Capítulo 17

-Será mejor que vayamos a dormir- murmuro Zeus.

Todos asintieron, Percy cogió a Annabeth en volandas y la llevo al templo de Afrodita, que era donde dormían las chicas. Luego se fue al de Poseidón.

-¿Contenta?- preguntó Clarisse en su oído con una sonrisa, ella asintió.

En la mañana los chicos, en la cabaña de Poseidón se levantaron temprano, menos Percy, para que las chicas no les despertaran como la última vez, pero lo que no sabían era que Thalía Grace se había levantado temprano para tomar su venganza.

Cuando los chicos se miraron en el espejo soltaron un chillido que hizo despertar a las chicas que fueron corriendo hacia el templo de Poseidón y cuando descubrieron a los chicos con mechas rosas en el pelo no pudieron evitar reírse.

Percy se levanto por todo el alboroto.

-¿Qué pasa?- preguntó restregándose los ojos.

-Oye ¿por qué él no tiene el pelo con mechas rosas?- preguntó Leo señalándolo.

-Porque me pareció mejor hacerle una foto- Thalía enseñó el móvil donde había una foto de Percy agarrando y besando a su almohada- esta foto será esparcida por todo el campamento en cuanto lleguemos.

-¿Por qué nos hiciste esto?- Nico señaló a su pelo.

-Dije que me vengaría- sonrió como el gato del país de las maravillas y nadie se atrevió a planear una venganza contra la cazadora.

-¡A desayunar!- anunció Hestia.

Los semidioses se prepararon y luego desayunaron.

-¿Por qué tienen los chicos el pelo con mechas rosas?- preguntó entre risas Hermes.

-Dijo que se vengaría- Jason señaló a su hermana.

-Yo no sé por qué tengo yo mechas rosas, ¡no he hecho nada!- se quejó Will.

-Ya qué estaba- se encogió de hombros la cazadora.

-¿Quién lee ahora?- preguntó Poseidón cambiando de tema.

-Yo quiero leer- se ofreció Clarisse- y voy a matar a quien diga algo sobre lo de ayer.

-Y yo- dijeron Percy, Nico, Thalía y Annabeth.

-¿Cómo sabes lo que pasó ayer?- preguntó Percy a Annabeth.

-Thalía me lo contó- mintió la rubia, una mentira que todos excepto Clarisse y Thalía creyeron.

"Me siento en la silla caliente"

-¿Silla caliente?- preguntó Leo- ¿Cómo yo?- se prendió fuego.

-¡Qué alguien le tiré agua!- exclamó Piper.

Un poco del océano Ártico bañó al semidiós.

-De nada- sonrió el dios del mar.

-¡Aguafiestas!- exclamó Leo.

"-¿Que estabas pensando?

Clarisse meció la cabeza de Silena en su regazo.

Silena trató de tragar, pero sus labios estaban secos y partidos.

-No...Escuchabas. La cabaña solo... te seguiría a ti.-

-Así que robaste mi armadura.- dijo Clarisse, incrédula. -Esperaste hasta que Chris y yo salimos a patrullar; robaste mi armadura y fingiste ser yo.- Fulminó con la mirada a sus hermanos. -¿Y NADIE se dio cuenta?-"

-Percy- dijeron los semidioses de la sala.

-Me refería a mis hermanos- dijo Clarisse.

"Los campistas de Ares mostraron un súbito interés por sus botas de combate.

-No los culpes- dijo Silena -Ellos querían...creer que yo era tú.-

-Tú, estúpida niña de Afrodita,- sollozó Clarisse -¿Atacaste a un drakón? ¿Por qué?-

-Todo es mi culpa- dijo Silena, una lágrima corriendo por un lado de su cara. -El drakón, la muerte de Charlie...el campamento en peligro...-

-¡Basta!- dijo Clarisse -Eso no es cierto.-

Silena abrió su mano. En la palma tenía un brazalete con un colgante de guadaña, la marca de Cronos. Un puño gélido se cerró sobre mi corazón.

-Tú eras el espía.-

Silena trató de asentir.

-Antes...antes de que me gustara Charlie, Luke era muy lindo conmigo. Era...encantador. Guapo. Después, quise dejar de ayudarlo, pero me amenazó con contar todo. Me juró...me juró que estaba salvando vidas. Que serían menos las personas lastimadas. Me dijo que no lastimaría...a Charlie. Me mintió.-"

-Luke es…- Percy no encontró las palabras, miró a Silena- la próxima vez que lo vea me asegurare de patear su trasero.

La hija de Afrodita rió.

-Me ofrezco para ayudar- Clarisse levantó la mano.

-Ahora no tienes tantas ganas de proteger a Luke- le susurro el hijo de Poseidón a Annabeth.

Ella solo bajo la cabeza apenada.

"Encontré los ojos de Annabeth. Su cara estaba blanca. Se veía como si alguien hubiera movido el mundo de debajo de sus pies."

-Luke se ha caído del pedestal- sonrió Percy.

-No pareces muy apenado sesos de alga- Thalía le miró- ¿estás celoso?

-No, claro que no cara de pino- dijo rápidamente.

-Claro- ironizó la cazadora- sé en quien pensabas cuando besabas a la almohada, hablas en sueños- le susurro.

"Detrás de nosotros, la batalla continuaba.

Clarisse gesticuló a sus compañeros.

-Vayan, ayuden a los centauros. Protejan las puertas. ¡Vayan!-

Ellos se marcharon a unirse a la pelea.

Silena tomó una pesada y dolorosa bocanada de aire.

-Perdónenme.-

-No estás muriendo.- insistió Clarisse.

-Charlie...- los ojos de Silena estaban a un millón de kilómetros. -Veo a Charlie...-

No volvió a hablar."

Silena sonrió con tristeza, una luz brillante la envolvió y desapreció ante todos.

-¿Dónde está?- preguntó Clarisse.

-¡Mi hija!- se lamentó Afrodita, una lágrima cayo por la cara de Piper y Jason la consoló.

Una nota apareció ante Piper y está la leyó.

