Capítulo 5
-Fin del capítulo, anunció Apolo.
-Este capítulo y nos vamos a dormir, dijo Zeus.
-Hermano como quieres que acabemos el capítulo pronto léelo tú, dijo Poseidón.
-Yo…
-Eso eso léelo tú hermanito, dijo Hades sonriendo.
-Vale, el rey de los dioses suspiró cuando sus hermanos se juntaban era imposible hacer nada, Zeus cogió el libro y empezó a leer.
"Conduzco a mi perro a un árbol"
-¿Cómo se puede conducir un perro? Preguntó Leo.
-Si se puede yo quiero conducir, dijo Travis.
-Me gusta conducir, los Stoll imitaron el anuncio de los audi, la marca de coches.
"La señorita O´Leary me vio antes que yo la viera a ella, lo que era un muy buen truco considerando que ella era del tamaño de un camión de basura."
-Ay no, se quejó Thalía.
-¿Qué pasa? Pregunto Nico.
-Ahora encima de tonto es también ciego, dijo Thalía.
"Caminé en la arena, y un muro de oscuridad cayó sobre mí."
-Percy tío no seas tan dramático, dijo Leo.
-Si no te gusta puedes irte, refunfuño Percy.
-¿Quieres que el magnífico y sexy Leo Valdez se valla? Pregunto llevándose una mano al pecho.
-¡SÍ!
-Eso me ofende, dijo "Llorando".
"¡WOOF!"
-Percy nos encantan tus… ¿Cómo se llaman? Preguntaron los Stoll.
Todos se giraron hacia Annabeth.
-Porque sea una hija de Atenea y siempre sepa las respuestas no significa que sepa esta, dijo Annabeth.
-¿Enserio? Pregunto Thalía elevando una ceja.
Annabeth suspiró.
-Onomatopeya, respondió la rubia.
-Pues nos encantan la palabreja que acaba decir Annabeth, dijeron los Stoll.
"Lo siguiente que supe fue que estaba tirado en el suelo con una pata enorme sobre mi pecho y una gran lengua brillosa lamía mi cara."
-¡Asco! Se quejo Afrodita.
-¡Súper asco! Coincidió Silena.
-Pero es una buena mascota, Percy se encogió de hombros.
"-¡Ow! -dije -¡Hey chica! También me da gusto verte. ¡Ow! -
Le tomó unos minutos a la señorita O´Leary calmarse y liberarme. Para entonces estaba bien empapado en baba de perro. Ella quería jugar atrapadas, así que tomó un escudo de bronce y lo lancé a través de la arena."
-Eres un buen dueño, comentó Hestia.
-Gracias, el chico se sonrojo.
-Me alegra que tú seas el dueño de esa perra del infierno, dijo Hades.
"Por cierto, la señorita O´Leary es el único perro del infierno amistoso. Digamos que la heredé de su anterior propietario. Ella vivía en el campamento pero Beckendorf...bueno, Beckendorf solía cuidarla siempre que yo no estaba. Él había fundido el hueso de mascar de bronce favorito de la señorita O´Leary. Él forjó su collar con la pequeña carita sonriente y un par de huesos cruzados donde ponía el nombre. Después de mí, Beckendorf había sido su mejor amigo."
-A Charlie le encantaba la señorita O´Leary, dijo Silena suspirando.
-Silena…
-Ya Percy está bien, ahora solo pienso en que estará en los campos Elíseos, contento, dijo Silena.
"Pensar en eso me hizo sentirme triste de nuevo, pero lancé el escudo algunas veces más porque la señorita O´Leary insistió. Pronto comenzó a ladrar- un sonido ligeramente ruidoso, como un arma de artillería- como si necesitara dar un paseo. A los otros campistas no les parecía divertido cuando ella iba al baño en la arena. Eso había causado más de un desafortunado accidente de resbalón y caída, así que abrí las puertas de la arena y ella se encaminó al bosque."
Clarisse gruñó.
Todos los semidioses que habían presenciado el accidente empezaron a reír.
-¿Qué pasa? Preguntó Hermes.
-Que Clarisse suele ser quien más cae, explico Will.
-Te juro que como esa perra lo haga otra vez…
-¿Qué le harás? Mi perra es más fuerte y si le pones un solo dedo encima te las veras conmigo, amenazó Percy con un aura azul rodeándole, y Clarisse se calló.
