Hola a todos! gracias de nuevo por los follows y los que marcáis esta historia como favorita. Como parece que hoy estoy inspirada, aquí va un nuevo capítulo. Si no es mucha molestia. ¿Podríais darme algún review para mejorar?

Espero que os guste!


5. UNA CENA CON PRIM

Entra mucho sol por la ventana para ser las 5.30. ¡Oh no! ¡Oh no! ¡Maldita sea!

Me levanto de un salto de la cama. Debería de estar en la oficina a las 7, miro el reloj y sigo exclamando... ¡Oh no! ¡Las 6.15 ya! Llegaré tardísimo en mi segundo día.

Sin ducharme, me rehago la trenza como puedo, me pongo unos vaqueros, una camisa blanca y una americana gris y salgo sin ni siquiera maquillarme. Maldigo a Gale, a Peeta y a todo el mundo que pasa por mi cabeza a esta hora de la mañana. Entro corriendo en el metro y me abalanzo sobre el tren antes de que se cierren las puertas. Me siento, aún nerviosa y ¡oh no! ¡Oh no! sólo llevo puesto un calcetín… ¡oh vamos! ¡Esto no es justo!

Cuando llego a la oficina, está todo el mundo allí ya, por supuesto. Entro en la sala como un vendaval

- Lo siento, lo siento, no sé cómo ha podido pasar. Me he dormido, no volverá a pasar, ¡Oh Díos mío! Lo siento muchísimo Boggs,…. He salido corriendo de casa, ¡ni siquiera llevo los dos calcetines!

Todos echan a reírse. Boggs me comenta que sólo han pasado quince minutos, y que no han empezado aún

- No has sido la única en dormirte. Es bastante habitual en esta unidad y ya tenemos un protocolo para estos casos. Y además te tenemos controlada Everdeen, sabemos dónde vives.- dice con voz divertida- Pero así aprenderás a irte a casa cuando te lo ordena un superior. No habíamos empezado aún. Así que siéntate mientras Beete os pone al día.

- Buenos días a todos. Mellark ¿me escuchas bien con el manos libres? – pregunta al aire Beete.

Mi humillación es aún más absoluta cuando escucho a Peeta al teléfono. ¿Quién me manda hablar de mis calcetines?

- Perfectamente, buenos días a todos. – hace una pausa y continua- Hola Katniss, si necesitas te puedo enviar un par de calcetines, dime sólo como los necesitas y te los enviaré con un mensajero – dice con voz burlona. Por supuesto todos se ríen con la ocurrencia, menos yo, que en ese momento frunzo el ceño y sólo quiero cogerlo del cuello. ¡Cómo había llegado a pensar que este hombre era encantador!- Vamos Katniss, no frunzas el ceño. Es una broma, al fin y al cabo eres la novata. Pero perdona, de verdad. No me burlo más.

Parece que me esté viendo y sabiendo lo que pienso, como la última noche. El final de la frase lo dice con una voz tan encantadora y arrepentida que me pongo a reír como todos finalmente.

- Bueno, ya está bien de asueto. Vamos a trabajar, comienzo. Nos han enviado el informe de Rue. Como os informó ayer por la noche Darius, la niña llevaba 48 horas muerta cuando la encontraron, murió desangrada por múltiples cortes. Parece que huía, ya que se han encontrado rastros de sangre hasta un muelle en el río, por desgracia tuvo que llegar hasta allí nadando ya que tenía sustancias y productos del río en la piel y en el pelo, así que podemos suponer que la tenían encerrada río arriba o en un barco. A parte de eso, lo único significativo es que tenía una marca a fuego, muy reciente con el número 11 en uno de los muslos. Además, encontraron cerca de donde murió algo que intentó escribir la niña con su dedo ensangrentado. Se puede leer "tri". Hay casi 500 palabras empiezan en inglés por tri. Y eso que no sabemos si es el comienzo, el final o la parte intermedia de la palabra. Os pasaré una lista.

- Por ahora, nuestra mejor pista es una furgoneta azul, ¿alguien para ver los vídeos? – dice Boggs

Ante la evidente falta de voluntarios para el trabajo más monótono, sé que como novata me va a tocar, así que ¿por qué no ganar un punto con mis compañeros?

