Capítulo 2.

Hacía tanto tiempo desde la última vez que me había sentido tan feliz, que me cuesta creerlo. Supongo que no debería estar tan contenta de que mi equipo haya perdido, pero no puedo evitarlo. Porque él, Aomine-kun, Dai-chan, ha vuelto.

Bueno, algo así. Nunca se había ido, ya lo sé. Pero se había sumido en una oscuridad tan profunda que durante todo ese tiempo no supe qué hacer para ayudarle. Tal vez suene horrible, pero deseaba que perdiera. Y deseaba que fuera Tetsu-kun quien le venciera. Así es como tenía que ser. Y ahora mi Dai-chan ha vuelto. Obviamente sólo le llamaré así cuando estemos a solas, ante los demás seguiré llamándole por su apellido.

Aquí estamos de nuevo, en el estadio. Es el quinto día de la Winter Cup, las semifinales. Es curioso, pero ahora me parece diferente de alguna manera. Desde el partido que tuvimos el primer día, lo veo todo diferente. Estar de nuevo con mis dos mejores amigos hace que todo sea perfecto.

- Vamos, Satsuki, que te quedas atrás -Me llama Dai-chan, con tono aburrido. Está un poco más adelante con Ryû-chan. Cuando hemos ido a buscarla a casa no parecía muy animada. Hoy haré todo lo posible para que esté bien.

- Sí, ya voy.

Hoy juega Tetsu-kun. Tengo unas ganas increíbles de verle, a pesar de que estuvimos con él y con Kagamin hace un rato. Pero seguramente no podré volver a hablar con él durante el resto del día, una pena. Tendrá que enfrentarse a Ki-chan. Espero que les vaya bien, les animaré a los dos.

El viento me alborota el pelo, y hace que me gire un poco para que no me tape la cara mientras camino. Intento peinarlo un poco con mis dedos, y procuro que no vuelva a salirse de mi chaqueta amarilla. Entonces veo a Himuro-san, no muy lejos de donde estamos nosotros.

Qué mal, me siento culpable por lo de su móvil. A pesar de que incluso me dio las gracias porque le darán uno nuevo, no puedo evitarlo. Espero que no tenga que pasar mucho tiempo sin teléfono. Han pasado cuatro días.

Me ve, y me dedica una sonrisa fugaz antes de volverse para hablar con su compañero. No puedo evitar sonreír yo también. Creo que incluso me pongo roja, aunque no sé por qué.

Bueno, la verdad es que es muy guapo. Había visto fotos de él hace algún tiempo, pero creo que en persona gana mucho más. Tiene una mirada muy agradable, y ya ni hablar de su sonrisa. Mukkun me contó que gusta a muchas chicas, y me lo creo.

Le he visto unas cuantas veces a lo largo de estos días, pero no he vuelto a hablar con él desde que tropezamos. Dudo que volvamos a coincidir.

- Pareces estar en las nubes -Me dice Dai-chan, mientras los tres observamos con atención el primer partido, entre Shûtoku y Rakuzan. Ryû-chan aprieta mi mano con fuerza desde hace rato, pero la verdad es que ni siquiera me doy cuenta. Es cierto que estoy distraída.

- No, qué va... Bueno, tal vez un poco. Creo que voy a por algo de beber. Os traeré a vosotros también.

- Vale -Responde, sin prestarme mucha atención en realidad. Ryû-chan me sonríe, aunque puedo ver claramente su nerviosismo.

Siento reparos sobre dejar a mi mejor amiga, aunque sea solo por cinco minutos. No puedo evitar la necesidad de cuidarla. Pero sé que estará bien con Dai-chan, no tengo que preocuparme. Los dejo solos, y salgo de la cancha para ir hacia el rincón donde están las máquinas expendedoras. Mientras me entretengo introduciendo el dinero en la máquina de refrescos, me doy cuenta de que alguien se acerca. No puedo evitar sorprenderme.

- Himuro-san -Susurro con asombro. Realmente no esperaba encontrármelo a él. Me sonríe, cerrando los ojos con calma.

- Qué sorpresa encontrarte aquí. Tenía ganas de volver a hablar contigo.

Siento que me pongo roja. Aunque la verdad... es que no entiendo muy bien por qué. Le observo atentamente comprar unos cuantos paquetes de gominolas, y supongo que estoy poniendo una cara rara, porque cuando me mira se le ve un poco agitado.

- ¿Has venido a ver los partidos?

Qué inteligente eres, Satsuki. Claro que ha venido a ver los partidos, eso es más que obvio. ¿Qué me pasa?

- Sí, he venido con Atsushi -Responde sin darle demasiada importancia a la tontería que acabo de decir, alzando las gominolas en ambas manos. Por supuesto, es evidente para qué ha comprado tantas cosas-. Tengo que sobornarle si quiero que se quede.

Me río con ganas. Es algo típico de Mukkun. Parece que Himuro-san se lleva muy bien con él, me alegro mucho. Mis ojos se encuentran con los suyos, y siento que me ruborizo. Qué raro. Decido no hacer nada más que pueda ponerme más nerviosa, y vuelvo a prestar atención a la máquina. Aun así, no puedo evitar recordar el pequeño encontronazo que tuvimos el otro día. Me da vergüenza abordar este tema, pero siento que tengo que hacerlo.

