Capítulo 22
-Fin del capítulo- anunció Hazel.
-¡Estás loca! No vas a poder pasar, y NADIE secuestra a mi pegaso- gruñó Percy.
-Annabeth dile algo que la va a matar- reclamó Thalía.
-Así no molesta más- sonrió la rubia.
-Mejor vamos a leer el siguiente capítulo, todo estará explicado allí- terció Piper.
-Le toca leer a…Annabeth- sonrió Thalía.
-¿Yo por qué?- preguntó ella.
-Porque se está acabando el libro y ya que tú eres unos de los personajes principales tienes que leer- explicó.
-Hazel pásame el libro- pidió la rubia, Hazel se lo paso.
"Soy botado"
-¿En la papelera?- preguntó Leo.
-Creo que se refiere a que le dieron calabazas- explico Travis.
-¿Quién le ha dado calabazas al gran Percy Jackson? – Preguntó Reyna- está loca.
"Nadie se roba mi Pegaso. Ni siquiera Rachel. No estaba seguro de si estaba más enfadado, sorprendido o preocupado.
-¿Qué estaba pensando?- dijo Annabeth mientras corríamos por el río.
Desafortunadamente, yo tenía una buena idea, y eso me llenaba de temor."
-Reza para que no sea lo que creo que es- amenazó Percy.
-¿Estás preocupado?- preguntó colorada Rachel.
-Eres mi amiga, claro que lo estoy.
-Friendzone- rieron Thalía y Annabeth.
"El tráfico estaba horrible. Todo mundo estaba en las calles curioseando en la zona de guerra. Sirenas de policía sonaban en cada cuadra. No había posibilidad de tomar un taxi, y los pegasos ya habían volado. Podíamos haber buscado a algún Poni Fiestero, pero habían desaparecido junto con la mayoría de la cerveza de raíz de la ciudad. Así que corrimos, empujando entre la multitud de mortales deslumbrados que estorbaban en las aceras.
-Nunca pasará las defensas- dijo Annabeth -Peleus se la comerá-"
-¿Peleus? ¿Quién es Peleus? ¿Y por qué me va a comer?- preguntó Rachel.
-Peleus es nuestro dragón, y le gusta comerse a quien invade el campamento- explico con una sonrisa.
-Por lo cual no se podrá realizar una guerra contra el campamento mestizo- dijo Jason para que Reyna lo oyera.
"No había considerado eso. La Niebla no engañaba a Rachel como a la mayoría de las personas. Ella sería capaz de encontrar el campamento sin problemas, pero esperaba que los límites mágicos simplemente la detuvieran afuera como un campo de fuerza. No se me había ocurrido que Peleus podía atacarla."
-Annabeth que siempre piensa en lo mejor para la gente- rió Thalía.
-Oye… es mejor que piense que la va comer Pelues para que cuando lo haga no se deprima demasiado- sonrió Annabeth.
-¿Me va a comer un dragón?- preguntó Rachel, sin procesarlo.
-¡Qué si pesada!- le dijeron a coro Thalía y Annabeth.
"-Tenemos que apresurarnos- Miré a Nico -No supondré que tú podrías invocar algunos caballos esqueleto.-
Él jadeaba mientras corría.
-Muy cansado...no podría invocar un hueso de perro.-"
-Eso nada chico zombie, solo tienes que arrancarte un hueso y ya tienes el hueso- se rió Thalía.
-Ja, ja, ja- ironizó Nico- me parto y me mondo.
"Finalmente llegamos al embarcadero en la costa, y solté un fuerte silbido. No me gustó hacerlo. Aún con el dólar de arena que le di al Río Este para limpiarse mágicamente, el agua aquí estaba bastante infecta. No quería hacer enfermar a ningún animal marino, pero ellos vinieron a mi llamado.
Tres líneas onduladas aparecieron en el agua gris, y una manada de hipocampos salió a la superficie. Ellos relincharon inconformes, sacudiendo el cieno del río de sus melenas."
-Ponis pes- rió Grover.
-Es una emergencia padre, espero que lo entiendas, no quiero que el dragón se coma a Rachel- explico Percy.
-¿Me va a comer?- preguntó esta otra vez.
-¡¿Cómo no dejes de preguntar eso el dragón será el menor de tus problemas?!- exclamó Annabeth.
"Eran hermosas criaturas, con colas de pez multicolor, y cabezas y patas delanteras de esturiones blancos. El hipocampo del frente era mucho más grande que los otros – una montura a la medida de un cíclope.
-¡Rainbow! ¿Cómo te va, amigo?-"
-¿Rainbow?- preguntó Leo- ¿Quién llama a un hipocampo Rainbow?
-Tyson- respondieron Annabeth y Percy.
-Está obsesionado con los ponis pes- lo excusó Grover.
-Con los ponis en general- comentó Annabeth.
"Él relinchó una queja.
-Sí, lo siento,- dije -pero es una emergencia. Tenemos que llegar al campamento.-
Resopló.