Estaos tranquilos Silena ha sido devuelta a su tiempo, como ha muerto en la historia no puede seguir aquí, tenéis que seguir leyendo y como han dicho la hija de Ares y el hijo de Poseidón esa chica es una heroína.

La Moiras.

-Sigamos leyendo- animó Apolo.

"Clarisse la abrazó y lloró. Chris le puso una mano en el hombro. Finalmente Annabeth cerró los ojos de Silena.

-Tenemos que pelear.- la voz de Annabeth sonaba frágil. -Ella dio su vida por nosotros. Tenemos que honrarla.-"

Todos asintieron llorosos.

-Es una traidora- gruñó Drew.

Clarisse se levantó y le hizo una llave de judo a la hija de Afrodita, Percy se acercó con una mirada amenazante.

-Una llave de judo por parte de Clarisse es por lo menos que tienes que preocuparte si le vuelves a llamar así.

Drew tragó saliva.

Annabeth se levantó y le dio la mano a Percy.

-Percy, vamos a sentarnos, ya ha captado el mensaje, respira hondo- miró a Clarisse- déjala ya, iré a por ti si lo vuelves a decir algo sobre Silena y sabes que puedo ser peor que Clarisse.

Clarisse se volvió a sentar, y Annabeth consiguió sentar a Percy.

"Clarisse sorbió y se secó la nariz.

-Ella fue una heroína, ¿Entendido? Una heroína.-

Asentí.

-Vamos, Clarisse.-

Ella recogió una espada de uno de sus hermanos caídos.

-Cronos va a pagar.-"

-No tiene dinero, no tiene dinero- cantaron los Stoll para aligerar el ambiente.

-El dios de las riquezas es Hades- comentó Leo.

-¡Leo sabe algo! ¡Gracias a los dioses!- exclamó Piper.

-De nada- dijeron a coro Hermes y Apolo.

"**********

Me gustaría decir que expulsé al enemigo lejos del Empire State. La verdad es que Clarisse hizo todo el trabajo."

-Pues claro Prissy, NADIE se mete con mis amigos.

-En estos momento son cuando me alegra ser amiga de Clarisse- le susurro Annabeth a Percy.

-Cuando te enfadas tú das más miedo- y con eso se ganó un golpe de la rubia.

"Aún sin su armadura o lanza, ella era un demonio. Condujo su carro directo al ejército del titán y aplastó todo en su camino. Estaba tan inspiradora que incluso los centauros aterrados empezaron a reagruparse. Las cazadoras recogieron flechas de los caídos y lanzaron descarga tras descarga sobre el enemigo. La cabaña de Ares desgarró y destrozó, lo que era su actividad favorita. Los monstruos se replegaron hasta la calle 35."

Todos comenzaron a aplaudir.

Clarisse se sonrojo.

-Clarisse tienes todos nuestros respetos- Leo y los Stoll le hicieron una reverencia.

"Clarisse se acercó a la carcasa del drakón y enlazó una línea de agarre entre las cuencas de los ojos. Fustigó a sus caballos y arrancó, arrastrando al drakón detrás del carro como un dragón chino de Año Nuevo. Cargó contra el enemigo, mascullando insultos y retándolos a cruzársele. Mientras se movía, me día cuenta que ella literalmente brillaba, un aura de fuego rojo resplandecía alrededor de ella."

-¡Esa es mi hija!- Ares se bajo del trono y le revolvió el pelo a Clarisse, volvió a su trono- por algo le he dado mi bendición.

-Hasta yo tengo que admitir que tu hija es muy buena- declaró Atenea.

-Gracias, lady Atenea- Clarisse sonrió.

-Clarisse está siendo amble…- dijo Travis.

-¡El mundo se acaba!- terminó Connor.

"-La bendición de Ares- dijo Thalía. -Nunca antes la había visto en persona.

Por un momento, Clarisse fue tan invencible como yo. El enemigo lanzaba jabalinas y flechas, pero nada la hería.

-¡SOY CLARISSE, LA ASESINA DE DRAKONES!- gritó -¡Los mataré a todos! ¿Dónde está Cronos? ¡Tráiganlo! ¿Es un cobarde?-"

-Hay que tener valor para querer enfrentarse a Cronos- admitió Malcom.

-Para la próxima guerra ponemos a Clarisse en el frente- comentó Will.

-Así salen todos espantados- rió Leo.

-Valdez si sigues así las mechas rosas no será lo peor que te pasé hoy- amenazó Clarisse.

"-¡Clarisse!- grité -Basta. ¡Retírate!-

-¿Qué pasa, señor titán?- vociferó -¡TRAIGANLO!-

No hubo respuesta del enemigo. Lentamente, empezaron a retirarse detrás de un muro de escudos de dracenas, mientras Clarisse daba vueltas alrededor de la Quinta Avenida, retando a cualquiera a cruzarse en su camino. La carcasa de cien metros de largo del drakón hacía un hueco y rechinante sonido contra el pavimento, como mil cuchillos."

-Conmigo en guardia, ningún Titán o monstruo se atreverá a atacarnos- Clarisse hincho pecho con orgullo.

-Te creemos- dijeron todos los semidioses.

"Entre tanto, atendíamos a nuestros heridos, llevándolos adentro del recibidor. Mucho después de que el enemigo se había retirado de la vista, Clarisse seguía andando arriba y abajo por la avenida con su horrible trofeo, exigiendo que Cronos la enfrentara en batalla.

Chris dijo.

-Yo la vigilaré. Eventualmente se va a cansar. Me aseguraré de que vaya adentro.-"

-¡Te estoy vigilando Rodríguez!- Ares se puso los dedos enfrente de sus ojos y luego con ellos lo señaló.

-¡Papá!- se quejó Clarisse.

-Venga vamos a ponernos todos tranquis- medió Hermes.

-Tu hijo sí que va a estar tranqui asistiendo al funeral de tu hijo si pone un solo dedo encima de mi hija- gruñó Ares.

"-¿Qué hay del campamento?- pregunté -¿Alguien se quedó ahí?-

Chris sacudió la cabeza.

