Wiltshire, Inglaterra victoriana; 10:30 AM:

En una mansión de la zona rural de Wiltshire, en medio de una habitación vacía, un portal se abre, dando paso a dos jóvenes con ropas victorianas, el de pelo oscuro traía un traje negro de criado con una camisa blanca y una corbata de huma, mientras que, el de pelo rubio, traía consigo un traje blanco de la misma características con una camisa negra y huma blanca, ambos miraban el lugar extrañados, según recordaban, el mago Yen-Sid los mando a buscar a un retazo de luz en ese lugar tan particular. Ambos admiraban el bello paisaje que se daba paso a sus ojos desde la ventana, pero de un momento a otro empezaron a escuchar algunos relojes marcando la hora lentamente, todos sincronizados, eso empezó a poner la piel de gallina a los chicos, ya que no solo los relojes sonaban al mismo tiempo, un hombre barriendo la entrada de su local iba al compás de los péndulos de los mismos, un señor cortaba cabezas con al mismo ritmo, todo era extraño. Después de un momento se escucha el reloj y el sonido de un piano antiguo empezó a llenar las calles, pronto vieron como un carruaje llegaba a la mansión, es en este momento que Vanitas intenta decirle algo a Ventus, pero menuda sorpresa se llevó al abrir sus labios.

"Una nueva misión" se tapó la boca y miró espantado a Ven por lo que acababa de ¨cantar¨ por así decirlo.

"Una importante misión" contesto Ven cantando, como si fuera lo más normal del mundo.

"Salvar a una princesa" Van volvió a taparse la boca al ver como las palabras fluían en cantico, cosa que no incomodó para nada al joven Ven, quien se encontraba muy a gusto, por ende, el moreno se rinde y empieza a seguirle el juego, de todos modos, no sabía cómo detener aquello.

"Una chica, en verdad, para mucho precisar" -Vanitas se le acercó con ojos desorbitados por el miedo, ya había decidido seguir el juego, pero eso no le quitaba la expresión horrorizada.
"Una muy importante chica" comento Ven mientras miraba a su alrededor y, de entre sus ropas, saco un papel con la imagen de Victoria.

"Cuidando los detalles hasta los mínimos" de pronto, Vanitas, lanza una bola de fuego hacia un Soldado que había aparecido frente a ellos, todo eso, sin dejar de cantar.

"Que nada inesperado interfiera con el show" entonces, empezaron a salir varios Sombras y Soldados junto con Dusks y Bailarines, con eso los chicos empezaron un ataque en conjunto mientras cantaban sin desentonar.

"Y es por eso que, cada cosa debe ser, cada detallito, incluyendo lo más chico será" Vanitas lanzó una bola de fuego enorme, provocando que varios Descorazonados e Inexistentes desaparecieran.

"De acuerdo al plan" Ventus conjuró una fuerte bocanada de viento haciendo volar a varias criaturas para que, finalmente, se estrellasen contra la pared haciéndolos desaparecer.

"La salvaremos pronto" cantó Van lanzándose en contra de los inexistentes y, usando una carga eléctrica, logra que estos también desaparezcan.

"De acuerdo al plan" Canturreo Ven a la par que conjuraba una bocanada de aire helado y varios descorazonados e inexistentes quedaban atrapados en estalactitas de hielo, dejándolos inmóviles y luego, de un golpe de su llave espada, mandar a volar las estalactitas que chocan contra los otros Inexistentes, haciéndolos desaparecer.

En ese momento se puede apreciar que la puerta se abre, dejando entrar un par de Inexistentes, unos descorazonados y, por raro que parezca, también habían unos nescientes, cosa que impresiono de sobremanera a Vanitas, ya que él había creado a esas criaturas desde hace mucho y no las había vuelto a crear. En eso empiezan a pelear, cantando nuevamente.

"Y seremos todos elevados al nivel más alto de maestría" cantaron a dúo mientras Van y ven usaban un ataque que habían aprendido hace tiempo, lo llamaban Cañón Oscuro, el cual Vanitas libera una columna azul de energía, acompañada de una serie de triángulos de cristales azules que rotan. Y Ventus un versión dorada de este mismo ataque, provocando que la gran mayoría de Descorazonados fueran derrotados.

