Capítulo 14

-Me toca leer, dijo Hefesto.

Hera le dio el libro a su hijo.

"Los cerdos vuelan."

-¡Toma! Leo se levanto.

-¿Qué pasa? Preguntaron todos mirando al semidiós extrañados.

-Es que mi profe de matemáticas me dijo que me pondría un diez cuando los cerdos volarán, sonrió Leo.

"De vuelta en el Plaza, Thalía me llevó aparte."

-Uy, le está llevando a un sitio apartado, rió Travis.

-Seguro que le llevo a un callejón oscuro, le siguió Connor.

-Mal pensados… se limito a decir Percy.

-¿Cómo sabes que estamos pensando mal? Pregunto Connor.

-Es adivino, dijo Travis.

-Adivino, cantaron los Stoll.

"-¿Que te mostró Prometeo?-

Le conté acerca de la visión en casa de May Castellan. Thalía se frotó el muslo como si estuviera recordando la vieja herida."

Hizo lo mismo en la sala del trono.

-Fue una mala herida, recordó Annabeth.

-Me dolió bastante, comentó la cazadora ausente.

"-Esa fue una mala noche- admitió -Annabeth era muy pequeña, y no creo que en verdad entendiera lo que vio. Solo supo que Luke estaba molesto.-

Miré por las ventanas del hotel hacia Central Park. Pequeños fuegos todavía ardían en el norte, pero aparte de eso la ciudad se veía antinaturalmente pacifica.

-¿Sabes que le pasó a May Castellan? Quiero decir...-

-Sé lo que quieres decir- dijo Thalía -Nunca la vi tener un, un, episodio, pero Luke me contó lo de los ojos brillantes, las cosas extrañas que decía. Me hizo prometer nunca contarlo. Qué lo causó, no tengo idea. Si Luke lo sabía, nunca me lo contó.-"

-Luke no lo sabía, dijo Hermes en tono sombrío.

-Compadre toma, Apolo le dio unas pastillas.

-¿Qué?

-Quiero que vuelva mi compadre, y Hermes se tragó una pastilla.

"-Hermes lo sabia- dije -Algo causó que May viera partes del futuro de Luke, y Hermes entendió lo que pasaría - cómo Luke se convertiría en Cronos.-

Thalía frunció el ceño.

-No puedes estar seguro de eso. Recuerda que Prometeo estaba manipulando lo que veías, Percy, mostrándote lo que pasó bajo la peor luz posible. Hermes sí amaba a Luke. Puedo decírtelo solo por haber visto su cara. Y Hermes estaba ahí esa noche porque estaba vigilando a May, cuidándola. No todo fue malo.-"

-¡Thalía la mejor! Cantó Hermes.

-¡Thalía es la ama! Siguieron sus hijos.

-Son unas pastillas muy buenas, sonrió Apolo.

"-Sigue sin estar bien- insistí -Luke solo era un niño pequeño. Hermes nunca lo ayudó, nunca impidió que huyera.-

Thalía se colgó su arco. De nuevo me impresionó lo fuerte que se veía ahora que había dejado de envejecer. Casi podías ver un brillo plateado alrededor de ella - la bendición de Artemisa."

-Mi bendición para mi mejor cazadora, ahora más que nunca la debe necesitar, sonrió Artemisa.

-Hermanita ¿Orgullosa? Pregunto Apolo.

-Por supuesto, Artemisa levanto la cabeza.

-Pues no deberías estarlo pues mis hijos son mejores, rió Apolo.

Una flecha hizo que un poco de icor dorado apareciera en la oreja del dios.

-Lección: NUNCA decir que a Artemisa que sus cazadoras son peores que vuestros hijos, intervino Hermes.

"-Percy- dijo -No puedes empezar a sentir pena por Luke. Todos tenemos pensamientos complicados con que lidiar. Todos los semidioses. Nuestros padres difícilmente están cerca."

-Los míos, dijeron muchos semidioses.

Los dioses bajaron la cabeza, no sabían que sus hijos tuvieran tanto esa clase de problemas, los padres mortales a veces no los entienden y eso los entristecían, todos deberían quererlos porque aunque seas hijos de un dios siguen siendo sus hijos.

"Pero Luke tomó malas decisiones. Nadie lo forzó a hacerlo. De hecho...-

Se asomó hacia el salón para verificar que estábamos solos. -Estoy preocupada por Annabeth."

-¿Por mí? ¿Por qué? Pregunto curiosa.

-Ya lo explicara el libro, forzó una sonrisa.

A Annabeth no le gusto ese gesto, sabía que Thalía diría algo malo.

"Si tiene que enfrentarse a Luke en batalla, no sé si podrá hacerlo. Siempre ha tenido una debilidad por él.-"

-Podré con él, gruño Annabeth.

-Bueno… algunos semidioses dejaron la palabra en el aire.

-¡Podré con él si tengo que combatir! Annabeth se indigno.

"La sangre me subió a la cara."

-¿Celoso? Pregunto Thalía.

-Es mi mejor amiga y me siento protector con ella y no quiero que me la roben, explico Percy.

-Percy sigue repitiéndotelo que alguna vez te lo empezaras a creer, dijo Silena.

"-Lo hará bien.-"

-Eso es ser un buen amigo, le señalo Annabeth.

-Tú crees en mí, y yo en ti, son muchas misiones y muchos años, sonrió Percy.

"-No lo sé. Después de esa noche, ¿Después que dejamos la casa de la mamá de Luke? Él nunca volvió a ser el mismo. Se volvió temerario e impredecible, como si tuviera algo que probar. Para cuando Grover nos encontró y tratamos de llegar al campamento...Bueno, parte del por qué tuvimos tantos problemas fue porque Luke no era cuidadoso. Quería entrar en batalla con cada monstruo que se nos cruzaba. Annabeth no veía eso como un problema. Luke era su héroe. Ella solo entendía que los papás de Luke lo había puesto triste, y se ponía muy defensiva con él. Aun lo es."

-¡Por qué él no tiene la culpa le lavaron el cerebro! Se levanto Annabeth.

Todos empezaron a murmurar en contra de las palabras de la rubia cuando Percy se levanto.

-Si tú crees en eso yo también, Percy le sonrió.

-Solo un enamorado podría estar de acuerdo, susurro Silena.

-Jackson está muy pillado, dijo Clarisse.

-Ya me veo llamándolo cuñado, murmuro Malcom.

"Todo lo que digo es...No caigas en la misma trampa. Luke se ha entregado a Cronos. No podemos permitirnos ser suaves con él.-

Miré a los incendios en Harlem, preguntándome cuantos mortales dormidos estarían en peligro justo ahora debido a las malas decisiones de Luke.

-Tienes razón- dije."

-¿Cuándo no? Pregunto la cazadora.

-Cuando dijiste que yo podía volar, dijo Percy y Thalía estallo en carcajadas.

-Eso lo dije apropósito para las risas, se excuso Thalía.

-No tuvo gracia que me tirara desde el tejado de la Casa Grande, se quejo Percy.

-¿Y yo qué sabía que te ibas a tirar desde allí? Cualquier persona normal se habría tirado desde un lugar menos alto, solo tú podías hacer semejante burrada, Thalía estallo en carcajadas como todos los de la sala a excepción de Percy que los miraba indignado.

"Thalía palmeó mi hombro.

-Voy a checar a las cazadoras, y a dormir un poco más antes del anochecer. Deberías tenderte también.-

-Lo que menos necesito son más sueños.-

-Lo sé, créeme.- Su tétrica expresión me hizo preguntarme que estaría soñando ella."

-Yo no cuento sueños, se limito a decir la cazadora.

-A mi si, dijo Annabeth.

-Tú eres otro mundo amiga mía, sonrió Thalía.

-Me sigues debiendo una cena, le recordó la rubia.

-Un día fui a visitarla a San Francisco y le prometí cenar juntas pero me tuve que ir antes, explico Thalía.

"Era un problema común de semidiós: Entre más peligrosa se volvía nuestra situación, peores y más frecuentes eran nuestros sueños."

-Leo dice que son sueños malos, dijo Leo.

-Los Stoll dicen que son sueños muy malos, siguieron los Stoll.

-A Percy no le gustan los sueños, comentó Percy.

-Y a Annabeth no le gusta que hablen en tercera persona y como sigan así Annabeth se va a enfadar y no quieren que Annabeth se enfade, sonrió la rubia.