"Corrí tras ella, sin cuestionarme demasiado a donde iría. Nada en el bosque podía amenazar a la señorita O´Leary. Aún los dragones y escorpiones gigantes huían cuando ella se acercaba. Cuando finalmente la alcancé, no estaba haciendo sus necesidades."
-Pues que las haga, dijo Clarisse molesta.
Un chorro de agua le cayó a la chica, Percy sonreía no iba a dañar a su perra como él era el hijo de Poseidón.
"Estaba en un claro del bosque muy familiar, donde el Consejo de Sabios Ungulados una vez había sometido a Grover a juicio."
-¡Asco de claro! Se quejo Percy.
-Yo… Grover iba a hablar pero Percy le interrumpió.
-Niño cabra calla, no fue justo lo que te hicieron, dijo Percy.
-Además solo unas cabras locas es la única explicación a que te desterraran, dijo la rubia acompañada por el asentimiento de Thalía.
"El lugar no lucía muy bien. El césped se había vuelto amarillo. Los tres tronos habían perdido todas sus hojas."
-Estúpida contaminación, dijo Grover.
-Estoy de acuerdo, los humanos son tontos, gruño Deméter.
-Deberían tener más en cuenta la fauna y la flora, dijo Artemisa.
"Pero eso no fue lo que me sorprendió.
En medio del claro se encontraba el más extraño trío que hubiera visto: Enebro, la ninfa de los árboles,"
-Ay mi Enebro, lloriqueó Grover.
-Venga niño cabra anímate, dijo Thalía.
-Eso, nos tienes a nosotros, sonrió Percy.
"Nico di Ángelo y un sátiro muy viejo y muy gordo."
-Percy, le reprendió Hestia.
-Lo siento.
-Yo no me disculparía, dijo Annabeth.
-Tú no lo harías porque tienes el orgullo muy alto listilla, dijo Percy.
-No es por eso, es porque acabo de reconocer al sátiro sesos de alga.
"Nico fue el único que no se alteró con la aparición de la señorita O´Leary."
-Claro, me paso el día en el inframundo, dijo Nico.
-Por eso eres antisocial niño sombra, dijo Thalía.
-Yo por lo menos no ando cazando con una tiara, contraataco Nico.
"Se veía justo como lo vi en mi sueño - una chaqueta de aviador, vaqueros negros y una camiseta con esqueletos bailando, como esas imágenes del Día de Muertos. Su espada de hierro estigio colgaba de su costado. Solo tenía 12, pero se veía mucho más grande y triste."
-Los niños crecen, dijo Nico.
-Pero esa tristeza no es normal, dijo Percy.
-Ahora no estoy triste así que no me mires así, algo que no soportaba el hijo de Hades eran la miradas de pena dirigidas hacia su persona.
"Cabeceó al verme, y fue a rascarle las orejas a la señorita O´Leary. Ella olfateó sus piernas como si fuera la cosa más interesante desde los filetes rib-eye. Siendo hijo de Hades probablemente había viajado a muchos lugares agradables a los perros del infierno."
-A muchos.
-¿Cuáles? Pregunto Leo.
-Si te lo dijera tendría que matarte, Nico sonrió maléficamente.
-Chico sombra malo, dijo Thalía como si fuera un perro y dándole una palmada en la cabeza.
"El viejo sátiro no se veía para nada contento.
-¿Puede alguien...? ¿Qué está haciendo esa criatura del inframundo en mi bosque?-"
-El bosque es de todos, gruño Grover.
-El bosque técnicamente es del campamento, dijo Annabeth.
-La cuestión es que no es del viejo sátiro, dijo Grover.
"Sacudía los brazos y saltaba sobre sus pezuñas como si el pasto estuviera caliente.
-¡Tú, Percy Jackson! ¿Es esta tu bestia?-"
-No es una bestia, gruño Percy.
-Es un sátiro loco ¿Qué quieres que diga? Su cerebro no da para nada más, dijo Thalía encogiéndose en su sitio.
-Pero mi perra es la mejor mascota del mundo, dijo Percy.
-Nadie a dicho lo contrario sesos de alga, comentó Annabeth sonriéndole.
"-Lo siento, Leneus.- dije -Ese es su nombre, ¿cierto?-"
-Milagro, cantó Thalía.
-¿El qué? Preguntó Percy.
