¿Que tal les va?, mis mortales alfeñiques, ya les explique la razón de por que me demore en actualizar, pero bueno he regresado y les dejo aquí el octavo capitulo, en el que pasaran cosas interesantes y un nuevo miembro se unirá al equipo.

Nacimiento de un nuevo titán.

Cyborg dormitaba plácidamente, con una sonrisa en el rostro. Estaba teniendo un buen sueño con Sara, tecnología, comida y más comida, era uno de esos raros sueños que ni la misma persona entendía, solo lo soñaban y ya. Hubiera seguido durmiendo, pero no, justo cuando le disparaba al T-rex metálico con el lanza-hamburguesas gigantes (cara de WTF) unas voces le despertaron. ¿Pero quienes serían los desquiciados que conversaban a las…? hizo una pausa en sus pensamientos y miro el reloj ¡5:30am! ¿Quién se despertaba a esa hora un domingo? , la única persona que conocía capaz de hacer eso era Robín, pero oía dos voces ¿Quién sería el otro sujeto?

El androide se puso las pantuflas, con diseño de conejito rosa, por si les interesa, salió de la habitación somnoliento, con ganas de despellejar al maniático que lo despertaba a la madrugada. Todo estaba tan tétricamente oscuro que parecía más la habitación de Raven que un pasillo, pero no encendió las luces por consideración con su única pupila adaptada a la oscuridad. Siguió las voces provenientes del vestíbulo hasta llegar a el, hallo dos figuras iluminadas por la débil luz de una lámpara, agazapadas en una mesa mientras el sonido de un lápiz deslizándose por el papel llenaba el recinto, prendió las luces para distinguir mejor a los sujetos.

-¡Ah! ¡¿Pero que te pasa?!- exclamo el petirrojo, golpeando su cabeza en la mesa, para no ver la luz.

-¡Mis ojos, viejo, mis ojos!- vocifero Beast Dude tirado en el piso, cubriendo sus orbes con las manos.

Cyborg se quedo con la típica cara de panoli que toda persona reserva para ocasiones extrañas como estas, mientras sus compañeros se retorcían en el suelo igual que sanguijuelas, clamando piedad por su vista.

-¿Qué hacen despiertos a esta hora, maniáticos?- cuestiono el atleta, recostándose en la puerta.

-Ideamos un plan para deshacernos de Todd- revelo el changeling y Robín se llevo una mano a la cara en señal de "idiota".

-¿Enserio? ¿Idean un plan para deshacerse de un chico inocente?- interrogo Cyborg, con ese gesto de decepción que todo padre tiene (igual que el mío)- Celosos obsesivos.

-¡No estamos celosos! ¡Solo estamos preocupados!- contestaron al unísono.

-Oh si claro. Ya dejen al chico quieto que no ha hecho nada.

-¿Tú quien te creíste, su novia? ¿Y además quién te garantiza que no vaya a hacerlo?

-Todo el mundo, excepto sus imaginaciones extremadamente celosas- respondió el chico maquina y luego una picara sonrisa se extendió por su rostro- ¿O es que son novios?

-No, no, no. No estés pensando que me gusta Raven, no es eso.- contesto nervioso Chico Bestia, sonrojándose.

-Ah, no y entonces ¿Qué es?

-Preocupación, solo preocupación.

-¿Y tú, Robín? ¿Acaso Starfire es tu novia?- volvió a cuestionar, Cyborg.

-No, ella no es mi novia, pero…

-¿Pero que? Si no son nada ¿Para que se preocupan por ellas, acaso no están lo suficientemente grandes para cuidarse solas?

-Eh… si… pero- respondieron al unísono de nuevo, con los nervios adornando sus voces.

-Pero nada. Ya dejen los celos, relájense y váyanse a dormir, tengo un tiranosaurio rex que acabar.

