Capítulo 13
Pero de repente apareció una luz dejando a dos chicas.
Una de ellas era asiática, y Piper y Silena ahogaron un grito, sabían quién era y no tenían ganas de verla.
La otra llevaba una capa morada, el símbolo del prector, llevaba su pelo negro trenzado.
-Preséntense y digan sus padres divinos, dijo Zeus.
-Soy Drew Tanaka hija de Afrodita, sus hermanas chillaron en horror y su madre chillo emocionada.
-Yo soy Reyna Ávila Ramírez-Arellano hija de Belona.
-¡Otra romana! Dijo Deméter.
-Sí las Moiras la han traído será por algo, dejémosla, dijo Artemisa.
-La merienda, se quejo Leo.
Todos se levantaron y fueron a merendar, en medio de ella apareció Hermes muy arrepentido, todos los perdonaron enseguida a excepción de Percy que le lanzaba miradas asqueadas y Atenea que ni siquiera se dignaba a mirarlo.
Todos volvieron otra vez a la sala de tronos.
-¿Quién lee? Pregunto Poseidón.
-¡Hera! Dijo Apolo.
-¿Yo? Nunca, se negó la reina de los dioses.
-Eres la única que no ha leído, dijo el dios del sol.
-Hefesto tampoco, dijo la reina.
-Yo leo después, dijo el aludido.
Entre maldiciones la reina de los dioses cogió el libro.
"Un titán me entrega un obsequio."
-Un titán amable, sonrió Leo.
-Leo seguro que tiene malas intenciones, dijo Annabeth.
-Annabeth siempre tienes que ver lo malo de la gente, nunca lo bueno, gruño Leo.
-¿Apostamos? Sonrió la rubia.
-Venga va, dijo el duende latino.
-Diez dracmas, dijeron ambos.
-Seguro que pierde, susurro Thalía a Percy y este asintió.
"Podíamos ver la bandera blanca desde casi un kilometro de distancia. Era tan grande como un campo de futbol, izada por un gigante de 9 metros de piel brillantemente azul y cabello gris escarchado."
-Un gigante del norte, observó Annabeth.
Leo, Jason, Piper y Reyna sintieron un escalofrío.
-¿Qué pasa? Pregunto Percy.
-Digamos que no nos gustan mucho los gigantes, contestó Piper.
"-Un hiperboreano- dijo Thalía -Los gigantes del norte. Es mala señal que se hayan aliado con Cronos. Usualmente son pacíficos.-"
-Annabeth no es la única que sabe, dijo Thalía señalándose.
-¿Quién te ha enseñado lo que sabes? Pregunto sonriente la hija de Atenea.
-Tú, contestó la cazadora secamente.
-Sigo siendo quien sabe, dijo la mar de sonriente la rubia.
"-¿Te los has encontrado?- dije.
-Mmmm. Hay una gran colonia en Alberta. No quieres meterte en una lucha de bolas de nieve con estos tipos.-"
-¿Cómo lo sabes? Preguntaron los semidioses.
-Cosas de cazadora, se encogió de hombros mientras Annabeth se reía.
-No vale, a Annabeth se lo cuentas, se quejaron los Stoll.
-Annabeth es mi mejor amiga, se los puedo contar pero para ellos tendríais que darme clase, dijo Thalía.
-Ya nos duele la cabeza recibirla no queremos averiguar que nos pasara si nosotros las damos, dijeron los hijos de Hermes.
"Mientras el gigante se acercaba, pude ver a tres enviados de tamaño humano con él: un mestizo en armadura, una demonio Empusa con un vestido negro y cabellos llameantes, y un hombre alto con esmoquin."
-El tipo con esmoquin tiene clase, dijo Leo.
Annabeth frunció el ceño.
-¿Sabes quién es? Pregunto Percy.
-No, pero tengo una ligera sospecha.
-Yo tengo la ligera sospecha de que voy a ganar la apuesta, comentó Leo.
-Va a perder, le susurro Piper a Jason.
"La Empusa sostenía el brazo del tipo del esmoquin, así que parecían una pareja de camino a una función en Broadway o algo así - excepto por su cabello de fuego y colmillos. El grupo camino tranquilamente a través del parque de juegos Heckscher. Los columpios y las canchas de pelota estaban vacías. El único sonido era una fuente."
-Los enemigos van hacia él y Percy solo se fija en la fuente, dijo Thalía.
-Los enemigos van primero Prissy.
-Es un hijo del dios del mar, le defendió Reyna.
-Y es muy guapo, añadió Drew.
-¿Y eso qué tiene que ver? Pregunto molesta Annabeth.
-A ti que te importa, le gruño Drew.
-Estás hablando de mi mejor amigo así que si me importa, gruño Annabeth.
-Y estás hablando de mi primo así que a mí me importa, siguió Thalía.
-También estás hablando de mi primo, siguió Nico.
Drew se calló.
-Annabeth controla, le susurro Thalía.
-Annabeth podrías ser un pelín más discreta, comentó Nico.
Annabeth se sonrojo.
"Miré a Grover -¿El tipo del esmoquin es un titán?-
Él asintió nerviosamente.
-Parece un mago. Odio a los magos. Usualmente tienen conejos. ¡Blah-hah-hah! Ellos son grandes tiranos. Siempre robando apio a los sátiros indefensos.-"
-¿Los conejos robando a los sátiros? Pregunto Will.
-Sí, son malvados, dijo Grover.
-Son achuchables, contradijo Silena.
-Son máquinas asesinas, dijo serio Grover.
-Lo dice porque tiene miedo a los conejos, rió Percy.
Todos empezaron a reírse.
-¡No tiene gracia y no me dan miedo! Exclamo el sátiro.
Thalía y Percy se miraron, los dos sonrieron.
