¿Como han amanecido?, débiles mortales, ¿soñaron conmigo? Bueno no me conocen, pero, yo no sé, es mi costumbre preguntar eso. Cambiando de tema, os dejo el tercer cap de este interesantísimo fic, esta un poco corto pero, espero que lo disfruten.

La herida del recuerdo.

-Él es… mi mejor amigo.

Todos los presentes, incluyendo al petirrojo, quedaron estupefactos, inmóviles, su sentido de la razón se trabo por completo (incluso el de Beast Boy, que aunque no lo crean, tiene). Todavía no se permitían creer que aquel inconsciente pelinegro hubiera sido alguna vez el mejor amigo de su líder. No sabían mucho de su pasado, Robín nunca había querido contarles nada, tal vez por eso, usaba antifaz. Pero aún si les hubiera revelado más o no, jamás se imaginaron que el batboy tuviera una persona más cercana que Bruce Wayne, mejor conocido como Batman.

-¡¿Tu mejor amigo?! ¡¿Cómo que tu mejor amigo?!- el androide estalló en cólera- ¡Pensé que tu mejor amigo era yo!

-¡No es lo que crees, Cyborg!- el chico maravilla contesto rápidamente, cuando el moreno se le abalanzo encima- Es decir, tú eres mi mejor amigo, pero es que él… él es Todd.

-¡Y a mi que me importa cómo se llame! ¡Cómo pudiste traicionarme de esa manera!

-¡Espera, Cyborg! ¡Les contare todo pero por favor no me mates!- ahora el enmascarado se refugiaba detrás del sofá, clamando un poco de piedad.

-Esta bien- Cyborg detuvo su ataque contra el chico, porque al igual que los demás tenía curiosidad- Empieza a hablar ahora, cabeza de piña.

-Claro, ¿Por qué no?- Robín obviamente no les iba a decir nada, por lo menos no por ahora, necesitaba salir de ahí- Mejor les cuento… cuando Todd despierte.

Los reflejos de los cuatro titanes no alcanzaron a detener al pelinegro, de un momento a otro, el enmascarado lanzo una bomba de humo, distrayéndolos y salió corriendo a su habitación como una exhalación. Ya que el cobarde de su líder había huido, más rápido que un parpadeo, no tuvieron otra opción que esperar a que el intruso regresara en sí. Se sentaron alrededor del sillón a observarlo, tenían la oportunidad de analizarlo más a fondo.

El chico debía de haber soportado una feroz batalla, su destrozado cuerpo lo reflejaba, quien fuera su enemigo tenía que ser poderoso, mucho más fuerte que todos sus villanos juntos. El negro cabello estaba ligeramente alborotado por al brisa marina, ahora que Robín le había limpiado las heridas pudieron definirlo mejor. Por lo menos tendría un año más que el batboy, pero su estructura física era bastante similar y poseían una vestimenta parecida ¿El tal Todd tendrá algo que ver con Batman?

Vestía una remera negra con bandas amarillas, parecida a la del petirrojo, un chaleco blanco con franjas cruzadas color rojo oscuro, que al igual que el batboy llevaba su inicial en el lado izquierdo, unas mallas del mismo rojo y unas botas negras semejantes a las que llevaba el líder titán, el chaleco le llegaba un poco más debajo de la cadera, también poseía un cinturón de herramientas (N/A: Igual al de Young Justice). Evidentemente este misterioso joven tenía algo que ver con el hombre murciélago y con él también debía de estar relacionado con Robín. Según el batboy él era su mejor amigo, pero ¿Cómo se habían conocido? ¿Habrían convivido un largo tiempo juntos? Nuestros jóvenes héroes tuvieron que conformarse con la inservible información conseguida hasta que el muchacho despertara o hasta que el cobarde de Robín decidiera aparecer.

-Y ahora, ¿Cómo diablos les explico?- el chico maravilla se dejo caer en su cama, inanimado- Más aun ¿Qué coño les voy a explicar?

