Capítulo 24
Durante los años siguientes, el director Dippet se rehusó a tener un maestro de transfiguraciones debido a los altos estándares que los mismos estudiantes exigían en sus maestros y el puesto finalmente fue dado a los estudiantes con los más altos puntajes de toda la escuela.
Y Harry Potter.
Una vez que los estudiantes tuvieron su gran detención, el asunto quedo olvidado y en las memorias de los fantasmas y retratos de Hogwarts se hablaría de ese incidente como "La legendaria obra maestra comunal" la falta de conducta más grande en todo Hogwarts en el cual todo el colegio asumió la culpa de unos pocos. Falta, que algún día, los merodeadores tratarían de recrear sin éxito.
Los años siguieron con las mismas características dadas desde el comienzo de Tom Riddle en su educación mágica y todo estaba yendo perfectamente normal en ambos mundos, sin mencionar la guerra que se cernía sobre las cabezas de todos.
Al menos, eso parecía hasta que un día, Tom Riddle, se halló frente a frente con una chica de Ravenclaw en el baño en donde estaba la cámara de los secretos.
— ¿Qué haces aquí?—dijo la chica con los ojos llorosos y una mirada que advertía que iba a estar en problemas si no salía en ese momento.
—Yo…buscaba a una amiga—dijo suavemente retrocediendo hasta la puerta.
— ¡Aquí no hay nadie más que yo!—dijo la niña y se volvió hacia el lavamanos que tenía la puerta de la cámara de los secretos y Tom Riddle solo asintió, le dio las gracias y salió.
¿Cómo iba a entrar a la reunión con los demás si no podía ingresar a su propia cámara?
Suspiró y llego al séptimo piso pidiéndole al castillo una entrada a la cámara desde la sala de los menesteres.
Tenían que hablar con esa chica.
El problema de la joven Myrtle Morsefeth consistía en que ella no hablaba con nadie de ravenclaw o de alguna casa sobre el acoso del que era víctima por sus compañeras. Rowena, en toda su sabiduría, trató varias veces de ayudar a la joven pero esta repelía todas sus palabras y la ignoraba por completo.
Helga, con todo su buen corazón, no pudo hacer mucho por esa chica que las veía a ella y a Rowena como populares y que, por lo tanto, buscaban hacerse su amiga y luego burlarse aún más de ella por ser nacida de muggles.
La única oportunidad de Harry fue tomada a mal debido a que era un chico en un baño de chicas donde obviamente no debía estar.
Abraxas había opinado sencillamente que la dejen en paz y que siguieran su rumbo, tenían muchas otras cosas que hacer aparte de tratar de ayudar a una chica molestada por sus compañeros.
Desde que vio que el orfanato Wool había tenido tanto éxito en el mundo muggle, decidió ir al orfanato a aprender el modo de operaciones de dicho establecimiento para poder abrir uno de la misma clase en el mundo mágico y de ese modo, mantener a los hijos de muggles en el mundo mágico pero cerca de sus familias o en la mayoría de casos, simplemente seguros de los muggles.
Abraxas había tenido tanto éxito con la propuesta, que Lord Malfoy comenzó a hacer todo lo necesario para que se diera todo antes de la graduación de Abraxas. Su padre estaba orgulloso de él y Abraxas tenía la confianza de tener la sabiduría del gran Salazar como su ayuda y guía.
A regañadientes, Salazar tuvo que dejar el tema de la joven Myrtle de lado y centrar su atención en las mejoras al castillo, al orfanato y la revisión de las clases antiguas del club de integración y las clases prácticas con viajes a lugares mágicos para hijos de muggles y lugares muggles concurridos para los hijos de magos.
Y obligatoriamente, tuvieron que dejar el tema de Myrtle a un lado.
Todos, menos Ann.
Como una estudiante sombra en el colegio, a la que nadie conocía por nombre y que solo aparecía cuando era su turno de dar la clase del club de integración o cuando alguien le pedía muchas cosas a Tom, tenía muy poca presencia en el colegio (lo que era un alivio para Harry, quien moría de celos al verla cerca de Salazar) y casi nadie la conocía a menos que debieran.
Ann llegó al baño de chicas donde estaba la joven Myrtle llorando una vez más y se apoyó en el lavamanos que tenía la entrada a la cámara de los secretos y espero a que la chica saliera.
Casi no la ve siquiera y sabía que era algo normal, el hechizo de Salazar para que las personas del castillo creyeran que estuvo desde su primer año, estaba levantándose porque la mayoría de los que estaban sujetos al encantamiento ya habían salido del colegio y los maestros simplemente no iban a recordar a todos los estudiantes.