-Eso es un conejo, señalo Percy a la mochila de Thalía.
-No voy a picar, dijo el sátiro.
-Grover lo dicen enserio, comentó Annabeth.
-Annabeth no me puedo creer que tú estés compinchada con ellos, dijo Grover.
De repente un animal pequeño y blanco salió de la mochila de la cazadora.
-Un…un…co-co-co… ¡Conejo! Un sátiro salió corriendo.
-¿De dónde lo has sacado? Preguntaron los Stoll.
-Si os lo contara tendría que matarlos, dijo Thalía acariciando al conejo.
Percy se levanto y arrastro a Grover a la sala de tronos, después de prometerle que Thalía guardaría al animal.
"Thalía tosió.
-¿Qué?- pregunto Grover.
-Trabajaremos en tu "conejo-fobia" después- dije -Aquí vienen.-"
-Lo hicimos pero no funciono, bajaron la cabeza los dos semidioses.
-Me gusta más cuando peleáis entre vosotros, comentó el sátiro.
"El hombre del esmoquin se adelantó. Era más alto que un humano promedio - más de dos metros. Su cabello negro estaba recogido en una coleta. Anteojos oscuros cubrían sus ojos, pero lo que realmente captó mi atención fue la piel de su rostro. Estaba cubierta de rasguños, como si hubiera sido atacado por un pequeño animal - un hámster de veras, de veras loco, quizás."
-Confirmado es Prometeo, dijo Annabeth.
-Prometeo tendrá que comprarse la vacuna contra la rabia, rió Travis.
-Seguro que su hámster la tiene, le siguió Connor.
-Y ellos tenían que comentar, gruño Katie.
-Como tú, dijeron ambos.
"-Percy Jackson- dijo con una tersa voz. -Es un gran honor.-"
-La mayoría siente asco, comentó el semidiós.
-No te olvides de las ganas de matarte, le recordó Nico.
Poseidón trago otra pastilla.
"Su amiga Empusa me siseó. Probablemente oyó como había destruido a dos de sus hermanas el verano pasado."
-Kelly y Tammi, no quiero volver a verlas, dijo Rachel.
Annabeth le pegó a Percy.
-Au, ¿Por qué me pegas? Pregunto Percy.
-Porque los dos las destruimos, le dijo.
-Perdón, probablemente oyó como Annabeth y yo destruimos a dos de sus hermanas el verano pasado, ¿mejor? Pregunto el semidiós.
-Sí, sonrió la rubia.
"-Querido"
-¡Yo soy la única que puede decir eso! Gruño Afrodita.
"- me dijo el del esmoquin. -¿Por qué no te pones cómodo por aquí, ¿eh?-
Movió su brazo y atrajo una banca del parque.
Observé al semidiós de la armadura detrás del de esmoquin. No lo había reconocido con su nuevo casco, pero era mi viejo y traicionero colega Eathan Nakamura."
-Ojala se acerque más a mí, dijo Percy.
-¿Por qué quieres que se acerque ese asqueroso a ti? Pregunto Thalía.
-¡Thalía! Se quejo Annabeth.
-No voy a ser amable con él, si quisiera mi amistad no te hubiera apuñalado, gruño la cazadora.
-No quería tu amistad, rieron los Stoll.
-Respondiendo a tú pregunta Thalía lo quiero cerca para matarlo como el cerdo que es, sonrió maléficamente Percy.
-Por una vez estoy de acuerdo con la cría de Barba Percebe, comentó Atenea.
"Su nariz se veía como un tomate aplastado por nuestra lucha en el puente Williamsburg. Eso me hizo sentir mejor."
-¡Qué se pudra! Dijeron todos los semidioses amigos de la rubia.
-Chicos, os estáis pasando, dijo ella sonrojada.
-Quien se mete contigo se mete conmigo, dijo Percy.
-Y conmigo, siguió Thalía.
-Con todos, comentó Piper.
"-¡Hey, Eathan!- dije -Te ves bien.-
Eathan me fulminó con la mirada.
-A los negocios- el de esmoquin me extendió su mano -Soy Prometeo.-"
-Lo dije, sonrió la rubia.
-Nadie te dijo que estuvieras equivocada listilla, la codeo Percy.
-Pero era para que tú supieras que lo dije sesos de algo, no tienes muy buena memoria, le codeo Annabeth.
-Buscaos un hotel, le dijo Leo y ellos se sonrojaron.
"Estaba muy sorprendido como para estrecharla.
-¿El tipo que se robo el fuego? ¿El sujeto encadenado a la roca con los buitres?-"
-Chócala, le dijo Annabeth a Percy.
Ellos chocaron las manos.
-¿Qué sucede? Preguntaron los demás.
-¿Les tengo que pedir una habitación en un hotel? Ese fue Leo.
Annabeth ignoro al duende latino.
-Lo que pasa es que mis clases están dando sus frutos, sonrió orgullosa Annabeth.
"Prometeo hizo una mueca. Tocó las cicatrices de su cara.
-Por favor, no menciones a los buitres. Pero si, yo robé el fuego de los dioses y se lo di a tus ancestros. A cambio, tu siempre piadoso tío Zeus me encadeno a una roca y me torturó por toda la eternidad.-"
-¿Eso fue sarcasmo? Pregunto Zeus.
-Sí que vas lento hermanito, dijo Poseidón.
-Mira que preguntar algo obvio, siguió Hades.
-Siempre os juntáis para ir a por mí, se quejo Zeus.
"-¿Pero...?-
-¿Como me libere? Hércules lo hizo hace eones. Así que ya ves, tengo una debilidad por los héroes. Algunos de ustedes pueden ser muy civilizados.-
-A diferencia de la compañía que traes.- Observé.
