Capítulo 9
-Ahora lee…Dionisio, anunció Poseidón.
-¿Yo?
-¿Hay otro Dionisio aquí? Pregunto Atenea.
-Yo no leo, estoy con mi revista.
-La tienes al revés, atacó Atenea.
-Dame el puñetero libro, gruño Dionisio.
"Dos serpientes salvan mi vida"
-Hermes creo que es este capítulo saldrás tú, dijo Atenea.
-¿Enserio? Dijo ilusionado.
-98% segura, dijo Atenea.
-¿Y el otro 2%? Pregunto el dios de los ladrones.
Annabeth y Atenea se miraron.
-Secreto, dijeron ambas.
"Amo New York."
-Pensé que amabas a Anna… Piper y Jason taparon la boca a Leo.
-Jackson no sabía que amabas a una ciudad, Clarisse salvo la situación.
-Sesos de alga y yo que pensaba que te gustaban las chicas, continuo Thalía.
Jason y Piper suspiraron, menos mal que Clarisse y Thalía habían salvado la situación y también habían pillado la indirecta como Atenea pero Annabeth pensaba que Percy iba a acabar con una chica llamada Anna en cambio Percy no se había enterado.
-Me parto con lo que decís, ironizó Percy
"Puedes emerger del Inframundo en Central Park, llamar un taxi, recorrer calle abajo la quinta avenida con un perro del infierno gigante dando vueltas a tu alrededor y nadie te mira siquiera. Por supuesto, la Niebla ayuda."
-A veces no ayuda mucho, dijo Grover entre risas acompañado por Annabeth.
-¿Por qué lo decís? Preguntaron los demás.
-Cuando estuvimos en la búsqueda del rayo maestro y Annabeth y yo nos fuimos a decir que un chico bajara el volumen de la música…
-Ya me acuerdo, dijo Percy.
-Como iba diciendo como no la bajaba y Annabeth cada vez se iba enfadando pues ella perdió los estribos y lo apuñalo...
-Pero eso fue sin querer, la defendió Percy.
-Treinta y siete veces, rió Grover y Annabeth se sonrojo.
"La gente probablemente no podía ver a la señorita O`Leary, o tal vez pensaban que era un grande, ruidoso y amigable camión de basura.
Corrí el riesgo de usar el móvil de mi mama para llamar a Annabeth por segunda vez."
Afrodita pegó un chillido.
-¡Mamá! Dijeron Piper y Silena.
-Pero si la está llamando, dijo como una niña pequeña.
-No entiendo, dijo Percy.
-Mejor, comentó Annabeth sonrojada.
"La llame una vez desde el túnel pero solo me mandaron a su buzón de voz. Sorpresivamente tenía buena recepción, siendo que estaba en el mitológico centro del mundo y todo, pero no quería ver los cargos de roaming que iba a tener mi mama."
-No tendrá ninguno, dijo Hades.
-¿Enserio? Pregunto Percy.
-No sé cómo, pero se cuenta como una llamada desde el sitio que vengas.
Todos miraron a Annabeth y a Atenea.
-Hay que investigar, dijeron ambas.
"Esta vez, Annabeth contestó."
Se estaba haciendo la dura en la primera llamada pero después contesto, hablo Afrodita en la cabeza de Silena y ella asintió.
"-Hey- dije- ¿Recibiste mi mensaje?-
-¿Percy, donde has estado? ¡Tu mensaje no decía casi nada! ¡He estado enferma de preocupación!-"
-Enferma de preocupación, repitió Afrodita.
-Afrodita si te sigues emocionando por esto no voy a poder acabar de leer el capítulo, se quejo Dionisio.
-No lo puedo evitar me encanta el amor, chilló ella.
-¿Amor? Pregunto Percy.
-Después te explico que es, le dijo Thalía.
"-Te daré detalles luego.- dije, cómo iba a hacer eso no tenía idea. -¿Donde estas?-
-Vamos en camino como pediste, casi llegando al túnel Queens-Midtown. Pero Percy, ¿Que estas planeando? Dejamos el campamento virtualmente indefenso, y no hay modo de que los dioses...-
-Confía en mí- dije -Te veré ahí.-"
-Estará ahí, sonrió Afrodita.
-Me gustaba más cuando yo no salía, Annabeth suspiro.
-Yo no entiendo nada, dijo Percy.
-Eso es normal, no te preocupes, Thalía le puso una mano en el hombro.
"Colgué. Mis manos temblaban. No sabía si sería una reacción a mi zambullida en el Estigio, o una anticipación de lo que estaba por hacer."
-Anticipación, dijeron todos.
-Odio que narre yo, gruño Percy.
-A mí también me está empezando a molestar, dijo Annabeth.
"Si esto no funcionaba, ser invulnerable no iba a salvarme de ser volado en pedazos.
Ya estaba avanzada la tarde cuando el taxi me dejó en el edificio Empire State. La señorita O´Leary rondaba de arriba a abajo por la Quinta Avenida, lamiendo taxis y olfateando carros de hot dogs. Nadie parecía notarla, aunque la gente se apartaba y lucia confusa cuando ella se les acercaba."
-Verían a un perro bastante grande abandonado, comentó Apolo.
-O a un niño haciendo de perro, añadió Hermes.
-Esa era mi segunda opción.
"Le silbé para que viniera cuando tres camionetas blancas se enfrenaron en la acera. Decían "Servicio de fresas Delphi", que era el nombre para encubrir el campamento mestizo."
-¿Por qué Delphi? Pregunto Leo.
Dionisio rió.
-Porque si no te portas bien te convierten en un delfín, explico Annabeth.
"Nunca había visto las tres camionetas juntas en el mismo lugar, a pesar de que sabía que llevaban nuestra producción fresca a la ciudad."
-No producimos tantas fresas para llevar los tres camiones, dijo Annabeth.
-Produciríamos más si ciertos hermanos hijos de Hermes no dejaran de comerse la cosecha y hacer que explote, gruño Katie.
-Las fresas están ricas además es divertido ver las caras de los chicos que están cerca de la explosión, dijeron los Stoll.
-Gracioso solo para vosotros, apuntó Katie.
-Mujer que rabia nos tienes, si nosotros somos unos caramelitos.
-¿Ahora os dais cuenta? Ah claro os dais cuenta ahora porque sois cortitos, atacó Katie.
"La primera camioneta estaba conducida por Argos, nuestro jefe de seguridad con muchos ojos."
-Él único que vale la pena en ese campamento, dijo Hera ganándose miradas asesinas de todos los presentes.
"Las otras dos las conducían Arpías, que básicamente eran demoniacos híbridos entre humano y pollo con malas actitudes."
-Y que les gusta comer semidioses después del toque de queda, añadió Will.
-Y también que los semidioses lavemos los platos con lava sabiendo que no somos anti fuego, comentó Chris.
"Usábamos a las arpías para limpiar el campamento más que nada, pero también lo hacían bastante bien a través del trafico de la ciudad."
-Normal todos los que la ven de los fea que son salen corriendo y van a otro carril, dijo Leo.
"Las puertas se deslizaron. Un montón de campistas descendieron, algunos viéndose algo verdes por el largo viaje. Me alegraba que hubieran venido tantos: Pólux, Silena Beauregard,"
-La primera de los que estamos aquí, sonrió Silena mientras Afrodita aplaudía.
"los hermanos Stoll,"
-Los segundos, los Stoll chocaron las manos con su padre.
"Michael Yew"
-¡ESE ES MI HIJO! Grito Apolo.
-Con ese grito se han enterado hasta en el tártaro, dijo Artemisa.
", Jake Mason, Katie Gardner,"
-Nuestra florecilla es la tercera de los que estamos aquí, dijeron los Stoll.