- Yo me presento voluntaria.- Digo

- De acuerdo, entonces Katniss y Johanna. Everdeen te iré poniendo con cada uno de tus compañeros estos días para que puedas conocerlos a todos. – sigue Boggs. O sea, que todos se irán sentando a mi lado para ver horas y horas de grabación por si acaso somos capaces de encontrar no una furgoneta azul porque hay miles, sino una matrícula en "la furgoneta azul". - El resto investigad los leads que os vaya pasando Beete y seguid hablando con todos los familiares, amigos e incluso conocido de los dos niños.

Johanna y yo nos vamos a una sala para visualizar en las pantallas los vídeos. No es una tarea demasiado complicada, así que Johanna, que no es del tipo discreto, comienza a avasallarme a preguntas y a darme información sobre quién es quién en la unidad y cómo funcionan.

- ¿Y conocías mucho a Peeta de Albany?

- Hmmm, la verdad es que de vista, y de clase, pero nunca hablamos mucho, supongo que no estábamos en el mismo ámbito, él siempre estaba rodeado de gente, era muy popular,… ya entiendes lo que quiere decir.

- ¡Oh, por supuesto, Míster Popularidad! Da igual dónde vaya, acaba siempre rodeado de gente. Por algo estaba en la lista de solteros más deseados de Nueva York, hasta que Glimmer apareció… supongo que este año volverá a estar- dice riéndose a carcajadas

- Entonces ¿estaban saliendo y rompieron? – pregunto con una curiosidad que no es propia en mí. Generalmente la vida del resto, y más si hablamos de la vida amorosa del resto, no me importa nada, pero me justifico diciéndome a mí misma, que este caso es distinto ya que conozco a Peeta de toda la vida, y siempre me he considerada, desde el día del pan, ligada a él de alguna manera. No es, ni mucho menos, como si estuviera interesada en él.

- Sí, estuvieron cerca de un año juntos. Nunca supimos qué paso, pero desde entonces Glimmer sigue intentado quedar con él y Peeta sale como llevado por el diablo, como ayer por la mañana. Él es un caballero jamás nos lo contaría,… y eso que no hemos dejado de preguntarle – dice guiñándome un ojo. De pronto se pone seria y añade.- Nunca entendí, bueno, nunca entendimos como Peeta podía estar con ella, aparte de por lo evidente claro. Pero ese no es su estilo.

- Parece que lo conoces muy bien.

- Sí, Peeta y yo estudiamos juntos en Harvard. Es una de las razones por las que aceptó ser asesor de esta unidad.

Después de esta charla. Seguimos en silencio viendo grabaciones. Johanna baja un momento a coger unos sándwiches y ensaladas para comer y yo aprovecho para quedar con Prim para cenar.

Después de varias horas hemos conseguido identificar como 30 furgonetas azules, que podrían coincidir con la descripción que tenemos. Pasamos las matrículas a Beete, a ver qué información puede sacar de tráfico. Sobre las 17.30 me preparo para ir a mi cita con mi hermana, cuando Boggs me informa que mañana estaré en el turno de noche, así que no he de ir a la oficina hasta las 18, aunque he de tener el teléfono encendido, es el procedimiento cuando hay un caso en curso.

Esto me da algo más de veinticuatro horas para mí. El máximo tiempo libre que he tenido desde que llegué a Nueva York ¿hace apenas 3 días? me pregunto. Me parece que llevo aquí semanas por la intensidad de todo lo que ha pasado. Bueno, mañana aprovecharé el día para hacer algo de deporte y buscaré algún gimnasio, pienso con optimismo. Correr siempre me relaja.

El restaurante griego que ha escogido Prim, queda muy cerca de mi oficina, como a unos veinte minutos así que decido ir caminando y empezar a familiarizarme con Nueva York.

Cuando llego, mi hermana ya está sentada en una ventana al lado de la ventana. Me acerco por detrás y le doy un beso en la cabeza como hacía cuando era pequeña.