Esta vez fueron los maniáticos los que se quedaron con el what the fuck?, escrito con marcador en sus carotas de celosos obsesivos, ¿Tiranosaurio rex? Decidieron no prestarle atención a la última frase y continuar con sus vidas, no iban a deshacerse del arquero, al menos no por ahora, pero lo vigilarían de cerca, muy de cerca, y en cuanto lo vieran en zona de peligro ¡pum!, le atravesarían una flecha en el cuello. Nah, mentira ellos no era asesinos de mini serie solo lo reprenderían fuertemente, si solo eso, no montarían una escena de telenovela barata, no, malpensados, lo que harían seria darle un pequeño regaño y volver a su oficio de maniáticos celosos, digo, de jóvenes superhéroes.

Vestíbulo, Torre de los Titanes, 9:45am

Luego de bajar la guardia un día, todos se encontraban de nuevo en su oficio (cuando digo todos me refiero a Robín), el chico maravilla se movía de un lado a otro, realizaba saltos acrobáticos sobre el sofá y tenía la débil esperanza de que la alarma se accionara para así patear traseros de villanos o que por lo menos Todd se acercara los suficiente a la pelirroja para así poder atravesarle con una flecha, perdón quise decir, reprenderlo fuertemente. El resto del equipo y el chico, hacían sus actividades normales mientras los malos se lo permitieran, Beast Dude veía sus caricaturas, la violácea leía un libro, Starfire jugaba con Silkie, el androide terminaba de sacarse la arena y Todd vagaba en el sillón junto a Raven.

Maldita sea, pensó el petirrojo, ¿Es que los villanos pretendían matarlo de taquicardia? ¿Por qué, maldición, por que?, lo único que deseaba en esta vida era golpearles esas feas caras de chicos malos y liberar la adrenalina que se acumulaba en él, sin tan solo el maldito arquero se dignara a cruzar la zona de peligro tendría un buen motivo para golpearlo, bueno, los celos no eran un motivo terriblemente bueno para golpear a alguien pero… ya pensaría una razón.

-Viejo, ¿Cómo ves esta porquería todos los días?- pregunto Todd, bostezando.

-¡Oye! ¡Dipsy la foca bipolar no es una porquería, es el mejor programa de focas bipolares que ha existido en la historia!- le espeto el changeling, ofendido hasta el alma.

-Si, por que es el único estúpido programa que tiene como protagonista a una foca bipolar con trastornos anímicos- contesto arrogante el azabache, mirando el reloj.

-¡No es cierto! ¡Dipsy no tiene trastornos anímicos, solo problemas de personalidad!-Chico Bestia defendió a su programa favorito, pero luego ese típico gesto de ignorancia apareció- Por cierto ¿Que significa anímico?

-Viene de ánimo, por ejemplo la depresión en que los voy a dejar si no se callan ahora- les amenazo la oscura, harta de su estúpida discusión.

Los dos chicos cerraron la boca y se quedaron viendo televisión con cara de mocoso regañado, de vez en cuando refunfuñaban en señal de disgusto, sin embargo ninguno reanudaba el pleito por temor de que Raven los asesinara.

-Chico Bestia ¿Quieres hacer algo útil y decirme la hora?- le pidió amablemente (amenaza de muerte) Raven al meta morfo.

-Claro, estaré encantado de cambiar mi programa favorito solo para decirte la hora- rebobinen, rebobine, rebobinen, ¿Había sido sarcástico?- Son las diez.

-¡Las diez! ¡No, no, no! ¡Llegare tarde!- exclamo el oji castaño, notablemente preocupado.

-¿Llegaras tarde a donde?- intrigo el metiche del joven transformable.

-¡A mi cita con Dorothy!- contestó Todd, corriendo al cuarto del líder titán para vestirse.

¿Cita? ¿Dorothy?, las cosas acababan de cobrar menos sentido del que ya tenían, por que aquel pleito había sido un sin sentido. Aunque no debería importarles la vida privada del azabache, pero una pequeña pizca de curiosidad se encendió en todos los titanes presentes, y cualquier otro que lo hubiera escuchado.

-¿Quieres oír un chiste, Raven?- cuestiono el meta morfo, hartado del tenso silencio que los envolvía.

-No, déjame mantener la cordura unos minutos más- respondió cortante Raven.

