CAPÍTULO 8

Hoy… es el gran día… el día en que enfrentare mis temores el día, que iré y encontrare a mis padres el día en que… podre sentir paz y tranquilidad.

Aun no puedo creer lo que está pasando y que esta sucediendo… iré a san Lorenzo aun pienso que es un sueño pero él la feliz realidad.

Bueno mientras íbamos al aeropuerto me encontré con Gerald como su padre es muy amigo de mi abuelo, los llevamos a los dos, miraba la ventana del carro, como si fueran pequeños cristales en mis ojos, Gerald como siempre me dijo era tan soñador, pero bueno está ansioso por llegar, tenía puesto una camiseta roja con rayas como mi falda escocesa, y uno jeans azul pálidos, por cierto hace mucho que no me los ponía el fin debajo tenía una camisa negra , el fin ya casi llegabas y se acercaba la hora de partir…

-hey niños no quieren tomar un helado antes del vuelo- dijo mi abuelo y claro sin dudarlo Gerald y yo dijimos

-SI ABUELO CLARO-dijimos los dos

Nos compraron el helado, pedí uno de fresas con chocolate para mi parecer esta delicioso, sobre todo en esta época de verano.

Mientras lamia el helado, vi que alguien se acercaba… pero con apariencia distinta… pero cuando la vi con mis ojos, quedaron perplejos y mis hombros se encogieron, porque era la mismísima Helga G pataki, tenía el cabello suelto, con su moño arriba como siempre, y tenía un vestido rosado que le llegaba a la cintura y una falsa rosa corta, la verdad quede muy sorprendido porque no veo a menudo a Helga así, de hecho nunca la veo así, se acercó a mí, y me dijo

-que! Acaso se te perdió algo Arnoldo –pero le dije

- no Helga pero te ves preciosa con ese vestido- ella se sonrojo y me quito el helado no me moleste ya que lo tenía del todo terminado pero igual tenía que esperar un poco más, espero que se apuren ya quiero ir… … …

Ese Arnoldo cree que puede decirme que hacer, y como me veo pero aun así lo amo lo amo tanto que decidí arreglarme para él lo amo tanto que cundo camine era para que me pusiera atención, lo amo tanto que le robe su paleta para saborear su sabor aaah…

-HELGA!-

-AAAAAAHH-asustada mire y era Phoebe

-Si Phoebe?-le dije

-donde compraste el helado-me dijo

Con la mano en la cara le dije:

-se lo quite a Arnold el cabeza de balón pregúntale a el- le conteste

-aaa ok… bueno Helga…-me respondí y salido a ver al cabeza de balón

Arnold esta tan… tan…guapo no sé qué pasaba, no lo veía con jeans desde hace mucho tiempo, y su camisa negra awwww….

Suspiraba mientras lo contemplaba desde lejos pero pensé – díselo en san Lorenzo!- pero me dije

-que acaso estoy loca…-sentí un suspiro detrás de mi…

Elementalmente era brainy, como siempre le di su golpe en la cara seguí caminando cuando

Arnold apareció… que hago me hablara o que no se aaaaahhh!

-Helga sabes dónde está el señor Simmons?-me sonrió y me lo dijo de manera amable y le respondí

-que acaso me viste cara de saberlo todo…-

-perdón Helga solo quería…-

-más te vale no hacerte el rarito conmigo Arnoldo lo entiendes-le señale con mi puño

-como digas Helga-me dijo y se fue

Y me dije:

-COMO ES QUE SOY TAN ESTUPIDA!-me dije

-cada vez que intento hablar con Arnold lo insulto o termino peleando con el que hare- pensé un rato y tuve una idea

-YA SE! , intentare ser más amable con él en el viaje eso es así controlare mi temperamento Y ARNOLD SERA MIO JAJAJAJAJAJAJA-

-Helga que estás haciendo?-

-nada phoebe, solo… eh… miro la hora-

-la hora?-me dijo confundida

-si Phobe la hora más bien cómprame uno de esos helados que me gustas el que le robe a Arnold estaba bueno jajajaja… … …

Ya se acercaba la hora del viaje, ya casi abordamos el avión, solo espero que todo salga bien…

-bueno niños es hora de abordar avión recuerden abrochar sus…-la ráfaga de niños corrieron al avión haciendo caer al señor Simmons

-señor Simmons está bien!- le dije mientras lo levantaba

-si… si Arnold ya sabes todo están emocionados por el viaje así que bueno hay que dejarlos se ve que están muy emocionados.

Salir corriendo hacia un asiento y me senté, esperando que despegara el avión empezó a avanzar poco a poco, hasta que despegamos, mire hacia las ventanas imaginando a mis padres corriendo conmigo por los cielos, y jugando y en mi mente me dije –ya casi ya casi llego-…