Capítulo 5

No recuerdo lo que pasó después del golpe pero diría que pasaron una o dos horas desde que bombardeamos esos suministros y saliéramos invictos eliminando a cuatro jugadores en el impacto. Empiezo a pensar que esta gente se toma muy en serio sus partidas y sus puntos de la clasificación. Si me metiera en el Bob podría saber el complot sobre los asesinatos del GGO.

Pero no puedo seguir pensado en todo eso porque me despertaron.

-Despierta,"doctor".-Me dijo el jugador que me dejó KO.-

-¿Dónde estoy?

-Eso no debería importarte. Lo que debería importarte ahora es tu vida despúes de bombardear esos suministros.-

-¿Fue lo correcto? O sea... ¿Eso no es bueno que destruyamos los suministros enemigos?-

-No porque ese era el objetivo de mi equipo. ¿Sabes lo importante qué es eso?-

-Lo sé porque yo estoy en un equipo.-

-Debería matarte por entrometerte en mis objetivos pero no estoy autorizado a hacerlo. Tendría que hacerlo ella.-

-¿Shinon?-

-No digas su nombre. Vamos.-

Me cogió y me arrastró por pasillos de aquél edificio en ruinas. Viendo el sol en unas ventanas, deducí qué debería estar en la azotea. Supongo que como Shinon es una francotiradora, sería el sitio perfecto para eliminar a los jugadores al descubierto.

Acabé en una sala bastante oscura y sin ventanas.

-Cierra la puerta, capitán.-

-Sí, Shinon.-

En la oscuridad, vi unos ojos azules eléctricos. Si quería mantener el anonimato lo tendría jodido.

Puedo ver a cualquier persona con solo ver sus ojos, ya que practicaba con los anonimatos de violencia de género.

-Vaya, vaya... Así que un sevillano, un americano, un japonés y un ruso me habéis quitado los mejores objetivos de esta partida ¿eh?.¿Qué debería hacer contigo?-

-Yo usaría otras palabras si tuviera un pelo azul y un traje de combate verde bastante ceñido.-

-¿Puedes verme?-

-Sí y eso no es todo. Sé que tienes muy malas intenciones acerca de la supervivencia de mi equipo.-

-Bueno... Aparte de eso he visto tu actuación con una piedra a un jugador y tu jugada de destruir los suministros.

-¿Es qué nadie puede respetar mi intimidad?

-No..y tus armas ¿tan antiguas? No alcanzarías a nadie en una distancia de 100 metros. ¿Acaso eres masoquista o algo parecido?

-Tengo práctica en los shotters: Cod, Battlefield... y pensé que el GGO sería algo parecido, pero veo qué no.

-Das pena jugando a esos "juegos".-

-Pues un tío que da pena ha matado a 5 personas sin usar una maldita bala.-

-Eso es verdad pero...Ahora se supone que me caes mal por quitarme mis objetivos. Si eres tan chulo, enfréntate a mí en un duelo después.-

-Veo que es una buena oferta, pero no tardaré en salir de aquí y podré matarte para ganar esto.-

-¿Y eso?, ¿Tienes refuerzos?-

-¿Me creerías si te dijera que vienen todos los jugadores van a por ti?

-No.-

-¿Y si te dijera que vienen los de la WAT?-

-No.-

-¿Y Jack Bauer con un revolver?

-Tampoco.-

-¿Y si fue-?

-Si fuera qué¿Una bomba? ¿Un ataque aéreo?

-Ambas cosas.-

Pasó un segundo antes de que una explosión reventara la habitación. Supongo que Reiko usó su cuchillo, se liberó , mató al guardia y llamó al apoyo aéreo ya que les dejé las chapas.

-Bien jugado.- Me dijo Shinon con heridas de cascotes en la cabeza.-Pero ahora tienes que morir.

-¿Buscas esta pistola?- Dije mientras mantenía una en las manos.-Se te cayó en la explosió que nos veremos en otra ocasión...Sólo por esta vez te libras pero como vuelvas a intentar matarme...-

Hice el gesto de dispararla con los dedos antes de irme del lugar.

Cuando recorría el lugar con escombros descubrí que aquel sitio era una clínica por la secretaría de aquel piso y por el instrumental médico quirúrgico de una de las mesas donde operan a la gente. Mirando debajo de los cascotes encontré algo bastante útil para mi inventario:

-Una sierra de médico...Podré triturar huesos con ella.-

Me la guardé y baje de aquel piso para salir afuera, apareciendo otro obstáculo en el camino: Dos jugadores se estaban llevando a Reiko a su campamento mientras que Frank y Sergei estaban maniatados en un árbol.

Saqué mi Mauser y empecé a apuntar a la sesera de aquellos tipos que estaban a unos 150 metros de mi. Mientras apuntaba, el comentario de Shinon empezó a resonar en mi cabeza:

"No alcanzarías a nadie en una distancia de 100 metros. ¿Acaso eres masoquista o algo parecido?"

-El problema, Shinon, es que soy un masoquista.-Dije antes de disparar.

La bala salió despedida y alcanzó el cerebelo del tipo, dejándolo muerto. Aprovechando la confusión Reiko pudo zafarse del otro con su cuchillo.

Ella volvió hacia nosotros, llorando porque temía por su vida. Cuando llegó me abrazo y me dijo:

-¡¿Cómo narices pudiste hacer eso para salvarme?!-

-Eso no importa Reiko, lo importante es que nadie se queda atrás y lo digo para todo el grupo.¿Verdad que sí, Frank y Sergei?-

-¡HMMFF, HMMF!-

-Es verdad. Están atados...Bueno ahora os desatamos. Ayudame Reiko.

Una vez desatados y recuperando la cordura después de la confusión, hicimos caso a Frank y nos dirigimos a la ciudad.