-¿Tyson?- dije -¡Tyson está bien! Siento que no esté aquí. Ahora es un gran general en el ejército de cíclopes.-
¡NEEEEEIGGGGGH!
-Sí, estoy seguro que te seguirá trayendo manzanas. Ahora, acerca de ese viaje...-"
-¿Le da manzanas?- preguntaron los Stoll.
-Prefiere los terrones de azúcar, pero bajo el mar no van sobrados de eso- comentó Percy.
-Ese caballo es un aprovechado- rió Leo- solo quiere a Tyson por las manzanas.
"De inmediato, Annabeth, Nico y yo nos deslizábamos por el Río Este más veloces que en esquíes acuáticos. Pasamos debajo del puente Throgs Neck y avanzamos hacia el estrecho de Long Island.
Pareció una eternidad hasta que al fin vimos la playa del campamento. Agradecimos a los hipocampos y vadeamos hacia la costa, solo para encontrarnos con Argos esperando por nosotros. Estaba de pie en la arena, con los brazos cruzados, sus cien ojos observándonos."
-Miremos el lado positivo- sonrió Annabeth- Argos está bien, y al parecer el campamento también.
-¡¿Positivo?!- exclamó Rachel- ¡Me va a comer un dragón!
-Por favor, tal vez no te coma- intentó tranquilizarla Annabeth- si intenta hacerte algo le das con el cepillo en el ojo, con Cronos funcionó.
-¿Ella está aquí?- pregunté.
Asintió tristemente.
-¿Todo está bien?- dijo Annabeth.
Argos sacudió la cabeza."
-¿No habla?- preguntó Hazel.
-No- contestaron los chicos y chicas del campamento mestizo.
-¿Por qué?- esta vez preguntó Reyna.
-Se dice que tiene un ojo hasta en la legua y le da vergüenza enseñarlo- explico Annabeth.
"Lo seguimos de vuelta sobre un rastro. Era surrealista estar de vuelta en el campamento, porque todo lucia muy pacifico: sin edificio ardiendo, ni peleadores heridos. Las cabañas reflejaban la luz del sol"
-La mía refleja la luz de sol- Apolo hincó el pecho.
-Eres el dios del sol- dijo Hermes.
-Mi cabaña es la mejor- comentó Apolo con una sonrisa.
-Claro, por eso mi cabaña es la primera en ranking- sonrió Atenea.
-¿Ranking?- preguntó Frank.
-Durante todo el verano hacemos unas pruebas, uno de cada cabaña las realizas y se les da puntos, la cabaña que tenga más puntos tiene derecho a usar primero los baños durante dos semanas- explico Malcom.
-Pero ustedes van primero por Annabeth- se quejó Percy.
"y los campos brillaban con el rocío. Pero el lugar estaba en su mayor parte vacío. Arriba, en la Casa Grande, algo estaba definitivamente mal. Luz verde salía por todas las ventanas, justo como en mi sueño acerca de May Castellan. Niebla - del tipo mágico- se arremolinaba alrededor del patio. Quirón estaba en una cama tamaño caballo junto a la cancha de Voleibol, un montón de sátiros de pie junto a él."
-Rachel ya has visto como se quedo May- le avisó Percy.
-¿Entonces el dragón no me comió?- preguntó Rachel.
-¡No! ¿Eres tonta o parada?- preguntó Drew- porque si no, no veo una explicación para que no asimiles que Peleo no te comió.
Annabeth no le dio tiempo para que Rachel contestará porque empezó a leer.
"Blackjack se paseaba nerviosamente por el pasto.
"¡No me culpe, jefe!" suplicó cuando me vio. "¡Esa extraña chica me forzó a hacerlo!"
-Con qué te gustan los caballos- rió Leo.
-Mente pervertida en marcha- sonrieron pícaramente los Stoll.
Rachel enrojeció tanto que no se distinguía su cara de su pelo.
-¡Sois unos mal pensados!- dijo Rachel- ¡Todos!
-Rachel si estás necesita me tienes a mano- Leo le guiñó un ojo.
-No le hagas nada al pobre caballo- sonrieron los Stoll.
"Rachel Elizabeth Dare estaba de pie sobre los escalones del porche. Tenía los brazos extendidos como si esperara que alguien dentro de la casa le lanzara una pelota.
-¿Que está haciendo?- preguntó Annabeth.- ¿Cómo pasó las barreras?-
-Voló- dijo uno de los sátiros, mirando acusadoramente a Blackjack. -Pasó al dragón, pasó las barreras mágicas.-"
-A claro- dijo Annabeth- sobrevolaste el dragón y por ello no te comió y traspasaste la barrera porque estabas encima del pegaso.
-Si no la mató el dragón gracias a la maldición se va quedar majareta- se quejó Percy.
-¿Más de lo que está?- preguntó expectante la rubia- porque mira que ir al campamento siendo una mortal…
"-¡Rachel!- la llamé, pero los sátiros me detuvieron cuando quise acercarme.
