El mago pareció disminuir de tamaño al oir la voz de Snape, trató de alcanzar la puerta y dió un par de pasos..pero en falso. Aún quedaba en él rastro del imperius que empleó el mortífago para que mencionara el plan de escape de Potter de Privet Drive. No podía negarse a su llamada.

_ Errr, esto... Hola, Severus,... ¿cómo te va?

_ Mundungus tienes que hacerme un favor_dijo el mago de forma casual.

Se acercó a él y le habló en un susurro, reactivando el hechizo mientras observaba de reojo al taimado corredor de apuestas que sabía perfectamente cuando mirar a otro lado.

_Sabes cuales fueron las casas que la Orden protegió para ocultar a Potter, ¿verdad? Quiero que vayas a ellas, que las vigiles. Si Potter aparece por alguna o se conoce algo de él, avísame. Solo a mí. No debes hablar de esto con nadie más.

Bueno, lo fácil estaba hecho.

Para encontrar su siguiente destino tuvo que profundizar un poco más en las entrañas del Londres mágico, del Londres mágico.. tenebroso.

El Jarro Ajado era una taberna en la que era frecuente encontrar personas de dudosa reputación, frecuentada por los mortífagos en sus lejanos inicios y que últimamente se había convertido en el lugar de encuentro de los carroñeros. Cuando entró, un grupo de ellos, inconfundibles, se irguió señalándolo. Snape los ignoró y se acercó a la barra.

_¿Lo de siempre?_ preguntó un inquietante camarero, que empezó a llenar un vaso ante el gruñido de Snape

El líquido oscuro cayó en el cristal con un borboteo alegre impropio del lugar, un local oscuro en el que siempre parecía ser altas horas de la madrugada. Descuidado y muy deteriorado, con sucios rincones y ocultos recovecos en los que se trataban no menos ocultas, sucias y oscuras intenciones.

_ Hace tiempo que no se te veía por aquí, Snape.

Sí, la copa venía con conversación insustancial.

_He estado ocupado.

_Eso dicen...

El tipo calló de repente, disimulando la sonrisa que empezaba a formarse en su cara, cuando Snape le miró. No era un sujeto muy dado a recibir bromas este Snape. Le dejó solo con su copa y se marchó a la otra punta de la barra. Pero el mortífago no permaneció solo mucho tiempo. Tres fornidos magos del grupo que le había señalado al entrar, se acercaron.

_¿Qué haces tú aquí?

_Es evidente, pero dado tu cociente intelectual te lo diré: tomar una copa.

_ Estás fuera de tu territorio, Snape, lejos de tu colegio, así que no te hagas el listo.

_No me lo hago_ lo soy_ ¿Dónde está Scabior o Fenrir? Cualquiera de los dos me sirve. Tengo una propuesta de negocios para ellos.

Uno de los carroñeros hizo un gesto y otro se marchó. Snape dió un trago a su copa. Uno de los carroñeros metió su mano en el bolsillo, probablemente en busca de su varita mientras el otro daba una disimulada mirada alrededor en busca de posibles testigos. "Tranquilo, son solo dos contra uno", se dijo. En ese momento, Scabior apareció y (maldita mi suerte) acompañado de Yaxley.

_ No me lo puedo creer, _ graznó Yaxley_ El magnífico director de Hogwarts se digna a bajar a tales lugares...¿Qué andas buscando?

Lentamente, Snape bebió otro sorbo.

_ Aunque te lo parezca, no me olvido de mis orígenes, al fin y al cabo no he llegado aún a tener un importante puesto en el ministerio. Sigo en el mismo lugar desde hace más de 15 años.

Yaxley valoró el tono aburrido que no terminó de creerse.

_ Pero no me quejo, es un puesto muy... cómodo... Aunque últimamente, y eso es lo que me trae aquí, Scabior, estoy teniendo una fuga de estudiantes. Como comprenderás no puedo permitirme un colegio sin alumnos. Mucho menos, cuando entre los planes de quién-vosotros-sabéis está el forjar una nueva generación de magos con un sistema de valores más...acorde a los nuevos tiempos que se aproximan.

"Así que esperaba que pudiéramos llegar a un acuerdo"

Scabior miró a sus secuaces e hizo un gesto con la cabeza para que se marcharan.

_¿De qué se trata? Te escucho.

_ Sé que entre vuestras presas hay alumnos de Hogwarts. Mayormente, los que son de sangre mestiza y los sangre sucia. Necesito que me los traigas de vuelta.

_ ¡A los sangre sucia también! ¡Esos deben responder de su estatus ante el ministerio!_ Yaxley protestó indignado.

_No hay suficientes magos de sangre limpia para dominar a todos los muggles. Con un condicionamiento adecuado, hasta esos pueden ser útiles. Nada hay más fácil que hacerles ver que son superiores incluso a sus propios padres. Con tal traición, no habrá nada que no hagan por nosotros.

A Yaxley no le agradaba la idea de verse privado de su trabajo en el registro de hijos de muggles.

_... y esa cuestión no tiene nada que ver con la zorrita muggle que tienes en casa, ¿verdad?

El mortífago escupía una a una las palabras y a Snape le hubiera gustado poder hacérselas tragar, una a una.

_No estés celoso, Yaxley. No tiene tanta importancia como le das. Creo que sólo te interesa porque la tengo yo...

En un momento Yaxley sacó su varita y se precipitó contra Snape. Raudo, el antiguo profesor de pociones, lanzó el licor de su vaso a la cara de su atacante y después el vaso mismo dándose tiempo a apartarse y enarbolar también su varita. Aunque no fue suficiente, los esbirros de Scabior le apresaron por la espalda, inmovilizándole, mientras Yaxley le clavaba la varita en el pecho.

Snape tironeó inútilmente de sus brazos enfrentando la mirada asesina del mortífago con otra igual de amenazadora a pesar de la inferioridad en la que se encontraba. Severus siseó.

_ No tienes lo que hay que tener, Yaxley, deja el farol.

La varita se le clavó en el pecho mientras Snape veía formarse el maleficio en los ojos de Yaxley.

_ ¡EVERTE STATUM!_ gritó Severus, sin saber si él hablaría primero o en cambio, Yaxley conseguiría escupir el Avadakedavra antes.

Una onda expansiva lanzó a Yaxley hacia atrás, también los carroñeros se vieron inpactados por el hechizo de Snape y cayeron al suelo.

El dueño del local había sacado su varita alarmado y Scabior se interpuso raudo entre un estático Severus, en posición defensiva, y un jadeante Yaxley que se levantaba del suelo.

_ No es el momento ni el lugar para resolver vuestras diferencias. Yaxley, aquí eres un invitado así que guarda la varita.

A regañadientes, el mago hizo lo que se le pedía y escupió en el suelo. Snape le siguió retando con sus ojos negros mientras estiraba las mangas de su túnica.

_ Mi propuesta es sencilla, Scabior, si encuentras estudiantes del colegio devuélvemelos y te pagaré el doble que el ministerio. En cuanto a ti, Yaxley..._Severus sacó un puñado de galeones y los tiró sobre la barra mitando al tabernero_ Ponle una botella, y bájale a una de tus chicas, que se le pase la calentura. Si después te quedan ganas de retarme, ya sabes dónde estoy.