"Sin guerras vivir" En cuanto ambos terminaron el ataque, ambos se tomaron de las manos y, dando unos cuantos giros, acabaron con las criaturas.

"Sin pena andar" Vanitas estaba cansado, pero feliz de haber terminado con los enemigos, pero aún seguía un poco temeroso por las palabras que salían de su boca, pero, para ser honesto con el mismo, le empezaba a gustar cantar así con Ven.

"Estaremos con los grandes" Ventus miró hacia arriba esperanzado, sus ojos brillaban de una forma tan especial que a Van casi le dan ganas de tirarse encima y devorarlo a besos, pero las palabras seguían fluyendo...

"Yen-Sid estará sorprendido" cantaron ambos a coro e hicieron una reverencia con la cabeza en forma de respeto, imaginándose esa escena.

"El Rey Mickey verá que somos de confiar, podremos olvidar, la guerra que acaba de pasar" Vanitas miró a Ven espantado por esa última frase, en verdad estaba muy divertida la canción y todo, pero eso ultimo era… algo innecesario.

"Nunca cuestiones a la Canción" comentó Ven divertido a la par que ambos escucharon un caballo relinchar a las afuera de la casa. En ese momento, ambos bajan y salen por la puerta de empleados, en donde llegan a la calle y observan como un hombre delgado, de unos años algo avanzados subía al gran carruaje, a la par que un joven de piel pálida y cabellos castaños, luego aparece una mujer bastante rellenita que intenta entrar al carruaje, pero se detiene al último segundo… o más bien, su vestido la detuvo.

"¡Ayúdenme, mi vestido se atoró!"Vanitas reprimió una risotada al ver aquella escena tan pintoresca y jocosa, pero Ven fue a ayudar a empujar a la pobre mujer, la cual tenía un trasero exageradamente grande para el gusto de Van, quien estaba un poco celoso al ver a su sonrojado rubio empujar aquellas carnes ajenas, entonces, Van, decide intervenir y, tomando un poco de carrera, se lanza y le da una patada suave a la señora, la cual logra entrar dentro de la carroza y cerrar la puerta de paso.

Mientras tanto la Madre Gothel, quien estaba con ropajes de la época, el cual era un vestido color vino y mangas arreboladas de color blanco y un collar con la forma de la flor del sol, y el Rey del Mal, quien traía un traje de clérigo con capucha, la cual tapaba sus cuernos y una máscara de color blanco, la cual tenía una parte feliz y una parte triste, miraban a los chicos con burla e ira escondidos en un callejón, los cuales habían empezado a pelear un poco, pero esa pelea quedo inconclusa, ya que Vanitas aprovecho el momento y le dio un beso apasionado a su rubio, cosa que provoco estrellas en su cabeza y una sonrisa boba al terminar.

"Detestables chamacos" comento Madre Gothel con desdén girándose con elegancia "Una misión terrible" canto la mujer de cabellos rizados y negros, a la par que se cruzaba de brazos.

"No seas así" canto el Rey del Mal suspirando con algo de resignación al ver el temperamento fuerte de la mujer.

"Terrible para la chica" corrigió Gothel en canto a la par que El Rey suelta una risilla y la mira con los brazos cruzados.

"Es terrible que la tengamos que matar" Canto el rey a la par que Gothel hizo una falsa pose melodramática.

"Y tener que arrancarle su alma" canturreo la mujer a la par que ambos se miraban y fruncían el ceño, aunque a él no se le notara "¿En qué momento fue llegamos aquí?" preguntó la mujer resignada.

"Cazando princesas sin lacayos" cantaron al unísono sin inmutarse en lo más mínimo
"Vulgares" comento en canto la mujer haciendo un ademan de asco.

"Horribles" soltó el enmascarado, ganándose una mirada incrédula de la pelinegra
"no podría ser peor" Cantó Gothel mirando al Rey, intentando que su mirada haya pasado desapercibida, quien negó con la cabeza.

"¿No podría ser peor? En desacuerdo estoy" sacó pergaminos con imágenes, una de una chica azul, y otra de una chica de mejillas coloradas "Cualquiera de ellas podría ser candidata perfecta, para ser princesa pero aquí la pregunta es ¿cuál será?" Gothel suspiró exasperada, tomando un mechón y llevándoselo detrás de la oreja.

