Capítulo 11
Todos corrieron a la sala de tronos.
-Leo yo, dijo Ares.
Todos lo miraron atónitos.
-¿Qué? En el último capítulo los de Apolo llamaron en busca de ayuda y eso significa que hay pelea, explico el dios.
"Rompemos un puente"
-¡Toma! Clarisse y Ares se emocionaron.
-Ares e hijos, suspiraron los demás.
"Afortunadamente, Blackjack estaba de servicio.
Hice mi mejor silbido para llamar un taxi, y en unos pocos minutos un par de formas oscuras aparecieron en el cielo. Parecían halcones al principio, pero mientras descendían pude ver las largas patas de los pegasos galopando."
-¿Por qué los pegasos trotan mientras vuelan? Pregunto Leo.
-Sigan leyendo e ignoren sus preguntas tontas, dijo Piper.
"Hey, jefe" Blackjack aterrizó trotando, su amigo Porkpie justo tras él. "¡Hombre, creí que esos dioses del viento iban a mandarnos hasta Pennsylvania, hasta que les dije que estábamos con usted!"
-Gracias por venir- le dije- Hey, ¿por qué los pegasos trotan cuando vuelan?-"
-Eh, pienso como Percy, dijo Leo sonriente.
-Pobre, cree que eso es bueno, dijo Thalía.
-Lo hemos perdido, "lloro" Nico.
-No me habéis perdido sigo aquí, dijo Leo.
-Leo nació perdido, dijo Piper.
"Blackjack relinchó. "¿Por qué los humanos balancean los brazos cuando caminan?"
-No lo hacemos, dijo Leo.
-Sí que lo hacemos, contradijo Piper.
-Tú solo me quieres contradecir, se quejo Leo.
-Claro Leo mi objetivo principal es ridiculizarte, ironizo.
-¡Lo sabía!
-Leo era sarcasmo, ya para ridiculizarte estás tú solito.
"No lo sé, jefe, simplemente se siente bien. ¿A dónde?"
-Necesitamos llegar el puente Williamsburg.- dije.
Blackjack bajó su cuello. "Tiene razón jefe, volamos sobre él de camino acá, y no tiene buena pinta. ¡Suba!"
De camino al puente, se formo un nudo en mi estomago. El Minotauro era uno de los primeros monstruos que había derrotado. Cuatro años atrás él casi había matado a mi mama en la colina mestiza. Todavía tenía pesadillas acerca de eso. Esperaba que permaneciera muerto por al menos unos cuantos siglos, pero ya debería saber que mi suerte no lo permite."
Poseidón tragó otra pastilla.
-Odio al minotauro, no quiero volver a verlo, dijo Percy.
-Pues mala suerte, dijo Grover.
-Todavía tengo su cuerno, Annabeth empezó a reír.
-Con lo desordenado que eres me sorprende que todavía lo conserves, dijo la rubia.
"Vimos la batalla desde antes de poder distinguir luchadores. Ya pasaba de la medianoche, pero en el puente brillaba luz. Arcos de fuego se extendían en ambas direcciones por las flechas ardientes y lanzas que volaban por el aire. Sobrevolamos a poca altura, y vi a los campistas de Apolo en retirada."
-Cobardes, se interrumpió Ares.
-¡Ares! Grito Afrodita.
-¿Qué?
-Sigue leyendo, quiero momentos románticos y si interrumpes no ocurrirá, Afrodita se enfado como niña pequeña.
"Ellos se ocultaban tras los coches y disparaban al enemigo que se aproximaba, usando flechas explosivas por el camino, construían fieras barricadas donde podían, sacaban a los conductores dormidos de sus coches para librarlos del peligro. Pero el enemigo seguía avanzando. Una falange completa de Dracenas marchaba al frente, sus escudos colocados juntos, las puntas de lanzas asomando por encima. Una flecha ocasional conectaba con sus trompas viperinas, o un cuello, una unión en la armadura, y la desafortunada mujer serpiente se desintegraban pero la mayoría de las flechas de Apolo chocaban inofensivamente contra el muro de escudos."
