Capítulo 3
-¿Ya estás en ese plan? Si ni siquiera has practicado.-
- Con esto me sobra.-
- Pero...Acabas de llegar y no has practicado nada. ¿Y planeas ser el mejor? No llegarás lejos.-
-¿Qué, que no?-
-¡No!-
-Vale... ¿Cuánto te apuestas a que gano?-
-Nada, pero puedo apostar 1000 a que pierdes, que es lo seguro.-
-Vale. ¿Dónde queda la arena?-
-Es un coliseo romano. No tiene pérdida.-
Tenía razón, la arena era en un coliseo romano restaurado. Este coliseo blanco, como el marfil tenía tres cosas: La sala de espera, el vestuario y la zona de inserción. La sala de espera tenía un restaurante dónde podías comer cualquier comida del día, unos bancos para guardar créditos, una armería decente con un robot como empleado y unas televisiones gigantes donde puedes ver las partidas de los demás, los torneos, el... ¿Futbol?, y las noticias del juego al estilo de ese juego de Wii U que se llamaba Splatoon o algo parecido.
Me dirigí al vestuario a ver que podía ponerme como traje de combate pero lo que había me gusto más: Unos pantalones marrones con botas de soldado negras, una camisa a rayas y un abrigo de cuero sin mangas.
-Esto mola.-
Al acabar me dirigí al punto de inserción no sin antes el sistema de juego me preguntó qué modo de juego quiero.
-Hm. Al estilo de supervivencia. Ese modo mola.-
-¿Está seguro? Es el más difícil de los modos.-
-Acepto.-
-Preparando inserción.-
Nada más empezar, pude darme con un canto en los dientes literalmente debido a que la reaparición me mareó, resbalé apenas avanzar un metro y caí de boca contra un canto rodado.
"Empiezo muy bien"
Observe la zona de mí alrededor. Se componía de un paisaje seco y un bosque otoñal. A los lejos se puede ver la desembocadura de un río. Podría ser muy útil acampar ahí.
-En sus puestos...10, 9, 8...-Dijo una voz femenina.
-Allá vamos.-
-3, 2, 1, EMPEZAD.-
Corrí como un poseso a pillar cualquier munición disponible en una pila gigante de suministros del ejército. Al llegar vi a todos los jugadores pegándose y matándose por conseguir algo. Pude aprovechar esa batalla campal y conseguí mis Mausers. Al salir de la zona vi a un desgraciado con mi Sten personalizada.
"No durarás mucho, te lo aseguro."
Decidí dirigirme a bosque para que los demás no pudieran cogerme. Al llegar, me escondí mientras que los jugadores terminen de matarse y construyan sus equipos y campamentos.
Mientras esperaba, recibí una notificación:
-Apuesta perdedora en tu contra. Cantidad: 3000 créditos.-
-Pfff. Ya se cree la gente que voy a palmarl-
Oí un ruido a varios metros de mí. Creo que alguien sabe que estoy aquí.
-Mira que mandarme a mí a matarle. ¿Dónde estás? Puedo oírte.
"Hora de lucirse"
Cogí una piedra y una roca. Lancé la piedra a varios metros de ese pollo. El jugador, creyendo que yo estaba donde cayó la piedra, se alejó unos metros, los suficientes para estar distraído. Aprovechando la oportunidad, cogí la roca y se la estampé en la cabeza, dejándolo inconsciente.
Cogí su arma principal y me fui, no sin antes darme otro golpe al jugador, matándolo en el acto.
-Diagnostico: Factura craneal, Daños críticos en la raíz de los nervios de la columna espinal. Irreversible.
Después de una hora de juego, me salió una notificación de que un jugador contaba con apoyo aéreo A-10.
-Debería haberme traído un paraguas.-
Escalé el árbol más cercano y lo vi: Un caza con ametralladora calibre 50 y misiles aire-tierra y busca calor masacrando un campamento.
"Iuuj" pensé mientras crecía una nube de pólvora...
"Espera... quizá quede algún suministro intacto o algo por el estilo. Solo tengo 16 balas de las pipas"
Me acerqué al caótico lugar de la explosión. Solo quedaban los restos de 5 jugadores masacrados por la oleada.
-Mierda...-
-¿Hola, hola? ¿Hay alguien fuera? ¡Ayuda!-
-¿Quién habla? ¿Dónde estás?-
-Justo debajo. Por cierto: 6184
Era una trampilla entre los escombros de un edificio. Resulta que ese número era la combinación de la trampilla. Lo introduje y se abrió hacia fuera. Descendí y vi a tres personas en el lugar: Un muchacho alto con el pelo rubio-castaño, un chaval ruso que parece que se ha abandonado a sí mismo y una chica de unos 13 o 14 años con el pelo púrpura que tiene amputada la pierna izquierda.
-¿Qué ha pasado?-
-Los jugadores se pusieron nerviosos con la notificación del apoyo aéreo y decidieron amotinarse. Me golpearon y amputaron la pierna de Reiko.-
-¿Y el otro?-
-Se emborracho la noche anterior y colaboró sin saber lo que estaba haciendo.-
-Déjame verla.-
-Pero...-
-Confía en mí. Soy doctor.-
Me acerqué a la zona afectada y pude extraer el código del avatar de Reiko. Este truco lo aprendí mientras analizaba los aspectos de SAO en el blog. Un avatar dañado está programado para regenerarse de manera muy lenta, pero si sabes extraer el código y acelerarlo, podría ser una reanimación instantánea.
Me quede mirándola mientras volví a introducir el código. La verdad es que me parece algo irracional que una chica así participe en este tipo de cosas como las guerras.
-¿Cómo es que estas aquí?-
-Pues era fan de los Juegos del hambre y quise probar por mi cuenta, pero no sabía que íbamos a llegar a estas circunstancias.-
-Ya está. Prueba a moverla.-
Reiko pudo mover su pierna sin ninguna dificultad.
-Gracias. ¿Cómo es que sabes-
-Soy doctor y un doctor tiene sus remedios. Bueno ¿se supone que debo asaltaros, mataros o quizá... ayudarlos?-
-No necesitamos ayuda- Dijo el ruso.
-Eh. El alcohol destruyó hombres más poderosos que tú. Por el mero hecho de amputar la pierna de una chica te da los motivos para no fastidiarla de nuevo. Si matas al resto de jugadores y ganas este juego, demostrarás que no eres débil ante algo tan insignificante como el alcohol.-
-¿Cómo?-
-Creo recordar que estamos en un juego de supervivencia, y creo que estamos lo más cerca del BoB. y la mejor idea es hacer equipos ¿no?-
-Yo voto- Dijo el rubio.
-Y yo-Dijo Reiko.
-Y yo también. Pero... ¿Y tú, ruso?
-Llámame Sergey.-
-Bien, bien. Llamadme el doctor.
-Si vamos a presentarnos, soy Frank. Capitán de este antiguo grupo.
"Creo que podremos salir adelante con esto" pensé. "Esto es mejor que nada".
Fin.a
Y eso es todo. Un have-five psicológico y nos leemos.
Abur