Katie se levanto y cuando iba a saltar sobre ellos unas manos no lo permitieron, se giró y vio a Annabeth Chase.
-No vale la pena Katie, después de la pelea seguirán siendo tontos, pero tontos magullados, dijo Annabeth y Katie se volvió a sentar.
"y Annabeth"
-Lo mejor para el final, Afrodita sonrió.
-¿No podía a ver narrado Thalía? Pregunto Annabeth.
-Exacto, estuvo de acuerdo Percy.
-Seguro que querrías que yo narrara, sonrió la cazadora.
-Me quedo con Percy, dijo Annabeth.
La hija de Atenea sabía que su amiga podía tener pensamiento sobre ella y Percy no apropiados para menores a pesar de ser una cazadora de Artemisa.
"con varios de sus hermanos. Quirón salió de la última camioneta, Su mitad de caballo estaba compactada en su silla de ruedas mágica, así que uso el ascensor para discapacitados. La cabaña de Ares no estaba ahí, pero trate de no molestarme demasiado por eso. Clarisse era una idiota testaruda. Fin de la historia."
Clarisse gruño iba a decir algo pero Chris la calmo.
-Que guay cuéntanos otra historia, dijeron los Stoll.
-Travis y Connor Stoll son los mayores estúpidos que he tenido las desgracia de conocer en mi vida, fin de la historia, dijo Percy.
"Hice un conteo: cuarenta campistas en total. No eran suficientes para pelear una guerra, pero era el más grande grupo de mestizos que yo hubiera visto reunido en un sitio fuera del campamento."
Annabeth y Thalía se miraron.
-¿Habéis visto mas mestizos juntos fuera del campamento? Pregunto Percy sorprendido.
-Sí, mientras estábamos en carolina del norte, era un grupo de unos sesenta semidioses, eran como una cepta o algo por el estilo, dijo Thalía.
-Tenían barreras mágicas y era más o menos como la religión islámica, explico Annabeth.
"Todos se veían nerviosos, y entendía por qué. Probablemente enviábamos tanta aura de semidiós que cada monstruo en Norteamérica sabría que estábamos aquí."
Todos tragaron.
-¿Cuántos monstruos hay en Norteamérica? Pregunto Rachel.
-Digamos que los semidioses si los monstruos no pudieran matarlos estarían unos 20 días todos juntos matando monstruos para que no hubiera, respondió Atenea.
"Mientras miraba sus rostros - todos esos campistas que había conocido durante varios veranos - una chocante voz murmuro en mi cabeza: uno de ellos es un espía."
Los semidioses se miraron entre sí.
Había uno que no miraba si no que intentaba no mostrar su culpabilidad mientras jugaba con el brazalete de la guadaña.
-Chicos es mejor ahora no desconfiar, dijo Quirón.
Todos volvieron a prestar atención a la lectura.
"Pero no podía quedarme con esa idea. Eran mis amigos. Los necesitaba. Entonces recordé la maligna sonrisa de Cronos. "No puedes contar con tus amigos. Ellos siempre te decepcionaran."
-Eso es una mentira, dijo Percy poniéndose en pie.
Todos los semidioses habían bajado la cabeza.
-No me decepcionáis, Cara de pino eres molesta pero siempre estas a mi lado, como Nico aunque me haya traicionado pero después se arrepintió e hizo lo correcto, Grover tú eres mi mejor amigo no harías nada para decepcionarme, ninguno de ustedes, y Annabeth tú siempre estas cuando te necesito en las buenas o en las malas aunque estemos peleados siempre estas.
-Percy contando discursos desde tiempos inmemorables, comentó Leo.
-Leo arruinado momentos incluso antes de su existencia, dijo Piper.
"Annabeth vino hacia mí."
-Lo dije, sonrió Percy.
-Claro que estoy a tú lado ¿cómo sino me aseguraría de que no la fastidies? Dijo la rubia.
"Estaba vestida de camuflaje negro con su cuchillo de bronce celestial atado a su brazo y la maleta de su laptop colgando del hombro - lista para apuñalar o navegar en internet, lo que viniera primero.-"
-Exacto, sonrió ella.
-¿Por qué en una guerra necesitaríais un laptop? Pregunto Jason.
-Es el laptop de Dédalo y se pueden hacer un millón de cosas con él, contesto la rubia.
"Frunció el ceño.
-¿Qué es?
-¿Qué es qué?- pregunté
-Me ves como algo divertido.-
Me di cuenta que estaba pensando en mi extraña visión de Annabeth sacándome del rio Estigio."
-Contrólate, susurraron Piper y Silena a su madre.
Piensa todo el rato en ella, AWWWWW, Afrodita habló en la cabeza de sus hijas.
"-Uh, no es nada.- Me volví hacia el resto del grupo. -Gracias por venir, a todos. Quirón, después de ti.-
Mi viejo mentor sacudió la cabeza.
-Vine a desearte suerte, muchacho, pero nunca he visitado el Olimpo a menos que sea convocado.-
-Pero tú eres nuestro líder.-"
Los semidioses negaron con la cabeza.
-Quirón es nuestro entrenador, es muy distinto a ser nuestro líder sesos de alga, Annabeth habló.
"Él sonrió.
-Soy su entrenador, su maestro. No es lo mismo que ser su líder. Reuniré aliados donde sea posible. Quizás no sea muy tarde para convencer a mis hermanos centauros de ayudar. Mientras tanto, tú llamaste a los campistas aquí, Percy. Tú eres el líder.-"
-Yo no…
-Sí que lo eres, dijeron todos los presentes.
"Quise protestar, pero todos me miraron expectantes, incluso Annabeth."
-¿Y qué tiene de malo que te mire así? Pregunto ella.
-Tú sueles coger el mando, respondió Percy.
-Sino sé qué pasa no puedo cogerlo, dijo ella.
Lo que pasa es que él estaba pendiente de ella, Afrodita pego un chillido en las cabezas de sus hijas.
-¡Mamá! Ya, dijo Piper.
-Pipes tu madre ha estado callada, ¿estás bien? Pregunto Jason preocupado.
-Si perdón.
"Tome un profundo respiro.
-Muy bien, como le dije a Annabeth por teléfono, algo malo está a punto de pasar esta noche. Alguna clase de trampa. Debemos obtener una audiencia con Zeus y convencerlo de defender la ciudad. Recuerden, no podemos tomar un "no" como respuesta.-"
-Conociendo al cabezota de mi hermano no va hacerles caso, dijo Poseidón.
-Yo no…
-¡Sí qué lo eres! Dijeron Hades y Poseidón.
Zeus empezó a mascullar sobre hermanos malagradecidos.
"Le pedí a Argos que cuidara a la señorita O´Leary, con lo que ninguno de los dos se vio feliz."
-Normal, le pides que cuide a ese chucho, dijo Hera.
-MI PERRA NO ES…
Annabeth cayó a Percy, por más que le gustara que le dijeran a la reina del Olimpo todo lo que se merecía no podía permitir que lo carbonizara.
"Quirón estrecho mi mano.
-Lo harás bien Percy, solo recuerda tus fortalezas y cuida tus debilidades.-
Eso sonaba misteriosamente parecido a lo que Aquiles me había dicho y entonces recordé que Quirón había enseñado a Aquiles. Eso no me tranquilizaba exactamente, pero asentí y trate de mostrar una sonrisa confiada."
-¿Por qué no te tranquilizaba? Preguntaron todos.
-Viendo como acabo…
"-Vamos- dije a los campistas.
Un guardia de seguridad estaba sentado tras un escritorio en el recibidor, leyendo un gran libro negro con una flor en la portada. Nos miro cuando todos entramos con nuestras armas y armaduras tintineando.
