*Sonido de rayos*

Buenos días, o noches, o tardes, ya establecimos que no se en que lugar de este redondo planeta están. Como sea, mortales alfeñiques, he aquí el sexto capitulo, este no va a tener tanto BBxRae, se centrara más en Todd. Si entiendo que estén un poco tristes, hasta Cyborg ama BBxRae, pero bueno solo léanlo.

Un día en la playa no le hace daño a nadie o ¿si?

La noche había caído, a estas horas el caballero de la noche ya debía de haber comenzado su trabajo, y en las tranquilas calles de JumpCity no encontraras más que uno que otro perro vagabundo. Esa calma también reinaba en la famosísima torre T, hogar de los amados protectores de aquella ciudad. Los titanes y su… invitado inesperado, por no decir intruso, se encontraban ya en los brazos de Morfeo, cada uno roncando en sus respectivas habitaciones, a excepción del chico azabache, si, de ese maldito intruso de ojos oscuros que había perturbado la normalidad de sus vidas. Aquel chico dormitaba en el sofá del vestíbulo, con una camiseta azul y una pantaloneta roja, cortesía de Robín.

Pero bueno a nadie le importa como duermen los titanes, al fin y al cabo los héroes no duermen de una manera especial, ellos duermen como tú y yo, durmiendo. Lo que realmente nos interesa es lo que pasara al día siguiente.

Comedor, Torre de los Titanes, 8:00am

Nuestros cinco jóvenes héroes, ya se habían levantado y ahora esperaban famélicos su desayuno, que el amable petirrojo se había ofrecido a preparar. Al dirigirse a la cocina pudieron contemplar al arquero, dormitando profundamente, las sabanas que Beast Dude le había prestado se encontraban revolcadas en el suelo, y un hilillo de baba le recorría el cuello.

-¿Y este que? ¿Es que no piensa despertar?- preguntó Cyborg, tarareando una canción.

-No lo sé, espero que por lo menos lo haya pensado.- contestó el líder titán, mientras revolvía unos huevos.

-¿Por qué tan preocupado, petirrojito?- bromeo el changeling, saltando encima de su asiento, transformado en gato- Ni que se estuviera muriendo.

-Precisamente es eso lo que me preocupa, Chico Bestia. No creo que halla sobrevivido la noche.- dijo el enmascarado, con la preocupación adornando su voz.

-Él sobrevivirá, es fuerte.- la neutra voz de Raven interrumpió la conversación, ganándose las curiosas miradas de sus compañeros- Solo supongo. Si Batman lo entreno igual que tú, debe ser resistente.

-Creo que Raven tiene razón, amigo Robín. Por lo que he visto Todd es un humano muy fuerte- le siguió la pelirroja, en un tono de consolación.

-Ya cálmate, chaval, lo vi respirando.- termino la conversación el atleta, suspirando por su comida.

El desayuno de hoy consistía en huevos con tocino y jugo de naranja, (¿Qué?, los héroes también necesitan proteínas) y a decir verdad, el chico maravilla cocinaba bien, tal vez le serviría para un futuro. Los titanes desayunaban placenteramente, comentando sus anécdotas o riéndose de las estupideces de Chico Bestia, excepto la violácea, como siempre, lo más parecido a una familia normal en un sábado cualquiera.

-Buenos días, titanes- la voz de Todd los sorprendió por la espalda, luego este entro en el recinto.

-Vaya, miren quien decidió despertar- comento sarcástico el atleta, algo no muy usual en él.

-Que lastima, ¿no?- respondió el azabache, abriendo la alacena.

-Buen día, Todd- le saludo el batboy, terminando su desayuno- ¿Quieres que te prepara el desayuno?

-No gracias, Dicky. Tomare un poco de cereal, ¿Si tienen de eso aquí, verdad?- cuestiono el arquero, revolviendo la alacena.

-Claro que tenemos cereal, arquerito- contestó Chico Bestia, visiblemente ofendido- ¿Qué nos viste, cara de fenómenos?

Todd lo único que hizo fue escrutar a los héroes de arriba a abajo, alzando una ceja, ya que francamente el equipo de los titanes no se componía de personas, ejem, normales. Pero prefirió no decir nada, era consciente de que su presencia en aquella torre no era, como decirlo sin ofender, ah si, deseada, antes ayer le habían perdonado la vida y no quería que por una imprudencia lo echaran a patadas. Saco la caja de cereal, que Robín había comprado, se dirigió a la nevera por un poco de leche. Tomo asiento, sirvió un poco de cereal, lo remojo en leche y se dispuso a comerlo.

