Capítulo 23
Después de una media hora fueron a la sala del trono, todos se colocaron en sus antiguos sitios, menos Annabeth que ahora usaba a su novio de asiento.
-¿Quién lee ahora?- preguntó Poseidón.
-Yo- levantó la mano Piper.
Le dieron el libro a Piper, esta carraspeo y comenzó a leer
"Decimos adiós más o menos"
-¿Más o menos?- preguntó Leo- ¿qué significa?
-Si me dejas seguir leyendo lo descubriremos.
"El campamento se alargó ese verano. Duró dos semanas más, justo hasta el principio del nuevo curso escolar, y tengo que admitir que fueron las dos mejores semanas de mi vida."
-Normal- Leo levantó una ceja.
La pareja se sonrojó.
-Más te vale que digas eso…- murmuró Atenea- si le haces daño te hare la vida imposible.
Percy tragó saliva.
-Yo te descuartizaré- amenazó Thalía.
-Y yo te quemaré- comentó Clarisse.
-Y yo haré una sopa con lo que quede de ti, la repartiré por todo el campamento mestizo y los campistas se comerán lo último que quede de ti- finalizó Malcom.
-Y aun me queda tu padre- susurro Percy, causando la risa de la rubia.
"Por supuesto, Annabeth me mataría si dijera algo distinto, pero había muchas otras cosas grandiosas por hacer. Grover se había hecho cargo de los buscadores sátiros y los había enviado alrededor del mundo a encontrar semidioses no reconocidos. Hasta ahora, los dioses habían cumplido su palabra. Nuevos semidioses surgían por todas partes - no solo en América, sino en otros países también."
-Si empezamos sin cumplirla mal vamos- comentó Hermes.
-Además Atenea personalmente se encargará de que la cumplamos- rió Apolo.
-Pues claro, soy la única que recuerda todo- Atenea hinchó el pecho con orgullosa.
-Yo también quiero contribuir- sonrió Afrodita emocionada- ya que yo y Atenea somos la únicas que lo hacíamos sin que nos dijeran nada, ¡Apolo reconoce a todos tus hijos!
-No- dijo Poseidón- ¡Otra Atenea no!
"-Apenas nos damos abasto- admitió Grover una tarde que tomábamos un descanso en el lago de las canoas. -Vamos a necesitar un presupuesto para viajes más grandes, y me vendrían bien unos cientos más de sátiros.-"
-Del presupuesto yo me encargo- dijo Hades- soy el dios de la riqueza.
-De los sátiros eso ya es complicado- comentó Dionisio.
-¡Nosotros sabemos cómo puedes conseguir más sátiros!- exclamaron los Stoll.
-No preguntes- advirtió Katie, Grover la ignoro.
-¿Cómo?
-Tú y Enebro…
-¡No digáis nada!- dijo completamente rojo el sátiro.
-Te lo advertí- dijo Katie.
"-Si, pero los sátiros que tienes están trabajando durísimo.- le dije -Pienso que los asustas.-
Grover se ruborizó.
-Eso es una tontería. Yo no asusto.-
-Eres un Señor de lo Salvaje, hombre. El elegido de Pan. Un miembro del Consejo de...-
-¡Alto!- protestó Grover -Eres tan malo como Enebro. Creo que ella quiere que me postule para presidente también.-"
-Ella quiere otras cosas de ti- Leo movió sugerente las cejas.
-¡Por qué tuve que aparecer!- se quejo Grover rojo cual tomate.
-¡Mal pensado!- Piper le dio un zape a Leo.
-¡Oye! ¡A los Stoll no les dieron!- se quejo este.
-Eso lo soluciono yo- sonrió Katie, les dio un golpe a cada uno- ¡Ya está!
"Él masticaba una lata mientras observábamos el espacio de las nuevas cabañas en construcción. La forma de "U" pronto sería un rectángulo completo, y los semidioses realmente se habían tomado la nueva tarea con gusto.
Nico tenía algunos constructores no-muertos trabajando en la cabaña de Hades. Aún cuando él iba a ser el único chico en ella iba a lucir de veras genial: muros de obsidiana sólida con una calavera sobre la puerta y antorchas que ardían con fuego verde las 24 horas del día. Junto a ésa estaban las cabañas de Iris, Némesis, Hécate y varias otras que no reconocí. Seguían añadiendo nuevas cabañas a los modelos cada día. Eso iba muy bien, Annabeth y Quirón estaban hablando de agregar una nueva ala completa de cabañas para que pudieran tener cuartos suficientes."