"-Pero Percy, no puedo decirte cuando podrás tener oportunidad de dormir otra vez. Va a ser una larga noche quizás nuestra última noche.-"

-Thalía se te ha pegado la positividad de Percy, rieron los Stoll.

-¡No! No quiero que se me pegue nada de Percy, ¿Alguien tiene desinfectante? Pregunto dramáticamente la cazadora.

"No me gustaba, pero sabía que ella tenía razón. Asentí cansinamente y le di la vasija de Pandora.

-Hazme un favor. Guarda esto en la caja fuerte del hotel, ¿Quieres? Creo que soy alérgico al pithos.-"

-¡Achus! "Estornudo" Percy.

-Si no estás cerca, dijo Nico.

-Pero hasta la más mínima mención me hace estornudar, sonrió Percy.

-Percy no eres gracioso, gruño Nico.

-Las gracias déjalas para Leo, los Stoll y Thalía, dijo Will.

"Thalía sonrió.

-Dalo por hecho.-

Encontré la cama más cercana y me dormí. Pero por supuesto, dormir solo me trajo más pesadillas.

Vi el palacio submarino de mi padre."

-¡Callaos! ¡Callaos! Que ahora van a hablar de mi palacio, mando a callar Poseidón.

-El único que estás hablando eres tú, señalo Atenea.

"El ejército enemigo estaba más cerca ahora, a solo unos pocos cientos de metros fuera del palacio. Los muros de la fortaleza estaba completamente destruidos. El templo que mi padre había usado como cuartel general ardía por el Fuego Griego. Tuve un acercamiento a la armería, donde mi hermano y otros ciclopes tenían un descanso para almorzar, y comían de unos grandes frascos de mantequilla de cacahuate Skippy extra-fortificada (No me pregunten a que sabía bajo el agua, porque no quiero saber)."

-Yo si quiero saber, dijeron los Stoll y Leo apenados.

-Dejen de infanterías que están hablando de mi palacio, mando a callar Poseidón.

-Tú no eres el más indicado para decir eso, dijo Atenea.

"Mientras miraba, el muro exterior de la armería explotó.

Un guerrero ciclope entro trastabillando, y colapsó sobre la mesa donde comían.

Tyson se arrodilló para ayudar, pero era demasiado tarde. El ciclope se disolvió en limo marino. Gigantes enemigos se movían a través de la brecha, y Tyson recogió el garrote del guerrero caído. Gritó algo a sus compañeros herreros probablemente: "¡Por Poseidón!", pero con la boca llena de mantequilla de cacahuate sonó como: !Ponh Poseh onh!- Todos sus hermanos tomaron martillos y cinceles, gritando: "¡Pol mejillón!" y cargaron junto con Tyson a la pelea."

-¡Me encanta ese grito! Sonrieron los Stoll.

-Solo algo tan vasto les podría gustar a ustedes, salto Katie.

-Florecilla controla esa rabia, dijeron los hermanos.

"Entonces la escena cambió."

-Mi palacio, se lamento Poseidón.

-Seguro que podrás arreglarlo, le tranquilizo Hestia.

"Estaba con Eathan Nakamura en el campamento enemigo."

-Querrás decir con Eathan imbécil traidor Nakamura, le corrigió Thalía.

-Thalía déjalo, le dijo la rubia a la cazadora.

-Si él no quisiera que lo insultara no te hubiera apuñalado, gruño Thalía.

-Iba para Percy no para mí, dijo Annabeth.

-Lo importante es que te dio a ti por ello tiene mi odio, finalizó la conversación la cazadora.

"Lo que vi me hizo estremecer, parte porque el ejército era inmenso, parte porque reconocía el lugar. Estábamos en los bosques tras New Jersey, en un derruido camino rodeado de negocios en quiebra y carteles destrozados. Una malla metálica rodeaba un gran patio lleno de estatuas de piedra. El letrero sobre el almacén era difícil de leer porque estaba en cursivas rojas, pero sabía lo que decía: "Jardín emporio de los gnomos de la Tía Eme"."

-¿Qué tiene de malo el jardín emporio de los gnomos de la Tía Eme? Pregunto Jason al ver como Annabeth, Percy y Grover se estremecían.

-Ese lugar era la guarida de Medusa, explico Annabeth.

-Allí es donde encontré a mi tío, convertido en piedra, dijo Grover.

-También es ese sitio donde le corte la cabeza a Medusa, siguió Percy.

-¿Por qué le tenéis tanto odio? Pregunto Leo.

-Y esa es la pregunta idiota del día, comentó Piper.

-Yo porque convirtió a mi tío en piedra, respondió Grover.

-Yo porque como mi madre la convirtió en una Gorgona ella me quería convertir en piedra y destruir mi estatua, explico Annabeth.

-Y yo porque le recordaba a mi padre y quería convertirme en estatua para conservarme, a saber lo que quería hacer con mi estatua, dijo por último Percy.

"No había pensado en el lugar en años. Estaba claramente abandonado. Las estatuas estaban rotas y pintarrajeadas con aerosol por vándalos. Un sátiro de cemento - El tío Ferdinand de Grover - había perdido un brazo."

-Ay ¡Mi tío! Se lamento Grover.

"Parte del techo del almacén estaba destruido. Un gran letrero amarillo pegado en la puerta decía: "Para demolición".

Cientos de tiendas de campaña y hogueras rodeaban la propiedad. Más que nada vi monstruos, pero ahí había algunos humanos mercenarios en vestiduras de combate y semidioses en armadura también. Un estandarte purpura y negro colgaba afuera del emporio, custodiado por dos grandes Hiperboreanos azules.

Eathan estaba inclinado en la hoguera más cercana. Un par de semidioses se sentaban junto a él, afilando sus espadas. Las puertas del almacén estaban abiertas, y Prometeo salió por ellas.

-Nakamura- llamó -El Amo quiere hablar contigo.-"

-Mira como se hace llamar, hizo una mueca Hermes.

-¿Amo? ¡Qué asco! Si pude elegir podría haber cogido otro que no fuera "amo", se quejo Afrodita.

-Podría haberse puesto por ejemplo: El guay o el genial, como yo, dijo Apolo.

-Dejando los malos gustos de Cronos para los apodos sigamos con la lectura, cortó Atenea.

"Eathan se puso de pie inquieto.

-¿Pasa algo malo?-

Prometeo sonrió.

-Tendrás que preguntárselo a Él.-"

-Y él con mayúsculas, dios míos que asco, se quejo Hermes.

-Otros apodos Cronos, tienes un mal gusto, dijo Apolo.

-¿Cuándo se ha pasado de moda el todopoderoso? Pregunto Zeus.

-Hace dos siglos, dijeron Hermes y Apolo.

-Hermanito que anticuado estás, sonrió burlonamente Poseidón.

"Uno de los semidioses se burló.

-Fue un gusto conocerte.-

Eathan reajustó el cinto de su espada y se encaminó al almacén. Excepto por el agujero en el techo, el lugar estaba justo como lo recordaba. Estatuas de personas aterrorizadas petrificadas a medio grito. En el área del servi-bar, las mesas habían sido movidas a los lados. Justo entre la máquina de sodas y el calentador de Pretzels había un trono dorado.

Cronos se sentaba en él, con su guadaña sobre su regazo. Vestía unos vaqueros y camiseta, y con su expresión distante se veía casi humano - como la versión joven de Luke que vi en mi visión, rogándole a Hermes que le dijera cual era su destino.

Luke vio a Eathan, y su rostro se contorsionó en una sonrisa inhumana. Sus ojos dorados brillaron."

-Ese no es Luke, dijo Annabeth.

-Es Cronos, corrigió Thalía.

-Ese no es el Luke que conocimos, dijo Annabeth perdida en sus recuerdos.

"-Bien, Nakamura. ¿Qué pensaste de la misión diplomática?-

Eathan dudó.

-Estoy seguro que el Señor Prometeo es más elocuente...-

-Pero te pregunté a ti.-

El ojo bueno de Eathan miró adelante y atrás, fijándose en los guardias que rodeaban a Cronos.

-Yo...No creo que Jackson se vaya a rendir. Nunca.-"

-No hay que conocerlo mucho para saberlo, se encogió de hombros Thalía.

-Nunca me rendiré, dijo el semidiós mirando al cielo.

-Del barco de chanquete no nos moverán, del barco de chanquete no nos moverán, canturreaban los Stoll.

