Capítulo 20

-Fin del capítulo- dijo Jason.

-Es un héroe- dijo Annabeth firme- y como alguien diga lo contrario me tendrá a mí como enemiga.

Todos tragaron saliva, la hija de Atenea daba bastante miedo.

-Será mejor que comamos algo- sonrió amable Hestia.

Todos estuvieron de acuerdo.

En el comedor reinó el silencio, nadie quería hablar del tema, pero cierto duende latino tenía que intervenir.

Puso una canción y comenzó a bailar gritando.

-¡Ganamos! ¡Vencimos! ¡La paliza se la dimos!

Y poco a poco los presentes se fueron uniendo al baile y todos reían y bailaban, Hestia sonrió, esa era su familia feliz unida.

Cuando acabó la canción todos corrieron a la sala del trono.

-¡Qué lea Percy!- dijeron todos emocionados, el nombrado suspiro y cogió el libro.

"Ganamos fabulosos premios"

-¡Yo quiero un premio fabuloso!- dijeron los Stoll y Leo.

-Tú no peleaste por lo cual nada de premios- declaró Piper firme.

-¿Y nosotros?

-No peleasteis contra Cronos- se encogió de hombros Thalía.

"Las tres Moiras en persona se llevaron el cuerpo de Luke.

No había visto a las ancianas señoras en años, desde que las había visto cortar un hilo de vida en un carrito de frutas a la orilla de una carretera cuando yo tenía doce. Me asustaron entonces, y me asustaron ahora - tres fantasmales abuelas con bolsas de agujas de tejer e hilos."

-Esas mujeres dan miedo- se quejó Grover.

-Las vimos juntos cuando tejían unos calcetines enormes- aclaró Percy.

Annabeth le dio un golpe.

-Por no contármelo.

"Una de ellas me miró, y aunque no dijo nada, mi vida literalmente pasó frente a mis ojos.

De pronto tenía veinte años. Luego era un hombre de mediana edad. Después me volví viejo y decrépito. Toda la fuerza dejó mi cuerpo, y vi mi propia lápida y una tumba abierta, un ataúd bajando hacia el suelo. Todo esto pasó en menos de un segundo."

-Eso tiene que dar miedo- dijo Leo.

La mayoría estuvo de acuerdo.

-¿Solo dice eso?- preguntó Piper- es decir no pone nada sobre quien será tu mujer, tus hijos, la madre de ellos… ¿no pone nada?

-No, ¿por qué?- preguntó Percy.

-Por nada- sonrió Piper.

"-Está hecho- dijo.

La Moira tomó el recorte de hilo azul - y supe que era el mismo que vi hacía cuatro años, la línea de vida que las vi cortar. Había pensado que era mi vida. Ahora entendía que era la de Luke. Ellas me habían mostrado la vida que debía ser sacrificada para arreglar las cosas."

-Podrían habérmelo dicho, así me hubiera ahorrado el susto- gruñó interrumpiéndose Percy.

-Y que lo digas- estuvo de acuerdo Grover.

-Y aquí se demuestra como los héroes del Olimpo tienen miedo a una viejecitas- sonrió Thalía.

"Se acercaron al cuerpo de Luke, ahora envuelto en una mortaja blanca y verde y comenzaron a llevárselo fuera del salón de los tronos.

-Esperen- dijo Hermes.

El dios de los mensajeros estaba vestido con su clásico atuendo de Túnica griega blanca, sandalias y casco. Las alas de su casco aleteaban mientras caminaba. Las serpientes George y Martha se enroscaban alrededor de su caduceo, murmurando, Luke, pobre Luke.

Pensé en May Castellan, sola en su cocina, horneando galletas y preparando sándwiches para un hijo que nunca volvería a casa. Hermes descubrió el rostro de Luke y besó su frente. Murmuró unas palabras en griego antiguo - una bendición final.

-Adiós- suspiró. Entonces asintió y permitió que las Moiras se llevaran el cuerpo de su hijo."

-Mi hijo- murmuro Hermes- espero que encuentres tu lugar y puedas reencarnarte.

-Seguro que sí- sonrió Annabeth- estamos hablando de Luke, seguro que lo consigue.

-Consiguió robar el rayo maestro de Zeus, podrá con una reencarnación- aseguró Percy.

"Mientras ellas se iban, pensé en la Gran Profecía. Las líneas ahora tenían sentido para mí. "El alma del héroe, la hoja maldita desgarrará". El héroe era Luke. La hoja maldita era el cuchillo que él había dado a Annabeth hacia mucho - maldita porque Luke había roto su promesa y traicionado a sus amigos. "Una simple elección, sus días terminará". Mi elección, darle a Luke el cuchillo y creer, como Annabeth, que él era capaz de arreglar las cosas. "El Olimpo preservar o arrasar". Al sacrificarse él mismo, había salvado el Olimpo. Rachel tenía razón. Al final, en realidad yo no era el héroe. Era Luke."

-Menos mal que lo explico- murmuro Connor, aunque fue escuchado.

-Yo si lo entendí- dijo emocionado Percy.

-Felicidades sesos de alga, eres más listo que Connor- dijo Annabeth.

A Percy no pareció molestarle el comentario pues sonreía como un loco, abrazó a Annabeth y luego comenzó a leer.

"Y entendí algo más: cuando Luke había descendido al Río Estigio, había tenido que enfocarse en algo importante que lo atara a su vida mortal. De otro modo se hubiera desintegrado. Yo había visto a Annabeth, y tenía la sensación de que él también."

-¿Estamos seguros que es hija de Atenea?- preguntó Rachel- demasiado chicos detrás de ella…- murmuro la última parte.

-¡Pues claro que soy hija de Atenea!- dijo molesta la rubia- hay un cero coma uno por ciento de probabilidades de que no lo sea, pues hay muchas similitudes entre mi progenitora y yo.

-Sí, confirmamos, es hija de Atenea- dijeron los Stoll.

-Y a mucha honra- comentó Annabeth levantando la cabeza.

