Capítulo 8
-¿Quién lee? Pregunto Hades ansioso de dejar el libro.
Una luz invadió la sala dejando a un joven.
-Preséntate y di tu padre divino, rémelo Poseidón a Zeus.
Zeus miraba mal a su hermano.
-Hermano lo que pasa es que eres muy repetitivo, se encogió de hombros Poseidón-
-Yo soy Chris Rodríguez, hijo de Hermes.
-Tú eres el novio de mi hija, gruño Ares.
Le contaron todo lo sucedido pero no pudieron detener amenazas por parte de Ares.
-Yo quiero leer, dijo Deméter.
Hades le dio el libro a su hermana/suegra.
"Tomo el peor de los baños"
-Genial el plan sigue en pie, dijo Annabeth con falso tono de ilusión.
-Sigo sin saber cuál es el plan, comentó Leo.
-Ya lo contaran en el libro, dijo Percy.
"Mi espada reapareció en mi bolsillo."
-¡Qué oportuna! Ironizo Leo.
-Tampoco es que con la espada pudiera derrotar a Hades, dijo Annabeth.
-Pero podría haberme intentando defender, comentó Percy.
"Si, justo a tiempo. Ahora podía atacar las paredes todo lo que quisiera."
-No hay nada como una pared para atacar, suspiraron los Stoll.
-¿Siempre tenéis que decir una estupidez? Pregunto Katie.
-Sí.
"Mi celda no tenia barrotes, ni ventanas, ni siquiera una puerta."
-Vaya y yo que pensaba regalarte una lima dentro de una tarta, dijo Leo.
-La intención es lo que cuenta, dijo Percy.
"El guardia esqueleto me llevó a través de la pared, y se volvió solida detrás de mí. No estaba seguro si el cuarto era hermético. Probablemente. El calabozo de Hades estaba pensado para gente muerta, y ellos no respiran."
Poseidón miro a Hades.
-Tranquilo hermano seguro que le doy el aire, sonrió Hades aunque por dentro estaba rezando que le diera el aire.
"Así que olvídate de cincuenta o sesenta años, iba a estar muerto en cincuenta o sesenta minutos."
-Percy tu positividad nos mata, dijeron los Stoll.
-¿Esto es positividad? Pregunto Chris.
-En Percy si, contestó Thalía.
"Mientras tanto, si Hades no mentía, alguna gran trampa se desplegaría en New York para final del día, y no había absolutamente nada que pudiera hacer."
-Yo no soy un dios que dice mentiras, engaños sí pero mentiras no, comentó Hades.
"Me senté en el frio suelo, sintiéndome miserable. No recuerdo haberme dormido. Para entonces serían como las 7 de la mañana, tiempo mortal, y ya había pasado por mucho."
-Genial un sueño semidiós, ironizó Percy.
-Con lo que nos gusta a todos, le acompaño Annabeth.
"Soñé que estaba en el porche de la casa de playa de Rachel en St. Thomas."
-Percy soy yo o ¿no dejas de soñar conmigo? Pregunto Rachel.
-No controlo mis rueños RED, sonrió Percy.
Rachel se fijo en que la mano de Annabeth estaba encima de la de Percy y ella sonrió, hacían una linda pareja aunque no quieran darse cuenta de los sentimientos del otro.
"El sol salía sobre el Caribe. Docenas de islas selváticas se extendían por el mar, y barcos blancos cruzaban por el agua. El olor del aire salado me hizo preguntarme si vería el océano otra vez."
-Lo verás, Annabeth le sonrió.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque no hay nadie quien te aguante varias horas seguidas, en un minuto veremos cómo Hades te suplica que te vayas, rió Annabeth.
"Los padres de Rachel se sentaban a la mesa del patio mientras un chef personal les preparaba omeletts."
-¿Ome qué? Pregunto Leo.
-Es una tortilla francesa, contesto Annabeth.
Todos miraron a Percy.
-Como Rachel siempre me lo decía así pues así se quedo, explico Percy.
"El señor Dare vestía un traje de lino blanco. Leía el Wall Street Journal. La dama al otro lado de la mesa era probablemente la Sra. Dare, aunque lo único que podía ver de ella eran uñas color rosa intenso y la portada del Viajero Conde Nast. Por que leía sobre vacaciones cuando estaba de vacaciones, no estoy seguro."
-Los ricos son raros, dijo Leo.
-Solo quieren viajar aunque estén en un viaje, dijo Thalía.
-Todo lo que dicen es verdad, confirmo Rachel.
"Rachel estaba de píe junto a la barandilla del porche y suspiraba. Vestía una bermuda y su playera de Van Gogh. (Si, Rachel estaba tratando de enseñarme sobre arte, pero no se impresionen demasiado. Solo recordaba el nombre del tipo porque se cortó una oreja)."
-Rachel mal, le reprendió Thalía.
-¿Por qué?
-Porque tiene la cabeza tan llena de algas que no le cabe más nada, sonrió Thalía.
-¿Pero el que se corto la oreja no era el del bigote para arriba? Pregunto Leo.
-Dalí, dijo Annabeth.
-Annabeth no hace falta que me insultes, dijo Leo.
-Es el nombre del pintor, suspiró Rachel.
-Pues ese Dalí era quien se cortó la oreja.
-Sí Leo lo que tu digas, Piper habló.