Veinte patéticos minutos después, los titanes se encontraban sin nada que hacer (Igual que yo). Los estúpidos villanos ni siquiera se habían tomado la dignidad de cometer fechorías, no, al parecer hasta los chicos malos comprenden el significado de la palabra "Sábado", o tú que crees ¿Qué los matones de tu clase se levantan temprano un fin de semana para hacer bullying? Volviendo al tema, los adorados protectores de JumpCity, y el intruso se encontraban despilfarrados en el vestíbulo, con un aburrimiento tan exagerado que era tangible, en un determinado lapso de tiempo un chico soltaba un suspiro, haciendo notar su des-entretenimiento, pero este se desvanecía en el aire, luego de que ninguno de los jóvenes les prestara atención. Robín se encontraba en la esquina del sofá, mirando a la nada, el chico robot en medio de la violácea y Starfire, Beast Boy transformado en gato de nuevo, maullaba de aburrimiento al lado de Raven, quien leía un libro, el oji castaño tuvo que conformarse con acostarse en el suelo, apoyando la cabeza en la base del sillón, contemplando la pared del frente. Vean débiles mortales, hasta los superhéroes tienen sábados aburridos.

-Viejo, ¿Ustedes no hacen nada interesante los sábados?- cuestiono el arquero, volteando los ojos.

-Lo haríamos, si tan solo el obsesivo de Robín nos dejara descansar cinco minutos- le respondió Cyborg, señalando al semáforo. (Robín, no me juzguen parece un semáforo).

-Vamos, Dickinson, ¿De verdad no les das un respiro?- insistió Todd, golpeándole la pierna.

-Créeme, viejo, si pasa dos minutos sin hacer nada ya es mucho- dijo el meta morfo, acomodándose boca arriba.

-Los héroes nunca se dan un respiro, Chico Bestia- recrimino el chico maravilla, pasándose una mano por el cabello- Los villanos tampoco, Slade nunca tomaría un descanso.

-Hermano, por favor. Te apuesto todo lo que quieras a que Slade debe estar tomando un helado- contestó Chico Bestia, enarcando las cejas.

-Deja la paranoia, viejo. Hasta los criminales saben que significa un sábado- intervino el azabache, con tono de reproche- Ellos no son como tú.

-Nunca me compares con ellos. Todd. Yo no soy una escoria criminal- le advirtió el líder titán, seriamente.

-Claro, "escoria criminal". Jamás dije "maniático obsesionado a trabajo"- contesto Todd, haciendo comillas con los dedos.

-Oh, vamos Robín, hazle caso al intruso este, hagamos algo- irrumpió el androide, concordando por primera vez con el invitado no deseado.

-Supongamos que acepto, ¿A dónde demonios iríamos?- intrigo Robín, queriendo decepcionarlos.

-No lo sé, ¿Al cine?- propuso el changeling, sin mucho convencimiento.

-Nah, Bestita, mejor vayamos al parque- le contradijo Cyborg, cruzándose de brazos.

-¿Qué tal si vamos a la playa?- pregunto el de ojos marrones.

-¡Claro, vayamos a la playa!- grito Beast Dude, emocionado, volviendo a ser un humano.

-¿Playa? Yo nunca he comido playa-le pelirroja los interrogo con la mirada, dando a entender su confusión.

-Starfire, la playa es un hermoso lugar, lleno de arena, agua, personas felices y…- Chico Bestia no supo continuar, se le habían acabado las virtudes.

-¿Te han mencionado que hay lindos animalitos llamados delfines?, parecen peluchitos.- termino de convencerla el arquero.

-¡Oh! ¡Delfines!- exclamo Starfire, saltando sobre su líder para zarandearlo- Vayamos, por favor, amigo Robín.

Genial ahora tenía encima a tres ensimosos titanes, que le causarían una migraña si no aceptaba ir a la playa, no le quedaba otra.

-Esta bien. Hoy iremos a la playa- sentenció el petirrojo, levantándose- Pero antes hay que saber que opina Raven.

-Francamente, me da igual- contestó la violácea, dejando a un lado su libro.

Tres de los héroes, y un chico, se alistaron en un santiamén (Espera, ¿Yo dije santiamén?), saltando en el sofá, mientras esperaban a sus otros dos aguafiestas, digo, compañeros que eran inexplicablemente tan lentos. Luego de unos eternos minutos, los titanes, y el chico anteriormente mencionado, se encontraban el auto de Cyborg, quien conducía a toda velocidad, como siempre, suerte que los policías también saben que es un sábado, espero.