-Seguro que nuestra listilla está ocupada diseñando las cabañas- comentó Nico.
-Seguro, solo alguien con el talento de mi Annabeth podría hacer unas cabañas tan chulas- sonrió Percy mientras jugaba con el pelo de Annabeth.
-Percy me haces sonrojar- murmuró la rubia.
-¡Pero es verdad!
-Gracias a ti mi cabaña parece que va a estar genial- dijo Nico animado.
-De nada sombrita- Annabeth le guiñó un ojo.
"La cabaña de Hermes estaba mucho menos poblada ahora, porque la mayoría de los niños no reclamados había recibido señales de sus padres divinos. Sucedía casi cada noche, y cada noche más semidioses llegaban al límite de la propiedad guiados por sátiros, usualmente con desagradables monstruos persiguiéndolos, pero casi todos ellos lo lograban.
-Será muy diferente el próximo verano- dije -Quirón espera que tengamos el doble de campistas.-
-Si- Grover aceptó -pero será el mismo viejo lugar.-"
-Seguirán siendo la misma gran familia de siempre- comentó Hazel apenada.
-¿Hazel qué te pasa?- preguntó Frank a su novia.
-Ellos son una gran familia- suspiró- y nosotros… solo compañeros, me dan envidia.
-Es verdad- Reyna habló.
-Normal que tengan envidia- comentó Apolo- somos mucho más sexys.
Todos empezaron a reír.
-Tú sobretodo- le susurro al oído Annabeth a Percy.
"Suspiro contento.
Miré mientras Tyson guiaba a un grupo de constructores cíclopes. Estaba poniendo en su sitio enormes piedras para la cabaña de Hécate, y yo sabía que era un trabajo delicado.
Cada piedra estaba grabada con escrituras mágicas, y si ellos tiraban una, podía o explotar o convertir a todos en un kilometro en árboles. Me imaginé que a nadie más que a Grover le gustaría eso."
-A mi no me gustaría eso- gruñó el sátiro- los árboles son bonitos pero no quiero que os convirtáis en árboles.
-¿Por qué?- preguntaron los Stoll.
-Bueno tal vez a los Stoll sí- rió Grover- porque sois mis amigos, y si os convertís en árboles no podré ir a misiones suicidas con ustedes.
Annabeth, Thalía y Percy rieron.
"-Viajaré mucho- Me advirtió Grover -Entre proteger a la naturaleza y encontrar mestizos. No podré verte mucho.-
-No cambiará nada- dije -Sigues siendo mi mejor amigo.-
Él sonrió
-Excepto por Annabeth-
-Eso es diferente-
-Si- accedió -Seguro que lo es.-"
-Es diferente- dijo el pelinegro dándole un beso a la rubia.
-Todo cambiará- comentó Grover- todo cambia cuando en un grupo de amigos dos se vuelven novios.
-Tranquilo niño cabra seguirás siendo mi mejor amigo, y también seguiré considerándote más inteligente que Percy- sonrió Annabeth.
-¡Oye!- se quejo Percy.
"Ya avanzada la tarde, estaba dando un último paseo por la playa cuando una voz familiar dijo:
-Buen día para pescar.-
Mi papá, Poseidón, estaba parado con el agua hasta las rodillas en la marea, usando sus típicas bermudas, una gorra y una en verdad sutil camisa rosa y verde Tommy Bahama."
-Poseidón necesitas un cambio de luck- chaqueo la lengua Afrodita.
-Yo ya soy sexy sin necesidad de cambio de luck, todas están a mis pies- sonrió Poseidón con arrogancia.
-No sé que más me sorprende, que te creas guapo o que pienses que todas las chicas están tras de ti- comentó Atenea.
-Eso es verdad- le dio la razón Apolo- no hay nadie más ardiente que yo.
-Literalmente- rió Hermes.
"Tenía una caña de pescar para mar abierto en las manos, y cuando la tensó la línea se extendió casi la mitad de la distancia del estrecho de Long Island.
-Hey, papá- dije -¿Que te trae por aquí?-
Él me guiñó un ojo.
-No pudimos hablar en privado en el Olimpo. Quería agradecerte.-
-¿Agradecerme? Tú viniste al rescate.-
-Sí, y mi palacio fue destruido en el proceso, pero sabes...los palacios pueden ser reconstruidos. Recibí muchas cartas de agradecimiento de los otros dioses. Hasta Ares escribió una, creo que Hera lo obligó."