-¿Grupo escolar? Estamos a punto de cerrar.-"
-Pensar que un grupo de chicos con armaduras y armas es un grupo escolar es lo más normal de mundo, ironizó Leo.
"-No- dije - Piso seiscientos.-
Nos observó. Sus ojos eran azul claro y estaba completamente calvo. No podría decir si era humano o no, pero pareció notar nuestras armas, así que supuse que no era engañado por la Niebla."
-Es un humano malhumorado que ve atreves de la niebla, dijo Apolo.
-¿Por qué no contratáis a un ser mitológico? Pregunto Will.
-Porque el humano cobra menos y el Olimpo tiene sus gastos, respondió Zeus.
"-No hay un piso seiscientos, chico.- Lo dijo como si fuera una línea requerida en la que no creía -Muévanse.-"
-Es el protocolo, dijo Hermes encogiéndose de hombros.
-Debería cambiarlo si ve a un grupo de mestizos con armaduras y armas, dijo Chris.
-No es muy listo que digamos, dijo Ares.
"Me incline sobre el escritorio."
-Uuuu esto se pone bueno, dijo Ares mientras se frotaba las manos.
"-Cuarenta semidioses atraen una horrenda cantidad de monstruos. ¿En verdad nos quiere esperando en su recibidor?-"
-Así se amenaza chaval, lo animo Ares.
-Y encima amenaza con educación, dijo Deméter.
"Él lo pensó."
-Percy hiciste un milagro, dijo Apolo.
-¿Cuál? Pregunto el hijo de Poseidón.
-Hiciste que pensara, contesto Hermes.
"Luego presiono un botón y la puerta de seguridad se abrió.- Que sea rápido.-
-No querrá que pasemos por el detector de metales.- agregué."
-Si pasan por ahí no llegan hasta dentro de un día, dijo entre risitas Hermes.
"-Uh, no.- coincidió -el elevador esta a la derecha. Creo que conocen el camino.-
Le lancé un dracma dorado y avanzamos al interior.
Decidimos que nos tomaría dos viajes subir a todos por el elevador. Yo fui en el primer grupo. En el elevador sonaba una música distinta que en mi última visita -esa vieja canción disco "Stayin´ alive". Una aterradora imagen paso por mi mente, Apolo en pantalones acampanados y camisa pegada de seda."
Todos empezaron a reír menos Apolo que estaba sonrojado.
-Cada vez me cae más bien este semidiós, dijo Artemisa.
-Pues que sepas que los pantalones acampanados y la camisa de seda me quedan de muerte, dijo el dios del sol.
"Me sentí aliviado cuando las puertas del elevador finalmente se abrieron. Frente a nosotros, un camino de rocas flotantes guiaba a través de las nubes hacia el Monte Olimpo, levitando 2 mil metros arriba de Manhattan. Ya había visto el Olimpo antes, pero aun me quitaba el aliento."
-El Olimpo es genial, sonrió Zeus.
-Ya, pero yo le haría alguna que otra reforma, comentó Atenea pensativa.
-Sí yo también, la misma decoración cansa, y más cuando es de hace millones, estuvo de acuerdo Deméter.
-¡Cambiemos la decoración! Dijo Afrodita.
-¡TÚ NO! Dijeron todos los dioses y Afrodita se enfurruño cual niña pequeña.
"Las mansiones brillaban doradas y blancas contra los lados de la montaña. Jardines florecían en cientos de terrazas. Humo aromático ascendía de unos braseros alineados en las sinuosas calles. Y justo en la cima nevada se elevaba el palacio principal de los dioses. Lucia tan majestuoso como siempre, pero algo estaba mal."
-¿El qué? Preguntaron todos con miedo.
-Si me dejáis leer lo podremos saber, gruño Dionisio.
"Entonces me di cuenta que la montaña estaba silenciosa- sin música, ni voces, ni risas.
Annabeth me estudió.
-Te ves...diferente.- Decidió -¿Donde estuviste exactamente?-"
-Como te cala la hija de cara de búho hijo, comentó Poseidón.
Solo una enamorada que lo ha observado tanto se daría cuenta, sonrió Afrodita.
-¡Coincido! Se emociono Silena.
Todos la miraron.
-Cosas de hijas y Afrodita, explico Piper.
"Las puertas del elevador se abrieron de nuevo, y el segundo grupo de mestizos se nos unió."
-Salvado por la campana, rió Apolo.
"-Te lo diré luego.- dije -Vamos.-
Tomamos el camino a través del puente en el cielo hacia las calles del Olimpo. Las tiendas estaban cerradas. Los parques vacios. Una pareja de musas estaban sentadas en un banco tocando liras flameantes, pero sus corazones no parecían estar en ello. Un solitario ciclope recorría las calles con un roble arrancado de raíz. Un dios menor nos vio desde un balcón y se apresuro a entrar, cerrando sus ventanas.
Pasamos bajo un gran arco de mármol con estatuas de Zeus y Hera en cada lado.
Annabeth hizo una mueca a la reina de los dioses."
-Semidiosa cuidado, le advirtió Hera.
-¿De qué tendría que tener cuidado mi hija, de una diosa egocéntrica que solo le preocupa la familia perfecta? Atenea saco su lado protector y dejo callada la reina de los dioses.
"-La odio- murmuro
-¿Te ha estado maldiciendo o algo?- pregunte. El año anterior Annabeth había conocido el lado malo de Hera, pero no había hablado de ello desde entonces.
-Solo pequeñas cosas hasta ahora.- dijo -Su animal sagrado es la vaca, ¿cierto?-
-Cierto.
-Pues ha estado enviando vacas tras de mi.-
Trate de no sonreír.
-¿Vacas? ¿En San Francisco?-"
-Esa es una peli, dijo Leo.
-Leo no tienes idea de nada, suspiró Piper.
"-Oh, sí. Usualmente no las veo, pero las vacas me dejan pequeños regalos por todo el lugar- en nuestro patio trasero, en la acera, los corredores de la escuela. Tengo que fijarme donde piso.-"
-Dale las gracias a tu madre, dijo Hera.
-¿Por qué? Pregunto Annabeth.
-Porque fue ella quien dijo que te hiciera eso, contesto ella.
-Era eso o carbonizarte, explico Atenea.
"-¡Miren!- grito Pólux, apuntando hacia el horizonte. -¿Qué es eso?-
Todos nos paralizamos. Luces azules cruzaban el cielo hacia el Olimpo como pequeños cometas. Parecían venir desde todos los puntos de la ciudad, enfocándose hacia la montaña. Mientras se acercaban, se desviaron. Los observamos varios minutos y no parecían causar ningún daño, pero aun así era extraño.
-Como rayos infrarrojos.- murmuro Michael Yew. -Estamos en la mira.-"
-¡Mi hijo es el más listo! Se emociono Apolo.
-Seguro que es obra de Hécate, dijo Annabeth.
-La mía es la más lista, sonrió con orgullo Atenea.
"-Sigamos hacia el palacio.- dije.
Nadie custodiaba el salón de los dioses. Las puertas doradas y plateadas permanecían abiertas de par en par. Nuestras pisadas hacían eco mientras caminábamos hacia la sala de los tronos. Por supuesto "sala" no era adecuado. El lugar era del tamaño del Madison Square Garden. En lo alto, en el techo color azul destellaban las constelaciones. Doce tronos gigantes formaban una U alrededor de un fuego. En una esquina, una burbuja de agua del tamaño de una casa flotaba en el aire, y dentro nadaba mi viejo amigo el Ofiotauro, mitad vaca, mitad serpiente.
