ni siquiera con su lazo de empatía?-

Sacudí el cabeza decepcionado.

Desde el verano pasado que el dios Pan había muerto, nuestro amigo Grover había vagado más y más lejos. El consejo de Sabios Ungulados lo trataba como a un exiliado, pero Grover aún viajaba por toda la costa este, tratando de difundir el mensaje acerca de Pan y convenciendo a los espíritus de la naturaleza de proteger su propia pequeña porción de vida salvaje. Solo había regresado al campamento unas pocas veces para ver a su novia, Enebro. Lo último que escuche era que estaba en Central Park organizando a las dríades, pero nadie lo había visto u oído de él en 2 meses. Tratamos de enviarle mensajes Iris. Nunca llegaban. Yo tenía un lazo de empatía con Grover, así que esperaba poder saber si algo malo le había pasado. Grover me había dicho una vez que si él moría, el lazo de empatía podría matarme a mí también. Pero yo aún no sabía si eso era cierto o no. Me preguntaba si él seguiría en Manhattan."

-Perdón por no contestar, se disculpó Grover.

-Da igual, estarás ocupado con todo.

"Entonces pensé en mi sueño del dibujo de Rachel - nubes oscuras acercándose a la ciudad, un ejército reunido alrededor del edificio Empire State.

- Annabeth- la detuve. Sabía que estaba buscándome problemas, pero no sabía en quien más confiar. Más aún, siempre había dependido del consejo de Annabeth."

-Siempre has dependido de Annabeth sesos de alga, dijo Thalía

-Y espero que nunca cambié, susurro Percy.

-¿Dijiste algo? Preguntó Annabeth.

-No, nada importante.

"- Escucha, tuve éste sueño acerca de...um, Rachel...-

Se lo conté todo, incluyendo la extraña pintura de Luke cuando niño. Por un momento no dijo nada. Después enrolló su hoja de inspección tan apretada que la rompió.

- ¿Qué quieres que te diga?-

-No estoy seguro, eres la mejor estratega que conozco. Si tú fueras Cronos planeando ésta guerra, ¿Qué harías a continuación?-

-Usaría a Tifón como distracción. Después atacaría el Olimpo directamente, mientras los dioses se encuentran en el oeste.-

-Justo como en la pintura de Rachel-

-Percy, - dijo ella, con la voz tensa -Rachel es solo una mortal.-

-¿Pero qué tal si su sueño es verdad? Esos otros titanes...ellos dijeron que el Olimpo sería destruido en cuestión de días. Dijeron que tenían muchos otros desafíos. ¿Y qué hay de ésa pintura de Luke de niño?¨-

-Solo tenemos que estar listos.-

-¿Cómo? -dije- Mira nuestro campamento. No podemos dejar de pelear unos con otros. Y se supone que mi estúpida alma va a ser desgarrada.-

Ella tiró su rol.

-Sabía que no debíamos mostrarte la profecía.- su voz sonaba enojada y dolida.- Todo lo que hizo fue asustarte. Tú huyes de las cosas cuando estás asustado.-

La miré, completamente atontado

-¿Yo? ¿Huir?-

Ella estaba justo frente a mi cara.

-Sí, tú- ¡Eres un cobarde, Percy Jackson!-

Estábamos nariz con nariz. Sus ojos estaban enrojecidos, y de pronto me di cuenta que cuando me llamaba cobarde, tal vez no se refería a la profecía."

-Seguramente no, dijo Thalía en oído de Annabeth.

-Lo sé, dijo ella.

-No me puedo creer que sea tan cortito, solo te falto quitarte la camisa diciendo que te haga suya, Thalía rio y Annabeth también pero disimuladamente no querían que Apolo y Hermes se quejaran.

"-Si no te gustan nuestras probabilidades, -dijo- quizás deberías irte a ésas vacaciones con Rachel.-

-Annabeth...-

-Si no te gusta nuestra compañía.-

-¡Eso no es justo!-

Ella me dio un empujón y se fue como una tromba hacia los campos de fresas.

Me gustaría decir que mi día mejoró a partir de aquí. Por supuesto que no."

-Cuando ustedes estáis peleados no rendís al cien por ciento, dijo Will.

-Ustedes chicos son el mejor equipo del campamento es muy raro que cuando estéis juntos os venzan, comentó Quirón.

-Con la rivalidad que hay entre vuestros padres me sorprende lo bien que os lleváis, dijo Apolo.

Percy y Annabeth se encogieron de hombros.

"Esa tarde tuvimos una asamblea en la hoguera del campamento para quemar el sudario de Beckendorf y decir nuestro último adiós. Incluso las cabañas de Apolo y Ares hicieron una tregua temporal para asistir.

El sudario de Beckendorf estaba hecho de láminas de metal, como una malla. No veía como iba a arder, pero las Moiras deben haber ayudado. El metal se derritió en el fuego y se volvió un humo dorado, que ascendió al cielo. Las llamas del campamento siempre mostraban el estado de ánimo de los campistas, y hoy eran negras."

-Todos queríamos mucho a Beckendorf, dijo Percy.

-Gracias por vuestro apoyo, dijo Silena.

-Si quieres puedes salir, dijo Percy.

