Capítulo 18

-Final del capítulo- anunció Clarisse.

-¡Thalía Grace, quiero a Annabeth ahora!- Percy se levantó enfadado.

Antes de que Thalía pudiera decir algo una luz brillante apareció.

Aparecieron una chica de piel chocolate, pelo negro rizado azabache y ojos dorados, tenía unos trece años por ahí, y un chico con pinta de luchador de sumo y con cara de bebe panda.

-¿Hazel? ¿Frank?- preguntaron Piper, Jason, Leo y Reyna.

-¿Chicos?

Corrieron a abrazarse, un gran abrazo grupal, mientras Percy al ver como la cazadora estaba atenta a lo que pasaba, se acercó y jaló a la rubia hasta ocupar su sitio de antes.

-¡Orden!- ordenó Zeus- Ahora presentase.

-Yo soy Hazel Levesque, hija de Plutón.

-Y yo soy Frank Zang hijo de Marte.

-Romanos- gruñó por lo bajo Atenea.

-Acérquense para que pueda daros un resumen de lo que ha ocurrido- Apolo toco la frente de los jóvenes- ya está.

Hazel y Frank se fueron a sentar junto a Jason.

-¡Me has robado a Annabeth!- exclamó la cazadora.

-¡Tú lo hiciste primero!- le enseñó la lengua.

-Dejemos esta pelea, ahora ¿quién lee?- preguntó Poseidón

-¡Yo!- Nico Di Ángelo cogió el libro de las manos de Clarisse.

-¿Primo y tú sabes leer?- preguntaron Percy y Thalía.

-¡Cállense!- espetó.

"Mis padres se vuelven soldados"

-No me gusta este título- murmuro Percy.

Thalía se sentó de nuevo junto a Annabeth.

-No me puedo imaginar a Sally como un soldado, es demasiado dulce- comentó Thalía.

Todos quienes conocían a Sally asintieron.

"Para cuando llegamos a la calle, era demasiado tarde.

Campistas y cazadoras yacían heridos en el suelo. Clarisse debía haber perdido una pelea contra un gigante hiperbóreo, porque ella y su carro estaban congelados en un bloque de hielo."

-Era demasiado bonito para durar- murmuraron melodramáticamente los Stoll.

-Lo has hecho bien hija, eres buena- le sonrió Ares- menos en escoger novio.

-Mi hijo es genial- dijo Hermes.

-Tan genial como el culo de un babuino- gruñó Ares.

"Los centauros no se veían por ningún lado. O bien se habían aterrado y huido, y los habían desintegrado."

-Huyeron- suspiró Quirón.

-Nos lo creemos- dijeron los demás mestizos.

"El ejército del titán tocaba al edificio, apostados a quizás 5 metros de las puertas. La avanzada de Cronos estaba al frente: Eathan Nakamura, la reina Dracena en su armadura verde, y dos hiperbóreos. No vi a Prometeo. La comadreja viscosa probablemente estaba escondida en los cuarteles."

-No lo habría descrito mejor- dijo Leo mientras aplaudía.

-Ven como era buena idea castigarlo a que le comieran el hígado- dijo Zeus.

-Hermanito gracias a eso se unió a la causa de los titanes- gruñeron Poseidón y Hades.

-Como si vosotros no hubierais hecho cosas peores a vuestros enemigos.

-Nosotros…-Zeus no los dejo terminar.

-Lalalala, no os escucho.

-A veces pienso que me case con un niño- se quejó Hera.

"Pero Cronos en persona estaba al frente con su guadaña en la mano.

Lo único que se interponía en su camino era...

-Quirón- dijo Annabeth, su voz temblorosa."

-Ni te atrevas- le dijo Annabeth a Quirón con lágrimas en los ojos.

-Estaré bien- le sonrió.

"Si Quirón nos escuchó, no contestó. Tenía una flecha preparada, apuntando justo al rostro de Cronos. Tan pronto como Cronos me vio, sus ojos brillaron. Cada músculo de mi cuerpo se congeló. Entonces el señor de los titanes volvió su atención hacia Quirón.