"Él había visto aquella escena que Hestia me mostró - él mismo en los buenos días con Thalía y Annabeth, cuando prometió que serían una familia. Lastimar a Annabeth en la batalla lo había sacudido como para recordar esa promesa. Eso había permitido a su consciencia mortal tomar el control otra vez, y derrotar a Cronos."

-Te dije que todo lo que hice era necesario- comentó Annabeth.

-Lo sé listilla, pero eso no hace que me preocupe menos, no deberías haber dejado que te lanzará contra el trono de tu madre.

-Te recuerdo que me habían herido antes- sonrió Annabeth- además si no me hacía daño era imposible que recobrara el juicio.

-Es imposible discutir contigo, siempre tienes que ganar- murmuro Percy resignado.

"Su punto débil - su talón de Aquiles - nos había salvado a todos.

Junto a mí, las rodillas de Annabeth temblaban. La sujeté, pero ella gritó de dolor, y me día cuenta que la había agarrado de su brazo roto."

-¡Au!- se quejó Percy al sentir como los pellizcaban- ¿por qué has hecho eso Thalía?

-Por agarrar a Annabeth del brazo roto, ya dije que la protegería incluso de ti- dijo Thalía amenazante.

-Thalía me sé cuidar sola…- comentó una cansada Annabeth.

-Para mí siempre serás aquella niña de siete años que Luke y yo cuidamos.

"-Oh, dioses- dije -Annabeth, lo siento-

-Está bien- dijo, y se desmayó en mis brazos.

-¡Necesita ayuda!- grité.

-Yo me encargo- Apolo se adelantó. Su feroz armadura era tan brillante que era difícil mirarlo, y sus lentes Ray-Ban y perfecta sonrisa lo hacían parecer un modelo masculino de armaduras de batalla. -Dios de la medicina, a tu servicio.-

Pasó su mano sobre el rostro de Annabeth y recitó un encantamiento. Inmediatamente los raspones desaparecieron. Sus cortadas y cicatrices se desvanecieron. Su brazo se enderezó y ella suspiró en su sueño."

-Gracias- Annabeth le sonrió al dios.

-Es un placer para una chica tan linda como tú- Apolo le guiñó un ojo y Annabeth enrojeció de golpe- tal vez un día tu y yo…

-¡Ella y tú nada!- dijeron Percy, Artemisa y Atenea a la vez.

-¡Triple coincidencia!- los Stoll chocaron las manos.

-Apolo no salgas con mi hija- gruñó molesta Atenea.

-¡Deja de ligar!- exclamo Artemisa.

-Está caliente- le susurro Thalía a Annabeth, que enrojeció aun más.

-Claro, es el dios del sol- dijo Percy.

"Apolo sonrió

-Estará bien en unos minutos. Tiempo suficiente para que componga un poema acerca de nuestra victoria: "Apolo y sus amigos salvan el Olimpo". Bueno, ¿Eh?-

-Gracias, Apolo- dije -Yo, um, le dejaré manejar la poesía.-"

-¿Apolo y sus amigos?- preguntó Leo- ¡Si no hizo nada!

-Tú no eres el más indicado para hablar- dijo Clarisse.

-Menos mal que el chico se fue antes de que recitaras alguna poesía, son horribles- Apolo miró mal a su hermana melliza.

"Las siguientes horas fueron como un borrón. Recordé la promesa a mi madre. Zeus ni siquiera parpadeó cuando le hice mi extraña petición. Chasqueó sus dedos y me informó que la cima del Empire State estaba ahora encendida de azul. La mayoría de los mortales debían estarse preguntando qué significaba eso, pero mi mamá lo entendería: Sobreviví, el Olimpo está a salvo."

-Muy bien Percy preocúpate de tu madre, que es genial- sonrió Nico.

-Estoy de acuerdo con el niño sombra- Thalía señaló a su primo.

-Deberá ser una madre muy buena- supuso Hestia.

-Y que lo digas- dijeron todos quienes conocían a Sally.

"Los dioses se encargaron de reparar el salón de los tronos, lo que sucedió sorpresivamente rápido con doce seres súper poderosos trabajando. Grover y yo nos encargamos de los heridos, y una vez que el puente del cielo fue reformado, nos encontramos con nuestros amigos que habían sobrevivido. Los cíclopes habían salvado a Thalía de la estatua derrumbada. Ella estaba en muletas, pero por lo demás se encontraba bien."

-¡Soy inmortal chavales!- anunció emocionada la cazadora- nadie puede conmigo.

-Mala hierba nunca muere- rió Percy.

-Alga marina tampoco- atacó Thalía.

-Que haya paz- sonrió Annabeth- hemos salvado el Olimpo.

"Connor y Travis Stoll la había librado solo con heridas menores. Me aseguraron que no habían saqueado mucho la ciudad. Me contaron que mis padres estaban bien aunque no eran admitidos en el Monte Olimpo."

-Los Stoll seguimos vivos- las chicos chocaron las manos- lo único malo es que no pudimos hacer lo que queríamos en la ciudad.

-¿No podéis pensar en otra cosa que no sea robar?- preguntó enfadada Katie.

-En molestarte florecilla- sonrió Travis.

-Eres insufrible Stoll- gruñó Katie.

-Me siento marginado- "lloró" Connor.

"La señorita O´Leary había desenterrado a Quirón de debajo de los escombros y lo había llevado al campamento. Los Stoll se veían bastante preocupados por el viejo centauro, pero al menos estaba vivo."

-Menos mal- suspiró Annabeth.

-Chicos, tranquilos, me tendréis unos pocos siglos más de profesor- sonrió Quirón.

-Nos seguirás dando clase cuando seamos viejos, eso en una idea deprimente- se quejó Percy.

"Katie Gardner reportó que había visto a Rachel huir del edificio Empire State al final de la batalla. Rachel se veía ilesa, pero nadie sabía adónde se había ido, lo que todavía me preocupaba."

-Seguimos vivas-celebraron las chicas.

-Menos mal- suspiró Travis- si la florecilla muere ¿a quién molestaría?

-Vete a freír espárragos Stoll- gruñó Katie.

-Me sigo sintiendo apartado- dijo Connor.

