Capítulo 7
Tom Riddle se hallaba caminando por los pasillos de Hogwarts después de una última reunión en el club de integración donde los nacidos muggles contaron los adelantos de los muggles respecto a la edad antigua donde se desligaron de los magos donde Tom participo con Minerva como mediadores. Había sido una buena reunión y al cruzar el pasillo, una joven Ravenclaw lo llamo desde detrás.
— ¿Sí?—pregunto Tom mirando a la joven detrás de si mientras ella lo alcanzaba.
—eh...me preguntaba si me puedes ayudar con parte de la tarea de astrología, se lo pediría a Minerva pero dijo que tenía que terminar la tarea de transfiguración ahora mismo y como no conozco a nadie más a quien pueda pedir ayuda…¿me ayudas?—pedía la chica mientras Tom la miraba un momento antes de sonreírle
— ¡Por supuesto! Te veo en la biblioteca en cinco minutos—declaro Tom y cambio tranquilamente su dirección despidiéndose de todos sus compañeros de Slytherin.
Al llegar a la biblioteca, la chica ya estaba con todo lo necesario esperándolo.
—vaya, me asombra tu velocidad—comento con una sonrisa mientras tomaba asiento junto a ella.
—Bueno, soy previsiva—respondió la joven y Tom comenzó a revisar su tarea.
En medio de la tarea de la joven, Tom se enteró que su nombre era Augusta y que era una bruja sangre pura de una familia no tan conocida pero que estaban bien con eso.
Al finalizar, Augusta le agradeció antes de salir y le murmuro algo que hizo que Salazar recordase que tenía un fantasma que buscar.
—muchas gracias por ayudar a esta Ravenclaw
Cuando se marchó la muchacha, Salazar salió con ella de la biblioteca y camino rápidamente hacia las mazmorras con una memoria en su mente.
Había tenido una clase libre y se dedicaba a sus investigaciones hasta que tocaron su puerta, como era costumbre que si algun estudiante de alguna casa tuviera problemas, podía venir a ver a cualquiera de los maestros, así que Salazar abrió la puerta para hallarse con la pequeña Helena Ravenclaw.
—hola pequeña Helena, pasa—saludo amablemente y dejo a la niña entrar, Helena había sido la consentida de los fundadores porque era la primera niña que nacía de ellos desde que Hogwarts había comenzado su funcionamiento.
La pequeña entro y se sentó en el otro lado de su escritorio mirándolo fijamente.
—padrino Sally, tengo un problema y mamá está en clases, así que como me dijiste que podía venir a verte…—murmuró la pequeña y Salazar le sonrió.
—hiciste bien en venir a verme pequeña Helena, ¿Qué te tiene en problemas?—pregunto tranquilamente y la niña asintió y saco de su pequeña bolsa, una pintura rota.
—estaba jugando en mi habitación y quería buscar a mamá para que me dejara leer un libro pero cuando estaba saliendo de mi habitación tropecé y como creí que me iba a caer tome lo primero que había cerca para no caer y por accidente tire la pintura y ahora no se mueve y está rota y mamá se va a enfadar conmigo—finalizaba la pequeña comenzando a hiperventilar y ponerse nerviosa de que la regañen de alguna forma.
— ¿te caíste? ¿Estás bien?—pregunto Salazar y Helena lo miro antes de asentir varias veces y volver a ver la pintura.
—Bien, si estas sana y completa, podemos arreglar la pintura—declaro Salazar sacando su varita y susurrando en pársel para que la pintura se arreglase y la animación mágica con el arreglo.
Los ojos de la niña brillaron con alegría cuando había visto que la pintura estaba nuevamente como siempre.
— ¡Lo hiciste, padrino!—declaraba con emoción Helena tomando la pintura entre sus bracitos y mirándolo fijamente antes de salir de la oficina—muchas gracias por ayudar a esta Ravenclaw
Salazar sonrió al verla salir corriendo del castillo.
Al llegar a las mazmorras despertó de su memoria y miro alrededor que no hubiera nadie en ese pasillo de las mazmorras.
—Barón de Sevilla, muéstrate ante tu maestro—murmuró y la fantasmal figura del barón sangriento hizo su aparición frente a Tom Riddle.
—Maestro Slytherin, ¿Qué puedo hacer por usted?—pregunto con reverencia el barón sangriento y Tom asintió.