-Solo Argos y los espíritus de la naturaleza. Peleus el dragón sigue custodiando el árbol.-

-No durarán mucho- dije -Pero me alegra que hayan venido.-

Chris asintió tristemente.

-Siento que hayamos tardado tanto. Traté de razonar con Clarisse. Le dije que no tenía caso defender el campamento si ustedes morían. Todos nuestros amigos están aquí. Siento que nos haya costado a Silena...-

-Mis cazadoras les ayudarán a montar guardia,- dijo Thalía -Annabeth y Percy, deberían ir al Olimpo. Tengo la sensación de que los necesitarán ahí...para instalar la defensa final.-"

-Thalía de casamentera- rió Nico.

Los dos jóvenes fulminaron con la mirada al semidiós.

-Awww ¡Percabeth!- exclamó Afrodita.

-Mi hija no quiere de suegro a Barba Percebe- dijo firme Atenea, y ella esperaba que fuera cierto, ya era suficiente que su hija quisiera al hijo del alga marina.

-Pues mi hijo tampoco te quiere a ti cara de… ¡libro!

-¡Qué original!- ironizó Atenea.

-Percy se queda conmigo y todos contentos- sonrió Reyna.

-¡Solo tú estás contenta!- dijeron Thalía, Nico, Piper y Annabeth.

"El portero había desaparecido del recibidor. Su libro estaba boca abajo en el escritorio y su silla, vacía."

-¡Cobarde!- dijo Ares.

-Ares…- le regañó Hera.

-¡Cobarde!- dijeron todos los dioses, solo para molestarla.

-Dioses…

-¡Cobarde!- esta vez fue Annabeth.

-Niña de Atenea…- Hera apretó los dientes.

-¡Cobarde!- dijeron Percy y Thalía.

Hera iba a decir algo cuando los demás presentes hablamos.

-¡Cobarde!

"El resto del recibidor, sin embargo, estaba atestado de campistas heridos, cazadoras y sátiros. Connor y Travis Stoll nos encontraron en las escaleras.

-¿Es verdad?- preguntó Connor -¿Acerca de Silena?-

Yo asentí.

-Murió como heroína.-

Travis se movió incomodo.

-Um, también oí...-"

-Te mataré Stoll, después de la guerra- Travis tragó saliva.

-¡Silena la heroína!- guitó Travis a los cuatro vientos.

-Por una vez estoy de acuerdo contigo Stoll- comentó Katie.

"-Eso es todo- insistí -Fin de la historia.-

-Bien- Travis murmuró. -Escuchen, pensamos que el ejército del Titán tendrá problemas subiendo por el elevador. Les tomará algo de tiempo. Y los gigantes no cabrán para nada.-

-Esa es nuestra mayor ventaja- dije -¿Alguna manera de deshabilitar el elevador?-

-Es mágico- Dijo Travis - Usualmente necesitas una tarjeta de acceso, pero el portero ha desaparecido."

-¡Cobarde!- volvieron a decir todos los presentes.

Hera estaba roja de la furia, cosa que encantaba a Annabeth.

"Eso significa que las defensas se están derrumbando. Ahora cualquier puede entrar en el elevador y subir.-

-Entonces tenemos que mantenerlos alejados de las puertas.- dije -Los detendremos en el recibidor.-

-Necesitamos refuerzos.- dijo Travis -Ellos simplemente siguen viniendo. Eventualmente nos sobrepasarán.-

-No hay refuerzos- se quejó Connor."

-Ni los habrá- comentó Atenea- como dije están solos, y viendo como están ya las cosas la batalla final está muy cerca.

Todos tragaron saliva.

-¡Da igual!- Percy se levantó- podremos con ellos, tendrá que pasar por encima de mi cadáver para destruir los tronos.

-¡Y por él mío!- Annabeth se levantó.

-¡Y él de nosotros!- dijeron Thalía y Nico.

-¡Y mío!- Leo se levantó.

-¡Qué no estabas pesado!- Piper le dio un zape.

-Estaba en alma- dijo mientras se frotaba el lugar del golpe.

"Miré hacia afuera a la señorita O´Leary, que respiraba contra el vidrio y lo manchaba de baba.

-Quizás eso no sea verdad.- dije.

Salí y puse una mano en el hocico de la señorita O´Leary. Quirón le había vendado la pata, pero aún cojeaba. Su pelo estaba apelmazado con mugre, hojas, pizza y sangre seca de monstruo.

-¡Hey, chica!- traté de sonar optimista. -Sé que estás cansada, pero necesito pedirte otro gran favor.- Me acerqué a ella y susurré en su oreja."

-¿Por qué no lo dices?- preguntó Will a Percy.

-¿¡Cómo tengo qué decir que yo no escribí los libros!?

-¡En chino!- saltaron Apolo y Hermes.

"Después de que la señorita O´Leary se fue de viaje-sombra, me reuní con Annabeth en el recibidor. De camino al elevador, divisamos a Grover arrodillado sobre un gordo sátiro herido.

-¡Leneus!- dije."

-¡Bah! ¡Qué se muera!- bufó Thalía molesta.

-¡Nadie se mete con el niño cabra!- siguió Annabeth.

-Me da pena, pero se lo merece- comentó Percy.

-Chicos os estáis pasando- murmuro sonrojado el sátiro.

"EL viejo Sátiro se veía terrible. Sus labios estaban azules. Había una lanza rota en su panza, y sus peludas patas de cabra estaban torcidas en un doloroso ángulo. Trató de enfocarnos, pero no creo que nos haya visto.

-¿Grover?- Murmuró.

-Estoy aquí, Leneus- A Grover le brillaban las lágrimas, a pesar de las cosas horribles que Leneus había dicho de él.

-¿Gan...ganamos?-

-Um...Si.- mintió Grover -Gracias a ti, Leneus. Ahuyentamos al enemigo.-

-Te lo dije- musitó el viejo sátiro. -Un verdadero líder. Verdadero...-"

-Claaaaro- ironizaron Annabeth y Thalía.

-Vamos a dejar que muera convencido en eso- suspiró Percy.

-Eres demasiado bueno- se quejó Thalía.

"Cerró sus ojos por última vez.

