Capítulo 12

-Quiero leer yo…dijo emocionada Afrodita.

-Toma palomita, le sonrió Ares dándole el libro.

Clarisse, Silena y Piper hacían que vomitaban.

"Rachel hace un mal acuerdo"

-Pero no íbamos a ver a Annabeth, se quejo Afrodita como niña pequeña.

-¡Eso! La apoyo Atenea.

-¿Nea eres una madre preocupada? Se intento burlar Poseidón.

-Cállate Barba Percebe quiero ver qué le pasa a mi hija, le espeto Atenea.

Poseidón se limito a abrir la boca mientras los demás no emitían ni un sonido, la diosa de la sabiduría les daba miedo.

"Tomé a Will Solace de la cabaña de Apolo y le dije al resto de sus hermanos que siguieran buscando a Michael Yew."

-¡Ay mi hijo! Apolo se lamento.

-¡Ay mi Annabeth! Se lamento esta vez Atenea.

-Sí que me quiere, susurro Annabeth a Percy.

-Y mucho, a mi me amenazo una vez porque al ser tan poderoso te ponía en peligro, explico Percy a la rubia.

Annabeth se levanto y abrazó a su madre.

-Estoy bien, le sonrió y se sentó de nuevo entre Percy y Thalía.

"Tomamos prestada una Yamaha FZI de un motociclista dormido y conduje hacia el Hotel Plaza a velocidades que le hubieran causado un ataque cardiaco a mi mamá. Nunca había manejado una motocicleta antes, pero no era más difícil que montar un Pegaso."

-No voy a montar nunca una moto, suspiró Leo.

Piper y Jason empezaron a reírse.

-No nos digáis que es un chiste futurista, dijo Hermes.

-Lo que sucede es que Leo no se puede montar en un Pegaso la última vez que lo hizo el caballo le dio tal coz que casi se morrea con Anna... Leo se sonrojo y le tapo la boca a Piper.

-Esa tal Anna esta en todo, gruñó Annabeth.

-¿Cómo es esa tal Anna? Pregunto Silena.

-Es una de las chicas más guapas del campamento, Leo se sonrojo.

-Justamente lo dice cuando Calipso esta fuera del campamento, rió Jason.

-¿Calipso? ¿La conoces? Pregunto Percy.

-Sí y no quiero hablar más del tema, gruño Leo.

"Por el camino, noté varios pedestales vacios que usualmente sostenían estatuas. El plan 23 parecía estar funcionando. No sabía si eso era bueno o malo."

-Bueno si los autómatas os ayudan eso es bueno pero si no… digamos que no saldréis vivos, explico Hefesto.

Atenea se puso las manos a la cara.

-Chicos Atenea se está muriendo de preocupación por su hija, señalo Hestia.

-Al menos no es como el tío P y no se está tragando las cajas de pastillas, susurro Apolo a Hermes.

-Ella es más de incinerar a quien le ha hecho algo a su hija, comentó Hermes a su compadre.

-Que el hijo de Némesis tenga cuidado, dijo Apolo.

"Nos tomó cinco minutos llegar al Plaza - Un anticuado Hotel de piedra blanca con un techo azul, localizado en la esquina sureste de Central Park."

Afrodita pegó un grito.

-¿Qué pasa? Preguntaron todos lo demás.

-Es unos de los mejores hoteles de Nueva York, dijo emocionada.

-¡Mi hija se está muriendo y tú solo piensas en un estúpido hotel! Gritó Atenea.

-Estúpido y lujoso hotel, corrigió la diosa del amor.

"Tácticamente hablando, el Plaza no era el mejor lugar para un cuartel. No era el edificio más alto de la ciudad, o el más céntrico. Pero tenía estilo de la vieja escuela y había atraído varios de los más famosos semidioses desde hacía años, como Los Beatles"

-¡Hijos míos! Dijo Apolo.

"o Alfred Hitchcock,"

-Hijo de Atenea, dijo Artemisa.

-Un gran director de cine, suspiraron los dioses.

"así que imagine que estábamos en buena compañía. Subí la Yamaha a la banqueta y derrape frente a la fuente afuera del hotel. Will y yo desmontamos. La estatua sobre la fuente nos llamo:

-¡Oh, bien. Supongo que querrás que cuide tu moto también!-

Ella era de bronce, tamaño natural, de pie en medio de un tazón de granito. Solo vestía una hoja de bronce alrededor de sus piernas y sostenía una canasta de fruta metálica.

Nunca le había puesto mucha atención antes. En todo caso, ella nunca me había hablado antes."

-Buen punto, tal vez… dijeron los Stoll pensativos.

-Estos solo piensan para gastar bromas o para robar, dijo Katie mirándolos mal.

-Entonces ya piensan más que Percy, rió Thalía.

"-¿Se supone que eres Deméter?- pregunté."

-Esa no soy yo, dijo la diosa.

-Es la diosa romana de la plenitud, aclaró Artemisa al ver que Atenea no hablaba.

-Ah, es Pompona, dijo Jason.

"Una manzana de bronce cayó sobre mi cabeza.

-¡Todos piensan que soy Deméter!- se quejó"

-¿Y qué de malo tiene ser yo? Pregunto la diosa molesta.

-¡NADA! Ahora Afrodita sigue leyendo para ver como esta mi hija, gritó Atenea.

"-Soy Pompona, la diosa romana de la plenitud, pero ¿Por qué te habría de importar? Nadie se preocupa por los dioses menores. ¡Si se preocuparan por los dioses menores, no estarían perdiendo esta guerra! ¡Yo digo, tres hurras por Morfeo y Hécate!-

-Vigila la moto- le dije."

Los dioses aplaudieron al semidiós.

-¡Así se hace! Ares levantó el brazo.

"Pompona maldijo en latín y tiró mas frutas mientras Will y yo corríamos hacia el hotel."

-Los dioses romanos son muy groseros, se quejo Afrodita.

-Sin ofender, agrego Piper mirando a su novio.

-Yo quería que ofendiera, susurro Afrodita cosa que solo oyeron los dioses que intentaron ocultar sus risitas.

"Realmente nunca había estado dentro del Plaza. El recibidor era impresionante, con los candeleros de cristal y los tipos ricos fallecidos, pero no puse mucha atención. Un grupo de cazadoras nos dio instrucciones hacia los elevadores, y subimos a las suites más altas. Los semidioses habían tomado completamente los pisos superiores. Campistas y cazadoras estaban acostados en los sofás, lavándose en los baños, desgarrando cortinas de seda para vendar sus heridas, y sirviéndose a sí mismos bebidas y aperitivos de los mini bares."

-Una guerra une a las personas, comentó Percy apenado.

"Una pareja de lobos blancos bebían de los inodoros."

-¿Estará rica el agua? Pregunto Leo.

-Si quieres yo te lo enseño, sonrió Clarisse.

Percy le decía con la cabeza que no aceptara.

-Otro día, sonrió Leo y Clarisse se froto las manos.

"Me sentí aliviado de ver cuántos de mis amigos habían pasado la noche con vida, pero todos se veían golpeados."

-Mi hijo es unos de los peores, se lamentó Apolo.

-Y mi hija también, le siguió Atenea.

Hera miro mal a los dioses.

-Nea eres la única que me entiende, dijo Apolo mirando a su hermanastra.

-Lo mismo digo rayito de sol.

"-¡Percy!- Jake Mason me palmeó el hombro. -Tenemos reportes...-"

-¡Y mi hija! Atenea saltó.

-Percy primero las novias luego los reportes, gruño Afrodita.

-No es mi novia…

-Nea no te has quejado por lo dicho por Afrodita, apuntó Hermes.