¡MOOOOOO! Dijo alegremente, girando en círculos."
-Soy yo o ¿los animales quieren a Percy? Pregunto Will.
Annabeth empezó a reírse.
-¿Por qué te ríes Annabeth? Pregunto Thalía.
-Porque a todos los animales no les cae bien Percy, rió ella.
-Ese gato era demoníaco, estaba poseído por el demonio, era una bestia nacida para matar, dijo Percy.
-Tenía apenas dos semanas, dijo Annabeth.
-Pues mordía y arañada muy bien el jodido, comentó Percy
"A pesar de la seriedad de lo que pasaba, tuve que sonreír. Hacía dos años habíamos pasado bastante tiempo tratando de salvar al Ofiotauro de los Titanes, y me había encariñado con él. Parecía que yo también le agradaba, a pesar de que inicialmente había pensado que era hembra y lo había llamado Bessie."
-Si Percy piensa que es hembra es un macho, rieron los Stoll.
-Sesos de alga entonces piensa que perdemos la guerra que seguro que después la ganamos, rió Thalía.
"-Hey, hombre- dije -¿Te tratan bien?-
¡MOOOOOOO! Contestó Bessie."
-¿Eso es un no o un sí? Pregunto Leo.
-¿Y qué más da? Pregunto Piper cansada de las estupideces de su amigo.
-Es que me gusta estar informado.
"Caminamos hacia los tronos, y una voz de mujer dijo: -Hola de nuevo, Percy Jackson. Tú y tus amigos son bienvenidos.-
Hestia estaba junto al fuego, removiendo las flamas con una vara. Vestía el mismo tipo de vestido simple color café que tenía antes, pero había crecido a una mujer adulta ahora.
Me incline.
-Señora Hestia.-
Mis amigos siguieron mi ejemplo.
Hestia me miro con sus brillantes ojos rojos.
-Veo que seguiste adelante con tu plan. Portas la maldición de Aquiles.-
Los otros campistas empezaron a murmurar entre ellos: "¿Que dijo? ¿Qué hay con Aquiles?"
-Sí que llevan bien la mitología griega, ironizó Apolo.
"-Debes tener cuidado.- Me advirtió Hestia. -Ganaste mucho con tu viaje. Pero sigues cegado a la más importante verdad. Tal vez una visión esté en camino.-
Annabeth me empujó.
-Umh... ¿De qué está hablando?-"
-Ja, tú hija tampoco sabe, rió Apolo.
-Annabeth me está pidiendo una explicación, dijo Percy.
-Ja, mi hija sí que sabe, imito Atenea a Apolo.
"Mire a los ojos de Hestia, y una imagen vino a mi mente. Vi un callejón oscuro entre casas de tabique rojo. Un letrero sobre una de las puertas decía: METALURGICA RICHMOND.
Dos mestizos estaba agazapados en la oscuridad- un chico como de 14 y una niña de 12
Me di cuenta desde el principio que el chico era Luke. La niña era Thalía, hija de Zeus."
Thalía empezó a reír al saber cual era ese recuerdo.
Annabeth frunció el ceño.
-¿Por qué ríes? Pregunto la rubia.
-Porque he reconocido el recuerdo.
"Estaba viendo una escena pasada de aquellos días en que andaban de huida, antes de que los hallara Grover."
-Sino estoy yo es obvio que Grover no nos ha encontrará sesos de alga, dijo Annabeth.
-Lo pensé para aclararme a mí listilla.
-Siempre quise saber que hacíais antes de que yo llegara, dijo Annabeth.
-Pues vas a tener que esperar, susurro la cazadora.
"Luke portaba un cuchillo de bronce. Thalía tenía su lanza y su escudo de terror, Égida.
Ambos lucían hambrientos y demacrados, como animales salvajes, como si estuvieran acostumbrados a ser atacados."
-Si vagas por las calles te acostumbras, explico Thalía y Annabeth asintió.
"-¿Estás seguro?- preguntó Thalía.
Luke asintió.
- Algo aquí abajo. Puedo sentirlo.-
Un estrepito resonó por el callejón, como si alguien hubiera golpeado una lamina de metal. Los mestizos se arrastraron hacia adelante. Viejas cajas estaban apiladas en un muelle de carga. Thalía y Luke se acercaron con sus armas listas. Una cortina de hojalata temblaba como si algo se ocultara tras ella."
Annabeth reconoció la visión y miro a Thalía y después a su madre, las dos confirmaron la escena.
"Thalía miro a Luke. Él conto en silencio:
"¡Uno, dos, tres! Corto la hojalata, y una pequeña niña salto sobre él con un martillo.
-¡Whooo! -dijo Luke."
-¡Qué valiente! Dijo Leo.
Todos estuvieron de acuerdo.
-Si Luke no hubiera sido tan rápido ten por seguro que le hubiera dado, rió Thalía y Annabeth se sonrojo.
"La niña tenía cabello rubio enmarañado y vestía un pijama de franela."
-¿Ese era el buen recuerdo con la franela, que una niña casi mata a Luke? Pregunto Rachel.
-Esperen y verán, sonrió enigmáticamente la cazadora.
Percy miró a la niña que ahora era una adolecente, él la había reconocido.
"No podría tener más de siete, pero le hubiera aplastado los sesos a Luke si él no hubiera sido tan rápido."
-Algo en que sesos de alga y yo estamos de acuerdo, dijo la cazadora.
-No podría estar más de acuerdo cara de pino, sonrió Percy.
"Sujeto la muñeca de la niña, y el martillo cayó al piso de cemento.
La pequeña golpeó y pataleó.
-¡No más monstruos! ¡Aléjense!-"
-Pobre, tan pequeña y ya perseguida, se lamentó Hestia.
-Lady Hestia le puedo asegurar que esa niña está perfectamente, le prometió Annabeth a la diosa.
"-¡Esta bien!- Luke forcejeo para sujetarla. -Thalía, quita tu escudo. La estas asustando.-
Thalía toco a Égida, y este se encogió volviéndose un brazalete plateado.
-Hey, todo está bien.- dijo ella -No vamos a lastimarte. Yo soy Thalía. Él es Luke.-"
-¡Thalía esta siendo la amable! Milagro, dijo Percy sonriendo.
-Me gustaba más cuando yo no salía, bufó ella.
-A ti y a todos Thals, comentó Annabeth.
"-¡Monstruos!-
-No- le aseguró Luke. -Pero sabemos de monstruos. Nosotros también peleamos contra ellos.-
Lentamente, la niña dejo de patalear. Estudio a Thalía y a Luke con unos grandes e inteligentes ojos grises."
Silena, Piper, Hefesto, Hestia, Artemisa y Quirón descubrieron quien era la niña y la miraron con simpatía.
"-¿Ustedes son como yo?- Dijo suspicazmente.
-Si- dijo Luke -Somos...bueno, es difícil de explicar, pero peleamos con monstruos. ¿Dónde está tu familia?-
-Mi familia me odia.- dijo la niña. -Ellos no me quieren. Escape.-
Thalía y Luke intercambiaron miradas. Sabía que ambos entendían lo que ella estaba diciendo."
-No sabes cuánto sesos de alga, dijo Thalía.
"-¿Cuál es tu nombre, chica? - pregunto Thalía."
Todos los presentes que no habían descubierto a la niña se echaron para delante.
"-Annabeth.-"
-¡¿TÚ?! Dijeron todos.
-Yo.
"Luke sonrió.
-Lindo nombre. Te diré algo, Annabeth eres bastante valiente. Podría servirme un luchador como tú.-
Los ojos de Annabeth se desorbitaron.