-Mis cazadoras ya los hubieran matado, dijo Artemisa.
-¿Cómo? ¿Qué quieres decir? Pregunto Apolo.
-Que son mejores con el arco, sonrió la diosa de la caza.
-Ya pero yo soy el dios de los arqueros.
-Sí pero yo soy la diosa de la caza, y hay que dar caza a esos monstruos, dijo Artemisa dejando callado a Apolo.
"Casi cien monstruos más marchaban tras ellas.
Perros del infierno saltaban sobre la línea de vez en cuando. La mayoría eran destruidos con flechas, pero uno atrapo a un campista de Apolo y lo arrastro lejos."
-¡Mi hijo! Se lamento Apolo.
"No pude ver lo que le pasó después. No quería saber.
-¡Ahí!- me gritó Annabeth desde el lomo de su Pegaso."
-Sin Annabeth no te habrías dado cuenta, dijo Nico.
-Estaba despistado, se excusó el semidiós.
-Tú siempre estas despistados, atacó Thalía.
"Efectivamente, en medio de la legión de invasores estaba el viejo cabeza de res en persona. La última vez que vi al Minotauro no usaba nada más que un ajustado taparrabo."
-Imagen mental, grito Connor.
-¡Trauma! ¡Trauma! Decía Travis mientras se mecía.
"No sabía por qué. Quizás lo habían sacado de la cama para perseguirme. Esta vez estaba preparado para la batalla. De la cintura abajo traía una armadura griega estándar - una especie de falda de tiras de cuero y metal, piezas de bronce cubriendo sus piernas y sandalias ajustadas de cuero. Su parte superior era de toro - pelo y musculo precediendo de una cabeza tan grande que debería caerse solo por el peso de los cuernos. Se veía más alto que la última vez que lo vi - tres metros cuando menos. Un hacha de doble hoja estaba ceñida a su espalda, pero era demasiado impaciente para usarla. Tan pronto como me vio sobrevolando (O me olió, mejor dicho, porque su vista era bastante mala), soltó un alarido y levanto una limusina blanca."
-Creo que te reconoció, dijo Leo.
Percy empezó a temblar y Annabeth puso su mano sobre la de él.
"¿Qué?" preguntó el Pegaso. "De ningún modo podría... ¡Santa comida para caballo!"
-¿El caballo lo entiende? Pregunto Leo.
-Al parecer, contesto Percy.
-Yo también lo entiendo, levanto la mano Connor.
-Normal, el minotauro y tú son igual de tontos, dijo Katie.
-Eso es un insulto Katie, dijo Thalía.
-Alguien me apoya, sonrió Connor.
-Para el minotauro, finalizo Thalía.
-Ya nada.
-Traduce lo que dijo el hombre toro, pidió Leo a Connor.
-Miro a Percy y dijo tú eres quien me mataste con mi cuerno pos ahora yo te mato lanzándote una limusina, tradujo Connor.
"Estábamos al menos a 30 metros arriba, pero la limusina vino hasta nosotros, volando como un boomerang de 2 toneladas. Annabeth y Porkpie doblaron abruptamente a la izquierda, mientras Blackjack cerraba sus alas y descendía. La limusina paso sobre mi cabeza fallando por apenas unos centímetros. Pasó sobre los cables de suspensión del puente y cayó al rio Este."
-Lo dije, comentó el joven Stoll.
"Los monstruos se mofaron y gritaron, y el Minotauro tomo otro coche.
-¡Déjanos tras las líneas de la cabaña de Apolo!- le dije a Blackjack -¡Quédense a la escucha pero aléjense del peligro!-
"¡No voy a discutir, jefe!"
-Caballo listo, sonrió Poseidón.
-Entonces no se le pego la tontería de Percy, comentó Thalía.
-Ni de Barba Percebe, añadió Atenea.
-¡Eh! Se quejaron padre e hijo.
"Blackjack aterrizó detrás de un autobús escolar volteado, donde una pareja de campistas se escondían. Annabeth y yo desmontamos tan pronto como las pezuñas de nuestros pegasos tocaron el pavimento."