-Hazte a un lado, pequeño hijo.-

Escuchar a Luke llamar a Quirón "hijo" ya era bastante raro,"

-¿No era al revés?- preguntó Leo.

-¿Cómo?- preguntaron los demás.

-El tío con una máscara le decía a Luke que él era su padre- explicó.

-¡Eso es Star Wars!- exclamó exasperada Piper.

-Hasta yo lo sabía, y no soy de esta época- comentó Hazel.

"pero Cronos puso tal desprecio en su voz, como si "hijo" fuera la peor palabra que pudiera pensar.

-No te temo.- El tono de Quirón era calmado, del modo que solía adoptar cuando estaba realmente enojado.

Traté de moverme, pero mis pies se sentían como concreto. Annabeth, Grover y Thalía estaban tensos, como si ellos también estuvieran atorados."

-¡Pues claro que no me puedo mover!- exclamó Annabeth- si no ya hubiera ido a poner a Quirón a salvo.

Quirón rió.

-Annabeth…

-¡Annabeth nada! Si te hace algo…- no logró terminar, y todos tragaron no era bonito ver a la hija de Atenea enfadada.

"-¡Quirón!- dijo Annabeth -¡Cuidado!-

La reina dracena se impacientó y atacó. La flecha de Quirón voló directo entre sus ojos y ella se vaporizó en el acto, su armadura vacía rebotando en el asfalto. Quirón buscó otra flecha, pero su carcaj estaba vacío. Soltó el arco y desenfundó la espada. Sabía que odiaba pelear con espada. Nunca fue su arma favorita. Cronos se burló. Avanzó un paso, y la mitad de caballo de Quirón se revolvió inquieta. Su cola se balanceaba adelante y atrás.

-Eres un maestro,- dijo Cronos -no un héroe.-

-Luke fue un héroe- dijo Quirón -Él era un buen héroe, hasta que tú lo corrompiste.-"

-Coincido conmigo mismo- sonrió Quirón.

-Yo también- dijo Annabeth.

-Y yo- levantó la mano la hija de Zeus.

-¿Ahora todos están a favor de Luke o qué?- preguntó molesto Percy.

"-¡TONTO!- La voz de Cronos sacudió la ciudad. -Llenaste su cabeza de promesas vacías. ¡Dijiste que los dioses se preocupaban por mi!-

-Por mi- notó Quirón -Dijiste "por mi".-

Cronos miró confuso, y en ese momento Quirón atacó. Fue una buena estocada – una finta seguida de un golpe a la cara. Yo no lo hubiera hecho mejor, pero Cronos fue rápido.

Tenía todas las habilidades de combate de Luke, que eran muchas. Desvió la espada de Quirón y gritó:

-¡ATRÁS!-

Una cegadora luz blanca explotó entre el titán y el centauro. Quirón voló hacia un edificio con tanta fuerza que el muro se derribó y se desmoronó sobre él."

-¡LO MATÓ!- Annabeth se levantó de su asiento- NO VOLVERA A RESPIRAR PORQUE YO ANNABETH CHASE LO MATARÉ- exclamó la hija de Atenea iracunda.

-Annabeth estoy bien- sonrió cálidamente Quirón.

-Pero Luke te hizo daño, eres como un padre para mí y si… y si- a Annabeth le salieron un par de lágrimas.

Thalía y Percy se levantaron y comenzaron a consolar a la rubia.

Quirón fue hacia Annabeth.

-Eres mi mejor alumna y como una hija para mí- le sonrió- no llores me duele que llores.

Le acarició la mejilla y luego se sentó en su sitio.

"-¡No!- chilló Annabeth. El hechizo de congelación se rompió. Corrimos hacia nuestro maestro, pero no había señales de él. Thalía y yo escarbamos inútilmente en los escombros mientras un estallido de horribles carcajadas corría entre el ejército del titán.

-¡TÚ!- Annabeth se volvió hacia Luke. -Pensar que...pensar que yo...-

Sacó su cuchillo.