-¡Cyborg, detente! ¡Ya llegamos, ya llegamos!- se sobresalto Robín, con la piel todavía de gallina.

El chico mitad robot freno en seco, mientras el auto derrapaba en la fina arena, casi se chocan contra una sombrilla, son afortunados de tener el vehículo asegurado, ¿Tienen agencia de seguros, cierto?, como sea el punto es que llegaron sanos y salvos, Cyborg estaciono el T-car lejos de las sombrillas y de la gente, mientras sus compañeros bajaban, unos más emocionados que otros. El changeling saltó a la arena y apenas la toco, se quito la camisa, lanzándola por los aires y corrió al agua con su tabla de surf, Todd en cambio camino lentamente sintiendo los granos de arena bajo sus pies descalzos, llevaba la misma pantaloneta roja y una camisa de cuadros azul, el petirrojo vestía una pantaloneta negra combinada con una camiseta roja de cuello verde, Raven llevaba su típico leotardo y su más que conocida capa, la tamaraniana se cubría con un traje de dos piezas que haría que hasta al papa se le cayera la baba, y Cyborg bueno, ustedes ya saben como iba el atleta.

-Dickinson- lo llamo el arquero, apareciéndose enfrente del enmascarado que conversaba con Cyborg- ¿Juegas un partido de voleibol?

-¿Voleibol? ¿Contra quién jugaríamos?- cuestionó Robín, no convencido en absoluto.

-Contra Starfire y yo- respondió el oji castaño, provocando una cara de sorpresa en sus interlocutores- O si quieres cambiamos.

-Vale, ¿Cy, quieres jugar?- aceptó el líder titán, al mismo tiempo en que invitaba a jugar al androide.

El aludido escruto a los dos chicos y luego de alzar su única ceja varias veces, cedió. Los tres titanes (y el chico), se encontraba alrededor de una malla de voleibol, discutiendo acaloradamente, mientras la inocente pelirroja observaba a sus dos amigos y al intruso, sin entender siquiera el motivo de la discusión. La razón de tan altanera conversación era simple, no lograban ponerse de acuerdo, ni siquiera las maravillosas cualidades de líder que poseía el chico maravilla conseguían ordenar el juego. Como todos sabemos, Robín es extremadamente celoso, incluso sobreprotector, y no iba a dejar que la princesa espacial estuviera muy cerca de Todd, ya que como les dijes es guapo en exceso, y el chico maquina sencillamente no quería jugar en el mismo equipo del impostor.

-¡CHICOS!- llamo su atención la chica dorada, perdiendo la paciencia (Debieron ser muy estresantes) ante esos tres neandertales- ¿Cómo se juega el voleibol?

-¿No sabes jugar voleibol? Dickinson, ya veo por que no tienes novia- dijo Todd, extrañado y un tanto burlesco.

-Ah… ¿y tú tienes novia?- pregunto el batboy, enarcando las cejas.

-Eh… no… ¿Vamos a jugar o que?- cambio el tema el azabache, lanzándole el balón.

Después de unos minutos que consistieron en explicarle las reglas a la oji verde, intentar comprender el tamaraniano sin éxito alguno, y convencer a Cyborg de jugar en el equipo de Todd, comenzaron a jugar. Era un juego emocionante, raro, pero lo mejor es que era un juego de amigos, aunque el cuarto miembro no fuera del todo aceptado.

En otro lugar de la playa, la violácea se "divertía" bajo la sobra de un parasol, si es que puedes llamar diversión a estar acurrucada debajo de una sombrilla, leyendo un libro oscuro, de esos de la sección prohibida de la biblioteca a la que solo ella tiene acceso (¿Qué?, no sabían que Raven tiene acceso VIP a la sección de magia oscura de su biblioteca). Claro que el término diversión puede considerarse relativo.

Por su parte, Beast Boy se encontraba mega aburrido, acostado en su surfboard, mientras el suave oleaje le mecía como en una hamaca, sus parpados empezaron a pesarle, su respiración se fue haciendo más lenta y las esponjosas nubes del cielo se volvieron borrosas. Maldito Poseidón, justo cuando el chico verde quería montar unas olas, el dios griego se empeñaba en calmarlas. Raven noto el aburrimiento del chico, de forma empática, ahora no me salgan con el cuento de que no sabían que Raven es una empata, y queriendo ayudarlo, con su magia oscura alzo las olas, dirigiéndolas furiosamente hacia el meta morfo. Tal vez se ahogara y se librara para siempre del fastidioso Chico Bestia.

-Chico Bestia. Ahí viene una buena- dijo la gótica, de una forma tan pasiva, que apenas creyó que le escuchara.