"Me pregunté si estaría pensando en mí,"
-Alerta de ego, cantó Thalía.
-Cara de pino ¿Por qué no te callas?
-Yo me callare cuando tú dejes de tener la cabeza llena de algas, sonrió Thalía.
-Ósea nunca, comentó Poseidón.
-¡Papá!
-Hijo es la verdad.
-Es igualito al padre, sonrió Atenea.
-Ya decía yo que estaba muy tranquilita, se quejó Poseidón.
"y cuanto apestaba que no pudiera estar con ellos de vacaciones. Sabía que eso era lo que yo estaba pensando."
-Pero ¿Tú piensas? Pregunto Thalía.
-¿Y tú cara de pino?
-Thalía, Percy si piensa que tiene planes temerarios, y Percy, Thalía si piensa que por algo dice todos los comentarios sobre ti, terció Annabeth.
-¿Gracias? Preguntaron los dos.
"Entonces la escena cambió. Estaba en St. Louis, parado en el centro, debajo del Arco. Había estado ahí antes. De hecho, casi caigo hacia mi muerte ahí antes."
-Exagerado, dijo Thalía.
-Esta vez no es exagerado, se tiro desde lo alto del arco, dijo Annabeth.
Poseidón se trago una pastilla.
"Sobre la ciudad un trueno retumbó- un muro de negro absoluto con relámpagos resplandeciendo a través del cielo. A unas cuantas cuadras, enjambres de vehículos de emergencia se reunían con sus luces encendidas. Una columna de polvo se elevó de un montón de escombros, que me di cuenta era un rascacielos colapsado."
-La batalla contra Tifón, dijo Atenea seria.
-Todavía no lo hemos parado, Zeus frunció el seño.
"Cerca, una reportera gritaba en su micrófono: "Los oficiales describen esto como una falla estructural, Dan, aunque nadie parece saber si está relacionado con las condiciones de la tormenta."
El viento agitaba su cabello. La temperatura descendía rápidamente, como diez grados desde que estaba parado ahí."
-¿Y en los sueños no te ven? Pregunto Rachel.
-Ver no, contesto Annabeth.
-No entiendo, dijo Rachel.
-Ni tú ni nadie, comentó Connor.
-Ver no nos pueden ver pero si es una fuerza muy poderosa nos pueden sentir, explicó la rubia.
"Afortunadamente, el edificio había sido abandonado para demolición." Dijo ella, "pero la policía ha evacuado todos los edificios cercanos por miedo a que el colapso pueda detonar..."
Ella titubeó cuando un poderoso gemido tronó en el aire. Una ráfaga de relámpagos golpeó el centro de la oscuridad. La ciudad entera se sacudió. El aire brilló y cada vello de mi cuerpo se erizó."
-Todos se arrodillan ante mi poder, dijo orgulloso Zeus.
-Nada como unos mortales asustados por unos rayitos y unos truenos para que un dios este orgulloso, dijo Poseidón.
-Eh eh tío P que los graciosos somos nosotros, dijeron Apolo y Hermes.
"El impacto fue tan poderoso que solo pudo ser una cosa: el rayo maestro de Zeus. Debió vaporizar su objetivo, pero la nube negra solo se tambaleó hacia atrás. Un puño humeante apareció de entre las nubes. Aplastó otra torre, que colapsó como si fueran bloques de juguete."
-¡Ese es mi padre! Leo se levanto.
-Hijo, dijo Hefesto.
-Dime padre.
-Haznos un favor a todos y siéntate.
-Nadie me entiende, se lamento Leo.
-Nosotros sí, dijeron Apolo, Hermes y los Stoll.
-Solo los tontos entienden a los tontos, comentó Artemisa.
-Entonces barba percebe e hijo también los entienden, sonrió Atenea.
"La reportera gritó. La gente corría en las calles. Luces de emergencia parpadeaban. Vi una raya plateada en el cielo- un carro jalado por renos, pero no era Santa Claus conduciendo. Era Artemisa, surcando la tormenta, disparando haces de luz de luna hacia la oscuridad."
-¡Artemisa sale antes que yo! Se quejo Hermes.
-Te aguantas, dijo esta.
"Un furioso cometa dorado cruzó por su camino...quizás su hermano Apolo."
-Solo hay un dios tan brillante, sonrió Apolo.
-Y tan vanidoso, añadió Artemisa.
-Hermanita a veces pienso que no me quieres, dijo llevándose una mano al pecho.
-Muy bien Apolo has descubierto como pensar, aplaudió Artemisa.
"Una cosa estaba clara: Tifón había llegado hasta el río Mississippi. Había cruzado medió país, dejando destrucción en su despertar, y los dioses apenas si podían retrasarlo.
La montaña de oscuridad asomó sobre mí. Un pie del tamaño del estadio de los Yankees estaba a punto de aplastarme cuando una voz silbó, ¡Percy! Me lancé a ciegas. Antes de esta completamente despierto tenía a Nico sometido sobre el piso de la celda con el filo de mi espada en su garganta."
-Ya sabes Nico no despertar a Percy dormido, comentó Will.
-O si lo quieres despertar haz como Annabeth, dijo Thalía.
-¿Qué hace Annabeth?
-Le pega un grito mientras tira de su colchón, dijo entre risas Thalía.
-No me gusta cuando hace eso porque tengo un chichón durante el día, dijo Percy frotándose la cabeza.