-Por favor, Rae, este te hará reír.

-En primera nunca abrevies mi nombre, en segunda no sé para que me preguntas si siempre me obligas a oír tus estúpidos chistes, y en tercera tus chistes son tan malos que provocan lastima.

-No te arrepentirás, Rae- Beast Dude calló al ver la mirada exorcista de la violácea- digo, Raven, "Había una vez un pollito que levanto una pata, levanto la otra, levanto la otra, levanto la otra y se dio cuenta de que era un pulpo" Jajaja, ese fue épico.

-…

Francamente, Raven prefirió no contestarle, por igual ¿Qué iba a contestarle? ¿Lo mismo de siempre? ¿Qué era un imbécil y que sus chistes eran patéticos? Si, seguramente eso le respondería, y decidió cambiar la costumbre, por primera vez en la historia del universo de DC comics, se sumiría en el mutismo y trataría de mantener la cordura. Aún si ya no le quedaba mucha.

-¿Rae? ¿Rae?- la llamo el changeling al ver que su amiga no le insultaba.

-Vuelves a abreviar mi nombre, imbécil, y pronto te dejare sin medios para decirlo- salió de su trance la dama de las sombras, y desaparecio en el pasillo.

-Esta más rara de lo normal- dijo para si, Chico Bestia.

Pero algún motivo irracional hizo que se sintiera raro. Como que le hacían falta los insultos y los sarcasmos de Raven, inexplicablemente se sentía tan mal, tan incompleto, tan extrañamente raro. ¿Por qué?, no lo sabía, ¿No se suponía que debes de estar feliz cuando alguien no te insulta? Lo único que sabía era que algo le hacía falta, necesitaba un no-sé-que para volver a ser él, para volver a vivir. Tampoco sabía la causa exacta de su problema, pero sabía algo, tenía que ver con Raven. ¿Qué sería esa extraña sensación? ¿Por qué le parecía que nunca la había sentido? ¿Acaso sería amor? Oh, no podía ser, no, eso era ilógico, irracional, imposible, improbable, y completamente demencial. Entonces, ¿Por qué sentía que necesitaba irracionalmente de un comentario sarcástico para ser Chico Bestia? Pero no era cualquier sarcasmo, tenía que provenir única y exclusivamente de ella.

-Chico Bestia, ¿Sabes donde esta Todd?- intrigó el petirrojo, entrando al recinto.

-¿Ah? ¿Qué?- el meta morfo pareció salir de un momento de reflexión en el que no existía la realidad- Dijo que iba a salir con una tal Dorothy.

-¿Dorothy? ¿Salir? Bueno no importa, lo importante es que no tengo nada que hacer- respondió el enmascarado, alzando los hombros y sentándose.

-Que nuestro amigo Todd va a salir con ¿Quién?- pregunto Starfire interesada.

-Con una tal Dorothy- le contestó el batboy, como si nada, aunque luego se le encendió el foco y le pregunto con un tono fastidioso- Hey… ¿Desde cuando te interesa tanto Todd, Star?

-¿Que estas diciendo, amigo Robín? Yo le presto una atención igualitaria a todos mis yorkobas, (Perdonen mi pésimo tamaraniano).

-Como sea, Star- dijo Robín, con el gesto de "voy a vigilarte". Su comunicador vibro y el contesto esperanzado que fuera una alarma, pero solo era un insignificante mensaje de Beast Boy.

Durante un buen rato se escucho ese sonidito fastidioso de una interesante conversación, ya saben ese irritante sonido de WhatsApp, si ese, durante unos cinco o diez minutos el vestíbulo se lleno de ese "bip bip" y luego otro "bip bip" le contestaba. Los "bip bip" continuaron su sincronía hasta que se quedaron sin tema de conversación, algo estúpido considerando que tenían al otro al lado, pero bueno así son los adolescentes de ahora. Además aquella conversación era sumamente importante y ultra secreta, claro que yo soy una espectacular hacker, logre conseguir el chat y como soy tan buena persona voy a mostrárselos, (entrometidos).

Rb: Lo sabía, el maldito de Todd le esta interesando a Star.

