_¿Va a volver a esconderse?

La muggle calló. Era como si todos las emociones que la habían atenazado estos días se hubieran puesto de acuerdo para subir atropelladamentea su garganta y formaran ahí una bola espesa que casi le impedía respirar. Negó con la cabeza, incapaz de hablar.

Snape se relajó. Pero siguió franqueando la puerta para que ella no pudiera salir.

_ Lamento...lamento haberle preocupado este tiempo_ pudo articular por fin.

¿Ves? Eso era lo que le gustaba de ella, ha dicho preocupado, no enfadado o... doliente. Él había estado preocupado, no desesperado o perdido.

_ No estaba...

Pero Snape la interrumpió.

_Cierto, no estaba. Punto. No me cuente que se...impresionó.. al ver a esos chicos; o que la falta de escrúpulos de los Carrow le pareció detestable; que la forma en que me comporté no fue la más correcta, que hubiera debido atenderles antes de cubrirme las espaldas...No vaya a decirme que sospechó de que, llegado el momento, la tratara a usted de la misma manera y tuvo la repentina e ineludible necesidad de valerse por sí misma. No se excuse diciendo que una vez que se hubo...ido...su orgullo le impedía volver... no me mienta diciéndome que tenía miedo..._ Snape bajó su voz un tono_que... me tenía miedo. Usted no ha tenido miedo de nada en su vida, y menos de mí.

La muggle le miró asombrada.

_¿Que no tengo miedo, dice?

_No. Nunca. Jamás. Es la persona más inconsciente que he conocido.

_Gracias, señor Snape_dijo mordaz_ Ya veo el aprecio que me tiene.

_Quizá más que el que le demuestre. Deje de torturarme, ha sido francamente desagradable verla feliz en compañía de ese... Hagrid.

La muggle alzó las cejas con asombro y luego entrecerró los ojos con furia.

_¿Sí? ¿Qué ha imaginado al vernos?¿Que yo pensara que quizá sus manos fueran más... fuertes que las suyas?

_Oh, sí, el monstruo de ojos verdes de los celos ha estado rondándome, pero no por ese motivo. En ese aspecto, el gigantón no me llega ni a la altura de los talones.

_¡Qué pagado de sí mismo...! ¿De veras se cree que ha sido mi mejor amante?

_No me cabe duda. Seguro que el que más le ha durado y, probablemente, el más devoto. ¿Ha tenido algún otro que haya esperado tanto como yo? ¿Otro que se muerda las ganas de estrangularla y que tire abajo la puerta de algún sitio con el único fin de que le hable? Su presencia es un veneno necesario ya para mi organismo. No tiene derecho a privarme de ella.

_¿Que no tengo derecho...?¿Que YO no tengo...? ¡Esto es el colmo! ¿acaso cree que no lo sé?, ¿ que solo lo sospecho?, ¿eso de que " llegado el momento", me apartará como a un estorbo?... ¡ Es una persona egoísta y despreciable...!

_Le dijo la sartén al cazo... ¿ha sido por altruísmo que ha estado encerrada en esos libros, prisionera de esos calderos o ha sido con el fin único de salvarse el pellejo?

¡Oh, qué equivocado estás! ¡Qué equivocado! ¡no te acercas ni de lejos, maldito cínico arrogante! Podría haberme ido cuando el Perturbado me "concedió un deseo"...podría haberme ahorrado tus reproches y tus celos...si supieras...si tú supieras... imposible de contener su furia, la muggle alzó una mano con el fin de estrellarla contra el rostro del mago. Pero él, más rápido de reflejos, la agarró por la muñeca y avanzando la metió bajo la ducha abriendo de un golpe el grifo de agua fría.

La muggle gritó de rabia y frustración... y de frío al sentir el agua helada empapando su ropa y sus cabellos.

_Le viene bien, la veo muy acalorada.

_Ggggññññffffgg_ Demons sacudió sus brazos y apartó el pelo mojado de su rostro. Iba a decirle dónde podía meter su..nariz, a partir de ahora.

Pero al verle tras las gotas de agua que colgaban como estalactitas de sus pestañas, se le heló el corazón. No lo había creído al tocarle porque esa emoción estaba mezclada, camuflada entre la ira y la indignación. Si no había podido percibirla por el tacto, no tenía dudas en lo que veía ahora en esos ojos negros. Veía...

Snape alargó su brazo y tomó la mano de la muggle, acariciando con su pulgar el dedo herido.

_ Puede ser todo lo egoísta que quiera, todo lo caprichosa, consentida, exigente, tirana y ...pervertida, sobre todo pervertida, que quiera. Yo jamás pensaré que es una mala persona por ello, la maldad no tiene cabida en usted. Mantengo mi no promesa. Cuidaré de usted, haga lo que haga.

Veía... lealtad.

_¿Cómo ahora?¿Haciendo que coja una pulmonía? _ La muggle aferró la túnica que cubría el pecho de Snape con ambas manos y le atrajo de un tirón bajo el agua helada de la ducha.

Snape aspiró secamente al sentir el frío.(Vaaaleee, a partir de ahora lean bajo su responsabilidad. Quedan advertidas.)

Ella siguió tirando de su túnica y se puso de puntillas para llegar a su boca y él se aferró a la cabeza de ella, hundiendo las manos en su pelo, bebiendo ávidamente de sus labios. Pasó sus brazos a su torso, apretándola contra su cuerpo y sin detenerse, sin dejar de besarla o de apretarla, bajó una de sus manos a la base de su espalda para que sirviera de freno al avance de sus caderas hacia ella.