Estaba mirando a Eathan, pero Prometeo aparentemente pensó que me refería a la Empusa."
-Hombre comparando las empusas son más civilizadas, dijo Thalía.
-Al menos ellas te avisan cuando te van a matar y no lo hacen por la espalda para que tu mejor amiga te cubra con su cuerpo esa puñalada, dijo Percy.
"-Oh, los demonios no son tan malos- dijo -Solo tienes que tenerlos bien alimentados. Ahora, Percy Jackson, negociemos.-"
-Ha, es un buen regalo paga, dijo Leo.
-Primero negociar no es un regalo y segundo no tengas tanta prisa o ¿tienes miedo a perder? Sonrió Annabeth.
-Yo no tengo miedo, dijo Leo.
"Me hizo flotar hasta una mesa de día de campo y tomamos asiento. Thalía y Grover se apostaron detrás de mí. El gigante azul recargó su bandera blanca en un árbol y empezó a jugar distraídamente en el campo. Se paró en las barras de ejercicio y las aplastó, pero no parecía molesto. Solo frunció el ceño y dijo: "Oh-oh". Luego se paró en la fuente y el tazón de concreto se partió a la mitad. "Oh-oh" El agua se congeló donde su pie la tocó.
Un montón de animales de felpa colgaban de su cinturón - del tipo que te ganas como premios en una feria. Me recordó a Tyson, y la idea de pelear con él me entristeció."
-Tienes una debilidad por él, comentó Thalía.
-Eso puede ser malo, le siguió Jason.
Annabeth le cogió la mano a Percy al ver como este se entristecía.
"Prometeo se acomodó hacia adelante en su asiento y entrelazó los dedos. Se veía sincero, amable, y sabio.
-Percy, tu posición es débil. Sabes que no puedes detener otro asalto.-
-Ya lo veremos.-
Prometeo se veía apesadumbrado, como si en verdad le preocupara lo que me pasara."
-No le preocupas, le preocupa lo que le pasará a él si no te convence, dijo Atenea.
"-Percy, soy el titán de la previsión. Sé lo que va a pasar.-
-También el titán del consejo astuto.- Añadió Grover. -Énfasis en astuto.-
Prometeo sonrió.
-Muy cierto, sátiro. Pero yo apoyé a los dioses en la última guerra. Le dije a Cronos: "No tienes la fuerza. Vas a perder." Y tuve razón. Así que como pueden ver, sé cómo elegir al bando ganador. Esta vez, apoyo a Cronos.-"
-Apoyas a Cronos porque mi hermano, aquí presente, te castigo por darle el fuego a los humanos, dijo Poseidón.
Zeus miro a su hija Atenea para que le dijera que decir, esta se los susurro al oído.
-Mira hermano si estás hablando con el libro, por fin tienes un amigo, sonrió el rey de los dioses.
-Solo una cosa tan astuta se le podría ocurrir a Atenea, a ti imposible, rió Poseidón.
"-Porque Zeus te encadeno a una roca.- Sugerí."
-Igual que su padre, dijo Poseidón orgulloso.
-Pobre chico, hablo Atenea.
"-En parte, si. No negaré que quiero venganza, Pero no es la única razón por la que apoyo a Cronos. Es la elección más sabia."
-No es la elección más sabia, intenta hacer que se vaya a su lado, dijo Atenea.
-De elecciones sabias tú sabes más que nadie Nea, rió Apolo.
-No te digo que no rayito de sol, sonrió esta.
Artemisa le choco la mano a su hermanastra.
"Estoy aquí porque pienso que escucharías a la razón.-"
-¿Cuándo Percy ha escuchado? Pregunto Annabeth.
-Se nota que no conoce a sesos de alga, dijo Thalía.
-A ti tampoco cara de pino, si lo hubiera hecho no habría ido, rió Percy.
-Punto para Nemo, susurro Travis a Connor.
"Dibujó un mapa en la mesa con su dedo. Donde sea que tocara, líneas doradas aparecían, brillando en el concreto.
-Éste es Manhattan. Tenemos ejércitos aquí, aquí, aquí y aquí. Conocemos tus números. Los superamos veinte a uno.-"
-La mayoría no hace ganar guerras, dijo Ares.
-Ayuda pero no lo hace, concordó Atenea.
-¿Estáis diciendo que tenemos una ligera posibilidad de ganar? Pregunto Percy y los dioses de la guerra asintieron.
"-Su espía los ha mantenido informados.-supuse.
Prometeo sonrió enigmáticamente.
-A cualquier ritmo, nuestras fuerzas crecen cada día, esta noche, Cronos atacará. Estarán abrumados. Han peleado con valentía, pero simplemente no hay modo de que sostengan Manhattan. Serán forzados a retirarse hasta el edificio Empire State. Ahí serán destruidos. Lo he visto. Pasará.-"
-Las visiones pueden cambiar, dijo Apolo.
-Tú mejor que nadie lo sabes hermano, dijo Artemisa.
"Pensé en la pintura que Rachel había dibujado en mi sueño - Un ejército en la base del Empire State. Recordaba las palabras de la joven chica Oráculo de mi sueño: "Yo veo el futuro, no puedo cambiarlo". Prometeo hablaba con tanta seguridad que era difícil no creerle.
-No dejare que pase- dije.
Prometeo sacudió una pelusa de su solapa.
-Comprende, Percy. Están recreando la Guerra de Troya aquí. Los patrones se repiten a sí mismos en la historia. Reaparecen justo como lo hacen los monstruos. Un gran asedio, dos ejércitos. La única diferencia es que, esta vez, ustedes están defendiendo. Ustedes son Troya. Y sabes lo que le paso a los Troyanos, ¿verdad?-"
-No lo sabe, dijeron los Stoll.