"-Quiero...rescatarte...- dijo estranguladamente."
-¿Cómo quieres que te lo diga si me estas poniendo tu espada en mi cuello? Pregunto el hijo de Hades.
-Mi hijo es más fuerte, rió Poseidón y Hades bufó.
"La ira me despertó a toda prisa.
-¿Ah, sí? ¿Y por qué debería confiar en ti?-
-¿No...tienes...opción?- masculló."
-En eso tengo que darle la razón, dijo Thalía.
"Esperaba que no hubiera dicho algo lógico como eso. Lo solté."
-Voy a perder todos los dracmas, se quejo Thalía mientras le daba a Annabeth otros 10 dracmas.
-¿Qué apostatéis? Pregunto Percy.
-Que no sacarías esa conclusión, contestó Thalía.
-Thalía tienes que aprender a confiar en Percy, sonrió Annabeth.
-Annabeth confía en mí y tú no cara de pino, dijo abrazando a la rubia y ganándose un forcejeo por parte de ella para que la soltara.
"Nico se enroscó e hizo sonidos de arcadas mientras su garganta se recuperaba.
Finalmente se puso de pie, vigilando mi espada cuidadosamente. Su espada estaba envainada. Supuse que si hubiera querido matarme lo habría hecho mientras dormía. Aun así, no confiaba en él."
-Percy precavido vale por medio, dijo Thalía.
"-Tenemos que salir de aquí.- dijo
-¿Qué?- pregunté -¿Tu papá quiere hablar conmigo de nuevo?-
Hizo una mueca de dolor.- Percy, te juro por el Estigio, no sabía lo que estaba planeando.-
-¡Sabes cómo es tu padre!-
-Me engaño. Me prometió...-Nico levanto sus manos- Mira...justo ahora, tenemos que irnos. Puse a los guardias a dormir, pero no durará.-
Quería estrangularlo de nuevo. Desafortunadamente, él tenía razón. No teníamos tiempo para discutir, y yo no podría escapar por mí mismo. Nico apuntó a la pared. Una sección completa desapareció, revelando un corredor."
-Mi hijo es también poderoso, dijo Hades.
-Pero el mío más, porque somos iguales, sonrió Poseidón.
-En que son iguales estoy de acuerdo, dijo Atenea.
-Vaya Nea, al final no eres tan mala, dijo Poseidón.
-No me has dejado terminar, iguales de tontos, sonrió Atenea.
-Retiro lo anterior.
"-Vamos.- Nico pasó por delante.
Deseé tener la gorra de invisibilidad de Annabeth,"
-Tú y todos, todas las bromas que podríamos gastar, suspiraron los Stoll.
-¿Tienes una gorra de invisibilidad? Pregunto Leo.
-Sí, la tengo, pero es mía y se la presto a quien yo quiera, miro a los Stoll y a Leo.
-Solo se la ha prestado a Percy, dijo Grover.
"pero como resultaron las cosas, no la hubiera necesitado. Cada vez que nos acercábamos a un guardia esqueleto, Nico solo apuntaba a él y sus ojos brillantes se oscurecían. Desafortunadamente, entre más lo hacía, más cansado se veía Nico. Caminamos a través de un laberinto de corredores llenos de guardias. Para cuando alcanzamos una cocina atendida por cocineros esqueleto y sirvientes, yo iba prácticamente cargando a Nico. Había logrado poner a dormir a todos los muertos pero casi se desmayaba él también, Lo arrastré fuera del acceso de sirvientes hacia los campos de Asfódelos."
-Tú hijo le debe la libertad a mi hijo, sonrió Hades.
-Ya, pero tú hijo le debe la vida al mío, apuntó Poseidón.
-Y el tío P va ganando por paliza, dijo Hermes.
-Se aceptan apuestas, dijo Apolo.
"Casi sentí alivio hasta que oí el sonido de platillos de bronce repicando en el castillo.
-Alarmas.- dijo Nico somnoliento.
-¿Qué hacemos?-
El se quejó y luego hizo muecas como si tratara de recordar. -¿Que tal...correr?-
Correr con un adormilado hijo de Hades era como hacer una carrera de tres piernas con un muñeco de trapo tamaño natural. Lo arrastré, sujetando mi espada enfrente de mí. Los espíritus de los muertos hacían camino como si el bronce celestial fuera un fuego ardiente.
El sonido de los platillos fluía a través de los campos. Al frente estaban los muros de Erebos, pero entre mas caminábamos, mas lejos parecían estar. Estaba a punto de colapsar exhausto cuando escuché un familiar ¡WOOOOOF!"
-Mi perra es más oportuna que mi espada, sonrió Percy.
-Yo quiero un perro así, se quejó Leo.
-No lo vas a tener, dijo Piper.
-¿Por qué?
-Porque no sabes cuidar de ti mismo menos sabrás cuidar de un perro.
"La señorita O´Leary apareció de la nada enfrente y corrió en círculos, lista para jugar.
-Buena chica.- dije- ¿Puedes darnos un aventón al río Estigio?-
La palabra estigio la hizo emocionarse. Saltó unas cuantas veces, persiguió su cola solo para demostrar quién mandaba, y luego se calmó lo suficiente como para poner a Nico en su lomo. Me monté en ella, y echó a correr hacia las puertas. Saltó sobre la línea EZ- MUERTOS, haciendo que los guardias se dispersaran y causando el fragor de más alarmas. Cerbero ladró, pero sonaba mas emocionado que enojado, como: "¿Puedo jugar también?"