-Annabeth, no- Traté de agarrar su brazo, pero ella se sacudió.

Atacó a Cronos, y su repugnante sonrisa se desvaneció. Tal vez alguna parte de Luke recordaba que solía gustarle esa chica, que solía cuidarla cuando era pequeña."

-¿Gustarle?- preguntó Annabeth con las lágrimas cayendo por la cara- yo no le gustaba.

-Sí que lo hacías- contradijo Percy.

-¡No!

-¡Sí!

-Pues por una vez el sesos de alga tiene razón- comentó Thalía- le gustabas.

"Ella incrustó su cuchillo entre las correas de la armadura de Luke, justo hacia su cuello. La hoja no debió hundirse en su pecho. En vez de eso, rebotó. Annabeth se dobló, llevándose el brazo hacia el estomago. El choque pudo ser suficiente para dislocarle el hombro herido."

-Annabeth- su madre la llamó- por favor cariño si haces eso algún día intenta no dislocarte el hombro.

Annabeth rió.

-Lo intentaré.

-No creo que lo consiga, le acompaña este- Thalía señaló a Percy- que es el semidiós de la mala suerte.

"La jalé de vuelta mientras Cronos oscilaba su guadaña, cortando el aire justo donde habíamos estado.

Ella forcejeó conmigo y gritó,

-¡Te ODIO!- No estaba seguro con quien hablaba - conmigo, Luke o Cronos."

-Creo que con los tres- murmuro Annabeth- contigo por separarme de él, a Cronos por hacerle eso a Quirón y a Luke… bueno no sé cómo explicarlo.

-No tienes por qué hacerlo- le susurro Percy.

"Las lágrimas rasgaron el polvo en su cara.

-Tengo que pelear con él.- le dije a Annabeth.

-¡Es mi pelea también, Percy!-

Cronos se rió.

-Mucho espíritu. Puedo ver por que Luke quería perdonarte la vida. Desafortunadamente, eso no será posible.-"

-Ves- Percy señaló el libro- quería perdonarte la vida porque está enamorado de ti.

-Ahora da igual- Annabeth le quitó importancia- como Hermes dijo me gusta otro.

-¿Lo conozco?- pregunto Percy celoso.

-Sí- le sonrió, pero no dijo nada más.

"Levantó su guadaña. Estaba listo para defendernos, pero antes de que Cronos pudiera atacar, el aullido de un perro desgarró el aire en algún lugar detrás del ejército del titán.

¡ARROOOOOOOOOOO!

Era mucho esperar, pero llamé:

-¿Señorita O´Leary?-

Las fuerzas enemigas se movieron inquietas. Entonces la cosa más extraña pasó."

-Hemos visto muchas cosas extrañas- dijo Percy mirando a Annabeth y Grover.

-Yo sigo diciendo que lo que se lleva la palma es cuando vimos a mi tío Ferdinald- comentó Grover.

-No, lo más raro fue tú con un vestido de novia- se rió Percy.

-Verdad- dijeron Annabeth y Clarisse.

"Comenzaron a separarse, abriendo un camino en la calle como si algo detrás de ellos los forzara a hacerlo. Pronto hubo un pasillo despejado en la Quinta Avenida. De pie al final de la cuadra estaba mi perra gigante, y una pequeña figura de armadura negra."

-Él héroe ha llegado- sonrió Nico.

-Chico sombra no hay nadie más heroico que yo- Thalía hincho pecho- además llegas tarde, yo llevo desde que la guerra empezó.

"-¿Nico?- pregunté.

¡ROOOOWFF! La Señorita O´Leary saltó sobre mí, ignorando a los monstruos que gruñían a cada lado. Nico avanzó. El ejército enemigo retrocedió ante él como si irradiara muerte, lo que por supuesto hacía."

-Soy el rey de los fantasma- sonrió de una manera macabra.

-Tú eres el rey de los tontos- replicó Thalía- diría de los idiotas pero ese lugar lo ocupa Percy.

-¡Eh!- se quejaron ambos primos.

