Capítulo 16
-Fin del capítulo ¿quién lee?
-Yo- levantó la mano Rachel.
Malcom le pasó el libro a la pelirroja.
"Recibimos ayuda de un impostor"
-¿Un impostor?- pregunto Leo.
-Tal vez se refiera a un monstro disfrazado- comentaron los Stoll mientras les recorría un escalofrío.
-Tranquilos que no, eso no va a pasar- sonrió burlona Katie.
"He aquí mi definición de "No-divertido". Volar en un pegaso hacia un helicóptero fuera de control."
-Yo pensé que era enfrentarse al señor de los titanes- dijo Leo.
-Esa la definición de horrible- un escalofrió recorrió el cuerpo de Percy.
-Según la academia de la lengua tu definición está mal- comento Malcom.
-¿Tienes un diccionario encima?- pregunto Percy.
-¿Quién no lo tiene?
Todos en la sala levantaron las manos.
Malcom miró a su hermana.
-¿Qué? Cargar con un diccionario no es normal ni para un hijo de Atenea- se defendió la rubia mientras Atenea asentía.
"Si Guido hubiera tenido un poco menos de experto volador, hubiéramos sido despedazados como confeti.
Podía oír a Rachel gritar adentro."
-Música para mis oídos- le susurro Annabeth a Thalía y esta no pudo contener las risas.
-¿Qué pasa?- preguntaron los demás.
-Nada- dijeron ambas.
"Por alguna razón, ella no se había quedado dormida, pero podía ver al piloto desvanecido sobre los controles, meciéndose adelante y atrás mientras el helicóptero se tambaleaba hacia un lado de un edificio de oficinas.
-¿Ideas?- le pregunté a Annabeth.
-Vas a tener que tomar a Guido e irte- dijo.
-¿Que vas a hacer tú?-
En respuesta, ella dijo: "¡Hyah!" y Guido se lanzó en picado."
-Como siempre no respondes a mis preguntas- suspiró Percy.
-Preguntas innecesarias, lo que voy a hacer en salvar a tu amiguita- dijo ella en tono hosco.
"-¡Agáchate!- gritó Annabeth.
Pasamos tan cerca de los rotores que sentí que la fuerzas de las aspas me arrancaba el cabello."
-Mira ya no tienes que ir a la peluquería- sonrió Leo.
-Te ahorras el dinero- dijeron los Stoll.
-Como odio ser el protagonista- murmuro Percy.
"Pasamos zumbando por un lado del helicóptero y Annabeth se sujetó a la puerta.
Ahí fue donde las cosas se pusieron peores."
-¿Preocupado?- le pregunto Thalía.
Percy miró a Annabeth que se dedicaba a esquivar sus miradas.
-Siempre, aunque se enfade.
"El ala de Guido chocó contra el helicóptero. Se precipitó en caída conmigo sobre su lomo, dejando a Annabeth colgada de la puerta del aparato volador. Estaba tan aterrorizado que apenas podía pensar,"
-Tranquilo primo- dijo Nico.
-A eso ya estás acostumbrado- se mofó Thalía.
"pero mientras Guido caía en espiral tuve un fugaz vistazo de Rachel jalando a Annabeth hacia adentro del helicóptero.
-¡Resiste!- le grité a Guido.
¡Mi ala! se quejó, está arruinada.
-¡Puedes hacerlo!- Desesperadamente traté de recordar lo que Silena solía decirnos en las clases de Vuelo sobre Pegasos: "Solo relajen el ala. Extiéndanla y planeen.""
-Bueno, mis clases sirven para algo- susurro.
-Eres una gran chica, claro que sirven- le dijo Clarisse.
Y eso solo hizo que se sintiese aun más culpable.
"Nos sentíamos como una roca - directamente hacia el pavimento desde cien metros de altura. En el último momento Guido extendió sus alas. Vi las caras de los centauros muy cerca de nosotros. Entonces salimos de la caída en picado, planeamos unos 15 metros y nos desplomamos al pavimento - pegaso sobre semidiós.
¡Ow! lloriqueó Guido. Mis patas. Mi cabeza. Mis alas.
Quirón galopó hasta nosotros con su bolsa médica y comenzó a trabajar en el pegaso. Me puse de pie. Cuando miré hacia arriba, el corazón se me subió a la garganta. El helicóptero estaba a solo unos segundos de estrellarse contra el costado del edificio. De pronto milagrosamente el helicóptero se enderezó. Giró en círculo y flotó. Muy lentamente, comenzó a descender. Pareció tardar para siempre. Pero finalmente el helicóptero aterrizó con un porrazo en medio de la Quinta Avenida. Miré a través del parabrisas y no pude creer lo que vi. Annabeth estaba en los controles."
Todos miraron con perplejidad a la rubia, ella solo se sonrojo y les dio una sonrisa.
-Se nota que es mi hija- dijo Atenea con orgullo.
-Lo has hecho bien muchacha, lástima que rechazaras unirte dos veces a las cazadoras- comento Artemisa.
-Gracias por salvarme Annabeth- agradeció Rachel.
Ella la miró y le dio una sonrisa forzada.
"Corrí hacia adelante mientras los rotores giraban hasta detenerse. Rachel abrió la puerta lateral y sacó a rastras al piloto. Rachel todavía vestía como si estuviera de vacaciones, en pantalones cortos de playa, una playera y sandalias. Su cabello estaba recogido y su rostro verde por el paseo en helicóptero. Annabeth salió al fin."
-¿Estabas ansioso por qué saliera?- pregunto con picardía Afrodita.
-Pues claro, ¡acaba de aterrizar un helicóptero!- dijo con emoción.
-Hombres…- suspiró Afrodita.
-Percy…- corrigió Piper.
"La miré sorprendido.
-No sabía que podías pilotear un helicóptero.-
-Tampoco yo- dijo -Mi papá está loco por la aviación. Además, Dédalo tenía algunas notas de maquinas voladoras. Solo hice mi mejor intento con los controles.-"
-Me impresionas- dijo Ares.
-Gracias- le dio una sonrisa.
-¡Ha sido genial!- dijo Will levantándose y abrazando a la rubia.
Eso hizo que Annabeth y Percy se sonrojaran, pero uno por la ira y otro por la vergüenza.
-Sí, ha sido genial- Percy le dio a Will un empujón separándolo de ella.
"-Me salvaste la vida.- dijo Rachel.
Annabeth flexionó su hombro herido.
-Sí, bueno...No lo hagamos un hábito. ¿Qué estás haciendo aquí, Dare? ¿No se te ocurrió algo mejor que volar hacia una zona de guerra?-"
-Exacto- dijo Ares- ha sido muy irresponsable podías haber dañado a algún aliado, y vamos muy mal de personal.
Hestia tosió.
-Además…
-Además de que podrías haberte hecho daño ¿contenta?- preguntó el dio molesto.