"Cronos asintió.

-¿Algo más que quieras decirme?-

-No, Señor.-

-Te ves nervioso, Eathan.-"

-Todo el mundo estaría nervioso al estar enfrente del señor del tiempo, comentó Will.

-Yo no, dijeron algunos.

-Yo estaba tan nerviosa la primera vez que le lance un cepillo azul en el ojo, rió Rachel.

"-No, Señor. Es solo...escuche que esta era la guarida de...-

Cronos miró a un gigante Lestrigón que comía papas fritas ruidosamente. Cronos agitó su mano y el gigante se congeló. Una papa yacía suspendida en el aire a medio camino entre su boca y su mano.

-¿Por qué convertirlos en piedra,- preguntó Cronos -cuando puedes detener el tiempo mismo?-"

-Porque no tienes ese poder, dijo Leo.

-¡Milagro! Piper levanto los brazos al cielo.

-¿Qué pasa? Se preocupo Jason.

-Leo acaba de decir algo inteligente.

-¡Hey! Que estoy aquí, se ofendió el semidiós.

"Sus ojos dorados fulminaron el rostro de Ethan.

-Ahora, dime una cosa más. ¿Qué paso anoche en el puente Williamsburg?-

Eathan tembló. Gotas de sudor aparecieron en su frente.

-Yo...No lo sé, Señor.-

-Sí, lo sabes.- Cronos se levantó de su asiento. -Cuando atacaste a Jackson, algo paso. Algo no estuvo para nada bien. La chica, Annabeth, saltó en tu camino.-

-Ella quería salvarlo.-

-Pero él es invulnerable- dijo Cronos silenciosamente. -Tú mismo lo viste.-"

-Y ella no sabía cuál era su punto vulnerable, comentó Will.

-No, pero como dijo mi yo del libro sentí que estaba en peligro, sonrió la rubia.

-Y me alegro de ello, dijo Percy.

-Tss, tú debiéndome la vida, ninguna novedad, sonrió Annabeth.

"-No puedo explicarlo. Quizás ella lo olvidó.-

-Lo olvidó.- dijo Cronos -Si, eso debió ser. "Oh, cielos, olvide que mi amigo es invulnerable y recibí una cuchillada por él. Upps."

Annabeth se sonrojo.

-Sentía que estaba en peligro, yo no sabía cuál era su punto débil, explico.

-Papa, Cronos controla el sarcasmo mejor que tú, rió Apolo.

-No sacaste su talento, le siguió la broma Hermes.

"Dime, Eathan, ¿A dónde apuntabas cuando atacaste a Jackson?-

Eathan frunció el ceño. Juntó sus manos como si sostuviera una espada, e hizo la mímica de un empuje.

-No estoy seguro, Señor. Todo pasó muy rápido. No apuntaba a ningún punto en particular.-"

-Crucemos los dedos para que no se entere, dijo Malcom.

-Seguro que la espalda de Percy es súper sexy, sonrió coquetamente Drew.

-Estoy de acuerdo con la hija de Afrodita, dijo Reyna.

-Mi espalda es normal…

-Te juro que las estrangulo, le susurro Annabeth a Thalía.

"Los dedos de Cronos tamborilearon sobre la hoja de la guadaña.

-Ya veo.- dijo con un tono glacial -Si tu memoria mejora, espero...-

Súbitamente el señor de los titanes parpadeó. El gigante en la esquina se descongeló y la papa frita cayó en su boca. Cronos se tambaleó y cayó sentado en su trono.

-¿Mi señor?- Eathan avanzó.

-Yo...-la voz era débil, pero solo por un momento fue la de Luke."

-Se está resistiendo, comentó Annabeth esperanzada.

-Juro que lo apuñalo, le murmuro Percy a Nico.

"Entonces la expresión de Cronos se endureció. Levantó la mano y flexionó sus dedos lentamente, como si los forzara a obedecer.

-No es nada- dijo, su voz acerada y fría de nuevo. -Una incomodidad menor.-

Eathan se humedeció los labios.

-¿Sigue combatiéndolo, no es así? Luke...-"

-¿Se sigue? Ósea que antes lo había hecho, la mirada esperanzada de Annabeth aumentó.

-Ahora también lo estrangulo.

Thalía que había oído lo dicho por Percy no pudo evitar soltar un par de risitas, eso dos eran tal para cual.

"-Absurdo- descartó Cronos -Repite esa mentira, y te cortaré la lengua. El alma del chico ha sido aplastada. Simplemente me ajusto a los límites de este cuerpo. Requiere descanso. Es molesto, pero nada más que un inconveniente temporal.-

-Como...como usted diga, mi Señor.-

-¡Tú!- Cronos apuntó su guadaña a una dracena de armadura y corona verdes. –Reina Sess, ¿no es verdad?-

-Sssssi, mi Señor-

-¿Nuestra pequeña sorpresa esta lista para ser liberada?-"

-Eso no es bueno, comentó Leo.

-¿Ya aprendiste que los regalos y las sorpresas de los titanes no son buenos? Pregunto la rubia con burla.

-Tú sigue burlándote que ya llegara mi turno, gruño Leo.

-Cuando llegue tú turno estaremos todos muertos, sonrió Annabeth.

"La reina dracena mostró sus colmillos.

-Oh, ssssi, mi Señor. Una sorpresa en verdad adorable.-

-Excelente- dijo Cronos. -Di a mi hermano Hiperión que mueva nuestra fuerza principal a Central Park. Los mestizos estarán en tal desorden que no podrán defenderse. Vete ahora, Eathan. Trabaja en mejorar tu memoria. Volveremos a hablar cuando hayamos tomado Manhattan.-"

-Eso te lo crees tú, gruño Clarisse.

-Va a tomar Manhattan, comentó Connor.

-La positividad… intento decir Malcom.

-No lo has dejado terminar, sonrió Travis.

-Decía que iba a tomar Manhattan en sus sueños, rió Connor.

"Eathan hizo una reverencia, y mi sueño cambió una última vez. Vi la gran casa en el campamento, pero en una época diferente. La casa estaba pintada de rojo en vez de azul.

Los campistas en la cancha de voleibol usaban peinados como de los 90, que probablemente eran buenos para mantener alejados a los monstruos."

Los más inmaduros estaban en el suelo muriéndose de risa.

-Nos… nos… encantas… Per…Percy, consiguió decir Leo entre carcajada y carcajada.

-Chicos les tengo que informar que me gustan las chicas, comentó Percy.

-Le gustan las chicas rubias, rió Thalía y Percy se puso rojo.

"Quirón estaba en el porche, hablando con Hermes y una mujer que sostenía un bebé. Quirón tenía el cabello más corto y oscuro. Hermes vestía su usual atuendo para correr y zapatos tenis alados. La mujer era alta y bonita. Tenía el cabello rubio, ojos brillantes y una sonrisa amigable."

-Una rubia, Leo movió las cejas.

-¡Cállate! Gruño Percy.

-Leo a sesos de alga le gustan las rubias semidiosas, sonrió pícaramente Thalía.

-Voy a matarla, susurro Percy.

"El bebé en sus brazos se retorcía en su manta azul como si el campamento mestizo fuera el último lugar donde quisiera estar.

-Es un honor que este aquí- le dijo Quirón a la mujer, aunque sonaba nervioso. –Ha pasado mucho tiempo desde que un mortal fue recibido en el campamento.-

-No la alientes- gruñó Hermes -May, no puedes hacer esto.-"

-Se lo advertí pero no me hizo caso, dijo entre risas Hermes.

-Las pastillas son muy fuertes, se encogió de hombros Apolo.

-Pues que no las tome, dijo Hera despreocupada.

-Si no las toma, se puede repetir el numerito de antes, advirtió Apolo.

-Lo sé todos ganamos, sonrió Hera.

-Hermes podría enloquecer, siguió Apolo.

-Solo le veo ventajas, comentó Hera.

"Conmocionado, entendí que estaba viendo a May Castellan. No se veía para nada como la mujer que yo había conocido. Se veía llena de vida - el tipo de persona que puede sonreír y hacer que todos alrededor se sientan bien."

-Es un Percy pero en femenino, dijo Nico.

-¿Yo soy esa clase de persona? Pregunto Percy.

-Por supuesto Sesos de alga, sonrió Annabeth.