"Ay demonios…" Comentó la mujer a la par que se le ocurría algo y, mirándose ambos, asintieron, estando de acuerdo en lo pensado por la mujer.

"Y es por eso que cada cosa debe ser, cada detallito incluyendo lo más chico será" ambos alzaron sus manos, cosa que provoco que varias Sombras, Neosombras y Aluviones salieran del piso y, de otro movimiento de manos, las mandaron a buscar por todos los lugares.

"De acuerdo al plan" cantó Gothel a la par que tomó una manzana sin que la vieran los dueños de la tienda y, sonriendo con malicia, le da un mordisco.

"La hemos de atrapar" canto El Rey mientras pasaba por la callejuela y de la nada, se destruyeron tres ventanas al pasar por una casa, cosa que no lo inmuto en lo absoluto, pero si a los dueños de esta.

"De acuerdo al plan" canto Gothel mientras terminaba de comer su manzana y, lanzando el corazón de la manzana, le da a un niño en la cabeza, el cual empieza a llorar.

"Y nos salvará de la más profunda pena" cantaron a dúo mientras ambos tomaban una pintura y las veían con enojo mal disimulados.

"De todas las chicas" canto la mujer casi en un gruñido.

"De todas las princesas" rectifico el otro con voz neutra.

"¿Quién hubiera creído en un millón de años, que alguna de estas chicas con sus caras…?" cantaron ambos pensando en mil formas de atraparla.

"De nutrias en desgracias" comento el Rey mientras Gothel simplemente asentía.

"¿Nos abriría el camino de riqueza y de poder?" Ambos miraron a las Sombras, Neosombras y Aluviones buscando, hasta que una sombra se les acercó y, haciendo gestos, logró dar a entender de que aseguraba haber visto a la chica de mejillas rosadas, cosa que agradecieron ambos y, con una sonrisa en sus rostros siguieron a la sombra sin pensarlo dos veces.

La mujer del equipo fue más rápida y, colándose en la mansión, logra encontrar unas escaleras, pero una mujer le increpa su presencia, ésta, simplemente mintiendo, logra salvarse de ser echada.

Mientras tanto, en la misma mansión Everglot, para ser exactos, en una habitación de la segunda planta, una chica de cabello castaño oscuro, amarrado en un riguroso peinado, miraba el lugar con preocupación, la joven Victoria Everglot se estaba preparando mentalmente para su ensayo de bodas, aunque no se convenciera del todo con la idea.

"Ay, Hildegarde, ¿Y si Víctor y yo no nos gustamos?" comentó a la vieja dama de compañía, quien intento decir algo, pero entonces su madre, una señora delgada, alta, con peinado aún más alto que terminaba en dos círculos, dándole una forma un poco jocosa y unos pechos puntiagudos que podrían sacarle un ojo a alguien, le habló de forma altanera, mientras aparecía otra mujer, Gothel, a su lado.

"Como si eso tuviera que ver con el matrimonio ¿acaso crees que tu padre y yo nos gustamos?" preguntó la mujer en pose aristocrática, entonces Gothel habló, había dejado atrás al Rey del Mal a propósito ya que, ¿un par de cuernos?, no era la mejor tarjeta de presentación pensaba para sí misma.

"Obviamente no, pero tranquila mi vida, estoy segura que serás ¨muy feliz¨" -comento como si nada, pero digamos que el "muy feliz" lo dijo de manera muy sarcástica, en eso la joven le mira extrañada y, diciendo la misma mentira que uso con la señora de la casa, le comenta sonriendo "Vengo como ayudante a preparar la boda de manera gratuita, siempre me encantaron las bodas, nunca me case pero sé que es un sueño hecho realidad" le comentó con una alegría y ensoñación falsa, en eso llega el Señor Everglot, un señor rechoncho, bajo y con cara de sapo, quien alcanza a escuchar sobre la ayuda gratis cabe mencionar que la situación económica de la .

Mientras tanto, en la parte de afuera al otro lado de la calle, Vanitas y Ven se habían unido a la familia de los Van Dort, claro que el vestido seguía siendo el mismo, así que tuvo el mismo problema para salir, aun sospechaba de que fue uno de esos críos quien le dio una patada en sus carnes traseras.