-Lo que quiere es una amiga para jugar, dijo Annabeth.
Percy puso su mano sobre el hombro de Annabeth para calmarla.
"Por suerte no nos siguió, y la señorita O´Leary continuó corriendo."
-Claro que no los siguió está amarrado con una cadena sesos de alga, dijo Annabeth.
-Soy tonto, no la vi, sonrió él.
-Por fin lo admites, comentó Thalía.
"No se detuvo hasta que estuvimos lejos río arriba y los fuegos de Erebos desaparecieron en la distancia. Nico se deslizó del lomo de la Señorita O'Leary y se desplomó sobre un montón de arena negra.
Tomé una porción de Ambrosía- parte de la comida divina de emergencia que siempre llevaba conmigo. Estaba un poco golpeada, pero Nico la comió.
-Uh- murmuró- mejor.-
-Tus poderes te agotan demasiado.- mencioné"
-Los míos si los uso para crear una tormenta muy potente con rayos y truenos también, dijo Thalía.
-A mi me agotan igual que a mi hermana, comentó Jason.
-Yo cuando controlo un montón de agua al mismo tiempo o quiero hacer un gran terremoto, dijo el hijo de Poseidón.
"Él asintió somnoliento.
-Con un gran poder...vienen grandes ganas de tomar una siesta."
-En eso estoy de acuerdo, dijo Thalía.
-Y yo, comentó Jason.
-Y yo, sonrió Percy.
"Despiértame más tarde.-
- Eh, chico zombi.- Lo sostuve antes de que se desplomara otra vez. -Llegamos al río. Necesito que me digas qué hacer.-"
-Es raro, comentó Grover.
-¿El qué? Pregunto Percy.
-Que tú le preguntes a otro que no sea Annabeth que tienes que hacer, respondió Grover.
"Le di lo último de Ambrosía, lo que era un poco peligroso. Esa cosa podía curar a los semidioses, pero también podía quemarnos en cenizas si comíamos demasiada."
-Menos mal que todavía no ha pasado, suspiró Apolo.
Miro a los semidioses.
-¿Verdad?
Los semidioses empezaron a reír nerviosos.
-Digamos que ya sabemos cómo es que te incineren, comentó Percy.
"Por suerte, pareció funcionar. Nico sacudió la cabeza unas cuantas veces y se sostuvo de pie.
-Mi padre vendrá pronto- dijo- Debemos apresurarnos.-"
-Mas te vale que tardes lo suficiente, amenazó Poseidón.
-Me gustabas más cuando te hartabas a pastillas y no amenazabas, gruño Hades.
-Hermano, a mi me gustan las mujeres.
"El río Estigio corría arrastrando extraños objetos- juguetes rotos, diplomas de colegio rasgados, ramilletes de bienvenida marchitos. Todos los sueños que la gente había tirado al pasar de la vida a la muerte."
-Que negro, no lo veo justo, dijo Will.
-Chico la muerte no es justa, ¿tú crees que una niña muera por un disparo a los 7 años y su acecino muera a los 64 años es justo? Pregunto Hades
"Mirando la negra agua podía pensar en unos tres millones de lugares donde prefería nadar.
-¿Así que...solo salto?-"
-Hay que prepararse primero sesos de alga, dijo Annabeth.
-Solo tú eres tan tonto para decir eso, dijo Thalía.
-No nos hemos… intentaron decir Leo, los Stoll, Hermes, Apolo y Chris (que no estaba en el resto de la lectura por eso no se había enterado)
-Para los que no se han enterado el plan de Nico consiste en que Percy se bañe en el río para conseguir ser invulnerable, explico Annabeth.
"-Tienes que prepararte primero,- dijo Nico- o el río te destruirá. Quemará tu cuerpo y tu alma.-
-Suena divertido.- murmuré."
-Bendito sarcasmo, dijeron los Stoll.
-Eso ya lo habéis dicho, gruño Katie.
-Uy que amargada estas.
"-Esto no es broma.- advirtió Nico- Solo hay una manera de permanecer anclado a tu vida mortal. Tienes que...-
Miró detrás de mí y sus ojos se desorbitaron. Me di la vuelta y me encontré cara a cara con un guerrero griego."
-¡Guerrero griego! Dijeron los Stoll y Leo haciendo la postura de la gruña.
-Es tonto el que dice tonterías, dijo Annabeth.
"Por un segundo pensé que era Ares, porque éste tipo lucía exactamente como el dios de la guerra- alto y corpulento, con un rostro cruelmente cicatrizado y cabello negro muy corto. Vestía una túnica blanca y armadura de bronce. Sostenía un casco de guerra con penacho bajo su brazo. Pero sus ojos eran humanos- verde claro como un mar bajo- y una flecha ensangrentada estaba enterrada en su pantorrilla izquierda, justo arriba del tobillo."
-Apuesto que no lo sabe, apostaron Leo y los Stoll.
-Yo no apuesto más, dijo Thalía.
-Yo también apuesto que no sabe, dijo Nico.
-¿Quién apuesta que no sabe? Preguntó Apolo.