"-Oh, no te preocupes tanto- dijo May, meciendo al bebé. -¿Necesitan un Oráculo, verdad? La ultima ha estado muerta por, ¿Que, veinte años?-

-Mas- dijo Quirón gravemente.

Hermes levantó los brazos con exasperación.

-No te conté esa historia para que tomaras la vacante. Es peligroso. Quirón, díselo.-

-Lo es- advirtió Quirón -Por muchos años, prohibí que nadie lo intentara. No sabemos exactamente qué está pasando. La humanidad parece haber perdido la habilidad de hospedar al Oráculo.-"

-La maldición, murmuro Percy.

-En ese momento no sabíamos nada, dijo Quirón apenado.

-Perdón, ella no tenía culpa pero estaba muy enfadado, se disculpo Hades.

-Si no hubieras engañado a tu esposa y comieras mas cereal no hubiera pasado nada, gruño Deméter.

-¿Qué tiene que ver el cereal? Pregunto el dios del inframundo.

-¿Tú te has visto al espejo? Necesita más cereal, comentó Deméter.

-La vieja del cereal ha vuelto al ataque, les susurro Hades a Apolo y Hermes que empezaron a reír.

"-Ya pasamos por esto- dijo May -Y sé que puedo hacerlo. Hermes, esta es mi oportunidad de hacer algo bueno. Recibí el don de la visión por una razón.-

Quise gritarle a May Castellan que se detuviera. Sabía lo que iba a pasar. Finalmente entendí como su vida había sido destruida. Pero no podía moverme o hablar. Hermes se veía más herido que preocupado.

-No podrás casarte si te conviertes en la Oráculo.- se quejo -No podrás verme de nuevo.-

May puso su mano en el brazo de Hermes.

-No puedo tenerte para siempre, ¿Verdad? Te irás pronto. Tú eres inmortal.-"

-Eso es lo malo, irnos, dijeron los dioses apenados.

-Sally, susurro Poseidón.

-Laura, Apolo bajo la cabeza.

-Tristán, a Afrodita se le escapo una lágrima.

-Frederick, Atenea suspiro.

Los semidioses suspiraron apenados, no sabían que les costaba tanto irse del lado de los mortales.

"Él comenzó a protestar, Pero ella le puso una mano en el pecho.

-¡Sabes que es cierto! No trates de apelar a mis sentimientos. Además, tenemos un maravilloso hijo. Puedo criar a Luke siendo la Oráculo, ¿Verdad?-

Quirón tosió.

- Si, pero con toda honradez, no sé cómo podría afectar al espíritu del Oráculo. Una mujer que ya ha tenido un hijo...hasta donde sé, eso nunca había pasado. Si el espíritu no toma...-

-Lo hará- insistió May

-No- Quise gritar -No lo hará.-"

Todos bajaron la cabeza.

-No fue solo por la maldición, también tiene que ver de que el oráculo tiene que ser virgen, dijo Apolo.

"May Castellan besó a su bebé y se lo pasó a Hermes.

-Ahora vuelvo.-

Ella les dirigió una última sonrisa confiada y subió los escalones. Quirón y Hermes permanecieron en silencio. El bebé se retorcía. Un resplandor verde iluminó las ventanas de la casa. Los campistas dejaron su juego de Voleibol y miraron hacia el ático. Un viento frio soplo entre los campos de fresas."

-Fresas, babearon los semidioses.

Hestia chasqueo los dedos y aparecieron unos cuencos de fresas delante de los semidioses.

-¡Nosotros también! Se quejaron Hermes y Apolo.

Hestia chasqueo otra vez los dedos y apareció unos cuencos de fresas delante de los dioses.

-Gracias, cantaron.

"Hermes debió sentirlo también. Gritó

-¡No! ¡NO!-

Puso al bebé en brazos de Quirón y corrió hacia el porche. Antes de que alcanzara la puerta, la tarde soleada fue desgarrada por el grito aterrador de May Castellan."

-Adivino ahí se acaba el sueño, comentó Thalía.

Hafesto asintió.

-Es adivina, cantaron los Stoll.

-¿Cuándo voy a encontrar novia? Pregunto Leo.

-Nunca, gruño Thalía.

"Me levanté tan de prisa que me golpeé la cabeza contra el escudo de alguien.

-¡Ow!-

-¡Percy, lo siento!

Annabeth estaba de pie junto a mí."

-¿Annabeth qué hacías allí? Pregunto Leo.

-Valdez eres un mal pensado, gruño la rubia.

-Perdón por creer eso porque estabas en el cuarto donde dormía Percy, Leo levanto las manos.

"-Estaba a punto de despertarte.-"

Annabeth le sacó la lengua a Leo.

-Aun creo que es una escusa, le susurro Leo a sus amigos.

-¿Cómo en el Argo? Murmuro Jason.

-Ahí hicieron de todo aunque lo nieguen, dijo Leo.

"Me froté la cabeza, tratando de borrar las perturbadoras visiones. De pronto varias cosas tuvieron sentido para mí:"

-¡Milagro! Thalía sonrió.

-¿Qué pasa? Preguntaron lo semidioses.

-Miedo me das, comentó Percy.

-Percy ha entendido algo, soltó la cazadora.

"May Castellan había tratado de convertirse en la Oráculo. Ella no sabía de la maldición de Hades impidiendo que el espíritu de Delfos tomara otro anfitrión. Tampoco lo sabían Quirón o Hermes. No se habían dado cuenta de que tratando de ocupar el puesto, May se volvería loca, sufriendo episodios en los que sus ojos se volverían verdes y brillantes y tendría visiones fragmentadas del futuro de su hijo.

-¿Percy?- pregunto Annabeth -¿Pasa algo?-"

-Ella es la única que me puede leer, comento Percy.

-Son ya muchos años, suspiro la rubia.

-¿Y yo? Pregunto Grover.

-Tú no cuentas niño cabra, tú puedes leer las emociones, observo Percy.

"-Nada- mentí -¿Que estás haciendo con armadura? Deberías estar descansando.-

-Oh, estoy bien- dijo ella, a pesar de que aún estaba pálida. Apenas si movía el brazo derecho. -El néctar y la ambrosia me han arreglado.-"

-Te ha pillado la mentira al vuelo, comentaron los Stoll.

-Son muchos años ya, Percy imito a Annabeth.

-Tonto, Annabeth le dio un golpe juguetón en el hombro a Percy.

-Pensé que era un sesos de algo, dijo pensativo.

-Las dos cosas, respondió Annabeth.

"-Ah-ha. No puede ser en serio que trates de salir y pelear.-"

-Conociendo a Annabeth habla muy enserio, Malcom soltó una risita.

Annabeth se puso colorada.

-¿Qué pasa? Pregunto Percy.

-¿Annabeth no le has contado como conseguiste la capitanía de la cabaña? Pregunto Malcom.

-No lo ha hecho, Annabeth ¿Qué paso? Pregunto interesado.

-Cosas, suspiro.

-Pero…

-Percy por favor quiero seguir con la lectura, Annabeth cambió de tema.

"Me ofreció su mano buena y me ayudó a levantarme. Mi cabeza palpitaba. Afuera, el cielo se veía morado y rojo.

-Vas a necesitar a cada persona que tengas.- dijo -Acabo de mirar en mi escudo. Hay un ejército...-

-Dirigiéndose al sur de Central Park.- dije- Si, lo sé.-

Le conté parte de mis sueños. Dejé fuera la visión de May Castellan porque era demasiado perturbadora como para hablar de ella. También descarté la especulación de Eathan de que Luke combatía a Cronos dentro de su cuerpo. No quería dar esperanzas a Annabeth."

-Gracias por omitirlo, si no fuera cierto me destrozaría, le sonrió Annabeth.

-¿Seguro qué es solo por eso? Pregunto Nico en el oído de Percy.

-Tal vez, se limito a responder.

"-¿Crees que Eathan sospeche cuál es tu punto débil? -preguntó.

-No lo sé- admití -No lo conto nada a Cronos. Pero si lo descubre...-

-No podemos dejarlo.-"

-Y no lo haremos, dijo Annabeth.

-Niños dejen de interrumpir, gruño Hera.

-Yo soy una chica, le planto cara Thalía.

-Te juro… intento amenazar Hera.

-Te juro Hera que si le tocas a alguna chica de aquí un solo pelo sufrirás mi ira, le cortó Artemisa.