Por lo tanto, el hechizo iba a seguir decayendo hasta que ella saliera del colegio y lograra vengarse de Grindelwald de una vez por todas.
—Myrtle Morsefeth, primer año. Ravenclaw. Conocida como "Myrtle la llorona". Nacida de muggles sin nada más que mencionar—dijo mientras la chica iba a salir del baño y por primera vez la miro con sorpresa.
— ¿Qué haces aquí?—Pregunto Myrtle. Sabía que habían venido esas chicas populares y no quería acercarse a ellas por miedo a que la traten de ayudar y luego se burlen más que Olive Hornby y sus amigas. Pero no conocía a esta chica.
—realmente nada, solo pasé por aquí y escuché algo. Al verte, supe de qué se trataba ¿Por qué no las enfrentas y dejas que ellas solas se den cuenta de tu valor?—pregunto con la voz más vacía que tenía.
Ann simplemente lo hacía porque Tom no podía hacerlo, porque todos querían ayudarla y nadie lo había hecho bien.
A veces, hasta el gran Salazar necesitaba ayuda de una mano más suave y gentil. Por esa misma razón es que ella educó a sus hijos y no Salazar.
La chica, Myrtle, miro hacia abajo sintiendo como las lágrimas se iban a agrupar de nuevo en sus ojos y reprimió un sollozo para responder.
—No soy tan buena como ellas, no entiendo muchas cosas y me da miedo que se burlen si pido ayuda, no sé nada de este mundo aparte de lo que aprendemos en clase y las pocas veces que he podido ir al club de integración cuando Olive y sus amigas no me encierran en alguna aula—terminando la última palabra, no soporto más y volvió a llorar con el eco del baño aumentando la intensidad de su llanto.
Ann se acercó a ella con cuidado y la abrazó. Había tratado con cosas así antes y entendía la situación como solo una madre podría hacerlo. Claro que apenas tiene 16 en este mundo, pero eso no importa ahora mismo.
—Myrtle, el mundo no es tan feo como tú lo pintas, yo te ayudaré ¿de acuerdo? No necesitas llorar aquí sola, hay personas que no pueden entender esto del modo que tú lo haces, pero debes darles la oportunidad—dijo en su tono más tranquilizador posible y sintió como la chica se abrazaba más fuerte y seguía llorando.
Se mantuvieron de ese modo hasta que la chica se separó y Ann noto que su uniforme estaba bastante mojado.
La chica se limpió el rostro y le sonrió levemente agradeciéndole la ayuda y aceptando ir con ella cuando necesitara ayuda en alguna cosa.
Al ver a la chica irse, Ann miro el lavamanos que comunicaba a la cámara de los secretos y siseó levemente.
—puedes regresar a tu descanso, ya no te molestarán en tu sueño
~KB~
Una vez se dio la graduación de Tom Riddle, el colegio entero lo celebro como una gran fiesta en la que todos daban su despedida al mejor estudiante de todos y la despedida a la generación del cambio.
Desde los maestros, que estaban agradecidos por muchos de los cambios, hasta los fantasmas y retratos, a los que ayudo tanto y les dio algo interesante que hacer.
Toda la generación fue despedida del mismo modo que la generación de los grandes y respetados Charlus Potter y Dorea Black.
Algunos pedían que Tom Riddle no se fuera y algunos maestros discutieron el futuro del estudiante más brillante del colegio dando por hecho el que se convirtiera en el ministro de magia más joven de todos, pero la incertidumbre les duro muy poco debido a que ante la insistencia de todos los estudiantes, Tom Riddle fue obligado a hablar.
—Compañeros, maestros y todos los presentes—comenzó con el discurso que era obvio que iba a tener que dar—como magos, siempre hemos creído que somos mucho más que todos los demás y que por nuestras habilidades debemos ser reconocidos. Lamentablemente, estamos equivocados en esto. Somos seres humanos bastante ignorantes del mundo que nos rodea, dejamos que nuestra magia dicte lo que hacemos y lo que no en nuestra vida y eso está mal. Los seres que no poseen magia logran hacer cosas extraordinarias simplemente porque no tienen magia y siguen adelante, sin estancarse. Nosotros debemos hacer lo mismo. Debemos dejar de depender de una simple vara y centrarnos en hacer nuestra vida del modo que nosotros deseamos. No siempre tendremos magia, por eso mismo debemos ser nosotros los que estemos preparados para eso haciendo a la magia una herramienta, una facilidad. No un modo de vida. Podemos forjar nuestro futuro solo con nuestra determinación. Gracias a todos por todo su apoyo durante estos años y en respuesta a la pregunta que todos tienen, seguiré con ustedes debido a que tomaré el puesto de asistente de la profesora Galatea Merrythought en defensa contra las artes oscuras—lamentablemente el resto de las palabras no fueron escuchadas debido a la gran celebración que hicieron todos los estudiantes al escucharlo.