- Hola patito. – le digo

- Katniss, ¿no crees que ya soy un poco mayor para que me llames así? Por cierto, ya he pedido para las dos, espero que no te moleste, pero como tengo que ir al hospital en poco rato, me ha parecido lo mejor

Aunque intenta parecer molesta y enfadada conmigo, yo sé que le encanta que le llame así. Es nuestro pequeño juego. Durante muchos años, aun cuando mi madre estaba viva, éramos solo ella y yo. Prim se pone rápidamente a hablar del hospital, de los casos que le han dejado llevar y de sus compañeros, mientas nos comemos la ensalada de primero. Cuando llega la moussaka, Prim me mira y me dice

- Me dijo Rory que Gale te ayudo con la mudanza de Quántico y de casa. Sé que no te gusta hablar de ello, pero ¿qué tal con Gale?

Me tendría que haber imaginado que Rory, uno de los hermanos pequeños de Gale hablaría con Prim, y que mi hermana no dejaría de seguir este tema con atención. No había vuelto a pensar en Gale ni en su mensaje. La verdad es que me siento un poco culpable por no haberle devuelto la llamada, o al menos haberle enviado un mail o mensaje pero ahora no puedo pensar en nada más, y Gale no tiene derecho a pedirme más explicaciones. Esto él y yo, ya pasó y por ahora no puede ser nada más, no puedo centrarme en más cosas.

- Prim, no hay nada que contar de Gale. No empecemos con este tema de nuevo, por favor

- ¡Está bien, está bien! Algún día tendrás que hablar de hombres. Estás en el FBI no en un convento…¡lo sabes verdad? Hablemos de trabajo entonces – dice con un tono casual y me mira de forma traviesa. Ya me puedo imaginar por dónde quiere seguir la conversación así que la interrumpo.

- ¡No, no! no sigas por ahí Prim…

- Sólo iba a preguntarte qué tal va el caso – dice con voz inocente. Así que me tranquilizo y bajo la guardia.

- La verdad es que para ser el primer caso, parece que va a ser difícil, y ya hemos tenido una primera víctima. Va a resultar duro.

- Y ¿qué tal con tus compañeros? ¿te están ayudando?

- Parecen todos muy profesionales, y la mayoría agradables.

- Desde luego, si todos tus compañeros son como Peeta Mellark no me extraña. Todas, las mujeres del hospital están enamoradas de él.

Pongo los ojos en blanco porque de alguna manera sabía que mi hermana no iba a ceder sin lucha. Aunque, desde luego, si no he querido hablar con ella de Gale, menos voy a hablar de Peeta Mellark.

- Sinceramente no lo conozco demasiado, así que no te puedo decir mucho de él. Está bien,… es agradable, supongo.- comento de forma elusiva.

- ¡Vamos Katniss, te crees que soy tonta, Peeta es el "chico del pan"! aunque nunca me lo dijeras directamente o hablaras refiriéndote a él con su nombre, siempre supe quién era el chico del pan. Nunca has sabido disimular…. Y siempre lo mirabas cuando pasábamos por su panadería de vuelta del colegio.

Me quedo con la boca abierta sin saber qué decir, me cubro la cara con las manos mientras noto que me estoy poniendo roja. Vaya, mi hermanita ingenua parece que no es tan ingenua. Le frunzo el ceño, aunque no sé si enfadarme con ella. Al verme la cara me dice

- No hablaremos más de chicos si no quieres. Pero no tienes muchos amigos Katniss, y aunque creas que con el trabajo tienes bastante, es un trabajo duro y tendrás que apoyarte en alguien tarde o temprano. Y por lo que yo sé de Peeta, creo que sería una muy buena elección. Es una buena persona, además de ser muy guapo.

Como no sé qué decir, cambio de tema preguntándole por sus compañeras de piso que siempre son una gran fuente de anécdotas. Mi hermana, se olvida del tema, al menos de momento, y empieza a narrar divertido lo que Sarah, hizo el último fin de semana.

Puede ser que Prim tenga razón, y necesite abrirme a alguien y tener un amigo en esta ciudad. Peeta parece que sería una gran elección, y tenemos un pasado en común. Aunque eso tal vez sea demasiado decir. Pero me asusta porque las buenas personas siempre tienen una manera de llegar a mi corazón… y eso, en el caso del Doctor Mellark, me parece muy peligroso.