Grover tragó. Puso su mano en la frente de Leneus y dijo una antigua bendición."

-Grover eres demasiado bueno con ese- gruñó Thalía.

-No se lo merece- habló Annabeth.

-Chicos vamos a calmarnos- sonrió Percy.

-¡Cálmate tú!- le espetaron al pobre hijo de Poseidón.

"El cuerpo del viejo sátiro se desintegró, hasta que lo único que quedó fue un pequeño retoño de árbol en un montón de suelo fresco.

-Un laurel. -dijo Grover asombrado -Oh, esa vieja cabra suertuda.-"

-¿Suerte?- preguntó incrédulo Leo- ¿Desde cuándo es bueno convertirse en un laurel?

-Para un sátiro es muy buena suerte- dijo Grover.

-¿Por qué?- preguntó Malcom.

-Porque los sátiros nos convertimos en árboles al morir, y el laurel es uno de los mejores- explicó el sátiro.

"Tomó el retoño en sus manos.

-Yo...lo plantaré. En el Olimpo, en los jardines.-

-Vamos para allá- dije -Ven.-"

-Van a contaminar los hermosos jardines del Olimpo- comentó Thalía.

"Sonaba música suave en el elevador mientras subíamos. Pensé en la primera vez que había visitado el Monte Olimpo, cuando tenía doce. Annabeth y Grover no habian estado conmigo entonces. Me alegraba que ahora si estuvieran ahí. Tenía el presentimiento de que esa sería nuestra última aventura juntos."

-Los tres juntos sí- sonrieron los futuristas.

-¿Cómo?- preguntaron los tres nombrados.

-Digamos que dos de ustedes no se cansan de tener aventuras juntos- explicó Piper con una sonrisa.

Los tres se miraron intentando averiguar cuáles eran eso dos.

"-Percy- dijo Annabeth silenciosamente -Tenías razón acerca de Luke.-

Era la primera vez que hablaba desde la muerte de Silena Beauregard. Ella tenía los ojos fijos en el indicador del elevador mientras brillaban los números mágicos en él: 400, 450, 500.

Grover y yo intercambiamos miradas.

-Annabeth- dije -Lo siento...-

-Trataste de decirme- su voz temblaba. -Luke no es bueno. No te lo creí hasta...hasta que escuché cómo había utilizado a Silena. Ahora lo sé. Espero que estés feliz.-"

-Eso no me hace feliz- le cogió la mano- lo que me hace feliz es que tú estés feliz- le susurro la último parte.

-Era como mi hermano- sollozo la rubia consolada por Percy.

-Como se nota que este libro habla de Prissy- comentó Clarisse nadie la entendía hasta que leyó la próxima frase.

"-Eso no me hace feliz.-

Ella puso su cabeza contra la pared del elevador y no me miró.

Grover meció su retoño de laurel en sus manos.

-Bueno...seguro es bueno estar juntos otra vez. Discutiendo. Casi muriendo. Despreciando el terror. Oh, miren. Es nuestro piso.-"

-¿Por qué siempre nos pasa eso?- preguntó Grover.

-Suerte del semidiós- comentó Annabeth.

-Grover me sorprende tu habilidad para cambiar de tema- dijo Hermes.

Él sátiro se sonrojó.

-Es en plan, vamos a morir, esta puede ser nuestra última batalla, anda mira pizza- rió Leo.

"Las puertas timbraron y caminamos sobre el paso aéreo.

Deprimente no es una palabra que usualmente describa al Olimpo, pero así se veía ahora. No había fuegos en los braseros. Las ventanas estaban oscuras. Las calles estaban desiertas y las puertas cerradas. El único movimiento era en los parques, que habían sido acondicionados como hospitales provisionales."

-Como se nota la guerra- murmuro con pena Hestia.

-Me gusta el Olimpo como es ahora- refunfuñó Apolo como niño pequeño.

-¡Deja de comportarte como un crío!- le riñó Artemisa.

-Sí…- el dios sonrió- hermanita.

Apolo tuvo que rodar rápido la cabeza para que una flecha plateada no le decapitara.

"Will Solace y los otros campistas de Apolo andaban de aquí para allá, atendiendo a los heridos."

-Yo soy el importante- Will infló pecho.

-Te estás juntando mucho con los Stoll-dijo horrorizada Katie- ¡No quiero otro Stoll!

-Tranquila florecilla- Travis le puso su mano en el hombro.

-Nosotros somos únicos- finalizó Connor.

"Náyades y driadas trataban de ayudarlos, usando canciones mágicas de la naturaleza para curar quemaduras y envenenamientos.

Mientras Grover plantaba el retoño de laurel, Annabeth y yo dimos una vuelta tratando de animar a los heridos."

-Hay qué subir la moral del equipo- dijo Atenea.

-Sí tú ejército está deprimido hay más posibilidades de morir- comentó Ares.

-¡Qué ánimos das!- ironizó Percy.

-Más que tú- sonrió Thalía.

-¿De qué parte estás?- preguntó Percy.

-De la de molestarte- sonrió inocente.

-La cazadora va ganando por goleada al sirenito- murmuro Connor a Travis.

"Pasé a un sátiro con una pata rota, un semidiós vendado de la cabeza a los pies, y un cuerpo cubierto con un sudario dorado de la cabaña de Apolo. No sabía quien estaba debajo. No quería saberlo. Mi corazón se sentía como plomo, pero traté de encontrar cosas positivas que decir."

-Con tu positividad lo veo difícil- comentó Nico.

-¿Enserio? ¿Tú también?- preguntó molesto el hijo de Poseidón.

-Me gusta molestarte- se encogió de hombros.

-Por favor tú no me molestes mucho- rogó Percy a su listilla.

-Tranquilo, solo lo suficiente- le sonrió y Percy sintió que se derretía.

"-¡Estarás de pie y peleando contra titanes enseguida!- le dije a un campista."

-Eso no es un consuelo- murmuraron los semidioses.

-Si me lo dices así me sigo haciendo el muerto- comentó Leo.

-¡Qué no estás ahí!- gritaron Clarisse y Piper, esta última le dio un zape.