"¿Una boda?, que interesante, ¡muchas felicidades!" comentó Ventus muy alegre por la celebración "¿creen que podamos acompañarles?" preguntó el chico mientras miraban a la mujer dentro de la carroza "prometemos ayudarles en lo que pidan" comentó Ven mientras la mujer pensaba en decirles que no.

"Será gratis…" comentó Vanitas con una sonrisa socarrona al ver que la mujer suspiraba.

"De acuerdo, entren de una vez a la carroza, ya estamos retrasados" comento la madre de Víctor a quien se le había hecho muy pedante a Vanitas y a Ven pero ya qué, no podían hacer nada con respecto a su carácter.

Mientras tanto, en la casa de los Everglot, la madame de la casa intentaba hacer entrar en razón a su hija sobre que el amor es solo una tontería y solo necesitaban el dinero de la familia, que nada más que el dinero era lo más importante en la vida para ser alguien, así estuvieron hasta que la chica decidió ceder, más que ceder por haber entendido, cedió para no tener que aguantar toda esa verborrea de sus padres, los cuales estaban satisfechos y, acompañados por Gothel, empiezan a charlar.

"El matrimonio es como una alianza, es un intercambio, uno esperaría que al vivir con nosotros tendría que haber aprendido eso" comentaba a la par que entonaba nuevamente su voz "hacerle aprender" la pareja Everglot empezó a cantar, con Gothel, El Rey, quien se había cubierto sus cuernos y también se había presentado como ayudante gratis, Ven, Vanitas y la pareja Van Dort en perfecta sincronía.

"Todo será perfecto, todo tendrá que ser perfecto" cantaron mientras bajaban las escaleras "y eso por eso que cada cosa debe ser, cada detallito incluyendo lo más chico será, de acuerdo al plan" Finalizaron mientras se escuchaba el timbre de la casa de los Everglot resonar y el pobre mayordomo, caminando rápidamente, abría la puerta para revelar a un pobre Víctor siendo atacado… por su madre.

"¡Mira que fachas! ¡Todo arrugado! ¡¿Acaso quieres que…?!" la mujer se detiene en seco al sentir las miradas sorprendidas y apenadas de los demás, ella solo volteó y, soltando una risilla un poco nerviosa, se limitó a pasar junto con su familia y los dos chicos.

Gothel al verlos frunció el ceño y se alejó a la sombra debajo de las escaleras. Mientras, los chicos, se miraban algo desconcertados y algo avergonzados por lo lame botas que llegaba a ser la madre de Víctor, diciendo cosas como que el decorador era muy bueno, bonitas cortinas y vaya a saber uno que cosas más dijo en medio de su intento por caerle bien a sus potenciales consuegros.

En ese momento Vanitas observa una silueta desaparecer en el pasillo del segundo piso y, llamando la atención de su Ven, le habla en cuchicheos.

"Ven, la chica" le susurró el pelinegro el rubio, quien asintió enseguida y, ambos, se desligaron del grupo sigilosamente para llegar a las escaleras y, de una manera aún más silenciosa, las subieron a las habitaciones de la segunda planta, no es que les gustara irrumpir en propiedades ajenas, más Ventus que Vanitas, pero querían tener unas cuantas palabras con Victoria.

"¿Quién anda ahí?" se alcanzó a escuchar a unas tres habitaciones de distancia de ambos, estos solo sonrieron y se presentaron desde donde estaban.

"Mi nombre es Vincent y él es Víctor" hablo Vanitas mientras la chica salió apresurada de su recamara y quedaba frente a ambos chicos.

"¿Víctor Van Dort?" pregunto un poco ilusionada a los chicos, cosa que sorprendió un poco a Ven, pero negó levemente con la cabeza.

"No señorita Everglot, el joven Van Dort está en el vestíbulo" comentó Ven, pero ahí fue cuando los tres escucharon un hermoso piano siendo tocando con delicadeza.

El sonido era tan hermoso, tranquilo y armonioso que, incluso Gothel, quien salió levemente de las sombras para escuchar mejor la melodía, no podía evitar esbozar una honesta y tranquila sonrisa, ya que era como si el tiempo se detuviera y sólo estuviera ésa música tan dulce.