Pero el desgraciado changeling tiene oídos específicamente adaptados para reaccionar ante la voz de la oscura. Se paro en su tabla, mirando impactado la inmensa ola que se dirigía hacia él, empezó a remar y en poco tiempo se encontró montándola. Le dedico una sonrisa a Raven, y esta le devolvió su típica mirada de "muérete, de una forma sádica y lenta".

Volviendo a nuestro juego de voleibol, el líder titán y la tamaraniana se encontraban perdiendo por una diferencia de nueve patéticos puntos, mientras el atleta y Todd jugaban excepcionalmente como si se tratara de la final de los juegos mundiales, en la que de ellos dependía si su equipo ganaba o se conforma con el subcampeonato. Por esa única vez, Cyborg y el arquero olvidaron sus diferencias, el androide termino por deshacerse de su rencor y actuaron como un equipo, aplastándolos de una forma humillante. Y ganarle a tu líder o a tu mejor amigo, según sea el caso, se sentía tan irracionalmente bien. El petirrojo no iba a dejar que se lo restregaran en la cara, iba a ganarles porque tenía que mantener su orgullo, y porque no dejaría que Starfire lo viera ser derrotado por ese par de niñatos, aunque fueran mayores que él. Cuando tuvo la oportunidad de sacar, lanzó la pelota al aire, y le propino tremendo saque de tenis que haría que Djokovic se suicidara de la vergüenza. Todd salto y se estiró como todo un David Ospina, sin embargo la vio pasar, no, Robín iba a anotar un pinche punto. Justo cuando creyó que el balón tocaría la arena, apareció Cyborg, el salvador, rechazándola de un manotazo que mando a volar el balón y al enmascarado a tres metros.

-Viejo, mira me ensuciaste la remera.- dijo el chico maravilla, mientras se la quitaba. Cosa que no debió hacer porque las pervertidas mentes de los lectores deben de estar ya por Saturno-Pudiste haberme matado.

-¡Brother!, ese fue un rechazo espectacular.- alago el azabache al mitad robot.

-¿Enserio? Nah, he hecho mejores.- contesto Cyborg, con una modestia tan falsa que ni el mismo se creía.

-Por favor, viejo, deberían de hacerte un altar.- siguió el oji castaño, insistente.

-Bueno, si tú lo dices,- cedió el atleta, alzando los hombros con un gesto de "no fue gran cosa"- ¿Quieres tomar un helado?

-Claro.

Los que empiezan como enemigos pueden terminar siendo amigos, y viceversa. Las dos figuras pertenecientes a Todd y Cyborg se fueron perdiendo en el horizonte, en busca de un puesto de helados.

Otra vez solos, coño, por que siempre les pasaba eso, de un momento a otro se quedaban solos, con un silencio tan incómodo que los separaba. Sé lo que están pensando, por que no simplemente se devoran y tienen sex on the beach, (Espera ¿Nadie más esta pensando eso?, soy una pervertida). El punto es que estaban envueltos en nervios, dudas y temores, y ninguno de los dos se atrevía a romper el altísimo muro de hielo que les impedía ser felices.

-¡Vamos a buscar delfines, amigo Robín!- exclamó la tamaraniana, halándolo del brazo hacia el mar.

-¡¿Espera?! ¡¿Qué?!- respondió Robín, mientras era arrastrado en contra de su voluntad- ¡Pero aquí no hay delfines, Star!

Ya era demasiado tarde, Starfire lo había arrastrado al agua, y ahora se sumergía en el cristalino líquido en busca de sus preciados delfines. El enmascarado le siguió el juego, no quería desilusionarle, verla buscando inútilmente a aquellos mamíferos hizo que un aire infantil, que no vivía hace mucho tiempo, se apoderara de él. Sumergiéndose en el agua, ayudando a la pelirroja a encontrarlos, aun si sabía que era en vano, pero igualmente feliz. Mientras Chico Bestia cabalgaba las olas, lanzándoles de vez en cuando una mirada picarona.

Por la senda del mediodía se iba acercando el chico de ojos oscuros con dos helados en cada mano, Cyborg se había quedado atrás conversando con Sara, la cual se había encontrado en el camino (necesitaba una distracción para Cy). Nadie sabía para quien era ese helado, excepto él, pero no había porque alarmarse, no es que se lo fuera a dar a cierta persona asocial que lee un libro, no, ¿pero en que piensan, ustedes?

-¿Por qué tan sola, Raven?- le pregunto Todd, por la espalda.