"Nico di Ángelo llegó al Olimpo y fue recibido como un héroe, su padre justo detrás de él, dejando de lado el hecho de que Hades solo se supone que visitara el Olimpo durante el solsticio de invierno. El dios de los muertos se veía sorprendido cuando sus parientes le palmearon la espalda. Dudo que alguna vez haya tenido una bienvenida tan entusiasta."

-La verdad es que no- comentó Hades.

-¡Papá hemos salvado el Olimpo!- sonrió Nico.

-Aunque no habéis comido cereal- dijo Deméter.

-Odio el cereal- murmuraron padre e hijo.

"Clarisse entró, todavía temblando por el tiempo que pasó en el bloque de hielo, y Ares gritó:

-¡Ahí está mi niña!- El dios de la guerra le revolvió el cabello, palmeándole la espalda, llamándola la mejor guerrera que hubiera visto. -¿Ese drakón muerto? ¡ESO es de lo que hablo!-

Ella se veía bastante abrumada. Todo lo que pudo hacer fue asentir y parpadear, como si temiera que él fuera a golpearla, pero eventualmente sonrió."

-¡Esa es mi hija!- sonrió Ares.

-Gracias- se sonrojo.

-Esa es mi chica- susurro Chris dándole un beso en la mejilla.

-¡Rodríguez te estoy viendo!- gruñó Ares y Chris se despegó de su novia.

-¡Papá!- se quejó Clarisse.

"Hera y Hefesto se me acercaron, y aunque Hefesto estaba un poco gruñón por mi salto sobre su trono, pensaba que yo "había hecho un buen trabajo, la mayor parte".

Hera resopló con desdén.

-Supongo que ahora no los destruiré, a ti y a ésa pequeña niña.-

-Annabeth salvó al Olimpo- le dije -Ella convenció a Luke de detener a Cronos.-

Ella se dio la vuelta en una rabieta, pero supuse que nuestras vidas estarían a salvo, al menos por un tiempo."

-Salve el Olimpo- Annabeth sonrió con arrogancia a Hera.

-¡Niña…!

-Ay la niña pequeña- dijo Apolo- tiene una rabieta.

-¡Callaos!- mandó la diosa enfadada.

-Salve el Olimpo- repitió la rubia con una sonrisa.

"La cabeza de Dionisio aún estaba envuelta en un vendaje. Me miró, hizo una inclinación y dijo:

-Bueno, Percy Jackson, veo que Pólux lo logró, así que supongo que no eres completamente inepto. Todo gracias a mi entrenamiento, supongo.-

-Um, sí, Señor- dije."

-Claro a su entrenamiento- ironizó Hermes.

-Todo gracias a Quirón- dijeron los Stoll, todos los semidioses aplaudieron.

-Un momento- comentó Leo- el señor D acaba de llamar a Percy por su nombre de verdad, ¡el fin del mundo se acerca!

"El señor D. asintió.

-Y gracias a mi valentía, Zeus ha recortado mi prueba en ese miserable campamento a la mitad. Ahora solo me faltan 50 años en vez de cien.-

-¿Cincuenta años, eh?- Traté de imaginarme soportando a Dionisio hasta que yo fuera un anciano, suponiendo que viviera tanto."

-Con tu suerte lo veo complicado- dijo Nico.

-¡Ay dioses!- se quejó Poseidón- y yo pensando que lo peor era esta guerra.

-Tomate la pastilla- aconsejó Apolo.

"-No te emociones, Jackson- dijo, y noté que decía mi nombre correctamente -Aún planeo hacer tu vida miserable.-

No pude evitar sonreír.

-Naturalmente-

-Solo para que nos entendamos- Se dio la vuelta y comenzó a reparar su trono de vides, que había sido consumido por el fuego."

-Dos veces en el mismo día, tiene que ser un record- comentaron los Stoll.

-No te acostumbres Peter- dijo Dionisio.

-Era demasiado bonito para ser cierto- suspiró Percy.

"Grover se paró a mi lado. Por momentos se echaba a llorar.

-Tantos espíritus de la naturaleza muertos, Percy. Tantos.-

Puse mi brazo alrededor de sus hombros y le pasé un trapo para que se sonara la nariz.

-Hiciste un buen trabajo, G. Nos recuperaremos de esto. Plantaremos nuevos árboles. Limpiaremos los parques. Tus amigos reencarnarán en un mundo mejor.-"

-Yo te ayudare- sonrió Thalía- cuanto más limpio, más animales para cazar.

-Hermanita, la pobre se está juntando demasiado contigo- comentó Apolo, pero Artemisa no lo escucho.

-Más animales para cazar- murmuro con una sonrisa en la cara.

"Él sorbió tristemente.

-Yo...supongo. Pero fue suficientemente difícil congregarlos antes. Aún soy un exiliado. Apenas si pude lograr que alguien me escuchara acerca de Pan. ¿Cómo me volverán a escuchar? Los llevé a una masacre.-

-Te escucharán- le prometí. -Porque te preocupas por ellos. Te preocupas por lo salvaje más que nadie.-"

-Mereces ser escuchado Grover, como dice Percy nadie se preocupa más que tú- le sonrió Annabeth- si necesitas ayuda estoy para lo que quieras niño cabra.

Annabeth pellizco a Percy.

-¡Yo también!- dijo.

-Soy los mejores amigos que un sátiro pueda tener- lloró Grover.

"Grover trató de sonreír.

-Gracias, Percy. Espero...Espero que sepas que estoy realmente orgulloso de ser tu amigo.-

Palmeé su brazo.

-Luke tenía razón en una cosa, G. Eres el sátiro más valiente que he conocido.-

Se ruborizó, pero antes de que pudiera decir nada, un cuerno marino sonó. El ejército de Poseidón marchaba hacía la sala de los tronos."

-¡Percy!- gritó Tyson. Se abalanzó hacia mí con los brazos abiertos. Afortunadamente se había encogido a su tamaño normal, así que su abrazo fue como ser golpeado por un tractor y no por la granja entera."

-Eso es muy generoso de su parte- sonrió Leo.

-Tú no sabes lo que duele cuando te da un abrazo- dijo Percy restregándose el brazo.