-Mientras se pueda ver a mi hija me da igual, NO ME LLAMES NEA, dijo Atenea.

-Percy si no vas primero por Annabeth te mataré, amenazó Afrodita.

-Y también iremos a por el hijo de Hefesto, añadió Atenea.

"-Después- dije -¿dónde está Annabeth?-"

-Tienes suerte Jackson, no mueres hoy, dijo Atenea sonriendo.

Afrodita pegó un gritito y siguió con la lectura.

"-La terraza. Esta viva, hombre, pero...-

Pasé empujándolo."

-Nada de peros y sigue adelante, dijo Afrodita.

-Corre semidiós corre, Atenea estaba muy nerviosa.

-¿Saben ellas que están hablando con un libro? Pregunto Hermes a Apolo.

-No les digas nada si no quieres acabar con un maquillaje que no se quitará e incinerado, advirtió Apolo.

-Buen consejo.

"Bajo diferentes circunstancias me habría encantado la vista de la terraza. Se veía directamente Central Park. La mañana era clara y brillante - perfecta para un día de campo o una caminata, o muchas otras cosas excepto pelear con monstruos."

-Precioso, dijeron mucho embelesados.

-Precioso pero mi hija esta herida, recordó Atenea.

"Annabeth esta recostada en una silla de jardín. Su rostro estaba pálido y empapado de sudor."

-Válgame dios, dijo Atenea.

Percy tampoco estaba mejor que la diosa de la sabiduría pero él tenía a una rubia que le daba la mano para calmarlo.

"Aun cuando estaba cubierta de mantas, temblaba."

-Tiene mala pinta, dijo Apolo.

-¡Apolo no ayudas! Dijeron Hestia y Artemisa mirando a Atenea.

"Silena Beauregard le secaba la frente con un paño húmedo."

-Gracias, le sonrió Annabeth.

-No tienes que darlas, Silena bajo la cabeza.

"Will y yo pasamos entre una multitud de chicos de Atenea. Will desenrollo los vendajes de Annabeth para examinar la herida, y yo me quise desfallecer. La hemorragia se había detenido pero el corte se veía profundo. La piel alrededor de la herida tenía un horrible tono verde."

-Se ve muy mal, se quejo Apolo.

-¿Verde? Pregunto Atenea.

-Esto se ve mal, dijo Artemisa negando con la cabeza.

-¡Cómo te mueras te mató Annabeth Chase! Thalía amenazó a la rubia.

-Entonces intentaré no morirme, sonrió Annabeth y abrazo a la cazadora sin soltar la mano de Percy.

"-Annabeth...-dije, mi voz estrangulada. Ella había recibido esa herida por mí. ¿Cómo pude dejar que pasara?"

-No lo viste, no te culpes, le dijo Annabeth acariciando su mano.

-Si hubiera sido más rápido…

-Te habría dado igualmente sesos de alga, deja de martirizarte, dijo la rubia a lo que todo asintieron.

"-Veneno en la daga- murmuro ella -Bastante estúpido de mi parte ¿Eh?-"

-Un poco.

-¡Leo! Se quejaron todos menos Annabeth.

-Muy tonto, debería haber mirado la daga antes de meterme en medio, la rubia sonrió.

"Will Solace suspiró aliviado."

Atenea y Percy igual.

"-No es tan malo, Annabeth. Unos minutos mas y hubiéramos estado en problemas, pero el veneno no ha pasado del hombro aun. Solo mantente recostada. Alguien deme un poco de néctar.-"

-Gracias a los dioses, dijo Atenea.

Hermes y Apolo prefirieron quedarse callados por el bien de su hermanastra y el suyo propio.

"Tomé una cantimplora. Will limpió la herida con la bebida divina mientras yo sostenía la mano de Annabeth."

-Aquí es al revés, susurro Thalía a la parejita y ellos se sonrojaron.

"-Ow- dijo ella -¡Ow, ow!- Apretó mis dedos tan fuerte que se pusieron morados, pero se quedo quieta, como Will le pidió."

-No soy de las que suelen desobedecer las órdenes, sonrió la rubia.

-Annabeth es lista y responsable, y Percy… todo lo contrario, rió Thalía.

"Silena murmuró palabras de apoyo. Will puso una goma plateada sobre la herida y musitó palabras en Griego antiguo - un himno a Apolo. Luego aplico vendajes frescos y se incorporo tambaleante. La curación debió tomar mucha de su energía. Se veía casi tan pálido como Annabeth."

-Gracias Will, Annabeth le sonrió.

-No hay de que, Will le devolvió la sonrisa que enseguida se borro de su cara porque cierto hijo de Poseidón le fulminaba con la mirada.

-Apolo gracias a ti y a tú hijo por… todo, Atenea sonrió y Apolo por primera vez en miles de años se quedaba sin palabras, eran pocas las veces en las que la diosa de la sabiduría se tragaba su orgullo.

"-Eso debería funcionar- dijo -pero vamos a necesitar algunos suministros mortales.-

Tomó un trozo de papel del hotel, escribió algunas notas, y se lo dio a uno de los chicos de Atenea. -Hay una farmacia Duane Reade en la Quinta. Normalmente yo nunca robaría...-"

-Nosotros sí, dijeron los Stoll a la vez.

-Y nos dan a los de Atenea eso, suspiro Malcom.

-Ustedes siempre haciendo lo correcto, se quejo Travis.

-Pues tú deberías aprender, atacó Katie.

"-Yo lo haría.- se ofreció Travis."

-Travis hermano ¿Me querías dejar solo? Pregunto Connor lloroso.

-Tú vas en un pack conmigo y lo sabes, dijo Travis poniéndose delante de su hermano.

-Travis te quiero.

-Y yo a ti Connor, y los dos se abrazaron.

-¿Cariño de hermanos? Se encogió de hombros Leo.

-Igual de raros que el padre, atacó Hera.

-Mira quien fue a hablar, se quejo el dios de los ladrones.

"Will se le quedó viendo.

-Dejen efectivo o dracmas para pagar, lo que tengan, pero esto es una emergencia. Tengo el presentimiento de que vamos a tener mucha más gente que atender.-"

-Si están en una guerra normal, se encogió de hombros Ares.

-No hay que ser un hijo de Atenea para averiguarlo, dijo Clarisse.

-Me gustaba cuando no salía, suspiro el hijo de Apolo.

-A ti y a todos, dijeron Thalía y Annabeth.

"Nadie estuvo en desacuerdo. Difícilmente había un semidiós que no estuviera herido...excepto yo."

-Tú tienes la maldición de Aquiles, dijeron los semidioses mirándolo mal.

"-Vamos chicos- dijo Travis Stoll -Démosle a Annabeth algo de espacio. Tenemos una farmacia que asaltar...digo, visitar.-"

Los Stoll miraron a la rubia expectantes.

-¿Qué? Pregunto ella.

-¿No nos vas a pelear? Preguntaron.

-No, me vais a dar espacio ¿no? Sonrió la rubia y los hermanos se lanzaron encima de ella.

-Te queremos, dijeron y Percy disimuladamente les pegó una patada que les hizo levantarse.

"Los semidioses volvieron adentro. Jake Mason me tomo del hombro mientras salía.

- Hablaremos luego, pero está bajo control. Estoy usando el escudo de Annabeth para echar un ojo a la situación. El enemigo se retiro al amanecer, no estoy seguro de por qué."

-Porque son más fuertes de noche, explico Atenea.

"Daremos un vistazo a cada túnel y puente.-

-Gracias, hombre- le dije.

Él asintió

-Solo tomate tu tiempo.-

Cerró las puertas de la terraza tras él, dejándonos a Silena, Annabeth y a mí a solas."

-Hija tienes que saber cuándo sobras, tres son multitud, dijo Afrodita a Silena.