"-Yo... -Rachel me miró -Tenía que estar aquí. Sabía que Percy estaba en problemas.-
-Tienes razón.- gruñó Annabeth -Bueno, si me disculpan, tengo algunos amigos heridos que atender. Qué bueno que pases por aquí, Rachel.-"
Los Stoll se levantaron y abrazaron a Annabeth.
-¿Qué hacéis?- pregunto la rubia.
-Adorar a nuestra nueva reina del sarcasmo- dijeron ambos por lo que Percy bufó y los chicos soltaron una risita.
-Os dije que se iba a enfadar- les regaño Silena.
"-Annabeth- la llamé.
Se marchó sin miramientos."
-Pasó de ti- Leo y los Stoll estaban en el suelo riéndose.
-No me hace gracia- gruñó Percy.
"Rachel se desplomó en el bordillo de la acera y puso la cabeza entre sus manos.
-Lo siento, Percy. No pretendía...Siempre hecho las cosas a perder.-
Era difícil discutir con ella, pensando que me agradaba que estuviera a salvo. Miré en la dirección en que Annabeth se fue, pero ella había desaparecido entre la gente. No podía creer lo que acababa de hacer - salvar la vida de Rachel, aterrizar un helicóptero y luego marcharse como si no fuera la gran cosa."
-Ha hecho cosas peores- se encogió de hombros.
Percy frunció el ceño preocupado.
-¿No será porque quieres dártela de importante delante de Dare?- se rió Thalía en la oreja de la rubia que la miró molesta.
"-Esta bien- le dije a Rachel, aunque mis palabras sonaban vacías. -¿Así que cual es el mensaje que querías entregar?-
Ella frunció el ceño.
-¿Como sabias acerca de eso?-
-Un sueño-
Rachel no pareció sorprendida. Jaló sus pantaloncillos playeros. Estaban cubiertos de dibujos, lo que no era inusual en ella, pero estos símbolos los reconocía: letras griegas, imágenes de cuentas del campamento, bocetos de monstruos y rostros de dioses. No entendía como Rachel podía saber de esas cosas. Nunca había estado en el Olimpo o el campamento.
-He estado viendo cosas también. -musitó -Quiero decir, no solo a través de la Niebla. Esto es diferente. He estado haciendo dibujos, escribiendo líneas...-
-En griego antiguo- dije -¿Sabes lo que dicen?-
-Eso es lo que quería hablar contigo. Esperaba...bueno, si hubieras venido con nosotros de vacaciones, esperaba que tú pudieras ayudarme a descubrir que me está pasando.-"
-Ahhh eso era lo quería- dijo Afrodita.
-¿Qué pensabas que quería?- pregunto Percy confuso.
-Rachel sigue leyendo- ordenó la diosa.
"Ella me miró suplicante. Su rostro estaba quemado por el sol de la playa. Su nariz se despellejaba. No podía reponerme de la impresión de que ella estuviera aquí en persona.
Había forzado a su familia a acortar sus vacaciones, accedido a ir a una horrible escuela, y volado un helicóptero a una batalla de monstruos solo para verme. A su manera, ella era tan valiente como Annabeth."
Annabeth bufó, no era tan valiente como ella, quería imaginársela enfrentándose a un monstruo, eso sería divertido.
Una sonrisa maligna se formo en los labios de la rubia, cosa que hizo que los semidioses que la conocían tragaran saliva.
"Pero lo que le pasaba con esas visiones realmente me desconcertaba. Tal vez era algo que le pasaba a todos los mortales que podía ver a través de la Niebla. Pero mi mamá nunca me habló de nada como eso. Y las palabras de Hestia acerca de la mamá de Luke venían de nuevo a mi mente: "May Castellan fue muy lejos. Trató de ver demasiado."
-Rachel- dije -Desearía saber. Quizás deberíamos preguntarle a Quirón...-
Ella retrocedió como si hubiera recibido un choque eléctrico."
-No hay tal suerte- murmuro Annabeth.
Thalía rió a su lado.
-¿Qué dijiste?- pregunto Percy.
-Nada- le sonrió.
"-Percy, algo está a punto de suceder. Un engaño que terminará en muerte.-
-¿Que quieres decir? ¿La muerte de quien?-
-No lo sé- miró nerviosamente alrededor -¿No lo sientes?-
-¿Ese es el mensaje que querías decirme?-
-No- Ella dudó. -Lo siento. No tiene sentido, pero ese pensamiento simplemente me vino. El mensaje que escribí en la playa era diferente. Tenía tu nombre.-
-Perseus- recordé -En griego antiguo.-
Rachel asintió.
-No sé su significado. Pero sé que es importante. Tienes que oírlo. Decía: Perseus, tú no eres el héroe.-"
-¿Cómo? ¡Soy un héroe!- se quejo el pelinegro.
-Alerta de ego- dijeron Nico y Thalía.
-Tú no eres el héroe…- murmuro Annabeth pensativa.
"La miré como si acabara de abofetearme.
-¿Viajaste miles de kilómetros para decirme que no soy el héroe?-
-Es importante- insistió -Afectará lo que haces.-
-¿No soy el héroe de la profecía? ¿O el héroe que derrotará a Cronos? ¿Qué quieres decir?-
-Yo...Lo siento, Percy. Es todo lo que sé. Tenía que decírtelo porque...-
-¡Bien!- Quirón se acercó. -Esta debe ser la señorita Dare.-
Quise gritarle que se largara, pero por supuesto no lo hice. Traté de mantener mis emociones bajo control. Sentía como si tuviera otro huracán personal girando alrededor de mí."
-Percy los modales- le regañó dulcemente Hestia.
-Perdón, pero lo que cuenta es que no lo hice- se disculpó Percy.
"-Quirón, Rachel Dare.- dije -Rachel, este es mi maestro Quirón.-
-Hola- dijo Rachel, abatida. No parecía para nada sorprendida de que Quirón fuera un centauro."
-Todavía me acuerdo de cuando me quisiste atravesar con la espada, además de que he visto al señor todopoderoso Cronos- se encogió de hombros.
-Eso fue sin querer- se quejo Percy- ¿Cuánto tiempo vas a estar torturándome con eso?
-Hasta que me canse- dijo la pelirroja.
"-No está dormida, señorita Dare.- notó Quirón -¿Y aún así es mortal?-
-Soy mortal- ella aceptó, como si fuera un pensamiento deprimente. -El piloto cayó dormido tan pronto pasamos el río. No sé por qué yo no. Solo sé que tenía que estar aquí, para advertir a Percy.-
-¿Advertir a Percy?-
-Ella ha estado viendo cosas- dije -Escribiendo líneas y haciendo dibujos.-
Quirón levantó una ceja.
-¿Ah, sí? Cuéntame.-"
-Uno, dos, tres, cuatro…- contaron los Stoll.
Todos los miraron.
-¿Qué? Dijo que le contáramos- se encogió de hombros Travis.
Katie les dio un golpe a cada uno.
-Por tontos.
"Rachel le contó las mismas cosas que a mí. Quirón tiró de su barba.