-Percy, no- me advirtió Quirón. Hizo un gesto de dolor cuando trató de moverse. Su brazo izquierdo estaba en cabestrillo, sus patas traseras estaban entablilladas y su cabeza vendada. -No puedes interrumpir.-
-¡Pensé que le habías explicado las cosas!-
-Lo hice. Y la invité aquí.-
Lo miré con incredulidad.
-¡Dijiste que nunca más dejarías a alguien intentarlo! ¡Dijiste...!-
-Sé lo que dije, Percy. Pero estaba equivocado. Rachel tuvo una visión acerca de la maldición de Hades. Ella cree que podría haberse levantado ahora. Me convenció de que ella se merece una oportunidad.-"
-Una oportunidad para morir- se quejó Percy.
-Pero déjala- comentó Apolo- así mi oráculo no será una momia.
-¡Sí sobrevive!- exclamó Percy.
"-¿Y si la maldición no se ha levantado? ¡Si Hades no ha permitido eso todavía, ella se volverá loca!-
La Niebla rodeó a Rachel. Ella temblaba como si fuera a darle un ataque.
-¡Hey!- grité -¡Detente!-
Corrí hacia ella, ignorando a los sátiros. Estaba a unos tres metros y golpeé algo como una pelota de playa invisible. Reboté y caí al césped. Rachel abrió los ojos y se volvió. Se veía como sonámbula -como si pudiera verme, pero solo en un sueño."
-Aquí Apolo está haciendo magia- comentó Artemisa.
-Seguramente, no quiero que interrumpan a mi futura oráculo- Admitió Apolo.
"-Todo está bien- Su voz sonaba lejana. -Esto es por lo que vine.-
-¡Serás destruida!-
Ella sacudió la cabeza.
-Aquí es donde pertenezco, Percy. Y finalmente entiendo por qué.-"
-Tengo el don de la profecía- susurro ella- es mi destino.
-Rachel…- no dejo a Percy hablar.
-Percy nunca he sido igual que a los demás niños y tampoco soy como vosotros semidioses, yo soy el oráculo.
"Eso sonaba muy parecido a lo que May Castellan había dicho. Tenía que detenerla, pero ni siquiera podía ponerme de pie. La casa retumbó. La puerta se abrió y una luz verde salió de ella. Reconocí el cálido y mohoso olor de las serpientes."
-Las serpientes huelen bien- se quejó Hermes.
-Eso lo dices porque es tu animal sagrado- comentó Apolo.
-Mejor que tus vacas son- atacó Hermes.
-¡Con mi vacas no! ¡Eh! ¡Con mis vacas no!- refunfuñó Apolo.
"La Niebla se enroscó como cientos de serpientes de humo, reptando por las columnas del porche, enredándose alrededor de la casa. Entonces la Oráculo apareció en la puerta. La reseca momia avanzó hacia adelante con su vestido multicolor. Se veía aún peor de lo usual, lo que ya es decir mucho. Su cabello se caía a mechones. Su piel curtida estaba cuarteada como los asientos de un autobús gastado. Sus ojos vidriosos miraban al vacío, pero tuve el escalofriante presentimiento de que estaban dirigidos hacia Rachel."
-¡Asco!- dijeron las chicas menos Thalía, Annabeth y Clarisse.
-No te da tanto asco si la ves dar un paseo zombie- comentó Thalía.
-Y eso que tú no lo tuviste que llevar de vuelta- se quejó Percy.
-Fue horrible- Grover hizo que vomitaba.
"Rachel extendió los brazos. No se veía asustada.
-Has estado esperando mucho tiempo.- dijo Rachel -Pero ahora estoy aquí.-
El sol resplandeció aún más brillante. Un hombre apareció sobre el porche, flotando en el aire -un tipo rubio con una toga blanca, con lentes de sol y una sonrisa pedante.
-Apolo- dije."
-¡El dios más sexy ha aparecido!- exclamó Apolo.
-El más sexy soy yo- Poseidón hincho pecho.
-¿Hacemos un lista?- preguntó con una sonrisa Afrodita.
-¡No!- dijeron todos los dioses a la vez.
"Me guiñó un ojo pero puso un dedo sobre sus labios.
-Rachel Elizabeth Dare- dijo -Tienes el don de la profecía. Pero eso es también una maldición. ¿Estás segura de que quieres esto?-
Rachel asintió.
-Es mi destino-
-¿Aceptas los riesgos?-
-Los acepto-
-Entonces procedamos.- dijo el dios.
Rachel cerró los ojos.
-Acepto este papel. Me comprometo con Apolo, dios de los Oráculos. Abro mis ojos al futuro y abrazo el pasado. Acepto al espíritu de Delfos, Voz de los dioses, Narrador de acertijos, Vidente del destino.-"
-Te olvidas que tienes que conservar tu virginidad por siempre- recordó Afrodita.
-Pensé que te gustaba Percy- comentó Thalía.