"Silena presionó un paño húmedo sobre la frente de Annabeth.

-Esto es mi culpa.-

-No- dijo Annabeth débilmente -Silena, ¿Cómo va a ser tu culpa?-"

-Por muchas cosas, dijo Silena abatida.

"-Nunca hice ningún bien al campamento- murmuro -Nada como tú o Percy. Si hubiera sido mejor peleadora...-

Sus labios temblaban. Desde que Beckendorf muriera ella había estado peor, y cada vez que la miraba me hacía sentir enojado por su muerte de nuevo. Su expresión me recordaba un cristal - como si se fuera a romper en cualquier momento. Me jure a mi mismo que se llegaba a encontrar al espía que nos costó la vida de su novio se lo daría a la señorita O´Leary como juguete para masticar."

-Yo creo que te pasas, dijo Afrodita sabiendo quien era el espía.

Silena bajo la cabeza.

Percy iba a responder pero la diosa del amor siguió leyendo antes de que dijera palabra.

"-Eres una gran campista- le dije a Silena -Eres la mejor jinete de Pegaso que tenemos. Y conectas con la gente. Créeme, cualquiera que pueda hacer amistad con Clarisse tiene talento.-"

-En eso coincidimos todos, dijeron los semidioses menos Annabeth, Chris y Silena.

La hija de Ares se levanto y todos temblaron, primero le dio un abrazo a su novio después a su mejor amiga y por último a Annabeth.

-Gracias, le dijo a la rubia.

-Eres una buena persona solo que cuesta conocerte, le sonrió Annabeth.

-Lo sé princesa, y Annabeth se empezó a reír.

-¿Por qué Clarisse te llama así? Pregunto Percy a Annabeth.

-Secreto de sumario, le sonrió la hija de Atenea.

-Y a todos los demás menos a Thalía y Piper porque me caen más o menos bien que os den y sobre todo a ti Jackson, dijo la hija de Ares sentándose de nuevo.

"Ella me miró como si acabara de darle una idea.

-¡Eso es! Necesitamos a la cabaña de Ares. Yo puedo hablar con Clarisse. Sé que puedo convencerla de ayudarnos.-

-Whoa, Silena. Aun si pudieras salir de la isla, Clarisse es muy obstinada. Una vez que se enfada...-"

-Vamos que es…

-¡Leo! Piper y Jason le taparon la boca.

-¿Qué ibas a decir? Pregunto amenazadoramente.

-Que eres buena luchadora, dijo Leo.

-Te salvaste.

-Gracias, les susurro Leo a sus amigos.

-Por favor- dijo Silena -Puedo llevarme un Pegaso. Sé que puedo volver al campamento. Déjame intentarlo.- Intercambié miradas con Annabeth. Ella asintió levemente. No me gustaba la idea. No creía que Silena tuviera oportunidad de convencer a Clarisse de luchar. Por otro lado, Silena estaba tan distraída por ahora que solo lograría herirse en batalla. Tal vez mandarla de vuelta al campamento le daría algo mas en que enfocarse."

-Él siempre haciéndole caso a Annabeth, comentó Grover.

-Lo hice por la seguridad de Silena, se excuso el aludido.

-Vamos a dejar que sigas pensando eso, dijo Thalía.

"-Está bien- le dije -No puedo pensar en nadie mejor para intentarlo.- Silena echó sus brazos sobre mí. Luego se echo hacia atrás torpemente, mirando a Annabeth.

-Um, lo siento. ¡Gracias, Percy! ¡No te defraudare!-"

-¿Por qué se disculpa? Pregunto Percy.

-Porque no quería pisar el terreno de otra, dijo Silena encogiéndose de hombros.

-Ni que fuéramos pareja, dijo la rubia.

Todos los miraron.

-¡No lo somos! Dijeron rojos.

-Por muy poco, susurraron los demás.

"Una vez que ella se fue, me arrodille junto a Annabeth y sentí su frente. Todavía estaba ardiendo.

-Eres lindo cuando estas preocupado- murmuró -Tus cejas se arrugan y se juntan.-"

Todos miraron a la hija de Atenea.

-Es cierto, se limito a decir esta.

-¿Por qué no lo hemos visto preocupado? Pregunto de repente Will.

-Porque solo se preocupa por Annabeth, contestó Thalía.

-¡Mentira! Se levanto Percy.

-También por su madre, añadió Nico.

Percy se sentó.

-¿No dices nada? Pregunto Thalía sonriente.

-No hay nada que decir.

Thalía y Nico sonrieron con suficiencia.

"-No vas a morir mientras te debo un favor.- dije -¿Por qué recibiste ese cuchillo?-

-Hubieras hecho lo mismo por mí.-"

-Yo creo que si una bala fuera hacia Annabeth, Percy se interpondría, comentó Grover pensativo.

-¿Crees? Dijeron Thalía y Nico.

-Percy recibiría cualquier cosa si eso haría que Annabeth no le pasará nada, dijo Piper.

-Y Annabeth igual, son tal para cual, se encogió de hombros Thalía.

-Oye ¿Piper cómo sabes todo eso? Pregunto una Annabeth roja intentando desviar la atención de ellos.

-Digamos que en el futuro tengo el honor de conocerlos, sonrió la morena.

"Era cierto. Supongo que ambos lo sabíamos. Aun así, sentía como si alguien aplastara mi corazón con una fría barra de metal."

-Porque Annabeth está sufriendo, explico Afrodita.

-Cuando pase eso, prométeme que no te pondrás en medio, le dijo Percy.

-No te prometo nada, sonrió la rubia.

"-¿Como lo supiste?-

-¿Saber qué?-

Miré alrededor para asegurarme de que estábamos solos. Entonces me le acerque y susurre:

-Mi talón de Aquiles. Si no hubieras recibido ese cuchillo, habría muerto.-

Ella tenía una mirada distante en sus ojos. Su aliento olía a uvas, tal vez por el néctar.

No lo sé, Percy. Solo tuve la sensación de que estabas en peligro."

-Pero… ¿Cómo? Pregunto Percy.

-A mi no me preguntes porque no lo sé, contestó Annabeth.

-Porque cuando a alguien que quieres la va a pasar algo lo sientes, Afrodita explico.

-Por supuesto MEJOR AMIGA, Percy la codeó.

-Debí haberlo supuesto MEJOR AMIGO, Annabeth le dio un golpe juguetón.

-Y no se enteran… Thalía puso su mano en su cara.

"-¿Donde...donde está el punto?-

No se suponía que le dijera a nadie. Pero era Annabeth. Si no podía confiar en ella, no podía confiar en nadie.-"

-Eres la persona en la que mas confió, sonrió el hijo de Poseidón.

-Lo mismo digo, le devolvió la sonrisa.

-¿Están ciegos? Pregunto Leo a Piper y Jason.

-El amor ciega a la gente, dijo Jason.

-Pero no de esa forma, Piper beso en la mejilla a su novio.

"-Un punto en mi espalda.-

Levantó su mano.

-¿Donde? ¿Aquí?-

Puso su mano en mi columna, y mi piel se erizó. Moví sus dedos al punto que me anclaba a la vida mortal. Miles de voltios de electricidad parecieron atravesar mi cuerpo."

-Guau Annie algo se te ha pegado de mí, rió la cazadora antes de que Afrodita pudiese hacer algo.

-Eres una genia, has aprendido a hacer lo mismo que una hija de Zeus, le siguieron el juego los Stoll.

-Solo que se hace así, dijo Thalía tocando a Percy por el brazo y dándole una descarga eléctrica.

-Auuu, no lo vuelvas a hacer cara de pino, dijo el semidiós frotándose el brazo.