-Señorita Dare...quizás deberíamos hablar.-
-Quirón- balbuceé. Tuve una repentina y terrible imagen del campamento mestizo en los 90´s, y May Castellan gritando en el ático. -Tú...Ayudarás a Rachel, ¿Verdad? Quiero decir, le advertirás que sea cuidadosa con estas cosas. Que no vaya muy lejos.-
Su cola se balanceaba como hacia cuando estaba nervioso.
-Si, Percy. Haré mi mejor esfuerzo por entender lo que le está pasando y advertirla a la señorita Dare, pero eso tomará algún tiempo. Mientras tanto, deberías descansar. Movimos el auto de tus padres a un lugar seguro. El enemigo parece mantenerse a la espera por ahora. Instalamos literas en el edificio Empire State. Ve a dormir.-
-Todo mundo sigue diciéndome que duerma. -gruñí -No necesito dormir.-
Quirón esbozó una sonrisa.
-¿Te has visto recientemente, Percy?-"
-Uhhhh- corearon los semidioses.
-Hasta Quirón dice que necesitas verte en un espejo- comentó Clarisse.
-Que no puede, que lo rompe- Thalía estalló en carcajadas.
-No me refería a eso…- murmuro el Centauro.
"Miré mis ropas, que estaban chamuscadas, quemadas, desgarradas y agujereadas por mi noche de batalla constante.
-Me veo como muerto-"
-En resumen como Nico- rió Percy.
-Al menos yo sé pensar- contraataco Nico.
"admití -¿Pero crees que puedo dormir después de lo que acaba de pasar?-
-Podrás ser invulnerable en combate- me reprendió -Pero eso solo hace que tu cuerpo se canse más de prisa. Recuerdo a Aquiles. Donde fuera que ese rapaz no estuviera peleando, estaba durmiendo. Debía de tomar unas 20 siestas al día. Tú, Percy, necesitas tu descanso. Puedes ser nuestra única esperanza.-"
Leo se levanto y le echo a una manta encima a Percy.
-¡A dormir!- declaró que ya es tarde.
-Sí, es tarde…- comentó Zeus- será mejor que durmamos después de este capítulo.
Todos asintieron de acuerdo.
-Yo puedo cantar una nana- dijo Percy.
-¡No!- exclamaron Annabeth, Thalía y Grover tapándose las orejas.
"Quise quejarme de que yo no era la única esperanza. De acuerdo con Rachel, ni siquiera era el héroe. Pero la mirada en los ojos de Quirón dejaba claro que no iba a tomar un "no" como respuesta.
-De acuerdo- gruñí -Hablen.-
Arrastré los pies hacia el edificio Empire State. Cuando miré atrás, Rachel y Quirón estaban hablando muy serios, como si discutieran arreglos funerales. Dentro del recibidor, encontré una litera vacía y me tumbé, seguro de que no podría dormir. Un segundo después, mis ojos se cerraron."
-¡Y es un nuevo record!- dijeron los Stoll.
-Hay que darle un premio- comentó Leo.
-El bebe dormilón del año- rieron Travis y Connor.
Percy le dedico una fulminante mirada, luego se tapo con la manta, empezaba a hacer frío, vio como Annabeth tiritaba, se pego más a ella y la tapo con la manta, ella le sonrió.
"En mi sueño, estaba de nuevo en el jardín de Hades. El señor de los muertos se paseaba de arriba a abajo, tapándose las orejas mientras Nico lo seguía, agitando los brazos.
-¡Tienes que hacerlo!- insistía Nico."
-No lo he matado porque es mi hijo- declaró Hades.
-Pero Perséfone me ha convertido en cereal- gruñó con rencor el hijo de Hades.
-Hijo, ¡ya te he pedido perdón!
"Deméter y Perséfone se sentaban juntas en la mesa del desayuno. Ambas diosas se veían aburridas. Deméter vació harina cernida en cuatro grandes tazones. Perséfone cambiaba mágicamente los arreglos florales de la mesa, cambiando las flores de rojas a amarillas a moteadas."
-Genial, la suegra ha venido- dijo con sarcasmo Hades.
-Hay que comer cereal- murmuro ella.
-Que vuelve la loca del cereal- susurro Nico a Percy, y este asintió.
"-¡No tengo que hacer nada!- los ojos de Hades brillaron -¡soy un dios!-
-Padre- dijo Nico -si el Olimpo cae, la seguridad de tu propio palacio no importará. Te desvanecerás también.-
-Yo no soy un Olímpico- masculló -Mi familia ha dejado eso bien claro.-
-Lo eres- dijo Nico -Te guste o no.-
-Viste lo que le hicieron a tu madre.- dijo Hades -Zeus la mató ¿Y tengo que ayudarlos? ¡Se merecen lo que tienen!-"
-La destrucción nuestra significa la tuya- le dijeron los demás dioses.
-Perdón, pero estaba enfadado, me habéis excluido- gruñó el dios.
-Todo es culpa de Zeus- dijeron Poseidón, Hermes y Apolo señalando al dios.
"Perséfone suspiró. Hizo caminar sus dedos por la mesa, cambiando la platería por rosas inconscientemente.
-¿Podríamos, por favor, no hablar de esa mujer?-
-¿Saben que le ayudaría a este muchacho?- musitó Deméter -Agricultura-"
-Eso no ayuda- gruñó.
-Sí que lo hace, así cultivas tu propio cereal- dijo convencida la diosa.
-Que no me gusta el cereal- murmuro Nico, causando las risa de Percy, Annabeth y Thalía.
"Perséfone puso los ojos en blanco.
-Madre...-
-Seis meses detrás del arado. Forja un excelente carácter.-
Nico se plantó frente a su padre, forzando a Hades a mirarlo.
-Mi madre entendía lo que es la familia. Por eso no quería dejarnos. No puedes abandonar a tu familia solo porque hicieron algo terrible. Tú les has hecho cosas horribles también.-
-¡María murió!- le recordó Hades.
-¡No puedes solamente aislarte de los otros dioses!-
-Lo he hecho muy bien por miles de años.-
-¿Y eso te ha hecho sentir mejor?- cuestionó Nico -¿Esa maldición sobre la Oráculo te ayudó en algo? Guardar rencores es un defecto fatal. Bianca me advirtió acerca de eso, y ella tenía razón.-
-¡Para los semidioses! ¡Yo soy inmortal, todopoderoso! No ayudaría a los otros dioses si me rogaran, si el mismo Percy Jackson me suplicara...-"
Poseidón fulminó a Hades con la mirada.
-Mi hijo no te va suplicar- dijo antes de lanzarle unos litros de agua del océano Ártico.
-Me lo merecía- comentó Hades.
"-¡Eres tan exiliado como lo soy yo!- gritó Nico -Deja de estar enojado por eso y haz algo útil por una vez. ¡Es la única manera en que te respetarán!- La palma de Hades se llenó de un fuego negro. -Adelante- dijo Nico -Vuélame en pedazos. Eso es justo lo que los otros dioses esperarían de ti. Pruébales que tienen razón.-
-Si, por favor.- pidió Deméter -Cállalo.-"
Todos miraron mal a Deméter.