-Sí, lo hacía pero me di cuenta que no era para mí, él ya quiere a otra persona pero como es un sesos de alga no se da cuenta- explico la pelirroja.
-¡Oye!- se quejó Percy.
"No sabía de donde estaba sacando las palabras, pero fluyeron a través de ella mientras la Niebla se espesaba. Una columna de humo verde, como una inmensa pitón, salió en espirales de la boca de la momia y se deslizó por los escalones, enrollándose afectuosamente en los pies de Rachel. La momia Oráculo se desmoronó hasta que no hubo nada más que una pila de polvo en un viejo vestido desteñido."
-Por fin podrá descansar en paz- sonrió Apolo- Rachel le has dado paz a esa pobre chica.
-Era mi destino- murmuró.
-Fuiste listo en quitar el maleficio- comentó Apolo a Hades.
-Yo soy listo- declaró el dios.
-Bueno, hay que ver las fotos de la confirmación- rieron Poseidón y Zeus.
La niebla envolvió a Rachel en una columna. Por un momento no pude verla. Luego el humo se aclaró.
Rachel se desplomó y asumió la posición fetal. Annabeth, Nico y yo corrimos hacia ella, pero Apolo dijo,
-¡Alto! Esta es la parte más delicada.-"
-¿Más delicada? A mí me pareció todo muy delicado- gruñó Percy.
-Percy tranquilízate- sonrió Annabeth.
-¿Cómo puedes estar tan tranquila?
-Porque mala hierba nunca muere- intervino Thalía.
"-¿Que está pasando?- exigí -¿A qué se refiere?-
Apolo observó a Rachel con interés.
-Si el espíritu se queda, o no.-
-¿Y si no?- preguntó Annabeth.
-Cinco palabras- dijo Apolo, contando con sus dedos. -Eso sería realmente muy malo.-"
-¡Milagro!- exclamó Artemisa.
-¿Qué sucede hermanita?- preguntó Apolo.
-¡Sabes contar! ¡Y no me llames hermanita!
-Me ofendes- declaró Apolo.
-Yo pensaba lo mismo- comentó Atenea.
Las diosas chocaron los cinco.
"Ignorando la advertencia de Apolo, corrí y me arrodillé junto a Rachel. El olor del ático se había ido. La Niebla se hundió en el suelo y la luz verde se desvaneció. Pero Rachel aún estaba pálida. Apenas respiraba. Entonces sus ojos se abrieron de golpe. Ella me enfocó con dificultad.
-Percy-
-¿Estás bien?- Ella trató de sentarse. -OW- Presionó sus manos sobre sus sienes."
-Ves Percy- Thalía se señalo a ella y a Annabeth- te dijimos que no iba a morir.
-Lo de hierba mala nunca muere no me tranquilizo para nada- gruñó el semidiós.
-Pero te lo dijimos- Thalía le sacó la lengua.
"-Rachel- dijo Nico -El aura de tu vida casi se desvaneció por completo. Pude verte morir.-
-Estoy bien- murmuró. -Por favor, ayúdenme. Las visiones...desorientan un poco.-
-¿Segura que estás bien?- pregunté.
Apolo bajó del porche.
-Damas y caballeros, déjenme presentarles al nuevo Oráculo de Delfos.-"
-No jodas- dijeron a coro los Stoll.
-¡Las palabras!- Katie les dio un zape.
-¡Mi oráculo ya no es un momia!- Apolo comenzó a bailar por la sala del trono. Cogió a Annabeth y le dio una vuelta, al ver la mirada fulminante de cierto semidiós sonrió.- ¿Seguro que no quieres quedar conmigo? Tienes la belleza de una hija de Afrodita y eres muy inteligente.
-Es inteligente ya no es tu tipo- comentó Artemisa.
-Mi hija no va a salir contigo- dijo aburrida Atenea.
Apolo hizo un puchero y de mala gana la devolvió a su sitio.
"-Está bromeando- dijo Annabeth.
Rachel esbozó una débil sonrisa.
-También es algo sorpresivo para mí, pero éste es mi destino. Lo vi cuando estaba en New York. Supe por qué había nacido con el don de la verdadera visión. Estaba destinada a convertirme en la Oráculo.-
Parpadeé
-¿Quieres decir que ahora puedes predecir el futuro?-
-No todo el tiempo- dijo ella -Pero hay visiones, palabras, imágenes en mi mente. Cuando alguien me hace una pregunta, yo...Oh, no.-"
-¿En plan los sueños semidioses?- preguntó Leo.
-Más o menos- explicó Apolo.
-Son realmente molestos- gruñeron los semidioses.
-Nunca puedes descansar una noche tranquila- se quejo Drew.
-Y eso que tú tienes pocos, yo quisiera verte en mi piel- comentó Percy.
-No puedo estar en tu piel pero si recorrerla toda- Drew se paso la legua por los labios.
"-Está comenzando.- anunció Apolo.
Rachel se dobló como si alguien la hubiera golpeado. Luego se puso derecha y sus ojos brillaron verdes como las serpientes.