Cb: Y también esta tratando de cuadrarse a Raven.

Rb: Debemos hacer algo rápido

Cb: ¿Lo matamos ya?

Rb: No, ¿Cómo se te ocurre semejante barbaridad? No ves que él no esta en la torre.

Cb: ¿Y cuando vuelva?

Rb: Nah, matarlo sería un poco extremo ¿no crees?

Cb: Bueno, no matarlo, tal vez herirlo de gravedad o mutilarlo.

Rb: Olvídalo, ya pensare en algo.

El enmascarado hubiera tenido tiempo de pensar en un excelente plan para deshacerse de su amigo, pero de repente la alarma de criminales sonó, inundando toda la torre de una luz roja intermitente, los titanes se reunieron en la sala mientras Cyborg manipulaba los aparatos tecnológicos para ver la cara del villano que los molestaba esta vez.

-Es el doctor luz-(nunca dije que fuera un villano excepcional) objeto el androide, para luego buscar la ubicación-En la calle # 39 cerca de la Av. Shirley.

-¡Titanes al ataque!- ordenó Robín, saltando al elevador seguido de su equipo.

Mientras nuestros héroes se concentran en combatir al patético intento de criminal, vayámonos a algún punto de JumpCity.

La sastrería "Aunt Dolly", ubicada en la Av. Shirley, unas cuadras después de la calle # 39, un joven mozo de pelo negro y ojos castaños conversaba amigablemente con una señora de edad, mientras tomaban el té y disfrutaban de unas deliciosas galletitas de canela, hablando de temas que muy pocos chicos de su edad hablarían. El nombre del mozo es Damian, conocido en Gotham City y en su pueblo natal como Todd, la señora lleva por nombre Dorothy.

-Damian, eres todo un encanto-dijo la señora, riéndose del chico.

-Soy adorable, tía Dorothy- contestó Todd, con la típica arrogancia de un infante que sabe que es encantador- Gracias por arreglar mi traje.

-Oh, no fue nada encanto. No dejaría que un pastelito como tú fuera mal vestido a una convención de fanáticos.

-Créeme tía Dorothy, nunca me alcanzara la vida para agradecerte. Por cierto ¿Las galletas de chips quedan más ricas con un toque de mantequilla de maní?- pregunto el azabache, agradeciéndole.

-Claro, asegúrate de echarle solo una cucharadita.

Dejando a un lado al arquero, los titanes perseguían al demente de Luz que esta vez se empeñaba en desintegrar un edificio con un rayo energía calórica concentrada, como siempre el criminal de quinta poseía dos problemas, los protectores de JumpCity y que por lo general sus inventos jamás funcionaban. Pero como los fracasados son tan fastidiosamente persistentes, el Dr. Lamparita intentaba por vigésima tercera vez en la semana triunfar, cosa menos probable que encontrar una aplicación gratis en la AppStore.

-Ríndete, señor lucecitas, estas acabado- amenazó Robín, apuntándole con el bastón.

-Y como regalo te dejaremos una bomba sónica de recuerdito- completo el atleta, encendiendo el cañón.

-Para que nos recuerdes en prisión- término la amenaza el chico maravilla, mientras sacaba la bomba.

El Dr. Luz miro a su alrededor nerviosamente buscando una oportunidad de escapar. Al parecer todo estaba perdido, su maquina había sido destruida, no era más que escombros dispersos en la acera, podría atacarlos pero sabía que los titanes era hábiles, así que si por una ayuda del destino lograba impactar a uno, otros cuatro lo atacarían y terminaría en una sucia celda. Pero siempre hay una pequeña esperanza brillando por ahí, en cualquier lado, hasta para los chicos malos, en un golpe de astucia, señor lucecitas activo un flash de luz, algo muy parecido a un Tayioken dejando ciegos momentáneamente a nuestros héroes.

-Creo que su regalito tendrá que esperar, ja ja ja- se burlo el doctor, perdiéndose en la calle.

-¡Maldita sea!- exclamo el petirrojo al recobrar su vista, hizo girar el bastón y animo a su equipo- Vamos chicos, el recuerdo de Luz le será entregado.