"-Lo golpearé más fuerte en la cabeza la próxima vez. -sugerí "

-Por una vez estoy de acuerdo contigo Jackson, dijo Clarisse.

-Esto hay que gravarlo, se emociono Percy.

-Me gravas Jackson y te doy tal golpe que hace que se te salgan todas las algas que tiene en la cabeza, gruño Clarisse.

-Era demasiado bonito para que durara, suspiro Percy.

"-¿Alguna idea de la sorpresa de la que Cronos estaba hablando?-

Ella sacudió la cabeza.

-No vi nada en el espejo, pero no me gustan las sorpresas.-

-Estoy de acuerdo.-

-Así que- dijo -¿Vas a discutir conmigo acerca de si voy a ir?-

-Nah. Me golpearías.-"

-Dalo por hecho, rió Annabeth.

-A cabezota no te gana nadie, dijo Percy.

-Chicos búsquense…

-Leo si acabas esa frase te vas a comer la llave de la habitación, amenazo Annabeth.

"Ella soltó una risita, lo que fue bueno de oír."

-Hacía mucho que no la oía, se encogió de hombros Percy.

-Admítelo te gusta su risa, le susurro Nico y Percy se sonrojo.

-Tal vez su risa sea música para mis oídos, le susurro.

-Que poético, bufo Nico.

"Tomé mi espada y nos dirigimos a organizar las tropas.

Thalía y los consejeros estaba esperándonos en la reserva. Las luces de la ciudad titilaban en el crepúsculo. Supuse que varias de ellas funcionarían con temporizadores automáticos. Las lámparas de la calle brillaban alrededor de la orilla del lago, haciendo que el agua y los arboles lucieran aun más escalofriantes.

-Ya vienen- confirmó Thalía, apuntando al norte con una flecha de plata. -Una de mis exploradoras acaba de reportar que ellos cruzaron el rio Harlem. No hubo manera de detenerlos. El ejército...- ella se estremeció -Es enorme.-"

-Sí voy a morir quiero morir como una heroína, en el campo de batalla, dijo Clarisse.

-Tú estás en el campamento, le recordó Percy y la hija de Ares se sonrojo.

"-Los detendremos en el parque- dije -Grover, ¿Estás listo?-

Él asintió.

-Tan listo como siempre. Si mis espíritus de la naturaleza pueden detenerlo en algún sitio, es éste.-

-¡Si, lo haremos!- dijo otra voz. Un sátiro muy viejo y gordo se abrió paso entre la multitud, tropezando con su propia lanza. Estaba vestido con una armadura de corteza de árbol que solo le cubría la mitad de la panza."

-Que viene el gordo, cantó Thalía.

-¿Este que va hacer? Pregunto Annabeth.

-No creo que haga mucho, con su panza no creo que de dos pasos, comentó Percy.

-Chicas y Percy… intento tranquilizarlos Grover.

-No, que no te hubiera dicho nada, gruñeron los tres.

"-¿Leneus?- dije.

-No te hagas el sorprendido.- me dijo, enfadado -Yo soy un líder del Consejo, y me dijiste que encontrara a Grover. ¡Bien, lo he encontrado, y no voy a dejar que un simple exiliado dirija a los sátiros sin mi ayuda!-

Detrás de Leneus, Grover hacia intentos de aguantarse la risa, pero el viejo sátiro gesticulaba como si fuera el salvador del día.

-¡No teman! ¡Ya le enseñaremos a esos titanes!-"

-¡No! Leo grito al cielo.

-Leneus viene a por nosotros, le siguieron la broma los Stoll.

Los tres empezaron a correr por la sala del trono, al grupo se le sumaron Apolo y Hermes.

"No sabía si reír o enojarme, pero traté de mantener un rostro ecuánime.

-Um, si. Bien, Grover, no estarás solo. Annabeth y la cabaña de Atenea se colocaran aquí."

Grover se levantó y le choco la mano a la rubia.

-Podemos con todo niño cabra, el sonrió.

-¡Nadie nos tumbará! Canto Grover

Y yo y... ¿Thalía?-

Ella me palmeó el hombro.

-No digas más. Las cazadoras están listas.-

Miré a los otros consejeros.

-Eso les deja al resto de ustedes con un trabajo muy importante. Deben proteger las otras entradas a Manhattan. Saben lo engañoso que es Cronos. Esperará distraernos con un ejército enorme e infiltrar otra fuerza por otro lugar. Les corresponde a ustedes asegurarse de que eso no pase. ¿Cada cabaña escogió un túnel o puente?-

Los consejeros asintieron con seriedad.

-Entonces hagámoslo. -dije- ¡Buena cacería a todos!-"

-Felices juegos del hambre, dijo Leo.

-Se ha pegado un maratón de los juegos del hambre, se encogió de hombros Piper.

-Como Annabeth, pero ella con muchos más libros, dijo Percy.

-¡Soy divergente y nadie me puede controlar! Exclamo la rubia.

"Escuchamos al ejército antes de verlo.

El ruido era como el disparo de un cañón combinado con la multitud de un estadio de futbol - como si cada fanático de los Patriotas en New England nos atacara con bazookas.

En la orilla norte de la reserva, la vanguardia del enemigo avanzo arrasando los arboles, un guerrero en armadura dorada dirigiendo un batallón de gigantes Lestrigones con enormes hachas de bronce. Cientos de otros monstruos fluían detrás de ellos.

-¡Posiciones!- vociferó Annabeth."

Malcom se levanto y se puso en posición de combate.

-¿Qué haces? Pregunto Chris.

-Perdón es la costumbre, el hijo de Atenea se ruborizo.

-Ya sabemos que a Annabeth le gusta mandar, rió Leo.

"Sus compañeros de cabaña se alistaron. La idea era hacer que el enemigo se dispersara alrededor de la reserva. Para llegar a nosotros, tenían que seguir las huellas, lo que significaba que marcharían en columnas estrechas a cada lado del agua.

Al principio, el plan pareció funcionar. El enemigo se dividió y se lanzo tras nosotros a lo largo de la orilla. Cuando iban a la mitad del camino, nuestras defensas entraron pateando. El rastro que seguían explotó con Fuego Griego, incinerando a muchos de los monstruos instantáneamente. Otros se dispersaron, envueltos por las llamas verdes. Los campistas de Atenea lanzaron ganchos alrededor de los gigantes más altos y los derribaron a tierra."

-Esos son los hijos de Nea, sonrió Apolo.

-Por algo son con los de Ares los mejores para la guerra, dijo Quirón.

-No escuchen a Quirón tiene favoritismo a esa cabaña, comentó Percy.

-¿Qué? Preguntaron los dioses.

-Su campista favorita es Annabeth, explico el semidiós.

"En los bosques de la derecha, Las cazadoras lanzaron una ráfaga de flechas de plata a la línea enemiga, destruyendo a 20 o 30 dracenas, pero más marchaban tras ellas. Un rayo atravesó el cielo y frio a un gigante lestrigón en cenizas, y supe que Thalía debía estar haciendo lo suyo como hija de Zeus."

-Mola lanzar rayos, sonrió Thalía.

-Y que lo digas hermana, dijo Jason.

-Lo mejor es controlar a los muertos, saltó Nico.

-Que no, lo mejor en controlar el agua y a sus criaturas, comentó Percy.

-Siéntense todos y dejen esta absurda discusión, ordenó Annabeth.

Todos se sentaron, no estaban tan locos para desafiar a la hija de Atenea.

"Grover levantó sus flautas y tocó una rápida tonada. Un rugido salió de los bosques a cada lado cuando cada árbol, roca y arbusto pareció liberar a un espíritu. Dríades y sátiros levantaron sus garrotes y atacaron. Los arboles se enroscaban alrededor de los monstruos, estrangulándolos. El césped crecía bajo los pies de los arqueros enemigos.

Piedras volaban, golpeando a las dracenas en la cara.

El enemigo continuó avanzando adelante. Gigantes aplastando arboles, náyades desvaneciéndose por sus fuentes de vida destruidas. Perros del infierno atacando a los lobos, dejándolos fuera de combate. Arqueros enemigos regresando el fuego, y una cazadora cayo de una alta rama.

-¡Percy!- Annabeth tomó mi brazo y apuntó a la reserva."

-Chicos no es momento de hacer arrumacos, les regaño Thalía.

-Thalía no es momento de demostrar tú philemafobia*, le dijo Annabeth.