-Yo creo en Percy, aprende de la mejor, sonrió Annabeth.
-Sí Annabeth cree en Percy yo también, dijo Thalía.
-¿Ya aprendiste la lección? Rió Annabeth.
-La aprendí, contesto la hija de Zeus.
"-¿Así que van a embutir un caballo de madera en el elevador del Empire State?- pregunté"
Todos comenzaron a reír.
-Solo Percy, rió Annabeth.
"-Buena suerte-
Prometeo sonrió.
-Troya fue completamente destruida, Percy. No quieres que eso pase aquí. Ríndanse, y New York será perdonada. Tus fuerzas obtendrán amnistía. Yo personalmente garantizaré tu seguridad. Deja que Cronos tome el Olimpo. ¿A quién le importa? Tifón destruirá a los dioses de cualquier manera.-"
-Que se cree él, gruño Zeus.
-Somos los olímpicos, somos los cool, bueno al menos yo soy cool, dijo Apolo.
-Yo también, levanto la mano Afrodita.
"-Bien- dije -Y se supone que debo creer que Cronos perdonará a la ciudad.-
-Todo lo que quiere es el Olimpo- aseguró Prometeo -El poder de los dioses está ligado a sus asientos de poder. Viste lo que le pasó a Poseidón una vez que su palacio submarino fue atacado.-
Hice un gesto, recordando lo viejo y decrepito que mi padre lucia."
-Me encanta como me ves hijo, ironizo Poseidón.
-Bendito sarcasmo, dijeron los Stoll.
-¿Ustedes no saben decir otra cosa? Salto Katie.
-Ya tardaba, murmuro Travis.
-No, no sabemos florecilla, sonrió Connor.
"-Si- dijo Prometeo tristemente -Sé que fue duro para ti. Cuando Cronos destruya el Olimpo, los dioses se desvanecerán. Se volverán tan débiles que serán fácilmente derrotados. Cronos podrá hacer esto mientras Tifón mantiene a los Olímpicos distraídos en el oeste. Mucho más fácil. Muy pocas vidas perdidas. Pero no te equivoques, lo más que puedes hacer es retrasarnos. Pasado mañana Tifón llegará a New York, y no tendrás ninguna oportunidad. Los dioses y el Monte Olimpo igual serán destruidos, pero será mucho más desastroso. Mucho, mucho peor para ustedes y su ciudad. De cualquier manera, los titanes gobernarán.-"
-Por encima de mi cadáver, se levantaron Percy, Thalía y Annabeth.
-Prefiero morir a vivir así, dijo Percy.
-Y yo, continúo Annabeth.
-Tú no podrías vivir si Percy se muere, le susurro la cazadora a Annabeth.
Los tres se volvieron a sentar.
"Thalía golpeó su puño contra la mesa.
-Yo sirvo a Artemisa. Las cazadoras pelearemos hasta nuestro último aliento. Percy, no irás a escuchar seriamente a este baboso, ¿Verdad?-"
-Esa es mi sobrina, dijo Poseidón.
-Esa Thalía como mola se merece una ola, dijeron los semidioses mientras hacían la ola.
"Me imaginé que Prometeo iba a fulminarla, pero solo sonrió.
-Tu valor te da crédito, Thalía Grace.-
Thalía se endureció.
-Ese es el apellido de mi madre. No lo uso.-"
-Ahora definitivamente lo mato, dijo Thalía.
-No creo que te cueste mucho, comentó la rubia.
-Yo te ayudo, se ofreció Percy.
"-Como desees- dijo Prometeo casualmente, pero me di cuenta que la alteró. Nunca había escuchado el apellido de Thalía antes. De alguna manera la hacía ver casi normal. Menos misteriosa y poderosa."
-Con que menos poderosa, la cazadora le dio una descarga eléctrica.
-Eres poderosa y una mala persona, Percy le enseño la lengua.
-Me basta con oír que dijiste que soy poderosa, sonrió Thalía.
-Punto para la cazadora, le susurro Connor a su hermano.
"-De cualquier manera- dijo el titán -No necesitas ser mi enemigo. Yo siempre he sido un benefactor de la humanidad.-
-Eso es un montón de excremento de Minotauro- dijo Thalía -Cuando la humanidad empezó a sacrificar a los dioses, tú los engañaste quedándote con la mejor porción. Nos diste el fuego para molestar a los dioses, no porque te preocuparas por nosotros.-"
-Esa es mi Thalía, Annabeth la abrazó.
-Annabeth ten cuidado que Thalía se te va a enamorar, rió Leo.
-Leo debiste de haberte callado, dijo Piper.
-¿Por qué?
Sus respuestas fueron respondidas cuando le llego una descarga eléctrica que le dejo en el suelo tirado sin poder moverse.
-Piper y Jason recuérdenme no meterme más con Thalía, dijo Leo.
-Se está ganando muchos enemigos, suspiro Jason.
"Prometeo sacudió la cabeza.
-No lo entiendes. Yo ayude a moldear su naturaleza.- Una suave bola de arcilla apareció en sus manos. La moldeó como un pequeño muñeco con brazos y piernas. El pedazo de hombre no tenía ojos, pero tanteó alrededor de la mesa, resbalando de los dedos de Prometeo. -He murmurado en el oído del hombre desde el principio de su existencia. Yo represento su curiosidad, su sentido de exploración, su inventiva. Ayúdenme a salvarlos, Percy. Haz esto, y le daré a la humanidad un nuevo regalo, una nueva revelación que los hará avanzar tanto como el fuego lo hizo. No podrán dar esa clase de adelanto bajo los dioses. Ellos nunca lo permitirían. Pero esto puede ser una nueva Era Dorada para ustedes. O...- cerró el puño y aplastó al hombre de arcilla como a un panecillo."