—Quiero saber dónde está la dama gris que me hablaste—declaró Tom y el barón asintió y comenzó a flotar frente a Tom
Siguió al barón hasta el quinto piso donde señaló una habitación y desapareció.
Salazar suspiró, no importa cuánto tiempo pase el barón sigue sin poder ver a la dama gris y explicarle que fue un accidente lo que la mató. Rowena va a ponerse furiosa cuando se entere y luego lo pondría a él en la cuerda floja porque por un lado debía defender a su estudiante, pero por otro lado, no quería enfrentarse a una Rowena molesta que podría escupir fuego hacia él.
Salazar amaba como estaba su vida a pesar de los contras muchas gracias.
Empujo la puerta de la habitación y miro a la figura triste y desolada flotando en medio de la habitación mirando a la luna llena por la ventana.
— ¿Helena?—pregunto con cuidado acercándose a la figura fantasmal y ella se viro para mirar al nuevo visitante.
—Saludos joven estudiante ¿Quién eres?—pregunto la fantasma con cautela mientras el joven se acercaba.
—La encarnación de alguien que te ayudo a reparar una pintura cuando tenías ocho años—declaro Salazar y vio como los ojos tristes de la fantasma se iluminaban con la comprensión y la realización.
— ¿Padrino Salazar?—pregunto levemente la fantasma y Tom sonrió antes de asentir a la pregunta hecha por la fantasma.
—saludos, pequeña Helena, dime ¿Qué ocurrió para que terminaras como fantasma?—pregunto y la fantasma miro hacia otro lado antes de mirarlo de nuevo.
—Tenía miedo de encontrarme con mamá allá y que me reclamara el haberme ido con su tiara, no quería que se sintiera mal conmigo allá y por eso decidí quedarme aquí—murmuró levemente para luego soltar un suspiro
Tom coloco su mano sobre donde era su hombro sin tocarla realmente.
—no te culpes, muchacha, Rowena te quería mucho y quería verte antes de morir, es obvio que ella te perdono lo de la tiara, no deberías tomarla como una mujer materialista, ambos sabemos que ella te amaba y nunca se molestaría contigo—replico Salazar suspirando levemente, no tenía idea que ella se había sentido mal por huir con la tiara.
La fantasma lo miro un momento y asintió levemente.
— ¿Va a volver?—pregunto un momento después de silencio.
—No lo sé, no estoy seguro de eso, pero si yo volví, podemos esperar a que todos regresen, así que cuando vuelva, habla con ella—aconsejo tranquilamente mientras la fantasma asentía.
Salazar sonrió al ver que la fantasma se había calmado y decidió cambiar de tema lo más pronto posible
—dime pequeña Helena, ¿Qué paso con mi cámara?—pregunto Salazar y la fantasma se quedó en silencio un momento.
—un Gaunt, un Gaunt ayudo a poner tuberías por todo el colegio cuando cambiaron los baños y vi que oculto la cámara en un baño, en un lavamanos, las tuberías son gruesas como para que una persona pequeña pase caminando por ahí—decía helena mirando hacia abajo tratando de recordar.
"o un basilisco" pensó Salazar esperando a que la fantasma recuerde algo más.
—El segundo piso, un baño del segundo piso, padrino, deberías buscar ahí—declaro Helena y Salazar le sonrió y acaricio su cabello aunque en realidad no sentía nada.
—muchas gracias muchacha, vendré a visitarte a menudo, feliz Yule Helena—dijo Tom al despedirse finalmente de la muchacha.
—De nada padrino, gracias por venir a visitarme, ¿me avisaras si mamá regresa?—pregunto finalmente la fantasma al verlo salir.
—lo prometo Helena—murmuró y salió finalmente del salón sintiéndose complacido consigo mismo.
Había encontrado la cámara.
Lamentablemente, su charla con Helena le había llevado mucho tiempo y era hora de la cena.
~KB~
Al llegar al gran comedor, saludo a sus compañeros de casa y tomó su asiento acostumbrado antes de mirar a la mesa de maestros.
¿Por qué pusieron una mesa de maestros? Se suponía que originalmente los maestros de cada casa se sentaban con su casa y comían con los alumnos mientras que los demás maestros y el director se turnaban y comían con los estudiantes en diferentes mesas cada comida.