Percy y Annabeth la chocaron.

-No me gusta cuando vais en mi contra, gruño la cazadora.

"El titán de la armadura de oro no estaba esperando a que sus fuerzas avanzaran rodeando los lados. Él cargaba directo hacia nosotros caminando sobre el lago. Una bomba de Fuego Griego explotó justo sobre él, pero levanto su mano y absorbió las flamas del aire."

-Vamos muy mal, dijeron los que reconocieron al titán.

-Esta guerra va de mal en peor para nosotros, dijo Hades.

Poseidón trago unas pastillas.

"-Hiperión- dijo Annabeth con temor -el Señor de la luz. Titán del este.-"

-Era ese, dijo Leo.

-¿Cómo de malo es? Preguntaron algunos.

-Es un titán muy malo, dijeron los dioses por Annabeth.

"-¿Malo?- pregunté."

-Y esa amigos míos es la pregunta estúpida del día, dijo Thalía.

-Mala persona, gruño Percy.

-Seré mala persona pero digo la verdad, dijo ella.

"-Junto con Atlas, es el más grande guerrero de los titanes. En los viejos días, cuatro titanes controlaban las cuatro esquinas del mundo. Hiperión era el este - el más poderoso. Él fue el padre de Helios, el primer dios del sol.-"

-Pero no era tan guay como yo, dijo Apolo.

-Hermano es que no hay nadie como tú, se burlo Artemisa.

-Hermanita eso ya lo sabía, sonrió sin darse cuenta de la burla de su hermana melliza.

"-Lo mantendré ocupado- le prometí.

-Percy, ni siquiera tú puedes...-

-Solo mantén a nuestras fuerzas juntas.-"

-Percy es más cabezota que yo, dijo Annabeth.

-No sé qué decir, creo que lo dos son iguales de cabezotas, comentó Grover.

"Nos instalamos en la reserva por una buena razón. Me concentré en el agua y sentí su poder surgiendo a través de mí. Avancé hacia Hiperión, corriendo sobre la superficie del agua. "Si, amigo. Dos pueden jugar ese juego". A cinco metros de distancia, Hiperión levantó su espada. Sus ojos eran justo como los vi en mi sueño - tan dorados como los de Cronos, pero más brillantes, como soles en miniatura.

-El crío del dios del mar- murmuró -¿Tú fuiste quien atrapó a Atlas bajo el cielo de nuevo?-

-No fue difícil- dije -Ustedes, titanes, son casi tan brillantes como mis calcetas de gimnasia.-"

-Sí, tú enfádalo más, dijo Jason.

-Tengo un talento para enfurecer a los titanes y a los dioses, sonrió Percy.

-Y a los gigantes, añadió Piper por lo bajo.

Poseidón tragó otra pastilla.

"Hiperión resopló

¿Quieres brillo?-

Su cuerpo se encendió en una columna de luz y calor. Desvié la mirada, pero aun así me cegó. Instintivamente levante a Riptide - justo a tiempo. La espada de Hiperión chocó contra la mía. La onda de choque envió un anillo de 3 metros de agua a través de la superficie del lago. Mis ojos todavía ardían. Tenía que apagar su luz.

Me concentré en la ola expandiéndose y la forcé a regresar. Justo antes del impacto, salté hacia arriba en un chorro de agua.

¡AAAHHHHH!"

-Bendita onomatopeya, dijeron los Stoll.

-Ustedes bendicen todos, gruño Katie.

-Florecilla sí que nos quieres, sonrió Travis.

-Siempre pendiente de nosotros, le siguió Connor.

"Las olas golpearon a Hiperión, y él se vino abajo, su luz extinguida. Aterricé en la superficie del agua mientras Hiperión luchaba por ponerse de pie. Su armadura dorada estaba empapada. Sus ojos ya no brillaban, pero aun lucían mortíferos.

-¡Arderás, Jackson!- rugió."

-Mucha gente me ha amenazado pero aquí sigo, sonrió Percy.

-Voy a empezar a pensar que es inmortal, comentó Annabeth.

-En realidad es un pequeño suicida, corrigió Thalía.

"Nuestras espadas se encontraron de nuevo y el aire se cargó de Ozono. La batalla aún ardía a nuestro alrededor. En el flanco derecho, Annabeth dirigía el asalto con sus hermanos."

-Siempre pendiente de ella, sonrió Silena.

-Estoy pendiente de las personas que me importan, explico Percy.

"En el flanco izquierdo, Grover y sus espíritus de la naturaleza se reagrupaban, enredando al enemigo con arbustos y maleza."

-¿Ves? Dijo Percy.

-No lo puedo ver, solo escuchar, rió Silena.

-Hasta Silena se mete conmigo, se quejo Percy.

"-Basta de juegos- dijo Hiperión -Peleemos en la tierra.-

Iba a hacer un inteligente comentario como "no"

-Viniendo de ti nada es inteligente, dijo Thalía.

-¿Quién? Pregunto Percy.

-Tú tonto, le respondió Thalía.

-No, ¿Qué quién te ha preguntado? Sonrió Percy

", cuando el titán gritó. Un muro de fuerza me lanzó a través del aire - justo como el truco que Cronos había hecho en el puente.

Volé hacia atrás casi trescientos metros y azoté contra el suelo. Si no hubiera sido por mi nueva invulnerabilidad, me habría roto cada hueso del cuerpo.

Me puse de pie, mascullando.

-Realmente odio cuando hacen eso, titanes.-"

-Hombre a ninguna persona normal le gusta que le lancen por los aires, dijo Will.

-A mí me gusta, comentó Clarisse.

-Repito a ninguna persona normal.

"Hiperión se me acercó a una velocidad cegadora. Me concentré en el agua, obteniendo fuerza de ella. Hiperión atacó. Era poderoso y veloz, pero no parecía poder conectar un golpe. El suelo alrededor de sus pies seguía eructando flamas, pero yo seguí apagándolas igual de rápido.

-¡Detenlo!- Rugió el titán -¡Detén ese viento!-

No estaba seguro de a qué se refería. Estaba muy ocupado peleando.

Hiperión se tambaleó como si fuera a salir despedido. El agua salpicaba su rostro, escociéndole los ojos. El viento lo levantó, e Hiperión salió volando de espaldas.

-¡Percy! -dijo Grover, sorprendido -¿Cómo estás haciendo eso?-"

-¿Haciendo qué? pregunto

¿Haciendo qué? Pensé.

-Percy no hagas spoiler, le riño Leo.

-Perdón, somos la misma persona, el sonrió.

-Percy no eres gracioso, dijo Nico y Percy le enseño la lengua.

"Entonces miré abajo, y me di cuenta que estaba parado en medio de mi propio huracán personal. Nubes de vapor de agua giraban a mi alrededor, vientos tan poderosos que habían golpeado a Hiperión y aplastaban el pasto en un radio de unos 6 metros. Los guerreros enemigos me lanzaban jabalinas, pero la tormenta las hacia a un lado.

-Dulce- murmuré -¡Pero un poco más!-

Relámpagos brillaron a mí alrededor. Las nubes se oscurecieron y la lluvia giraba más rápido. Me acerqué a Hiperión y lo derribe."

-Eh, me está robando el poder, se quejo Thalía.

-Soy el dios de las tormentas, es normal que mi hijo las pueda hacer, sonrió Poseidón.

-Mola, Percy le toco el brazo a Thalía.

-¿Qué haces? Pregunto ella.

-Darte un calambre pero no funciona, se lamento Percy.

-Es el dios de las tormentas no de los calambres, Annabeth rió.

Thalía le dio un calambre a Percy.

-Sigue intentándolo, le sonrió Thalía.

"-¡Percy!- gritó Grover de nuevo -¡Tráelo hacia aquí!-

Yo atacaba, dejando que mis reflejos tomaran control. Hiperión apenas podía defenderse.

Sus ojos trataban de encender, pero el huracán sofocaba sus llamas.

No podía mantener una tormenta como esta por siempre, pensé. Podía sentir mis poderes debilitándose. Con un último esfuerzo, impulsé a Hiperión a través del campo, directo a donde Grover estaba esperando.

-¡No seré usado como juguete de esta manera!- vociferó Hiperión.