-No, yo me quiero quedar, dijo Silena.

"Esperaba que el espíritu de Beckendorf pudiera terminar en los Elíseos. Tal vez él elegiría renacer e intentar por los Elíseos en 3 diferentes ocasiones para poder alcanzar las Islas de los Bienaventurados, que eran como el último salón de fiesta del inframundo. Si alguien lo merecía, ése era Beckendorf."

-Seguro que va a los Elíseos, Charlie se lo merece, dijo Silena sacando se una lágrima.

"Annabeth se fue sin dirigirme la palabra."

-Mira como está pendiente de ti, la voz de Afrodita sonó en la cabeza de la semidiosa.

"Muchos de los campistas regresaron a sus actividades de la tarde. Yo me quedé mirando a las moribundas flamas. Silena estaba sentada casi llorando, mientras Clarisse y su novio, Chris Rodríguez, trataban de reconfortarla. Finalmente tuve el temple para hablar."

-Difícil de creer ¿eh? Pregunto Percy.

-¿El qué?

-Que Clarisse tenga novio.

"-Hey, Silena, realmente lo siento.-

Ella aspiró. Clarisse me fulminó con la mirada, pero siempre lo hacía. Chris apenas me veía. Había sido uno de los hombres de Luke hasta que Clarisse lo rescató del laberinto el verano pasado, y supongo que aún se sentía culpable por eso. Me aclaré la garganta.

-Silena, tu sabes que Beckendorf llevaba tu fotografía. Él la miró justo antes de entrar en batalla. Significabas mucho para él. Hiciste su último año el mejor de su vida.-

Silena sollozó.

-Buen trabajo, Percy- masculló Clarisse.

-No, está bien -dijo Silena -Gracias...gracias, Percy. Debo irme.-

-¿Quieres compañía? -preguntó Clarisse.

Silena sacudió la cabeza y echó a correr.

-Es más fuerte de lo que parece,- murmuró Clarisse, casi para ella misma -Sobrevivirá.-

-Puedes ayudar con eso- sugerí -Puedes honrar la memoria de Beckendorf luchando con nosotros.-"

-Buen intento chaval pero no creo que mi hija caiga, dijo Ares.

-Por intentarlo no pasa nada, porque ya estoy acostumbrado a que me mire mal y me intente matar

"Clarisse buscó su cuchillo, pero ya no estaba ahí. Lo había dejado en la mesa de ping- pong en la Casa Grande.

-No es mi problema -gruñó -Si mi cabaña no recibe honores, no pelearé.-

Noté que ella no hablaba en rimas. Tal vez no estaba cerca cuando sus compañeros de cabaña fueron maldecidos, o tal vez encontró una manera de romper el hechizo. Con un escalofrío, me pregunté si Clarisse podría ser el espía de Cronos en el campamento."

-YO NO SOY, Clarisse gritó.

-Tienes que admitir que es sospechoso, dijo Percy

Clarisse iba a coger su lanza cuando Annabeth se metió en medio.

-Dejémoslo, discutiendo no arreglamos nada, además Percy seguro que se corrige, dijo la rubia y los dos se calmaron.

Annabeth era la única que podía controlar a Percy y eso se demostraba cada vez que paraba una de sus peleas.

"¿Sería por eso que ella estaba dejando a su cabaña fuera de la pelea? Pero por mucho que me desagradara Clarisse, espiar para el Titán no parecía su estilo."

-Ves Clarisse, dijo Annabeth.

-No me voy a disculpar, dijo la hija de Ares.

-Ya contaba con eso, sonrió la rubia.

"-Está bien -le dije- No quería sacar esto, pero me debes una. Te estarías pudriendo en la cueva de un cíclope en el Mar de los Monstruos si no fuera por mí.-

Apretó la quijada.

-Cualquier otro favor, Percy. No éste. La cabaña de Ares ha sido relegada muchas veces. Y no creas que no sé lo que dicen a mis espaldas.-"

-Percy ha dicho cualquier otro favor, dijeron los Stoll con dos sonrisas maléficas y Percy no tardo en unírseles, Clarisse tragó saliva no quería imaginarse que le haría pasar ese niño pez.

"Quería decir: "Bueno, es verdad", pero me mordí la lengua.

-Entonces, ¿Qué? ¿Simplemente vas a dejar que Cronos nos aplaste?- pregunté,

-Si tanto quieres mi ayuda, dile a Apolo que nos den el carro.-

-Eres como un bebé.-

Ella se lanzó contra mí, pero Chris se interpuso.

- ¡Eh, chicos!- dijo -Clarisse, sabes, quizás él tenga razón.-

Clarisse le dijo con desprecio

-¡No tú también!- y se alejó penosamente con Chris pegado a sus talones.

-¡Hey, espera! Solo quise decir... ¡Clarisse, espera!-

Miré las ultimas brasas del fuego de Beckendorf revolotear en el cielo vespertino.

Entonces me dirigí a la arena de combate. Necesitaba un receso, y quería ver a una vieja amiga."

-Fin del capítulo, anunció Apolo.

Chicos por si no lo sabían Piper, Jason y Leo vienen desde la Marca de Atenea.

Quiero preguntarles ¿cuál de los personajes de la novela os gusta más?