Cuando habló, su voz sonaba triplicada -como si tres Rachels hablaran a la vez:
"Siete mestizos responderán al llamado.
Por la tormenta o el fuego, el mundo caerá.
Una promesa que mantener con un aliento final,
Y enemigos portando armas a las puertas de la Muerte."
-La segunda gran profecía- murmuraron los semidioses griegos.
-Nosotros la llamamos profecía de los siete- comentó Frank.
-Estaban en los libros sibilinos- respondió Hazel a la pregunta no formulada.
-Esa profecía en la de nuestro tiempo- dijo Piper.
-¿Quiénes son los siete semidioses?- preguntó Grover.
Una nota calló en el regazo de Piper, que leyó en voz alta.
Semidioses del futuro podéis revelar esa información pero solo esa, ninguna más y dioses ya estamos llegando al final, solo quedan este y otro capítulo esperamos que seáis listos y cambiéis el futuro.
Atentamente la Moiras.
-Vale, los siete semidioses son…- Leo hizo un pausa- Piper Mclean… Jason Grace… Fran Zang… Hazel Levesque… Un servidor… Percy Jackson y Annabeth Chase.
-¿Nosotros?- preguntaron a coro- genial otra profecía.
-Mejor sigamos leyendo- sonrió Piper intentan calmar a los presentes.
"Con la última palabra, Rachel se desplomó, Nico y yo la atrapamos y llevamos hacia el porche. Su piel estaba afiebrada.
-Estoy bien- dijo, su voz volviendo a la normalidad.
-¿Que fue eso?- pregunté.
Ella sacudió la cabeza, confusa.
-¿Que fue qué?-
-Creo- dijo Apolo -que acabamos de escuchar la siguiente Gran Profecía.-
-¿Qué significa?- exigí saber."
-Percy, Percy, Percy- dijo Thalía en tono reprochador- ya deberías saber que las profecías son confusas.
-Yo…
-¡Tú nada! Que seas un sesos de alga no es escusa- comentó Thalía.
-¡Oye! Solo Annabeth puede llamarme así- murmuro lo último aunque la rubia que estaba al lado lo pudo oír.
"Rachel frunció el ceño.
-Ni siquiera recuerdo qué dije.-
-No- musitó Apolo. -El espíritu solo hablará a través de ti ocasionalmente. El resto del tiempo, nuestra Rachel será tal como siempre ha sido. No tiene sentido aislarla, incluso si acaba de hacer la siguiente gran predicción para el futuro del mundo.-"
-¿Querían aislarme?- preguntó espantada Rachel.
-Eso hicimos con nuestra antigua oráculo- se encogió de hombros Annabeth.
-Sois crueles-se quejó Rachel.
-¿Pero no acabo de decir que no te vamos a aislar?- Apolo se llevo la mano al pecho ofendido.
"-¿Qué?- dije -Pero...-
-Percy- dijo Apolo -Yo no me preocuparía mucho. La última Gran Profecía acerca de ti tomó casi setenta años en completarse. Esta tal vez ni siquiera suceda en tu vida.-"
-¡Mentira!- gruñó Percy- es que ya nadie me deja tiempo para descansar.
-Percy…- intento calmarlo Annabeth.
-¡En la otra me dieron dieciséis años!- siguió Percy sin escuchar a la rubia- ¡no quiero saber cuándo se cumplirá!
-Cálmate- le murmuró Annabeth al oído.
"Pensé en las líneas que Rachel había dicho con esa escalofriante voz: acerca de tormenta y fuego a las puertas de la Muerte.
-Quizás- dije -Pero no sonaba muy bien.-
-No- dijo Apolo animadamente -Ciertamente que no. ¡Ella va a ser una maravillosa Oráculo!-"
-¿Por decir una profecía que suena mal va a ser una maravillosa Oráculo?- preguntó Piper.
-Solo las mejores dicen esa clase de profecías- sonrió Apolo.
-No queremos a las mejores- dijeron a coro los semidioses.
-¿Y si matamos a Rachel?- preguntó Thalía- así no tendríamos que preocuparnos por la segunda gran profecía.
Todos miraron a Rachel que se escondió tras el trono de Apolo.
"Era difícil dejar el tema, pero Apolo insistió en que Rachel necesitaba descansar, y ella se veía bastante desorientada.
-Lo siento, Percy- dijo -Cuando estábamos en el Olimpo, no te expliqué todo, pero el llamado me aterraba. No pensé que lo entenderías.-
-Y aún no lo entiendo- admití -Pero supongo que me alegro por ti.-
Rachel sonrió.
-Alegre quizás no es la palabra correcta. Ver el futuro no es fácil, pero es mi destino. Solo espero que mi familia...-
No terminó su pensamiento.
-¿Aún irás a la Academia Clarion?- pregunté."
-Pues claro sesos del alga hice una promesa y sabes que no incumplo promesas- comentó Rachel.