Todos levantaron la mano menos Annabeth, Thalía que no iba a apostar y Quirón que tampoco apostaba.
-¿Tú también papa?
-Lo siento hijo, pero no eres muy espabilado.
-Yo apuesto que sí lo sabe, sonrió Annabeth.
-Y después preguntáis porque es mi favorita, dijo Percy.
-Y por otras cosas, susurro a los demás Thalía.
"Era malo con los nombres griegos, pero incluso yo conocía al más grande guerrero de todos los tiempos, que había muerto por una herida en el talón.
-Aquiles. –dije"
-¡Toma! A pagar a Annabeth, sonrió Percy.
Todos hicieron una fila pagándole a la rubia.
-Si sigo así voy a volverme rica, rió Annabeth.
"El fantasma asintió -Le advertí al otro que no siguiera mi camino. Ahora te advierto a ti.-
-¿Luke? ¿Hablaste con Luke?-
-No hagas esto. -me dijo- Te volverá poderoso. Pero también te volverá débil. Tus proezas en combate irán más allá que las de cualquier mortal, pero tus debilidades, tus defectos se incrementarán también.-"
-Entonces Percy si se baña será más tonto aunque no lo veo posible, rió Thalía.
-Su defecto fatídico, murmuro Annabeth.
"-¿Quieres decir que tendré un talón malo?- dije - ¿No podría solo, digamos, usar algo además de sandalias? No te ofendas.-"
-Percy su talón es solo su debilidad física, suspiró Annabeth.
-Yo pienso lo mismo que Percy, dijo Leo.
-Y nosotros, levantaron la mano los Stoll.
-Los tontos se comprenden entre sí, dijo Thalía.
"Aquiles miró abajo, a su pie ensangrentado.
-El talón es solo mi debilidad física, semidiós. Mi madre, Thetis, me sujetaba de ahí cuando me sumergió en el Estigio. Lo que realmente me mató fue mi propia arrogancia. ¡Cuidado! ¡Regresa!-"
-Lo que dice Aquiles es verdad su arrogancia fue quien lo mato, era un gran héroe pero su arrogancia también era grande, suspiro Quirón.
-¿Tú lo conociste? Pregunto Will.
-Yo lo conocí, es mas yo fui quien lo entreno, dijo Quirón orgulloso.
-Quirón ha entrenado a todos los mejores héroes, explico Annabeth.
-Incluidos Thalía Grace, Nico Di Ángelo, Annabeth Chase y Percy Jackson, Quirón añadió y los semidioses nombrados se levantaron y le abrazaron.
"Lo decía en serio. Podía oír el arrepentimiento y la amargura en su voz. Honestamente trataba de salvarme de un terrible destino. Pero de nuevo, Luke había estado aquí, y el no había vuelto atrás.
Por eso Luke había podido contener al espíritu de Cronos sin que su cuerpo se desintegrara. Así fue como se preparó, y por qué parecía imposible de matar. Se había bañado en el Río Estigio y tomado los poderes del más grande héroe mortal, Aquiles. Él era invencible."
-Menos por su talón, dijo Leo.
-Debería haber usado unas zapatillas, aconsejaron los Stoll.
-Chicos las zapatillas no… Annabeth paró de hablar cuando vio la cara de confusión de los Stoll -sí debería a ver usado unas zapatillas, la rubia suspiró.
"-Debo hacerlo, -dije -de otro modo no tendré oportunidad.-
Aquiles bajó la cabeza.
-Los dioses sean testigos de que lo intenté. Héroe, si debes hacer esto, concéntrate en tu punto mortal. Imagina un punto de tu cuerpo que permanecerá vulnerable. Este es el punto donde tu alma anclará tu cuerpo al mundo. Será tu gran debilidad, pero también tu única esperanza."
-¿Por qué será su única esperanza? Preguntaron los semidioses.
-Porque será lo que lo ate a la vida si no lo hace se va, explico Annabeth.
-Dioses por favor que lo visualice, rezó Poseidón mientras tragaba una pastilla.
-Ya está otra vez con las pastillitas, dijo Apolo a Hermes.
-Déjalo si él es feliz, comentó Hermes.
"Ningún hombre debe ser completamente invulnerable. Pierde de vista lo que te mantiene mortal, y el Río Estigio te convertirá en cenizas. Cesarás de existir.-"
-He aprendido algo, dijo Annabeth.
-¿El qué? Pregunto Percy.
-Que todos los grandes héroes son unos dramáticos, dijo Annabeth.
-Ya estamos con lo de dramático, se quejo Percy.
-Sesos de alga Annabeth acaba de decir que todos los grandes héroes son unos dramáticos, repitió Thalía.
-Lo sé, cara de pino no estoy sordo.
-Pero sí que te faltan luces.
"-¿No creo que vayas a decirme cual es el punto mortal de Luke?-"
-No creo que te lo diga, dijo Quirón.
-Por intentarlo no pasa nada, Percy se encogió de hombros.
"Frunció el ceño.
-Prepárate, niño insensato. Ya sea que sobrevivas o no, habrás sellado tu destino.-"
-¡Qué maleducado! ¡El respeto ante todo!- dijo Hermes
-Te agradecería que no dijeras más tonterías, le reprendió Artemisa.
-Déjala, la pobre esta amargada, le susurro Apolo.
De repente una flecha se clavó a unos milímetros de la cara de Apolo.