"-Te ves grandioso- le dijo Annabeth a otro."

-No creo que sea cierto, pero la chica sabe animar- comentó Afrodita.

-Mejor que la frase de "ánimos"- Thalía hizo comillas- de Percy es.

"-¡Leneus se convirtió en un arbusto!- le dijo Grover a un sátiro gruñón.

Encontré a Pólux, el hijo de Dionisio, recargado contra un árbol. Tenía un brazo roto, pero por lo demás estaba bien.

-Aún puedo pelear con el otro brazo.- dijo, apretando los dientes.

-No- dije -Ya has hecho suficiente. Quiero que te quedes aquí y ayudes con los heridos.-

-Pero...-

-Prometí mantenerte a salvo- dije -¿Está bien? Un favor personal.-"

-Peter me está haciendo caso- sonrió el dios.

-Dionisio aquí todos sabemos que de verdad te sabes los nombres- comentó Atenea.

-¡Tonterías!- refutó el dios.

"Frunció las cejas desconcertado. No era como si fuéramos buenos amigos o algo así.

Pero no iba a decirle que fue una petición de su papá. Eso solo lo avergonzaría.

Finalmente lo aceptó, y cuando se sentó de nuevo pude notar que se sentía aliviado.

Annabeth, Grover y yo seguimos caminando hacia el palacio. Es a donde Cronos se dirigía. Tan pronto como subiera en el elevador - y no tenía duda de que lo haría,"

-¡Positividad tipo Percy!- dijeron Thalía y Nico.

-Menos mal que no podíamos escuchar los pensamientos de Percy, seguro que perdíamos- comentó Leo.

-¡Qué no estabas pesado!- dijeron todos los semidioses.

-Me hacéis bullying- "lloró" Leo.

"de una forma o de otra - destruiría la sala de los tronos, el centro de poder de los dioses. Las puertas de bronce se abrieron. Nuestros pasos resonaban en el piso de mármol. Las constelaciones titilaban fríamente en el techo del gran salón. El fuego del hogar se había reducido a un destello rojo."

-La familia se está debilitando- murmuro la diosa.

-Esto no es bueno- comentó Poseidón.

-Si un descerebrado como tú puede darse cuenta es que va muy mal- dijo Atenea.

-Mi madre va ganando- Annabeth le susurro con una sonrisa a Percy.

"Hestia, en la forma de una pequeña niña en túnicas color marrón, se inclinaba en el borde, temblando. EL Ofiotauro nadaba tristemente en su esfera de agua. Soltó un descorazonado MOOOO cuando me vio.

A la luz del fuego, los tronos formaban sombras de apariencia maligna, como manos crispadas. De pie junto al trono de Zeus, mirando a las estrellas, estaba Rachel Elizabeth Dare. Sostenía una vasija griega de cerámica."

-¿Cómo conseguiste la vasija?- preguntó temeroso Percy.

-No lo sé- la pelirroja se encogió de hombros- te recuerdo que todavía no ha pasado.

-Rachel mala- dijo Leo como si la chica fuera un perro.

-Leo te recuerdo que tengo mi cepillo azul en el bolsillo.

El chico tragó saliva.

-Piper no te dejará, ella es la única que me puede pegar.

-Yo le doy permiso- sonrió la hija de Afrodita.

"-¿Rachel?- dije -Um, ¿Qué haces con eso?-

Ella me enfocó como si saliera de un sueño.

-La encontré. Es la vasija de Pandora, ¿Cierto?-

Sus ojos eran más brillantes de lo usual, y tuve un mal recuerdo de sándwiches descompuestos y galletas quemadas."

-Ni te atrevas- dijo firme Hermes- ya sabes cómo quedo mi querida May.

-Pero…

-¡Pero nada!- gruñó Percy.

"-Por favor, deja la vasija.- dije.

-Puedo ver a la esperanza dentro de ella.- Rachel deslizó sus dedos por los diseños de cerámica. -Tan frágil.-

-Rachel-

Mi voz pareció devolverla a la realidad. Dejó la vasija, y yo la tomé. Se sentía fría como hielo.

-Grover- murmuró Annabeth -Exploremos el palacio. Tal vez encontremos algo de Fuego Griego extra o trampas de Hefesto.-

-Pero...-

Annabeth le dio un codazo.

-¡Bien!- exclamó -¡Amo las trampas!-

Ella lo sacó a rastras del salón de los tronos."

-Eres igual que Percy- la chica gruñó- no pillas las indirectas.

-¿Por qué los dejaste solos?- susurro Thalía a la rubia.

-No me gusta molestar- gruñó, fulminó a Percy con la mirada.

"Junto al fuego, Hestia se arrebujaba en sus túnicas, meciéndose adelante y atrás.

-Ven- le dije a Rachel -Quiero que conozcas a alguien.-

Nos sentamos junto a la diosa.

-Señora Hestia- dije.

-Hola, Percy Jackson- murmuró la diosa -Está haciendo frío. Es difícil mantener el fuego.-

-Lo sé- dije -Los titanes se acercan.-

Hestia se enfocó en Rachel.

-Hola, querida. Al fin has venido a nuestro hogar.-

Rachel parpadeó.

-¿Estaban esperándome?-

Hestia le tomó las manos, y los carbones brillaron. Vi imágenes en el fuego: Mi madre, Paul y yo comiendo la cena de Día de acción de Gracias en la mesa de la cocina; mis amigos y yo alrededor de la fogata en el campamento mestizo, cantando canciones y asando malvaviscos; Rachel y yo conduciendo por la playa el Prius de Paul."

-Mi fuego te muestra los mejores momentos de tu vida- sonrió Hestia.

-Y a mí no me nombra- gruñó Annabeth a Thalía.

-Percy me has ofendido- dijo la cazadora, él la miro sin entender- mira que no nombrar a tu genial prima, y ahora como castigo te robo a Annabeth.

Thalía apartó a Annabeth de Percy y las dos se sentaron en una esquina.

-¡No!- Percy exclamó- Annabeth vuelve.

-¡No! ¡Ahora es mía!- (insertar risa malvada)- ahora relájate, cuando lo hagas vuelves con el sesos de alga- le susurro Thalía a Annabeth, esta le sonrió.