-¿En serio?-
-Oh, sí.- Luke volteo su cuchillo y le ofreció la empuñadura. -¿Qué te parecería una verdadera arma mata-monstruos? Este es bronce celestial. Funciona mucho mejor que un martillo.-
Tal vez en la mayoría de las circunstancias, ofrecerle un cuchillo a una niña de siete años no sería buena idea, pero cuando eres un mestizo, las reglas regulares como que se van por la ventana."
-A mí también me lanzaron por la ventana, comentó Leo.
-Con razón eres como eres, dijo Jason.
-¿Eso qué quiere decir? Pregunto Leo.
-Nada.
-Quiere decir que soy el más sexy.
-Clarooooo, ironizó Jason.
"Annabeth tomó la empuñadura.
-Los cuchillos solo son para los más valientes y veloces luchadores.- Explico Luke. –No tienen el alcance o el poder de una espada, pero son fáciles de ocultar y pueden encontrar puntos débiles en la armadura de tu enemigo. Se requiere un guerrero inteligente para usar un cuchillo. Tengo el presentimiento de que tú eres muy lista.-
Annabeth lo contempló con adoración.
- ¡Lo soy!-"
-Eso va a misa, dijo Percy.
-Eres la persona más lista que conozco, dijo Thalía sonriendo a la rubia.
-Igualmente, dijeron los semidioses y Grover.
-Y valiente, y testaruda y muchas cosa más, añadió Percy.
"Thalía sonrió.
-Más vale que nos vayamos, Annabeth. Tenemos una casa segura en el rio James. Te daremos algo de ropa y comida.-
-Ustedes... ¿No irán a devolverme con mi familia? -dijo -¿Lo prometen?-
Luke puso su mano en el hombro de la niña.
-Eres parte de nuestra familia ahora. Y te prometo que no dejaré que nada te lastime. No voy a fallarte como nuestras familias lo hicieron. ¿Trato hecho?-"
-Rompió su promesa, susurró Annabeth y Thalía la escucho y después la abrazó.
"-¡Trato hecho!- dijo Annabeth con alegría.
-Ahora, vámonos.- dijo Thalía -¡No podemos quedarnos demasiado!-
La escena cambió. Los tres semidioses corrían a través del bosque. Debía ser varios días después, quizás incluso semanas. Todos ellos se veían golpeados, como si hubieran tenido algunas batallas. Annabeth usaba nuevas ropas-vaqueros y una chaqueta del ejército que le venía grande."
-Era mía, explico Thalía.
-Aun la sigo teniendo, sonrió Annabeth.
"-¡Solo un poco más!- les aseguró Luke. Annabeth tropezó y él la tomó de la mano. Thalía cubría la retaguardia, blandiendo su escudo como si empujara lo que sea que los persiguiera. Cojeaba de la pierna izquierda. Subieron una colina y miraron abajo, al otro lado, una casa colonial blanca - la de May Castellán.
-Muy bien- dijo Luke, respirando con dificultad -Me escabulliré y tomaré algo de comida y medicinas. Esperen aquí.-"
-Esa es la vez que dijeron que estuvieron con Luke en la casa ¿no? Pregunto Percy y las chicas asintieron.
"-¿Luke, estás seguro?- pregunto Thalía. -Juraste que nunca volverías aquí. Si ella te atrapa...-
-¡No tenemos opción!- gruño -Quemaron nuestro refugio más cercano. Y tienes que tratarte esa pierna herida.-
-¿Esta es tu casa?- dijo Annabeth asombrada.
-Esta era mi casa- murmuro Luke. -Créeme, si no fuera una emergencia...-
-¿Tu mama es realmente tan horrible?- preguntó Annabeth -¿Podemos verla?-
-¡No!- le cortó Luke.
Annabeth huyó de él porque su ira la sorprendió."
-No es una manera de hablarle a una niña de siete años, dijo Hestia.
-A Luke no le gustaba la idea, dijo Annabeth defendiéndolo como siempre.
"-Yo...lo siento.- dijo Luke- Solo esperen aquí. Les prometo que todo estará bien. Nada va a lastimarlas. Volveré...-
Un brillante destello dorado iluminó el bosque. Los semidioses parpadearon deslumbrados, y la voz de un hombre tronó: "No debiste venir a casa."
La visión se desvaneció."
-Genial y se acaba en el mejor momento, se quejó Leo.
-Al menso ya sabemos muchas cosas y no solo de Luke, dijo Will mirando a las chicas sobre todo a la rubia.
"Mis rodillas temblaban, pero Annabeth me sostuvo.
-¡Percy! ¿Qué pasó?-
-Vieron... ¿Vieron eso?- pregunté.
-¿Ver qué?-"
-Solo fue una visión para ti Percy Jackson, dijo Hestia.
-Puede tutearme Lady Hestia, sonrió Percy.
"Miré a Hestia, pero el rostro de la diosa era inexpresivo. Recordé algo que me dijo en los bosques: "Si has de entender a tu enemigo Luke, debes entender a su familia." ¿Pero por qué me mostró esas escenas?"
Atenea resolvió la profecía en ese mismo instante.
-Te las mostré para que entiendas como es, contestó Hestia.
-Y sin querer le diste la solución, susurro Atenea.
"-¿Cuánto tiempo me fui?- murmuré.
Annabeth juntó las cejas.
-Percy, no te fuiste en absoluto. Solo miraste a Hestia por un segundo y colapsaste.-
Podía sentir los ojos de todos sobre mí. No podía permitirme lucir débil. Lo que fuera que esa visión significara, debía mantenerme enfocado en nuestra misión."
-Necesitan a un líder fuerte no debilucho, dijo Percy.
-No Percy no lo entiendes, no necesitamos a un líder fuerte, te necesitamos a ti, dijo Annabeth.
-Gracias por la parte que me toca, sonrió el semidiós.
"-Um, Señora Hestia- dije -Venimos por un asunto urgente. Necesitamos ver...-
-Sabemos lo que necesitas.- Dijo una voz de hombre.
Me estremecí, porque era la misma voz que había escuchado en la visión. Un dios se materializo junto a Hestia. Se veía como de 25 años, con cabello rizado grisáceo y rasgos élficos."
-¡Bien ya aparecí! Dijo Hermes emocionado.
-A ver cuánto le dura le emoción, murmuro Atenea.
"Vestía un traje militar de piloto, con pequeñas alas agitándose en su casco y botas de piel negra. En su brazo traía un largo bastón con dos serpientes vivas enrolladas en el.
-Los dejare ahora.- dijo Hestia. Hizo una reverencia al aviador y desapareció convirtiéndose en humo. Entendí porque ella estaba tan ansiosa por irse. Hermes, el dios de los mensajeros, no se veía contento."
-¿Yo? ¿No contento?
-Si Hermes no está feliz no quiero imaginarme que va a pasar, dijo Apolo.
-La emoción ha durado 18 segundos, habló Atenea para sí misma.
"-Hola, Percy-
Su ceja se levantó como si estuviera molesto conmigo, y me pregunte si de alguna manera sabría de la visión que acababa de tener. Quería preguntarle por que estaba en casa de May Castellán aquella noche, y que pasó después de que capturara a Luke."
-Sí lo haces lo más probable es que te carbonice, dijo Apolo.
-Los dioses somos muy temperamentales, comentó Poseidón.
"Recordé la primera vez que vi a Luke en el campamento mestizo. Le pregunté si alguna vez había visto a su padre, y él me miro amargamente y dijo "una vez". Pero podía decir, por la expresión de Hermes, que no era momento de preguntar."
-Chico listo, dijo Apolo mientras Thalía negaba fuertemente con la cabeza.
-Viste Thalía soy listo.
-Ya se le ha subido a la cabeza, dijo la cazadora.