-Y eso que a ti no te da vueltas de aquí y allá- se quejó Annabeth.

-Al menos a ustedes no os estornuda cuando os abraza – comentó Grover.

"-¡No estás muerto!- dijo.

-¡Sí!- admití -Sorprendente, ¿Eh?-

Palmoteó y rió feliz.

-Yo tampoco estoy muerto. ¡Sí! Encadenamos a Tifón. ¡Fue divertido!-

Detrás de él otros cincuenta cíclopes armados rieron y asintieron y chocaron sus manos unos con otros.

-Tyson nos dirigió.- dijo uno -¡Él es valiente!-

-¡El más valiente de los cíclopes!- exclamó otro.

Tyson se ruborizó.

-No fue nada.-"

-Mira- sonrió Annabeth- en eso se parecen.

-¿En qué?- preguntó Percy.

-En que ustedes dos quitan importancia a todo lo que logran- explico Nico.

"-¡Te vi!- le dije -¡Estuviste increíble!-

Pensé que el pobre Grover se iba a desmayar. Le temía a los cíclopes. Pero hizo nervios de acero y dijo.

-Si, um... ¡Tres hurras por Tyson!-

-¡YAAAAAARRRRRR! -Rugieron los cíclopes.

-Por favor no me coman.- murmuró Grover, pero no creo que nadie lo haya oído."

-Los cíclopes dan miedo- comentó el sátiro- a los cíclopes les gusta comer sátiros.

-Tranquilo niño cabra- sonrió Annabeth- no dejaríamos que te comieran.

-Además seguro que sabes de pena- rió Percy, Grover le fulmino con la mirada.

"El cuerno resonó de nuevo. Los cíclopes se apartaron, y mi padre entró al salón de los tronos con su armadura de batalla, su tridente brillando en sus manos.

-¡Tyson!- rugió -Bien hecho, hijo mío. Y Percy...- Su rostro se volvió serio. Agitó su dedo, y por un segundo temí que fuera a volatilizarme. -Incluso te perdono que te hayas sentado en mi trono. ¡Salvaste al Olimpo!-"

-Ese es mi hijo- Poseidón aplaudió.

-No ha sido nada- Percy se sonrojo.

-¿Cómo que nada?- Annabeth le dio un puñetazo en el hombro- salvaste el Olimpo sesos de alga.

-Salvamos el Olimpo listilla- corrigió Percy.

"Extendió sus brazos y me estrechó. Me di cuenta, un poco avergonzado, que en realidad nunca antes había abrazado a mi papá. Era cálido - como cualquier humano - Y olía como a playa salada y aire fresco de mar. Cuando me soltó, me sonreía amablemente. Me sentí muy bien, admitiré que lloré un poco. Supongo que hasta ese momento no me había permitido darme cuenta de cuán aterrorizado había estado los últimos días."

-Si te sirve de consuelo a ninguno nos han abrazado- sonrió Katie.

-Dichosas reglas- gruñeron los dioses con hijos.

-Prissy que llorica- rió Clarisse.

-Te recuerdo que tú estabas temblando- sonrió Percy.

-Por el frío, pero tú lloraste.

-Calma- dijo Annabeth- ¿por qué tengo siempre yo que mediar en tus peleas con Clarisse y Thalía?

-Porque eres la única que nos aguanta- Percy le guiñó un ojo- además todos te tenemos… respeto.

"-Papá...-

-Sshh- dijo -Ningún héroe está por encima del miedo, Percy. Y tú te has elevado por encima de todos los héroes. Ni siquiera Hércules...-"

-¡Qué mentira!- dijo Zeus.

-¡Es verdad!- atacó Poseidón.

-Hércules solo piensa en sí mismo- empezó Thalía.

-En cambio Percy solo piensa en los demás, nunca en sí mismo, eso lo hace mejor que Hércules, no sus actos- terminó Annabeth.

-¿Crees eso?- preguntó Percy con un ligero rubor.

-Siempre- sonrió la rubia.

"-¡POSEIDÓN!- rugió una voz.

Zeus había tomado su asiento. Miraba a través del salón hacia mi papá mientras los otros dioses se reunían y tomaban sus asientos. Incluso Hades estaba presente, sentado en una sencilla silla de piedra para visitas al pie del fuego. Nico se sentó en el piso con las piernas cruzadas junto a su papá.

-¿Y bien, Poseidón? ¿Eres tan orgulloso para unirte a nosotros en el consejo, hermano mío?-"

-Se pone así porque dije que eras mejor que su hijo semidiós favorito- explico Poseidón.

-¡Mentira!

-Mira se comporta como un niño pequeño- sonrió el dios.

-Tú no eres quien para decir sobre comportamiento infantil barba percebe- atacó Atenea, Zeus iba a regodearse pero Atenea habló antes- y padre, eres el rey de los dioses, compórtate como tal.

"Pensé que Poseidón se iba a molestar, pero solo me miró y guiño un ojo.

-Será un honor, Señor Zeus.-

Supongo que los milagros suceden. Poseidón tomó asiento en su silla de pescar, y el Consejo Olímpico comenzó.

Mientras Zeus estaba hablando - Algún largo discurso acerca de la valentía de los dioses, etc. -Annabeth caminó y se paró junto a mí. Se veía bien para alguien que recientemente se había desmayado."

-¿No estás escuchando mi discurso?- preguntó Zeus molesto.

-Déjalo Zeus, es amor- chilló emocionada Afrodita.

Annabeth y Percy se sonrojaron.

-¡No es amor!- gritaron Reyna y Drew.

"-¿Me he perdido mucho?- musitó.

-Nadie planea matarnos, hasta ahora.-

-Primera vez en el día.-

Me reí, pero Grover me dio un codazo porque Hera nos echaba una fea mirada."

-Algo normal- sonrió Annabeth.

-Tenéis que escuchar a mi marido- dijo molesta.

-Si tú di eso, nadie pensara que es una pobre escusa para evitar decir que nos mirabas mal porque te caemos mal- comentó la rubia.

-Hera cuidado con lo que dices a mi hija- advirtió Atenea.

-¡Y a mi hijo!- esta vez habló Poseidón.

