Bueno, último capítulo al fin. (Perdón por la tardanza, pero no quería, no quería... despedirme de ellos)
Ha sido una laaarga historia, sí, más larga de lo que planeé en principio pero espero que
os haya gustado leerla tanto como a mí escribirla.
Gracias a Adara Black Malfoy, Aquellos Tiempos, AuroraL, Criselygirl, dana masen cullen,
, dulceysnape, iccen velez, laurarickman, liko121, tina prince
y a todos esos/esas lectores anónimos.
Sobre todo quiero agradecer especialmente al diccionario de sinónimos que me ha sacado de algún atolladero,
a las canciones ' Feelin' Love' de Paula Cole, 'Earned it' de the Weeknd, 'Je´taime' y 'Putain de Grand amour' de Lara Fabian
que me han sugestionado para ciertas partes.
Y sobre todo, miles de gracias a LateAtNight4, comentadora incansable y cómplice incondicional de Demons.
19 años después
_Nunca me gusta esto_ dijo Snape_ Está todo tan masificado... y alguien podría reconocerme.
_ Por Dios, no seas paranoico. Han pasado siglos, nadie va a reconocerte.
El andén 9 y 3/4 estaba tan concurrido como un día de feria y Paula no tenía derecho a llamarle paranoico, no este año. Este año no había usado poción multijugos o sombrero, gabardina y gafas de sol (el uniforme de hombre invisible, lo llamaba ella, totalmente inútil porque no te tapa la nariz).
_Ya no te conoce nadie, Severus, al menos ningún mago decente_dijo saludando a Draco Malfoy con una inclinación de cabeza_Tu ahijado y su encantadora esposa. Por cierto, Lucius quiere que vayamos a la mansión este fin de semana. Les he dicho que te lo preguntaría.
_Si no fuera por lo que nos ayudaron en aquella ocasión, tras la guerra, no volvería a pisar esa casa..._Severus volvió a mirar alrededor.
_Si no le hubieras borrado la memoria a Hagrid al menos... No soporto verle por ahí y no poder saludarle después de todo lo que hizo por mí y... ¿Era necesario? Ya había pasado todo hacía tanto...
Snape gruñó con un suspiro, tal vez se precipitó un poco, pero...
_De verdad, no sé por qué vengo_ dijo cambiando de tema.
_ A los chicos le hace mucha ilusión que vengas.
_¿A los chicos? Para el caso que me hacen... Mira a James. Presumiendo, rodeado de todas esas chicas_ fingió un escalofrío_ Aún no me acostumbro a que se llame así.
El chico de 17 años, alto y delgado peinaba su flequillo para que tapara uno de sus ojos y miraba de medio lado por encima de su larga nariz con su ojo negro visible, provocando risillas en el coro de chicas que le rodeaban.
_La culpa la tienes tú, le prometiste a mi padre que si era chico le pondrías el nombre de mi abuelo.
_Eso fue culpa de las dos botellas de whisqui escocés que bebimos, y en mi favor diré que no sabía el nombre de tu abuelo. Como no se centre este año, no sé cómo acabará en los estudios.
La imagen de Severus y su padre borrachos como cubas, brindando una y otra vez por el niño bajo el árbol de Navidad estaba fresca en su retina y arrancó una sonrisilla tonta en Paula, eso y la terrible resaca que presentaba el mago al día siguiente.
_ Acabará bien, es tan listo como su madre... y tan atractivo como su padre.
Snape sonrió de medio lado, ocultando una mirada de orgullo. Su hijo era una de las dos mejores cosas que había hecho en esta vida.
_Lisonjearme no te servirá de nada. Sigo de mal humor.
_ No, claro, me esperaré a que venga Harriet a darte un beso, ella sí que sabe como apaciguarte. Ni siquiera te disgusta su nombre.
La niña de casi 13 años pululaba nerviosa por la estación, buscando a sus amigos. El pelo largo, castaño del mismo color de sus ojos, caía sobre sus hombros, enmarcando un rostro ovalado y pecoso y una permanente tímida sonrisa. Ella era la otra mejor cosa que había hecho en su vida.
_Porque es en honor a tu Harry, es lo menos que pude hacer después de que... _ confesó Snape.
_Sí_ Paula chasqueó la lengua_ fué un parto difícil.
Severus apretó su mano un momento.
_Lo único que me gusta de todo esto,_dijo abrazándola de improviso por la espalda_ es que vamos a quedarnos solos en casa. La estoy echando mucho de menos, señorita Demons...
Ella cerró los ojos un momento sintiendo el familiar ronroneo del pecho del mago en su espalda y el perfil de su nariz escarbando en su pelo.
_Lady Garthclyde para usted, señor Prince.
_No conozco a esos dos. Ni me interesan. Para mí sigues siendo la tozuda e inconsciente Demons...
Ella disimulaba entre la multitud el nerviosismo que le provocaba el cosquilleo de la nariz de Snape de su nuca y el timbre oscuro de su voz.
_¿Por qué no eres ya la señora Prince, mala pécora? La primera vez que te lo pedí no me contestaste...
_ Teníamos que tirarnos por un barranco desde una altura de 20 metros mientras nos preseguían cinco ex-mortífagos lanzando hechizos como locos. No me pareció apropiado. Y de casarnos, recuerda que tú te convertirías en el señor Garthclyde. Ya conoces las condiciones de mi padre y lo celoso que es con su apellido.
_ Bah, una rosa conserva su perfección se llame como se llame. ¿Y la segunda vez?
_¡Estaba alumbrando a tu hijo!¡Tenía que concentrarme en empujar, no en tonterías!
_ ¿Y la tercera, y la cuarta, y la quinta...? Creo que no me dices que sí para que te siga preguntando. O para que la siga llamando señorita Demons,_dijo con voz profunda_ mientras la devoro por las noches.