"A través de la careta de su casco de calavera, él sonrió.

-Recibí tu mensaje. ¿Es muy tarde para unirnos a la fiesta?-

-Hijo de Hades- Cronos escupió en el suelo. -¿Amas tanto a la muerte que deseas experimentarla?-

-Tu muerte,- dijo Nico -será grandiosa para mí.-"

-Para todos- dijeron todos los presentes, dioses, mestizos, sátiro, centauro y mortal.

-Disfrute la primera vez que lo partí en trocitos y lo lancé al tártaro- sonrió Zeus- pero dio guerra.

-¡No te quejes que tú no pasaste la infancia en su barriga!- dijeron sus hermanos.

"-¡Soy inmortal, estúpido! Escapé del Tártaro. No tienes nada que hacer aquí, ni oportunidad de vivir.-

Nico sacó su espada - noventa centímetros de afilado hierro estigio, negro como una pesadilla.

-No estoy de acuerdo.-

El suelo retumbó. Aparecieron grietas en la calle, las aceras, los edificios. Manos esqueléticas se crisparon en el aire mientras los muertos se abrían camino hacia el mundo de los vivos. Eran miles de ellos, y mientras emergían, los monstruos del titán se pusieron nerviosos y empezaron a retroceder."

-Tengo que admitir que eso ha molado- sonrió Travis.

-¿Te imaginas las bromas que podemos hacer?- preguntó Connor.

-No voy a ayudaros en ninguna broma, la última las chicas de Afrodita hicieron que mi ropa se volviera rosa- gruñó Nico.

-Ojala estuviera allí para poder verlo, pero con las mechas rosas me conformo- sonrió Thalía.

"-¡MANTENGAN POSICIONES!- Exigió Cronos -Los muertos no son rival para nosotros.-

El cielo se tornó oscuro y frio. Las sombras se extendieron. Un áspero cuerno de guerra sonó, y mientras los soldados muertos formaron filas con sus pistolas y espadas y lanzas, un enorme carro apareció en la Quinta Avenida. Vino a detenerse junto a Nico. Los caballos eran sombras vivientes, formadas de la oscuridad. El carro estaba incrustado de obsidiana y oro, decorado con escenas de muertes dolorosas. Sujetando las riendas estaba el mismísimo Hades, Señor de los Muertos, con Deméter y Perséfone detrás de él."

-¡Ha venido la caballería!- sonrió el dios de los muertos mientras se ponía unas gafas de sol.

-Eso ha quedado guay- dijeron los Stoll.

-¡Es hora de que los monstruo coman cereal!- dijo Deméter mientras se ponía unas gafas redondas rojas.

-Eso no ha molado tanto- comentó Leo.

"Hades portaba una armadura negra y una capa del color de la sangre fresca. Sobre su pálida cabeza estaba el Casco de la Oscuridad: una corona que irradiaba terror puro.

Cambiaba de forma mientras la veía - de la cabeza de un dragón a un círculo de llamas negras a un anillo de huesos humanos. Pero esa no era la parte escalofriante. El casco se adentró en mi mente y encendió mis peores pesadillas, mis más secretos temores. Quise arrastrarme a un agujero y esconderme, y puedo decir que el ejército enemigo se sentía igual. Solo el poder de Cronos y su autoridad evitaban que sus filas huyeran."

-¡Estúpido titán!- maldijo el dios.

-Vamos, causa un poquito más de miedo, sé que puedes hacerlo mejor- sonrió Apolo.

"Hades sonrió fríamente.

-Hola, Padre. Te ves...joven.-

-Hades- Gruñó Cronos -Espero que tú y las damas hayan venido a comprometer su lealtad.-

-Me temo que no.- suspiró Hades. -Mi hijo, aquí, me convenció de que quizás debería priorizar mi lista de enemigos.- Miró hacia mí con disgusto. -Por mucho que me desagraden ciertos semidioses principiantes, no será como para que caiga el Olimpo. Extrañaría altercar con mis hermanos."