Un segundo, dos, tres... y luego sus manos subieron de nuevo a su cabeza y a su cuello. Tenía que quitarle la ropa, pegarla a su piel...tres semanas, demasiado tiempo.

Casi a puñados, con la misma rabia que se habían hablado se arrancaron las túnicas sin sentir las frías agujas que el agua clavaba en sus cuerpos. Snape no dejaba oportunidad de apretarse a ella, de cubrirla con su propio cuerpo, aferrándola con sus manos, con sus brazos, sin dejar de besarla, con los ojos cegados por el pelo mojado y el agua cayendo sobre ellos.

_¿Está temblando, señorita Demons?

_No lo flipe, es por el agua.

Snape abrió el agua caliente sin dejar de besarla.

_Por el agua, ¿eh? veremos...

El mago aferró uno de sus muslos y lo subió por su costado. Tenía la necesidad de pegarse a ella, de sentirla en cada poro de su piel. Ella, respondía a sus besos, pero (maldita) echaba de menos sus gemidos. ¿Es que acaso le seguía huyendo? De eso nada.

Snape le cogió las manos y, como si de un baile se tratara, le dió la vuelta poniéndola de espaldas a él y con firmeza la hizo apoyar las manos en los fríos azulejos mientras procuraba no dejar ni un centímetro de espacio vacío entre la espalda de ella y el pecho de él.

Severus acarició sus brazos hasta los hombros. De ahí una de las manos bajó a su cintura mientras la otra acariciaba sus pechos. El agua comenzaba a humear, pero ella seguía temblando. La mano que investigaba sus senos subió hacia su garganta y agarró la barbilla de la chica volviéndola hacia él, estirando de su cuello hasta volver a besarla con parsimonia ahora. Largas caricias con su lengua en la boca, atrapando y saboreando sus labios. Largas caricias sobre su cuerpo gatuno, de su pecho a su pubis.

¿Nada aún? Por Merlín que no iba a dejar de tocarla hasta arrancarle suspiros suficentes, gemidos descontrolados e incluso algún grito que le resarciera de esa insufrible espera.

Dejó de besarla y condujo su cabeza hasta apoyar su mejilla en los fríos azulejos.

Sin contemplaciones la hizo arquear más la espalda y separar las piernas. El agua, caliente ya, caía sobre su espalda resbalando por el resto de su cuerpo. Pero no era el calor del agua, era el calor de la ... evidente necesidad... de Snape que tocaba sus nalgas y se rozaba por su sexo demorándose en encontrar el camino.

Snape la vió reflejada en los azulejos mientras la invadía pausadamente, abriendo muda la boca un poco más a cada centímetro que él empujaba dentro de ella, conquistando su primer suspiro cuando igual de despacio se retiró. Varias veces la recorrió ¿como decía ella? "exasperantemente lento", afianzando a su presa con una mano en la cintura y otra en el hombro, ignorando los movimientos de ella, que se alejaba de la pared buscando más contacto.

La dejó nuevamente vacía obligándola a recuperar su postura, con el rostro casi pegado a la pared y la hizo gemir suavemente al penetrarla de nuevo con la misma parsimonia.

_¿No puede esperar más, señorita Demons? Yo la he esperado tres semanas.

¿Por qué este hombre se empeñaba en hablarle cuando era evidente que en su estado las palabras perdían su significado? Pero bendito cada sonido ronco y vibrante de su voz que le llegaba a donde no alcanzaban sus manos.

_ Tres...malditas...y...largas...semanas.

¿Pero qué decía? No le oía, solo sentía que enfatizaba... cada... palabra... con un golpe seco de sus caderas que la taladraba hasta lo más profundo.

_No...tiene...corazón..._ Snape gruñó satisfecho al escuchar al fin sus gemidos_ Tiene que prometer...que nunca...nunca...nunca...más..., pase...lo ...que...

pase...va...a volver...a apartarse...de...esa...manera...¡Prométalo!...¡Prométalo!

¿No contestaba? Snape cesó de moverme haciendo caso omiso de sus protestas y la incorporó pegando de nuevo la espalda de ella a su ardoroso pecho, mordiendo su nuca, abrazándola, haciéndole girar la cabeza para darle un beso, que era solo medio beso al alcanzar únicamente la comisura de su boca.

_Prométalo_ continuó pidiendo junto a su boca, alcanzando con una de sus manos el valle que se abría bajo el monte cubierto del suave vello de la muggle, ella forzaba la postura de su cintura para evitar que Snape se escapara de su interior_¿Va a prometerlo?

¿Prometer qué? ¿Pero es que el señor Snape no era capaz de comprender que tenía dificultades para procesar la información mientras sus dedos la estaban llevando a miles de kilómetros por hora hasta la luna? "Sí", murmuró.

_No la oigo.

_Sí...

_¿Sí, qué?_insistió mientras volvía a colocarla con el rostro pegado a la pared, doblando su cintura, y alzando sus caderas.

_ No volveré a ignorarle ni a apartarme de usted, pase lo que pase_contestó rápidamente, afianzando su postura, esperando...

Hecho. Snape la recompensó con duras embestidas que amenazaban con romperla entera y él recogió su triunfo escuchando los sonidos casi desgarrados que ella emitía de su garganta mientras ambos se derretían como lava ardiendo entre sus piernas.

_Wow, señor Snape_dijo en una pausa entre los besos del mago_Usted sí que sabe como pedir las cosas...¿Dónde ha estado metido toda mi vida?

Snape escondió una sonrisa de satisfacción entre un par de suaves mordiscos en el cuello de la muggle.