-A mi primo no le vas a hacer nada- dijo Percy.
-No, por encima de mi cadáver vas a tocar al niño sombra- lo defendió Thalía.
Los dioses se quedaron estupefactos, no sabían como ellos se llevaban tan bien si sus padres apenas de soportaban.
"Perséfone suspiró.
-Oh, no lo sé. Preferiría pelear en la guerra que comer otro tazón de cereal. Esto es aburrido.-
Hades rugió de ira. Su bola de fuego golpeó un árbol plateado junto a Nico, derritiéndolo en una piscina de metal liquido.
Y mi sueño cambió."
-Menos mal- murmuro Hades viendo como Percy, Thalía y Poseidón le lanzaban miradas asesinas.
"Estaba parado afuera de las Naciones unidas, a más de un kilometro al Noreste del Empire State. El ejército del titán había instalado un campamento alrededor del complejo de la ONU."
-Que paradójico- comentó Atenea.
-¿Para qué?- preguntó Leo.
Los que no sabían lo que era miraron a Annabeth.
-Paradójico- corrigió- contradicción, es contradictorio que el ejercito esta alrededor del complejo de la ONU.
-Ahhh- soltaron todos.
-Sí es que mi listilla en muy lista- le dijo Percy al oído.
Annabeth sonrió y apoyo la cabeza en el hombro de Percy.
"Las astas estaban adornadas con horribles trofeos - cascos y piezas de armaduras de los campistas derrotados. A lo largo de la Primera Avenida unos gigantes afilaban sus hachas. Los telkhines reparaban sus armaduras en forjas provisionales.
Cronos en persona se paseaba en lo alto de la plaza, oscilando su guadaña, así que sus guardaespaldas dracenas se mantenían lejos. Eathan Nakamura"
Thalía y Percy gruñeron.
-Si ya se hubiera enfrentado a mí, no estaría ahí- dijo Percy.
-No lo mates, tenemos que torturarlo primero- comento Thalía- nadie apuñala a mi mejor amiga.
"y Prometeo estaban de pie, fuera del alcance del corte. Eathan jugueteaba nervioso con las correas de su escudo, pero Prometeo se veía tan calmado y tranquilo como siempre en su esmoquin.
-Odio este lugar- gruñó Cronos -"Naciones Unidas". Como si la humanidad pudiera reunirse alguna vez. Recuérdenme destrozar este edificio después de destruir el Olimpo.-"
-Por encima de nuestro cadáver- los dioses se levantaron de sus tronos.
-Dirán por encima del nuestro- corrigió Percy.
"-Sí, Señor- Prometeo sonrió como si la ira de su amo lo divirtiera. -¿Destrozamos los establos en Central Park también? Sé cuánto le molestan los caballos.-
-¡No te burles, Prometeo! Esos malditos centauros lamentarán haber interferido. Se los daré a comer a los perros del infierno, empezando por ese hijo mío ese debilucho Quirón.-"
-Ahora sí que hay que matarlo- gruñó Annabeth levantando la cabeza del hombro de Percy.
-Morirá entre terrible sufrimiento- dijo Percy volviendo a colocar la cabeza de Annabeth en su hombro.
-Chicos…- los intento calamar en vano Quirón.
"Prometeo sonrió.
-Ese debilucho destruyó a una legión entera de telkhines con sus flechas.-"
-Prometeo me está empezando a caer bien- comentó Percy.
-A mí no, te dio la vasija de pandora- susurro Annabeth a Percy.
"Cronos osciló su guadaña y cortó un asta bandera a la mitad. Los colores nacionales de Brasil cayeron sobre el ejército, aplastando a una dracena."
-Una menos a la que tenemos matar- sonrió Leo.
-¡Tú no estás!- gruñeron los semidioses.
-Sois malos conmigo- Leo hizo un puchero.
"-¡Los destruiremos!- rugió Cronos. -Es tiempo de soltar al drakón. Nakamura, tú lo harás.-"
-¡Mierda!- exclamo Ares.
-Tenemos un problema- comentó Annabeth y Thalía asintió a su lado.
-¿Qué tan malo puede ser?- pregunto Percy.
-Mucho- dijeron las dos chicas.
"-Sí, mi Señor. ¿Al anochecer?-
-No- dijo Cronos -Inmediatamente. Los defensores del Olimpo están malheridos. No esperarán un ataque repentino. Además, sabemos que no pueden vencer a este drakón.-"
-Ya lo esperamos- Thalía señaló a Percy- ser tan entrometido al final nos ha servido de algo.
Percy iba a decir algo pero Annabeth lo interrumpió.
-¿Cómo es eso de qué no podemos vencer a ese Drakón?
"Eathan se veía confuso.
-¿Mi señor?-
-No te importa, Nakamura. Solo haz mi voluntad. Quiero al Olimpo en ruinas para cuando Tifón llegue a New York. ¡Destruiremos a los dioses completamente!-
-Pero, mi señor- dijo Eathan -Su regeneración.-
Cronos apuntó a Eathan, y el semidiós se congeló.
-¿Parece- siseó Cronos -que necesite regenerarme?-
Eathan no respondió. Es bastante difícil cuando estás inmovilizado en el tiempo.
Cronos chasqueó los dedos y Eathan se desplomó."
-¡Mátalo!- dijeron Thalía y Percy.
-Mejor no meterse con Annabeth, además de su furia tenemos la de estos dos- susurro Leo a Jason y Piper que asintieron.
"-Pronto- masculló el titán -esta forma será innecesaria. No descansaré con la victoria tan cerca. ¡Ahora, vete!-
Eathan huyó a toda prisa."
-Cobarde- dijeron Thalía, Percy y Clarisse.
-¿No os vais a cansar?- pregunto Annabeth.
-¡No! Nadie te hace daño- dijo Percy.
"-Esto es peligroso, mi señor- advirtió Prometeo -No sea impaciente.-
-¿Impaciente? ¿Después de podrirme tres mil años en las profundidades del Tártaro, me llamas impaciente? Destrozaré a Percy Jackson en mil pedazos.-"
-Ponte a la cola- sonrió Percy.
-Lo del tártaro te lo merecías- comento Poseidón.
-Exacto, te comiste a tus propios hijos- gruñó Hades- fue una infancia horrible.
"-Dos veces ha peleado con él- señaló Prometeo -Y aun sigue diciendo que está por debajo de la dignidad de un Titán pelear con un simple mortal. Me pregunto si su anfitrión mortal estará influenciándolo, debilitando su juicio.-
Cronos volvió sus ojos dorados al otro titán.
-¿Me llamas débil?-
-No, mi señor. Solo quiero decir...-
-¿Tu lealtad está dividida?- preguntó Cronos -Tal vez extrañes a tus viejos amigos, los dioses. ¿Quieres unirte a ellos?-
Prometeo palideció.