"Me incline respetuosamente. -Señor Hermes.-
"Oh, claro" dijo una de las serpientes en mi mente, "No nos saludes a nosotros. Solo somos reptiles."
"George," le regaño la otra, "Sé cortes."
"Hola, George," dije, "Hey, Martha."
"¿Nos trajiste una rata?" preguntó George.
"George, basta" dijo Martha. "¡Está ocupado!"
"¿Muy ocupado como para ratas?" dijo George "Eso es triste"
-Muy triste, coincidió Leo.
-Leo hasta los Stoll se han mantenido un rato callados no puedes hacerlo tú o que, gruño Piper.
-¿Eso es una apuesta? Pregunto él.
-Si te callas el resto del capítulo te doy diez dracmas y por cada cometario tuyo me das un dracma a mí, dijo Piper.
-Hecho, dijo Leo dándole la mano.
"Decidí que era mejor no inmiscuirme en esto con George.
-Um, Hermes- dije -Necesitamos hablar con Zeus. Es importante.-
Los ojos de Hermes eran fríos como acero. -Yo soy su mensajero. ¿Puedo tomar el mensaje?-
Detrás de mí, los otros semidioses se movieron incómodos. Esto no iba como lo planeé.
Tal vez si trataba de hablar con Hermes en privado...
-Chicos- dije -¿Por qué no dan un chequeo por la ciudad? Verifiquen las defensas. Vean quien queda en el Olimpo. Encuéntrennos a Annabeth y a mí de vuelta aquí en 30 minutos.-"
-Siempre con Annabeth, dijo Thalía.
-Es la persona en quien más confió, sonrió el semidiós.
Afrodita se mordió la lengua.
"Silena frunció el ceño.
-Pero...-
-Es buena idea. -dijo Annabeth -Connor, Travis, ustedes dirijan.-
A los Stoll pareció gustarles eso - asumir una importante responsabilidad justo enfrente de su padre. Usualmente ellos no dirigían nada excepto ataques con papel."
Los Stoll rieron.
-Llenamos la cabaña de Ares, dijeron entre risas.
Clarisse detrás de ellos le hizo una llave de judo.
-Quiero que en cuando lleguemos lo quitéis, ¿entendido?
-Si mi señora, dijeron ambos.
"-¡Estamos en ello!- dijo Travis. Acarrearon a los otros fuera de la sala de los tronos, dejándonos a Annabeth y a mí con Hermes.
-Mi señor- dijo Annabeth -Cronos va a atacar New York. Deben sospecharlo. Mi madre debe haberlo previsto.-"
-Pues claro, dijo Atenea.
"-Tu madre- gruño Hermes. Se rascó la espalda con su caduceo, y George y Martha murmuraron "ow, ow, ow" -No me hagas empezar con tu madre, jovencita. Ella es la única razón de que yo esté aquí. Zeus no quería que ninguno de nosotros dejara el frente de batalla. Pero tu madre seguía importunando: "Es una trampa, es una distracción, bla, bla, bla." Quería volver ella misma, pero Zeus no iba a dejar que su estratega número uno se fuera de su lado. Así que naturalmente me envió a mí a hablar con ustedes.-"
-Pues debería haberla enviado, gruño Annabeth.
-Exacto, coincidió Atenea.
-Mi mayor estratega tiene que permanecer a mi lado, dijo Zeus.
-Hermes mas te vale que no le hagas nada a mi hija, dijo Atenea.
-Ni al mío, dijo Poseidón tragándose una pastilla.
"-¡Pero es una trampa!- insistió Annabeth -¿Zeus está ciego?-
Un trueno retumbó en el cielo.
-Yo cuidaría mis comentarios, niña.- advirtió Hermes -Zeus no está ciego, ni sordo. No ha dejado el Olimpo completamente indefenso.-
-Pero están esas luces azules...-
-Sí, sí. Las vi. Algún error de esa insufrible diosa de la magia, Hécate. Apostaría a que ya se dieron cuenta que no causan ningún daño. El Olimpo tiene poderosas protecciones mágicas. Además, Eolo, el rey de los vientos, ha enviado a sus más poderosos subordinados a proteger la ciudadela. Nadie excepto los dioses puede aproximarse al Olimpo por el aire. Serían derribados del cielo.-
Levante la mano."
-Percy que no estás en clase, comento Leo.
-Paga, dijo Piper.
Leo le puso un dracma en la mano.
-Me voy a hacer rica, comentó Piper.
"-Um... ¿Qué hay de esa cosa de materialización/tele transportación que ustedes hacen?-"
-Es por el aire también Percy pero muy rápida, dijo Annabeth.
-No lo sabía.
-¡Qué novedad! Dijo Thalía.
"-Es una forma de viaje aéreo también, Jackson. Muy rápida, pero los dioses del viento son más rápidos. ¡No, si Cronos quiere el Olimpo, tendrá que marchar a través de la ciudad entera con su ejército y tomar los elevadores! ¿Puedes verlo haciendo eso?-"
Los Stoll empezaron a reír.
-Da risa, explicaron.
Y Leo aguantaba la risa por todos sus medios.
-La verdad que la idea suena tonta, dijo Chris.
-¿Te he dado permiso para hablar? Pregunto Ares.
Chris hizo como si tuviera una cremallera en la boca.
-Chico obediente, sonrió Ares.
"Hermes lo hizo sonar bastante ridículo - hordas de monstruos subiendo en el elevador escuchando "Stayin´ alive". Aun así, no me gustaba."
-Suena ridículo pero Cronos es capaz, dijo Atenea.
"-Tal vez algunos de ustedes puedan regresar- sugerí.
Hermes sacudió la cabeza con impaciencia. -Percy Jackson, no lo entiendes. Tifón es nuestro más grande enemigo.-
-Pensé que era Cronos.-"
-Ah ¿Pero tú piensas? Pregunto Thalía.
-Hermanita ya le estas enseñando bromas a tus cazadoras, dijo Apolo.
-Aprenden de mí y no me llames hermanita.
-Percy te comprendo, dijo Apolo señalando a Artemisa y después bajo la cabeza para que una flecha no se la rebanara.
"Los ojos del dios brillaron.
-No, Percy. En los viejos días, el Olimpo casi fue derrocado por Tifón. Es el esposo de Equidna...-
-La conocí en el Arco.- murmure -No fue agradable.-"
-Hijo ¿Has conocido a todos los monstruos? Pregunto Poseidón.
-Básicamente, sonrió él.
Poseidón trago todas las pastillas que le quedaban.
-Apolo necesito más.
-Tío P ¿seguro que quieres abusar de las pastillas? Pregunto Apolo.
-Sí, y Apolo le tendió tres cajas más.
-A ver cuento le duran, le susurro el dios del sol a Hermes.
"-...y padre de todos los monstruos. Nunca podremos olvidar lo cerca que estuvo de destruirnos a todos; ¡Cómo nos humillo! Éramos más poderosos en los viejos días. Ahora no podemos esperar ayuda de Poseidón porque Él pelea su propia guerra. Hades se sienta en su reino y no hace nada, y Deméter y Perséfone siguen su ejemplo. Requerirá todo nuestro poder restante oponerse a la tormenta gigante. No podemos dividir nuestras fuerzas ni esperar hasta que llegue a New York. Debemos combatirlo ahora. Y estamos haciendo progresos.-
-¿Progresos?- dije -Casi destruye St. Louis.-
-Si- admitió Hermes -Pero destruyo solo la mitad de Kentucky. Se está deteniendo. Perdiendo poder.-
No quería discutir, pero sonaba como que Hermes trataba de convencerse a sí mismo.
En la esquina, el Ofiotauro mugió tristemente."