_No te digo que sí porque te odio, lo sabes_contestó ella con el gesto serio aunque mirada burlona_ Provocaste la reconciliacion con mis padres y eso no te lo perdonaré nunca. Así que a partir de hoy, Lady Carthcllyde para ti. Además, ahora que soy una rica heredera, no sé si te casarías conmigo por mi dinero.
_Recuerdo que una vez prometiste que me pagarías por mantenerte satisfecha, que viviría como un rey...
Paula puso los ojos en blanco.
_Si no lo has hecho hasta ahora es porque te has empeñado en ganarte la vida por ti mismo, ahora con esa exitosa marca de cosméticos..._dijo con sorna.
_Crema hidratante y poción desvanecedora para las arrugas... Deborah y tú me exigistéis que la creara cuando cumplisteis los cuarenta, así que no me lo eches en cara. Todo el negocio lo lleva ella, yo sólo recojo los cheques, envidiosilla. El resto del tiempo lo paso en tu laboratorio. A tus órdenes, y sin cobrar...
_Eso me gusta_dijo ella sugerente.
_¿Que no cobre?
_Que estés a mis órdenes...
Oh, querida Paula, eso es toda una provocación.
_ En cuanto ese maldito tren parta, seré todo suyo, Paula o señorita Demons o Lady Carthclyde o... ¿cómo demonios quieres que te llame?
_Mi ama y señora estaría bien...
Harriet se acercó y tiró de la chaqueta de su padre para pedirle un beso antes de montarse en el expreso.
_No he visto a James...
_Tu hermano está ahí, cariño
_Bah,... ese creído. ¡Digo a James Potter, mamá! Es el chico más divertido de mi curso.
Severus inspiró profundamente, sin ocultar su animadversión.
_ El más gamberro, dirás. Harriet,_aconsejó_ estudia mucho y enreda poco. Obedece a los profesores y ¡gana la copa para tu casa!
_Papá, por favor, lo de las casas está pasado de moda, ya nadie se preocupa por eso. Es sólo una forma de los profesores de fomentar la competitividad entre los alumnos... eso y el Quidditch. ¡Pero la ganaré para ti y decoraremos nuestra casa de rojo y dorado!
Severus disimuló un gruñido mientras Paula alzaba divertida las cejas.
James se acercó también y le dió un beso a su madre, luego dudó si besar a su padre o no, no sabia si las chicas aún le miraban. Severus salvó la situación poniendo la mano en su hombro.
_Acabo de decirle a tu hermana que gane la copa para su casa y me he arrepentido al momento, ha amenazado con convertir en salón en la sala común de Griffindor. Impídeselo, James, por Merlín.
_Está bien, papá. Ganaré puntos para la noble casa de Slytherin, sacaré tantos excelentes en los EXTASIS que tendrás que subirme la paga. Y podrás tener el salón en verde y plata.
Paula susurró disimuladamente mientras agitaba la mano despidiéndose de la locomotora roja que llevaba a sus hijos y a los hijos de todos los presentes camino a Hogwarts.
_Eres un tremendo manipulador, Severus, en Navidades no se hablarán por la competencia entre ellos.
_Pero sacarán unas notas inmejorables_contestó él igual de bajo y luego continuó en tono más alto_Hablando de manipulación...mi ama y señora... voy a aprovechar este lugar lleno de gente para ponerte en un compromiso sin que me montes una escena.
Severus clavó una rodilla en tierra, cogiéndola de la mano. Carraspeó un poco y comenzó a hablar en voz alta mientras un corrillo de curiosos se agolpaba a su alrededor.
_Señorita Demons, Lady Carthclyde, mi ama y señora... La amo. La amo con toda la capacidad de mi pobre y oscura alma. Y me haría el hombre más feliz de la tierra, por tercera vez, si acepta, por fin, convertirse en mi esposa.
La mirada asesina de Paula despertaba un excitante cosquilleo en su cuerpo.
_Levántate de ahí, Severus, todos te miran..._dijo ella entre dientes.
_Para que luego me llames paranoico. Contesta,_dijo firmemente_ contesta o te juro que me quedo aquí plantado todo el día. Ten compasión de un pobre artrósico de casi sesenta años, me duelen las rodillas.
Paula entrecerró los ojos.
_Alguien me dijo una vez: Dios tenga compasión del hombre que se enamore de usted.
Paula soltó su mano, por supuesto que le iba a decir que sí. Pero no aquí, delante de tantos extraños, mejor luego, en casa.
Después de que la mirara con los ojos llenos de furia, le hablara con una voz surgida de los abismos y le hiciera el amor tan salvajemente como podría hacerlo un artrósico de casi sesenta años.
._ Que se divierta, señor... Prince. Le espero en casa cuando se canse.
Oh, Dios... Oh Dios... Iba a matarla.
Severus Snape sintió una mano en su hombro y una voz divertida que le decía "Más suerte la proxima vez, amigo"
_Ron, no te burles, ha sido tremendamente romántico, ¿verdad Hermione?
_Ufff, ya te digo, si supieras cómo me lo pidió tu hermano...
_ ¿Qué cómo te lo pedí yo? Yo fuí muy romántico, Hermione. ¿Verdad, Harry? ¿Harry? ¿Harry, qué miras?
Harry Potter miraba al hombre rodilla en tierra que gruñía y entrecerraba los ojos mientras se levantaba en pos de la mujer que le había dejado plantado.
Había algo familiar en la forma en que juntaba sus cejas enfadado y caminaba con ese paso largo y enérgico.
_Nada, nada,... sólo qué... nada_sacudió la cabeza_. No sé Ron, Ginny dice que no debo meterme en vuestras discusiones.
Fin.