-Me he expresado mal, Mi Señor. Sus órdenes serán obedecidas.- Se volvió hacia el ejército y gritó: -¡PREPARENSE PARA LA BATALLA!-"
-Ya me volvió a caer mal- gruñó Percy.
-Déjalo, el pobre tiene un trastorno de bipolaridad- dijo Thalía.
-¡Igual que mi profesora de inglés!- exclamo Leo.
"Las tropas comenzaron a agitarse. Desde algún lugar detrás del complejo de las Naciones Unidas, un feroz rugido sacudió la ciudad - el sonido de un drakón despertando. El ruido fue tan horrible que me despertó, y noté que aun lo escuchaba a un kilometro de distancia.
Grover estaba junto a mí, luciendo nervioso.
-¿Que fue eso?-
-Ya vienen- dije -Y estamos en problemas.-
La cabaña de Hefesto se había quedado sin Fuego Griego. La cabaña de Apolo y las cazadoras hurgaban buscando flechas. Muchos de nosotros habíamos ingerido tanta ambrosia y néctar que no nos atrevíamos a tomar más. Teníamos dieciséis campistas, quince cazadoras, y media docena de sátiros quedaban en forma para pelear. El resto se había refugiado en el Olimpo. Los Ponis Fiesteros trataban de formar filas, pero se tambaleaban y tropezaban y todos apestaban a cerveza de raíz. Los de Texas se daban topes en la cabeza con los de Colorado. El grupo de Missouri discutía con el de Illinois."
-Tiene muy mala pinta- murmuro Atenea.
Los dioses asintieron preocupados.
-¡Podemos!- gritó Percy.
-Percy nosotros no podemos votar- dijo Annabeth. (Podemos es el nombre de un partido político)
"Las oportunidades eran muy buenas de que todo el ejercito acabara peleándose unos con otros en vez de contra el enemigo."
-Hay tención en el ambiente- murmuro Thalía.
-Desde la llegada de Rachel- susurro Annabeth, pero como seguía con la cabeza encima del hombro de Percy este la escucho.
-¿Qué insinúas?- preguntó.
-Nada.
"Quirón trotó con Rachel a sus espaldas. Sentí una punzada de molestia porque Quirón rara vez daba a alguien un paseo, y nunca a un mortal."
-A Percy nunca le ha dado un paseo- se encogió de hombros Annabeth.
-¡Pero a ti y a Rachel si se los da!- gruñó Percy.
"-Tu amiga tiene algunas visiones útiles, Percy.- dijo.
Rachel se ruborizó.
-Solo algunas cosas que he visto en mi cabeza.-
-Un drakón- dijo Quirón -Un drakón Lydio, para ser exactos. Del más viejo y peligroso tipo.-
Miré a Rachel
-¿Como supiste eso?-
-No estoy segura- admitió Rachel -Pero este drakón tiene un muy particular destino. Será asesinado por un hijo de Ares.-"
-Pues vamos escasos de hijos de Ares- comento Leo.
-¡Qué tú no estás luchando Valdez!- le gritó Thalía.
-Sois malos conmigo- Leo hizo un puchero.
-No Leo, solo dicen la verdad- los defendió Piper.
-Reina de la belleza no me esperaba eso de ti- "lloró" Leo.
"Annabeth cruzó los brazos.
-¿Como puede ser posible que sepas eso?-
-Solo lo vi. No puedo explicarlo.-
-Bueno, esperemos que te equivoques- dije -Porque estamos un poco escasos de hijos de Ares...- Un horrible pensamiento se me ocurrió, y maldije en griego antiguo."
-Pienso igual que Percy- Leo sonrió.
-Pobre, piensa que es bueno pensar igual al sesos de alga- Thalía se limpio una lagrima imaginaria.
-Lo hemos perdido- comento Nico.
"-¿Qué?- preguntó Annabeth.
-El espía- le dije. -Cronos dijo: "Sabemos que no pueden vencer a este drakón." El espía le ha mantenido actualizado. Cronos sabe que la cabaña de Ares no está con nosotros. Intencionalmente eligió un monstruo que no podemos vencer.-
Thalía hizo un gesto.
-Si alguna vez atrapamos a tu espía, va a arrepentirse mucho. Quizás podamos enviar otro mensaje al campamento...-"
-No creo que Clarisse entré en razón- comentó Will.
-No, es muy cabezota- dijeron los Stoll.
-Y dale, seguro que voy para allá- gruñó Clarisse.
"-Ya lo hice- dijo Quirón. -Blackjack esta de camino. Pero si Silena no fue capaz de convencer a Clarisse, dudo que Blackjack...-
Un rugido sacudió el suelo. Sonaba muy cerca.
-Rachel- dije -Entra en el edificio.-
-Quiero quedarme-
Una sombra cubrió el sol. Cruzando la calle, el drakón se posó en un costado de un rascacielos. Rugió, y mil ventanas se rompieron.
- Pensándolo bien,- dijo Rachel con una vocecita -estaré adentro.-"
-Rachel ¿te asustaste?- rió Thalía.
-Yo…- intento explicar.
-¡Qué viene el drakón!- exclamo Clarisse y Rachel pegó un salto.
-Eso es un sí- dijo Annabeth entre risas.
-Odio aparecer en el libro- gruñó la pelirroja.
"**********
Déjenme explicar:"
-Ufff, si Percy va a explicar mal vamos- dijo Thalía.
-¿Estamos seguros que explicara bien?- pregunto Nico.
-Tontos- murmuro Percy.
"hay dragones, y hay drakons.
Los drakons son varios miles de años más viejos que los dragones, y mucho más grandes. Se ven como serpientes gigantes. La mayoría no tiene alas. La mayoría no escupe fuego (creo que algunos si). Todos son venenosos. Todos son inmensamente fuertes, con escamas más duras que el titanio. Sus ojos pueden paralizarte; no el tipo de parálisis "volverte de piedra" como Medusa, sino del tipo: "Oh, dioses, esa enorme serpiente va a comerme", que es casi igual de mala."
-Yo creo que la de Medusa en peor- dijo Leo.
-Yo no sé, una vez en el campamento hubo un Drakón y fue horrible la parálisis pero cuando Medusa nos amenazó con convertirnos en piedra también fue horrible- pensó Annabeth en voz alta.
Percy sintió un escalofrío.
-A saber lo que quería hacer con mi estatua- se quejo Percy.
"Teníamos clases de pelea con drakons en el campamento, pero no había manera de prepararte para una serpiente de casi cien metros de largo, tan gruesa como un autobús escolar deslizándose por el costado de un edificio, sus ojos amarillos como faros para niebla y su boca llena de dientes afilados como navajas tan grandes como para comerse a un elefante.
Casi me hizo extrañar a la cerda voladora."
-Sí, yo prefiero a la cerda- comentó Leo.
-¡Nadie te ha preguntado Valdez!- gruñó Clarisse.
-¿Estás enamorada de mí? Por eso te metes conmigo- sonrió con picardía Leo.