"No sabía si Rachel vio las mismas imágenes, pero la tensión se fue de sus hombros. El calor del fuego parecía expandirse a través de ella.

-Para reclamar tu lugar en el hogar, -le dijo Hestia -debes deshacerte de tus distracciones."

-Hablando de reclamar tu lugar, Annabeth vuelve- "lloró" Percy.

-Sesos de alga, no aguantas nada- se quejo Annabeth.

-Además yo diré cuando vuelve, que la tengo secuestrada- dijo Thalía.

"Es la única manera en que sobrevivirás.-

Rachel asintió

-Yo...lo entiendo.-

-Espera- dije -¿De qué está hablando?-"

-Ahora el que sobra es él- le susurro Thalía a Annabeth.

-Cuanto más lejos de ella mejor- sentenció la rubia.

"Rachel tomó un tembloroso respiro.

-Percy, cuando vine aquí...pensé que era por ti. Pero no. Tú y yo...- Ella sacudió la cabeza."

Annabeth empezó a sonreír.

-Sesos de alga, te están dando calabazas- comentó con sorna.

-¿Cómo?

-Calabazas, calabazas te han dado calabazas- canturrearon Thalía y Annabeth.

"-Espera. ¿Ahora soy una distracción? ¿Esto es porque "no soy el héroe" o algo así?-"

-¿Qué más da el por qué? Lo importante es que te está dando calabazas- Annabeth sonrió

-¡Thalía!- exclamó Percy- me la has corrompido.

-Ella se corrompió solita- le sonrió la cazadora.

"-No estoy segura de poder ponerlo en palabras,- dijo -Te visualizaba porque...porque tú abriste la puerta a todo esto. -Ella señaló la sala de los tronos -Necesitaba entender mí verdadera visión. Pero tú y yo, no es parte de esto. Nuestros destinos no están entrelazados. Pienso que siempre los supiste, en el fondo.-"

-Esperemos que sí, porque conozco a cierta chica que lo matará si dice lo contrario- rió Nico.

-¿Quién?-preguntó Percy.

Antes de que alguien hablara Clarisse empezó a leer.

"La miré. Quizás yo no fuera el chico más brillante del mundo cuando se trataba de chicas, pero estaba muy seguro de que Rachel me acababa de botar, lo que era deplorable considerando que ni siquiera estuvimos juntos."

-Pero tuvimos esperanzas- dijo Rachel.

-Tuviste- corrigió Annabeth- Percy no parecía en la lectura muy esperanzado.

-Yo lo veía enamorado de otra persona- sonrió pícaramente Piper.

"-Así que...- dije -"Gracias por traerme al Olimpo. Nos vemos", ¿Es lo que estás diciendo?-

Rachel miró al fuego.

-Percy Jackson- dijo Hestia -Rachel te ha dicho todo lo que puede. Su momento se acerca, pero tus decisiones se aproximan aún más rápido. ¿Estás preparado?-"

-Percy nunca está preparado- dijo Nico.

-Él es más de improvisar- aclaró Annabeth.

-¡Thalía! ¡Deja de corromperla!- se quejo Percy- Annabeth vuelve.

-Volverá cuando yo lo diga, ahora es mía- Thalía abrazó a Annabeth- mi tesoro.

"Quise quejarme de que no, que no estaba ni cerca de estar preparado.

Miré la vasija de Pandora, y por primera vez sentí la urgencia de abrirla. La esperanza me parecía bastante inútil justo ahora. Muchos de mis amigos estaban muertos. Rachel me había cortado. Annabeth estaba enojada conmigo."

-Ves- Thalía señaló a Annabeth- por eso la alejo, haces que se disguste.

-Yo no hago eso- gruñó el chico.

-¿Has escuchado lo de antes?- preguntó la cazadora- sí que lo haces- abrazó a Annabeth- y yo estoy aquí para protegerla.

-Thalía me estás asfixiando- se quejo la rubia.

-¡Vaya protectora!- ironizó Percy.

-Mejor que tú- le sacó la lengua.

"Mis padres dormían abajo en las calles en alguna parte mientras un ejército de monstruos rodeaba el edificio. El Olimpo estaba al borde de la caída y ya había visto muchas cosas crueles que los dioses habían hecho: Zeus destruyendo a María di Ángelo, Hades maldiciendo a la última Oráculo, Hermes dándole la espalda a Luke aún cuando sabía que su hijo se volvería maligno."

-Las profecías no se pueden cambiar- murmuró Hermes- pensé que Annabeth y Thalía podrían ayudarle, que el estar enamorado de Annabeth… pero no, ella quiere a otro...

-No la destruí queriendo, quería matar a los niños no ha ella- se encogió de hombros el rey de los dioses.

-Eso no es excusa- murmuro Nico.

-Yo estaba enfadado y ella era la más cercana- dijo Hades.

-Eso tampoco es excusa- dijo Apolo.

"Ríndete, murmuró la voz de Prometeo en mi oído. De otro modo tu hogar será destruido. Tu precioso campamento arderá.

Luego miré a Hestia. Sus ojos rojos brillaban cálidamente. Recordé las imágenes que había visto en su fuego - amigos y familia, todos los que me importaban. Recordé algo que Chris Rodríguez había dicho: "No tiene sentido defender el campamento si ustedes mueren."

-Soy importante- sonrió Chris.

-No serás tan importante si te destruyo- comentó Ares mientras limpiaba su cuchillo.

"Todos nuestros amigos están aquí". Y Nico, enfrentándose a su padre: "Si el Olimpo cae, dijo, la seguridad de tu palacio no importará".

Escuché pasos. Annabeth y Grover volvían a la sala de los tronos y se detuvieron cuando nos vieron. Probablemente yo tenía una mirada muy extraña en el rostro.

-¿Percy?- Annabeth ya no sonaba enojada - solo preocupada. ¿Deberíamos, um, irnos de nuevo?-"

-No la disgusto, solo la preocupo- dijo Percy.

-Pues mejor me lo pones- comentó Thalía- la robaré para siempre.