-Que tú te acuerdes de algo, la cazadora se rió.
-La cazadora 12 y el niño Pez 1, comentó Travis.
"El sátiro puso los ojos en blanco. Su pelo era de un polvoso color gris-conejo, y traía una telaraña entre sus cuernos. Su panza podía haberlo hecho un invencible parachoques."
-Alguien necesita una dieta, dijo Afrodita.
-Y sentido común, añadió Grover.
-Y cerebro, añadió Percy.
"-Sí, por supuesto que soy Leneus."
-Mira si sabe su nombre, hay que darle un premio, comentó alegre Thalía.
-Le daremos unas tarjetitas con formas para que aprenda, dijo Percy.
"No me digas que olvidaste a un miembro del Consejo tan pronto. Ahora llama a tu bestia.-"
-No me suelo acordar de la gente que no merece la pena y llaman a mi perra bestia, gruño Percy.
-Tampoco te sueles acordar de nada, dijo Thalía.
-No tengo ganas gracias, sonrió Percy.
-¿Cómo?
-Me dijiste que nade, explicó el semidiós la mar de contento.
-La cazadora 13 y el niño pez 2, ¿Quién ganara? Comentó Connor.
-Yo solo sé que como sigáis así vais a perder ustedes, dijo Percy.
-Si siguen suelto a Annabeth, seguro que encuentro algo que decirle que hayáis hecho y os perseguirá, amenazó Thalía.
"¡WOOF! dijo la señorita O´Leary, feliz.
El viejo sátiro tragó saliva -¡Que se aleje! ¡Enebro, no puedo ayudarte en estas circunstancias!-
Enebro volteó hacia mí. Era bonita en el estilo de las dríades, con su vestido púrpura de hilo de telaraña y su rostro élfico, pero sus ojos estaban teñidos de verde por la clorofila que lloraba.
-Percy, -sollozó -Solo preguntaba por Grover. Sé que algo ha pasado. No se habría ausentado tanto si no estuviera en problemas. Esperaba que Leneus...-"
-La estoy matando de preocupación, Grover bajó su cabeza.
-Grover seguro que estás ocupado, señalo Percy.
-Pero no es escusa, Grover sollozo.
"-¡Ya te lo dije!- protestó el sátiro -Estás mejor sin ésa traidor.-
Enebro pateó el suelo -¡Él no es un traidor! ¡Es el más valiente sátiro de todos, y quiero saber donde está!-"
-Es mentira, dijo Grover.
Annabeth y Thalía se levantaron y le dieron un zape cada una.
-¡Auch!
-Eso te pasa por decir cosas que no son verdad, dijo Thalía.
-Grover tú eres el sátiro más valiente que conozco, dijo Annabeth.
-Y el más fuerte y mi mejor amigo, añadió Percy.
"¡WOOOFF!
Las rodillas de Leneus empezaron a temblar
-Yo...yo... ¡No contestaré preguntas con este perro del infierno olfateando mi cola!-
Nico parecía tratar de no doblarse de la risa.
-Me llevaré al perro.- se ofreció voluntario.
Silbó, y la señorita O´Leary lo siguió hasta el final de la arboleda. Leneus bufó indignado y sacudió las ramitas de su camisa."
-Se merece que la señorita O´Leary le pegue un buen mordisco, gruño Percy.
-No he conocido sátiro más repugnante en mi vida, dijo Afrodita.
Todos miraron a Dionisio
-Cuando acabemos tendré unas palabras con él ¿Contentos? Ahora déjenme seguir leyendo mi revista, dijo Dionisio cansado.
"- Ahora, como estaba tratando de explicarte, jovencita, tu novio no ha enviado ningún mensaje desde que votamos por exiliarlo.-
-Trataron de votar para exiliarlo,- corregí -Dionisio y Quirón no los dejaron.-"
-Gra… gracias, dijo Grover.
-No hay de que sátiro, no te merecías el destierro, comentó Quirón.
-Soy un dios piadoso, dijo Dionisio y los demás suspiraron.
"-¡Bah, ellos son miembros honorarios del Consejo, no fue un voto real!"
-Ahora que sí ese sátiro se va a enterar, gruño Dionisio.
-Tranquilízate, le dijo Hestia.
Hera bufó ella no quería leer el estúpido libro y encima con los comentarios hacían la lectura eterna.