Ven y Vanitas vieron como Victoria se acercaba lentamente hasta que lo interrumpió y deshizo el encanto tan abruptamente que a Ven le dolieron un poco los oídos, a Gothel casi se le escapa un gruñido, e incluso, hasta vanita sintió feo por lo abrupto que se detuvo.

"Míralos charlar" comento Van mientras volteaba a ver a Vanitas, quien le sonrió, ya que Van estaba mejorando mucho su carácter, seguía siendo ese rebelde y algo gruñón tipo, pero dentro de él seguía creciendo esa luz que da el amor.

"Eso… eso es amor" comento Ven mientras se giraba a ver a Víctor y Victoria, los cuales, estaban mirándose con ternura y afecto, Vanitas tenía razón, eso era amor.

"Creo que ya tenemos a nuestra princesa" se dijeron Ven y Gothel para sí mismos.

Gothel abrió un portal para ir con el Rey, el cual había sido llevado a la cocina a preparar un par de cosas para la tarde, Gothel solo rogaba por que no hiciera alguna cosa rara que convirtieran a todos en sapo… aunque pareciese que ya se le habían adelantado con el señor Everglot, aun con esas ideas divertidas e hilarantes decide dejar a la otra parejita en el balcón que daba al piso de abajo. En ese momento el ensayo ya estaba dando inicio.

Tres horas después…

Vanitas no se estaba restregando los ojos solo porque Ven le estaba jalando el pelo cada vez que lo intentaba, en verdad la cosa se había puesto muy densa, sobre todo por los fallos que cometía el joven Van Dort y, hablando de errores...

"¿Qué tan difícil puede ser decir unos malditos votos?" le susurró desesperado a Ven, ya que Víctor se había vuelto a equivocar y el padre estaba que echaba humo por sus orejas y sombrero, el rubio, quien lo miró con severidad, le regaño de la misma forma.

"Te recuerdo que una boda es para toda la vida, no es sólo decir tus votos y ya, aparte de eso, te aseguro que estarías igual o peor que el pobre chico" respondió a Vanitas, quien lo miró desafiante y le dijo con una media sonrisa que casi derrite a Ven, el pobre casi deja escapar un suspiro por aquella acción que le hacía ver tan salvaje al joven Vanitas.

"Te apuesto lo que quieras a que si puedo" le respondió a Ven, quien lo miró con picardía y le susurró al oído con una voz un poco seductora y maliciosa.

"Si no lo haces, la próxima vez que hagamos algo interesante tú serás el que se quede quieto" susurro al oído de Vanitas mientras le mordía levemente el lóbulo de la oreja, cosa que provoco un sonrojó a más no poder al pelinegro, quien no se iba a dejar llevar, ya que, si por el fuera, lo violaría frente a todos.

"Pero si lo hago tú tendrás que ser sometido" recuperando un poco la cordura, contrataca susurrándole de forma seductora y, atrevidamente, le había dado un apretón a las partes bajas de Ven quien se sonrojo y tembló casi imperceptiblemente, a estas alturas del partido, si pusieran manzanas maduras al lado de las caras de los chicos, no se notaría la diferencia.

"Hecho" comentaron con una sonrisita ahogada para no interrumpir el tan importante acto.

"Ejem…" una toz hizo que todos voltearan a ver al Pastor Golswells, quien estaba un poco, mucho, enojado con los chicos por esos cuchicheos, en eso Vanitas se levanta, ya que se le había ocurrido algo.

"Lamento nuestro comportamiento pastor Golswells, pero estábamos recordando una boda a la que fuimos con anterioridad, y para ser honestos, es obvio que éste muchacho está totalmente nervioso, entonces… ¿por qué no le damos un respiro al muchacho?" -todos gruñeron exasperados, más de tres horas, todas con errores, y ahora esperar más para que al joven se le bajaran los nervios, ¡Era insultante!, pero para Víctor fue un milagro mientras lo miraba con agradecimiento.

"¡Para nada!" Exclamo la señora Everglot bastante enojada "La boda será mañana y si no lo puede hacer bien hoy, mucho menos podrá hacerlo mañana" bufaba la alta señora mirando a su marido quien asentía enérgicamente, fue ahí cuando Vanitas empezó con un plan que se le había ocurrido.