"-Y por mis hermanos,- dijo Zeus -estamos agradecidos...- se aclaró la garganta como si las palabras fueran difíciles de sacar. -...erm, agradecidos por la ayuda de Hades.-

El señor de los muertos asintió. Tenía una mirada de suficiencia en el rostro, pero supongo que se había ganado el derecho. Palmeó los hombros de su hijo, y Nico se vio más feliz de lo que nunca lo había visto."

-Eso ha sido un golpe en su orgullo- sonrió Hades- me encanta.

-Ves papá como era una buena idea ir a ayudar- dijo Nico mirando a su padre.

-Mataría por ver a Zeus ahora mismo- comentó Hades

-Odioso hermano muerto- gruñó Zeus.

"-Y, por supuesto,- continuó Zeus, que se veía como si sus pantalones se chamuscaran, - debemos...um...agradecer a Poseidón.-

-Lo siento, hermano,- dijo Poseidón -¿Que fue eso?-

-Debemos agradecer a Poseidón.- gruñó Zeus -Sin el cual...hubiera sido difícil...-

-¿Difícil?- preguntó Poseidón inocentemente.

-Imposible- dijo Zeus -Imposible derrotar a Tifón.-"

-Ese es mi hermano favorito- Hades chocó con Poseidón.

-Eso ha sido un gran golpe en su orgullo- sonrió el dios del mar.

-Estúpidos hermanos mayores- gruñó Zeus por lo bajo.

-No te enfades hermanito- sonrió Hades.

-Los hermanos mayores estamos para hacer enfadar a los enanos- terminó Poseidón.

"Los dioses murmuraron en aceptación y chocaron sus armas en aprobación.

-Lo que nos deja,- dijo Zeus -solo con el asunto de agradecer a nuestros jóvenes semidioses, que defendieron el Olimpo tan bien...Aún si hay algunas abolladuras en mi trono.-"

-No te quejes, que el mío ha quedado peor- dijo Hefesto.

-Y el mío- murmuro Atenea- me asegurare quitar todos los libros y fórralo con goma espuma, a ver si no le hace tanto daño a mi hija.

Annabeth se sonrojo.

"Llamó primero a Thalía al frente, siendo que era su hija, y le prometió ayudarla a llenar las filas de las cazadoras.

Artemisa sonrió.

-Lo has hecho bien, mi lugarteniente."

-Eso es un gran regalo- sonrió Thalía- más cazadoras y el orgullo de mi señora Artemisa.

-¿Y yo?- preguntó Zeus.

-¿Estás orgulloso?- preguntó incrédula.

-Eres mi hija, claro que estoy orgulloso- sonrió.

"-Me has hecho sentir orgullosa, y todas aquellas cazadoras que perecieron a mi servicio nunca serán olvidadas. Ellas alcanzarán los Elíseos, estoy segura.-

La diosa miró a Hades.

Él se encogió de hombros

-Probablemente- Artemisa se le quedó un momento más. -Está bien- gruñó Hades -Modernizaré el proceso de aplicación-"

-Nadie puede con mi hermana- sonrió Apolo.

-No me llames hermanita- a Artemisa se le abrieron los ojos- ¿me has llamado hermana?

-Claro- sonrió el dios- ya has crecido, además no tengo ganas de esquivar flechas.

"Thalía sonrió orgullosa.

-Gracias, mi Señora- Hizo una reverencia a los dioses, incluso a Hades, y cojeó hasta acercarse junto a Artemisa."

-Yo respeto a todos los dioses, no como tú- sonrió burlona la cazadora.

-Si los respetara no sería nuestra vida tan divertida y lo sabes- rió Percy.

-Por una vez estoy de acuerdo contigo querido primo.

"-¡Tyson, hijo de Poseidón!- llamó Zeus. Tyson lucía nervioso, pero fue a pararse en medio del consejo, y Zeus carraspeó.

-¿No se pierde las comidas, eh?- murmuró Zeus. -Tyson, por tu valentía en la guerra, y por liderar a los cíclopes, serás nombrado general de los ejércitos del Olimpo. De ahora en adelante dirigirás a tus hermanos en la guerra cuando sea que los dioses lo requieran. Y tendrás una nueva...um... ¿Qué clase de arma te gustaría? ¿Una espada? ¿Un hacha?-

-¡Una porra!- dijo Tyson, mostrando su porra rota.

-Muy bien- dijo Zeus -Te concederemos una nueva, er, porra. La mejor porra que se pueda encontrar.-"

-Yo preferiría un espada- dijo Ares.

-Es un niño-le defendió Percy- además es letal con esa porra, casi me mata con su porra cuando intente coger a escondidas el chocolate que tenía guardado.

-¡Es verdad!- rió Annabeth- recuerdo que viniste corriendo a esconderte en mi cabaña.-

-Ahí no me busco- se encogió de hombros Percy- te quiere tanto que no sospecha de ti.

-Algún día no te dejaré esconderte en la cabaña- amenazó Annabeth- deja de intentar de quitarle el chocolate, que después se queda muy alterado.

-Sí- coincidió Will- siempre aplasta todo para poder encontrarte.

"-¡Hurra!- gritó Tyson, y todos los cíclopes lo felicitaron y palmearon en la espalda cuando se reunió con ellos.

-¡Grover Underwood de los sátiros!- llamó Dioniso.

Grover se adelantó nervioso."

-¿No me irá a castigar verdad?- preguntó el sátiro.

-¿Cómo te va castigar? ¡As salvado el Olimpo!- sonrió Percy.

-¿Alguien se ha dado cuenta de que por ahora han ido dando el regalo por importancia en la batalla?- preguntó Malcom.

-Es verdad- murmuro Annabeth.

-Yo paso de comerme el coco, para eso tengo a Annabeth- dijo Percy.

-Por ahora- murmuro Thalía- pronto se unirá a la caza.

-¡No lo hará!- gruñó el pelinegro.

"-¡Oh, deja de mascar tu camiseta!- lo reprendió Dionisio -Honestamente, no voy a destrozarte. Por tu valentía y sacrificio, blah, blah, blah, y desde que hay una desafortunada vacante, los dioses han acordado nombrarte miembro del Consejo de los Sabios Ungulados.-

Grover se desplomó en el acto.