-Annabeth te echo de menos- se lamentó Percy- vuelve.

Ella rió.

-Tarde o temprano la convenceré para que se una a la caza- sonrió Thalía.

-¡No!- Percy se levantó- ¡Por encima de mi cadáver! Y la quiero a mi lado, si no me la devuelves al final del capítulo tú yo tendremos un problema.

"-De pronto sentí como si alguien me hubiera inyectado acero. Entendí lo que debía hacer. Miré a Rachel.

-No vas a hacer nada estúpido, ¿Verdad? Quiero decir...Hablaste con Quirón, ¿Cierto?-

Ella esbozó una débil sonrisa.

-¿Te preocupa que haga algo estúpido?-

-Pero me refiero... ¿Vas a estar bien?-

-No lo sé- admitió -Eso depende de que salves al mundo, héroe.-

Tomé la vasija de Pandora. El espíritu de la esperanza se removió en ella, tratando de calentar el frío contenedor.

-Hestia- dije -Le doy esto como una ofrenda.-"

-¿A mí?- preguntó Hestia incrédula- ¿Por qué?

-Ya lo explicara el libro- Percy le sonrió.

"La diosa ladeó la cabeza.

-Soy la última de los dioses. ¿Por qué me confías esto?-

-Usted es el Último Olímpico,- dije -y el más importante.-"

-¿Cómo?- preguntó enfadado Zeus- ¡Yo soy el más importante!

-Tú eres el más dramático, ahora cállate- demandó el dios del mar.

"-¿Y eso por qué, Percy Jackson?-

-Porque la esperanza sobrevive mejor en el hogar.- dije -Guárdelo por mí, y no estaré tentado a rendirme de nuevo.-

La diosa sonrió. Tomó la vasija en sus manos y ésta comenzó a brillar. El fuego del hogar ardió un poco más intenso.

-Bien hecho, Percy Jackson- dijo -Que los dioses te bendigan.-"

-Yo te doy mi bendición- sonrió Apolo.

-¡Y yo!- levantó la mano Hermes.

-Yo también- Afrodita le guiñó un ojo.

Pero a Percy no le podía importar menos, ahora solo veía como Thalía y Annabeth cuchicheaban en una esquina, ahora solo quería que su listilla volviera.

"-Estamos por descubrirlo. -Miré a Annabeth y a Grover. -Vamos, chicos.-

Marché hacia el trono de mi padre. El asiento de Poseidón estaba justo a la derecha del de Zeus, pero no estaba ni cerca de ser tan magnífico. El asiento de cuero negro moldeado estaba sujeto a un pedestal giratorio, con un par de anillos de hierro a un lado para sujetar una caña de pescar (o un tridente). Básicamente se veía como una silla de un bote de altamar, donde tomarías asiento si quisieras pescar un tiburón o un marlín o monstruos marinos."

-Y lo he hecho- sonrió el dios- hago aparecer una masa de agua, y a pescar se ha dicho.

-Y mira que es molesto- se quejaron las diosas.

-A ver, de Atenea y Hera lo entiendo pero ¿ustedes?

-Lo siento Poseidón pero me molesta cuando me mojas el vestido- se quejo Afrodita.

-Me ahogas las plantas- comentó Deméter.

-Y a mí el arco- habló Artemisa.

"Los dioses en su estado natural son de unos 6 metros de alto, así que solo podía alcanzar el borde del asiento si estiraba los brazos.

-Ayúdenme- dije a Annabeth y Grover.

-¿Estás loco?- preguntó Annabeth."

-Es Percy claro que lo está- dijo Nico.

-¿Por una vez no puedes estar quietecito?- preguntó Poseidón.

Percy sonrió.

-No es mi estilo.

"-Probablemente- admití.

-Percy- dijo Grover -A los dioses en serio no les gusta que la gente se siente en sus tronos. Quiero decir: "volverte una pila de cenizas" con lo de que no les gusta.-

-Necesito llamar su atención- dije -Es la única manera.-

Ellos intercambiaron miradas inquietas.

-Bien- dijo Annabeth -Esto llamará su atención.-"

-Eso no se puede negar- dijo Nico.

-Hijo ¿quieres ser un charco de agua? Es lo que suelo hacerles a quien se sienta en mi trono- suspiró cansado el dios.

-Soy bueno llamando la atención de los dioses- sonrió el pelinegro.

-Eres un buen suicida- dijo resignado Poseidón.

"Enlazaron sus brazos para hacer un escalón, y me impulsaron sobre el trono. Me sentía como un bebé con mis pies tan arriba del suelo. Miré alrededor a los otros deslumbrantes y vacíos tronos, y pude imaginar lo que sería sentarse en el Consejo Olímpico – tanto poder pero tanta discusión, siempre otros once dioses tratando de hacer las cosas a su manera."

-Siempre discutimos- suspiró Atenea- pero al menos ya no nos matamos por hacer lo que queremos.

-¿Antes os matabais?- preguntó Malcom sorprendido.

-Matar no, dejar inconsciente- explicó Atenea- ahora votamos.

-La democracia mato la diversión- bufó Ares.

-Para ti no, siempre te vencía- sonrió Atenea con suficiencia.

"Sería fácil volverse paranoico, mirar solo por mis propios intereses, especialmente si fuera Poseidón. Sentado en su trono, sentía como si tuviera a todo el mar a mis órdenes - vastas millas cúbicas de océano batiéndose con poder y misterio. ¿Por qué debería Poseidón escuchar a nadie? ¿Por qué no podía ser él el más grande de los doce?"

-Porque estoy yo- dijo Zeus.

-En resumen, ya tenemos un líder déspota- contestó Poseidón.

-En eso el tío P tiene razón- dijo Hermes, todos los dioses incluso Atenea para la sorpresa de Poseidón, asintieron.

"Entonces sacudí la cabeza. Concéntrate."

-Bueno, ya está muerto- rió Thalía.

-Veo difícil que Percy se concentré- comentó Nico.

"EL trono retumbó. Una oleada de ira como un vendaval azotó en mi mente:

QUIEN OSA...