"Pues entonces, deje que yo lo haga, después de todo, en estas tres horas, logre memorizarme todo a tal punto de hacerlo hasta con los ojos vendados" comentaba Vanitas con un toque de superioridad y una sonrisa algo maliciosa que le dedico a Ven.

El pobre Ventus no sabía en dónde poner su atención, su mente estaba dividida en el hecho de que Vanitas iba a cumplir el reto que ambos habían propuesto o el hecho de que iban a recrear "Cincuenta Sombras de Grey" en cuanto estuvieran solos, de solo imaginarse siendo sometido y atacado con un látigo le recorrió un escalofrió… aun que se excito levemente al imaginarse siendo tomado con fuerza, ante este pensamiento decide sacudir su cabeza rápidamente para evitar cualquier escena bochornosa y, de paso, que bajara cierta incomodidad en su ajustado traje. Mientras el joven Ventus empezaba a calmarse, el pobre Víctor se sienta en el lado desocupado del joven rubio mientras miraba al pelinegro con algo de tranquilidad, pero a la vez lo miraba con recelo al verlo tan cerca de victoria, y en cuanto a Vanitas, se puso al lado correspondiente de Victoria, el pelinegro tenía planeado hacer el desafío de su rubio y, de paso, hacerlo sentirse un poco celoso, por eso, se comportó demasiado galante con la chica, quien solo se sonroja, ante lo cual, al pobre Ven, le dio una ligera oleada de celos. Pasaron unos segundos para que todos volvieran a su posición original y empezaran nuevamente el ensayo.

"Con ésta mano, yo sostendré tus anhelos" Comento Vanitas mientras daba tres pasos al frente en perfecta sincronía con la joven Victoria "Tu copa, nunca estará vacía, pues seré tu vino" recitaba con maestría a la par que llenó una copa con un vino rojo, si desperdiciar ninguna gota "Con ésta vela" informaba mientras la tomaba y la prendía rápidamente, sin equivocarse, ante este caso, al pobre Víctor, se le hizo completamente injusto la manera en que el pelinegro había logrado a la primera lo que a él le había costado 5 intentos prenderla, realmente injusto "Alumbraré tu camino en la oscuridad, y con este anillo, que por ciertos motivos y obviamente no tengo, te pido que seas mi esposa" Finalizo el moreno sonriendo con galanura y de manera seductora, cosa que provoco el sonrojo desmedido de la muchacha, en cuanto a Ventus, él está… de acuerdo, a Ven se lo estaban comiendo los celos de una forma muy agresiva… internamente, Vanitas jamás lo había visto de la forma en la que vio a Victoria y eso le dolía, pero más que nada, le daba inseguridad el pensar que él se iría con otro o con otra, realmente le lastimó mucho ese pensamiento pero sus cavilaciones habían sido cortadas abruptamente por la voz de alguien dentro de la sala.

"Parece ser que este joven es mejor esposo que el anterior" comento un hombre con esa voz altanera que sacó a todos del hechizo que era ver a Vanitas coquetear, cosa que agradeció Ven por qué ahora la atención de todos estaba en el nuevo caballero dentro del lugar, el cual era un tipo con enorme papada, un rostro de alta alcurnia o de altanero y vestido elegantemente para la situación.

"Lamento decir que este joven no será el esposo de la señorita Everglot" comentaba el pastor a la par que Víctor se paraba de su asiento "ahora, señor Van Dort, ¿cree estar listo para hacerlo bien esta vez?" le pregunto a Víctor, quien estaba entrando en un cuadro de pánico escénico muy complicado. En cuanto a Vanitas, el chico, aprovechándose de las circunstancias, vio con deseo puro a la pobre Victoria, tan fuerte fue su mirada que la chica apenas y podía respirar, si ya, de por sí, con el corsé le faltaba aire, ahora era el doble de costoso.

El joven Ven miro con reproche a vanitas mientras este volvía a su lugar, en cuanto a Víctor y victoria, ambos se posicionaron a tres pasos del altar y, dando una honda respiración, comenzó nuevamente el ensayo.

"C-Con ésta mano… yo… yo…" nuevamente estaba el tartamudeo de Víctor, el joven Vanitas suspiró cansinamente y miró a Ven, quien lo ignoro completamente enojado.