-Oh, grandioso- suspiró Dionisio, mientras varias náyades se acercaban a ayudar a Grover. -Bueno, cuando despierte, alguien dígale que ya no será más un exiliado, y que todos los sátiros, náyades, dríades y otros espíritus de la naturaleza de ahora en adelante lo tratarán como Señor de lo Salvaje, con todos los derechos, privilegios y honores, blah, blah, blah. Ahora, por favor, llévenselo antes de que despierte y empiece a arrastrarse.-"

-Me encantan los discursos del señor D- rió Leo.

-¿Yo? ¿Señor de lo salvaje?- preguntó incrédulo Grover.

-Por favor niño cabra no te desplomes como el libro- Thalía soltó una carcajada.

"-COOOOOOMIIIIIDAAAAA- gimió Grover, y los espíritus de la naturaleza se lo llevaron.

Supuse que estaría bien. Despertaría como Señor de lo Salvaje con un montón de hermosas dríades encargándose de él. La vida podía ser peor."

-Yo solo quiero a mi Enebro- declaró Grover.

-Y a un arbusto de arándanos- se rió Annabeth.

-¡Eso solo fue una vez!- se quejó el sátiro- y prometiste no decirlo.

-Como tú prometiste…

-¡Ni te atrevas a decirlo señorita Chase!- exclamó el sátiro.

-¿Chase? Guau, si que estás enfadado- comentó Annabeth, Thalía soltó una risita.

-¿Por qué no sé nada de lo que habláis?- preguntó molesto Percy.

-A Grover no le gusta hablar de eso- se encogió de hombros Annabeth.

-Yo le obligué a Grover a que me lo contará- sonrió Thalía.

"Atenea llamó

-Annabeth Chase, mi propia hija.-

Annabeth apretó mi brazo, luego caminó hacia adelante y se arrodilló al pie de su madre."

-¡Viva Annabeth!- aplaudieron los semidioses, ella se sonrojo.

-Madre...- intentó decir Annabeth.

-Hija no digas nada, la lectura lo dirá todo- le guiño un ojo.

"Atenea sonrió.

-Tú, hija mía, has excedido mis expectativas. Usaste tu ingenio, tu fuerza y tu coraje para defender esta ciudad, y nuestros asientos de poder. Ha sido llamada nuestra atención al hecho de que el Olimpo está...bueno, destruido. El Señor de los titanes causó demasiados daños que hay que reparar. Podríamos reconstruirlo con magia, por supuesto, y dejarlo justo como estaba. Pero los dioses sentimos que la ciudad puede ser mejorada. Tomaremos esto como una oportunidad. Y tú, hija mía, diseñarás esas mejoras.-"

-¿He oído lo que creo que he oído?- preguntó Annabeth.

-Si has oído que tu madre te ha dicho que quiere que diseñes el Olimpo pues has oído bien- dijo Leo.

-¿Yo? ¿El Olimpo?

-Lo harás genial, eres la mejor arquitecta que he conocido- Percy le guiñó un ojo.

"Annabeth levantó la vista, consternada.

-¿Mi...Mi Señora?-

Atenea puso una sonrisa torcida.

-¿Tú eres arquitecta, no es así? Has estudiado las técnicas del mismo Dédalo. ¿Quien mejor para rediseñar el Olimpo y hacer de él un monumento que perdure por otro eón?-

-Quieres decir... ¿Qué puedo diseñar lo que quiera?-

-Lo que tu corazón decida,- dijo la diosa -Haznos una ciudad para todas las eras.-"

A Annabeth se le iluminó la cara.

-Ya tengo varias ideas.

-Será un monumento que dure siglos- sonrió Thalía- sueño cumplido.

-Sí, un sueño cumplido- dijo con una sonrisa.

A Percy le pareció hermosa.

"-Mientras que la llenes de estatuas mías,- añadió Apolo.

-Y mías- accedió Afrodita.

-¡Hey, y mías!- dijo Ares -Grandes estatuas con enormes y crueles espadas y...-

-¡Esta bien!- interrumpió Atenea -Ya lo entendió. Ponte de pie, hija mía, Arquitecta oficial del Olimpo.-"

-Muchas estatuas mías- dijo el dios del sol.

-¡Ya vale!- interrumpió Atenea- hija, ahora por hablar no le hagas muchas estatuas a esos tres.

-¿¡Qué!?- exclamaron los nombrados.

-Se lo merecen- coincidió Artemisa.

-¿Arquitecta oficial del Olimpo?- Annabeth seguía sin salir del shock.

-Annabeth sigue en su mundo- dijo Percy.

"Annabeth se levantó en trance y caminó de vuelta hacia mí.

-Mucho que hacer- le dije, sonriendo.

Por una vez ella se quedó sin palabras."

-Hay que disfrutar el momento- sonrieron los Stoll y Leo.

De repente a cada uno le dio una piedra en la cabeza.

-La próxima vez os tirare cuchillos- amenazó la rubia- y solo os digo que tengo buena puntería.

"-Yo...tengo que empezar a planear...conseguir papel, y, um, lápices...-

-¡PERCY JACKSON!- anunció Poseidón. Mi nombre resonó en la cámara.

Todas las pláticas cesaron. La sala estaba silenciosa excepto por el crepitar del fuego en el hogar. Todos los ojos estaban sobre mí - todos los dioses, los semidioses, los cíclopes, los espíritus. Caminé hasta el centro del salón de los tronos. Hestia me sonrió tranquilizadoramente. Ella estaba en la forma de una niña ahora, y se veía feliz y contenta de estar sentada junto a su fuego otra vez. Su sonrisa me dio valor para seguir caminando. Primero hice una reverencia a Zeus. Después me arrodillé a los pies de mi padre."

-Por fin muestra respeto- dijo Zeus.

-Es que no quería ponerle en evidencia delante de tanta gente- se excusó Percy.

-¡Deberías haberlo hecho!- sonrió Hades.

- Lo siento, voy a ser bueno, quiero un regalo.