-Impídemelo sesos de alga, le reto Thalía.

Percy iba a hacer algo pero la mano de Annabeth sobre la suya lo paró.

-No vale la pena, le regalo una sonrisa.

"-Tú me salvaste- dije -Gracias.-

Ella quitó su mano, pero yo seguí tomándola.

-Así que me la debes.- dijo débilmente -¿Qué hay de nuevo?-"

-¿Qué hay de nuevo viejo? Dijeron los Stoll con una zanahoria en la mano.

-¿De dónde la habéis sacado? Pregunto Katie.

-¿Seguro que quieres saberlo florecilla? Pregunto Travis sonriente.

-Mejor no.

"Vimos al sol emerger sobre la ciudad. El tráfico debería ser pesado para entonces, pero no había coches sonando sus bocinas, ni multitudes abarrotando las aceras. A lo lejos podía escuchar la alarme de un coche resonando entre las calles. Una columna de humo negro serpenteaba sobre la ciudad desde algún punto de Harlem. Me pregunte cuantos hornos se habrían quedado encendidos cuando el hechizo de Morfeo cayó, cuanta gente habría caído dormida mientras preparaba la cena. Muy ponto habría más incendios. Todos en New York estaban en peligro - y esas vidas dependían de nosotros."

-Los titanes pensaran que son daños colaterales, dijo Atenea.

-Pero son personas, se quejaron los semidioses.

-Los titanes solo ven esclavos, comentó Poseidón serio.

"-Preguntaste por qué Hermes estaba furioso conmigo.- dijo Annabeth."

Atenea miró a Hermes.

-Todavía no la he amenazado, levanto las manos el dios.

-Y más te vale que no lo hagas, advirtió Atenea.

-Yo qué tu haría lo que dice, le susurro Apolo.

-Da miedo, confeso Hermes.

"-Hey, necesitas descansar...-

-No, quiero decirte esto. Me ha estado molestando por un largo tiempo.- movió su hombro e hizo una mueca de dolor. -El año pasado Luke fue a verme a San Francisco.-

-¿En persona?- Sentí como si ella me hubiera golpeado con un martillo -¿Fue a tu casa?-"

-Celos a la vista, susurro Afrodita.

-De acuerdo, dijeron las hijas de esta y Thalía que la habían oído.

-¿Te fue a ver? Pregunto Percy mirándola.

-Celos aquí también, susurro Thalía.

Annabeth no contesto.

"-Fue antes de que fuéramos al Laberinto, antes...- ella titubeó, pero sabía lo que quería decir: "Antes de que se convirtiera en Cronos. -Fue con una bandera de tregua. Dijo que solo quería cinco minutos para hablar. Se veía asustado, Percy. Me conto que Cronos iba a usarlo para dominar el mundo. Dijo que quería huir, como en los viejos tiempos. Quería que me fuera con él.-"

Hermes empezó a echar humo, Atenea vio esto y se coloco cerca de su hija.

"-Pero no le creíste.-

-Por supuesto que no. Pensé que sería alguna treta. Además...bueno, muchas cosas habían cambiado desde los viejos tiempos."

Hermes echaba cada vez más humo y todos los dioses se percataron y se alejaron del dios

"Le dije a Luke que de ninguna manera. Que estaba loco. El dijo...dijo que mejor sería que peleara con él justo ahí, porque sería la última oportunidad que iba a tener.-"

Hermes estalló.

-¡Podías haberlo salvado! ¡Pero no lo hiciste! Bramo el dios.

-Hermes cálmate… intento calmarle Apolo.

-¡No! ¡Ella es la culpable! ¡Ella tiene que tener un destino similar a mi hijo! Hermes le lanzó un rayo de luz que Atenea desvió.

-¡HERMES BASTA! ¡NO VOY A PERMITIR QUE LE HAGAS NADA A MI HIJA! Atenea estaba muy enfadada.

Hermes desapareció no sin antes enviar otro rayo de luz más pequeño y no mortal hacia la rubia, Atenea no pudo llegar al desviarlo pero Percy saltó y se puso en medio y el rayo le dio a él.

-PERCY, Annabeth corrió hacia Percy y le cogió la mano.

Apolo se situó a un lado y se puso a curarlo.

-Ese rayo iba para mí, murmuro la rubia con los ojos llorosos.

-Te la debía ¿no? Rió Percy y Apolo terminó de curarlo.

-Chico estarás un poco débil pero aparte de eso estrás bien, Apolo sonrió y todos suspiraron aliviados.

-Necesito otra caja, murmuro Poseidón.

Con la ayuda de Annabeth, Percy se sentó en su anterior sitio.

"Su frente comenzó a sudar otra vez. La historia le estaba quitando mucha energía.

-Está bien- le dije -Trata de descansar.-

-No lo entiendes, Percy. Hermes tenía razón. Quizás si me hubiera ido con él, habría cambiado su parecer. O...o yo tenía un cuchillo, Luke estaba desarmado. Pude...-

-¿Matarlo?- dije -Sabes que eso no hubiera estado bien.-

Ella apretó fuertemente los ojos.

-Luke dijo que Cronos iba a usarlo como escalón. Esas fueron sus palabras exactas. Cronos usaría a Luke, y se volvería incluso más poderoso.-

-Eso hizo- dije -Poseyó el cuerpo de Luke.-

-¿Pero qué tal si el cuerpo de Luke es solo una transición? ¿Qué tal si Cronos tiene un plan para volverse aun más poderoso? Yo pude haberlo detenido. La guerra es mi culpa.-"

-No lo es, replico Percy.

-Si yo…

-Si tú nada, ellos eligieron su camino y no hay que hablar, Percy por una vez no iba a dejarse ganar en un debate contra Annabeth.

-Percy tiene razón, no es tú culpa, le apoyó Thalía.

-Pero…

-No se hablé más, Percy se levanto y casi se cae, pero Annabeth lo cogió antes.

-Será mejor que no hagas esfuerzos, dijo tranquila Annabeth y olvidando el tema.

"Su historia me hizo sentir como si estuviera de vuelta en el Estigio, disolviéndome lentamente. Recordé el verano pasado, cuando el dios de dos caras, Jano, le había advertido a Annabeth que tendría que hacer una elección mayor - y eso paso después de que vio a Luke. Pan también le había dicho algo: "Jugarás un gran papel, incluso si no es el que has imaginado".

-Siempre estoy metida en algo peligroso, suspiro Annabeth.

-Cuenta conmigo para estar contigo en el peligro, de todos modos el peligro siempre me encuentra, sonrió Percy y Poseidón trago otra pastilla.

-Conmigo cuenta también, dijo Thalía sonriente.

"Quería preguntarle acerca de la visión que Hestia me mostro, sobre ella y esos lejanos días con Luke y Thalía. Sabía que tenía algo que ver con mi profecía, pero no entendía qué."

-Tiene algo que ver pero le preguntas luego o se lo preguntas a la cazadora, mi hija está muy cansada y necesita dormir, dijo Atenea.

-Después del puñal que recibió debería de haberse dormido hace un rato, dijo Apolo.

-Annabeth es mucho más fuerte de lo que piensan, sonrió Will y Percy lanzó una mirada asesina.

"Antes de que pudiera calmar mis nervios, la puerta de la terraza se abrió. Connor Stoll entro."

-Y arruina el momento, bufo Afrodita.

-Tengo hambre, se quejo Leo.

-Pero si acabas de comer, dijo Piper.

-Después les doy la merienda, sonrió Hestia.

"-Percy- miro a Annabeth como si no quisiera decir nada malo frente a ella, pero pude notar que no traía buenas noticias."