-Te he oído.
"Con ése feliz pensamiento, se desvaneció.
-Percy- dijo Nico- Quizás él tiene razón.-
-Esta fue tu idea.-
-Lo sé, pero ahora que estamos aquí...-
-Solo espera en la orilla. Si algo me pasa...Bueno, tal vez Hades cumpla su deseo, y tú serás el niño de la profecía después de todo.-
No se veía contento con eso, pero no me importó."
-Eso te pasa por decírselo, dijo Annabeth.
-Cuando se le mete algo en la cabeza nadie se la quita, comentó Thalía.
-Ustedes son igual de cabezotas, gruño Percy.
-No hemos dicho lo contrario sesos de alga, Annabeth habló.
"Antes de que pudiera cambiar de opinión, me concentré en un pequeño punto de mi espalda- un diminuto punto justamente opuesto a mi ombligo. Estaba bien defendido cuando usaba mi armadura. Sería difícil de tocar por accidente, y pocos enemigos apuntarían ahí a propósito."
-Un lugar bien estratégico, comentó Atenea.
-Yo lo pondría en la axila, dijo Leo.
-Yo en la planta del pie, no creo que nadie me vaya a dar ahí, dijo Travis.
-Yo si, dijo Katie sonriendo.
-¿Quieres que te traiga algo dulce para que se te vaya tú amargura? Pregunto Travis.
"Ningún sitio era perfecto, pero este me parecía el adecuado, y mucho más digno que mi axila o algo así."
-¡Yo soy digno! Dijo Leo.
-Leo cállate, Piper lo miró mal.
-Reina de la belleza ahora sé que me odias.
-Si con eso te callas pues sí.
"Imaginé una cuerda, una banda elástica para salto bungee conectándome al mundo desde el punto en mi espalda. Y caminé hacia dentro del río."
-Dramático, dijo Thalía.
-Espera, Annabeth ¿Crees que soy un gran héroe? Pregunto Percy.
-Percy captaste la indirecta dos horas después, aplaudo tu capacidad mental, dijo Thalía.
-Cara de pino no hablaba contigo.
-Pues habérselo dicho al oído.
-¡DEJAD DE PELEAR! Percy si te considero un gran héroe y Thalía ¿no puedes estar menos de un minuto sin insultarlo? Dijo Annabeth.
-No, lo he intentado pero es imposible.
"Imagínate saltar a una fosa de ácido. Ahora multiplica ése dolor cincuenta veces. Aún no estás cerca de entender lo que sentí al nadar en el Estigio."
-No quiero nadar en ese río, dijo Leo.
-¿Yo lo tengo que hacer? Pregunto con miedo Percy.
-¡Sí! Dijeron todos.
"Planeaba caminar lenta y valerosamente como un héroe de verdad. Tan pronto como el agua tocó mis piernas mis músculos se volvieron de gelatina y caí con la cara por delante en la corriente."
-Un gran héroe de verdad, dijeron con ironía Leo y los Stoll.
-Bueno Annabeth piensa lo contrario, dijo Percy inflando pecho.
"Me sumergí completamente. Por primera vez en mi vida, no podía respirar bajo el agua."
-No me gusta esa sensación, dijo Percy.
-Percy la gente normal no respira bajo el agua, dijo Nico.
-Lo sé, pobrecillos, suspiró Percy.
"Finalmente entendí el pánico de la asfixia. Cada nervio de mi cuerpo ardía. Me estaba disolviendo en el agua. Veía rostros-Rachel, Grover, Tyson, mi mamá - pero se desvanecían tan pronto como aparecían."
-Están apareciendo las personas que quiero más en mi vida, dijo Percy.
-Entiendo que Nico y yo no aparezcamos porque te hemos hecho de todo y apenas nos vemos pero no aparece Annabeth tu supuesta mejor amiga, gruño Thalía.
-Eh… yo…
A Rachel se le encendió un poco de esperanza, si esas personas eran las más importes para Percy y ella estaba y Annabeth no…
Annabeth se había separado un poco de Percy.
"-Percy- dijo mi madre- Te doy mi bendición.-
-¡Ten cuidado, hermano!- suplicó Tyson.
-¡Enchiladas!- dijo Grover. No estaba seguro de donde salió eso, pero no parecía servir de mucha ayuda."
-¿Por qué yo digo algo estúpido? Pregunto Grover.
-Porque siempre dices esa palabra, dijo Percy y Grover se sonrojo.
"Estaba perdiendo la pelea. El dolor era demasiado. Mis manos y pies se derretían en el agua, mi alma era arrancada de mi cuerpo. No podía recordar quién era.
El dolor de la guadaña de Cronos no había sido nada comparado con esto.
"La cuerda", dijo una voz familiar. "¡Recuerda tu vida, tonto!"
Todos se miraron.
-¿Quién es? Pregunto Poseidón.
-¿Por qué? Pregunto Percy.
-Porque si hace que sigas vivo juro por el río Estigio que le beso, dijo Poseidón.
"De pronto hubo un jalón en mi espalda baja. La corriente me empujaba, pero no ya no estaba arrastrándome con ella. Imaginé la cuerda en mi espalda manteniéndome atado a la orilla."
-Definitivamente le beso, dijo Poseidón tragándose una pastilla.
"Aguanta, sesos de alga." Era la voz de Annabeth, mucho más clara ahora. "No te me vas a ir tan fácil."