-Están sincronizados, cantó Afrodita.
-Siempre están sincronizados, resto importancia Thalía.
-Siempre no, dijeron a la vez.
-No digas lo que digo, ambos seguían hablando.
-¡Basta! Seguían igual.
-¿Ves? Señalo a la pareja Thalía.
"Luego Blackjack y Porkpie se elevaron hacia el cielo nocturno.
Michael Yew corrió hacia nosotros. Él era definitivamente el más bajo guerrillero que hubiera visto. Tenía una herida vendada en el brazo. Su cara de tejón estaba manchada de hollín y su carcaj estaba casi vacío, pero sonreía como si estuviera pasándola en grande."
-La guerra es divertida, dijo Ares.
-Es verdad, estuvo de acuerdo Clarisse.
-¡Para ustedes! Los demás hablaron.
"-Qué bueno que se nos unieron.- dijo -¿Donde están los demás refuerzos?-
-Por ahora, somos todos.- dije.
-Entonces, estamos muertos.- dijo."
-Percy deja de pegar tu positividad a la gente, le regaño Leo.
-No lo puedo evitar, se encogió de hombros.
Poseidón iba a tragar otra pastilla pero Apolo se la cogió y tragó.
"-¿Aun tienen el carro volador?- pregunto Annabeth-
-Nah- dijo Michael -Lo dejamos en el campamento. Le dije a Clarisse que podía tomarlo. Como sea. ¿Saben? No vale la pena seguir peleando por él. Pero ella dijo que era demasiado tarde. Que insultamos su honor por última vez o alguna otra estupidez.-
-Al menos lo intentaste- dije."
-Cabezota, dijeron.
-Hija vete allí y pelea como la mujer de la guerra que eres, dijo Ares.
"Michael sonrió.
-Sí, bueno. Le dije algunas cosas cuando dijo que de todos modos no iba a pelear. Dudo que eso ayudara. ¡Ahí vienen los feos!-"
-Clarisse y Connor van a aparecer, rió Travis.
-¡No somos feos! Dijeron ambos.
-Eso no es lo que decía la lista, comentó Travis campante.
-Yo no soy tan tonto para decir eso, susurro Leo a Jason y Piper.
"Tomó una flecha y la lanzó contra el enemigo. La flecha hizo un sonido como de grito mientras volaba. Cuando aterrizó, liberó un estallido como un poderoso acorde de guitarra eléctrica amplificado por las bocinas más grandes del mundo. Los coches más cercanos explotaron. Los monstruos se llevaron las manos a los oídos con dolor. Algunos corrieron. Otros se desintegraron al punto.
-Esa era mi última flecha sónica.- dijo Michael.
-¿Un regalo de tu padre?- pregunté -¿El dios de la música?-
Michael asintió con expresión traviesa.
-La música estridente puede ser mala para ti. Desafortunadamente, no siempre mata.-"
-Un buen regalo para la guerra, sonrió Will.
-¿Siguen teniéndolas? Pregunto Apolo.
-Sí, pero todavía no las hemos utilizado y por lo que veo vamos a necesitarlas así que intentare que no se usen, dijo Will.
"Seguramente muchos monstruos se estaban reagrupando, sacudidos de su conmoción.
-Tenemos que replegarnos- dijo Michael -Tengo a Kayla y a Austin colocando trampas bajo el puente.-
-No- dije- Trae a tus campistas de vuelta a esta posición y esperen por mi señal. Vamos a hacer que el enemigo se repliegue hasta Brooklyn.-
Michael se rió.
-¿Cómo planeas hacer eso?-
Desenfundé mi espada."
-Ya decía yo que el plan suicida faltaba, sonrió Thalía.
-Ahora solo falta la compañera que le dé un toque de cordura al plan, dijo Nico.
"-Percy- dijo Annabeth -déjame ir contigo.-"
-Plan suicida tachado, dijo Thalía.
-Compañera lista tachada, le siguió el juego Nico.