El x compañero de Batman se encontraba en un laberinto sin salida, una encrucijada en la que se sentía incapaz de resolver. Se sentía atrapado entre dos paredes que lentamente se acercaban para aplastarlo. ¿Por qué las cosas malas le pasaban siempre a él? ¿Qué crimen estaba pagando?, primero la muerte de sus padres, luego la pelea con Bruce, después se había alejado de Todd, y en este preciso instante sus sufrimientos se habían materializado en un malherido chico que yacía en su sala.

Tuvieron que transcurrir dos largas horas para que el wonder boy resolviera sus perturbantes problemas. No iba a contarles toda su verdad, no, era demasiado oscura, demasiado deprimente como para contárselas sin romper en llanto, sin morir por dentro. Estaba decidido, les revelaría cómo había conocido a Todd, cómo se había alejado de Batman y cómo se había convertido en un joven titán, pero de ahí sus amigos nunca se enterarían las razones que lo llevaron a convertirse en un héroe, a transformarse en Robín. No había necesidad de que su amigo despertase para contarles la verdad, el arquero ya lo sabia todo, ya era consciente de su sufrimiento, y lo comprendía, por que el también había vivido algo parecido.

Robín salió de su habitación, visiblemente deprimido, se podría decir que incluso traumado. Se dirigió hacia la sala muy despacio, tenia miedo de decirle a sus amigos, miedo de enfrentarse a su pasado. Caminó lentamente, dando un paso para adelante y dos para atrás, tomándose un tiempo para ordenar sus pensamientos, para que cuando se enfrentara con esos ocho pares de ojos, tener una respuesta.

-¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes?- Todd despertó, de un momento a otro, volvió a vivir- ¿Y Dicky?, ja, sabía que no era posible. – una leve sonrisa se extendió por su rostro.

-Más bien, ¿Quién eres tú?- el moreno encendió su cañón y lo miro seriamente- ¿Qué tienes que ver con Robín y quién diablos es Dicky?

-Eh… soy Todd, mucho gusto- el chico tan solo atinó a mostrarse amable, ya que apenas si entendía lo que ocurría- Soy… ¿El mejor amigo de Robín?, y él es Dicky.

Las intrigadas miradas de los titanes siguieron curiosas el dedo del pelinegro, dándose cuenta de ellos conocían al tal Dicky, lo conocían más de lo que se hubieran imaginado. Todd señaló a una figura enmascarada, recargada en la pared y en su bello rostro pudieron notar las incontenibles ganas de huir, otra vez.

-¡¿Pero que babosadas estas diciendo?!- Cyborg estaba rojo de la ira, aquel cañón ultrasónico se encontraba a punto de atravesar al chico- ¿Qué estas insinuando, maldito?

-¡Mientes! ¡Robín nunca tendría nada que ver contigo!- la pelirroja formo dos peligrosas starbolts en sus manos.

-¡Sera mejor que nos digas ahora!- Chico Bestia refunfuño, convertido en toro.

La dama de las sombras, se quedo muda, solo poso sus orbes violetas en el joven, con mirada de asesina serial incluida. Trataba de entrar en su mente, para revelar el misterio, para salvar a un inocente de una posible paliza, pero el pobre chico se encontraba tan perturbado que sus recuerdos, sueños y demás apenas si se quedaban quietos.

-¡Esperen! ¡No le hagan daño!- el petirrojo se armó de valor al ver a su amigo casi muerto- Lo que el dice es verdad, yo… soy Dicky.

Contemplad, débiles mortales, el final de este asombroso capitulo. ¿Qué les ha parecido? ¿Soy buena o debo mejorar?, recuerden la ultima palabra la tienen ustedes, aunque personalmente el capitulo me gusto mucho, claro que esta un poco corto. Bueno, mañana si Dios quiere subiré el cuarto cap.

Recuerden dejen Reviews! Y ya que estamos empecemos con las preguntas.

¿Robín tiene un doloroso pasado? ¿Sera capaz de revelarlo? ¿Todd estará mintiendo? ¿Los titanes serán capaces de digerir la verdad? ¿El batboy romperá en llanto? ¿Cierta persona podrá ayudarlo? ¿De todos los animales Chico Bestia tenía que convertirse en un toro? Todo esto y mucho más en el próximo Dragon Ball Z, opps, perdónenme: esto y más en el próximo capitulo.