-Hombre no es bonito decir nada malo ante los heridos en combate, se excuso el joven Stoll.
"-La señorita O´Leary acaba de volver con Grover. Pienso que deberías hablar con él.-

Grover estaba tomando un aperitivo en la sala de estar. Estaba vestido para la batalla con una camisa acorazada echa de corteza de árbol y ramas torcidas, con su garrote de madera y sus flautas de carrizo colgando del cinturón. La cabaña de Deméter había preparado un bufete completo en las cocinas del hotel- de todo, desde pizza hasta helado de piña."

-¿Y el cereal? Pregunto Deméter.

-A veces el cereal no es lo más importante, dijo Hades.

-¡El cereal siempre es importante!

-La loca del cereal viene a por nosotros, susurro Hades a todos los presentes excepto a su "querida" suegra/hermana.

"Desgraciadamente Grover se estaba comiendo la tapicería. Ya había masticado el relleno de una elegante silla y ahora roía los reposa brazos.

-Amigo- dije- Solo tomamos prestado este lugar.-

-¡Blah-ha-ha!- Tenia relleno en toda la cara. -Lo siento, Percy. Es solo...tapicería Louis XVI. Deliciosa. Además siempre como tapicería cuando...-"

-Grover no puede dejar de comer nunca, negó con la cabeza Nico.

-MENTIRA, dijo el sátiro.

-¡Enchiladas! Exclamo Annabeth.

-Enchiladas allá voy, Grover salió corriendo.

Todos empezaron a reír y Grover volvió más rojo que un tomate.

-Con que dices que puedes dejar de comer, pincho Annabeth.

"-Cuando estas nervioso.- dije -Si, lo sé. ¿Pues qué pasa?-

El saltó sobre sus pezuñas.

-Oí acerca de Annabeth. ¿Esta...-?-

-Va a estar bien. Está descansando.-"

-Podrías a ver ido a verme, dijo la rubia mirándolo mal.

-Annabeth yo…

-No niño cabra estoy enfadada.

Thalía y Percy hicieron una mueca.

"Grover tomó un gran respiro.

-Esta bien. He movilizado a la mayoría de los espíritus de la naturaleza en la ciudad - bueno, los que me escucharían, de todos modos.- Se froto la frente. -No tenía idea de que los cuernos pudieran doler tanto. Como sea, estamos ayudando todo lo que podemos.-

Me contó acerca de las escaramuzas que había visto. La mayoría de ellos había cubierto la ciudad, donde no teníamos suficientes semidioses. Perros del infierno habían aparecido en toda clase de lugares, haciendo viaje sombra al interior de nuestras líneas, y las dríades y sátiros habían peleado con ellos. Un joven dragón había aparecido en Harlem, y una docena de ninfas de los bosques había muerto antes de que finalmente fuera vencido.

Mientras Grover hablaba, Thalía entró a la habitación con dos de sus tenientes."

-La ama entra en la habitación, Thalía se señala.

-La ama y vanidosa, añadió Percy.

-Prefiero ser eso a un sesos de alga, atacó Thalía.

-Y yo ser un sesos de alga que una cara de pino, contraataco el pelinegro.

-Y yo de ser una cara de pino a ser un imbécil.

-¡Ya! Interrumpió Annabeth y los dos se callaron como siempre.

"Ella me saludó con una cabezada severa, salió a ver a Annabeth y regreso."

-¿Ves como se hace Niño Cabra? Preguntó Annabeth.

Thalía abrazo a la rubia.

-Si estas en ese estado es imposible que no te vaya a ver, dijo la cazadora.

-Eres mi mejor amiga Thals, sonrió Annabeth.

-Y tú la mía.

"Ella escuchó mientras Grover terminaba su reporte - los detalles se ponían peor y peor.

-Perdimos 20 sátiros contra algunos gigantes e el Fuerte Washington. -dijo, su voz temblaba - Casi la mitad eran parientes míos. Los espíritus del rio ahogaron a los gigantes al final, pero...-

Thalía se acomodó su arco en el hombro.

-Percy, las fuerzas de Cronos siguen reuniéndose en cada puente y túnel. Y Cronos no es el único titán. Una de mis cazadoras vio a un enorme hombre de armadura dorada reuniendo un ejército en la costa de Jersey."

-Oh oh, vamos muy mal, se quejo Atenea.

-Muy mal, estuvo de acuerdo Annabeth.

"No estoy segura de quien es pero irradiaba poder como solo lo haría un titán o un dios.- Recordé al titán dorado de mi sueño - el del Monte Othrys que estalló en llamas.

-Grandioso- dije - ¿Alguna noticia buena?-

Thalía se encogió de hombros.

-Sellamos los túneles subterráneos hacia Manhattan. Mis mejores tramperas los vigilan. Además, parece que el enemigo espera el anochecer para atacar. Pienso que Luke - se detuvo -Quiero decir, Cronos, necesita tiempo para regenerarse después de cada batalla. Todavía no está a gusto con su nueva forma. Está costándole gran parte de su poder ralentizar el tiempo alrededor de la ciudad.-"

-Eres lista cazadora, sonrió Atenea.

-Gracias Lady Atenea, sonrió ella.

-Puedes llamarme Atenea.

-Gracias Atenea.

-Atenea entonces ¿la teoría de Thalía es buena? Pregunto Percy.

-Para ti Lady Atenea, dijo ella lanzándole una mirada condescendiente.

"Grover asintió.

-La mayoría de sus fuerzas son más poderosas de noche, además. Pero volverán después de la puesta de sol.- Traté de pensar con claridad. -Bien. ¿Alguna palabra de los dioses?-

Thalía sacudió al cabeza.

-Sé que mi Señora Artemisa estaría aquí si pudiera. Atenea también."

-No lo dudéis, dijeron Artemisa y Atenea.

-Iríamos pero nuestro padre no nos deja, gruñeron las hermanastras.

Los semidioses estaban abriendo la boca.

-Eso de hablar a la vez lo hacen mucho, explico Apolo.

-¡Cállate! Dijeron.

-Ven, Apolo las señalo.

"Pero Zeus les ha ordenado permanecer a su lado. Lo último que escuche, que Tifón estaba destruyendo el valle del rio Ohio. Se acercara a las montañas Apalaches para mediodía.-

-Así que como mucho- dije -tenemos otros dos días antes de que llegue.-"

-Positividad ante todo, dijo Leo levantando el brazo.

-Los dioses lo derrotaremos antes, dijo Zeus levantando la cabeza.

Los dioses y semidioses suspiraron, a veces o casi siempre el dios de los cielos era muy arrogante.

"Jake Mason se aclaró la garganta. Había estado ahí tan silenciosamente que casi me olvidé que estaba en la habitación.

-Percy, hay algo mas- dijo -La manera en que Cronos se apareció en el puente Williamsburg, como si supiera que tu ibas a estar ahí. Y movió sus fuerzas a nuestros puntos más débiles. Tan pronto como nos desplegamos, cambió de táctica. Apenas toco el túnel Lincoln, donde las cazadoras eran fuertes."

-Cronos lo sabía, somos las más fuertes, dijo Thalía poniendo su mano al pecho.

-Mis cazadoras, sonrió Artemisa con suficiencia.

-Mi hijo se sacrifico para que el ejército no entrare en el Olimpo, dijo Apolo.

-Y mi hija recibió un puñal por el hijo de Poseidón, supuesto chico de la profecía que salvará el Olimpo, dijo Atenea.

-¡Ha ganado la hija de Atenea! habló Ares.

"Vino directo a nuestros puntos débiles, como si lo supiera.-

-Como si tuviera información desde dentro.- dijo -El espía.-

-¿Que espía?- exigió saber Thalía.

Le conté del colgante plateado que Cronos me mostro, el dispositivo de comunicación.