El joven Vanitas intento tocarle el hombro, pero este simplemente se lo quito de forma calmada, a los segundos intento apretó suavemente la mano para llamar su atención, cosa que el rubio aprovecho y, conjurando un leve electro, le da una ligera sacudida al pelinegro, quien se sorprendió por el acto. El pelinegro volvió a llamarlo más insistentemente hasta que el rubio volteó a verlo mirándolo con una mirada maliciosa y una sonrisa malintencionada, pensando que quizás que maldad, ante esto Van le dijo con los labios "Cincuenta Sombras de Grey", esto, sin duda, dejo al pobre de Ven ruborizado, provocando que se volteara con la mirada más enojado aún de lo que ya estaba, los celos eran lo peor.

Entonces, luego de esa pequeña escena de celos sin palabras, por alguna razón, todos empezaron a gritar asustados, poco a poco la habitación empezó a oler a quemado y de pronto vieron como una columna de humo subía del vestido de la señora Everglot.

"¿Fuego?" se dijeron mientras miraban a la señora Everglot quemándose… bueno, sólo el caro vestido, pero era obvio que se esparciría por todo el inexistente cuerpo de la señora, así que, el joven Ven, sin pensárselo mucho, dio un doble saltó hacia el vino y, de una rápida voltereta, logra llegar con la señora y, usando el vino, apagó el pequeño incendio, el joven logro respirar tranquilo, pero la tranquilidad le duro poco.

"¡BASTA! ¡Ésta boda no se efectuara hasta que él joven Van Dort esté bien preparado!" gritó el viejo pastor mirando a Víctor con enojo.

Ven ya estaba estresado de antes por los problemas con Vanitas, ahora tenía el enojo acumulado de que había perdido la apuesta, agregando esos "inexplicables" ataques de celos, y ahora que le hablaran así a Víctor… digamos que ni buda tendría tanta paciencia como la tubo el pobre Ven, por lo cual, con toda la amabilidad y cortesía del mundo le respondió al pastor lo más educado que pudo.

"¡Cállese pinche viejo encorvado!" bueno… no tan educado, ante tamaño grito todos en la sala lo voltearon a ver con horror puro al ver como se enfrentaba a un "siervo de Dios" "¡Le dan un pinche día para preparase para algo que durará toda su vida!" exclamo enojadamente mirando al viejo pastor "la próxima vez que quieran hacer una maldita boda, mínimo dejen que se conozcan primero" expreso mientras miraba a la pareja Everglot y Van Dort "ni ustedes…" apuntaba a ambas familias "¡ni nadie, tiene el pinche derecho de hablarle como si él fuese un maldito perro faldero o a ella como una maldita gata domesticada!" comentaba mientras se giraba a ver al pastor "estoy de acuerdo con usted, no se celebrará hasta que, por lo menos, se sepa el nombre completo de su prometida!" Finalizo con un suspiro cansado.

Para ese momento en el que el joven Ven terminaba su monologo, las señoras estaban casi desmayándose por aquella falta de respeto, el pobre Víctor estaba ya saliendo de la sala bastante avergonzado con Vanitas detrás del el, el tipo con papada enorme los miraba con malicia mal contenida pensando en algo, y el Pastor realmente se sentía ofendido ante aquel joven.

"Le mandaré una carta al Papa, serás excomulgado de la Iglesia en este mismo momento" comento enojadamente.

"Haga lo que se le venga en gana viejo roñoso, me da lo mismo" comento cabreado el joven Ven mientras se encogía de hombros y salía a dar un paseo, no estaba para cuestiones religiosas en ése momento ni mucho menos para escuchar cosas estúpidas.

Bosque de Wiltshire, Inglaterra victoriana; 17:30 PM.

Mientras tanto, a las afueras del pueblo, en el bosque de Wiltshire, se encontraban Víctor y Vanitas hablando seriamente, sobre todo Víctor, quien, de vez en cuando, se paraba para caminar de un lado a otro como león enjaulado y luego se volvía a sentar para discutir algo y luego volver a pararse, el joven Vanitas estaba que le mandaba un golpe en la cabeza para que se quedara quieto y así poder hablar, no fue hasta que, luego de unos minutos, el pelinegro ya no soporto y, dando un salto, le da un coscorrón al pobre Víctor, el cual quedo con un pequeño chichón, pero al menos ahora estaba más calmado… o eso parecía.