¿Por qué hacerse diferentes a los alumnos?
— ¿Qué te tiene extrañado?—pregunto Abraxas que lo había visto hace un rato sin comentar hasta ahora.
—la mesa de maestros, no me había dado cuenta hasta ahora que han puesto una mesa de maestros—murmuró y volvió a su comida.
—Bueno, es obvio, los maestros no se sentarían con los estudiantes a comer, es algo absurdo—decía Abraxas tranquilamente.
—no es absurdo, así era antes, pero cuando me fui y regresé habían puesto eso, solo los otros tres habían decidido mantener la idea original y fue algo…triste, abandone a mi casa cuando me necesitaron en el cambio de reglas—dijo levemente y se fue de la mesa.
No tenía hambre en lo absoluto.
~KB~
El día de partir hacia los hogares en navidad, Tom prometió escribirles a todos y dejándoles los horarios y temas para el club de integración, fue a Londres nuevamente. Se sentía feliz de que Hogwarts no esté tan mal como temía, su peor pesadilla había sido ver el castillo en ruinas.
Al llegar al orfanato Wool se sorprendió que todos lo recibieran tan bien, los niños se veían contentos de tenerlo y la señora Cole estaba bastante bien el día de hoy.
Los resultados de sus años como mentor daban frutos y se dio cuenta que debía seguir con su plan original de seguir enseñando a todos los que pueda.
Los primeros días antes de navidad, Tom había organizado a todos los chicos que iban a aplicar a la universidad para que lleven todos los libros en una sesión extraordinaria para afianzar todos los conocimientos.
Y así, Tom con una serie de libros en sus brazos con tres jóvenes más grandes que él con unas pilas similares de libros detrás de sí, fue como Minerva encontró a Tom en medio de Londres
— ¿Tom?—pregunto Minerva al ver la conocía figura detrás de todos los libros.
La figura ladeo la cabeza para mirar al frente con una sonrisa.
—buenos días Minerva, preciosa mañana la de hoy ¿no crees?—saludo tranquilamente regresando a ver a los jóvenes detrás de si—ella es Minerva McGonagall, una compañera de clases
Los jóvenes detrás de Tom se limitaron a asentir silenciosamente como saludo.
— ¿Nos adelantamos?—preguntó uno de ellos y Tom miro a Minerva un momento antes de decidir que decir.
—Minerva, ¿quieres acompañarnos?—pregunto Tom y Minerva asintió en silencio.
—Bien, entonces sigamos—dijo Tom caminando con Minerva a su lado.
— ¿Qué estás haciendo cargando una pila de libros en medio del Londres muggle?—pregunto en voz baja
— ¿no es obvio? Necesitamos estos libros para hacer la clase extraordinaria de navidad y la bibliotecaria amablemente me dejo llevármelos al orfanato para entregárselos el día después de navidad en perfecto estado, ¿Qué te trae al Londres muggle estas fiestas?—pregunto Tom cambiando de tema rápidamente siguiendo el camino que conocía de memoria por lo que no necesitaba mirar realmente para saber si el camino estaba bien o mal.
Minerva suspiro y tomó el libro de la parte más alta de la pila que llevaba Tom y lo reviso.
—mi madre decidió que necesitaba comprar un regalo en el callejón Diagón pero mi padre tenía un matrimonio el día de hoy, así que mi madre y yo vinimos hasta aquí, pero mientras ella se encargaba de arreglar algunos asuntos del ministerio le dije que iba a buscar tu orfanato para visitarte, así que iba a ir a una biblioteca a pedir un mapa—explico tranquilamente Minerva revisando el libro.
Tom la miro de reojo y sonrió. En momentos así Minerva le recordaba tanto a Rowena como a Helga.
—Bueno, fue una maravillosa coincidencia el hallarnos aquí –mira hacia atrás a los chicos que estaban escuchando todo atentamente—bueno, creo que debo presentarlos, Minerva, ellos son Arthur Jones, Alfred Bel y Gilbert Kirkland.
Los jóvenes asintieron al sonido de su nombre y Minerva asintió levemente también como saludo.