-No te preocupes, pantaloncitos, ese demente recibirá su regalo- dijo Chico Bestia, transformado en un puma.

Los titanes corrieron tras el rastro de ese imbécil malote, pero ya era demasiado tarde. Señor lucecitas corría por su vida, tropezando a cada rato gracias a su torpísima forma de correr. Justo en el camino del villano estaba la sastrería de la tía Dorothy, en donde su dueña y el arrogante, perdón, el encantador muchacho pasaban una agradable tarde.

-¡Oh por Dios! ¡Damian, el maniático del Dr. Luz escapo!- grito Dorothy, preocupada escondiéndose bajo la mesa.

-¿El es un criminal?- cuestiono el arquero y al ver que la señora asentía, se levanto- Quédate aquí, tía Dorothy, buscare a la policía.

-Ten cuidado, cielo- le advirtió la señora.

Todd se levanto de un salto y persiguió al Dr. Luz, quien huía de su nuevo atacante preguntándose ¿Pero quien era ese maldito entrometido?, ¿Es que no tenía nada más importante que hacer que terminar de dañarle el día? Maldita sea, el chico corría muy rápido, seguramente seria un superhéroe, tal vez un héroe ya que no lo había visto usar ningún súper poder, aunque joder, se deshacía de los titanes y en cambio aparecía otro metiche anónimo que también queria enviarlo a ese sucio agujero conocido como cárcel, viro a la derecha queriendo desaparecer de la vista del arquero, que se lo tragara la tierra, que le cayera un piano encima, cualquier cosa menos ser atrapado por un inservible héroe. Pero su mala suerte quiso que terminara en un callejón con la salida bloqueada por una gran pared, el sol no alcanzaba el asfalto gracias a los altos edificios que le impedían el paso, estaba acabado.

-Lindo traje, Mr. Lamparitas, ¿Quién lo diseño, Thomas Edinson?- pregunto burlesco Todd.

-¡Es Dr. Luz, idiota! ¡¿Es que no ves las noticias?!- le espeto el Dr. Lamparita, ofendido por el cambio de nombre.

Como ya hemos dicho, los fracasados son lo más irritantemente persistentes en este maldito planeta, y este no estaba dispuesto a volver a prisión, no sin dar pelea primero. Lanzo un puño al rostro del oji castaño, que lo detuvo en seco y le devolvió el golpe, luego un rodillazo en el estomago y una patada estilo savate acabaron con el Dr. Luz en el piso, oh coño, ahora todo estaba perdido, y lo peor era que ni siquiera sabía quien lo había golpeado. Oh joder, no podía contraatacar, el joven tenía mejores reflejos, su traje se había dañado al recibir el rodillazo, solo quedaba huir, como el perfecto cobarde que es. Dio un salto hacia atrás y quedo de espaldas al arquero, empezó a correr, tenía que escalar aquel muro de ladrillo y simplemente esconderse hasta recuperarse por completo, luego se vengaría de los titanes y de aquel entrometido, (mentira).

-¡Oye, extensión navideña!- le grito el azabache, cargando su arco y apuntándole- ¡¿Nunca te enseñaron que es de mala educación irse sin despedirse?!

Pero el Dr. Luz no le iba a responder por dos sencillas razones, la primera por que no quería ¿Acaso era obligatorio contestar?, y la segunda por que no alcanzo a contestarle, ya que una especie de dardo le impacto en el trasero, haciéndole caer contra el piso. Todd camino hacia él, se arrodillo a su lado y se dispuso a llamar a las autoridades o al manicomio, aún no estaba seguro de si era un criminal o un demente, probablemente las dos cosas.

-Todd, gracias a Dios que te encontramos- dijo el líder titán, apareciendo sorpresivamente en la entrada- Parece que te has encargado de este villano.

-¿El es un villano? ¿No era un maniático escapado del loquero?- cuestiono Todd, con cara de incrédulo.

-Muy gracioso, Todd, pero ahora hay que llamar a la policía.