A Rachel se le apagó la esperanza, Annabeth había aparecido y encima había sido la que había mantenido a Percy con vida, Annabeth era la más importante.
Poseidón se levantó y empezó a besar a la hija de Atenea, en la mejilla, cosa que molesto terriblemente a Percy que estuvo a punto de empujarlo pero una voz hizo que no lo hiciera.
-Poseidón deja de babosear a mi pobre hija, me la vas a traumatizar, dijo Atenea y Poseidón se sentó en su trono.
"La cuerda se tensó. Ahora podía ver a Annabeth - descalza junto a mí en el embarcadero del lago. Me caí de mi canoa. Eso era todo. Me daba su mano para levantarme, y trataba de no reírse. Vestía su camisera naranja del campamento y unos vaqueros. Su cabello estaba metido en su gorra de los Yankees, lo que era extraño porque eso debería hacerla invisible."
Se escucho un chillido de Afrodita y Silena siguió el grito y después Piper.
Todos la miraron.
-¿Qué? Soy hija de Afrodita después de todo.
Percy y Annabeth se miraban pero a pesar de lo recién declarado en el libro no se decían nada.
"-Eres tan idiota algunas veces.- Sonrió- Vamos, toma mi mano.-
Los recuerdos regresaron a mí- definidos y coloridos. Dejé de disolverme. Mi nombre era Percy Jackson. Alcancé y tomé la mano de Annabeth."
Poseidón se iba a levantar otra vez pero la mirada asesina de su hijo lo hizo quedarse sentado.
Afrodita intentaba no decir nada sobre el amor que sentían los dos jóvenes porque las moiras se lo habían dicho pero le resultaba muy difícil.
-Ves que te quiere, le susurro Thalía a Annabeth.
"De pronto emergí del río. Me derrumbé en la arena, y Nico se sobresaltó de la sorpresa.
-¿Estás bien?- Balbuceó. -Tu piel, ¡Oh dioses! ¡Estás herido!-
Mis brazos estaban enrojecidos. Sentía como si cada centímetro de mi cuerpo hubiera sido asado a fuego lento. Miré alrededor buscando a Annabeth, aunque sabía que no estaba aquí. Había sido tan real."
-¿Querías que estuviera ahí? Pregunto Annabeth.
-Siempre, sonrió Percy.
"-Estoy bien...creo.- El color de mi piel volvió a la normalidad. El dolor persistía. La señorita O´Leary vino y me olfateó con preocupación. Aparentemente yo olía realmente interesante.
-¿Te sientes mas fuerte?- preguntó Nico.
Antes de que pudiera decidir que sentía, una voz resonó: ¡Aquí!
Un ejército de muertos marchaba hacia nosotros. Cien esqueletos de romanos legionarios marchaban al frente con escudos y lanzas. Tras ellos venía un número igual de casacas rojas británicos armados con bayonetas. En medio del grupo, el mismísimo Hades conducía un carro negro y dorado jalado por caballos de pesadilla, sus ojos y melenas resplandeciendo con fuego."
-Hades… amenazó Poseidón.
-Te juro que no le hare nada, sonrió Hades.
-Te está mintiendo, sonrió Deméter.
-Suegra querida ¿Por qué no te callas? Pregunto Hades.
-Porque secuéstrate a mi hija.
"-¡No escaparás de mi esta vez, Percy Jackson! -vociferó Hades- ¡Destrúyanlo!-
-¡Padre, no!- gritó Nico, pero fue muy tarde. La vanguardia de zombis romanos bajó sus lanzas y avanzó.
La señorita O´Leary gruñó y se preparo para atacar. Quizás fue eso lo que me alteró. No quería que lastimaran a mi perra. Además, estaba cansado de Hades portándose como un matón. Si iba a morir, al menos pelearía."
-Sí mi hijo muere el tuyo también, dijo Poseidón mirando a su hermano.
Nico se escondió detrás de Thalía pero Poseidón no lo decía enserio nunca le haría daño.
"Grité, y el Río Estigio explotó."
-Eso es imposible, los ríos del inframundo no se controlan, dijo Poseidón.
-Pues lo acabo de hacer, comentó Percy.
-Y ya lo hizo antes con el río Leteo, dijo Thalía (el expediente del semidiós)
"Una negra ola aplastó a los legionarios. Lanzas y escudos cayeron por doquier. Los zombis romanos empezaron a disolverse, salía humo de sus cascos de bronce. Las casacas rojas bajaron sus bayonetas, pero no los esperé. Me lancé a la carga."
-Suicida, dijeron los Stoll.
-Oh mis dioses, dijo Poseidón tragándose otra pastilla.
-Presentes, dijeron Apolo y Hermes
"Esa fue la cosa más estúpida que haya hecho. Cien mosquetes dispararon hacia mí, blanco fácil. Todos fallaron. Choqué contra la línea y comencé a acuchillar con Riptide.
Las bayonetas pinchaban, las espadas cortaban. Armas recargadas y disparadas. Nada me tocaba. Me precipité entre las líneas, volviendo polvo a los casacas rojas, uno tras otro. Mi mente estaba en piloto automático: apuñala, evade, corta, desvía, rueda. Riptide ya no era una espada, era un arco de pura destrucción."
-Joder, dijo Leo.