-Rachel no puedes tener citas porque eres el Oráculo- le avisó Apolo- así que empieza a desenamorarte de Percy.
-¡Eso será fácil!- sonrió Rachel- como quieres a otra…- explico al ver como Percy la miraba.
"-Le hice una promesa a mi padre. Supongo que trataré de ser una chica normal durante el año escolar, pero...-
-Pero ahora necesitas descansar- la regaño Apolo -Quirón, no creo que el ático sea un lugar apropiado para nuestra nueva Oráculo, ¿No te parece?-
-No, ciertamente.
Quirón se veía mucho mejor ahora que Apolo había hecho algo de magia medicinal con él.
-Rachel puede utilizar una habitación de huéspedes en la Casa Grande por ahora, hasta que hayamos pensado mejor la cuestión.-
-Estoy pensando en una cueva en las colinas- murmuró Apolo -Con antorchas y una gran cortina púrpura sobre la entrada...realmente misterioso. Pero por dentro, todo acojinado con un cuarto de juegos y uno de esos sistemas de teatro en casa.-"
-Eso molaría- dijeron los Stoll.
-Apolo aquí la arquitecta oficial es Annabeth- sonrió Thalía.
-Será un placer trabajar contigo- Apolo le guiñó un ojo.
-¡Rachel ermitaña qué vas a vivir en una cueva!- exclamó Leo.
"Quirón se aclaró la garganta ruidosamente.
-¿Qué?- preguntó Apolo.
Rachel me besó en la mejilla.
-Adiós, Percy.- murmuró -Y no necesito ver el futuro para decirte que hacer ahora, ¿Verdad?-
Sus ojos se veían más penetrantes que antes.
Me ruboricé.
-No-"
-¿Qué vas a hacer?- preguntó Nico a Percy.
-No sé- se encogió de hombros.
-Por eso te llamamos sesos de alga- murmuro Thalía.
"-Bien- dijo ella. Se dio la vuelta y siguió a Apolo hacia la Gran Casa.
El resto del día fue tan extraño como al principio. Los campistas llegaban de New York en coche, Pegaso y carro. Nos encargamos de los heridos. Los muertos recibieron los ritos funerarios apropiados en el fuego del campamento. El sudario de Silena era color rosa intenso, pero bordado con una lanza eléctrica. Las cabañas de Ares y Afrodita la aclamaban ambas como heroína, y confeccionaron el sudario juntas. Nadie mencionó la palabra espía."
-Mi niña- murmuro apenada Afrodita.
-Claro que nadie dijo esa palabreja, si alguien se atrevía lo tiraba al fuego y lo dejaba que ardiera- Clarisse levantó la cabeza.
-En estos momentos son en los que me alegro ser amiga de Clarisse- susurro Annabeth a Percy y Thalía, ellos asintieron.
"Esa palabra ardió hasta las cenizas mientras el humo del perfume de diseñador se elevaba hacia el cielo.
Incluso Eathan Nakamura recibió un sudario -seda negra con un emblema de espadas cruzadas bajo un juego de balanzas."
-Yo no sé la habría hecho- opinó Thalía- yo no olvido tan rápido como Percy, NADIE le hace daño a Annabeth.
-Thalía…- la rubia intento hablar pero Thalía la abrazó acallándola.
-Ya Annabeth sola de miedo, pero ahora resulta que Thalía nos perseguirá- dijo Travis.
-Y Percy nos cortará en pedacitos- terminó Connor.
-Lección: mejor no meterse con mi hermana- sonrió Malcom.
"Cuando su mortaja fue alcanzada por las llamas, esperé que Eathan supiera que él había hecho la diferencia al final. Había pagado mucho más que un ojo, pero los dioses menores finalmente tendrían el respeto que merecen.
La cena en el pabellón fue discreta. La única luminaria fue Enebro, la ninfa de los bosques, que gritó "¡Grover!" y le dio a su novio un abrazo-placaje, haciendo que todo mundo se animara."
-Los abrazos placajes son los mejores- sonrió Chris.
-¿Y tú como lo sabes?- preguntó amenazante Ares- ¡Aléjate!
Chris se alejó de Clarisse.
-¡Ay Enebro!- se lamentó Grover.
-Tranquilo niño cabra, cuando volvamos al campamento la verás- le sonrió Percy.
"Se fueron hacia la playa a dar un paseo a la luz de la luna, y me sentí feliz por ellos, aunque la escena me recordó a Silena y a Beckendorf, lo que me entristeció."
-Solían dar muchos paseos por la noche- susurro Clarisse.
-¿Os acordáis cuando las arpías andaban persiguiéndolos por qué habían estado solos en la cabaña de Afrodita?- rió Annabeth.
-Sí, Beckendorf se escondió en mi cabaña, no salió en todo el día- comentó Percy.
-Silena se encerró en los baños- recordó Katie- y por más que intentamos sacarla no funciono, Annabeth y Clarisse tuvieron que unirse para poder sacarla.
-Tenía buen agarre la condenada- dijo Clarisse.