-Creo que mejor deberíamos llamar a un hospital psiquiátrico, ¿Hay uno de esos aquí?

-¿Esta muerto, amigo Todd?- intrigo la pelirroja inocente, y levemente preocupada.

-Claro que no, yo sería incapaz de asesinar a alguien. Solo esta dormido- contesto el arquero, colgándose el arco a modo de mochila.

-¿Y como lograste noquearlo?- pregunto Cyborg, mientras contactaba a los policías.

-Oh, en realidad fue bastante sencillo. Lo perseguí hasta este callejón, tuve que golpearlo un poco pero él se lo busco, cuando iba a escapar le lanze una de mis flechas tranquilizantes y fin del juego- le respondió el azabache, como si fuera lo más normal del mundo- Nuestro amigo aquí presente se ha fundido como un bombillo.

-¡Viejo, eso estuvo increíble! ¡Deberíamos celebrar con pizza!- propuso Beast Dude, buscando una excusa para comer.

-Gran idea, Brother, yo invito- siguió la idea Todd.

-¿Siquiera tienes dinero?- cuestiono el petirrojo, sabiendo la respuesta de anticipo.

-Nah, tu invitas.

-Lo supuse, tienes suerte de ser mi amigo- le respondió el chico maravilla, dirigiéndose a la pizzería.

Los jóvenes héroes caminaron con destino a la pizzería de JumpCity, mientras Chico Bestia y el androide discutían sobre que sabor de pizza escoger, los otros cuatro solo se burlaban de ellos, todos excepto Raven, quien los insultaba gracias a su inmadurez. Doblaban una esquina cuando el chico de ojos oscuros diviso a la tía Dorothy, recogiendo el desastre en la entrada de su negocio, decidió ayudarla ya que el era la causa de aquel destrozo, claro que por supuesto no iba a revelarle su identidad.

-Déjame ayudarte, tía Dorothy- se ofreció Todd, alzando la mesa.

-Oh, muchas gracias, Damian eres un encanto- contestó la señora, recogiendo el mantel- Pero yo puedo sola.

-No, yo fui el responsable de este desastre y yo lo voy arreglar- insistió el arquero, yendo por un trapeador.

-Pero que muchacho tan lindo eres.

-Lo sé, soy una monada. (Cof cof cof presumido)

Paso un buen rato antes de que Damian saliera de la sastrería, con un paquete de galletitas en la mano, silbando una canción. Al llegar se encontró con las confusas miradas de sus amigos, quienes lo observaban en busca de alguna explicación lógica ¿les decía?, si después de todo, no se iba a morir nadie si les contaba que había conocido a una amable señora que cree que es un encanto, ya que realmente lo es, la cual se ofrecía a arreglar su traje para una inexistente convención de cómics y lo invito a venir cada domingo a tomar el té, si no le haría daño ni a un mosca.

-¿Qué? ¿Tengo algo en la cara? No me digan, ¿Me transforme en súper saiyajin y no me he dado cuenta?- brome Wayne, alivianando el ambiente.

-¿No piensas decirnos que acaba de suceder?- interrogo Robín, enarcando las cejas.

-Pero por supuesto, no se va acabar el mundo si les digo- le contestó el oji castaño- Hoy por la mañana salí a ver si podía reparar mi traje, me encontré con una encantadora ancianita que me ayudo con el traje y de paso me invito a tomar el té con ella los domingos.

-Lo que me estas diciendo es que tienes una cita todos los domingos con una ancianita- entendió el enmascarado, con un tono burlón.

-Básicamente… si.

-Y te burlas de mí, por que no tengo novia.

-Cállate, Dickinson, por lo menos tengo citas.

-Solo una pregunta más- intervino el changeling, algo celoso por lo que acaba de oír- ¿Por qué demonios te dice pastelito?

-No es obvio, soy encantador- respondió Todd, con la arrogancia al 110%.

-Esto no es nada justo, soy mil veces más encantador que tú. ¿Por qué nadie me dice pastelito?

-Y todavía te lo preguntas- le interrumpió la violácea su lastimero monologo, provocando una risotada general.