-Primos pesados también tachado, dijo Percy.
"-Es muy peligroso- dije -Además, necesito que ayudes a Michael a coordinar la línea defensiva. Yo distraeré a los monstruos. Ustedes agrúpense aquí. Muevan a los mortales dormidos fuera del camino. Luego pueden empezar a eliminar monstruos mientras yo los mantengo enfocados en mí. Si alguien puede hacer todo eso, esa eres tú.-
Michael resopló
-Muchas gracias.-"
-Annabeth es Annabeth no hay que explicar más, dijo Thalía.
-A Michael apenas le he visto luchar y a Annabeth le tengo una confianza ciega, explico Percy.
"Mantuve los ojos en Annabeth. Ella asintió renuentemente.
-Muy bien. Movámonos.-
Antes de que perdiera mi valor, dije:
-¿No hay un beso para la buena suerte? ¿Es una especie de tradición, no?-"
-Uyyyy, dijeron todos.
Annabeth se sonrojo.
-Percy pillín te quedaste con ganas de más, eh, rió Afrodita.
"Me imaginé que ella iba a golpearme. En vez de eso, sacó su cuchillo y miró hacia el ejército que marchaba hacia nosotros."
-No te va a pegar, te acuchillara, dijo Connor como si tal cosa.
Percy tragó.
-Diez dracmas a que lo apuñala, dijo Leo.
Thalía miro a la rubia que negó suavemente.
-Los veo, dijo Thalía.
"-Vuelve con vida, sesos de alga. Y ya veremos.-"
-Muy bien Annabeth hazte la difícil, dijo Thalía.
-A ver si va a ser verdad que no va a necesitar mis clases para ligar, dijo Afrodita.
"Supuse que esa sería la mejor oferta que iba a recibir, así que salí de detrás del autobús escolar."
-Percy mas te vale vuelvas con vida, amenazo Afrodita.
"Camine hacia el puente a plena vista, justo hacia el enemigo. Cuando el Minotauro me vio, sus ojos ardieron de odio. Soltó un grito - un sonido a medio camino entre un grito, un mugido y un realmente ruidoso eructo."
Todos miraron a Connor expectantes.
-Dijo básicamente que lo destriparía y se comería sus órganos, tradujo el joven Stoll.
Poseidón tragó una pastilla.
"-Hey, Chico Res- le grité en respuesta -¿Que no ya te había matado?-"
-Percy tú enfádalo más si total casi no te tenía rabia, ironizó Leo.
Poseidón tragó otra pastilla.
-Dioses no sé como todavía sigue vivo, dijo el dios de los mares.
-Ni tu ni nadie, comentó la cazadora.
"Azotó su puño contra el toldo de un Lexus, y lo estrujó como papel aluminio.
Unas cuantas dracenas me lanzaron jabalinas flameantes. Las golpee y desvié. Un perro del infierno arremetió, y me hice a un lado. Pude haberlo apuñalado, pero dude.
Éste no es la señorita O´Leary, me recordé. Este es un monstruo indomable. Me matará a mí y a todos mis amigos."
-Quieres mucho a tus amigos, ¿no? Hestia sonrió.
-A uno más que a otros, rió Thalía.
"Embistió de nuevo. Esta vez levanta a Riptide en un arco mortal. El perro del infierno se desintegro en polvo y pelo. Más monstruos se adelantaron - serpientes, gigantes y telkhines - pero el Minotauro les rugió y ellos retrocedieron."
-No soy vuestro traductor, gruño Connor.
-Hijo por fi.
-Hermano por fi.
-Dice que el hijo de Poseidón es suyo que tiene una cuenta pendiente.
"-¿Uno a uno?- le dije -¿Como en los viejos tiempos?-
Las fosas nasales del Minotauro goteaban. Él en verdad necesitaba guardar un paquete de Kleenex con Aloe Vera en su armadura, porque esa nariz estaba húmeda, roja y realmente viscosa."
-Asco, dijo Silena.
-Percy sale vivo, Afrodita lo fulmino con la mirada.