-Está pasando algo por alto, comentó Annabeth.
-¿El qué? Preguntaron todos.
-¿Se olvida de pedirles a ti y a Percy una habitación de hotel? Pregunto Leo.
-Leo estás obsesionado con las habitaciones de hotel, a ver si vas a necesitar tú una, dijo Annabeth.
-¿De qué se olvida? Repitió Piper para que Leo no respondiera, no le convenía ir en contra Annabeth.
-De que no somos mortales, nosotros somos semidioses, sonrió Annabeth y todos asintieron.
"El gigante azul tropezó, "Oh-oh". Sobre un banco del parque, la Empusa mostró sus colmillos en una sonrisa.
-Percy, sabes que los titanes y su descendencia no son todos malos- dijo Prometeo - Conociste a Calipso.-"
-Calipso, gruño Annabeth por lo bajo.
-Calipso, suspiro Leo.
"Mi cara se sintió caliente.
-Eso es diferente.-"
Annabeth se separo de Percy y se pego más a Thalía, sentía que si seguía así ella le daría una buena cachetada.
-Annabeth respira, le dijo Thalía al oído.
"-¿Cómo? Al igual que yo, ella no hizo nada malo,"
-Clarooo, tú no hiciste nada malo, ironizo Zeus.
-Hermano el sarcasmo no se te da, rió Hades.
"y aun así está exiliada para siempre simplemente porque es hija de Atlas. Nosotros no somos tus enemigos. No dejes que lo peor ocurra- suplicó -Te ofrecemos la paz.-
Miré a Ethan Nakamura
-Debes odiar esto.-
-No sé a qué te refieres.-
-Si tomamos este acuerdo, no tendrás tu venganza. No podrás matarnos a todos. ¿No es eso lo que quieres?-"
-Lo que quieres es apuñalar a más Annabeths, gruño Thalía.
"Su ojo bueno resplandeció.
-Todo lo que quiero es respeto, Jackson. Los dioses nunca me han dado eso. ¿Quieres que vaya a tu estúpido campamento, que pase mi tiempo amontonado en la cabaña de Hermes porque no soy importante? ¿Ni siquiera reconocido?-"
-Eso estaría bien, dijeron los Stoll.
-¡Cállense! No es momento para bromas, dijo Katie.
Hades miro a los Stoll.
-Los comprendo, señalo a Deméter disimuladamente.
"Sonaba justo como Luke cuando trató de matarme en los bosques del campamento cuatro años atrás. El recuerdo hizo que mi mano doliera donde el escorpión me picó.
-Tu mami es la diosa de la venganza- le dije a Eathan -¿Deberíamos respetar eso?-"
-Tú mami, se burlo Thalía.
-Deja a las mamis quietas Thalía, Percy la miro mal.
-Las mamis son sagradas, dijeron algunos semidioses.
"-¡Némesis permanece por el balance! Cuando la gente tiene mucha buena suerte, Némesis los derriba.-
-¿Es por eso que se llevó tu ojo?-"
-Némesis junto a Hera se están ganando el premio a la mejor madre, comentó Apolo.
-¡Yo no me estoy ganando ese premio! Gruño la diosa del matrimonio.
-Sí que lo haces, dijeron sus hijos.
-Unas madres regalan bombones, otras una gorra de invisibilidad y Némesis se lleva el ojo de su hijo, comentó Percy.
"-Eso fue un pago- gruño -A cambio, me juró que un día yo inclinaría la balanza del poder. Le daré a los dioses menores respeto. Un ojo es un precio pequeño que pagar.-
-Grandiosa mamá.-"
-Vamos a aplaudir a Némesis, dijo Apolo y todos comenzaron a aplaudir.
-¿Quién necesita a una madre teniendo a Némesis? Pregunto Leo.
-NADIE, contestaron los Stoll.
-Mira a ver si se va a aparecer Némesis, les advirtió Annabeth y los chicos se callaron.
"-Al menos ella cumple su palabra, no como los Olímpicos. Ella siempre paga sus deudas...buenas o malas.-"
-Yo si pago mis deudas, gruñeron Atenea, Artemisa, Deméter, Poseidón y Apolo.
-Papá tu no cumples tu palabra si lo hicieras yo no estaría aquí, le recordó Percy.
-¿Por qué eres tan malo conmigo hijo? Lloro Poseidón.
-Tú también eres malo conmigo, Percy hizo un puchero.
"-Si- dije -Así que yo salvé tu vida, y tú me pagaste levantando a Cronos. Eso es justo.-"
-Debimos haberle dejado que se pudriera allí dentro, gruño Annabeth.
-Con Percy no hubiéramos podido dejarlo allí dentro, dijo Rachel.
-A veces tu bondad es un auténtico dolor de cabeza, le dijo Annabeth a Percy.
"Eathan tomó la empuñadura de su espada, pero Prometeo lo detuvo.
-Calma, calma- dijo el titán -Estamos en una misión diplomática.-
Prometeo me analizó tratando de entender mi ira. Entonces asintió como si hubiera captado un pensamiento de mi cerebro.
-Te preocupa que le pasó a Luke. -decidió -Hestia no te mostró la historia completa. Tal vez si lo entendieras...-
El titán se acercó.
Thalía gritó una advertencia, pero antes de que pudiera reaccionar, el dedo índice de Prometeo tocó mi frente."
-Otra visión, dijeron los Stoll frotándose las manos.
-Será mejor que te vayas hermano, dijo Apolo a Hermes.
-No, estoy bien, dijo por primera vez Hermes.
-Apolo dile al dios que tienes al lado que si vuelve a intentar hacerle algo a mi hija no volverá a ver la luz del día, comentó Atenea.
-Hermes dice Atenea que si vuelves a intentar hacerle algo a Annabeth te mata ella a ti, le dijo Apolo a Hermes.