-Eso es malo- dijo ella -Muy malo.-

-Podría ser cualquiera.- dijo Jake -Todos estábamos ahí cuando Percy dio las órdenes.-"

-Descartamos a las cazadoras, no lo hicieron ellas, dijo Will.

-Tampoco Percy, añadió Nico.

-Ni Annabeth, dijo Malcom.

-Tampoco Grover, son esos los seguros, Thalía habló.

"-¿Pero qué podemos hacer?- pregunto Grover -¿Cachear a cada semidiós hasta que encontremos el colgante plateado?-

Todos me miraron, esperando mi decisión. No podía permitirme mostrar el pánico que sentía, aun si las cosas se veían desesperanzadoras."

-Sesos de alga me matas con tu positividad, Thalía lo miro mal.

-Mientras estés muerta me da igual como, sonrió Percy.

"-Seguiremos peleando- dije -No podemos obsesionarnos con ese espía. Si sospechamos unos de otros, solo lograremos separarnos. Ustedes estuvieron asombrosos anoche. No podría pedir un ejército más valeroso. Démosles un relevo a los vigías. Descansen mientras puedan. Tenemos una larga noche por delante.-

Los semidioses murmuraron frases de conformidad. Tomaron caminos separados para dormir, comer o reparar sus armas.

-Percy, tu también- dijo Thalía -Yo le echare un ojo a las cosas. Ve a acostarte. Te necesitamos en buena forma para esta noche.-"

-Sueños de semidiós a la vista, canturrearon los Stoll.

-No son graciosos esos sueños, gruño Katie.

-Florecilla siempre estás detrás de nosotros, pero creo que esto es pasarse, dijo Connor.

-Se que somos irresistibles florecilla, pero para un poquito, esta vez habló Travis.

"No discutí demasiado. Encontré la recamara más cercana y me tire sobre la cama endoselada. Pensé que estaría muy estresado como para dormir, pero mis ojos se cerraron inmediatamente."

-La marca de Aquiles cansa mucho, dijo Quirón.

-No quiero saber cuánto dormirá Percy entonces, dijo Thalía.

-Sesos de alga ya dormía mucho antes de la marca, aclaró Annabeth.

"En mi sueño, vi a Nico di Ángelo solo en los jardines de Hades."

-¡No! Exclamo Nico.

-¿Qué pasa? Preguntó Will.

-No quiero aparecer, no quiero que se metan conmigo, el hijo de Hades respondió.

-De eso no te librabas aunque no salieras, lo reconforto Thalía.

"Escarbaba un agujero en uno de los macizos de flores de Perséfone, lo que supuse que no pondría muy contenta a la reina."

-Pues no, suspiró Hades.

-Siempre le dejas hacer lo que le da la gana, le estas consintiendo, se quejo Deméter.

-Un día de estos la estrangulo, susurro Hades para sí mismo.

"Vacio un cáliz de vino en el agujero y comenzó un cantico.

-Deja que los muertos saboreen. Déjalos levantarse y tomar esta ofrenda. ¡María di Ángelo, muéstrate!-

Un humo blanco apareció. Una figura humana se formo, pero no era la madre de Nico.

Era una chica de cabello oscuro, tez olivácea y las vestiduras plateadas de una cazadora.

-Bianca- dijo Nico -Pero...-

-No invoques a nuestra madre, Nico- le advirtió -Ella es uno de los espíritus que tienes prohibido ver.-

-¿Por qué?- exigió -¿Que esconde nuestro padre?-

-Dolor- dijo Bianca -Odio. Una maldición que se relaciona con la Gran Profecía.-"

-Mi Bianca, siempre tan lista, Hades suspiró.

-Unas de mis mejores cazadoras aunque no estuviera mucho tiempo, dijo Artemisa mirando al cielo.

-La mejor hermana que uno podría tener, a Nico se le escapo una lágrima.

-Y una gran amiga, Percy añadió.

"-¿Que quieres decir?- dijo Nico -¡Tengo que saber!-

-El conocimiento solo te lastimara. Recuerda lo que dije: Guardar rencores es un defecto fatal para un hijo de Hades.-"

-Rencoroso, le dijo Thalía al hijo de Hades.

-Cuando averigüe tu defecto fatídico te lo restregare por la cara, dijo Nico.

-Suerte con eso, sonrió la cazadora y el hijo de Poseidón le señalaba con la cabeza a la hija de Atenea.

-Annabeth ¿Cuál es su defecto? Pregunto Nico angelical.

-No te lo diré, sonrió la rubia.

-Es mi mejor amiga no dirá nada, Thalía le enseño la lengua.

"-Lo sé- dijo Nico -Pero no soy el mismo que solía ser, Bianca. ¡Deja de tratar de protegerme!-

-Hermano, no lo entiendes...-

Nico sacudió su mano a través de la niebla, y la imagen de Bianca se desvaneció."

-Que malo eres con tu hermana, le regaño Hades.

-Perdón pero estaba desesperado, se excuso Nico.

"-María di Ángelo- dijo de nuevo -¡Háblame!-

Una imagen diferente se formo. Era una escena más que un simple fantasma. En la niebla, vi a Nico y a Bianca de niños, jugando en el recibidor de un elegante hotel, persiguiéndose alrededor de unas columnas de mármol.

Una mujer se sentaba en un sofá cercano. Usaba un vestido negro, guantes, y un velo negro como una estrella de una vieja película de los 40´s. Tenía la sonrisa de Bianca y los ojos de Nico."

-Mamá, Nico levanto la cabeza con interés.

"En la silla junto a ella se sentaba un hombre alto vestido con un traje negro a rayas. Con estupor me di cuenta que era Hades. Se inclinaba hacia la mujer, usado las manos mientras hablaba, como si estuviera agitado.

-Por favor, querida- dijo -Debes venir al Inframundo, ¡No me importa lo que Perséfone piense! Puedo mantenerte a salvo ahí.-"

-¡Qué no importa! ¡No haberla secuestrado! Exclamo Deméter.

-Dioses denme paciencia, suplico Hades.

-Lo siento se me ha gastado, le susurro Apolo.

"-No, mi amor- Ella hablo con acento italiano"

-Es italiana, Thalía miro a su primo.

"-¿Criar a nuestros hijos en la tierra de los muertos? No hare eso.-

-María, escúchame. La guerra en Europa ha puesto a los otros dioses en mi contra. Una profecía ha sido hecha. Mis hijos ya no están a salvo. Poseidón y Zeus me han forzado a un acuerdo. Ninguno de nosotros volverá a tener hijos semidioses otra vez.-"

-Promesa que no se cumplió, gruño Hera.

-¿Cuándo dejaras de restregármelo? Pregunto Zeus.

-Cuando dejes de hacerlo, dijo seria la diosa.

-Yo no soy tu marido ¿Por qué me torturas a mí? Preguntó Poseidón.

-Porque tú mujer no está aquí para hacerlo.

-¿Y Hades? Dijeron ambos hermanos.

-Tiene a Deméter.

-¿Puedo cambiar de torturadora? Pregunto el dios del inframundo.

"-Pero ya tienes a Nico y a Bianca. Seguramente...-

-¡No! La profecía advierte de un niño que llegara a los dieciséis. Zeus ha decretado que los hijos que actualmente tengo deben ser enviados al campamento mestizo para recibir un "entrenamiento apropiado", pero sé lo que eso significa. En el mejor de los casos serán vigilados, aprisionados, puestos en contra de su padre. Y lo más probable, no tendrán oportunidad."

-Eso es… intento decir Zeus pero Poseidón y Hades le miraron.

-Completamente verdad, acabaron sus hermanos por él.