-Raven, nunca te enseñaron a no meterte en las conversaciones, ¿verdad?

Y todos sabemos lo que paso a continuación:

Risa nerviosa del meta morfo.

Mirada exorcista de Raven.

Amenaza de muerte.

Comprensión del mensaje.

Retuércete en el infierno.

Amo mi vida.

Mejor me callo.

-Esta decidido, la pizza será de salami- sentenció el atleta, notando la tensión del momento- No creo que Bestia sobreviva.

-¡Ni lo sueñes, carnívoro desalmado! ¡De la única forma en la que yo coma salami será cuando me abras la garganta y me obligues a tragarlo!- declaró Chico Bestia heroico, (con cancioncita incluida y todo).

-¿Vamos a irnos o que?- cuestiono el azabache, con el estomago crujiendo.

-Si, Rae tendrás tiempo de matar a Bestia más tarde- se burlo el batboy, volviendo a caminar.

-Oh, y él si te puede decir Rae, no hija de Trigon- dijo el joven transformable, contradiciendo su política de no abreviarle el nombre. "Espero que esto no se convierta en BBxRaeXTodd, ya tengo suficiente con el RxR".

-Es distinto- contesto la oscura secamente, (No te imaginas cual distinto es, Raven).

Los adoradísimos protectores de Ciudad Salto, y su nuevo amigo continuaron sus caminos hacia la pizzería, agotados y famélicos, con la ya esperada discusión entre Beast Boy y Cyborg por escoger, como sucedía cada vez que salían a comer pizza. Llegaron a la tan aclamada pizzería, decidieron sentarse al lado de la ventana para percibir el paso del tiempo, pero a pesar de que ya habían pasado quince estúpidos minutos los dos chicos aún seguían discutiendo, mientras los otros se golpeaban contra la mesa, desesperados y muertos de aburrimiento, cada uno con ganas de asesinarlos.

Robín deseaba estallarlos con una pajarita, la dama de las sombra hubiera sido feliz enviándolos a una dimensión cruel, sádica y oscura, Todd quería con todo el corazón atravesarles la cabeza o estallarlos y la princesa espacial estaría dichosa desintegrándolos con unas cuantas starbolts.

-¡Cállense de una buena vez, chamacos!- grito el arquero, con su poca paciencia agotada- ¡Simplemente pidamos una mitad vegetariana y la otra de salami!

-Sabes ahora que lo mencionas, es una buena idea- razono Cyborg, dejando de discutir.

-Si viejo, ¿Por qué no lo dijiste antes?- cuestiono el changeling, mientras llamaba al mesero.

-¡Pues porque pensé que ustedes dos, neandertales, iban a poder resolverlo como personas civilizadas!- contestó exasperado Todd, deslizándose en su asiento. Si hubiera querido se hubiera atravesado con una flecha.

-Oye relájate, hermano- intervino Beast Dude, aumentando la ira del azabache- tómate un soka, (propaganda barata).

Con esto basto para que Wayne se abalanzara sobre el meta morfo, y como todo sin vergüenza es de buenas, este tenía afortunadamente un par de buenos amigos que evitaron su muerte, agarrando al chico por la cintura y obligándolo a sentarse de nuevo. Pero no crean que el azabache iba a matarlo, no, él no es un asesino a sueldo ni nada por el estilo, solo le arrancaría la cabeza o simplemente lo golpearía hasta hacerlo escupir sangre, nada trascendental.

-Buenas noches, jóvenes- les interrumpió el camarero su patética pelea, sin poder disimular su emoción- ¿Qué desean esta noche?

-Una pizza extra grande mitad salami y mitad vegetariana, y cinco refrescos… y ¿Raven vas tomar soda?- contesto Robín, mirando a la gótica.

-No gracias, ¿Tienen té de hierbas?

-Eh… no creo.

-Entonces que sea una pizza extra grande y cinco Coca-Colas- ordenó el líder titán, al dejar la carta sobre la mesa.

-Con mucho gusto, jóvenes. Les traeré su pedido en unos minutos.