"Es que… ¡yo no soy como tú!" exclamo, finalmente, luego de que Vanitas lo presionara en demasía, el pelinegro, ante la respuesta, simplemente asintió con una sonrisa a la par que le respondía de la manera más ingeniosa que podía.

"Amas a Victoria ¿o no?" pregunto con una ceja alzada a la par que Víctor se ruborizaba con la idea pero no lo negó, logrando así que Vanitas sonriera y respirara hondo para continuar su charla "Escucha, primero que nada, tienes que relajarte, te sabes los votos de memoria, con tres horas hasta un burro se las memorizaría, ¿bien?, ahora, imagina a Victoria, imagínate lo feliz que serás con ella a tu lado como tu devota y hermosa esposa" comentaba Vanitas imaginándose a su Ventus con un traje de novia mirándolo avergonzado, cosa que le ruborizo, pero paso desapercibido, ya que Víctor tenía los ojos cerrados para concentrarse y, luego de asentir, Van toma el anillo, se lo entrega y le habla seguro "Ahora Víctor, empieza" Víctor empezó a hablar con tal fluidez que sorprendió a Vanitas, aunque luego le daba un poco de risa ver como hablaba con ramas secas o con un trono cortado como si fueran los señores Everglot, claro que se parecían bastante, sobre todo aquella rama larguirucha y ese tronco cortado.

"Con ésta vela alumbraré tu camino por la oscuridad, y con este anillo, te pido que seas mía" finalizo el joven Van Dort a la par que le ponía el anillo a una rama que tenía una forma de mano, aquello le había llamado la atención a Vanitas, a quien, no le dio buena espina eso, aparte de sentirse observado por toda esa cantidad de cuervos mirándolos y escudriñándolos, entonces, de la nada, criaturas grises salieron junto a una densa niebla y la rama en forma de mano se cerró en la muñeca de Víctor muy fuertemente.

"¡Víctor!" exclamo Vanitas mientras empezaba a jalar al joven Víctor de su brazo libre.

Esta acción provoca que ambos cayeran al suelo de forma torpe, pero la rama en forma de mano, ahora hecha de huesos, estaba aún agarrada a la muñeca del joven Víctor, quien se sacudió de encima el miembro que cayó un poco lejos.

Ya cuando ambos se levantaron, escucharon un ruido raro detrás de ellos y, volteándose a ver, encuentran a una chica que estaba saliendo del suelo y, de paso, levantó un velo que parecía de novia que estaba bastante sucio, los ojos eran grandes y expresivos, pero lo que realmente les llamo la atención fue ese antinatural color azul en su rostro, a la par de ver la mejilla ligeramente carcomida, eso realmente los asusto mucho, pero fue peor el miedo al ver lo que esa extraña chica respondió.

"Acepto" se escuchó con una voz muy dulce, pero en cuanto Vanitas la mira completamente se da cuenta de todo, es chica… ¡no estaba viva!

"Víctor, corre… ¡ahora!" exclamo mientras ambos se levantaban y empezaban a correr como posesos, pero la novia estaba pisándole los talones muy de cerca, y se acercó más en el momento que llegaron a un lago congelado, pero lograron salir por un momento en el cual la novia se distrajo, logrando así huir lejos de ese lago, corriendo y corriendo llegaron a un puente que daba a la Iglesia, estaban a punto de salir del bosque, en eso, ambos se voltearon nerviosos a todos lados revisando que no estuviera ahí, y por su fortuna no fue así.

"La perdimos… por suerte…" comento vanitas bastante alegre, pero en cuanto se giró vio algo que lo dejo petrificado.

"Ahora… puedes besar… a la novia" comento la chica cadáver a la par que besaba a Víctor dentro de un remolino de criaturas grises con la niebla y cuervos, y así, simplemente, desaparecieron los tres, dejando de tras un montón de plumas negra y una densa niebla.

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HOLIS A TODOS! :D

Vaya… esto quedó genial! :D Muchas gracias a Karouminamoto por ser mi beta :3 de veras me hizo un parote! :D no estaba muerto… andaba en la escuela ewe BUENAS NOCHES! :D