- ¿Has conseguido ya tu nuevo móvil? -Pregunto al agacharme a coger las bebidas.

- Desgraciadamente, no. Puede que tenga que esperar a volver a Akita para que me lo den.

- Lo sien...

- Ehh, no -Me interrumpe justo antes de que termine. Si no tuviera las manos ocupadas, creo que habría alzado una para señalarme con el dedo-. Ya te he dicho que no te disculpes.

Suspiro mirando hacia otro lado, un poco fastidiada. Puede que sea extraño, pero me resulta un poco incómodo que sea tan amable conmigo aunque apenas me conozca. Bueno, no me conoce.

Noto que me está mirando, con esa sonrisa tranquila que le he visto la mayoría de las veces que me he fijado en él. Parece que esa es su expresión habitual, aunque de repente veo que mira hacia otro lado por un momento. Es como si se estuviera poniendo nervioso.

- Oye... -Empieza a decir, sobresaltándome un poco-. Sé que en solo unos días me iré de Tokio, pero ¿por qué no hacemos algo juntos?

¿Qué? ¿Acaso acaba... de pedirme una cita?

Sé que ahora mismo debo de estar poniendo una cara de susto increíble, pero no puedo hacer nada al respecto. No salgo de mi asombro. Bueno, desde luego no es nada malo, es un chico muy amable, y por qué no admitirlo, guapísimo. Si bien me parece un poco precipitado que me pida para salir cuando es la segunda vez que hablamos, también es cierto que algunos chicos me han declarado amor eterno... Por raro que suene eso.

Esto no es bueno... Himuro-san es muy agradable, no quiero decir algo que pueda sentarle mal. Pero no puedo salir con él, yo solo tengo ojos para Tetsu-kun.

- Lo siento, Himuro-san... Pero ya me gusta alguien -Susurro finalmente, bajando la mirada avergonzada. Esta situación se ha vuelto increíblemente incómoda, y lo último que quiero es empeorarlo. Pero tengo que ser sincera.

- Vaya, qué lástima -Alzo los ojos, y veo que está frunciendo los labios un poco contrariado. No parece estar enfadado, ni nada por el estilo. Al mirarme de nuevo, vuelve a sonreír como antes-. No pongas esa cara, anda. No tienes que sentirte mal. Tal vez debería haber esperado a conocernos un poco más antes de pedírtelo. Claro que si ya te gusta alguien, lo más seguro es que me responderías lo mismo.

Me siento fatal. Qué horror, todo esto es muy bochornoso.

- Me gustaría mucho conocerte mejor, Himuro-san -Admito, porque a fin de cuentas es verdad. Desde luego, lo último que quiero es hacer que se sienta mal. Ha sido muy amable conmigo aun cuando le he roto el móvil, y ahora incluso me pide que salga con él.

- También a mí -Responde con una sonrisa increíble-. Me caes muy bien, Satsuki.

No sé por qué, pero no me sorprende demasiado que me llame por mi nombre en vez de mi apellido. No me molesta para nada. De hecho, me gusta. Le sonrío débilmente, aun avergonzada por lo que acabamos de pasar. Pero algo me distrae. Empieza a sentirse el alboroto del partido aquí fuera. Debe de estar pasando algo increíble.

- Creo que debería volver con Atsushi, y tú con tus amigos. Hemos estado bastante tiempo aquí fuera.

- Sí... Es verdad.

Me dedica una sonrisa fugaz, igual de impresionante que la de hace un rato, y luego se va en dirección contraria a la mía. Lo veo alejarse, y siento algo muy extraño dentro de mi pecho. Es una presión muy fuerte que empieza a oprimirme. ¿Qué es esto?

No sé qué me está pasando. Estoy loca por Tetsu-kun, pero... ¿y si me he equivocado al decirle que no?

Continuará


Ya sé que he tardado demasiado... De verdad que lo siento. Entre una cosa y otra, apenas me he acordado de esta historia. Y cuando lo hacía, no sabía cómo escribir. He empezado este capítulo un montón de veces, y en realidad la historia iba a ser narrada sólo por Himuro, pero después de un montón de intentos fallidos probé con Satsuki y al menos ha salido algo. Así que he decidido que los capítulos irán alternando entre uno y otro. La verdad, creo que será un fic más bien corto, no tendrá muchos capítulos. Y sé que el capítulo es un poco flojo, lo siento mucho, intentaré hacerlo mejor para el próximo. Al menos para ese ya tengo algo un poco más planeado, y espero que salga bien. Mientras tanto, espero que este os haya gustado, o que al menos no os haya disgustado demasiado.

Mil gracias a Lovelygirl84, Uchiha Yamii, Rena Hibari Bonnefoy, HaNa16, Anachand7 y todas las personas que han leído el primer capítulo de esta historia ^^ Sé que es una pareja inusual, pero de verdad que me encantan cuando me los imagino juntos, y me encantaría compartir todo eso con vosotros. Intentaré no ser tan tardona con el tercero, prometido.

Gracias por leer!

Por cierto, si no reconocéis a Ryû-chan no os asustéis, es mi oc xD la he incluído para que Satsuki tenga a alguien con quien hablar de Himuro o algo, además en el fic de Ryûna pasarán dentro de poco por este partido.