Trató de ponerse en pie nuevamente, pero Grover se llevó sus flautas a los labios y comenzó a tocar. Leneus se le unió. Alrededor del prado, cada sátiro siguió la canción una extraña melodía, como un rio fluyendo sobre las rocas. El suelo se abrió a los pies de Hiperión. Raíces retorcidas se enredaron en sus piernas.

-¿Qué es esto?- protestó. Trató de sacudirse las raíces, pero aun estaba débil. Las raíces se apretaron hasta que pareció que usaba botas de madera.

-¡Basta!- gritó. -¡Su magia de los bosques no es rival para un titán!-"

-Pues te ha atrapado, gruño Grover.

-El sátiro se ha puesto potente, dijeron los Stoll.

-Pues que no siga diciendo semejantes blasfemias, gruño el niño cabra.

"Pero entre mas forcejeaba, mas rápido crecían las raíces. Se enredaron en su cuerpo, endureciéndose y comprimiéndose como corteza. Su armadura dorada se fundió con la madera, volviéndose parte de un largo tronco."

-Repítelo otra vez ahora, Grover movió la cabeza.

-Nota Mental: No hacer enfadar al niño cabra, le susurro Percy a Annabeth y se empezaron a reír.

"La música continuó. Las fuerzas de Hiperión retrocedieron atónitas mientras su líder era absorbido. Estiró los brazos y se volvieron ramas, de las cuales brotaban ramas más pequeñas y hojas. El árbol creció más alto y tupido, hasta que solo la cara del titán era visible en medio del tronco."

-Que yuyu, se quejaron los Stoll

-Recuérdenme que no vaya por ese parque, dijo Leo.

"-¡No pueden encerrarme!- gritó -¡Soy Hiperión! Soy...-"

-Un tarado, finalizo Leo.

-Un loco, añadió Hermes.

-Una divinidad nada guay como Apolo, dijo Apolo.

"La corteza se cerró sobre su cara. Grover quitó sus flautas de su boca.

- Eres un agradable árbol de maple.-

Varios de los otros sátiros se desvanecieron exhaustos. Pero hicieron bien su trabajo. El Titán estaba completamente encerrado en un enorme maple. El tronco tenia al menos 5 metros de diámetro, con ramas tan altas como las de ningún otro árbol del parque. Ese árbol podría estar ahí por siglos. El ejército del titán comenzó la retirada. Una ovación se oyó en la cabaña de Atenea, pero nuestra victoria duro poco."

-Apolo ¿Me puedes dar una pastilla? Pregunto Atenea.

Apolo le dio una pastilla y Atenea se la trago.

-Por favor que a mis hijos no les pase nada, rogó Atenea.

"Porque justo entonces Cronos soltó su sorpresa.

¡REEEEEEEET!

El chillido resonó sobre Manhattan. Semidioses y monstruos parecieron congelarse de terror."

-Aquí viene la sorpresa, dijo asustado Leo.

-Me da miedito, dijo Travis.

-A mí el doble, comentó Connor.

"Grover me lanzó una mirada de pánico.

-¿Por qué eso suena como...? ¡No puede ser!-

Sabía lo que estaba pensando. Dos años atrás habíamos recibido un "regalo" de Pan – un enorme jabalí que nos llevó atravesando el suroeste (Después de que tratara de matarnos). El jabalí tenía un chillido similar, pero lo que oíamos ahora parecía tener un tono más agudo, escalofriante, casi como...como si el jabalí tuviera una novia furiosa."

Annabeth, Thalía, Grover y Malcom se estremecieron.

-¿Qué pasa? Pregunto Percy.

-No quieras saberlos, dijeron los cuatro a la vez.

"¡REEEEEEEET!

Una enorme criatura rosada voló sobre la reserva - una parodia de pesadilla de Día de acción de Gracias con alas.

-¡Una cerda!- gritó Annabeth -¡Cúbranse!-"

-¿Solo eso? Se rió Leo.

-Yo que tú tendría miedo, dijo Will.

-Uy la cerda voladora viene a por mí, Leo empezó a correr.

"Los semidioses se escabulleron mientras la dama cerdita alada descendía en picado. Sus alas eran rosas como las de un flamenco, que combinaban con su piel hermosamente, pero era difícil pensar que era hermosa cuando sus pezuñas golpearon la tierra, casi aplastando a un hermano de Annabeth."

-Ay mi hijo, se lamento Atenea.

-Ay que guay soy, comentó Apolo.

-Ay qué alegría, dijo Hermes.

"La cerda embistió y echo abajo casi medio acre de arboles, eructando una nube de gas nocivo. Luego se dio la vuelta, preparándose para otro ataque.

-No me digas que esa cosa es de la mitología griega- me quejé.

-Me temo que si.- dijo Annabeth -La cerda Clazmoniana. Aterrorizó a los pueblos griegos en su día.-

-Déjame adivinar- dije -Hércules la venció.-

-No- dijo Annabeth -Hasta donde sé, ningún héroe la ha derrotado.-"

-Mi hijo va a ser el primero, sonrió Poseidón.

-¡Mentira! Dijeron Ares, Zeus y Hades.

Algunos semidioses se pusieron a discutir.

-Apuesto diez dracmas a que no, dijeron Zeus, Ares y Hades.

-Y yo que sí, dijo Poseidón.

-Yo también, levanto la mano Annabeth.

-Sí Annabeth apuesta que sí yo también, dijeron Leo y Thalía.

"-Perfecto- murmuré.

El ejército del titán se recuperaba de la conmoción. Supongo que se dieron cuenta que la cerda no iba tras ellos. Solo teníamos segundos antes de que estuvieran listos para luchar, y nuestras fuerzas aun estaban en pánico. Cada vez que la cerda eructaba, los espíritus de la naturaleza de Grover huían y se desvanecían en sus árboles.

-Esa cerda tiene que irse- Tomé un gancho de uno de los hermanos de Annabeth. -Yo me encargaré de ella. Ustedes detengan al resto de los enemigos. ¡Háganlos regresar!-

-Pero Percy- dijo Grover -¿Qué tal si no podemos?-

Vi lo cansado que estaba. La magia realmente lo había debilitado. Annabeth no se veía mucho mejor peleando con un hombro herido."

-¿Preocupado? Preguntaron Piper y Silena.

-Siempre, Percy sonrió.

-Ojala fueras mi novio, dijo Drew.

-Me enamoras con esa sonrisa, esta vez fue Reyna.

-Me están empezando a incomodar, susurro Percy.

"No sabía cómo lo estaban haciendo las cazadoras, pero el flanco derecho del ejército enemigo ahora estaba entre ellas y nosotros. No quería dejar a mis amigos en tan mala forma, pero la cerda era la mayor amenaza. Podía destruir todo: edificios, arboles, mortales dormidos. Tenía que ser detenida.

-Retírense si lo necesitan- dije -Solo retrásenlos. Volveré tan pronto como pueda.-

Antes de que pudiera cambiar de opinión, balanceé el gancho como si fuera un lazo.

Cuando la cerda descendió de nuevo, lo lancé con todas mis fuerzas. El gancho se enredó en la base de una de sus alas."

-Con la mala puntería que tienes me sorprende que lo hayas hecho bien, dijo Annabeth.

-He mejorado, sonrió Percy.

-Sí, ya no lanza flechas por detrás a los campistas, ahora es por delante, comentó Quirón.

-Así no ayudas, se quejo Percy.

"Chilló de ira y se giró, tirando de la cuerda y de mí hacia el cielo.

Si van hacia el centro desde Central Park, mi consejo es que tomen el subterráneo. Los cerdos voladores son más rápidos, pero mucho más peligrosos. La cerda sobrevoló el Hotel Plaza, directo hacia el cañón de la Quinta Avenida. Mi brillante plan era trepar por la cuerda subirme a la espalda de la cerda. Desafortunadamente estaba bastante ocupado balanceándome entre lámparas de la calle y los costados de los edificios.

Algo más que aprendí: Una cosa es trepar por una cuerda en el gimnasio de la escuela. Otra completamente diferente es trepar por una cuerda sujeta al ala movediza de un cerdo mientras vuelas a cientos de kilómetros por hora."

-Siempre aprendiendo cosas inútiles, soltó Thalía.

-Tú lo que tienes es envidia, dijo Percy.

-Tengo envidia de tu mente privilegiada, ironizo Thalía.

"Zigzagueamos a lo largo de varias cuadras y seguimos hacia el sur por la avenida Park

"¡Jefe! ¡Hey, jefe!" Por el rabillo del ojo vi a Blackjack a toda velocidad junto a nosotros, balanceándose atrás y adelante para evitar las alas de la cerda."