"-Le diré a Dionisio que dijiste eso.-
Leneus palideció.
-Solo quiero decir...ahora mira, Jackson. Esto no es asunto tuyo.-"
-Tranquilo sátiro asqueroso si ya me he enterado, gruñó el dios.
-Si es mi asunto porque Grover es amigo mío, dijo Percy indignado.
"-Grover es mi amigo, -dije- no les mentía acerca de la muerte de Pan. Yo mismo lo vi. Ustedes solo están muy asustados para aceptar la verdad.-
Leneus apretó los labios.
-¡No! ¡Grover es un mentiroso y fin del asunto! Estamos mejor sin él.-"
-¡Mentira! Todos los semidioses se levantaron.
Percy, Thalía, Annabeth y Nico empezaron a insultar al sátiro del libro, ellos no iban a dejar decir eso sobre su amigo.
Cuando se calmaron se sentaron.
"Apunté a los tronos resecos.
-Si las cosas están tan bien, ¿Donde están tus amigos? Parece como si el Consejo no se hubiera reunido últimamente.-
-Maron y Silenus...yo...estoy seguro que volverán.- dijo, pero podía escuchar el pánico en su voz.- Solo se están tomando un tiempo libre para pensar. Ha sido un año muy ajetreado.-"
-Seguro que se fueron para no aguantarle, gruño Thalía.
Al sátiro casi se le saltaban las lágrimas, le encantaba tener amigos como ellos.
"-Se va a poner mucho más ajetreado.- le aseguré. -Leneus, necesitamos a Grover. Debe haber una manera de que lo localices con tu magia.- Los ojos del viejo sátiro bizquearon.
-Ya se los dije. No he escuchado nada. Quizás esté muerto.-
Enebro emitió un sollozo.
-No está muerto, -dije- lo puedo sentir.-
-Lazos de empatía, -dije Leneus desdeñosamente.- muy poco confiables."
-Son fiables si no, no estaría mi yo del libro vivo, dijo Percy.
Los dioses miraban asombrados como sus hijos sin decir nada se habían juntado para defender al sátiro.
"-Entonces pregunte. -insistí- Encuéntrelo. Una guerra se aproxima. Grover estaba preparando a los espíritus de la naturaleza.-
-¡Sin mi permiso! Y no es nuestra guerra.-
Lo tomé de la camisa, lo que no era para nada mi estilo, pero la vieja cabra estúpida me sacaba de mis casillas."
-A ti y a todos sesos de alga, dijo Annabeth.
-Me dan ganas de acabar el trabajo de mi yo del libro, gruño Percy.
-Chicos no hace falta…
-Grover no puedes dejar que te trate así, gruño Annabeth.
"-Escucha Leneus. Cuando Cronos ataque, va a traer manadas de perros del infierno. Va a destruir todo a su paso-mortales, dioses, semidioses- ¿Crees que va a dejar a los sátiros en paz? Se supone que eres un líder. Pues DIRIGE. Lárgate de aquí y ve que puedes averiguar. Encuentra a Grover y tráele a Enebro buenas noticias. ¡Ahora, vete!-"
-A ver si empieza a hacer algo, dijo Deméter.
-Y ya que estas camina y pierde un par de gramos, dijo Afrodita.
-Yo le habría dado una paliza chaval, dijo Ares.
-Tú y todos pero Percy es demasiado bueno, lo excusó Thalía.
"No lo empujé muy fuerte, pero él era bastante pesado. Cayó sobre su peludo trasero"
-JAJAJAJAJA, se oían las risas de los Stoll y Leo.
-Pero que infantiles, dijo Piper.
-¿Y ahora te enteras? Porque los Stoll son los reyes, dijo Katie
", luego se incorporó sobre sus pezuñas y echó a correr con su panza bamboleándose.
-¡Grover nunca será aceptado! ¡Morirá como exiliado!-"
Percy se levantó con un aura azul rodeándole.
-¡Voy a matarlo!
-Percy… todos intentaron calmarlo sin suerte.
Percy estuvo a punto de salir de la sala cuando Annabeth se interpuso.
-Sesos de alga, para.
-No, no debería tratar a Grover así.
-Pero no es la manera de solucionarlo, ven siéntate junto a mí y escuchemos el libro, te prometo que cuando volvamos tú yo iremos a por ese sátiro, pero ahora ven conmigo, Annabeth le tendió la mano.