-Normal, no hay que ser maleducado con su tío- gruñó Hera.
-Sí mamá- dijo Ares como si lo hubiera dicho muchas veces en su vida.
-La suerte de Ares de tener a Hera como madre- rió Apolo a Hermes.
-Me alegro que mi madre no sea ella- le siguió la broma Hermes.
-Un segundo, eso significa que Hera es mi abuela- a Clarisse le recorrió un escalofrío.
-Y nuestra tía- dijeron Nico y Percy.
-No os quejéis que a mí me toca ser la hijastra- gruñó Thalía.
"-Es muy gratificante. Así que, gracias. Supongo que hasta los dioses pueden aprender nuevos trucos.-
El estrecho comenzó a burbujear. Al final de la línea de mi papá, una enorme y verde serpiente marina brotó del agua. Se sacudió y peleó, pero Poseidón solo suspiró.
Sujetando su caña con una mano, sacó su cuchillo y cortó la línea. El monstruo se hundió bajo la superficie.
-No era de buen tamaño para comer- se quejó -Tengo que soltar a los pequeños o los guardianes estarán sobre mí.-
-¿Pequeños?-"
-Entonces no quiero saber cómo son los grandes- comentó Leo.
-Son como un campo de futbol- dijo Poseidón.
-Entre 100 y 110 metros de longitud- aclaró Atenea.
-Eso lo que dije- bufó molesto Poseidón.
-Pero con menos precisión- contesto Atenea con una sonrisa.
"Hizo una mueca.
-Lo están haciendo muy bien con esas nuevas cabañas, por cierto. Supongo que esto significa que puedo reclamar a todos esos otros hijos e hijas míos y enviarte algunos hermanos el próximo verano.-
-Ha-ha-"
-¿No lo dirás enserio?- preguntó con miedo Percy.
Poseidón rió.
-Claro que no, seguro que- Poseidón señaló a Hades y Zeus- estos me matarían.
-Seguro- dijeron los dos.
-No creo que tengas hermanos Percy, estoy intentando ser fiel a mi esposa, un niño por siglo, esa es mi política.
"Poseidón recogió su línea vacía.
Cambié mi peso al otro pie.
-Um, estabas bromeando, ¿Verdad?-
Poseidón me hizo uno de esos guiños de broma personal, y seguí sin saber si hablaba en serio o no.
-Te veré pronto, Percy. Y recuerda, conoce qué pez es lo suficientemente grande para sacarlo, ¿Eh?-"
-¿Por qué los dioses sois siempre tan enigmáticos?- preguntaron los Stoll.
-Me dais dolor de cabeza con tantos acertijos- se quejó Leo.
-Porque nosotros solo advertimos, y si es en forma de adivinanza no estaríamos rompiendo ninguna regla- explico Apolo.
-Odiamos las reglas- dijeron los semidioses griegos.
-Y nosotros- coincidieron los dioses.
-Me siento rara- comentó Hazel.
-Sí- coincidieron Reyna, Frank y Jason.
"Con eso él se disolvió en la brisa marina, dejando su caña de pescar en la arena.
Esa noche era la última en el campamento -la ceremonia de la cuentas. La cabaña de Hefesto había diseñado la de este año. Mostraba el edificio Empire State, y grabados con pequeñas letras griegas, en espiral alrededor de la imagen, estaban los nombres de todos los héroes que habían muerto defendiendo el Olimpo."
-Parece bonita- murmuraron algunos griegos.
-¡Y a nosotros nos toca hacernos un tatuaje! ¡Eso no vale!- se quejó Hazel.
-¡Ya no podremos donar sangre!- exclamó Jason.
Piper miró a su novio.
-Mucho tiempo con Leo- Jason asintió.
"Eran muchos nombres, pero era un honor usar la cuenta. La puse en mi collar del campamento -cuatro cuentas ahora. Me sentía como un veterano. Pensé en la primera fogata del campamento a la que había asistido, cuando tenía doce, y como me había sentido en casa."
-Se siente un veterano con nada más que cuatro cuentas- rieron los Stoll.
-Prissy que ingenuo eres- comentó Clarisse.
-Es verdad, se me olvidaba que aparte de Nico, Piper y Leo soy el que menos veranos ha pasado en el campamento- se quejó el semidiós.
-Sesos de alga no es nuestra culpa que llagaras tarde- rió Annabeth.
"Eso al menos no había cambiado.
