La sala común de Griffindor con sus brillantes adornos en rojo y dorado, no solía estar vacía a esa hora, pero la gente no tenía ganas de reunirse después de lo pasado con aquel chico de Ravenclaw. Era deprimente y ya lo habían estado comentando todo el día.
Neville, en cambio, no soportaba estar en su cuarto. La cama vacía de Harry, la de Ron...
Él había creído que hacía lo correcto, había crecido física y mentalmente. Ya no era aquel chico torpe y asustadizo de primero. Las recientes aventuras con Harry le había hecho ver la vida de otra manera. Tenía más seguridad en sí mismo, y tenía dos objetivos que cumplir a toda costa: uno, apoyar a Harry, luchar con él, defenderle a pesar de las mentiras que contara El Profeta; dos, ...vengar a sus padres. Vió a Bellatrix en el ministerio. Esa fue la mujer que torturó a sus padres hasta hacerlos enloquecer.
Mecánicamente, metió la mano en el bolsillo de su túnica para tocar el arrugado envoltorio que le dió su madre la última vez que fue a verla. Presentía que para ella eso tenía algún importante significado. Los mortífagos le quitaron a sus padres, le alejaron de ellos más que si hubieran muerto. Era más doloroso verles así, ausentes. Y él iba a vengarles.
No le importaba cuanto se ensañaran con él los Carrow, pero lo de Michael Corner había sido demasiado.
_¿Tú tampoco puedes dormir?
Ginny, en pijama, le hablaba desde las escaleras mientras que se acercaba al fuego.
_ Pensaba en Michael. Sigue en la enfermería, casi no lo cuenta. Dice que si no llega a ser por Snape...
_¿El murciélago? Michael no estaba en condiciones, no puede pensar que él le salvó, seguramente pasaría a ver como se había hecho el trabajo...
_No sé, él no es tan duro con los castigos como los Carrow..._recordó que el castigo que les impuso a ellos por robar la espada fue acompañar a Hagrid al Bosque Prohibido.
_¡Porque les tiene a ellos para hacer el trabajo sucio, Neville!
Neville miró al fuego, pensativo. No era raro que él, como director de Hogwarts, no quisiera mancharse las manos de sangre. Con todo, Michael les contó que su llegada paró a los Carrow. La llegada de él y de la otra mortífaga. La rara.
_Ginny, ¿qué sabes de la otra mortífaga?
_¿De quién?
_¿No la has visto nunca? Se sienta a veces detrás, en las clases de Amycus.
La pelirroja se encogió de hombros. Recordando mucho, pudo ubicarla pero siempre le había pasado desapercibida. No era la única, Longbottom había estado preguntando por ella después de su encuentro, pero nadie parecía haberse percatado de su presencia.
_¿No te parece raro? Nadie sabe nada de ella, salvo Malfoy, se rumorea que él dice que ha vivido en su casa...
_¿Por qué te preocupa? Es una más, vendrá a observar, como Umbrigde. Quizá está esperando que falte un nuevo profesor para quedarse con el puesto. No va nunca por el comedor ni nada.
Neville asintió. Ella era como una sombra, de hecho él no se hubiera fijado en ella de no ser porque le ayudó en aquel momento o por la sensación tan extraña que tuvo cuando le tocó...o por su advertencia.
_He estado pensando... tal vez debiéramos disolver el E. D.
_¡No!
_Es demasiado peligroso, no podemos pedirle a la gente que se arriesgue para que les pase lo que a Corner...
Ginny seguía negando, aunque..bueno, podían intentar bajar un poco el ritmo, al menos para proteger a los demás. Y a sus familias. Ya que habían secuestrado a Luna por los problemas que daba su padre, no sería raro que empezaran a amenazar a los de fuera por el comportamiento de los alumnos.
_¡Hey! Creo que los demás tendríamos que poder opinar de eso.
Seamus se incorporó a la conversación terminando de bajar las escaleras en pijama.
_¡Somos Gryffindor! ¡Esos no pueden asustarnos!¿Y qué si nos hieren?
_ Es algo más grave que herir, Seamus. A Corner casi le matan... ¿quién sabe cuando cruzaran la línea?
_Ahí fuera está muriendo gente todos los días...
_Haremos una reunión mañana,_ propuso Ginny_ podemos decirle a la gente que no están obligados a arriesgarse tanto.
_Sí, Neville_ Seamus estaba de acuerdo_ dejemos que todos opinen. Luego que cada uno actúe en conciencia... ¿Tú no vas a para, verdad? Pues yo tampoco.
Algo más aliviado, Neville se fue a la cama.
_Parece que se encuentra de muy buen humor hoy, señor Snape. Sólo me ha gruñido cinco veces...Seis_corrigió la muggle cuando Snape contestó a su comentario con otro gruñido.
_No ha habido incidentes graves desde San Valentín...y ya va un mes_contestó distraiamente mientras pasaba las páginas del diario_ En unos días, los mocosos se irán a sus casas y tendremos una semana, casi diez días sin órdenes de detención o castigos.
_Yo no cantaría victoria. Mire lo que pasó en Navidad.
_Sí. Potter. ¿Cree que lo hace a posta? ¿Estropearme las vacaciones?
La muggle se rió.
_¡Pero que egocétrico es usted!
Snape la miró ceñudo.
_No sé por qué le hablo, sigo enfadado con usted por no decirme qué anda tramando.
Con un gesto de la cabeza señaló el caldero del rincón y la mesa llena de ingredientes, pociones hechas y a medio terminar que ella diluía en unas u otras sustancias esperando no se qué reacciones.
_ Ya se lo he dicho...sólo...experimento.
_Nos va a hacer volar por los aires_ Snape gruñó.
_...Siete...
Draco Malfoy miraba pensativo por la ventana, no quería participar en la absurda conversación en que Crabble y Goyle discutían si era mejor golpear repetidamente a alguien con un Expulso o invocar un Cruciatus directamente. Ambos estaban muy emocionados porque Amycus, el profesor Carrow, les había prometido enseñarles más maldiciones, entre ellas había mencionado el Fuego Maldito, que a ambas mentes destructivas les causaba mucha curiosidad.
_¿Por qué no vienes, Draco?
_Es una tontería, si quiero aprender hechizos oscuros, puedo hacerlo en mi propia casa. A lo mejor de manos de quién vosotros sabéis.
Malfoy no perdía ocasión de presumir de que su casa era el cuartel general de los mortífagos, mejor eso a que pensaran que su casa había sido ocupada en contra de la voluntad de su padre. Pero en el fondo temía volver para las vacaciones, de hecho le había escrito a su madre pidiéndole quedarse en Hogwarts para las vacaciones de Pascua a lo que ella se negó tajantemente.
"Pronto las cosas empeorarán en Hogwarts, es conveniente_escribía con cautela_que te encuentres preparado para tal ocasión" Lo cual quería decir que era conveniente que estuviera lo más lejos del castillo cuando eso ocurriera.
Su madre seguía tratándole como un niño, como si no hubiera demostrado ya su hombría, incluso su valía como mortífago. Pero Snape le había dicho que era ella la que conservaba la cabeza fría y que escuchara sus consejos y a Snape no parecía haberle ido mal.
Está bien, volvería unos días a su casa para las vacaciones. El Lord se ausentaba mucho, según le contaba su madre, con suerte no tendría que verlo.