-Que oportuno es el caballo, dijo Leo pensativo.

-Mi caballo es genial, comento Percy.

-Tempestad es mejor, dijo Jason.

-No sé quién es, pero mi caballo es el mejor, Percy levanto la cabeza.

Jason iba a replicar pero Piper y Annabeth intervinieron.

-Dejen la pelea de gallos, gruño Piper.

-Que ya son mayorcitos, señalo Annabeth.

"-¡Cuidado!- le dije.

"¡Salte!" relinchó Blackjack. "Puedo atraparlo...probablemente."

Eso no era muy reconfortante. Gran Central estaba justo adelante. Sobre la entrada principal estaba la estatua gigante de Hermes, que todavía no había sido activada porque estaba muy en alto, imaginé. Estaba volando justo hacia ella a la velocidad de: "Aplasta al semidiós".

-No volar nunca a esa velocidad, aconsejo Leo.

-Si no quiere ser tortilla de semidiós, sonrieron los Stoll.

"-¡Mantente alerta!- le dije a Blackjack - Tengo una idea-

"Oh, odio sus ideas."

-No eres el único, se quejo Annabeth.

-¿Qué tienen de malo mis ideas? Pregunto Percy.

-Son temerarias, dijo Annabeth.

-Y suicidas, añadió Thalía.

-Pero funcionan, dijo Percy.

"Me balanceé hacia adelante con toda mi fuerza. En vez de aplastarme contra la estatua de Hermes, resbalé alrededor de ella, enrollando la cuerda bajo sus brazos. Pensé que esto trabaría a la cerda, pero subestimé el momentum de una cerda de 30 toneladas en vuelo. Justo cuando la cerda tiró la estatua se desprendió de su pedestal, y me solté.

Hermes se fue de paseo, tomando mi lugar como el pasajero de la cerda, y yo caí libremente hacia la calle.

En ese alargado segundo pensé en los días en que mi mamá trabajaba en la tienda de dulces de Grand Central. Pensé en lo malo que iba a ser si terminaba como una mancha de grasa en el pavimento. Entonces una sombra se precipito sobre mí, y de golpe estaba en el lomo de Blackjack. No fue el aterrizaje más cómodo. De hecho, cuando grite:

"¡OWW!" mi voz sonó una octava más alto de lo normal.

"Lo siento, jefe." Murmuró Blackjack-

-No hay problema- chillé -¡Sigue a esa cerda!-

La cerda había doblado a la derecha en la 42 Este y volaba de vuelta sobre la Quinta Avenida. Cuando voló sobre los techos, pude ver incendios aquí y allá alrededor de la ciudad, parecía que mis amigos estaban teniendo momentos difíciles. Cronos estaba atacando en varios frentes. Pero de momento, yo tenía mis propios problemas."

-Céntrate en tus problemas y sigue con vida, dijo Poseidón y después se trago una pastilla.

-Tío P deja las pastillas, por favor, rogo Apolo.

-Nunca, dijo abrazando la caja de pastillos.

"La estatua de Hermes seguía en la cuerda. Estaba rebotando en los edificios y girando.

La cerda aterrizó sobre un edificio de oficinas, y Hermes hizo un surco en una torre de agua en el techo, salpicando agua y madera por doquier.

Entonces algo se me ocurrió.

-¡Acércate!- le dije a Blackjack.

Él relinchó en protesta.

-Solo lo suficiente para gritar- dije -Necesito hablarle a la estatua.-

"Ahora estoy seguro de que lo ama, jefe."

Dijo Blackjack, pero hizo lo que le pedí. Cuando estuve lo suficientemente cerca para ver el rostro de la estatua claramente, grite: -¡Hola, Hermes! Secuencia de comando: Dédalo veintitrés. ¡Mata a los cerdos voladores!"

-Gracias a mí, si no te lo hubiera explicado no se te habría ocurrido, Annabeth sonrió.

-Una vez más Annabeth y sus conocimientos me salvan la vida, ¿Contenta? Pregunto Percy.

-Sí, sonrió.

"Comienza la activación-

Inmediatamente la estatua movió las piernas. Parecía confundida de ver que ya no estaba en el techo de la terminal Grand Central. En vez de eso, una gran cerda alada le había dado un paseo aéreo atado a una cuerda. Había aplastado el costado de un edificio, lo que supuse que lo pondría un poco loco. Sacudió la cabeza y comenzó a trepar por la cuerda. Mire hacia abajo a la calle. Estábamos cerca de la biblioteca pública, con los grandes leones de mármol flanqueando los escalones. De pronto tuve una idea extraña:

¿Las estatuas de piedra serian autómatas también? Parecía mucho pedir, pero...

-¡De prisa!- le dije a Blackjack -Párate frente a la cerda. ¡Búrlate de ella!-

"Um, jefe..."

-Confía en mí- dije -Puedo hacer esto...probablemente.-"

-Hijo ¿Por qué no puedes ser normal? Pregunto Poseidón a Percy.

-Porque mi padre es el dios de los mares, mi tío es el dios de los cielos, mi otro tío es el dios del inframundo, mi prima era un árbol, mi primo prefiere a los muertos que a los vivos, mi medio hermano es un cíclope, mi mejor amigo es un sátiro y por último mi mejor amiga es la hija de Atenea, si todos no son normales, ¿Por qué serlo yo? Pregunto Percy

"Oh, seguro. Remeda al caballo."

Blackjack zumbó a través del aire. Podía volar endemoniadamente rápido cuando quería.

Se posó frente a la cerda, que ahora tenía un Hermes de metal encima.

Blackjack relinchó, "¡Hueles a jamón!"

-Hombre de ahí sacan el jamón, dijo Will.

-¿De los cerdos sacan el jamón? Pregunto Leo.

-Déjenlo, es imposible, comentó Piper.

"Pateó a la cerda en la trompa con sus cascos negros y se lanzó en una empinada zambullida. La cerda rugió de ira y nos siguió. Nos dirigimos directo a los escalones frontales de la biblioteca. Blackjack bajo la velocidad lo suficiente para que yo brincara, y luego siguió volando hacia

Yo grité:

-¡Leones! Secuencia de comando: Dédalo veintitrés. ¡Matar cerdos voladores! ¡Comenzar activación!-

Los leones se levantaron y me miraron. Probablemente pensaron que estaba bromeando.

Pero justo entonces:

¡REEEEEEEET!

El inmenso puerco-monstruo rosado aterrizó con un porrazo, quebrando la acera. Los leones la miraron, sin poder creerse su suerte, y saltaron. Al mismo tiempo, una muy golpeada estatua de Hermes cayó sobre la cabeza de la cerda y comenzó a aporrearla sin piedad con un caduceo. Esos leones tenían unas garras horrorosas.

Desenfundé a Riptide, pero no hubo mucho que hacer. La cerda se desintegró frente a mis ojos."

-¡Paguen! Dijo Poseidón.

Todos comenzaron a pagar sus deudas.

-Yo voy siempre a apostar lo mismo que Annabeth, dijo Leo.

-Siempre gana, sonrió Thalía.

"Casi sentí lastima por ella. Esperaba que conociera al jabalí de sus sueños en el Tártaro."

-¡Percy está haciendo de celestino! Rió Thalía.

-No me hace gracia, dijo.

"Cuando el monstruo se convirtió completamente en polvo, los leones y la estatua de Hermes miraron alrededor confundidos.

-Pueden defender Manhattan ahora.- les dije, pero no parecieron escuchar. Se fueron a la carga hacia la avenida Park, e imagine que seguirían buscando cerdos voladores hasta que alguien los desactivara."

-Mejor que nos ataquen es, se encogió de hombros Annabeth.

-Pues sí, estuvo de acuerdo Percy.

"Hey, jefe," dijo Blackjack "¿Podemos tomarnos un descanso para comer donas?"

Sequé el sudor de mi frente.

-Quisiera, grandulón, pero la pelea sigue.-

De hecho, podía escucharla cerca. Mis amigos necesitaban ayuda. Salté sobre Blackjack, y volamos hacia el norte, hacia el sonido de las explosiones."

-Se acabo, dijo Hefesto.

-Les toca a los semidioses leer, ¿Quién de ustedes leerá? Pregunto Poseidón.

*Miedo a ser besado o besada.