-Pareces una cría, gruño Hermes.
-Apolo dile al dios molesto que no le voy a hablar, Atenea miro al frente.
-Hermes dice Nea que no te va a hablar.
-¿Cómo leo esto? Pregunto Hera.
-Tú léelo y ya, dijo Poseidón.
"********** almohadillas
De pronto estaba de vuelta en la sala de estar de May Castellan. Velas parpadeaban sobre la chimenea, reflejadas en los espejos de los muros. A través de la puerta de la cocina podía ver a Thalía en sentada en la mesa mientras la Sra. Castellan vendaba su pierna herida."
-Fue muy amable, sonrió Thalía.
-Yo no me acuerdo mucho de ella, dijo Annabeth.
-Hombre solo la conociste unos minutos y cuando tuviste siete años, se encogió de hombros Thalía.
"Annabeth, de siete años, estaba sentada junto a ella, jugando con una Medusa de juguete."
-Que linda, dijeron todas las chicas y Percy para el sonrojo de esta.
-Si hubiera sabido que me iba a enfrentar a ella no habría jugado con ella, dijo Annabeth sonrojada.
-Estás muy guapa sonrojada, le susurro Percy al oído haciendo que la rubia se sonrojara aun más.
"Hermes y Luke se encontraban aparte en la sala de estar. El rostro del dios se veía líquido a la luz de las velas, como si no pudiera decidir qué forma adoptar.
Estaba vestido con un atuendo azul de la marina y unos Reebok alados.
-¿Por qué te muestras ahora?- exigió saber Luke. Sus hombros estaban tensos, como si esperara una pelea. -Todos estos años te he estado llamando, rezando para que aparecieras, y nada. Me dejaste con ella.- Señaló a la cocina como si no soportara mirar a su madre, mucho menos decir su nombre."
-Luke quería a su madre, dijo Thalía.
-Pero ella era demasiado para una niño pequeño, le defendió Annabeth.
Percy sintió algo en el pecho que identifico como celos, estaba celoso de que Annabeth defendiera a Luke.
"-Luke, no la deshonres- le advirtió Hermes. -Tu madre hizo lo mejor que pudo. En cuanto a mí, no podía interferir en tu camino. Los hijos de los dioses deben encontrar su propio sendero.-"
-Estúpida regla, se quejaron los dioses con hijos.
-Bueno podría haber hecho más cosas por su hijo, atacó Atenea.
-¿Y qué pudría hacer o gran diosa de la sabiduría? Pregunto Hermes haciéndole burla.
-Apolo dile al dios entrometido que no me haga burla, y segundo dile que podía haberlo cuidado desde la distancia como hice yo, dijo Atenea seria.
-Nea dice…
-¡Ya la he oído! Se quejo Hermes.
-Ya te ha oído, informo Apolo.
-Atenea ¿Cuánto tiempo vas a estar sin hablarme? Pregunto Hermes.
-Apolo dile al dios que no le voy a hablar hasta que se pase mi enfado.
-Apolo ya la he oído, comentó Hermes.
-Ya te ha oído, canto Apolo.
"-Así que fue por mi bien. Crecer en las calles, defendiéndome solo, combatiendo monstruos.-
-Eres mi hijo- dijo Hermes -Sabía que tenias la habilidad. Cuando yo era solo un bebe, me arrastré fuera de mi cuna y fui por...-"
-El no es un dios, dijo Thalía.
-Déjalo semidiosa el pobre no piensa, dijo Atenea.
-Me gusta cuando se mete con otros, comento Poseidón.
-Cállate Barba Percebe, gruño la diosa.
-Ya tardaba, suspiro el dios.
"-¡Yo no soy un dios! Solo por una vez, pudiste decir algo. Pudiste ayudar cuando...- tomó un firme respiro, bajando la voz para que nadie en la cocina pudiera oír. -Cuando ella tenía uno de sus ataques, sacudiéndome y diciendo cosas locas acerca de mi destino. Cuando me escondía en el armario para que ella no me encontrara con esos...esos ojos brillantes. ¿Te preocupó alguna vez que yo estaba asustado? ¿Siquiera te enteraste cuando finalmente hui?-
En la cocina, la Sra. Castellan parloteaba de todo y de nada, sirviendo Kool-aid para Thalía y Annabeth mientras les contaba historias de Luke cuando era bebe."
-Ella tan tranquila, suspiro Thalía.
-Recuerdo algunas historias, Annabeth sonrió.
"Thalía jalaba el vendaje de su pierna nerviosamente. Annabeth miró a la sala de estar y levanto una galleta quemada para que Luke la viera. Musitó silenciosamente las palabras "¿Podemos irnos ahora?"
-No me gustaban las galletas quemadas, se encogió de hombros Annabeth.
-De pequeña eras tan linda, para ser tan pequeña era muy espabilada, Thalía sonrió recordando a Annabeth de siete años, una lágrima amenazaba con salir de los ojos de la cazadora.
"-Luke, me preocupa mucho.- dijo Hermes lentamente -Pero los dioses no deben intervenir directamente en los asuntos de los mortales. Es una de nuestras leyes más antiguas. Especialmente cuando tu destino...- Su voz se apago. Miró a las velas como si recordara algo desagradable.
-¿Qué?- pregunto Luke -¿Que hay con mi destino?-
-No debiste haber regresado- murmuro Hermes -Solo los alteró a ambos. Como sea, ahora veo que has crecido mucho para andar de huida sin ayuda. Hablaré con Quirón en el campamento mestizo y le pediré que envíe a un sátiro a recogerlos.-"
-Presente, se levanto Grover.
-Envió al más fuerte y valiente, sonrieron las chicas y el sátiro se sonrojo.