"Tomó su hacha y la blandió a su alrededor. Era hermosa en un sentido de: "voy a destriparte como a un pez". Cada una de sus hojas gemelas estaba afilada como una omega - La letra final del alfabeto griego. Tal vez porque esa hacha era la última cosa que su víctima vería. El mango era casi del mismo tamaño que el Minotauro, de bronce cubierto de cuero."
Ares silbó.
-Menuda arma, dijo Clarisse.
-Bastante, coincidió Annabeth.
-El problema es el peso, comentó Atenea.
"Atados a la base de cada hoja había montones de collares de cuentas. Note que eran collares de cuentas del campamento mestizo - tomados de los semidioses vencidos."
-¿Que…? A nadie le salían las palabras.
A excepción de cierta cazadora de Artemisa que solo despotricaba ayudada un poco por la hija de Atenea.
"Estaba furioso, imaginaba que mis ojos brillarían justo como los del Minotauro. Levante mi espada. El ejército de monstruos animaba al Minotauro, pero el sonido murió cuando esquive su primer golpe y partí su hacha en dos, justo entre las empuñaduras.
¿MOOO? Gruñó."
-¿Cómo te atreves? ¡Morirás! Tradujo directamente Connor.
"¡AAHHH! Giré y lo pateé en la trompa. Él trastabilló hacia atrás, tratando de mantenerse en pie, y luego bajo la cabeza para embestir. Nunca tuvo oportunidad. Mi espada brilló - cortándole un cuerno, luego el otro. Trató de atraparme. Rodé a un lado, tomando una mitad de su hacha rota. Los otros monstruos retrocedieron en un conmocionado silencio, haciendo un círculo alrededor nuestro. El Minotauro bramo de furia. Nunca fue muy listo para empezar, pero ahora su furia lo hacía temerario."
-Anda como tú, sonrió Thalía.
Percy suspiró y Poseidón trago otra pastilla.
"Cargo contra mí, y corrí por la orilla del puente, rompiendo una línea de dracenas.
El Minotauro debía oler la victoria. Pensó que yo trataba de huir. Sus subordinados lo animaban. Al final del puente, me volví y sujete el hacha contra el pasamanos para recibir su embestida. El Minotauro ni siquiera bajó la velocidad.
CRUNCH.
Miró sorprendido la empuñadura del hacha atravesándole la coraza del pecho.
-Gracias por jugar- le dije."
-¡Muy bien! Pero mantente vivo, dijo Afrodita.
-Lady Afrodita Annabeth dijo que tal vez, comentó Thalía.
Afrodita le atravesó con la mirada.
-Percy mantente vivo, dijo la cazadora.
"Lo levanté por las piernas y lo arrojé por un lado del puente. Mientras caía, se desintegró volviéndose polvo, su esencia regresando al Tártaro. Me volví hacia su ejército. Ahora eran como ciento noventa y nueve contra uno. Hice lo más natural. Los ataque.
Se han de preguntar cómo funcionaba lo de "invencible"
-No nos lo preguntábamos, dijeron todos.
": Si mágicamente esquivaba cada arma, o si las armas me golpeaban y simplemente no me dañaban. Honestamente, no lo recuerdo. Todo lo que sabía era que no iba a dejar que esos monstruos invadieran mi ciudad natal. Atravesaba armaduras como si fueran de papel. Mujeres serpiente explotaban. Perros del infierno disueltos en las sombras. Corté y apuñalé y desgarré, y posiblemente me reí una o dos veces - una risa maniática que me asustaba tanto como a mis enemigos. Me di cuenta de que los campistas de Apolo detrás de mi lanzaban flechas, evitando todo intento del enemigo de recobrarse. Finalmente, los monstruos se volvieron y huyeron - como veinte quedaron con vida, de doscientos."
-Percy es el próximo terminator, rieron los Stoll.
Thalía le envió una suave descarga a Percy.
-¡Auch! ¿Por qué me has hecho eso? Pregunto.
-Para que no se te subiera el ego, sonrió.
"Los seguí con los campistas de Apolo pegados a mis talones.