Finalmente Salazar estaba dando el siguiente paso en arreglar el colegio en el que pasó su vida anterior creando y fortaleciendo.
~KB~
Gellert Grindelwald había sido un hombre de palabra siempre, desde que comenzó su camino a la búsqueda del poder más grande de todos, el poder del amo de la muerte. Lamentablemente, su adorado Albus no comprendía lo que era ser un hombre de palabra por el patético hecho de que su hermana falleciera. No tenía mucho sentido que simplemente haya resignado todos sus sueños por seguir el camino de la luz y convertirse en el venerable señor de la luz que todos los magos adoraban y casi veneraban.
Pero Gellert no era estúpido, sabía perfectamente bien lo que Albus estaba planeando y no iba a dejarlo hacer eso. No ahora que encontró información hermosa acerca de ciertas cosas que ocurrían en el colegio de magia y hechicería en el que Albus enseñaba ahora.
Gellert sabía que Albus iba a tratar de asesinarlo para convertirse en el amo de la varita y con el tiempo y muchas patrañas en las cabezas de muchas generaciones de magos oscuros, iba a conseguir la capa de invisibilidad investigando los linajes de los últimos Peverell. Después de todo, se necesita a un mago inglés para rastrear a un trío legendario de magos ingleses.
Lamentablemente para Albus, su plan no se completó por completo gracias a un solo niño que vio la verdadera naturaleza de Albus y tuvo el suficiente poder como para enviarlo fuera del colegio para siempre.
No es que se alegrara de la desgracia de quien alguna vez fue su amante, pero se sentía muy satisfecho al enterarse por sus espías que el gran Albus Dumbledore fue añadido a la lista antigua y ancestral de seres no gratos dentro de los muros del colegio por haber quebrantado tres reglas antiguas establecidas por los fundadores mismos.
Y ahora, es el momento en el que Gellert Grindelwald debe entrar en acción.
Mientras Albus esté enojado y bastante perplejo por lo ocurrido, atacarlo y traerlo de regreso con él sería lo mejor ahora. Estará tan enfadado con que un niño lo haya vencido que hará lo que sea por ayudarlo a vengarse de un chico de catorce años.
Inclusive, ayudarlo en la guerra contra su propio país.
Ah, debería enviarle a ese chico una nota de agradecimiento o un secuestro o algo que pueda convencerlo de trabajar como espía para él, sería una excelente noticia si pudiese tener a alguien tan listo y tan influyente como ese chico en sus tropas.
Caminó por las calles del valle de Godric sin quitarse el glamour hasta que se vio frente a frente con la casa de Albus en la que sabía que estaba en esos momentos, sus espías lo confirmaron bastante rápido y estaba muy seguro de hallarlo destruyendo alguna cosa y no necesitaba llamar para entrar.
Afortunadamente, cuando huyo de aquí el día de la muerte de Ariana, Albus nunca lo removió de las barreras de la casa de los Dumbledore a pesar de lo que sea que haya estado diciendo Aberforth en ese entonces y ahora iba a darle uso a eso.
Entró rápidamente a la casa sin hacer ruido con la misma flexibilidad y facilidad que había tenido años atrás cuando se escabullía en la casa de Albus en mitad de la noche para hablar con él y a veces, incluso algo más.
Caminó hasta la habitación de Albus y supo que estuvo en lo correcto en sus suposiciones al ver las hojas de algunos de sus diarios y las cobijas desarregladas mientras Albus miraba con sus ojos llenos de fuego al vacío de su ventana y sonrió felizmente acercándosele.
Iba a ser tan fácil que Albus aceptara ahora.
Solo faltaba el niño y todo estaría perfecto.
~KB~
Una noche oscura pero llena de nieve, en lo más profundo del castillo con más magia de toda Gran Bretaña, en la cámara de los secretos, un joven mago y una joven bruja estaban esperando pacientemente a que sus compañeros aparecieran.