Chris, los hermanos Stoll y Silena tuvieron que sujetar a Clarisse para que no cometiera un asesinato.
"Mientras tanto el ejército enemigo avanzaba por la Quinta Avenida. Habíamos hecho nuestro mejor esfuerzo para empujar los autos fuera del camino y mantener a salvo a los mortales, pero facilitaba que nuestros enemigos se acercaran. Los Ponis Fiesteros agitaban la cola nerviosamente. Quirón galopaba arriba y abajo de sus filas, Gritando palabras de ánimo para mantenerse y pensar en la victoria y en cerveza de raíz, pero me imaginaba que en cualquier segundo ellos entrarían en pánico y huirían."
-Y eso es el voto de confianza que Percy les da a los ponis juerguistas- sonrió Leo.
-Tú no los has visto luchar- se limito a decir Thalía.
"-Me encargaré del drakón- Mi voz sonó como un tímido chillido. Entonces grité a todo pulmón: -¡YO ME ENCARGARÉ DEL DRAKON! ¡Todos los demás, mantengan las líneas contra el enemigo!-"
-Eso es, tienes que sonar como un hombre- dijo Ares.
-No creo que el solo pueda con él- dijo Thalía.
-Apuesto a que no puede con el monstruo- levantó la mano Clarisse.
Thalía y Leo miraron a Annabeth.
-Yo no soy quien para contradecir una visión- se limito a decir y Percy la fulmino con la mirada.
"Annabeth se me acercó. Se había puesto su casco con forma de búho muy abajo sobre su cara, pero me di cuenta que tenía los ojos rojos."
-Normal- comentó Thalía- siempre estás pendiente de ella.
-No sabes cómo se puso cuando teníamos que ir a recatarla de Atlas- se quejo Grover.
"-¿Me ayudarás?- pregunté.
-Es lo que hago- dijo miserablemente -Ayudo a mis amigos.-
Me sentí como un completo imbécil. Quería jalarla a un lado y explicarle que yo no pretendía que Rachel estuviera aquí, que no había sido mi idea, pero no teníamos tiempo."
-¿Por qué quieres explicárselo?- pregunto Afrodita con una sonrisa- ustedes no son nada.
-Ella es mi mejor amiga, y se siente amenazada por Rachel- se encogió de hombros.
-Percy…-dijeron Afrodita y Silena.
"-Vuélvete invisible- dije -Busca uniones débiles en su armadura mientras yo lo mantengo ocupado. Solo ten cuidado.- Silbé -¡Señorita O´Leary, aquí!-
¡ROOOF! Mi perro del infierno saltó sobre una línea de centauros y me dio un beso que olía sospechosamente a pizza de peperoni.
Desenfundé mi espada y cargué contra el monstruo. El drakón estaba tres pisos por arriba de nosotros, deslizándose sobre los edificios como si midiera nuestras fuerzas. A donde miraba, los centauros de paralizaban de miedo. Desde el norte, el ejército enemigo chocó contra los Ponis Fiesteros, y nuestra línea se rompió. El drakón se abalanzó, tragándose a tres centauros californianos de un bocado antes de que yo pudiera siquiera acercarme.
La señorita O´Leary se lanzó por al aire - una sombra mortal con colmillos y garras.
Normalmente, un perro del infierno embistiendo es algo terrorífico de ver, pero junto al drakón la señorita O´Leary parecía un juguete de niños."
-No quiero saber cómo es el Drakón- dijo Leo.
Todos fruncieron el ceño.
-Digamos que cuando vio por primera vez a la señorita O´Leary pegó un chillido y corrió hasta que el agua le cubrió de pies a cabeza- se rió Piper.
"Sus garras rasguñaron inofensivamente las escamas del drakón. Ella mordió la garganta de la bestia pero no pudo hacer mella. Su peso, sin embargo, fue suficiente para derribar al drakón del costado del edificio. Cayó torpemente y destrozó la acera, perro del infierno y serpiente revolcándose y destruyendo. El drakón trató de morder a la señorita O´Leary, pero ella estaba muy cerca de la boca de la serpiente. Salpicó veneno por doquier, convirtiendo centauros en polvo junto con algunos cuantos monstruos, pero la señorita O´Leary se balanceó alrededor de la cabeza de la serpiente, rasguñando y mordiendo."
-Tú puedes señorita O´Leary- dijeron los hermanos Stoll.
-Estáis hablando con un objeto inanimado- les dijo Katie.
Ellos se sonrojaron.
-Los Stoll son unas fresas- rió Thalía.
-Han pasado mucho tiempo en el huerto- le siguió la broma Percy.
"-¡YAAAAAH! Encajé a Riptide profundamente en el ojo izquierdo del monstruo. La pupila se volvió oscura."
-Percy has dejado ciego al Drakón- comentó Will.
-En todo caso bizco- corrigió Annabeth.
Todos se imaginaron al monstruo después del ataqué de Percy y comenzaron a reír.
"El drakón siseo y se irguió para atacar, pero rodé hacia un lado. Su mordisco hizo un agujero tamaño piscina en el pavimento. Se volvió hacia mí con su ojo bueno, y yo me enfoqué en sus dientes para no quedarme paralizado. La señorita O´Leary hizo lo mejor que pudo para causar una distracción. Se trepó a la cabeza de la serpiente y rascó y gruñó como una peluca negra realmente enojada.
El resto de la batalla no iba bien. Los centauros estaban en pánico ante el embate de gigantes y demonios."
-Percy tenías razón, saborea este momento porque no vas escuchar esta frase más en tu vida- le dijo Thalía.
-¡Qué graciosa eres Cara de Pino!- ironizó Percy.
-Más que tú sí sesos de alga- sonrió la cazadora.
-¿Quieres pelea?- preguntó Percy.
-¡Nadie quiere pelea!- dijo Annabeth molesta, coloco de nuevo su cabeza en el hombro de Percy no sin antes recibir una mirada pícara por parte de Thalía.
"Una playera naranja del campamento aparecía ocasionalmente en el mar de la pelea, pero desaparecía en seguida. Las flechas zumbaban. El fuego explotaba en oleadas a través de ambos ejércitos, pero la acción se movía por la calle hacia la entrada del Empire State. Estábamos perdiendo terreno.
De pronto Annabeth se materializó sobre el lomo del drakón."
-Tenemos un problema- murmuro Percy.
-Estará bien, es Annabeth- infundo ánimos Thalía.
-Sí, solamente ha recibido una puñalada- dijo Percy.
-Hay que protegerla- comento Thalía.
"Su gorra de invisibilidad se cayó de su cabeza mientras incrustaba su cuchillo de bronce en una ranura entre las escamas de la serpiente. El drakón rugió. Se enroscó, derribando a Annabeth de su espalda. La alcancé justo cuando golpeaba el suelo. La arrastré fuera del camino mientras la serpiente rodaba, aplastando un poste de luz justo donde ella había estado.
-Gracias- dijo.