-El efecto de ser invulnerable, dijo Annabeth.
-Yo quiero, comentó Leo.
-¿Seguro? Preguntó Annabeth refiriéndose a lo que acababan de leer.
-No, mejor me quedo como estoy, al sexy Leo Valdez no le hace falta ser invulnerable.
"Rompí las líneas enemigas y salté al carro negro. Hades levantó su báculo. Una descarga de energía negra se disparó hacia mí, pero la desvié con mi espada y caí sobre él. El dios y yo caímos del carro.
Lo siguiente que supe fue que mi rodilla estaba plantada sobre el pecho de Hades."
-¡Ese es mi hijo! Poseidón se levanto.
-Un semidiós me ha…
-Tumbado, ayudó Ares riendo.
-Cállate que a ti te venció pero sin ser invulnerable, se lo restregó Hades.
"Sujetaba el cuello de su túnica real en un puño, y la punta de mi espada estaba justo sobre su cara.
Silencio.
El ejército no hizo nada para defender a su Amo. Miré hacia atrás y descubrí por qué. No quedaba nada de ellos sino armas en la arena y pilas de uniformes vacíos y humeantes.
Los destruí a todos."
-Alerta de ego, canto Nico.
-Él semidiós que tiene más ego es Leo, dijo Piper.
-¡Eh! Se quejo este.
"Hades tragó saliva.
-Ahora, Jackson, escúchame...-
Él era inmortal. No había a manera de que pudiera matarlo, pero los dioses podía ser heridos. Lo sabía de primera mano,"
Ares gruño.
"y me imaginé que una espada en el rostro no se sentiría muy bien.
-Solo porque soy una buena persona- gruñí- te dejaré ir. Pero primero, ¡Dime lo de esa trampa!-
Hades se desvaneció en la nada, dejándome sujetando la túnica negra vacía."
-Semidiós no se puede amenazar a un dios, dijo Hades con tono de amenaza.
-¿Qué dijiste? Pregunto Poseidón jugando con su tridente.
-Que tenga cuidado.
-Me parecía haber oído eso, sonrió el dios de los mares.
"Maldije y me puse de pie, respirando pesadamente. Ahora que el peligro había pasado, me di cuenta de lo cansado que estaba. Cada musculo de mi cuerpo dolía. Miré mi ropa.
Estaba desgarrada en pedazos y llena de agujeros de bala, pero yo estaba bien. Ni un rasguño.
La boca de Nico colgaba abierta. -Tú acabas...con una espada...tú...-
-Supongo que lo del río funcionó.- dije
-¡Ah, sí?- dijo con sarcasmo- ¿Tú crees?-"
-Percy se ha dado cuenta del sarcasmo, milagro, dijo Thalía.
-Thalía…
-Tengo que aprovechar que todavía no eres invulnerable, sonrió la cazadora.
"La señorita O´Leary ladró feliz y sacudió la cola. Empezó a revisar alrededor, olfateando uniformes vacíos y cazando algunos huesos. Levanté la túnica de Hades. Podía ver los rostros atormentados incrustados en el tejido."
-Otro que necita un cambio de look, dijo Afrodita.
Annabeth, Quirón y Hades se miraron con miedo.
"Caminé hacia la orilla del río.
-Sean libres.-
Sumergí la túnica en el agua y observé cómo se alejaba, disolviéndose en la corriente."
-Eres muy bueno, sonrió Hestia.
-Gracias, dijo el semidiós.
"-Vuelve con tu padre.- Le dije a Nico. -Dile que me debe una por dejarlo ir. Descubre lo que va a pasar con el Monte Olimpo y convéncelo de ayudar.-
Nico me miró.
-No...No puedo. Me va a odiar ahora. Es decir...más todavía.-"
-Yo no te odio, dijo Hades.
"-Tienes que hacerlo.- le dije. -Tú también me lo debes.-
Sus orejas se pusieron rojas.
-Percy, te dije que lo sentía. Por favor...déjame ir contigo. Quiero pelear.-
-Serás más útil aquí abajo.-
-Quieres decir que ya no confías en mí.- dijo miserablemente.
No le respondí. No sabía lo que quería decir. Estaba muy aturdido por lo que acababa de hacer en batalla como para pensar claramente."
-Tú no piensas nunca claramente, dijo Thalía.
Leo empezó a reír.
-A ti se te aplica lo mismo.
-Percy odio tu mundo.
"-Solo vuelve con tu padre.- dije, tratando de no sonar muy rudo. -Convéncelo. Tú eres la única persona que podría hacerlo escuchar.-
-Ese es un pensamiento deprimente.- Nico suspiró. -Está bien, haré lo que pueda. Además, aún me está escondiendo algo acerca de mi mamá. Quizás pueda descubrir qué.-
-Buena suerte. Ahora, la señorita O´Leary y yo tenemos que irnos.-
-¿A dónde?- dijo Nico.
Miré la entrada de la cueva y pensé en el largo ascenso de vuelta hasta el mundo de los vivos. -A empezar esta guerra. Es tiempo de encontrar a Luke.-"
-Adivino, ya se acabo el capítulo, dijo Thalía.
-Si ya se acabo, confirmo Deméter.
-Thalía eres adivina, dijeron los Stoll y Leo.
-Sí, y adivino que como sigáis así les van a dar una hostia.
-Ahora lee…