-Siempre os ponéis en contra mía, gruño el dios.

"Él no dejara que mis hijos semidioses lleguen a los 16. ¡Encontrara una manera de destruirlos, y no me arriesgare a eso!-"

-Papa yo…

-Hijo déjalo, le quito importancia Hades.

"-Ciertamente- dijo María -Permaneceremos juntos. Zeus es un imbecile.-"

-ESO ES…

-Verdad, dijeron todos los dioses.

-Me hacéis bullying, lloro el rey de los dioses.

"No pude evitar admirarla por su valor, pero Hades miro nerviosamente al techo.

-María, por favor. Te lo he dicho, Zeus me dio un plazo final hasta la semana pasada para entregar a mis hijos. Su ira será horrible, y no podré esconderte para siempre. Mientras que estés con los niños, estas en peligro también.-

María sonrió, y una vez más fue escalofriante cuanto se parecía a su hija.

-Eres un dios, mi amor. Tú nos protegerás. ¡Pero no me llevare a Nico y a Bianca al Inframundo!-"

-Mira como te defendía tú madre para no llevarte allí y tú ahora te pasas los días ahí dentro, dijo Thalía.

-¿Tengo culpa que los muertos me agraden más que los vivos? Pregunto encogiéndose de hombros.

-Si fueras más… Thalía no acabo su frase porque Annabeth le halo de la oreja.

-No tienes la culpa, le sonrió la rubia.

Thalía se froto la oreja.

"Hades se estrujo las manos.

-Entonces, hay otra opción. Conozco un lugar en el desierto donde el tiempo se detiene. Puedo enviar a los niños ahí, solo por un tiempo, por su propia seguridad, y podremos estar juntos. Te construiré un palacio dorado junto al Estigio.-

María di Ángelo se rio suavemente.

-Eres un hombre bueno, mi amor. Un hombre generoso. Los otros dioses deberían verte como lo hago yo, y no te temerían tanto."

-Yo no le temo, dijeron todos los dioses.

-¡Me aborrecéis! Acuso el dios.

-Yo no, dijeron todos menos Zeus.

-A mi me caes mal, se justifico el dios.

-Como no, soltó Hades.

"Pero Nico y Bianca necesitan a su madre. Además, solo son niños. Los dioses no los lastimarían.-

-No conoces a mi familia."

-No somos tan crueles, dijeron los dioses.

-Ustedes no, pero él sí, dijo señalando a Zeus.

"- dijo Hades tétricamente. -Por favor, María, no puedo perderte.-

Ella le toco los labios con los dedos.

-No me perderás. Espérame mientras voy por mi monedero. Vigila a los niños.-

Beso al señor de los muertos y se levanto del sofá. Hades la miro caminar escaleras arriba como si cada paso que se alejara le causara dolor.-"

-Ay mi María, suspiro Hades.

-Ay tú mujer cuando se lo cuente, dijo Deméter.

-¿Enserio que no puedo cambiar de torturadora? Pregunto Hades.

"Un momento después, se tenso. Los niños dejaron de jugar como si también hubieran sentido algo.

-¡No!- dijo Hades, pero aun con sus poderes divinos fue muy lento. Solo tuvo tiempo de levantar un muro de energía negra alrededor de los niños antes de que el hotel estallara.

La fuerza fue tan violenta, que la imagen completa de la niebla se desvaneció.-

Cuando pude enfocar de nuevo, vi a Hades gateando entre las ruinas, sujetando el cuerpo roto de María di Ángelo. Los fuegos aun ardían a su alrededor. Un relámpago cruzo el cielo, y un trueno retumbo."

Todos miraron al señor de los dioses.

-Los demás habíamos matado a nuestros hijos era lo justo, se encogió el rey de los dioses.

-TÚ mataste a los hijos que me quedaban, casualmente tú no tenias hijos en aquella época y a mí me daba igual si Hades conservaba a los suyos, dijo Poseidón mirando mal a su hermano pequeño.

"Los pequeños Nico y Bianca miraban a su madre sin comprender. La furia Alecto apareció tras ellos, siseando y sacudiendo sus alas. Los niños no se habían dado cuenta.

-¡Zeus!- Hades agito su puño hacia el cielo -¡Te aplastare por esto! ¡Yo la hare volver!-

-Mi señor, no puede.- le advirtió Alecto. -Usted, entre todos los inmortales, es quien más debe respetar las leyes de la muerte.-

Hades la miro con rabia. Pensé que mostraría su verdadera forma y vaporizaría a sus propios hijos, pero en el último momento pareció recuperar el control.

-Llévatelos- le dijo a Alecto, conteniendo un sollozo. -Borra sus memorias en el Leteo y llévalos al Hotel Lotus. Zeus no los lastimara ahí.-"

-Eres un buen padre, dijo Hestia para el sonrojo del dios de los muertos.

"-Como desee, mi señor.- dijo Alecto -¿Y el cuerpo de la mujer?-

-Llévatela también- dijo amargamente -Proporciónale los antiguos ritos.-

Alecto cogió a los niños y el cuerpo de María se disolvieron en las sombras, dejando a Hades solo entre las ruinas.

-Te lo advertí- dijo una nueva voz.

Hades se volvió. Una chica de un vestido multicolor estaba de pie junto a los humeantes restos del sofá. Tenía cabello corto color negro y ojos tristes. No tendría más de 12 años."

-El oráculo, susurraron Annabeth y Quirón.

-Lo odio, se quejo Percy.

"No la conocía, pero me parecía extrañamente familiar.

-¿Te atreves a venir aquí?- vocifero Hades -¡Debería pulverizarte!-

-No puedes- dijo la chica -El poder de Delfos me protege.-"

-¿El poder de qué? Pregunto Leo.

-Déjenlo, después de un rato se enterara, dijo Piper.

"Con un escalofrió, me di cuenta que estaba mirando al oráculo de Delfos, de vuelta a cuando era joven y estaba viva."

-Ahhh era ella, dijo Leo.

-Si Leo era ella, se limito a decir Piper.

"De alguna forma, verla así era más aterrador que verla como momia."

-Yo creo que sería al revés, dijo Jason.

-No, cuando te acostumbras a verla en forma de momia es aterrador cuando la ves normal, dijo Annabeth.

-¿Cómo lo sabes? Pregunto preocupado Percy.

-Lo sé porque Quirón me enseño varias fotos y cosas…

-¿Qué…?

-Por favor Lady Afrodita sigue con la lectura, Quirón pidió.

"-¡Mataste a la mujer que amaba!- rugió Hades -Tu profecía nos trajo a esto.-

Se abalanzo sobre la chica, pero ella no se inmuto.

-Zeus ordeno la explosión para destruir a los niños- dijo ella -Porque desafiaste su voluntad. No tuve nada que ver. Y te advertí que los escondieras pronto.-

-¡No pude! ¡María no me dejo! Además, ellos eran inocentes.-

-Aun así, son tus hijos, y eso los hace peligrosos. Aunque los mantengas alejados en el Hotel Lotus, solo retrasas el problema. Nico y Bianca nunca podrán reincorporarse al mundo y cumplir dieciséis.-

-A causa de tu tan sonada "Gran Profecía". Y me forzaste a un acuerdo para no tener más hijos. ¡Me has quitado todo!-

-Veo el futuro.- dijo la chica -No puedo cambiarlo.-"

Apolo empezó a refunfuñar.

"Un fuego negro se encendió en los ojos del dios, y supe que algo malo iba a pasar. Quise gritarle a la chica que se escondiera o huyera.

-Entonces, oráculo, escucha las palabras de Hades- gruño -Tal vez no pueda traer de vuelta a María. Ni pueda darte una muerte prematura. Pero tu alma aun es mortal, y puedo maldecirte.-

Los ojos de la chica se desorbitaron.