"La señorita O´Leary retozó alrededor, feliz, comiéndose las sobras de las mesas. Nico se sentó en la mesa principal con Quirón y el Señor D., y nadie pareció pensar que eso estuviera fuera de lugar. Todos palmeaban a Nico en la espalda, haciéndole cumplidos acerca de su estilo de pelea. Hasta los niños de Ares parecían pensar que él era genial.
Hey, aparécete con un ejército de guerreros no-muertos para salvar el día, y de pronto serás el mejor amigo de todos."
-Soy más popular que tú Jackson- sonrió Nico.
-Ni en tus sueños Di Ángelo- respondió este con una sonrisa.
-¿Qué hacéis?- preguntó Katie al ver como los Stoll se concentraban mirando al suelo con la mano levantada.
-Invocar a un ejército de muertos Florecilla- respondió Travis.
Katie les dio un zape.
-¡Por imbéciles!
"Lentamente, la multitud de la cena se fue dispersando. Algunos se fueron a la fogata del campamento para entonar canciones, otros se fueron a la cama. Me senté solo a la mesa de Poseidón y miré la luz de la luna en el estrecho de Long Island. Podía ver a Grover y a Enebro en la playa, tomados de las manos y platicando. Era apacible."
-Parece un gran sitio- murmuro Reyna.
-Sí, lo es, y no merece la pena que le pase nada- comentó Piper.
-Es el hogar de cientos de niños- sonrió Leo.
"-Hey- Annabeth se deslizó junto a mí en el banco. -Feliz cumpleaños.-
Estaba sujetando un pastel deforme con cobertura azul.
La miré.
-¿Qué?-"
-Respuesta universal de Percy- rió Thalía.
-¡Es verdad es su cumpleaños!- exclamó Poseidón.
-Vaya padre que no se acuerda del cumpleaños de su hijo- suspiró Atenea.
-De tal palo tal astilla- sonrió Annabeth.
"-Es 18 de Agosto- dijo -Tu cumpleaños, ¿Verdad?-
Estaba desconcertado. Ni siquiera se me había ocurrido, pero ella tenía razón. Había cumplido dieciséis esa mañana -la misma mañana en que tomé la decisión de darle a Luke el cuchillo. La profecía se había cumplido según la agenda, y ni siquiera había pensado en el hecho de que era mi cumpleaños."
-Ni mi padre tampoco- Percy miró mal a Poseidón, pero enseguida una sonrisa se formo en su rostro.
-¡Era una broma!- exclamo indignado Poseidón.
-Yo si me acorde- sonrió Annabeth.
-¿Y de qué no te acuerdas?- preguntó Percy.
-De nada- respondieron los semidioses a coro.
"-Pide un deseo.- dijo.
-¿Lo horneaste tú misma?- pregunté.
-Tyson ayudó-
-Eso explica por qué se ve como un ladrillo de chocolate.- dije -Con cemento azul extra.-
Annabeth se rió."
-Ya decía yo que Annabeth haya cocinado algo comestible era imposible- rió Thalía.
-¡No soy tan mala!- se quejó la rubia.
-La última vez quemaste la cocina- rió Percy.
-Cocinas casi tan mal como Percy canta- sonrió Thalía.
-¡Oye!- se quejaron Annabeth y Percy.
"Pensé por un segundo, y luego apagué la vela.
Lo cortamos a la mitad y compartimos, comiendo con los dedos. Annabeth se sentó junto a mí, y miramos el océano. Grillos y monstruos hacían ruido en los bosques, pero por lo demás estaba silencioso.
-Salvaste al mundo- dijo ella.
-Salvamos al mundo.-
-Y Rachel es la nueva Oráculo, lo que significa que no tendrá citas con nadie.-"
-¿Qué Annabeth?- preguntó Thalía con una sonrisa pícara.
-Era para sacar un tema de conversación- se encogió de hombros la rubia.
-Claaaaro- ironizó Thalía.
"-No suenas decepcionada- noté.
Annabeth se encogió de hombros
-Oh, no me importa.-"
-Si sigues repitiéndolo tal vez te lo llegues a creer- comentó Clarisse.
-¡Es verdad! ¡No me importa Rachel!- exclamó Annabeth.
-Ahora que no puedo tener citas- sonrió Rachel.
-Uh-huh-
Ella levantó una ceja
-¿Tienes algo que decirme, sesos de alga?-
-Probablemente me patees el trasero.-
-Sabes que te patearé el trasero.-"
-¡Qué cariñosa!- ironizó Leo.
-¡Siempre he querido saber cómo pasó esto!- dijo emocionada Piper.
-Me da miedo tu lado Afrodita Reina de la belleza- murmuro Leo.
-¡Cállate! Annabeth sigue leyendo-ordenó la morena.
"Limpié el pastel de mis manos.
-Cuando estaba en el Río Estigio, volviéndome invulnerable...Nico dijo que debía concentrarme en una cosa que me mantuviera anclado al mundo, que me hiciera querer permanecer mortal.-
Annabeth posó la vista en el horizonte.