-Claramente, sonrió Quirón.
"-Lo estamos haciendo bien sin tu ayuda- gruño Luke -Ahora, ¿Que estabas diciendo de mi destino?-
Las alas de los Reebok de Hermes se agitaban inquietas. Él estudiaba a su hijo como si tratara de memorizar su cara, y de pronto una fría sensación me invadió. Me di cuenta que Hermes sabía lo que los murmullos de May Castellan significaban. No estaba seguro de cómo, pero viendo su rostro estuve absolutamente seguro. Hermes entendía lo que le pasaría a Luke algún día, como se volvería maligno."
-Y no hice nada, suspiro el dios.
-El destino no se puede cambiar, comentó Apolo.
"-Hijo mío- dijo -Soy el dios de los viajeros, el dios de las cargas. Si sé algo, sé que debes andar tu propio camino, aun si eso me parte el corazón.-
-Tú no me amas.-
-Te juro que...si te amo. Ve al campamento. Veré que tengas una misión pronto. Tal vez puedas vencer a la Hidra, o robar las manzanas de las Hespérides."
Los del campamento de aquella época hicieron una mueca.
-No salió muy bien, dijeron los Stoll.
-La cicatriz al menos no le toco la sonrisa, comentó Annabeth.
-Juro que algún día lo mato, susurro Percy.
"Tendrás la oportunidad de ser un gran héroe antes de...-
-¿Antes de que?- la voz de Luke temblaba ahora -¿Que vio mi madre que la dejo así? ¿Qué va a pasarme? Si me amas, dímelo.-
La expresión de Hermes se endureció.
-No puedo.-
-¡Entonces no te importa!- grito Luke.
En la cocina, la plática murió abruptamente.
-¿Luke?- llamo May Castellan -¿Eres tú? ¿Está bien mi niño?-"
-Si no estuviera así hubiera sido una buena madre, dijo Percy.
-Sí, sonrió Hermes.
"Luke se volvió para ocultar su rostro, pero pude ver lágrimas en sus ojos.
-Estoy bien. Tengo una nueva familia. No necesito nada de ustedes.-
-Soy tu padre.- insistió Hermes.
-Un padre debería estar cerca. Nunca te había visto. ¡Thalía, Annabeth, vengan! ¡Nos vamos!-"
-Ahí se murió la charla, comentaron los Stoll.
-Luke estaba muy molesto, recordó Annabeth.
-Eras pequeña y no recuerdas mucho de eso, suspiro Thalía.
"-¡Mi niño, no te vayas!- May Castellan gritó tras él. -¡Tengo tu almuerzo listo!-
Luke se precipitó hacia la puerta, Thalía y Annabeth corriendo tras él. May Castellan trató de seguirlos, pero Hermes la detuvo.
Cuando la puerta se azotó, May colapsó en brazos de Hermes y comenzó a temblar. Sus ojos se abrieron - brillando verdes - y se aferró desesperadamente a los hombros de Hermes.
-Mi hijo- siseó con una voz seca- ¡Peligro! ¡Terrible destino!-
-Lo sé, mi amor. -Dijo Hermes tristemente. -Créeme, lo sé.-
La imagen se desvaneció. Prometeo quitó su mano de mi frente.
-¿Percy?- pregunto Thalía -¿Que...Que fue eso?-"
-Una visión tontita, dijeron los Stoll.
-Os voy a dar a ustedes tontita, gruño la cazadora.
-Yo te ayudo, levanto la mano Katie.
"Me di cuenta que estaba pegajoso de sudor.
Prometeo asintió comprensivamente.
-Aterrador, ¿no es así? Los dioses saben lo que viene, y aun así no hacen nada, ni siquiera por sus hijos. ¿Cuánto les tomó contarte tu profecía, Percy Jackson? ¿No crees que tu padre sabe lo que va a pasarte?-"
Poseidón empezó a temblar de rabia.
-Percy lo que quería tu padre era que no te preocuparas y vivieras feliz, le dijo Annabeth cogiéndole la mano.
-Gracias, susurro Poseidón a Annabeth.
"Estaba muy conmocionado como para contestar.
-Perrrcy- advirtió Grover -Está jugando con tu mente. Tratando de hacerte enojar.-
Grover podía leer las emociones, así que probablemente sabría que Prometeo tuvo éxito.
-¿Realmente culpas a tu amigo Luke?- me preguntó el titán -¿Y qué hay de ti, Percy? ¿Serás controlado por tu destino? Cronos te ofrece un acuerdo mucho mejor.-"
-Yo soy el único que controla mi destino, gruño el semidiós.
-Juro que si veo a Prometeo… intento decir la cazadora.
-No vas a hacer nada porque yo lo mataré antes, le interrumpió Annabeth.
"Apreté los puños. Por mucho que odiara lo que Prometeo me había mostrado, odiaba a Cronos mucho más.
-Te daré un trato. Dile a Cronos que levante su ataque, que deje el cuerpo de Luke Castellan y regrese a los fosos del Tártaro. Así quizás no tenga que destruirlo.-"
-Ese es el Percy que conocemos y queremos, sonrió Annabeth.
-Algunos lo quieren más que otros, le codeo Thalía.
Annabeth le dio un zape a la cazadora.
"La Empusa se burló. Su cabello eructó flamas nuevas, pero Prometeo solo suspiró.
-Si cambias de opinión- dijo -tengo un regalo para ti.-"
-Vas a perder la apuesta, Leo se froto las manos.
-Ya lo veremos, sonrió la rubia.
"Una urna griega apareció en la mesa. Medía casi un metro de alto y como 30 centímetros de grosor, decorada con diseños geométricos blancos y negros. La tapa de cerámica estaba sujeta con cintas de cuero."
-Mal regalo, dijo Annabeth.