-Hasta el ofi no se que se da cuenta, dijo Leo.
-Ofiotauro, corrigió Percy.
-Leo paga, dijo Piper.
El hijo de Hefesto le dio otro dracma.
-Como dije antes voy a hacerme rica.
"-Por favor, Hermes- dijo Annabeth -Dijo que mi madre quería venir. ¿Envió algún mensaje para nosotros?-"
-Por supuesto, dijo Atenea.
-Seguramente, dijeron los demás dioses.
-Mi hija se da cuenta, sonrió Atenea a esta.
"-Mensajes- murmuro -"Sera un gran trabajo", me dijeron. "No hay mucho que hacer. Montones de adoradores." Umhp. A nadie le importa lo que yo tengo que decir. Siempre se trata de los mensajes de los demás.-"
-¿Alguien me da un dulce? Pregunto Hermes.
-¿Por qué? Preguntaron los dioses.
-No quiero estar amargo.
"Roedores" musito George, "Yo estoy por los roedores."
"Ssshh" le regaño Martha. "A nosotros nos importa lo que Hermes tenga que decir. ¿Verdad, George?"
"Oh, absolutamente. ¿Podemos regresar ya a la batalla? Quiero hacer lo del modo laser otra vez. Es divertido"
-¿Qué es el modo laser? Pregunto Will.
-No sé porque pero creo que lo averiguare tarde o temprano, dijo Percy (diarios del semidiós)
"-Silencio, los dos- gruño Hermes.
El dios miró a Annabeth, que hacia su rutina de los "grandes y suplicantes ojos grises".
-No, esa rutina no, dijo Thalía.
-No parece tan mala, dijeron los demás.
-Con esa rutina da igual lo que te pida, dijo Percy.
-Aunque te pida que te tires por la ventana lo haces, siguió Thalía.
-Está científicamente demostrado que es imposible resistirse, añadió Percy.
"-Bah- dijo Hermes -Tu madre dijo que les advirtiera que están ustedes solos. Deben sostener Manhattan sin la ayuda de los dioses. Como si no lo supiéramos. Por qué le pagan por ser la diosa de la sabiduría, no estoy seguro.-"
Atenea se levantó de su trono, Hermes desapareció.
-Gallina, mascullo Atenea.
-¿Lo esperamos para seguir leyendo? Pregunto Apolo.
-No, ya llegará, contesto Zeus.
"-¿Algo más?- preguntó Annabeth.
-Dijo que deberías probar el plan 23. Que tú sabrías lo que significa.-
Annabeth palideció. Obviamente sabía lo que significaba y no le gustaba."
-Así que así está la cosa, dijo la rubia pálida.
Atenea tragó.
"-Adelante.-
-Una última cosa.- Hermes me miro. -Dijo que le dijera a Percy: "Recuerda los ríos". Y, umm, algo acerca de que te alejaras de su hija.-"
Todos empezaron a reír.
-¡MAMA! Dijo Annabeth colorada.
-Hija ya hablamos de esto además es mi yo en libro y no me gusta el hijo de Poseidón.
Percy estaba rojo como un tomate.
"No estoy seguro cual cara estaba más roja, la de Annabeth o la mía.
-Gracias, Hermes- dijo Annabeth. -Y yo...quiero decir...siento lo de Luke.-
La expresión del dios se endureció como si se hubiera vuelto de mármol.
-Deberían dejar ese tema en paz.-
Annabeth dio un paso atrás nerviosamente.
-¿Disculpe?-
-¡Una disculpa no sirve!-
George y Martha se enredaron en el caduceo, que brilló y cambió a algo que se veía sospechosamente como un aguijón de alto voltaje.
-¡Debiste salvarlo cuando tuviste la oportunidad!- Hermes le gruño a Annabeth. -Eras la única que podía.-"
Annabeth bajo la cabeza.
-Cuando Hermes vuelva vamos a tener una bonita charla, dijo Atenea.
"Traté de interponerme entre ellos. -¿De qué está hablando? Annabeth no...-"
-Y va contra un dios para defenderla, que romántico, dijo Afrodita.
-Súper romántico, dijo Silena.
-Precioso, añadió Piper.
Todos la miraron.
-¿Qué? Está en mi sangre.
"-¡No la defiendas, Jackson!- Hermes apunto el aguijón hacia mí. -Ella sabe exactamente de que estoy hablando.-
-¡Quizás debería culparse usted mismo!- Debí mantener la boca cerrada, pero lo único que podía pensar era en mover su atención lejos de Annabeth."
-AWWWWW, dijeron todas las chicas menos Atenea y Annabeth que estaba sonrojada.
"Todo este tiempo, él no había estado molesto conmigo, sino con ella."
Annabeth suspiro y Percy le cogió la mano.
"-¡Quizás si no hubiera abandonado a Luke y a su madre!-
Hermes levanto su aguijón. Él comenzó a crecer hasta alcanzar 3 metros de altura.
Bueno, ya está. Pero cuando se preparaba para golpear, George y Martha se le acercaron y susurraron algo en su oído. Hermes apretó los dientes. Bajo el aguijón eléctrico, y este se convirtió de nuevo en un bastón.
-Percy Jackson,- dijo -porque has tomado la maldición de Aquiles, debo absolverte. Estás en manos de Las Moiras ahora. Pero nunca volverás a hablarme así."
-Ahora entendemos el título, dijo Will.
-Nosotros no, dijeron los Stoll y Leo, y el último le dio un dracma a Piper.
-Las serpientes al hablar con Hermes salvaron su vida, explico Annabeth.
"No tienes idea de cuánto he sacrificado, cuánto...-Su voz se quebró, y se redujo a tamaño humano de nuevo. -Mi hijo, mi más grande orgullo...mi pobre May...-
Sonaba tan devastado que no supe qué decir. Hace un minuto estaba listo para vaporizarnos. Ahora se veía como si necesitara un abrazo."
-Dioses bipolares, suspiraron los semidioses.
"-Mire, Señor Hermes- dije -Lo siento, pero necesito saber. ¿Qué le paso a May? Dijo algo del destino de Luke, y sus ojos...-
Hermes me observó, y mi voz vaciló. La mirada en su rostro no era realmente ira, pensé.
Era dolor. Profundo, increíble dolor."
-Hermes amaba a May y ama mucho a Luke es difícil ese tema, dijo Apolo.
"-Debo dejarlos ahora.- dijo firmemente. -Tengo una guerra que pelear.-
Comenzó a brillar. Me volví y me asegure que Annabeth hiciera lo mismo, porque aun estaba paralizada en estado de shok."
-Te preocupas mucho por ella, dijo Hestia.
-Es que es imposible no preocuparse, dijo él.
Annabeth se sonrojo y Afrodita chillo.
-Ojala hubiera hecho lo que hizo Percy, murmuro Piper (El héroe perdido)
"Buena suerte, Percy." murmuró Martha, la serpiente.
Hermes brillo con la luz de una supernova. Luego se había ido.
Annabeth se sentó a los pies del trono de su madre y lloro. Quería reconfortarla, pero no estaba seguro de cómo hacerlo."
-Abrázala tonto, dijo Afrodita.
Annabeth estaba casi igual que en el libro, aquí no lloraba, Percy la abrazó.
"-Annabeth- dije -No es tu culpa. Nunca había visto a Hermes actuar así. Pienso...no se...probablemente se siente culpable acera de Luke. Busca a alguien a quien culpar. No sé porque se desquito contigo. No hiciste nada para merecerte eso.-
Annabeth se limpió los ojos. Miraba al fuego como si fuera su propia pira funeraria.
Me moví intranquilo.