-Nada, solo detesto a la gente- contesto tajante la violácea, si despegar los ojos del libro.

-Por favor, nadie puede ser tan asocial- dijo el azabache, callando cuando Raven le lanzo su mirada asesina- Como sea, ¿Qué haces, lees?

-Oh no, solo fui a retirar el libro que aplastaba a un pobre cangrejo, resulto que tenía pegamento y se me pego en las manos, ¿por?- full sarcasmo, que sería de Raven sin el sarcasmo.

-Jajaja, ¿Quieres un helado?- cuestiono nervioso el chico, sentándose a su lado.

-No gracias. No tengo calor- le rechazo Raven, volviendo al libro.

-Oh por favor, Raven- insistió el arquero, ofreciéndole el helado otra vez- No iras a dejarme con el helado en la mano o ¿si? Lo compre especialmente para ti.

-Dámelo entonces, después de todo he tenido a más molestos ensimosos acosándome- aceptó la dama de las sombras, de mala gana, cogiendo el cono.

-Y entonces…-¡maldita sea! ¿Estaba nervioso? ¿Pero por que?- ¿Qué libro estas leyendo?

-Te diría, pero realmente ¿Qué te importa?- contestó la gótica, secamente- No es que hayas leído muchos libros en tu vida.

-¿Qué eres, adivina? Bueno, no importa, creo que ese lo he leído. Déjame ver- respondió Todd, agarrando el libro.

-Como quieras, si terminas perturbado no me hago responsable- cedió la chica oscura, frunciendo el ceño.

-Alguna vez te han dicho que eres graciosa- este comentario la sorprendió, ¿Alguien pensaba que era graciosa?- A ver, creo que este ya lo leí, déjame ver si me acuerdo de un párrafo- el oji castaño entrecerró los ojos, en un gesto estúpido- "Te veré retorciéndote en el infierno, Joaquín. Recuerda mis palabras, arderás en el reino de Hades- amenazo Philip, antes de que aquella espada le dejara sin cabeza."

-Bravo, has subido un puesto en mi ranking de inútiles preferidos. Estas después de Robín- dijo Raven.

-Por lo menos estoy en el de inútiles preferidos ¿no?- contesto el arquero, con una patética sonrisa que solo la gente sexy sabe hacer.

¿Pero que demonios le estaba sucediendo? Estaba sonriendo como un retrasado mental, actuando como un completo idiota ante una chica que no tenía nada de común. Entonces ¿Por qué su corazón latía más rápido cada vez que la escuchaba?, sino sentía nada ¿Por qué ese molesto corrientazo recorrió su estúpido cuerpo al rozarse accidentalmente? Efectivamente se había vuelto un tarado total, y eso era porque Raven, en definitiva, no tenía una pizca de normal, era misteriosa, cerrada, oscura, te restregaba la maldita verdad en la cara, era exageradamente sarcástica y hacía unos comentarios tan hirientes que si conversabas una hora entera con ella acabarías suicidándote. Pero también poseía algo tan malditamente atractivo, algo que iba más allá de los escasos limites de la mente humana, algo que lo hacía desear adentrarse más en aquella mirada amatista. Un deseo indeseable, un profundo fondo inalcanzable, un ¿Amor? ¿Imposible?

He aquí, débiles mortales, el final tan sorpresivo de este capitulo. Me tomo algo terminarlo, ya que tuve un poquito de bloqueo mental, pero bueno aquí esta, espero que lo hayan disfrutado. Vamos a contestar algunos comentarios, o sea me que me dio por contestarlos.

La Rebelde Paola: Si te estas empezando a enamorar de Todd, te gustara más, por que los capítulos que vienen se encuentran dentro de algo que he bautizado como "la saga de Todd", donde descubriremos más de este sexy personaje que me acabe de inventar.

SaritaSan: Creo que ya sé que falto en la escena BBxRae, el beso. Pero el imbécil de Beast Boy no la besara hasta el casi el final de esta historia, bueno tal vez. No se si se besen o no.

Y ahora continuemos con las inútiles preguntas, para poner a trabajar su conejito Duracell.

¿Esto se convertirá en ToddxRaven? ¿O seguirá siendo BBxRae? ¿Alguien estallara en celos? ¿Mejor serán dos los que se transformaran en obsesivos celosos? Las respuestas a estos interrogantes en el siguiente capitulo de esta historia, digo, de Dragon Ball Z. ¿O era al revés?

Referencias:

Dragon Ball Z: ¿Kakarotto*? Yo nunca he comido Kakarotto. *cambiese la palabra kakarotto por la palabra playa.