-Nosotros también te queremos- dijo Poseidón abrazando al dios del inframundo.

-¡Quítate de encima!

-Hermanoooo- cantó Zeus antes de ir a abrazar a Hades.

-¡Quítense los dos de encima!

"Y si hay una cosa en la que estemos de acuerdo... ¡Es que fuiste un TERRIBLE padre!-

-Cierto- murmuró Deméter -Sin aprecio por la agricultura.-"

-Terrible es quedarse corto- comentó Hestia.

-Horrible se la acerca más- comentó Poseidón mientras volvía a sentarse.

"-¡Madre!- se quejó Perséfone.

Hades desenfundó su espada, una hoja de doble filo de hierro estigio con incrustaciones de plata.

-¡Ahora combáteme! ¡Porque hoy, la Casa de Hades será llamada Salvadores del Olimpo!-

-No tengo tiempo para esto- resopló Cronos.

Golpeó el suelo con su guadaña. Una grieta se extendió en ambas direcciones, rodeando el edificio Empire State. Un muro de fuerza brilló a lo largo de la línea de la fisura, separando a la vanguardia de Cronos, a mis amigos y a mí del resto de los 2 ejércitos.

-¿Que está haciendo?- murmuré.

-Encerrándonos- dijo Thalía -Esta colapsando las barreras mágicas alrededor de Manhattan cortando solo el edificio y a nosotros.-"

-¿Me estás diciendo qué mi hija, el hijo del dios del mar, la hija de Atenea y un sátiro son los únicos que pueden detener al titán Cronos?- preguntó temeroso Zeus.

-Sí, es lo que pone aquí- dijo Nico.

-Estamos muertos, la edad de oro vuelve a renacer- murmuro Zeus.

"Seguramente, afuera de la barrera, los motores de los coches revivieron. Los peatones despertaron y miraron sin comprender a los monstruos y zombis a su alrededor. No hay manera de decir que veía a través de la Niebla, pero seguro era plenamente aterrador.

Las puertas de los coches se abrieron. Al final de la cuadra, Paul Blofis y mi mamá salieron del Prius.

-No- dije -No deben...-

Mi madre podía ver a través de la Niebla. Podía decir, por su expresión, que ella entendió lo serias que estaban las cosas. Esperé que tuviera el buen sentido de correr. Pero me miró, le dijo algo a Paul, y corrieron directo hacia mí."

-Ya vemos de dónde sacó Percy el instinto suicida- dijo Leo.

Percy le fulmino con la mirada.

"No podía gritarle. Lo último que quería era poner la atención de Cronos en ella.

Afortunadamente, Hades causó la distracción. Cargó contra el muro de energía, pero su carro chocó contra él y se volcó. Se puso de pie, maldiciendo y disparando al muro energía negra. La barrera soportó.

-¡ATAQUEN!- rugió.

Los ejércitos de muertos chocaron con los monstruos del titán. En la Quinta Avenida explotó el más absoluto caos. Mortales gritando y corriendo a cubrirse. Deméter agitó su mano y una columna de gigantes se transformó en un campo de trigo. Perséfone cambió las lanzas de las dracenas por flores. Nico atacó y se abrió camino a través del enemigo, tratando de proteger a los peatones lo mejor que podía."

-Da gusto tener dioses que nos ayuden- sonrió Malcom.

-Sí, sin ellos seguro que caerían- comentó Frank.

-De nada- dijeron Deméter y Hades, al último no le gusto el decir lo mismo que su suegra/hermana.

-¡Podemos ganar!- Leo se levantó.

-¡Qué tú no estás!- dijeron todos los semidioses y como era habitual Piper le dio un zape.

"Mis padres corrieron hacia mí, esquivando monstruos y zombis, pero no había nada que pudiera hacer para ayudarles.

-Nakamura- Dijo Cronos -Sígueme. Gigantes...encárguense de ellos.-

Apuntó a mis amigos y a mí. Luego se precipito al recibidor.

Por un segundo me quedé perplejo. Esperaba una pelea, pero Cronos me ignoró completamente como si yo no valiera la pena. Eso me enloqueció."