-¡Nunca olviden este verano!- nos dijo Quirón. Él había sanado notablemente bien, pero aún trotaba frente al fuego con una ligera cojera. -Hemos descubierto la valentía, la amistad y el coraje este verano. Hemos mantenido el honor del campamento.-"
-¡Quirón!- chilló Afrodita.
-¿Qué sucede lady Afrodita?- preguntó Quirón.
-¡Te has olvidado del amor! ¿¡Cómo puedes olvidarte de la linda pareja que hacen tus dos campistas favoritos!?
Los nombrados se sonrojaron.
-No quiero saber qué pasará si algún día nos casamos- rió Percy al oído de su novia.
-A Afrodita le da algo- le siguió la broma.
"Me sonrió, y todos aplaudieron. Mientras miraba el fuego, vi a una pequeña niña en un vestido café atendiendo las flamas. Me sonrió con sus brillantes ojos rojos. Nadie más pareció notarla, pero me di cuenta que quizás ella lo prefería así."
-Percy…- sonrió Hestia- parece que siempre me notas.
-Por supuesto, lady Hestia usted hace que el fuego del hogar se mantenga vivo.
"-Y ahora- dijo Quirón -¡Temprano a la cama! Recuerden, deben desocupar sus cabañas para mañana al mediodía a menos que hayan hecho arreglos para quedarse con nosotros todo el año. Las arpías de la limpieza se comerán a cualquier rezagado, ¡Y odiaría terminar el verano con una nota amarga!-"
-¿Las arpías se les comen?- preguntó horrorizada Hazel.
-Son demasiado tontas- rieron los Stoll- solo tienes que ser precavido.
-A mí nunca me notan- rió Annabeth.
-¡Por qué tienes la gorra para hacerte invisible!- exclamó Percy.
-Quirón ya sabes, tienes que poner alarma en la cabaña de Poseidón, que Annabeth puede entrar y…- Annabeth cortó a Leo.
-¡Valdez cómo acabes la frase te juro que no sales vivo!
-Sí…- consiguió decir Leo en un hilo de voz, temía mucho a la rubia.
"A la mañana siguiente, Annabeth y yo estábamos en la cima de la colina mestiza.
Mirábamos los autobuses y camionetas yéndose, llevando a la mayoría de los campistas de vuelta al mundo real. Algunos cuantos veteranos se habían quedado atrás, y unos pocos de los nuevos miembros, pero yo iba a ir a la escuela Goode para mi segundo año - la primera vez en mi vida que iba a hacer dos años en la misma escuela."
-¡Milagro!- exclamo Thalía.
-Esto se merece un aplauso- dijo Leo levantándose
Todos los presentes aplaudieron, Percy se sonrojo.
-Mi pequeño- dijo Poseidón quitándose un falsa lágrima- aun recuerdo cuando lo expulsaban de escuela a escuela, se está haciendo mayor.
-¡Papá!
"-Adiós- nos dijo Rachel mientras se echaba su bolsa al hombro. Se veía bastante nerviosa, pero había cumplido la promesa a su padre y asistiría a la Academia Clarion en New Hampshire. Sería hasta el próximo verano que tuviéramos a nuestra Oráculo de vuelta.
-Lo harás bien- Annabeth la abrazó. Gracioso, ella parecía llevarse bien con Rachel estos días."
-Pues claro, pero como eres un sesos de alga no tienes idea por qué- rió Rachel.
-¿Por qué?- preguntó Percy.
-Cosas de mujeres- Annabeth le besó la mejilla- pero está todo arreglado RED.
-Claro rubia- sonrió Rachel.
"Rachel se mordió el labio.
-Espero que tengas razón. Estoy un poco preocupada. ¿Qué tal si alguien me pregunta algo en el próximo examen de matemáticas y empiezo a escupir una profecía en medio de la clase de geometría? "El teorema de Pitágoras será problema..." dioses, eso sería embarazoso.-"
-¡Eso molaría!- dijeron los Stoll.
-Tranquila Rachel, no pasará- la tranquilizo Annabeth- además solo nos tienes que llamar.
-Si alguien se burla de ti seremos las primeras en aparecer- rió Thalía- enseguida se asustaran de Clarisse.
-Y si yo no funciono Annabeth es muy buena sembrando terror- comentó Clarisse.
-¿Gracias?- preguntó Rachel.
"Annabeth se rió, y para alivio mío, Rachel sonrió.
-Bueno- dijo -Ustedes dos sean buenos uno con el otro- Quizás lo imaginé, pero ella me miró como si yo fuera alguna clase de busca-problemas. Antes de que pudiera protestar, Rachel nos deseó lo mejor y corrió colina abajo a tomar su transporte."