—bien, quédense aquí, iré a pedir que nos abran la puerta para dejar los libros—indico Tom y se adelantó dejando a Minerva sola con los chicos
—oye, ¿Cómo es Tom en la escuela? Digo, como es una escuela de genios debe estar bajo sus estándares o va a pelear frente a toda la escuela como hizo en la primaria—pregunto uno de ellos, Arthur, reconoció minerva.
Minerva se tomó un momento pensando lo dicho, al parecer era normal en Tom tener estándares altos en todo lo referente a educación, si no cumplía con todas sus expectativas tomaba las riendas por su cuenta.
—bueno, en la escuela habían enseñado una especie de materia que ayudaba a que los estudiantes se adapten pero ya dejo de usarse hace años y como Tom considero que era necesario porque algunos estudiantes le pedían ayuda con el currículo, Tom abrió un club para enseñarles a los chicos que lo necesitaban, nos pidió ayuda a mí y a algunos otros compañeros de casa para hacer el club y va bastante bien hasta ahora—respondió Minerva escogiendo las palabras correctas para decir, lo que menos quería era tener problemas con decirles a los muggles sobre la magia.
Alfred rio levemente y negó con la cabeza divertido.
—ah, el viejo Tom y sus cosas raras, no me sorprendería que el día de Samhain se haya puesto hecho una furia por las decoraciones de Halloween—comentaba divertido y Minerva seguía con sus anotaciones mentales, al parecer podría encontrar algunas cosas sobre el extraño chico de Slytherin conversando con los chicos.
— ¿Por qué seria? Tom se puso histérico cuando vio las decoraciones de Halloween y nos dio una clase intensiva sobre Samhain y Hogmanay—comentaba Minerva viendo si puede sacar algo más de los chicos.
Esta vez fue Gilbert quien habló.
—Tom dice que el día de Halloween es la celebración de la muerte de muchas almas nobles que desearon curar y sanar a la gente, que fue la celebración de un genocidio comenzado por las cruzadas en las que mataron a muchas mujeres que sanaban y muchos hombres que eran zurdos, gitanos, homosexuales y demás, que una celebración así no debería ser celebrada, Samhain, por otra parte es una festividad celta traída por los vikingos durante las guerras en el siglo IX y que por antigüedad, Samhain es de festejarse primero junto a las fiestas celtas como Yule y Lughnasadh, Tom es…sensible respecto a Halloween, al comienzo, cuando era más pequeño fue al punto de romper todas las propagandas de Halloween de toda la cuadra cerca del orfanato y las del camino a la biblioteca, una vez…dijo que había muerto en ese día, pero yo tengo la teoría que es alguien que reencarnó en un mini huérfano, pero nada es seguro, no habla de eso—finalizo explicando Gilbert cuando Tom se acercó a los cuatro con una sonrisa y con los brazos ya libres.
—vamos a dejar los libros y preparen todo, acompañaré a Minerva a ver a su madre—pidió con una sonrisa y los tres chicos asintieron despidiéndose de Minerva
Despidiéndose de los chicos, Minerva camino con Tom de regreso al caldero chorreante pensando en todo lo que acababa de descubrir, tal vez…si sea la reencarnación de alguien…
—si quieres preguntar algo, hazlo, no lo hagas a mis espaldas ¿de acuerdo? Me molesta que hagan eso—dijo Tom en medio del camino sacando de sus pensamientos a Minerva quien se viro y lo miro directamente a los ojos.
— ¿eres la reencarnación de un fundador de Hogwarts?
Chan chan chaaaaaan
¡Aqui tenemos la continuación por la que lloraban! Ok no, estoy con exceso de azucar el dia de hoy.
Primero, lamento la demora, me deje llevar por los retos de los foros y todo eso, olvide muchos de mis fics.
Segundo, ¡Ha aparecido la dama gris! Un review me pregunto sobre ella y bueno, aqui la tenemos.
Tercero, decidi hacer ambas cosas, la navidad en el orfanato con una visita inesperada de Minerva y despues el baile de los Malfoy
Cuarto, Minerva sospecha y ¿cual sera la respuesta de Tom?
Quinto, los nombres de los huerfanos que iban con Tom son basados en los nombres humanos de los paises de Hetalia porque...me gusta ponerles nombres de las personificaciones de Hetalia.
Sexto, El Baron de Sevilla aparecio asi como si nada, pero prometo un spin-off de mi teoria de los fantasmas de Hogwarts.
Gracias por leer y comentar