Percy dudo pero la acepto, se sentaron junto sin soltarse de la mano, en estos momentos se notaba que la rubia era la única capaz de controlar a Percy.
"Cuando él desapareció entre los arbustos, Enebro se secó los ojos.
-Lo siento, Percy, no quería que te vieras involucrado. Leneus es aún un Señor de lo salvaje. No querrás hacerte de enemigos como él.-
-No hay problema.- dije -Tengo peores enemigos que sátiros con sobrepeso.-"
-¿Cómo cuales? Preguntó Poseidón con miedo.
-Ares.
-Cronos.
-Dionisio.
-El Minotauro.
-Hera.
-¡No le digáis mas! Gritó Apolo viendo a Poseidón tomarse un puñado de pastillas.
"Nico regresó con nosotros.
-Buen trabajo, Percy. A juzgar por el rastro de excremento de cabra, diría que le diste una buena sacudida.-
Temo que sabía por qué Nico estaba ahí, pero traté de sonreír.
-Bienvenido. ¿Viniste a ver a Enebro?-
-Uh, no. Eso fue un accidente. Yo...digamos que caí en medio de esa conversación.-
-¡Nos dio un susto de muerte!- dijo Enebro -Justo de entre las sombras. Pero Nico, tú eres el hijo de Hades y todo. ¿Estás seguro que no has oído nada acerca de Grover?
Nico cambió su peso de un pie a otro.
-Enebro, como ya traté de decirte...aún si Grover muriera, podría reencarnar en algo más de la naturaleza. No puedo sentir esas cosas, solo almas mortales.-
-¿Pero y si escuchas a Grover?- ella imploró, poniendo su mano en el brazo de Nico. - ¿Nada en absoluto?-
-Lo encontraremos, Enebro. -prometí-Grover está vivo, estoy seguro. Debe haber alguna sencilla razón por la que no nos ha contactado.-
Ella asintió sombríamente.
- Odio no poder dejar el bosque. Él podría estar en cualquier parte, y yo estoy atascada aquí esperando. ¡Oh, si ésa tonta cabra se ha lastimado!-
La señorita O´Leary dio la vuelta y tomó interés por el vestido de Enebro.
Enebro dio un gritito.
-¡Oh, no, no lo harás! Ya sé acerca de los perros y los árboles. ¡Me voy!-"
-Tú novia es muy pasional, dijo Leo.
-Y que lo digas, solo después se dio cuenta del doble sentido y se sonrojo ante las risas de todos menos de Percy que no entendió.
"Se desvaneció en una niebla verde. La señorita O´Leary se veía decepcionada, pero se puso a olfatear por otro objetivo, dejándonos a Nico y a mí solos.
Nico golpeó su espada en el suelo. Un pequeño montón de huesos de animales brotó del polvo. Se unieron por sí mismos en el esqueleto de una rata de campo y se desarmaron de nuevo.
-Siento lo de Beckendorf.-
Un nudo se formó en mi garganta.
-¿Cómo...?-
-Hablé con su fantasma.-
-Oh...cierto.- Nunca me acostumbraría al hecho de que ése chico de 12 años pasaba más tiempo hablando con muertos que con vivos. -¿Dijo algo?-"
Nico fulminó a Percy con la mirada y este trago.
-Lo que pasa es que los muertos son más amigables que ciertos vivos.
"-No te culpa. Supuso que estaría martirizándote, y dice que no deberías.-
-¿Está tratando de renacer?-
Nico sacudió la cabeza.
- Está en los Elíseos. Dice que espera a alguien. No estoy seguro a que se refiere, pero parece a gusto con la muerte.-"
Las chicas sonrieron.
-¿Por qué sonríen? Pregunto Percy.
-Porque está claro que Beckendorf está esperando a Silena sesos de alga, Annabeth le sonrió y Percy sintió como se derretía.
"Eso no era muy reconfortante, pero era algo.
-Tuve una visión tuya de que estabas en el monte Tamalpais.-le dije a Nico.- ¿Era...?-
-Real- dijo él- No pretendía espiar a los Titanes, pero estaba en el vecindario.-
-¿Haciendo qué?-
Nico tiró del cinturón de su espada.