-¡Sí! -gritaba Michael Yew. -¡Eso es de lo que estoy hablando!-
Los empujamos hasta el extremo de Brooklyn del puente. El cielo se iba aclarando en el este. Podía ver las estaciones de peaje adelante.
-¡Percy!- grito Annabeth -Ya los derrotaste, ¡Regresa! ¡Nos estamos extendiendo demasiado!-
Parte de mi sabia que ella tenía razón, pero yo lo había hecho muy bien, quería derrotar hasta el último monstruo."
-Annabeth siempre tiene razón y no hay que contradecirla, dijeron Thalía, Grover y Percy.
-Les tengo bien enseñados, rió la rubia.
"Entonces vi la multitud en la base del puente. Los monstruos en retirada corrían directo hacia sus refuerzos. Era un grupo pequeño, tal vez 30 o 40 semidioses en armadura de batalla, montados en caballos esqueleto. Uno de ellos sostenía un estandarte purpura con el diseño de la guadaña negra. El jinete líder cabalgo hacia el frente. Se quitó el casco, y reconocí al mismo Cronos, sus ojos como oro fundido.
Annabeth y los campistas de Apolo titubearon. Los monstruos que perseguíamos alcanzaron la línea del Titán y fueron absorbidos por la nueva fuerza. Cronos miró en nuestra dirección. Estaba a medio kilometro, pero juraría que pude verlo sonreír.
-Ahora- dije -Regresemos-"
-Cobarde, dijo Ares.
-¡Ares sigue leyendo y déjalo que si no lucha más probabilidades tiene de seguir vivo! dijo firme Afrodita.
"Los hombres del señor de los Titanes sacaron sus espadas y arremetieron. Las pezuñas de los caballos esqueletos retumbaban contra el pavimento. Nuestros arqueros lanzaron una descarga, derribando a varios de los enemigos, pero el resto siguió cabalgando.
-¡Retírense!- le dije a mis amigos - Yo los detendré.-"
-Genial, dijo Poseidón tragándose una pastilla.
-Percy para atrás, dijo Afrodita.
"En cuestión de segundos estaban sobre mí. Michael y sus arqueros trataron de retirarse, pero Annabeth permaneció junto a mí, preparando su cuchillo y escudo reflejante mientras lentamente retomábamos el puente."
-Yo no te dejaría solo sesos de alga, dijo Annabeth.
-Eso lo sé listilla.
-Chicos manténganse vivos, les dijo Afrodita.
"La caballería de Cronos nos rodeó, fustigando y vociferando insultos. El Titán mismo avanzo mesuradamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo. Siendo el Señor del Tiempo, supongo que lo tenía. Traté de herir a sus hombres, no matarlos. Eso me hacia lento, pero estos no eran monstruos. Eran semidioses que habían caído en el hechizo de Cronos. No podía ver rostros bajo los cascos de batalla, pero algunos de ellos probablemente habían sido mis amigos. Ataque las patas de sus caballos e hice que las esqueléticas monturas se desintegraran. Cuando los primeros semidioses sufrieron la caída, el resto supuso que sería mejor desmontar y enfrentarme a pie.
Annabeth y yo permanecíamos hombro con hombro, mirando en direcciones opuestas."
-Como tantas veces, dijo Percy.
-Yo te cubro la espalda, tú necesitas mucho más que yo que te cubran la espalda, dijo Annabeth.
-Y yo te cubro la tuya, recuerda que tú no eres invencible.
"Una forma oscura pasó sobre mí, y me atrevía mirar hacia arriba. Blackjack y Porkpie se precipitaron en picado, pateando a los enemigos en los cascos y volando de nuevo como enormes palomos kamikazes."
-Percy ¿De dónde sacas esas comparaciones tan raras? Pregunto Leo.
Percy se encogió de hombros.
"Casi habíamos llegado a mitad del puente cuando algo extraño pasó. Sentí un escalofrío recorriéndome la espalda - como ese viejo dicho acerca de alguien caminando sobre tu tumba."