La cámara se llenó de un sonido que hizo eco en todo el salón y vio que por tres diferentes rutas, sus compañeros aparecían en el lugar donde tomaron cada uno un asiento sin mediar palabra. Era algo demasiado complicado y necesitaban terminar con esto de una manera discreta y tranquila.
Una vez todos tomaron sus asientos, la joven bruja comenzó a murmurar un encantamiento en un idioma irreconocible para cualquier persona de este siglo finalizando con una gota de sangre en el centro del salón donde un brillo escarlata dio por terminado el encantamiento que podía evitar que la información saliese de los labios de alguno de ellos, incluso si estuviesen bajo las imperdonables.
Un ritual practico para aquellos que desean mantener un secreto y que nunca lo darán a conocer hasta su inminente fin.
—Bien, como saben todos, esta guerra ha estado yendo demasiado lejos, puede que nosotros no tengamos buenas relaciones con el continente después de lo que pasó con el Duque de Durmstrang hace algunos siglos, pero sin lugar a dudas, no vamos a dejar que ese sujeto trate de hacer lo que se le plazca y riegue la sangre mágica sin medir sus consecuencias—dijo el único mago en pie caminando hacia su asiento mientras la bruja se limitaba a sentarse en el reposabrazos del asiento del mago.
—Bien, Salazar ¿Qué opinas que tendremos que hacer entonces?—preguntó una bruja de cabellos rubios perdiendo, como muy pocas veces, ese aire de serenidad absoluta que la ha caracterizado toda su vida.
—Atacarlo como un león no va a servir, no vamos a enviar a niños a la guerra, no vamos a arriesgar a que ataquen a nuestros estudiantes si es que podemos evitarlo lo más pronto posible—dijo un mago de cabellos negros y brillantes ojos verdes en los que ardía la llama de la determinación y el valor.
—A eso voy, Godric. Mi plan simplemente es atacarlo como una serpiente—dijo el joven mago que comenzó esta reunión mirando de reojo a la bruja que se mantenía sentada cerca de él.
—Salazar ¿estás seguro que esta es la única solución?—pregunto una joven bruja mirando con algo de desconfianza a los dos magos que convocaron esta solicitud y al saber a dónde iba esto.
Salazar suspiro y junto sus manos entrecruzando los dedos para apoyar su mentón y mirar a los tres magos.
—hice todo lo que pude para proteger el orfanato, hemos hecho todo lo posible para proteger el colegio, pero no podemos estar seguros que las armas muggles no van a ser más fuertes que nuestra magia y siempre nos ha constado que una espada a veces es más útil que un hechizo en cualquier idioma—dijo mirando a Godric quien miraba a otro lado sonriendo de lado levemente ante la mención de su espada y el hecho de que la espada había sido un detalle significativo en su vida anterior.
—entonces, ¿Quién va a entrar a sus filas? Dumbledore le va a alertar si eres tú o Harry y desde luego que va a desconfiar de mí y de Helga, ¿Quién irá entonces?—pregunto Rowena señalando a cada uno de los magos hasta detenerse en la bruja que no fue nombrada y mirar con asombro a Salazar.
—exacto Rowena. Todos atraeremos la atención de Dumbledore y de Grindelwald, pero no olvidemos que de entre todos nosotros, la única persona que ha sido completamente ignorada por Dumbledore en el colegio es Ann y que ella ya tiene el antecedente de haber sido buscada con Grindelwald, obviamente van a atraparla y a cambio de ver a sus padres, ella entrará a sus filas y gracias al don del pársel que heredamos, ella podrá informarme lo que sucede y tener tiempo de alertar a las personas y evitar más muertes innecesarias—explico claramente Salazar sonriendo de medio lado al ver que comprendían las razones de su elección.
Godric simplemente no aprobaba la traición y tampoco a Ann, pero era la única forma de detener a Grindelwald y atrapar a Dumbledore de una vez por todas. Suspiro pesadamente y miro a la bruja que tanto resentimiento le trajo.
— ¿Tú quieres hacer esto?—pregunto simplemente sin deseos de escucharla, pero haciéndolo por la gran bondad de su corazón.
—Lo haré por Salazar, el colegio y el orfanato Wool, no lo haré por ti. Además, de ese modo salvaré a mis padres biológicos y la guerra acabará—dijo la bruja con una leve sonrisa. El resentimiento entre ambos magos era muy palpable a pesar de los años y nada les haría cambiar.