-Los problemas no los buscas te encuentran- comentó Thalía.
-¡Oye!- Percy se quejo.
-¡Es verdad!- se defendió la cazadora.
-Eres el semidiós con más mala suerte del planeta- rió Nico.
Annabeth, gracias a los dioses, se quedaría en New York. Había obtenido permiso de sus padres para asistir a una escuela provisional en la ciudad y así pudiera estar cerca del Olimpo y supervisar la reconstrucción.
-¿Y cerca de mí?- pregunté.
-Vaya, alguien tiene un gran sentido de su propia importancia.- Pero había enlazado sus dedos entre los míos."
-¡Alerta de ego!- dijeron Nico y Thalía.
Mientras Afrodita arrullaba.
-Awwww.
-¿El Olimpo es más importante que yo?- preguntó Percy.
-Sí- dijeron los dioses.
-Déjame que lo piense- comentó Annabeth.
-¡Es indignante!- exclamó Percy- ¡te lo tienes que pensar!
"Recordé lo que me había dicho en New York, acerca de construir algo permanente, y pensé que -solo tal vez- estábamos en un buen comienzo.
El dragón guardián Peleus se enroscó contento alrededor del árbol de pino, debajo del Vellocino de oro, y empezó a roncar, resoplando vapor con cada exhalación.
-¿Has estado pensado en la profecía de Rachel?- le pregunté a Annabeth.
Ella frunció el ceño.
- ¿Como lo supiste?-
-Porque te conozco-"
-No hay que ser un genio para saber que Annabeth se ha atormentado con eso- rió Thalía.
-Es más fácil saber lo que piensa seos de alga- comentó Annabeth.
-¿Yo?
-Sí, eres como un libro abierto.
-Pues yo no puedo decir que piensa Annabeth- dijo Leo-Thalía y Percy sí porque ustedes sois cercanos a ellas, y Percy es más fácil pero aun así…
-¡Leo ha dicho algo inteligente el mundo se va a acabar!- exclamó Piper.
-Muy graciosa Reina de la belleza.
"Me empujó con su hombro.
-Está bien, así que tengo: "Siete semidioses responderán el llamado". Me pregunto quienes serán."
-Ahora ya lo sabemos- murmuraron los semidioses.
-Y no me gusta- suspiró Annabeth.
"-Vamos a tener muchas caras nuevas el próximo verano.-
-Sip- admití -Y todas esas cosas acerca del mundo cayendo en tormenta o fuego.-
Ella apretó sus labios.
-Y enemigos a las puertas de la Muerte. No lo sé, Percy, pero no me gusta. Pienso...bueno, tal vez tengamos algo de paz para variar.-
-No sería el campamento mestizo si fuera pacífico.- dije."
-En eso tiene razón- sonrió Will.
-Los Stoll con sus bromas- dijo Malcom.
-Katie persiguiéndolos- rió Nico.
-Las peleas de Clarisse y Percy- siguió Annabeth.
-Percy metiendo la pata- comentó Thalía.
-Todos en la fogata- sonrió Percy.
-Annabeth y Percy discutiendo aunque creo que ahora se relajaran- comentó Grover.
"-Supongo que tienes razón...O quizás la profecía no suceda durante años.-
-Podría ser un problema para otra generación de semidioses.- accedí -Entonces podemos largarnos y disfrutar.-
Ella asintió, aunque todavía se veía inquieta."
-Y como siempre tenía que tener razón- suspiró.
-A veces es odioso- admitió Percy- pero lo más odioso cuando jugamos al monopoli, ¿por qué no puedo construirme una piscina?
-Porque así no es el juego- dijo Annabeth.
-¡Tampoco vale robar!- Katie miró a los Stoll.
-Pero lo peor es que… ¡Annabeth no deja de ganar!- exclamó Thalía, a lo que todos estuvieron de acuerdo.
"No la culpaba, pero era difícil sentirse muy apesadumbrado en un agradable día, con ella junto a mí, sabiendo que en realidad no estaba diciendo adiós. Teníamos mucho tiempo.
-¿Una carrera hacia el camino?- dije.
-Vas a perder en serio- Descendió por la colina mestiza y yo corrí tras ella.
Por una vez, no miré atrás."
-Normal- sonrió pícaramente Grover.
-Fin- anunció Piper.
-¿Y ahora?- preguntó Annabeth.
Una luz invadió la sala.