-Eres un crio- rió Thalía-pero te lo mereces.

"-Levántate, hijo mío- dijo Poseidón.

Me incorporé inseguro.

-Un gran héroe debe ser recompensado- dijo Poseidón -¿Hay alguien aquí que pueda negar que mi hijo lo merece?-

Esperaba que alguien objetara. Los dioses nunca estaban de acuerdo en nada, y a muchos de ellos yo aun no les agradaba, pero ni uno solo protestó."

-A mi no me agradas- dijeron Ares, Dionisio, Hera, Zeus y Atenea.

-Casi a la mitad del consejo Olímpico- rió Thalía- primo escoge mejor a tus enemigos.

-Pero hay que reconocer tu valentía hijo de Poseidón- comentó Atenea.

"-El consejo está de acuerdo- dijo Zeus. -Percy Jackson, recibirás un regalo de los dioses.-

Dudé

-¿Cualquier regalo?-

Zeus asintió con seriedad.

-Sé lo que pedirás. El más grande regalo de todos. Sí, si lo deseas, será tuyo. Los dioses no han otorgado este regalo a un héroe mortal en muchos siglos, pero, Perseus Jackson - si lo deseas - serás convertido en un dios. Inmortal. Eterno. Servirás como lugarteniente de tu padre por todos los tiempos.-"

-¿Te… te están convirtiendo en inmortal?- preguntó Leo.

-Creo que sí- dijo Percy.

-Se lo merece- sonrió Poseidón- por una vez uno de mis hijos semidioses estará a mi lado.

-¿Inmortal?- preguntó temerosa Annabeth a Thalía.

-Mira lo bueno, así no tienes ninguna razón para no ser una cazadora, podremos ir por todo el mundo juntas- intentó animarla la chica, cosa que no funciono.

"Lo miré, desconcertado.

-Un... ¿Un dios?-

Zeus puso los ojos en blanco.

-Un dios despistado, aparentemente. Pero sí. Con el consenso del consejo entero, puedo hacerte inmortal. Luego tendré que soportarte por siempre.-"

-Percy es despistado desde que nació- comentó divertida Thalía.

-¡Eh!- protesto Percy.

-Serás el dios de la mala suerte- rió Nico.

-O de los planes suicidas- comentó Leo.

Annabeth seguía callada mirando el libro.

"-Mmmmh- Ares musitó -Eso significa que podré hacerlo papilla tan seguido como quiera, y él simplemente regresará por mas. Me gusta la idea.-

-Yo también lo apoyo.- dijo Atenea, aunque estaba viendo a Annabeth."

-¿Tú apoyándolo?- preguntó incrédulo Poseidón.

-Tienen razón, se merece un gran regalo- se encogió de hombros.

"Miré hacia atrás. Annabeth trataba de no encontrar mis ojos. Su rostro estaba pálido.

Recordé dos años atrás, cuando creí que ella iba a someterse a Artemisa y volverse una cazadora. Yo había estado al borde de un ataque de pánico, pensando que la perdía."

-¿Enserio te pasó eso?- preguntó Annabeth con un hilo de voz.

-Pues claro- Percy sonrió.

-Acéptalo- dijo Annabeth- así podrás cambiar las cosas desde dentro.

-Annabeth yo…

-Sigue leyendo- ordenó la rubia.

"Ahora, ella se veía casi de la misma forma.

Pensé en las tres Moiras, y la manera en que mi vida pasó ante mí. Podía evitar todo eso.

No envejecer, no morir, ningún cuerpo a la tumba. Podía ser un adolescente por siempre, en mi mejor condición, poderoso e inmortal, sirviendo a mi padre. Podía tener poder y vida eterna.

¿Quién podría rehusarse?"

-Yo no- sonrió Leo- sería un gran inmortal.

-Y molesto- añadió Piper- deja de decir tonterías, que nosotros apenas te aguantamos, como dios no aguantarías un día, seguro que los dioses te incineran.

-¡Mentira!

-¡Verdad!- dijeron los semidioses.

-¡Me hacéis bullying! - "lloró" Leo.

Pero miré a Annabeth de nuevo. Pensé en mis amigos del campamento: Charles Beckendorf, Michael Yew, Silena Beauregard, y tantos otros que ahora estaban muertos.

Pensé en Eathan Nakamura y Luke.

Y supe lo que tenía que hacer.

-No- dije"

-¿No?- preguntó Zeus.

-Pero Percy…- intentó decir algo Annabeth.

-Sé que podría cambiar las cosas desde arriba- sonrió Percy- pero no quiero que todo sea igual por toda la eternidad- se sonrojo- además ellos necesitan justicia.

"El Consejo estaba en silencio. Los dioses gesticulaban unos a otros como si hubieran oído mal.

-¿No?- dijo Zeus -¿Estás...despreciando nuestra generosa oferta?-

Había un peligroso tono en su voz, como una tormenta a punto de estallar.

-Me siento honrado y todo.- dije -No me malinterpreten. Es solo...tengo mucha vida que vivir. Odiaría declinar en mis mejores años.-

Los dioses me fulminaron con la mirada, pero Annabeth tenía las manos sobre su boca.

Sus ojos brillaban, con esa expresión de "hazlo"."

-Me gusta esa expresión- comentó Percy.

-Todos aquí sabemos qué fue su principal motivación para decir que no- dijo divertida Thalía.

-La justica para los demás chicos- explicó Percy.

Todos negaron con la cabeza.

"-Pero aún quiero un regalo- dije -¿Prometen cumplir mi deseo?-

Zeus reflexionó acerca de esto.

-Si está en nuestro poder.-

-Lo está- dije -Y ni siquiera es difícil. Pero necesito que lo prometan por el Río Estigio.-

-¿Qué?- exclamó Dionisio -¿No confías en nosotros?-

-Una vez alguien me dijo, -les conté, mirando a Hades -"Siempre debes pedir un juramento solemne".-

Hades sonrió

-Culpable.-"

-Ves sobrino, yo te enseño- sonrió Hades.

-Después de encerrarlo- gruñó Poseidón- todavía no se me ha olvidado.

-¡Poseidón estás enfermito!- dijo Hades.