Godric seguía resentido porque ella tuvo lo que él siempre deseó y nunca logró tener. Ella seguía resentida porque él tuvo el corazón de Salazar y lo lastimo por hacer feliz a una arpía.
Salazar suspiro y decidió detenerlos por las buenas antes de que alguno se sacara la cabeza.
—bien, ¿algo más? Godric, contrólate. Ann, no es necesario—dijo Salazar llamando la atención de ambos y haciendo que regresen a su estado mental anterior.
—Salazar, ¿Qué haremos nosotros mientras pasa eso?—pregunto Helga bastante acoplada a la forma en la que ellos dos se trataban.
Rowena sonrió levemente al saber lo que iban a hacer. Iban a prepararlo todo para la caída de Grindelwald y Dumbledore salvaguardando a todos los estudiantes que fueran posibles y siguiendo con lo que estaban haciendo en ese momento.
—Mantendremos nuestra postura, no dejaremos a ninguna familia ser amenazada por Grindelwald y mantendremos vigiladas a las familias con poder—declaro Salazar suspirando levemente por lo difícil de la situación.
Supuestamente estaba solo siendo el asistente de la profesora Merrytought en defensa contra las artes oscuras mientras que Luna y Pomona se iban a graduar este año y Harry el siguiente, pero ahora estaban básicamente planeando como acabar una guerra.
¿Por qué Dumbledore no pudo ver su error y ya? No es tan difícil regresarlo al colegio una vez comprenda que el mundo no puede moverse en base a sus ideales. Pero no, tenía que venir y aliarse con Grindelwald acabando todo el lindo plan que tenían de que el mundo mágico siguiera adelante.
Ahora no había otra opción, tenían que seguir con esto hasta el final.
~KB~
Estoy dentro.
Con solo esa frase, Salazar comenzó a mover todo a su alrededor junto con Harry, Luna y Pomona con sumo cuidado de no involucrar tanto a Minerva, Abraxas, Orión o Alphard. Ellos no tenían que ponerse en peligro por esta estratagema que han planeado para acabar con Grindelwald.
El único que comenzó a participar activamente fue Greyback, quien al conocer a varios hombres lobos que habían sido víctimas de muchos abusos por parte de los hombres de Grindelwald y de las ideas de Albus Dumbledore, accedieron a ayudarlos en caso de ser necesario.
No hubo mucha suerte con los vampiros porque la única persona que podía hacer un pacto de sangre con ellos sin morir era Ann y ella estaba en otro lado. Muy para la molestia de Harry.
Un toque a su puerta lo saco de sus divagaciones y la abrió con un pase de mano mirando como Harry entraba bastante contento de sí mismo. Desde que Dumbledore se fue, el colegio está yendo a un punto de paz bastante necesario para todos y sobre todo, un periodo en el que Harry milagrosamente atendió a sus clases sin tratar de asesinar al maestro o terminar con la punta de la varita del maestro en su cuello y eso es un gran adelanto.
— ¿Cómo vas?—pregunto Harry sentándose en la mesa del escritorio de Tom. Como eran amigos bastante conocidos en el colegio, Harry podía quedarse toda la noche en la habitación de Tom y nadie batiría un ojo ante tal situación, por lo que Harry se aprovechaba de eso.
Habían pasado muchas discusiones bastante extrañas y muy incomodas respecto a su relación y finalmente, cuando Tom le dejo muy en claro que no va a dejarse llevar por Godric ni acceder a su idea de que él fuera siempre la parte perdedora de esa relación, que si Harry quería tener una relación con él, serian bajo sus reglas, que se lo debía por todo lo que pasaron con Ginebra, decidieron seguir adelante en su relación.
—estoy investigando un poco más, debo hacer muchos cálculos para asegurarme de que no solo el edificio, sino que todos los que habitan dentro de él, estén a salvo de las bombas—dijo frotando sus ojos mientras Harry se acercaba por detrás de su silla y lo abrazaba por detrás.
—vamos, Sally, no te aflijas. Vas a lograr algo si solo despejas tu cabeza—dijo apegando su cabeza a la de él.
Hoy había sido un día bastante extraño para Godric. Dos chicas se le declararon y un chico estaba haciéndole insinuaciones bastante extrañas, que si no fuera porque había hecho las mismas insinuaciones a Salazar hace muchos años, no sabría cómo responder ante ellas.
Cuando rechazó al chico, este dijo algo acerca que porque es virgen es que su pareja posiblemente lo dejaría y comenzó a dejarlo con muchas dudas sobre eso.