-Le van a dar en el punto, dijo Poseidón empezando a comerse las uñas.
Todos empezaron a respirar pesadamente.
-Pobre muchacho, dijo Hades.
"Detrás de mí, Annabeth chilló de dolor."
-¡Annabeth! se lamento Atenea mientras tragaba el paquete de pastillas.
-Me defendiste, pero tú no sabías mi punto débil, dijo Percy.
-Yo sé tanto como tú sesos de alga, guau pensé que nunca diría eso, comento la rubia.
"-¡Annabeth!- Me volví a tiempo de verla caer, sujetando su brazo. Un semidiós con un cuchillo ensangrentado estaba junto a ella.
En un instante entendí lo que pasó. Él había tratado de apuñalarme. A juzgar por la posición de su arma, me habría herido - tal vez por pura suerte - en el punto de mi espalda, mi único punto débil. Annabeth había interceptado el cuchillo con su propio cuerpo.
¿Pero por qué? Ella no sabía de mi punto débil. Nadie lo sabía."
-Bueno nosotros lo sabemos, dijo Leo.
-Leo se refiere a los del libro, explico Piper.
-Me da pena porque ya no podrán besarse pero me emociono porque lo hizo por amor, sonrió Afrodita.
-¿Estas contenta por qué mi hija esta herida? Pregunto Atenea.
-Sí, sonrió Afrodita.
Atenea se iba a levantar pero Poseidón hablo.
-Gracias, Annabeth, has mantenido a mi hijo con vida muchas veces y nunca te las he dado, y cara de búho gracias por traer a Annabeth al mundo, dijo Poseidón.
"Miré a los ojos al semidiós enemigo. Usaba un parche en un ojo debajo del casco: Eathan Nakamura, el hijo de Nemesis. De alguna manera había sobrevivido a la explosión del Princesa Andrómeda. Lo golpeé en la cara con la empuñadura de mi espada tan fuerte que abolle su casco.
-¡Atrás!- Blandí mi espada en un amplio arco, apartando al resto de los semidioses lejos de Annabeth. -¡Nadie la toca!"
-¡Mamá! Gritaron Silena y Piper.
Es que es tan bonito, ¿no puedo decir un comentario chiquitín?
-¡NO!
"-Interesante- dijo Cronos.
Se alzó por encima de mí en su caballo esqueleto, su guadaña en una mano. Estudió la escena con los ojos entornados, como si pudiera sentir que yo acababa de estar cerca de la muerte, de la manera en que un lobo puede oler el miedo.
-Peleaste valientemente, Percy Jackson- dijo -Pero es tiempo de rendirse...o la chica muere.-"
Percy empezaba a temblar.
-Sesos de alga estoy aquí y estoy bien, le susurro.
Parecía que Percy iba a levantarse pero en vez de eso cogió la mano de la rubia apretándola un poco para que viera que ella estaba junto a él.
"-Percy, no- se quejo Annabeth. Su playera estaba empapada de sangre. Tenía que sacarla de ahí.
-¡Blackjack!- grité.
Rápido como la luz, el Pegaso aterrizo y afianzo sus dientes en las correas de la armadura de Annabeth. Estaban sobrevolando el rio antes de que el enemigo pudiera reaccionar.
Cronos refunfuño
-Un día muy cercano, voy a hacer sopa de Pegaso. Mientras tanto...- desmonto, su guadaña brillando a la luz del amanecer. -Me las arreglare con otro semidiós muerto.-"
-Eso no te lo crees ni tú, dijo Nico.
"Recibí su primer golpe con Riptide. El impacto sacudió el puente entero, pero resistí. Cronos sonrió titubeante. Con un grito, pateé sus piernas y lo derribe. Su guadaña arañó el pavimento. Lance una embestida, pero él rodó a un lado y se puso de pie. Su guadaña voló de vuelta a sus manos.
-Así que...- Me estudió, luciendo ligeramente molesto. -Tuviste el coraje de visitar el Estigio. Tuve que presionar a Luke de muchas maneras para convencerlo. Si tan solo hubieras sido tu quien proveyera mi cuerpo anfitrión en vez de..."