-¡Come cereal!-exclamó Deméter.

Se levantó y le hizo tomar a la fuerza un cuenco de cereal, mientras Hades reía por lo bajo.

"-¡Muy bien!- gruñó Zeus -En nombre del Consejo, juramos por el Río Estigio cumplir tu razonable petición mientras que esté en nuestro poder.-

Los otros dioses murmuraron en asentimiento. Un trueno resonó, sacudiendo la sala de los tronos. El pacto estaba hecho.

-De ahora en adelante, quiero que reconozcan apropiadamente a los hijos de los dioses. - dije -Todos los hijos...de todos los dioses.-"

-Si los hubieran reconocido no tendríamos tantos enemigos- dijo Percy.

-¡Nosotras siempre reconocemos a nuestros hijos!- se quejaron Atenea y Afrodita.

-De doce Olímpicos solo dos- contó Percy-

Los demás se miraron los pies, al parecer eran muy interesantes.

"Los dioses se movieron incómodos.

-Percy- dijo mi padre -¿Exactamente a que te refieres?-

-Cronos no hubiera podido ascender si no hubiera habido tantos semidioses que se sentían abandonados por sus padres.- dije -Se sentían enojados, resentidos y despreciados, y tenían una buena razón.-

Las reales fosas nasales de Zeus se dilataron.

-Te atreves a acusarnos...-

-No más hijos indeterminados.- dije -Quiero que prometan que reclamarán a sus hijos - todos sus hijos semidioses - para cuando cumplan trece años."

-Percy está potente- se rió Nico.

-No lo deja ni hablar- le siguió la broma Thalía.

-Ten cuidado- amenazó Zeus.

Poseidón le coloco su tridente en el cuello.

-¿Acabas de amenazar a mi hijo?- preguntó.

-No.

-Ya decía- sonrió quitándole el tridente del cuello.

"-No volverán a vagar solos por el mundo a la clemencia de los monstruos. Quiero que los reclamen y los traigan al campamento para que sean debidamente entrenados, y sobrevivan.-

-Ahora, espera un momento.- dijo Apolo, pero yo estaba lanzado."

-Ya lo notamos- rieron los Stoll.

-¿No me haces caso a mí?- preguntó Apolo- al dios más sexy y con más talento del Olimpo, me ofendes.

-¿Cómo lo aguantan?- preguntó Frank- sin ánimo de ofender.

-Después de unos milenios te acostumbras a oír sus tonterías- explico Atenea.

-Algunos nunca nos acostumbramos- se quejo Artemisa.

"-Y los dioses menores- dije -Némesis, Hécate, Morfeo, Jano, Hebe...Todos ellos merecen una amnistía y un lugar en el campamento mestizo. Sus hijos no deben ser ignorados. Calipso y los otros parientes pacíficos de los titanes deben ser perdonados también. Y Hades...-

-¿Estás llamándome dios menor?- masculló Hades."

Hades miró a Percy.

-Yo…

-Hades te recuerdo que encerraste a mi hijo- comentó Poseidón jugando con su tridente.

-Eres un genial sobrino- sonrió Hades- seguro que te corriges.

-Amamos a Poseidón- dijeron los Stoll.

"-No, mi Señor- dije rápidamente -Pero sus hijos no deben ser dejados fuera. Deben tener una cabaña en el campamento. Nico lo ha probado. Ningún semidiós no reclamado será amontonado en la cabaña de Hermes nunca más, preguntándose quiénes son sus padres. Tendrán sus propias cabañas, para todos los dioses. Y no más "Pacto de los tres Grandes". Eso no funcionó de todos modos. Deben dejar de tratar de librarse de los semidioses poderosos. Mejor vamos a entrenarlos y aceptarlos. Todos los hijos de los dioses serán recibidos y tratados con respeto. Ése es mi deseo.-

Zeus resopló.

-¿Eso es todo?-"

-El chaval no pidió poco- se quejó Hermes.

-Pero tiene razón- dijo Atenea.

-Nuestro Percy siempre pensando en los demás- sonrió Reyna.

-¿Nuestro? ¿También es tuyo?- preguntó enfadada Annabeth.

"-Percy- dijo Poseidón- Pides mucho. Presupones mucho.-

-Los ato a su juramento- dije -A todos ustedes.-

Recibí muchas miradas feroces. Extrañamente, fue Atenea quien habló:

-El chico tiene razón. No fue sabio ignorar a nuestros hijos. Demostró ser una debilidad estratégica en esta guerra y casi costó nuestra destrucción. Percy Jackson, he tenido mis dudas acerca de ti, pero quizás...- Ella miró a Annabeth, y luego habló como si las palabras tuvieran un sabor amargo -...Quizás estaba equivocada. Yo voto porque aceptemos el plan del muchacho.-"

-¡Esto hay que gravarlo!- dijo Poseidón- Atenea se ha comido su orgullo.

La diosa rodó los ojos.

-Estoy aceptando…- señaló hacia su hija- eso.

-Poseidón no chinches- le regañó Afrodita- que está aceptándolo.

-Además tú no digas nada, barba percebe, sólo tienes algas en la cabeza como tú hijo- dijo Atenea.

-Ya decía que llevaba tiempo sin decirme nada- suspiró Poseidón.

"-Hmm- dijo Zeus -Hacer lo que dijo un simple niño. Pero supongo...-

-Todos a favor- dijo Hermes.

Todos los dioses levantaron la mano.

-Um, gracias.- dije.

Me volví, pero antes de que me fuera Poseidón exclamó:

-¡Guardia de honor!-

Inmediatamente los cíclopes se adelantaron y formaron dos filas desde los tronos hasta la puerta - un corredor para que yo pasara. Se pusieron atentos.

-Todos saluden a Perseus Jackson- dijo Tyson -Héroe del Olimpo... ¡Y mi hermano mayor!-"

-Tyson tiene seis años- aclaró Percy- y ese es el final de capítulo.

-¿Y mi regalo?- preguntó Leo.

-¡Qué no tienes pesado!- Piper le dio un zape.

-¿Quién quiere leer a continuación?- preguntó Percy.

-Yo…