Godric era un hombre de muchos años de experiencia en ese campo y un matrimonio bastante estable con Ginebra junto con el romance casi eterno que tenía con Salazar, por lo que las dudas nunca lo acecharon porque sabía que Salazar en serio lo amaba, pero no dejaba de pensar muchas veces sobre el hecho de que al no separarse de Ginebra le hizo mucho daño a Salazar y que posiblemente él ya no quiera saber nada de su relación.
Eso explicaría las razones por las que Salazar se negaba a intimar o a avanzar la relación, posiblemente temía que si Ann regresó, Ginebra también lo haría y Godric regresaría con ella y volvería a dejarlo solo.
¡Pero no era así!
Aunque Ginebra regresase, él seguiría siéndole fiel a Salazar. Aunque Salazar no lo sabía, ciertamente nunca se lo había dicho y posiblemente por esa razón es que Salazar no avanzaba la relación.
No se dio cuenta que se había quedado parado hasta que choco contra alguien y con una leve disculpa corrió hasta una pared y llego hasta donde estaba en ese momento, apoyado contra Sally escuchando sus diatribas acerca de los pactos que tenía que acabar con éxito.
Salazar, dándose cuenta del largo silencio de Godric, lo miro fijamente un momento y al ver que este no reaccionaba, supo que tenía que hacerlo reaccionar de otro modo, por lo que rápidamente se acercó y lo besó.
Salazar sabía que tenía que esperar bastante tiempo hasta que sea completamente legal pero Godric y sus inseguridades siempre habían sido un punto de diversión para él, especialmente en cosas sencillas.
—Godric, no avanzamos porque eres un idiota y porque te estoy escarmentando por quedarte con Ginebra, nada más—dijo tranquilamente suspirando y siguiendo su trabajo al ver a Godric más relajado y lejos de pensar tanto.
Había que hacer un largo trabajo para que esto funcionase, pero Salazar estaba dispuesto a hacer que Godric haga todo el trabajo. Era vengativo y bastante celoso, pero aun así Godric lo quería.
Sí, todo estaba yendo bastante bien.
~KB~
Myrtle Morsefeth era una bruja nacida de muggles que no era buena en nada y estaba pasando porque tenía ayuda y un gran apoyo en la escuela como para no rendirse. Estaba feliz de poder demostrarle a la señorita Ann que podía ser una gran bruja.
Seguía su camino hacia la biblioteca cuando comenzó a escuchar los susurros que hicieron que se le helara la sangre y se le cayeran los libros de un solo golpe.
"La amiga de Riddle, la chica rara que sabe magia de sangre, traicionó a todos y se alió con Grindelwald"
Myrtle no lo creyó, no quiso creerle a nadie, no sabía cómo esa chica tan amable y tan buena podía hacer algo así. Ella no era así y no tenía idea de porque lo decían. Nadie la conocía, solo aparecía en el club de integración y nadie le daba una segunda mirada a menos que dijera algo útil.
No, no podía ser posible. Se negaba a creer que la chica tan amable que la consoló cuando todas se burlaban de ella fuera tan cruel como para traicionarlos a todos.
Recogió rápidamente sus cosas y se puso en camino a la biblioteca más decidida que nunca. Va a llegar al fondo de esto, va a limpiar el nombre de ella aunque no esté en el colegio.
Porque Myrtle la llorona solo es un fantasma de un pasado que nunca va a pasar de nuevo.
Bueno, sé que me tardé dos meses en este capítulo, pero en serio que no quiero acabar este fic tan pronto, pero como dije antes, estamos en la recta final.
Primero que nada, ¡Myrtle la llorona acaba de aparecer! Ya que Tom no es el chico obsesionado con la inmortalidad que despertó al basilisco para matar a todos, Myrtle no iba a morir, pero tampoco me parece justo dejarla en el baño con un basilisco que quiere dormir.
Segundo, sé que no les agrada mucho Ann y para que Salazar y Godric puedan seguir con sus vidas alguien tiene que sacrificarse.
Tercero, Tom se nos queda como asistente de la profesora de defensa contra las artes oscuras, no puede abandonar a todos justo a las entradas de la guerra
Cuarto, ¡Dumbles Bubbles y Grindelwald se alian para la venganza! Su romance, lamentablemente no podrá llegar a más. Albus aún no se perdona por lo de Ariana y Grindelwald está mas preocupado en la guerra.
Quinto, ¿alguien aparte de mi extrañó a Orion, Minerva y Charlus?
Gracias por leer y lamento mucho la demora.