-¿Um, no lo hiciste, verdad?-
No contesto. Su cuchillo de bronce celestial estaba sujeto a su brazo - el mismo cuchillo que vi en la visión de Hestia. Todos estos años no había notado que era un regalo de Luke. Le había preguntado muchas veces por qué prefería pelear con un cuchillo que con una espada, y nunca me había respondido. Ahora lo sabía."
-Fue un gran regalo, dijo Annabeth.
-¿Cómo? Pregunto Percy.
-Esa daga significa una nueva era, una nueva vida sin familiares que no me querían, significaba que tendría una nueva familia, contestó Annabeth.
"-Percy- dijo -¿Que dijiste de la madre de Luke? ¿La conociste?-
Asentí renuente.
-Nico y yo la visitamos. Ella era un poco...diferente.- Le describí a May Castellán, y el extraño momento en que sus ojos empezaron a brillar y hablo del destino de su hijo. Annabeth frunció el ceño.
-Eso no tiene sentido. ¿Pero por que visitaron...?- Sus ojos se abrieron -Hermes dijo que portabas la maldición de Aquiles. Hestia dijo lo mismo. ¿Tu...te bañaste en el Rio Estigio?-"
-Mi hija es la más lista, Atenea sonrió a Apolo.
"-No cambies el tema-
-¡Percy! ¿Lo hiciste o no?-
-Um...tal vez un poco.-
Le conté la historia de Hades y Nico, y como yo había vencido a un ejército de muertos.
Deje fuera la visión de ella sacándome del rio. Aun no lo entendía del todo, y solo pensarlo me hacía sentir desconcertado."
-Lo que pasa es… Atenea corrió y le tapó la boca a Afrodita.
-Afrodita hay niños delante, dijo Atenea.
Atenea salvo la situación, Piper, Jason y Leo suspiraron.
"Sacudió su cabeza con incredulidad.
-¿Tienes alguna idea de lo peligroso que fue?-
-No tenia opción.- dije - Es la única manera en que puedo enfrentarme a Luke.-
-Quieres decir... ¡Di inmmortales, por supuesto! Por eso Luke no murió. Fue al Estigio y...Oh, no, Luke. ¿En que estabas pensando?-
-Así que ahora te preocupas por Luke otra vez.- gruñí."
-¿Celoso? Pregunto Afrodita ante la mirada de Atenea.
-Eh… yo…no…
"Ella me miró como si yo acabara de caer del espacio.
-¿Qué?-
-Olvídalo- murmuré.
Me preguntaba que había querido decir Hermes con que Annabeth no había salvado a Luke cuando tuvo la oportunidad. Claramente, había algo que ella no me estaba diciendo.
Pero de momento no estaba de humor para preguntar. Lo último que quería oír era más acerca de su historia con Luke."
-Sí que esta celoso, susurro Thalía a la rubia.
-Mucho, dijo Annabeth.
"-El punto es que él no murió en el Estigio.- dije -Tampoco yo. Ahora tengo que enfrentarlo. Debemos defender el Olimpo.
Annabeth todavía estaba estudiando mi cara, como si tratara de ver diferencias desde mi chapuzón en el Estigio.
-Creo que tienes razón. Mi mamá menciono...-
-Plan veintitrés.-"
-Percy recodaste algo, dijo Thalía.
-Cara de pino.
-¿A qué viene eso? Pregunto la cazadora.
-No sabía que contestarte, se encogió de hombros.
"Ella revolvió en su maleta y saco la laptop de Dédalo. El símbolo azul Delta brillo en la tapa cuando la inicio. Abrió algunos archivos y empezó a leer.
-Aquí esta- dijo -Dioses, tenemos mucho trabajo por hacer.-
-¿Un invento de Dédalo?-
-Muchos inventos...de los peligrosos. Si mi madre quiere que usemos este plan, debe pensar que las cosas están de veras mal.- Annabeth me miró -¿Qué hay de ese mensaje para ti?"
-Yo creo que significa que no quiere que este cerca de ti Annabeth, dijeron los Stoll.
-Ese no idiotas, gruño Annabeth colorada.
"Recuerda los ríos" ¿Qué significa?-
Sacudí la cabeza. Como de costumbre, no tenía ni idea de lo que los dioses me decían."
-¿Los dioses? La gente en general, dijo Thalía.
"¿Qué ríos se suponía que tenía que recordar? ¿El Estigio? ¿El Mississippi?"
-El oho, dijo Leo dándole un dracma a Piper.
-Ohio, corrigió Annabeth.
-Como sea, dijo dándole otro dracma.
-Tan rica como Annabeth no voy a acabar pero seré la segunda más rica, comentó Piper.
"Justo entonces los hermanos Stoll entraron corriendo en la sala de los tronos.
-Tienen que ver esto.- dijo Connor -Ahora.-
Las luces azules del cielo se habían detenido, así que al principio no entendí cual era el problema. Los otros campistas se habían reunido en un pequeño parque en el borde de la montaña. Estaban recostados contra el barandal, mirando hacia abajo a Manhattan. La baranda tenía alineados esos binoculares para turistas, donde depositas un dracma dorado y ves la ciudad. Los campistas usaban todos y cada uno.
Mire abajo a la ciudad. Podía ver casi todo desde aquí- el rio Este y el Hudson, marcando la forma de Manhattan, la línea de las calles, las luces de los rascacielos, el oscuro estrecho de Central Park en el norte. Todo se veía normal, pero algo no estaba bien. Lo sentí en los huesos antes de notar que era.
-No escucho...nada.- dijo Annabeth.
Ése era el problema."
-¿Y los coches? No se deberían oír los motores, dijo Leo dándole otro dracma a la morena.
-Morfeo ha iniciado su plan, dijo Atenea.
"Aun desde esta altura, debería oír el ruido de la ciudad- millones de personas apresuradas por ahí, miles de coches y maquinas- el ronquido de una gran metrópoli. No piensas en eso cuando vives en New York, pero siempre está ahí. Incluso en medio de la noche, New York nunca está en silencio.
Pero lo estaba ahora. Sentí como si de pronto mi mejor amigo hubiera caído muerto.
-¿Que fue lo que hicieron? -Mi voz sonó estrangulada e iracunda. -¿Que le hicieron a mi ciudad?-"
-Percy no sabíamos que New York fuera tuya, dijeron los Stoll.
-Era metafórico, dijo Percy.
-¿Sabes lo que significa? Pregunto Thalía asombrada.
-Sí, Annabeth me lo explico, sonrió él.
"Aparte a Michael Yew de los binoculares y eché un vistazo."
-¡Mi hijo!
-Que pesado eres Apolo, dijo Artemisa.
"En las calles abajo, el tráfico estaba detenido. Peatones yacían en las aceras, o acurrucados en los portales. No había señal de violencia, ni destrozos, nada de eso. Era como si toda la gente de New York simplemente hubiera decidido dejar lo que estaba haciendo y se hubiera desmayado.
-¿Están muertos? -pregunto Silena, atónita.
Un frio glacial cubrió mi estomago. Una línea de la profecía resonó en mi oído: "Y verá al mundo en un sueño sin fin". Recordé la historia de Grover acerca de haberse encontrado con Morfeo en Central Park. "Tienes suerte de que esté guardando mi energía para el evento principal".
-No están muertos- dije -Morfeo ha puesto a toda la isla de Manhattan a dormir. La invasión ha comenzado."
-Fin, dijo Dionisio.
Thalía y Clarisse se levantaron y le dieron a Percy.
-¿Por qué me dais?
-Por dejarnos con el suspense.
Hermes apareció y Atenea le dio una colleja, la diosa quería seguir dándole pero los demás dioses la convencieron de que se sentara.
Una luz brillante apareció dejando a un chico.