-Mentira es buenísimo, contradijo Leo.
-Leo no sabe lo que le ha dado, le advirtió Annabeth.
"Grover tragó saliva cuando la vio.
Thalía exclamó:
-Esa no es...-
-Si- dijo Prometeo -La reconoces.- Mirando la vasija, tuve una extraña sensación de miedo, pero ni idea de por qué.- Esto perteneció a mi cuñada- explicó Prometeo. -Pandora.-
Un nudo se formó en mi garganta.
-¿Como Pandora, la de la caja?-"
-Dioses que es la caja, Leo trago saliva.
-En realidad era una phitos, le corrigió Annabeth.
-Toma, Leo le lanzó los dracmas a Annabeth.
-Ya sabéis todos, no ir en contra de Annabeth, comentó Thalía.
"Prometeo sacudió la cabeza.
-No sé cómo empezó ese asunto de la "caja". Nunca fue una caja. Era un phitos, una vasija de almacenaje. Supongo que "El phitos de Pandora" no tenía el mismo impacto, pero no importa. Si, ella abrió la vasija, que contenía todos los demonios que ahora asolan a la humanidad - miedo, muerte, hambre, enfermedad.-
-No te olvides de mi.- ronroneó la Empusa.
-Así es- concedió Prometeo. -La primera Empusa también estaba atrapada en esta vasija, liberada por Pandora. Pero lo que encuentro curioso de la historia...Pandora siempre tiene la culpa. Ella es castigada por ser curiosa. Los dioses querían que creyeran que esta es la lección: La humanidad no debe explorar. No deben hacer preguntas. Deben hacer lo que se les dice. En realidad, Percy, esta vasija era una trampa diseñada por Zeus y los otros dioses. Era una venganza contra mí y toda mi familia...mi pobre y simple hermano Epimeteo y su esposa Pandora. Los dioses sabían que ella abriría la vasija. Ellos decidieron castigar a toda la humanidad junto con nosotros.-"
-Que mentiroso es, gruñeron los dioses.
-Nosotros encerramos a todos los males y como ella fue tan curiosa los libero, Atenea defendió a los dioses.
-Mi madre tiene razón, dijeron Malcom y Annabeth.
-¿Cuándo no la tiene? Pregunto Percy.
"Pensé en mi sueño de Hades y María di Ángelo. Zeus destruyó un hotel completo para eliminar a dos niños semidioses...solo para salvar su propio pellejo, porque estaba asustado por la profecía. Él había matado a una mujer inocente y probablemente ni siquiera perdió el sueño por eso. Hades no era mejor. No era lo suficientemente poderoso para vengarse de Zeus, así que maldijo a la Oráculo, condenando a una joven a un horrible destino. Y Hermes... ¿Por qué había abandonado a Luke? ¿Por qué no al menos le advirtió o trato de criarlo para que no se volviera malo?"
-Y eso demuestra que soy el único bueno de los tres grandes, sonrió Poseidón.
-Baja esos humos, gruñeron Zeus y Hades.
"Tal vez Prometeo estaba jugando con mi mente. ¿Pero y si tenía razón? Parte de mí se lo preguntaba: ¿Como son los dioses mejores que los titanes?
Prometeo golpeteó sobre la tapa de la vasija de Pandora.
-Solo un espíritu permaneció dentro cuando Pandora la abrió.-
-Esperanza- dije."
-¡Toma! Mis clases están dando sus frutos, sonrió Annabeth.
-¿Por qué será que solo te escucha a ti? Dijo pícaramente Thalía.
"Prometeo me miró satisfecho.
-Muy bien, Percy. Elpis, el espíritu de la esperanza, no ha abandonado a la humanidad. La esperanza no los abandona sin haberle dado permiso. Sólo puede ser liberada por un hijo de hombre.-
El titán deslizó la vasija por encima de la mesa.
-Te doy esto como un recordatorio de cómo son los dioses.- dijo -Conserva a Elpis, si lo deseas. Pero si decides que ya has visto suficiente destrucción, suficiente sufrimiento fútil, entonces abre la vasija. Deja ir a Elpis. Libera a la esperanza, y yo sabré que estas rindiéndote. Te prometo que Cronos será clemente. Él perdonara a los sobrevivientes.-
Miré la vasija y tuve un muy mal presentimiento. Me imaginé que Pandora era completamente disléxica y con déficit de atención, como yo. Nunca pude dejar las cosas en paz. No me gustaba la tentación. ¿Qué tal si esta era mi decisión? -tal vez la profecía se reducía a mi manteniendo la vasija cerrada o abriéndola."
-No es eso, comentó Atenea.
-¿Cómo? Pregunto Percy.
-Tú decisión tiene que ser más difícil que abrir o no abrir la vasija, es demasiado fácil, dijo pensativa.
"-No la quiero- gruñí.
-Muy tarde- dijo Prometeo. -El regalo esta dado. No puede ser devuelto.-
Se puso de pie. La Empusa vino y deslizó su brazo entre el de él.
-¡Morrain!- Prometeo llamó al gigante azul. -Nos vamos. Toma tu bandera.-
-Oh-oh- dijo el gigante."
-Nos encanta ese gigante, sonrieron los Stoll.
-Me apunto a la fiesta, dijo Leo.
"-Nos veremos pronto, Percy Jackson- aseguró Prometeo. -De una forma o de otra.-
Eathan Nakamura me dedicó una última mirada de odio. Luego el comité de tregua dio la vuelta y se fue siguiendo el camino de Central Park, como si fuera una soleada tarde normal de domingo.
-Se acabo ¡Aleluya! Dijo Hera campante.
-Me toca leer, dijo…
Hola a todos y todas, sólo quería desearles un próspero año, una beso desde Canarias ;).