-Siguiendo una pista...ya sabes, de mi familia.-
Asentí. Sabía que su pasado era un tema doloroso. Hasta hacía dos años, él y su hermana Bianca habían sido congelados en el tiempo en un lugar llamado Hotel y Casino Lotus. Estuvieron ahí como por setenta años. Eventualmente un misterioso abogado los rescató e inscribió en una escuela internado, pero Nico no tenía recuerdos de su vida antes del casino. No sabía nada de su madre. No sabía quién era el abogado, por qué los habían congelado en el tiempo o permitido que se marcharan. Después que Bianca muriera y dejara a Nico solo él estaba obsesionado con encontrar respuestas."
-Son mis cosas sesos de alga, te pediría por favor que no opines, Nico se cerró en banda.
Percy suspiró sabía que el chico no se abriría tan fácilmente.
"- ¿Y qué tal fue?- pregunté- ¿Hubo suerte?-
-No- murmuró -Pero tendré una nueva pista pronto.-
-¿Cual es la pista?-
Nico se mordió el labio.
-Eso no importa ahora. Sabes por qué estoy aquí.-
Una sensación de pavor comenzó a crecer en mi pecho. Desde que Nico propuso su plan para derrotar a Cronos por primera vez el verano pasado, había tenido pesadillas acerca de ello. Él se aparecía ocasionalmente y me presionaba por una respuesta, pero yo seguía evadiéndolo."
-Por fin sabremos que es, la curiosidad me mataba, dijo Connor.
-Espero que en libro no lo mencionen, dijo Annabeth.
-¿Por qué? Pregunto Percy.
-Porque así termina de matar a Connor, la rubia sonrió y el chico suspiro, mejor se callaba no quería ganarse más el odio de la hija de Atenea, desde que le había puesto el día anterior una araña en su cama la rubia estaba enfadada
"-Nico, no lo sé...-dije- Parece demasiado extremo.-
-Tienes a Tifón llegando en, que... ¿Una semana? La mayoría de los demás Titanes están libres ahora y del lado de Cronos. Tal vez es tiempo de pensar extremo.-
Miré de vuelta al campamento. Aún con la distancia podía escuchar a los campistas de Ares y Apolo peleando de nuevo, gritando maldiciones y escupiendo mala poesía."
-¡Esos son mis hijos! Apolo gritó.
Ares murmuraba planes que consistían en cómo se podría librar del dios del sol y sus hijos.
"-Ellos no son rivales para el ejercito Titán.-dijo Nico- Lo sabes. Esto se reduce a ti y a Luke. Y solo hay una manera de que puedas vencer a Luke.-
Recordé la pelea en el Princesa Andrómeda. Yo había sido desesperanzadoramente derrotado. Cronos casi me mató con un simple corte en el brazo, y yo ni siquiera pude herirlo. Riptide había sido desviada de su piel."
Atenea abrió los ojos, ya sabía que había hecho el hijo de Hermes, miro al dios y este asintió.
"-Podemos darte el mismo poder.- presionó Nico- Ya escuchaste la Gran Profecía. A menos que quieras que tu alma sea desgarrada por una hoja maldita...-
Me pregunté cómo es que Nico escuchó la Gran Profecía- probablemente de algún fantasma.
-No puedes evitar una profecía.- dije.
-Pero puedes combatirla.- dijo Nico, con una extraña y voraz luz en los ojos. –Puedes volverte invencible.-"
-Oh no, dijeron los dioses y Annabeth al ver lo que quería hacer el hijo a Hades.
-Tal vez no sobreviva, dijo Atenea y después Poseidón trago otra pastilla.
"-Tal vez deberíamos esperar. Tratar de pelear sin...-
-¡No! - rugió Nico- ¡Debe ser ahora!-
Lo observé. No había visto a su temperamento estallar de ésa forma en mucho tiempo.
- ¿Eh, seguro que estás bien?-
Él inspiró profundo.
-Percy, lo que quiero decir...cuando la pelea comience ya no podremos hacer el viaje. Ésta es nuestra última oportunidad. Siento presionarte tanto, pero dos años atrás mi hermana dio su vida para protegerte. Quiero que honres eso. Que hagas lo que se deba hacer para mantenerte con vida y derrotar a Cronos.-"
Atenea y Annabeth vieron la insistencia del hijo de Hades, este no iba a cumplir su trato, había algo que iba a ser y seguro que era contra el hijo de Poseidón.