-¿Si?-
-Luego, en el Olimpo,- dije -cuando ellos querían hacerme un dios y eso, me quedé pensando...-
-Oh, lo querías entonces.-"
-¿Tenías que hablar?- preguntaron a coro Thalía, Piper y Afrodita.
-Soy una hija de Atenea, la curiosidad me puede- sonrió Annabeth.
-Por curiosidad murió el gato- cito Afrodita.
-Pero el gato murió sabio- dijeron a madre e hija a la vez.
"-Bueno, quizás un poco. Pero no lo hice, porque pensé...No quería que las cosas fueran iguales por toda la eternidad, porque las cosas siempre pueden ser mejores. Y estaba pensando...- Mi garganta se sentía realmente seca."
-¡Dilo!- dijeron Piper y Afrodita.
-¿Sabes qué le estás hablando a un libro no?- preguntó Leo.
-¡Valdez cállate!
-Pero si empezaste tú- la señaló Leo.
-¡Cállate he dicho!
"-¿En alguien en particular?- preguntó Annabeth, su voz era suave.
La miré y vi que trataba de no sonreír.
-Te ríes de mí.- me quejé.
-¡No es cierto!-
-No estás haciendo esto nada fácil.-"
-¡Percy!- se quejaron Piper y Afrodita.
-¿Qué?
-Ella no se reía de ti- dijeron con rencor- lo que pasaba era que estaba contenta- terminó Piper.
-Muy contenta- sonrió Leo.
-¡Cállate Valdez!- exclamó Piper.
-Pero…
-¡Cállate!
"Entonces ella se río de verdad, y puso sus manos alrededor de mi cuello.
-Yo nunca, nunca, voy a hacerte las cosas fáciles, sesos de alga. Acostúmbrate.-
Cuando ella me besó, sentí que mi cerebro se derretía y escurría por mi cuerpo."
Annabeth y Percy se sonrojaron, no se atrevieron a mirarse.
Piper y Afrodita se encontraban chillando en la sala.
-Típico- murmuró Thalía- es ella quien tiene que dar el primer paso.
-Ya era hora- dijo Clarisse.
Annabeth comenzó a leer para que nadie más pudiera comentar.
"Podría haber estado así para siempre, excepto que una voz detrás de nosotros gruñó:
-¡Vaya, ya era hora!-"
-Es lo que dije yo- sonrió Clarisse.
-Aquí dice que lo dijiste tú- comentó Annabeth.
-¡No irrumpáis el momento!- se quejó Afrodita.
-Esto amigos míos…- no dejaron terminar a Leo.
-¡Cállate Valdez!- ordenó Piper- Annabeth lee.
"De pronto el pabellón se llenó de antorchas y campistas. Clarisse venía al frente mientras el grupo de entrometidos nos cargaban a ambos sobre sus hombros.
-¡Oh, vamos! ¿Que no hay privacidad?-
-¡Los tórtolos necesitan refrescarse!- dijo Clarisse con regocijo."
-¿Soy yo o… la temperatura ha subido?- Preguntó Leo prendiéndose en llamas.
-Yo no quiero ir al lago- se quejó Annabeth.
-Poderes de pescado- comentó Jason con una sonrisa.
-¿Jason?- preguntó Piper.
-Dime amor.
-¡Calla!
-No soy el único al que le manda a callar- comentó Leo.
-¡Cállate Valdez!
"-¡Al lago de las canoas!- gritó Connor Stoll.
Con una gran ovación, nos llevaron colina abajo, pero nos mantuvieron lo suficientemente cerca para tomarnos de las manos. Annabeth se reía, y yo no pude evitar reír también, aunque mi cara estaba completamente roja.
Nos tomamos de las manos hasta el momento en que nos botaron al agua. Luego tuve la última risa. Hice una burbuja de aire en el fondo del lago. Nuestros amigos se quedaron esperando que saliéramos, pero hey, cuando eres hijo de Poseidón, no tienes que apresurarte."
-Poderes de pescado- rieron todos.
-Este sin duda es el mejor capítulo de todos- sonrió Afrodita.
Percy y Annabeth seguían sin atreverse a mirarse estaban igual de rojos que un tomate.
-Falta una frase- recordó Piper.
"Y fue, por mucho, el mejor beso submarino de todos los tiempos."
-Awwww- arrullaron Afrodita y Piper.
-Fin del capítulo- murmuro Annabeth completamente roja.
Los dos adolecentes se miraron sin poder decir palabra.
-¿Os vais a besar ya o tenemos que esperar otros cuatro años?- preguntó Thalía.
Annabeth agarró de la camisa a Percy y se besaron, todos aplaudieron pero a ellos no les importó, ahora lo único en que les importaban eran los labios del otro encima de las suyos.
Se separaron y no podían articular palabra.
-¡Hay que dar privacidad a los tórtolos!- todos salieron corriendo dejándolos a los dos solos en la sala del trono.