-¡Te dije que tuvieras cuidado!-
-Sí, bueno, ¡AGACHATE!-"
-Annabeth ¿por qué quieres que se agache?- pregunto Connor Stoll con picardía.
Pero ella no dijo nada, tenía los ojos cerrados y usaba el hombro de Percy como almohada.
-Da gracias que está dormida- dijo Percy.
-Se ve tan linda dormida- sonrió Will.
-Solace cuidado con lo que dices- le gruñó Percy.
Percy le acarició la mejilla a una dormida Annabeth, pero lo que no sabían era que la chica estaba despierta.
"Fue su turno de salvarme. Me derribó justo cuando los dientes del monstruo chasquearon sobre mi cabeza. La señorita O´Leary se estampó contra la cara del drakón para llamar su atención, y rodamos fuera del camino.
Mientras tanto nuestros aliados se habían replegado hasta las puertas del Empire State.
Todo el ejército enemigo los rodeaba. No teníamos opciones. No vendría más ayuda.
Annabeth y yo teníamos que retirarnos antes de que quedáramos aislados del Monte Olimpo.
Entonces escuché un estruendo en el sur. No era un sonido que se escuchara mucho en New York, pero lo reconocí de inmediato: ruedas de carros."
-Dime por favor que esa es la cabaña de Ares- rezó Leo.
-Leo no estabas allí…- suspiró Piper.
-Lo sé, pero me preocupo por Percy y Annabeth.
La voz de una chica gritó:
-¡ARES!
Y una docena de carros de guerra entraron en la batalla. Cada uno portaba un estandarte con un símbolo, la cabeza de un jabalí. Cada uno era tirado por caballos esqueleto con crines de fuego. Un total de 30 guerreros frescos, armaduras resplandecientes y ojos llenos de odio, bajaron sus lanzas como uno solo - haciendo un afilado muro de muerte.
-¡Los hijos de Ares!- dijo Annabeth asombrada -¿Como lo supo Rachel?-
No tenía una respuesta. Pero dirigiendo el ataque estaba una chica con una armadura muy familiar, su cara cubierta por un casco de cabeza de jabalí. Sostenía en alto una lanza que crepitaba con electricidad. Clarisse en persona había venido al rescate."
-Clarisse nunca nos hemos alegrado tanto de verte- dijeron los hermanos Stoll.
Clarisse infló el pecho.
Los Stoll se abalanzaron sobre ella para abrazarla.
-¡Imbéciles dejen de abrazarme!- grito Clarisse.
-Shhhh- la mandó a callar Percy- Annabeth está dormida.
"Mientras la mitad de sus carros cargaba contra el ejército de monstruos, Clarisse dirigió la otra mitad directo hacia el drakón. La serpiente se irguió y trató de tirar a la señorita O´Leary. Mi pobre mascota golpeó el lado de un edificio con un chillido. Corrí a ayudarla, pero la serpiente ya se había enfocado en la nueva amenaza. Aun con un solo ojo, su mirada bastó para paralizar a los conductores de dos carros. Ellos se desviaron hacia una línea de autos. Los otros cuatro carros siguieron avanzando. El monstruo mostró sus colmillos para atacar y se llevó un bocado de jabalinas de bronce.
-¡EEESSSS!
Gritó, que probablemente significa en drakón: ¡OOOWWWW!"
Todos miraron al joven Stoll, esperando a que tradujera.
-Significa ¡MALDITOS!
-Shhh- volvió a mandar a callar Percy.
"-¡Ares, a mí!- Gritó Clarisse, su voz sonaba más aguda de lo usual, pero supuse que no debía sorprenderme dado que ella estaba peleando."
Todos fruncieron el ceño.
"Cruzando la calle, la llegada de 6 carros le dio a los Ponis Fiesteros nueva esperanza. Se alinearon en las puertas del edificio Empire State, y el ejército enemigo momentáneamente se vio presa de la confusión. Mientras, los carros de Clarisse rodearon al drakón. Las lanzas se rompían contra la piel del monstruo. Los caballos esqueleto resoplaban fuego y relinchaban. Dos carros mas se voltearon, pero los guerreros simplemente se pusieron de pie, desenfundaron sus espadas y vinieron a trabajar.
Atacaban en las junturas de las escamas de la criatura. Esquivaban los chorros de veneno como si hubieran entrenado para eso toda su vida, lo que por supuesto hacían."
-Esos son mis hijos- dijo Ares con orgullo.
-La cabaña de Ares vamos a salvarlos- Clarisse hinchó de nuevo el pecho.
"Nadie podía decir que los campistas de Ares no fueran valientes. Clarisse estaba justo al frente, picando con su lanza la cara del drakón, tratando de sacarle el otro ojo. Pero mientras miraba, las cosas empezaron a ir mal. El drakón se tragó a un campista de Ares en un mordisco. Dejó inconsciente a otro y roció veneno en un tercero, que se escabulló en pánico, con su armadura derritiéndose."
-Ay mis hijos- se lamentó el dios de la guerra.
-Está guerra nos va a matar por los disgustos- se quejo Apolo.
"-Tenemos que ayudar.- dijo Annabeth.
Ella tenía razón. Me había quedado ahí parado, inmóvil por la sorpresa."
-Normal, Jackson se ha quedado maravillado con mi forma de luchar- dijo Clarisse.
Percy estaba tan embobado mirando a la rubia que descansaba sobre su hombro que paso de responder a Clarisse.
"La señorita O´Leary trató de levantarse pero chilló de nuevo. Una de sus patas estaba sangrando.
-Quédate detrás, chica.- le dije -Ya has hecho suficiente.-
Annabeth y yo saltamos sobre el lomo del monstruo y corrimos hacia su cabeza, tratando de desviar su atención de Clarisse. Sus compañeros de cabaña lanzaban jabalinas, la mayoría de las cuales se rompieron, pero algunas se quedaron en los dientes del monstruo. Apretó sus mandíbulas hasta que su boca fue una masa de sangre verde, veneno amarillento y armas astilladas."
-¡Qué asco!- dijeron Silena y Afrodita a la vez.
"-¡Puedes hacerlo!- le grité a Clarisse -¡Un hijo de Ares está destinado a matarlo!-
A través de su casco de guerra, solo podía verle los ojos - pero noté que algo estaba mal.
Sus ojos azules brillaban de miedo. Clarisse nunca se había visto así. Y no tenía los ojos azules."
-¡Qué está pasando!- gruñó Clarisse.
Silena tragó nerviosa.
-Clarisse baja la voz, que Annabeth se va a despertar.
"-¡ARES!- gritó, con esa extraña y aguda voz. Levantó su lanza y cargó contra el drakón.
-No- murmuré -¡ESPERA!-
Pero el monstruo la miró - casi con desprecio -y escupió veneno directo a su cara.
Ella gritó y cayó.
-¡Clarisse!- Annabeth saltó de la espalda del monstruo y corrió a ayudar, mientras los otros campistas trataban de defender a su consejera caída."