-No iras a...-

-Te juro- dijo Hades -que mientras mis hijos permanezcan exiliados, mientras me encuentre bajo la maldición de tu Gran Profecía, el oráculo de Delfos nunca tendrá otro anfitrión mortal. Nunca descansaras en paz. Nadie tomara tu lugar. Tu cuerpo se marchitara y morirá, y el espíritu del oráculo seguirá encerrado en ti. Enunciaras tus amargas profecías hasta que te desmorones en la nada. ¡El oráculo morirá contigo!-"

-Ha maldecido a mi oráculo, gruño Apolo.

-¡Ella no tiene la culpa! Se quejó Percy.

"La chica grito, y la imagen neblinosa se hizo pedazos. Nico cayó de rodillas en el jardín de Perséfone, su cara blanca por la conmoción. De pie frente a él estaba el verdadero Hades, vestido con su túnica negra y mirando ceñudo a si hijo.

-¿Y qué crees...- le preguntó a Nico -...que estás haciendo?-

Una explosión negra llenó mis sueños. Entonces la escena cambió."

-Se cambió en lo más interesante, Thalía pego a Nico y luego a Percy.

-Au, se quejaron.

-Os lo merecéis, dijo Thalía.

-¿Por qué? Preguntaron.

-Porque tú estabas en el relato y es tú libro, le acusó Thalía.

"Rachel Elizabeth Dare caminaba iba caminando por una playa de arena blanca."

-Tienes que decir siempre mis dos nombres y me apellido, no puedes decir simplemente Rachel, se quejo la pelirroja.

Percy se encogió de hombros y le sonrió, la pelirroja intento que su corazón no latiera a toda velocidad pero no pudo.

"Vestía un traje de baño con una camiseta atada a su cintura. Sus hombros y rostro estaban quemados por el sol. Se arrodillo y comenzó a escribir en la arena con su dedo. Trate de distinguir las letras. Pensé que mi dislexia estaba trabajando hasta que me di cuenta que estaba escribiendo en griego antiguo."

-¿Desde cuándo sabes escribir en griego? Pregunto asombrado Percy.

-No lo sé, contesto la pelirroja.

"Eso era imposible. El sueño tenía que ser falso."

-Eso dolió, se puso la mano en el pecho RED.

-¿El qué?

-Que no creas que yo no podría aprender griego, Rachel se hizo la ofendida.

-Rachel pasas mucho tiempo con los Stoll y Leo, comentó Percy.

"Rachel terminó escribiendo unas pocas palabras y murmuró:

-¿Que, en el mundo...?-

Yo podía leer griego, pero solo reconocí una palabra antes de que el mar las borrara: mi nombre, Perseus."

-¿Perseus? Pregunto Leo.

-Es el nombre de Percy, explico Annabeth.

-¿Pero el nombre de Percy no es Percy? Pregunto Leo.

-Es una abreviatura, aclaró Annabeth.

-¿Una qué?

-Da igual, suspiró cansada la rubia.

-No, ahora me lo dices.

-Lady Afrodita siga leyendo por favor, Annabeth le pidió a la diosa del amor.

"Rachel se puso de pie abruptamente y se volvió de la playa.

- Oh, dioses- dijo -Eso es lo que significa.-

Echo a correr, levantando la arena mientras volvía a la villa de su familia.

Subió los escalones del porche, respirando con dificultad. Su padre la miro desde su Wall Street Journal.

-Papá- Rachel fue hacia él. -Tenemos que volver.-"

-Genial quieres volver, dijo Annabeth sin mucho entusiasmo y forzando una sonrisa.

"La boca de su padre se retorció, como si tratara de recordar como sonreír.

-¿Volver? Acabamos de llegar.-

-Hay un problema en New York. Percy está en peligro.-"

-Claro que está en peligro, estamos en guerra, dijo la rubia.

"-¿Él te llamo?-"

-Tiene cosa más importas que hacer que llamarte para que vayas a una zona de guerra a molestar, gruño Annabeth.

-Estas escocida, Thalía le susurro.

"-No...No exactamente. Pero lo sé. Es un presentimiento.-

El señor Dare dobló su periódico.

-Tu madre y yo esperamos por estas vacaciones durante un largo tiempo.-

-¡No, no es cierto! ¡Los dos odian la playa! Solo que son muy obstinados para admitirlo.-

-Ahora, Rachel...-

-¡Te estoy diciendo que algo está mal en New York! Toda la ciudad...no sé qué exactamente, pero está siendo atacada.-"

Annabeth intento abrir la boca pero Thalía no la dejó, no hacía falta que se le notara más lo celosa que estaba.

"Su padre suspiró.

-Creo que hubiéramos oído algo como eso en la noticias.-

-No- insistió Rachel -No ese tipo de ataque. ¿Has tenido alguna llamada desde que llegamos aquí?-

Su padre frunció el ceño.

-No...Pero es fin de semana, a mitad del verano.-

-Tú siempre tienes llamadas.- dijo Rachel -Tienes que admitir que es extraño.-

Su padre dudó.

-No podemos simplemente irnos. Gastamos mucho dinero.-

-Mira- dijo Rachel -Papá...Percy me necesita. Tengo que entregar un mensaje. Es de vida o muerte.-

-¿Que mensaje? ¿De qué estás hablando?-

-No puedo decírtelo.-

-Entonces no puedes ir.-

Rachel cerró los ojos como si estuviera reuniendo valor.

-Papá...déjame ir, y hare un trato contigo.-

El señor Dare se adelanto en su asiento. Tratos era algo que entendía.

-Te escucho.-

-La academia para chicas Clarión. Yo...iré ahí en otoño. Ni siquiera me quejare. Pero tienes que dejarme regresar a New York ahora mismo.-"

-¿Harías eso por mí? Pregunto Percy.

-Haría un millón de cosas por ti Percy, sonrió Rachel.

-¿Te meterías entre un daga y él? No, pues todo no, susurro Annabeth.

-Annabeth controla, le dijo al oído Thalía.

"Él estuvo en silencio un largo rato. Luego abrió su móvil e hizo una llamada.

-¿Douglas? Prepara el avión. Salimos para New York. Si...inmediatamente.-

Rachel le echo los brazos encima, y su padre pareció sorprendido, como si ella nunca lo hubiera abrazado antes.-"

-No es que lo haga mucho, se encogió de hombros.

-Tienes que darle cariño a tus padres, le regaño dulcemente Hestia.

-Lo siento.

"-Lo hare por ti, papá-

Él sonrió, pero su expresión era fría. La estudio como si no estuviera viendo a su hija, solo a la joven dama que él quería que fuera, una vez que la academia Clarión acabara con ella."

-No creo que eso pase, dijo Rachel.

-Respira Annabeth y no digas nada, se decía a sí misma la rubia.

"-Sí, Rachel- coincidió -Ciertamente lo harás.-

La escena se desvaneció. Yo murmure en mi sueño: "¡Rachel, no!"

Todavía estaba sacudiéndome y revolcándome cuando Thalía me despertó.

-Percy- dijo -Vamos. Ya esta avanzada la tarde. Tenemos visitantes.-

Me senté, desorientado. La cama era muy cómoda, y yo odiaba dormir a medio día.

-¿Visitantes?- dije.

Thalía asintió seriamente.

-Un titán quiere verte, con bandera de tregua. Tiene un mensaje de Cronos.-"

-Se acabó el capítulo, dijo Thalía.

-Sí, exactamente, dijo Afrodita.

-¿Quién lee? Pregunto Poseidón.

-Primero la merienda, se quejo Leo.

Pero de repente apareció una luz dejando a dos chicas.