"No me gustaba la idea. Pero entonces pensé en Annabeth llamándome cobarde y me puse furioso."
-No me gusta que Annabeth piense eso de mí, dijo Percy.
-Seguro que no lo pensaba, dijo Annabeth para tranquilizarlo.
"Nico tenía razón. Si Cronos atacaba New York, los campistas no serían rival para sus fuerzas. Tenía que hacer algo. El plan de Nico era peligroso-quizás incluso mortal. Pero podía darme un margen de pelea.
-Está bien.- decidí -¿Que hacemos primero?-
Su fría y tétrica sonrisa me hizo arrepentirme de acceder.
-Primero tenemos que seguir los pasos de Luke- Tenemos que saber más de su pasado, su niñez.-
Me estremecí, pensando en la pintura de Rachel de mi sueño- un Luke sonriente de 9 años.
-¿Por qué necesitamos saber eso?-
-Te explicaré cuando lleguemos.- dijo Nico -Ya he rastreado a su madre. Vive en Connecticut.-
Lo miré. Nunca había pensado mucho en los parientes mortales de Luke. Conocí a su padre, Hermes, pero su mamá...
-Luke huyó de casa cuando era realmente joven- dije - No creo que su madre esté viva.-
-Oh, está viva. -El modo en que lo dijo me hizo preguntarme que estaría mal con ella. ¿Qué clase de horrible persona podía ser?"
-No es mala persona, lo que paso fue que quiso ver más todavía y sin saber de una terrible maldición, dijo Hermes sombrío.
Los chicos y las chicas no hablaron.
"-Está bien. -dije -¿Y cómo llegamos a Connecticut? Puedo llamar a Blackjack...-
-No- Nico masculló- Los pegasos no me gustan, y el sentimiento es mutuo. Pero no hay necesidad de volar.- él silbó, y la señorita O´Leary vino corriendo desde el bosque. Tu amiga aquí presente puede ayudar. -Nico palmeó su cabeza -¿Nunca has intentado el viaje sombra antes?-
-¿Viaje sombra?-
Nico murmuró en la oreja de la señorita O´Leary. Ella inclinó la cabeza, súbitamente alerta.
-Monta en ella.- me dijo Nico.
Nunca antes consideré montar a un perro, pero la señorita O´Leary ciertamente tenía el tamaño adecuado. Subí a su lomo y me sujeté del collar.
-Esto la hará cansarse demasiado,- me advirtió Nico -así que no puedes hacerlo muy seguido. Y funciona mejor de noche. Pero todas las sombras son parte de la misma sustancia. Solo hay una oscuridad, y las criaturas del inframundo pueden usarla como un camino, o una puerta.-"
-Demasiado complicado para sesos de alga, dijo Thalía
"-No comprendo.- dije."
-Os lo dije, y todos comenzaron a reír.
Los Stoll iban a hablar pero Thalía cogió la muñeca de Annabeth advirtiéndoles y cerraron la boca.
"-No, dijo Nico -me tomó un largo tiempo aprender. Pero la señorita O´Leary sabe. Dile a donde ir. Dile "Westport, el hogar de May Castellan".-
-¿Tú no vienes?-
-No te preocupes, -me dijo- te veré ahí.-
Estaba un poco nervioso, pero me incliné hacia la oreja de la señorita O´Leary. -Bien, chica. Uh... ¿Puedes llevarme a Westport, Connecticut? ¿A casa de May Castellan?-
La señorita O´Leary olisqueó el aire. Miró hacia lo profundo del bosque. Entonces avanzó, directo hacia un roble. Justo antes de golpearlo, pasamos entre unas sombras frías como el lado oscuro de la luna.
-Fin del capítulo, anunció Zeus.
-Sesos de alga eres un dramático, dijo Thalía.
-Todo el mundo a dormir, dijo Zeus.
Y las chicas fueron a dormir, diosas, mortales y semidiosas al templo de Afrodita.
Y los chicos al de Poseidón.
Antes de llegar Atenea paró a Annabeth.
-Mamá ¿qué…?
-¿Te hace feliz? Pregunto la diosa.
-Mamá…
-Contesta.
-Sí, mamá.
-¿Lo quieres?
-Sí, mamá.
-Solo quería saber eso, pero te advierto que si te hace daño no voy hacerme responsable de mis actos, dijo la diosa.
Después madre e hija fueron a dormir.