La voz se detuvo abruptamente. La ira se retiró, lo que fue bueno, porque esas dos palabras casi habían despedazado mi mente en fragmentos.

Percy.

La voz de mi padre aún sonaba molesta pero más controlada.

-Eres mi hijo- se encogió de hombros- pero nadie se sienta en mi trono.

-Él último acabo muy mal- sonrió Apolo- si te sirve de consuelo no creo que te mate, esta vez.

-Vale, no me volveré a sentar en la silla de papa, lección entendida- dijo Percy.

"¿Exactamente...que...estás haciendo en mi trono?

-Lo siento, padre- dije -Necesitaba llamar tu atención.-

Esta fue una muy peligrosa forma de hacerlo. Aún para ti. Si no hubiera mirado antes de disparar, ahora serías un charco de agua marina.

-Lo dije.

-¿Por qué un charco?- preguntó Leo.

-Porque es muy aburrido ser un charco- dijo el dios.

-No creo que sea peor que ser un diente de león- gruñó Nico.

-Ya te dije que intente que te volviera a transformar más rápido- comentó Hades.

-Si hubiera comido cereal lo hubiera convertido más rápido en el niño flacucho que es- dijo Deméter.

-Maldita vieja del cereal- susurraron padre e hijo a la vez.

"-Lo siento- dije de nuevo -Escucha, las cosas se están poniendo rudas aquí arriba.-

Le conté lo que estaba pasando. Luego le expliqué mi plan.

Su voz estuvo en silencio por un largo rato."

-Ay dioses, no puede ser bueno tu plan- murmuro el dios del mar.

-¿Por qué no cuentas tú plan?- preguntó Leo.

-No es muy difícil imaginarlo- dijo Annabeth- solo piensa en la cosa más arriesgada y suicida que se te ocurra y tendremos su plan.

-¡Eso es… completamente verdad!- se defendió Percy.

"Percy, lo que pides es imposible. Mi palacio...

-Papá, Cronos envió un ejército contra ti a propósito. Quería separarte de los otros dioses porque sabe que tú podrías inclinar la balanza.-

Puede que sea así, él ataca mi hogar.

-Yo estoy en tu hogar- dije -El Olimpo.-"

-Ya sé cuál es tu plan, y no me gusta- suspiró Poseidón.

-Pero tiene razón, inclinaría la balanza- comentó Annabeth.

-¿Todo el mundo sabe sobre mi plan menos yo?- preguntó Percy.

-No, solo lo saben tú padre por un milagro, mi hija porque te conoce y es muy lista y yo porque soy la diosa de la sabiduría- explicó Atenea.

"El piso se sacudió. Una oleada de ira azotó mi mente. Pensé que había ido muy lejos, pero entonces el temblor cesó. En el fondo de mi enlace mental, escuché explosiones submarinas y el sonido de gritos de batalla: Ciclopes rugiendo, tritones vociferando."

-Toda va muy mal- murmuro Poseidón.

-¿Y Tyson?- preguntó Percy.

-¡Percy no hagas spoilers!- gruñó Clarisse.

"-¿Tyson está bien?- pregunté.

La pregunta pareció tomar a mi papá por sorpresa.

Está bien. Haciéndolo mucho mejor de lo que yo esperaba. Aunque "Pol mejillón" es un extraño grito de batalla.

-¿Lo dejaste pelear?-

¡Deja de cambiar el tema! ¿Te das cuenta de lo que me estás pidiendo? Mi palacio seria destruido.

-Y el Olimpo se salvaría.-"

-En resumen, Olimpo bueno palacio malo- dijo Leo.

-Y es así como Leo y los Stoll entienden algo- se burló Clarisse.

-¡Eh!

-¿Qué me vais a decir rositas?- rió Clarisse.

"¿Tienes idea de cuánto he trabajado remodelando este palacio? Solo el salón de juegos tomó seiscientos años."

-¡Queremos ir!- dijeron los Stoll y Leo.

-No podéis a menos que sepáis respirar bajo el agua, además estoy en guerra- se disculpó el dios.

"-Papá...-

¡Muy bien! Se hará como dices. Pero hijo mío, ora porque funcione.

-Estoy orando. Estoy hablando contigo, ¿Cierto?-"

-¡Milagro! Percy está diciendo algo coherente- dijo Thalía.

-¡Yo sí que te voy a decir algo coherente si no me devuelves a la listilla al final del capítulo!- gruñó Percy.

-Chicos, ¿saben que no soy un objeto verdad?

No le hicieron caso.

-Ya veremos- la cazadora sonrió.

"Oh...Si. Buen punto. Amphitrite... ¡Se acercan!

El sonido de una gran explosión sacudió nuestra conexión. Me deslicé para bajar del trono.

Grover me estudió nervioso.

-¿Estás bien? Te pusiste pálido y...empezaste a echar humo.-

-¡No es así!- Entonces miré mis brazos. Habia vapor saliendo de las mangas de mi playera. El vello de mis brazos estaba chamuscado.

-Si hubieras seguido sentado ahí,- dijo Annabeth -Hubieras tenido una combustión espontánea. ¿Espero que la conversación lo haya valido?-"

-Mucho poder para solo un semidiós- comentó Ares.

-¿Valió la pena?- preguntó Leo.

-La has oído- dijo Piper.

-Pero no me entero.

-Ah bueno, eso es más normal.

"MOOO, dijo el Ofiotauro en su esfera de agua.

-Lo sabremos pronto.- dije.

Justo entonces las puertas del salón de los tronos se abrieron. Thalía entró. Su arco estaba partido en dos y su carcaj estaba vacío."

-¡Mataré a quién haya roto mi arco!- exclamó la cazadora echado chispas, literalmente.

-¡Eres un peligro para Annabeth!- acusó Percy- la vas a chamuscar.

Thalía le enseñó la legua.

"-Tienen que venir abajo.- nos dijo -El enemigo avanza. Y Cronos los dirige.-"

-Final del capítulo- anunció Clarisse.

-¡Thalía Grace, quiero a Annabeth ahora!- Percy se levantó enfadado.

Antes de que Thalía pudiera decir algo una luz brillante apareció.