-Sí Percy lo hubiera intentado le golpearía hasta que perdiera el sentido, dijo Annabeth todos rieron menos ella, Thalía y Percy.
-Lo peor es que lo dice enserio, comento Percy mientras Thalía asentía.
"Pero no importa. Aun soy más fuerte. Soy un Titán.-
Golpeó el puente con el cabo de su guadaña, y una onda de pura energía me impulsó hacia atrás. Los coches se voltearon, los semidioses - incluso los hombres de Luke - fueron volados de la orilla del puente. Los cables de suspensión chasquearon como látigos y fui deslizado a medio camino hacia Manhattan.
Me puse débilmente de pie. Los campistas de Apolo restantes casi había llegado al extremo del puente, excepto Michael Yew, que estaba encaramado en uno de los cables de suspensión a unos pocos metros de mi. Su última flecha estaba preparada en su arco.
-¡Michael, vete!- grité.
-¡Percy, el puente! ¡Ya está débil!-
Al principio no entendí."
-Como no, rió Thalía.
-Lo impresionante en la frase es que da a entender que entendió lo que dijo.
-¡Papá! Se quejo Percy.
"Entonces miré abajo y vi fisuras en el pavimento. Partes del camino estaban medio derretidas por el Fuego Griego. El puente estaba dañado por el estallido de Cronos y las flechas explosivas.
-¡Rómpelo!- vocifero Michael -¡Usa tus poderes!-
Era una medida desesperada - de ningún modo funcionaria - pero incruste a Riptide en el puente. La hoja mágica se hundió hasta la empuñadura en el asfalto. Agua salada brotó de la grieta como si hubiera golpeado un geiser. Saqué mi espada y la fisura creció. El puente se sacudió y comenzó a derrumbarse.
Pedazos del tamaño de casas cayeron en el rio Este. Los semidioses de Cronos gritaron alarmados y se precipitaron de vuelta. Algunos fueron derribados. En segundos, un abismo de 200 metros se abría en el puente Williamsburg entre Cronos y yo. Las vibraciones terminaron. Los hombres de Cronos se acercaron a la orilla y vieron la caída de 300 metros hacia el río."
-Ya entiendo el título, dijo Leo.
-Su capacidad de razonamiento va más lento que el de los demás, explico Piper.
"Aún no me sentía a salvo. Los cables de suspensión seguían tendidos. Los hombres podían cruzar si eran lo suficientemente valientes. O quizás Cronos tenía algún medio mágico para unir la abertura. El señor de los titanes estudio el problema. Miro hacia atrás al sol naciente y sonrió a través del abismo. Levanto su guadaña en un remedo de saludo.
-Hasta esta noche, Jackson.-
Montó en su caballo, dio la vuelta y cabalgó de regreso a Brooklyn, seguido por sus hombres.
Me volví para agradecer a Michael Yew, pero las palabras murieron en mi garganta. A seis metros de mi un arco yacía en la calle. Su dueño no se veía por ninguna parte."
Apolo bajó la cabeza y empezó a rezar muy bajo en el nombre de su hijo.
"-¡No!- Busque en los restos de mi lado del puente. Me asome abajo, hacia el rio. Nada. Grité de ira y frustración. El sonido duró por siempre en la quietud de la mañana. Estaba a punto de silbarle a Blackjack para que me ayudara a buscar, cuando el teléfono de mi mamá sonó. La pantalla mostraba que tenía una llamada de Finklestein y Asociados - probablemente un semidiós llamando de un teléfono prestado.
Contesté, esperando buenas noticias. Por supuesto, estaba equivocado."
-No es una novedad, dijo Thalía.
"-¿Percy?- Silena Beauregard sonaba como si hubiera estado llorando. -Hotel Plaza. Mejor ven pronto y trae a un sanador de la cabaña de Apolo. Es...es Annabeth.-"
Atenea empezó a rezar por su hija.
-Fin, anunció Ares.
-Quiero leer yo…