Clarisse miró a Annabeth, que estaba dormida en el hombro de Percy.
Se levanto y le susurro algo al oído.
-Annabeth, gracias, si estás despierta por favor sonríe.
Clarisse se sentó de nuevo en su sitio y vio como la rubia sonreía.
"Enterré a Riptide entre dos de las escamas de la criatura y logré atraer su atención hacia mí.
Salí despedido pero caí sobre mis pies
-¡Vamos, estúpido gusano! ¡Mírame!-"
-Decidido, mi hijo es un suicida- Poseidón tragó una pastilla.
-Solo trato de defender a Clarisse y Annabeth- se defendió el pelinegro.
Durante varios minutos siguientes, todo lo que vi fueron dientes. Retrocedí y esquivé el veneno, pero no podía herir a la cosa. Por el rabillo del ojo vi un carro volador aterrizar en la Quinta Avenida. Luego alguien corrió hacia nosotros. Una voz de chica, sacudida por la aflicción, exclamó:
-¡NO! maldita seas, ¿POR QUÉ?-
Me atreví a mirar, pero lo que vi no tenía sentido. Clarisse yacía en el suelo donde había caído. Su armadura humeaba por el veneno. Annabeth y los campistas de Ares trataban de retirarle el casco. Y arrodillada junto a ella, su cara empapada de lágrimas, estaba una chica con ropa del campamento. Era...Clarisse."
-Nuestra peor pesadilla se ha hecho realidad- dijeron los Stol- ¡hay dos Clarisse!
-Mi peor pesadilla se hizo realidad desde el día que os conocí- gruñó.
"Mi cabeza giró. ¿Por qué no lo noté antes? La chica con la armadura de Clarisse era mucho más delgada, y no tan alta. ¿Pero por qué alguien pretendería ser Clarisse?
Estaba tan consternado, que el drakón casi me partió a la mitad. La esquivé y la bestia enterró la cabeza en un muro de ladrillos.
-¿POR QUE?- exigió la verdadera Clarisse, sujetando a la otra chica en sus brazos mientras los campistas forcejeaban por quitarle el casco corroído por el veneno.
Chris Rodríguez corrió desde el carro volador. Él y Clarisse debieron venir en el carro desde el campamento, persiguiendo a los campistas de Ares que equivocadamente habían seguido a la otra chica, pensando que era Clarisse. Pero seguía sin tener sentido.
El drakón sacó la cabeza del muro de ladrillos y rugió de furia.
-¡Cuidado!- advirtió Chris.
En vez de voltear hacia mí, el drakón se volvió hacia el sonido de la voz de Chris. Mostró sus colmillos al grupo de semidioses. La verdadera Clarisse miró al drakón, su rostro lleno del más absoluto odio. Había visto esa intensidad solo una vez antes. Su padre, Ares, tenía la misma expresión cuando lo enfrenté en combate."
-Pobre Drakón, tenemos que hacerle un bonito funeral- dijo Leo.
-¡Tú no estabas!- le dijeron los semidioses.
-No estaré en cuerpo pero sí estoy en alma- comentó Leo.
-Seguro que por eso estamos perdiendo- habló Clarisse.
"-¿QUIERES MUERTE?- Clarisse le gritó al drakón -¡BIEN, VENGA!-
Tomó su lanza de la chica caída. Sin armadura ni escudo, se lanzó contra el drakón. Traté de acortar la distancia para ayudar, pero Clarisse fue más rápida. Se hizo a un lado mientras el monstruo atacó, pulverizando el suelo frente a ella. Luego saltó sobre la cabeza de la criatura. Mientras el monstruo se levantaba, Clarisse enterró su lanza eléctrica en su ojo bueno con tanta fuerza que la punta se rompió, liberando todo su poder mágico. La electricidad cruzó la cabeza de la criatura, causando que todo su cuerpo se sacudiera. Clarisse saltó hacia abajo, rodando para ponerse a salvo en la acera mientras la boca del drakón echaba humo. La carne del drakón se disolvió, y se desplomó dejando un túnel vacio de escamas acorazadas."
-Y vemos que Clarisse era el hijo de Ares que lo derrotaría- comentó Thalía.
Clarisse hinchó el pecho, Ares le revolvió el pelo con cariño.
-Esa es mi hija- dijo con orgullo.
"El resto de nosotros miramos a Clarisse sorprendidos. Nunca había visto a alguien derrotar a un monstruo tan enorme tan fácilmente. Pero a Clarisse no parecía importarle.
Corrió de vuelta junto a la chica herida que le robó su armadura.
Finalmente Annabeth logró remover el casco de la chica. Todos nos reunimos alrededor: campistas de Ares, Chris, Clarisse, Annabeth y yo. La batalla aún rugía en la Quinta Avenida, pero por el momento nada existía más que nuestro pequeño círculo y la chica caída. Sus rasgos, una vez hermosos, estaban horriblemente quemados por el veneno."
Silena bajó la cabeza, era necesario hacer eso, si no hubieran perdido la guerra.
Y ella lo sabía, sin su interferencia la cabaña de Ares no habría combatido.
"No había cantidad de néctar o ambrosía que pudiera salvarla.
Algo va a pasar. Las palabras de Rachel resonaron en mis oídos. Un engaño que acabará en muerte.
Ahora sabía a qué se refería, y sabia quien había llevado a la cabaña de Ares a la batalla."
-¿Tienes que decir todo eso? Ya lo sabemos- preguntó molesta Thalía.
-Es mi libro no el tuyo- dijo Percy.
-Seguro que el mío sería mejor.
-¿Queréis dejar de discutir para que podamos saber quién es la persona?- preguntó Leo.
Piper y Jason negaron con la cabeza, se suponía que ellos ya lo sabían pero Leo era excepción de todo.
-No- dijeron ambos.
-Pues grito y despierto a Annabeth, y todos sabemos el mal humor que suele tener si no la dejamos dormir, y no hay motivo para despertarla- habló Leo.
Los dos semidioses se callaron.
"Miré el rostro moribundo de Silena Beauregard."
-Hija mía- se lamentó Afrodita.
-¿Por qué?- pregunto Clarisse.
Silena enseñó la pulsera con la guadaña.
-Yo soy la espía, y eso era lo menos que podía hacer- dijo bajando la cabeza.
-Silena, eso te causo la muerte- habló Clarisse.
-Lo sé, pero soy una traidora.
-¡No!- exclamo Percy- eres una heroína, acabas de entregar tu vida para ayudarnos, para que el Olimpo no caiga, me encargaré personalmente si alguien la llama traidora porque no lo es.
-¡Por una vez estoy de acuerdo con Prissy!- Clarisse se levantó.
-Será mejor que vayamos a dormir- murmuro Zeus.
Todos asintieron, Percy cogió a Annabeth en volandas y la llevo al templo de Afrodita, que era donde dormían las chicas. Luego se fue al de Poseidón.
-¿Contenta?- preguntó Clarisse en su oído con una sonrisa, ella asintió.