-Genial- dijo Thalía- como si ya no estuviera lo suficientemente loco.

-Yo no estoy tan loco- gruñó Percy.

-Sesos de alga tú y yo sabemos que sí- dijo Annabeth acariciándole el brazo, una corriente eléctrica recurrió su cuerpo.

"El primer gigante hiperbóreo me atacó con su garrote. Rodé entre sus piernas y le encajé a Riptide en la espalda. Se desmoronó en una pila de escombros de hielo. El segundo gigante exhaló escarcha a Annabeth, quien apenas se podía tener en pie, pero Grover la quito de en medio mientras Thalía se ponía a trabajar. Se encaramó en la espalda del gigante como una gacela, deslizó sus cuchillos de caza por su monstruoso cuello azul, y creó la escultura decapitada de hielo más grande del mundo."

-Primero y único error NADIE se mete con Annabeth- dijo Thalía abrazando protectoramente a la rubia.

-NADIE- secundaron Percy y Grover.

Eso basto para que la rubia se sonrojara.

"Miré hacia afuera de la barrera mágica. Nico peleaba abriéndose paso hacia mi mamá y Paul, pero ellos no estaban esperando por ayuda. Paul tomó una espada de un héroe caído y hacía un buen trabajo manteniendo ocupada a una dracena. La acuchillo en las tripas, y ella se desintegró.

-¿Paul?- dije, sorprendido.´

Él se volvió hacia mí y sonrió.

-Espero que haya sido un monstruo eso que acabo de matar. ¡Fui actor Shakesperiano en el colegio! ¡Aprendí algunos trucos de espada!-"

-Tú padrastro es genial- dijeron sonriendo los Stoll.

-Que fuera actor Shakesperiano no es guay- gruñó Poseidón.

-¡El teatro es bueno!- comentó Dionisio.

-Eso lo dices porque eres el dios del teatro- dijo refunfuñando Poseidón.

"Me agradó aun más por eso, pero entonces un gigante lestrigón cargó hacia mi mamá.

Ella registraba un auto de policía abandonado - quizás buscando la radio de emergencia - y estaba de espaldas.

-¡Mamá!- grité-

Volteó cuando el monstruo estaba casi sobre ella. Pensé que la cosa en sus manos era una sombrilla hasta que cortó cartucho y el disparo de la escopeta hizo volar al gigante unos 5 metros hacia atrás, directo a la espada de Nico."

-Esa Sally como mola se merece una ola- cantaron Annabeth, Thalía, Nico y Leo.

"-Buena esa- dijo Paul.

-¿Cuando aprendiste a disparar una escopeta?- le reclamé.

Mi mamá se quito el cabello del rostro.

-Hace como dos segundos. Percy, estaremos bien, ¡Vete!-

-Si- Nico coincidió -Nos encargaremos del ejército. ¡Tienes que ir por Cronos!-

-¡Vamos, sesos de alga!- dijo Annabeth.

Yo asentí."

-Y sólo cuando se lo dice Annabeth hace caso- comentó Thalía.

-Típico de nuestro sesos de alga- sonrió Nico.

-No sé como os soporto- gruñó Percy.

-El sentimiento es mutuo- dijeron los dos al unísono.

"Entonces miré a la pila de escombros al lado del edificio. Mi corazón dio un vuelco. Me había olvidado de Quirón. ¿Cómo pudo ser?"

-Tus padres aparecieron- sonrió el centauro- es normal, además para histéricos preocupados por mí ya tengo a Annabeth.

-¡Oye!- se quejo la rubia.

"-Señorita O´Leary- dije -Por favor, Quirón está ahí abajo. Si alguien puede escarbar para sacarlo, eres tú. ¡Encuéntralo! ¡Ayúdalo!-

No estoy seguro de cuanto entendió, pero salto al montón y comenzó a rascar. Annabeth, Thalía, Grover y yo corrimos a los elevadores."

-Final del capítulo- comentó Nico- ¿quién lee acontinuación?