Minutos más tarde nuestros jóvenes héroes se encontraban deleitándose con una rica porción de pizza, conversando de lo sucedido en la mañana y riéndose de las idioteces de Chico Bestia mientras Raven los miraba con la cara de decepción que alguno de tus amigos debe tener cuando mencionas una insensatez o la de tu mamá al ver tus épicamente malas notas. Así se les fue parte de la tarde, hasta que la dama de las sombras se percato de que las nubes habían bloqueado el sol y ahora una tenue luz gris adornaba JumpCity.

-Oye, Robín- lo llamo el atleta, dándole un sorbo a su bebida- Por lo que vimos hoy ¿No crees que Todd sería un buen complemento para el equipo?

-¿Qué? Ah, no sé, pues Todd es bastante ágil y con buena puntería, pero ¿No deberíamos esperar para ver su rendimiento?- cuestiono el enmascarado. No muy seguro de incluirlo.

-Oh, vamos amigo Robín. Todd es un gran chico, con unas geniales habilidades le vendría bien a los titanes- intervino Starfire, con ojitos melosos.

-No lo sé, Star, no es que este muy convencido de añadirlo al equipo. Primero tendremos que ver como se acopla, y como sus habilidades podrían beneficiarnos- respondió el batboy muy diplomático.

-Creo que el arquerito nos serviría mucho. Se encargaría de los criminales y nosotros solo tendríamos que encarcelarlos- irrumpió Chico Bestia, no razonando- Claro que primero tendría que recuperarse.

-Típico Chico Bestia, siempre pensando en el trabajo fácil- le recrimino la hija de Trigon con apatía.

-Ah, me había olvidado de ti, Raven ¿Y que dices tú?- contestó el joven transformable mirándola acusadoramente.

-¿Te sientes bien? Hoy estás más insensato de lo normal- le respondió Raven, a lo que Beast Boy reacciono con un puchero- En cuanto a lo de Todd, no me importa demasiado, al fin y al cabo la decisión es de él.

-¿Qué dices, Todd? ¿Te unirías a los titanes?- cuestiono el petirrojo, observándolo fijamente.

-Pues honestamente… no tengo nada más productivo que hacer con mi vida, así que aceptó- cedió el azabache mientras alzaba los hombros.

-Esa una esplendida noticia, amigo Todd- exclamo la tamaraniana, abrazándolo.

-Bienvenido a los titanes, chaval- lo felicito Cyborg, dándole unas palmadas en la espalda.

-Chicos deberíamos irnos ya- recomendó la dama de las sombras.

-Tienes razón, Rae vámonos chicos.

Los titanes partieron, no sin antes pagar lo que habían consumido a pesar de que el dueño insistió en dárselas gratis, nuestros jóvenes héroes son tan honrados (Ji ji ji, tontos, perdón, personas honestas) que no lo aceptaron y pagaron hasta el último centavo de aquella pizza. Caminaron lentamente, pues el día apenas comenzaba.

¡Pero miren quien decidió aparecer! ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es Superman? ¡No!, débiles mortales, ¡Soy yo! ¡Y vine para dejarles otro estúpido capitulo! Y como también soy psíquica adivinare lo que están pensando: "Oh, genial, la vaga esta ha actualizado, ¿Qué tal si la machacamos a palos y piedras ahora que la vemos por aquí?"

Bueno, espero que disfruten este capítulo y dejen reviews, no me levante a las cinco de la mañana para que no comenten, inútiles y que tal si para formarlos como detectives vamos con las preguntas.

¿Cuál sería el plan de Beast Dude y Dicky? ¿Todd se enamoro de Raven o de Starfire? ¿Cómo sabrían las galletitas de canela? ¿Sera el arquero un buen titán? ¿O acabara con la jerarquía de los titanes? ¿Robín soportara que su amigo trate de bajarle a su casi novia? La respuesta aquí, en el próximo episodio de la Young Justice, digo de Dragon Ball Z, perdón quise decir de este fic.

Referencias:

New Teen Titans #2: "Nuestro amigo aquí presente se ha fundido como un bombillo"